Agradecía sinceramente que una boda necesitara meses de planeación, por lo que la navidad seguía siendo la fiesta más próxima.
Lo único que era difícil era ocultar sus recientes malestares a su hijo menor quien estaba bastante preocupado por el hecho de que su padre devolviera el desayuno.
Había tratado de calmar al pequeño pero este le había contado sus inquietudes a Draco apenas este llegó y eso solo lo hizo recibir una mirada divertida, a pesar de que habían pasado un par de meses no había sido capaz de decirle sobre su próximo hermanito. Al menos agradecía que el incidente sucedió en uno de los pocos desayunos que no tenían con Remus y Teddy, porque si alguien podía preocuparse tanto como Eltanin era Lupin.
Bueno, algo debió haber sacado su hijo además de los ojos del licántropo.
— ¡Papá, papá! — Miró hacia su niño que se aferraba a su mano y sonrió, habían salido para poder comprar los regalos. A pesar de que Cissy seguía enojada nada la detuvo de volver y ayudar en la fiesta de navidad, había habido distintos puntos de vista respecto a ella por el hecho de que serían muchas personas, tanto de su agrado como que no.
Nunca habían pasado una navidad donde hubiera más gente que ellos cuatro, incluso Severus solía pasarse al siguiente día y no durante la cena. Pero ahora que estaban de alguna manera "juntos" las familias se habían mezclado y había que invitar a las mismas personas que era invitadas en el cumpleaños de Eltanin.
Hubo una discusión de donde debería ser y Malfoy Manor ganó, obviamente, cuando los niños expresaron su entusiasmo en estar en sus jardines de nuevo.
Entraron a otra tienda, ya tenía los regalos para sus hijos, para Narcissa y Severus, pero ahora él y Eltanin buscaban regalos para Remus y Teddy. Era un poco difícil, los años anteriores no se había molestado en comprar un regalo para el niño, su círculo era cerrado y nadie se iba a ofender por no recibir un regalo de Lucius.
— ¡Papá, este podría ser para Harry! — El niño agitó un muñeco del niño que vivió, Lucius lo tomó en sus manos antes de dejarlo donde estaba.
—Deja que Draco se encargue del regalo de Potter, cariño. — Aconsejó, a juzgar por las veces que los había sorprendido hablando no se le haría extraño de que estuvieran en camino para perdonarse.
— ¡Pero siempre le compró un regalo a Harry! — el niño rubio infló sus mejillas como queja mientras se cruzaba de brazos, pateando ligeramente el suelo con un pie. Lucius acarició su cabello con cariño dejando que su pequeño lo abrazara, bajó su mano para darle pequeñas palmaditas en la espalda
—Luego lo harás con Draco, estamos aquí por Remus y Teddy. — Le recordó, a pesar de que podrían encontrar varios regalos en una sola salida sabía que si empezaban a distraerse no encontrarían para nadie. Agradecía que aun luego de tantos años sus ideas para los regalos de Draco y Narcissa no se agotaran, aunque eso no evitaba que fuera difícil encontrar uno para ellos o para Eltanin.
— ¡A Teddy le gusta todo y a Remus le gustas tú! — Eltanin se separó sonriendo, mostrando sus dientes blancos. Lucius lo regañó con la mirada.
—Eltanin. — murmuró notando como el niño se encogía un poco.
—Perdón…— hizo un puchero moviendo sus manitos antes de correr hacia otra estantería. — ¡Podemos regalarle un perro! — señaló hacia el vidrio, en frente había una tienda de mascotas. Lucius solo miró unos segundos antes de negar con la cabeza.
—Sería de mal gusto, cariño. — Tal vez no fuera tan cierto, dudaba que a Remus le molestara que su hijo tuviera un cachorro pero los perros eran difíciles de regalar, sobre todo en una bonita caja.
—Pero a Teddy le gustan los perros. — El rubiecito lo miró confundido antes de volver su atención a las estanterías, buscando algo de su agrado.
—Remus es un hombre lobo. — Sacó esa carta agarrando algunos peluches con adornos navideños solo para volver a colocarlos en su lugar. No encontraría nada para su pareja ahí, pero esperaba que pudieran irse con el regalo para Teddy al menos.
—Tu nunca le regalas nada a Teddy, lo hago yo y Draco. — Eltanin lo miró con curiosidad, como que si no hubiera notado eso hasta ese momento.
—Ahora debo conseguirle un regalo. — Lucius suspiró, no dudaba de que Lupin tendría regalos para todos los niños. Se vería demasiado mal de su parte no regalarle nada al pequeño metamórfogo.
— ¿Serás su mamá también? — Eltanin apretó ligeramente el peluche en sus manos, como revisando de que estaba hecho solo para colocarlo de nuevo en su lugar.
— ¿Qué? ¡No! Su madre es Tonks y siempre lo será. No sé muy bien como el niño me ve. — Fue sincero, sabía que aunque Eltanin trataba de mostrarse maduro seguía siendo solo un niño pequeño. Un posesivo y celoso niño pequeño.
—Él estaba feliz de que pudiéramos ser hermanos. — Contó, su mal humor olvidado.
—Edward Lupin es feliz con todo. — Se burló ligeramente pero no pudo evitar sonreír, sabía que el hecho de que su niño creciera junto a otro lo había ayudado bastante. Los niños de la fiesta eran demasiado temporales para que él se acostumbrara, Teddy había sido constante y el mejor amigo de su bebé.
— ¿Remus y tu…? mmm… ¿Padre y tu intercambiaran regalos? — Preguntó dudoso, tratando de no fallar en la pronunciación de ninguna palabra.
— ¿Estás tratando de llamarlo padre? — No pudo evitar sorprenderse, bajando la pequeña caja que sostenía para observar al niño. Eltanin enrojeció antes de asentir.
— ¡Sí! — Exclamó algo avergonzado pero feliz.
— ¿Y cómo quedo yo? — Trató de sonar desinteresado pero no pudo evitar el pinchazo de celos.
—Papá. — Eltanin sonrió, con algo de diversión antes de correr hacia el otro lado, el patriarca lo siguió sabiendo que no se alejaría nunca lo suficiente de su vista.
—Creo que podríamos rendirnos y comprarles bufandas a juego. — Lucius murmuró luego de varios minutos.
— ¡Papá, te vas a casar con él! — Lo regañó el niño quien estaba divertido con la forma de las baldosas del suelo, pisando las que eran rojas y saltando las verdes mientras seguía observando juguetes.
—Bien, bien. Sigamos buscando. En todo caso podemos comprar juguetes para perro. — Murmuró por lo bajo mientras negaba con la cabeza pero sin ser serio.
— ¿Cómo para Sirius? — Eltanin se detuvo para mirarlo, con curiosidad.
—Exacto. — Lucius sonrió de lado con diversión.
—Pero eso es gracioso porque Sirius nunca te regala nada ¿Qué hay si el regalo de padre es bonito? — El niño frunció el ceño y el patriarca resopló ligeramente.
—O puede no serlo. — Contraataco, aunque con lo poco que realmente conocía al licántropo estaba seguro que sería al menos un regalo decente. Él no podía quedar atrás y no se dejaría avergonzar ¡Por Merlín, no!
— ¡Este puede ser para Teddy! — Eltanin agarró un peluche de lobo que tenía el pelaje castaño, acarició la cabecita del muñeco mirando los ojos claros. Lo dejó en el suelo y este empezó a correr a su alrededor como que si de un cachorro se tratara solo para lamer la cara del niño al ser agarrado, pero sin dejar saliva ya que su lengua era de peluche también.
—Me pregunto cuántos peluches de lobo tendrá ese niño. — Agarró al peluche evitando que lo lamiera, apretándolo ligeramente para que volviera a quedarse quieto. Lo revisó notando que parecía estar bien hecho y era de buen gusto.
— ¡Le pondremos un collar de oro y será el más caro que tendrá! — el niño exclamó feliz. Lucius casi dejó escapar una pequeña risa por lo dicho.
—Ya que estamos, un collar de plata. — Se burló ligeramente de su hijo.
— ¡Ah, papá! ¡Se lo diré a padre! — amenazó Eltanin agarrando al peluche de las manos del mayor para abrazarlo con fuerza, dando unos pocos pasos hacia atrás.
—Está bien, creo que es un regalo aceptable. Luego pasaremos a la joyería para conseguirle un collar. — Asintió aceptando, Teddy seguramente tenía más peluches de lobo pero ninguno como ese y sobre todo, ninguno que tuviera un collar costoso.
— ¡Ahora busquemos el regalo de padre! — el niño dejó escapar una pequeña risita antes de caminar hacia donde debían pagar.
El regalo de Remus sería el más difícil de elegir después de todo.
Pequeña primera parte del especial de navidad :DGracias por leer!
Cristine Malfoy: me alegra que te guste :3
