Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos dueños.
Leí que un proverbio chino dice que: "Dos personas destinadas a estar juntas, se amaran, reirán, besaran, sufrirán, lloraran, alejaran, gritaran, lucharan, odiaran, se irán, volverán y así pasaran por muchas situaciones, pero jamás… Jamás se separaran."
Cuando lo leo, pienso instintivamente en Umi-chan y yo. Al principio de nuestra relación, las cosas iban de color de rosas: los famosos 30 días de enamoramiento. Pero llego la realidad de que no sería tan fácil como uno lo esperaría. Ya con el hecho de decidir quién se iría a vivir con la otra fue una completa odisea.
Al principio habíamos quedado con que ella viviría conmigo y con mis dos lindas compañeras, pero Honoka se negó y alego que como pareja debíamos de tener tiempo a solas: Umi-chan le hizo caso y comenzó a ponerse necia con respecto a eso. Termine cediendo muy a mi pesar, claro que me gustaba la idea de vivir con Umi-chan, pero alejarme de Honoka-chan me parecía igual de difícil como el de abandonar a mi hermana menor.
Y luego vino otro problema a la ecuación: Nishikino Maki. Si bien ella había dicho que le agradaba y que estaba bien que saliera con Umi, simplemente se ponía cual gata encelo cuando me veía agarra de la mano de Umi-chan o cuando le besaba la mejilla.
Todo tendría solución cuando por fin se dejaron las cosas en claro.
-Tiempo atrás-
Recuerdo bien esa mañana helada. Justo ese día había terminado mis labores en el trabajo y Umi-chan también tenía el día libre y decidimos salir en una pequeña cita que consistía únicamente más bien en buscar una película en el cine o simplemente ir a nuestro apartamento y acurrucarnos bajo una sábana.
Aun en ese apacible profesaba que no habría nada que interrumpiría su calma, en el horizonte corría con ira una llama rojiza cuando tome la mano de mi querida novia.
- ¡Llegue! -grito y se posiciono en medio de nosotras- ¿Qué tal su día? -hablo omitiendo unos quejidos debido al cansancio que debió sufrir cuando llego corriendo a interrumpirnos.
-Maki, primero saluda antes de hacer esas apariciones tan aparatosas -recrimino la peliazul al cruzarse de brazos y mirarla con desaprobación- ¿Qué hablamos de hacer esas cosas?
- ¿Qué lo haga más seguido? -pregunto alzando la ceja y con una actitud neutra- no me mires así. Las vi y quise saludarlas, ¿tiene eso algo de malo?
-Tu ímpetu es lo que me parece curioso, a decir verdad -corrigió Umi-chan y negó con la cabeza suavemente- ¿Qué te traes entre manos?
- ¿Yo? ¿Por qué tendría que traer algo entre manos? -se encogió de los hombros y me observo- Kotori, ¿puedes decirle a Umi que no planeo nada? -sus afilados ojos me amenazaron de seguirle la corriente o me iría muy mal.
Debo decir que en ese momento como en otros había desarrollado un sutil miedo a esa mirada de la pelirroja. Era un sentimiento de preservación el que me obligaba a temblar levemente cuando ella alzaba su ceja y esa mirada de navaja se posaba sobre mí.
No es que Maki-chan fuera una persona sumamente cruel conmigo, solamente que se encargaba de arruinar la mayoría de los momentos románticos que tenía con Umi-chan cuando estaba presente. Sin contar unas cuantas bromitas algo infantiles hacia mi persona por osar tocar a su "querida arquera". Con decir que una vez me unto de miel y me arrojo un montón de plumas antes de que entrara por la puerta de mi oficina; al no tener tiempo para regresar a cambiarme y no tener una muda de ropa extra, tuve que trabajar de esa manera hasta que Honoka-chan llego para traerme ropa nueva y cosas para bañarme en el baño privado de Tsubasa-chan.
-C-claro que si -asentí un par de veces con la cabeza para dar a entender de que estaba de acuerdo con ella- Umi-chan, ¿c-como piensas esas cosas de mi querida hermanita? -ante mis palabras la Nishikino sonrió victoriosa de que había conseguido lo que quiso.
-No es necesario que la defiendas, Kotori -la arquera negó de nueva cuenta con la cabeza y encaro a la pelirroja- sé que te incomoda Maki, pero no puedes seguir atormentando a Kotori. No está bien, ella es tu amiga y sin contar que es mi novia.
La sonrisa triunfal de la pelirroja desapareció en un dos por tres ante las palabras serias de su mejor amiga. Por mi parte, opte mejor por guardar silencio, aquello era una plática que ellas dos debían de tener sin que yo me entrometiera.
-No hice nada…-musito la menor al bajar la mirada- absolutamente nada…
-Se perfectamente que me estas mintiendo -la Sonoda dio un paso hacia adelante y ladeo la cabeza- entiendo que te preocupa y a su vez te incomoda. Pero debes de saber que no pasare por alto que estés acosando a Kotori con tus cosas.
Guardo silencio por unos minutos y suspiro- es difícil de cierta manera -comenzó a hablar de una manera pausada- con Tomoko sabía que eras feliz o eso suponía, pero ahora que estas con Kotori, puedo notar un brillo especial en tu mirada, uno que no había visto antes -musito en una voz suave y casi quebradiza- ya no se si en realidad seguirás conmigo mientras más pasa el tiempo.
Oh, pobre Maki-chan. Es de esperarse que este tipo de cambios no le sean de su agrado. Por boca de Umi-chan y experiencia propia sé que ella es muy sensible cuando la sacan de su zona de confort y principalmente cuando la alejan de ese ser que tanto aprecia en su vida.
-Tonta -un pequeño golpe acompaño las suaves palabras de la Sonoda- eres mi tonta -comento antes de que la pelirroja alegara y la tomo entre sus brazos para darle un firme y fraternal abrazo- nunca me alejaría de ti. ¿Quién escribiría contigo las canciones si no soy yo? -pregunto con ternura y amabilidad al tener a la joven entre sus brazos.
-Nadie podría… -comento con una voz entrecortada- nadie jamás podría suplantarte.
- ¿Entiendes mi sentir? -vi el cómo Umi-chan afianzaba su abrazo con la pelirroja. Como si quisiera quitarle esos sentimientos de pesadez- eres única, no podría cambiarte por nadie en este mundo.
Maki-chan alzo la mirada con cierta desesperación- ¡Pero…! -una mano en su mejilla izquierda la hizo callar al instante.
-Pero nada -hablo la peliazul al momento de negar tenuemente con la cabeza- no podría alejarme de ti por más que quisiera. El destino nos volvería a unir una y otra vez. Como una…
-Ruleta rusa en este juego de la vida -termino la frase con una relajada mirada- ¿Por qué siempre tienes que calmarme o hacerme cambiar de parecer con cosas así? Dejame al menos enojarme como corresponde.
-El deber de un caballero es procurar a su princesa, no hacerla rabiar -su comentario fue contestado con un certero golpe en el hombro por parte de la pelirroja- mira que princesa tan agresiva tengo -soltó una gran carcajada al cielo y al bajar la mirada sonrió enternecida a la chica entre sus brazos- ¿mejor?
-Tontamente sí. Como siempre, logras que mis dudas o estupideces desaparezcan con tus acciones -acompaño esas palabras involuntarias al recargar su cara en esa mano que no abandonaba su mejilla izquierda.
-Y eso que no te saque a bailar como la otra vez -guiño la peliazul con cierta travesura y la menor le sonrió traviesa.
Se preguntarán, ¿Qué se siente cuando tu novia hace esos actos con su amiga? Bueno, en un principio te terminas acostumbrando a sus coqueteos poco sutiles porque sabes que son con el fin de burla; pero mientras más pasa el tiempo, ese sentimiento de celos comienza a emanar y a controlar gran parte de cuerpo ara manifestarse en un furioso tic en el ojo derecho y un aura negra que amenazaba con asesinar a alguien.
No entiendo cómo es que Tomoko-san lograba divertirse con esa manifestación de cariño sin explotar… Yo en eso momentos le había perdido todo el miedo a la pantera.
-Ustedes sí que parecen muy unidas -comente en un fingido tono amable de voz. Ambas jovencitas me miraron y asintieron con una sonrisa- ¡Oh! Eso me recuerda -tome mi celular e hice la mímica de como si buscara algo- Nico-chan me mandó un mensaje, dijo que si le puedes llevar el sujetador que dejo en tu departamento -hable con sarna y triunfe cuando a la peliazul se le ensombreció la mirada.
- ¿Qué…? -aquel terrorífico tono venia de la arquera que había soltado a la menor- Maki.
-N-No es lo que parece -la aludida negó rápidamente con la cabeza y sacudió sus manos en una negativa rotunda- ¡D-digo la verdad!
-Tres… -comenzó la cuenta de la muerte de la arquera- dos…
- ¡A correr! -sin decir más, la pelirroja salió corriendo de aquel demonio de marrones ojos que la siguió sin chistar.
Tal vez no es la venganza digna de un libro de terror de mi parte, pero confió en que Umi-chan la haga sufrir un poco~. A fin y a cabo, nadie se mete con su "querida princesa".
-Actualidad-
Después de aquel día y de que Umi-chan hiciera que Maki-chan escarmentara un poco. Mi joven hermanastra ya me trataba con más familiaridad y en ratos no mostraba ser una celosa compulsiva. Solo que sí, pedía un día a la semana para que Umi-chan pasara tiempo con ella.
¿Qué paso con le Nico-chan? Debo admitir que hice una pequeña trampa, ambas tsundere si han conversado e incluso formado una extraña amistad donde se insultan entre ellas y se reconcilian, pero eso de que Nico-chan dejo un sostén en el departamento de Maki-chan fue invento mío para separarlas.
Continuando, había otro problema que tuvo una solución bastante cómica: Ito Eriko. Las oficinas de la aclama autora aun residían en Alemania y que esta decidiera cambiarse a Japón de la noche al mañana alerto a los periodistas que de inmediato olieron su oportunidad para saber su identidad. Traer todos sus documentos sin que los medios de comunicación se dieran cuenta fue algo terriblemente abrumador. Hubo una vez, en busca de un paquete para Ito Eriko, que Honoka-chan fue confundida con dicha escritora y acosada por los medios por un buen tiempo: para su fortuna todo se resolvió cuando descubrieron que ella es malísima escribiendo.
Mientras más pasaba el tiempo hubo varias discusiones, la mayoría eran vanales, pero otras remontaban lo afectiva que podía ser Honoka-chan. Aunque mi querida novia había dicho que no había problema con ello, simplemente un día estallo cuando por accidente (y si fue uno) la pelinaranja cayó sobre mí y sus labios chocaron con los míos. No hubo movimiento alguno de ninguna de las dos, pero eso fue suficiente para que la arquera saliera fúrica del departamento.
Se había desaparecido por unas horas, intentaba llamar a su celular, pero me cortaba la llamada; no fue hasta que Maki-chan llego y la dejo sobre el sofá, Umi-chan estaba borracha. Según narra la pelirroja, su mejor amiga se había ido a tomar y cuando la encontró ya estaba borracha, así que la trajo como pudo.
Por supuesto que me moleste con ella, no podíamos discutir y que ella se fuera a tomar por tonterías. Fue una de las pláticas más largas que habíamos tenido, ella debatió que Honoka-chan no podía ser tan afectiva y yo que su actitud parecía la de un pequeño niño. Yo no le decía nada por sus constantes "coqueteos" con Maki-chan, no eran de mi agrado, pero confiaba en que Umi-chan no me traicionaría con ella.
Me alegra decir que llegamos a un acuerdo: ella dejaría de actuar como una infanta berrinchuda y Honoka-chan seguiría actuando así. Siendo sincera, no cambiaría su actitud, ella siempre ha sido así, prohibirle algo sería contraproducente para nuestra relación. Esta vez, gane yo.
Pero basta de hablar de mí, creo que quieren saber sobre la vida de las demás, ¿verdad? Bien, saciare su curiosidad.
A parte de odiarme o no quererme, Maki-chan comenzó a tener un poco de éxito en lo que respecta a su carrera musical. Lanzar una canción con una cantante como Anju-chan simplemente elevo su trayectoria al punto de que muchos notaron su talento.
Nozomi-chan y Ayase-san continuaron siendo las representantes de Umi-chan. Hacían viajes constantes y no las veía muy seguido, salvo cuando viajaban a Japón e iba a tomar un café con Nozomi-chan para darle un informe sobre que estaba pasando o se iba con Umi-chan para "recordar viejos tiempos". Ella solamente sonreía complacida de que las cosas salieran bien.
Hanayo-chan, en su inocencia seguía trabajando para la revista con gran energía. En veces venia Umi-chan a darle unos consejos que ella valoraba y asentía tímidamente sobre ellos. La Koizumi nunca se enteró de la verdadera identidad de Ito Eriko, no tanto porque no quisiéramos decirle, sino porque ella exclamaba al quitarse sus lentes: "El encanto está en el misterio". Se rehusó a saberlo y no sería yo la que le rompiera la ilusión.
Anju-chan, nuestra cantante estrella mantuvo su éxito y seguiría así hasta que ella muriera. Simplemente es una artista excelente. Junto a su amada Erena-chan, era imparable en el escenario. Hablando de la pelimorada, hace unos días la había visto rara, como si algo tramara, e incluso la vi salir de una joyería: siendo que habrá boda, ¡pido ser la madrina!
Nico-chan junto con Honoka-chan siguieron trabajando en su restaurante, poniendo empeño a cada día para que así, algún día, tuvieran el reconocimiento que tanto merecen.
Y por casi último, Tsubasa-chan, ¿creen que logro entablar una relación con mi amiga Honoka-chan? Pues… No fue tan, así como una "relación". Después de que anunciáramos que Umi-chan y yo comenzamos a salir, ellas se volvieron unidas. La Kira no abandonaba a la pelinaranja, se había vuelto su guardián. La protegía como si fuera lo más importante de su vida, a donde fuera Honoka-chan, Tsubasa-chan estaba ahí. Aunque de lejos parecían una pareja unida de enamoradas, cuando les preguntabas ellas simplemente negaban con una liviana sonrisa como si algo les impidiera ser una pareja. Tal vez el tiempo diría si alguna vez llegaran a concretar algo.
Otra de sus preguntas debe de ser, ¿Qué paso con Tomoko-san? Pues ella ha seguido siendo la representante legal de Umi-chan junto con Nozomi-chan y Eli-chan durante todo este tiempo. Pensé que sería raro y que "revivirían pasiones", pero no, mi querida peliazul se mantenía al margen y aunque le hablara con cariño a su antes novia, no mostraba indicios de querer algo más con ella; y lo mismo pasaba con la pelinegra que era empática y amable sin llegar a ser empalagosa o aprensiva.
Y mi querida amiga, mi casi hermana, la que fue mi sostén por años. Ella no cambio mucho en estos dos años. Siempre sonreía y me hacía reír. Aunque al principio, con eso de los 30 días y de no estar acostumbrada a tener una relación amorosa con alguien, deje de buscarla e impedí que ella lo hiciera. No me siento orgullosa, se el daño que le causé en esos días; pero, aun así, entendí mi error y lo enmendé.
-Tiempo atrás-
- ¿Por qué tanta sorpresa? -pregunto la pelinaranja con gran confusión- ¿Por qué me vendaste los ojos? -movió su cabeza de un lado a otro en un intento de pistas.
-Ya lo veras -sonreí con travesura y en un ágil movimiento le quité la venda de sus ojos.
-No puede ser… -se quedó boquiabierta cuando vio el interior del avión donde ya estábamos sentadas- eso explica porque escuchaba tanto barullo.
-Fue más fácil subirte de lo que piensas~ -reí un poco, burlándome de su anonadada cara- los guardias no dijeron nada cuando les expliqué la situación.
-No entiendo que puede pasar por la mente de esos tipos en estos momentos… -observo la ventana que mostraba un claro cielo azul- ¿A dónde vamos? -pregunto con incredulidad como una niña pequeña.
-Es un secreto hasta que alguien lo diga -me acomode en mi asiento con una sonrisa victoriosa- ahora solo disfruta de la primera clase y después veremos lo demás.
-A veces me das miedo pajarita… -musito y mantuvo su vista en el cielo- pero es un bello paisaje -aquella vocecita infantil que salió de sus labios hizo que mi sonrisa se ensanchara.
- "Se que lo lograre" -comente en mi mente, convencida de que lo lograría a como dé lugar.
-Miyakojima-
Nuestro avión había llegado hace un par de horas al distrito urbano de Miyakojima donde nos hospedaríamos en un hotel con vista al arrecife.
Parte de mi brillante plan era compensar a Honoka-chan del tiempo que perdimos y de que verdad lamentaba no estar con ella el tiempo.
En aquel día, donde el sol era nuestro amigo y confidente las olas marinas, pasamos uno de los mejores días de nuestras vidas pese a que Honoka-chan no dejaba de preguntar porque la había traído a ese lugar. Buceamos y encontramos varias criaturitas marinas amigables y de las cuales Honoka-chan les prometió volver con un poco más de comida; caminamos por la playa y platicamos de lo increíble que era el lugar, aun incluso me atreví a iniciar un juego de "encantados", ella feliz de perseguirme cuando le dije que debía hacerlo y cuando fue mi turno no me deje derrotar por esa enorme velocidad de demonio de Tasmania; comimos mariscos en un restaurante local, había incluso una langosta tan grande que tuvimos que pedir las sobras para comerlas en la cena. Todos esos detalles insignificantes, desde que Honoka-chan saltara a jugar con unos niños pequeños a que hiciéramos castillos de arena, me hizo feliz, de cierta manera sabía que ese esfuerzo de recuperar el tiempo perdido estaba funcionando.
Nuestro día perfecto culmino cuando estuvimos en el balcón de la habitación, tomando un café y admirando la costa. Sintiendo la brisa marina y sorprendiéndonos por la belleza del mar en la oscuridad.
-Todo es tan lindo -comente al estar sentada en una silla al lado de la ojiazul- ¿tú que piensas, Honoka-chan?
-Pienso que ha sido un día perfecto -soltó una risita- demasiado… -suspiro y me miro con una media sonrisa- ¿ya me dirás que está pasando?
- ¿Tiene que pasar algo para ver a mi mejor amiga e ir de viaje juntas? -conteste con la mayor naturalidad del mundo. Pero al conocerme tan bien, la Kousaka sabía que estaba mintiendo y de inmediato alzo la ceja en duda- es verdad, lo prometo.
-Eres mala mentirosa, te lo he dicho un millón de veces -se encogió de los hombros y dirigió su mirada hacia ese mar- te sientes mal por ignorarme -más que una pregunta fue una aclaración- todo esto no era necesario, lo sabes, ¿verdad?
-Yo… -al verme atrapada, no tuve de otra más que confesar- han sido muchas cosas al mismo tiempo. No quiero que te sientas desplazada, eres mi mejor amiga, yo…
-Siempre estaré para ti -confeso cuando sus ojos se posaron en mi- eres mi solecito mañanero, ya te lo he dicho muchas veces -soltó una pequeña risita- entiendo que estés muy ocupada con Umi-chan y por eso tampoco quise molestarte al respecto sobre el tema.
-Aun así, yo… -bajé la mirada y de inmediato negué- no puedo evitar sentirme culpable…
- ¿De qué?
-De usarte de cierta forma -no tenía el valor de mirarla a los ojos- todo este tiempo que estuviste conmigo, supe de tus sentimientos por mi -aquellas palabras salieron solas de mi boca, sin pensarlo dos veces cubrí rápidamente mis labios.
Si, el plan principal era compensar el tiempo perdido, pero la verdad era oculta era compensar todo el daño que le había hecho a esos ojos azulados. Ella había sufrido por mi culpa y no era justo que no hiciera algo para remediarlo.
-Es chistoso -escuche su voz que sonaba comprensiva y no molesta- se bien lo que hacías -un ruido acompaño sus palabras, era un chillido provocado por la silla- Sabia que mis caricias las recibías con el fin de no sentirte abandonada de nuevo, creo que yo tampoco quería perderte y por eso nunca te dije nada -su mano cálida se posó sobre mi mejilla y me hizo levantar la cabeza para admirar esa sonrisa comprensiva- aun así yo quise seguir -acaricio mi mejilla con delicadeza, como si de una flor se tratara- estar a tu lado todos estos años son recuerdos que siempre he valorado. Y si bien tu no sientes nada de manera romántica por mi -hizo una pequeña pausa y al terminar de tragar saliva continuo- tenía la esperanza de que algún día algo más pasara, de que mis sentimientos fueran correspondidos -antes de que pudiera argumentar algo, coloco su dedo índice sobre mis labios- ¡pero esas cosas no pasan! Vaya pena ¿verdad? -soltó una risita divertida, fingiendo que no le afectaba nada- Puede doler a veces, pero sé que eres inmensamente feliz y eso me hace a mí la persona más feliz del mundo también- con cuidado limpio esas lagrimas salvajes que salieron a relucir en mis ojos- oh vamos, no llores, sabes que no me gusta verte llorar.
-N-No puedo evitarlo -intenté reprimir esos sentimientos angustiantes, pero estos seguían saliendo con más fuerza- nunca quise hacerte sufrir de esta manera. Tu siempre has estado para mí y yo nunca pude agradecerte como es debido -cada una de mis palabras era acompañada por un gimoteo desesperado y lágrimas que no dejaban de salir- no puedo hacer nada para minimizar tu dolor, solo te doy más problemas…
-Vaya, que tonterías dices -dijo de manera tranquila, besando mis mejillas- una sabe escoger sus batallas y yo lo hice. No me arrepiento de nada -beso mi frente con afecto.
Aquella actitud tan natural de su parte, que reprimía su dolor aun pese a que debía dejarlo salir, me conmovió al punto en el que no pude contenerme y la atraje hacia mis brazos.
- ¡Honoka-chan! -grité cuando sentí el calor de su cuerpo sobre el mío- ¡yo… yo!
-Hey, ya… tranquila… -con cuidado acaricio mi espalda y recargo su cabeza sobre mi hombro- Siempre serás mi solecito, aunque estés con alguien más, eso no lo dudes nunca.
-Te prometo que encontraremos a alguien para ti, alguien que te merezca -jure entre sollozos.
-No es necesario -su cara poco a poco se fue quedando entre el hueco de mi cuello y hombro- yo ya encontré a la persona adecuada y la deje ir… -musito delicadamente pero aun así la escuche.
-No, aun no la has encontrado -la abrace con fuerza en la impotencia de no poder hacer algo.
Y llorando le seguí prometiéndole que ella seria aún más feliz que yo. Aunque ella argumentara de que no fuera necesario, sus lágrimas caídas sobre mi cuello delataban que su alma ya estaba a su límite.
Aquella noche donde el mar acompañante de la confidente luna, ambas lloramos todo lo que nos quedaba en el cuerpo. Aun después de dejar el llanto, no nos soltamos, seguimos abrazadas hasta que la seguridad volviera nuestros cuerpos. Esos sentimientos erratas salieron a la luz, fueron descubiertos y aceptados para formar una amistad a un más fuerte. Me prometí que ayudaría a Honoka-chan a encontrar la felicidad que tanto había estado buscando y también jure que no la haría llorar de nuevo. Honoka-chan por su parte sonrió y asintió complacida, había algo en sus hombros que los hacia verse relajados: aquella carga había desaparecido esa noche.
-Actualidad-
Aun después de las pruebas, de tanto sacrificio, las cosas comenzaban a tornarse bien. Las ruedas del destino habían optado por dejar de andar disparejas para estar en perfecta sincronía. O como decía Nozomi-chan: "Por fin encontraron su galleta de la suerte".
- ¿Qué tanto piensas? -inquirió una dulce voz mañanera.
Sonreí enternecida y me giré para verla. Umi-chan en la mañana debe de ser un tesoro nacional, se ve tan inofensiva y linda que cualquiera querría robarla.
-Pensaba en lo afortunada que soy al tenerte -acaricie su mejilla con cariño- hemos pasado por tanto y no puedo estar más agradecida con los dioses por tenerte a mi lado.
- ¿Por qué robas mis líneas? -fuera de apenarse, como sus mejillas sonrosadas lo decían, ella tomo mi mano y beso su dorso- soy yo la que debería de agradecer por tenerte.
-Supongo que ambas estamos agradecidas -bese su frente con una sonrisa- te amo mucho, muchísimo, es más, no podría cuantificar que tanto te amo.
-Podrías, pero no creo que quieras -soltó una liviana risita. Por mi parte alcé la ceja con algo de duda- ¿quieres saberlo? -asentí suavemente con la cabeza- no vayas a trabajar.
Solté un suspiro y negué con la cabeza-Tengo que ir, tengo junta hoy. Tsubasa-chan me amenazó con que si volvía a faltar me despediría.
Y pensar que es ella la más responsable de las dos.
-Ella nunca haría eso, admítelo -pico mi mejilla y yo reí- es más probable que Motas deje de lanzarle pelo a Maki que Kira-san en despedirte.
-Aunque pongas al gatito en la conversación no faltare -volví a negar con la cabeza- que tu seas una ermitaña en tu oficina no implica que yo deba ser lo mismo.
-Es mejor que trabajar todo el día en una empresa -frunció el ceño como una pequeña niña haciendo berrinche- quedate, así podemos almorzar juntas.
- ¿Y de las dos yo soy la consentida? -continúe riendo pese a los gestos que hacía- no podrás hacer que me quede, lo sabes bien.
- ¿Quieres apostar? -alzo la ceja en reto.
-Quiero ver que lo intentes -entrecerré los ojos esperando su desafío.
-Bien -con un ágil movimiento se posiciono arriba de mí, arrastrando mis manos hacia arriba e inmovilizándolas- ¿Dónde sería bueno besarte? -su sonrisa victoriosa no solo fue lo que me hizo erizar la piel, si no que me dio mala espina- ¿aquí? -paso su sagaz lengua por mi mejilla- ¿Qué tal aquí? -deslizo gentilmente pero decisiva por la mandíbula y no pude evitar soltar un pequeño gemido creo que me gusta más la idea de hacer esto -se alejó un poco de mí, incluso soltó mis manos.
- ¿Qué es lo que…? ¡Umi-chan!
Rápida cual rayo, me hizo cosquillas a morir. Pasa sus manos traviesas por todo mi cuerpo para estremecerme de las carcajadas que soltaba por su culpa.
- ¡B-basta! -grite en un intento de frenarla.
-No hasta que digas que te quedas -hablo sin detenerse. Incluso parecía disfrutar mi sufrimiento.
- ¡N-Nunca!
Mi grito de guerra enuncio que me vengaría cuando tuviera la oportunidad. Solo era esperar a que me soltara y lo haría, sería una venganza dulce como la miel.
Podríamos decir que, aun después de tanto tiempo, de tanto esperar, las cosas salieron bien pasa nosotras dos. De una manera u otra, estábamos destinadas a reencontrarnos y estar juntas.
Había una vez, una flor de acacia se enamoró,
Y aquel inalcanzable amor se fue.
Por ella lloro,
Pero nunca dijo: "me retracte".
Su flor amada era la hortensia,
Tan fina y elegante.
Por ella fue su secreta amante.
De esa flor maldita
Con doble significado;
Solo queda un sentido noble.
Su reencuentro inoportuno fue,
Su lazo fue roto,
El tiempo otro broto.
Unidas por el destino,
Estas flores no se separarán de nuevo.
La felicidad, en vez de ser algo tangible,
respondió al regocijo de a verte conocido.
Ah… Tarde bastante en subirlo… admito que no fue mi intención, tuve unas cuantas complicaciones al inicio de este año xD. Solo puedo decir que incluye una escalera, caídas y mucho dolor.
No puedo creer que ya pueda poner "complete" en esta historia… Si que pasa el tiempo. Recuerdo bien que todo había empezado solo como una idea, un poema que mi hermana hizo para su clase y termino siendo esto. Me siento nostálgica al recordar ese fin de semana que trabaje en el primer capítulo… Tal vez ustedes no lo sepan del todo, pero esta historia siempre fue mi punto débil, mi talón de Aquiles. Nunca me han gustado los dramas e incluso los evito en mi vida personal. Siempre he pensado que hay cosas que se pueden evitar y sino, pues hay que solucionarlas de la manera mas discreta posible. Reír y divertirse es lo que hace que el dolor pase mas rápido… Al tener una historia con una historia que daba para más, que debió ser la cúspide de mis historias… No pude dar el ancho, no lo logre y lo lamento. Supongo que no estoy echa para este tipo de historias xD. Pero fue una buena experiencia, si vuelvo a hacer una, les aseguro que me esforzare el triple para que sea perfecta.
Lamento todos los inconvenientes que les cause y de seguro los problemas con mis tomas de decisiones… ah, pero sé que aprenderé de estas cosas.
Quiero agradecerles por todos estos años, fue larga la espera… Con suerte al menos los hice reír una vez o les deje una enseñanza (ya sea de lo que no deben de hacer como lo que sí)
Debo despedirme, es momento de buscar que historias hacer, aunque ahora que lo recuerdo tengo varios pendientes xD.
De nuevo, gracias por todo, ¡de veras!
Sin más que decir: dudas, críticas o alguna cosa por favor no duden en comentarlo. Sus reviews alimentan la creatividad de cualquier escritor, así que regalen, aunque sea un review a cada historia que lean en sus hermosas vidas.
Nos vemos en la siguiente actualización~ n_n
