Capítulo Extra 4. Comenzar de nuevo
Después de tan triste y tortuosa ruptura cada uno de los dos siguió su propia vida, su propio camino, sus carreras profesionales los llevaron a tener por lo menos, un poco de distracción para no pensarse todo el tiempo, pero la separación aún dolía.
El tiempo pasó, los meses, incluso algunos cuantos años, pero nunca se pudieron olvidar, hubo otros "amores", relaciones que nunca terminaron en nada, porque todos los caminos por los que anduvieron los llevaron siempre a la misma conclusión, se seguían amando, tanto o más que el día que se dijeron adiós, separados por absurdas diferencias.
TVXQ y JYJ, compartían un pasado, pero el futuro era tan gris como la posibilidad de estar juntos de nuevo, amándose, como jamás debieron de separarse.
Una mañana que parecía cualquier otra, Changmin despertó y se levantó, revisó la agenda que tenía para ese día y corroboró que solo tenía una actividad y era sin Yunho, suspiró sin entusiasmo alguno, justo la noche anterior se cumplió otro aniversario más de su inicio de relación con Jaejoong, aunque ahora ya no estaban juntos, lo extrañaba como loco.
—Un día más, no hay nada que hacer —dijo ante su reflejo en el espejo. Ese día en particular se sentía ansioso, entristecido, deseando ver a Jaejoong una vez más— ¿Llegará el día en que deje de amarlo? —preguntó aturdido, sintiendo deseos de llorar.
Alistó su ropa y se metió a bañar, preparándose para un día más sin el amor de su vida, un día más, vacío y sin sentido.
…
Sus actividades eran realmente pocas si las comparaba con el pasado, pero aquella tarde fue totalmente libre, el resto de la semana lo sería, así que estaba preparado para lo de siempre, quedarse en casa, bebiendo un poco de vino mientras esperaba que el tiempo pasara hasta el amanecer, entonces iría a dormir, así, al día siguiente repetir aquella tortuosa rutina.
Como era su costumbre, pensó en Changmin, mientras trataba de borrar de su mente los recuerdos hermosos que se sentían como mil agujas taladrar su cuerpo. Lo extrañaba más que a cualquier cosa, más que a cualquier persona, su cara, su cuerpo, sus besos, todo en él.
—Esto es así, lo decidimos de esta forma —pensó abrumado
Estaba feliz con su carrera, hacer su propia música, escribir, componer, dejar el alma en el escenario, no se arrepentía de eso, pero si del adiós que se vio obligado a decir para cumplir con sus sueños.
…
Terminó con sus quehaceres domésticos, los cuales realizaba por lo menos una vez a la semana, siempre que podía, luego de eso recibió un mensaje de su amigo y vecino Kyuhyun. Changmin no tenía mucho que acababa de comprar aquel departamento, convencido por su mejor amigo, decisión que estaba orgulloso de haber tomado, desde que compró la casa de sus padres no había hecho inversiones inmobiliarias.
—Te veo en el bar de siempre, está reservado en la sección del fondo, tendremos privacidad, puse a mi nombre, Minho llegará tarde —leyó Changmin por tercera vez, a su amigo se le olvidó decir la hora, pero solían llegar verse después de las nueve de la noche, tomó ese horario como referencia
Changmin se bañó, vistió algo discreto y luego de arreglarse un poco salió de casa, rumbo al lugar acordado, faltaban pocos minutos para que el reloj marcase las nueve, así que condujo lento y con cuidado, sin pensar nada en especial, con actitud estoica.
Llegó al sitio indicado, preguntó por la reservación del miembro de Super Junior pero él fue el primero en llegar, un encargado lo hizo pasar hasta el rincón del Bar, Changmin pidió una bebida sin alcohol mientras esperaba. Sacó su celular y avisó a sus amigos que llegó primero.
—Que aburrido —pensó mientras perdía tiempo en su celular, habían pasado más de quince minutos y no había noticias de sus amigos.
Un mesero pasó cerca de él y Changmin pidió otra bebida, esta vez con alcohol, luego se paró al baño, entró e hizo sus necesidades, caminó hasta los lavabos para lavarse las manos y mientras estaba agachado escuchó que la puerta se abrió, pero no prestó atención, luego de eso no escuchó ningún paso, ningún ruido.
Changmin alzó la vista y miró para atrás a través del espejo, junto a la puerta cerrada, completamente paralizado mirando hacia él estaba Jaejoong, observando perplejo.
Como si el mundo entero se hubiese vuelto una pequeña esfera de cristal, se miraron a través de sus reflejos, casi irreal, como un sueño, a Changmin le temblaron las húmedas manos, mientras que las pupilas dilatadas de Jaejoong trataban de acostumbrarse a la imagen frente a sus incrédulos ojos.
—Jaejoong —susurró nervioso Changmin, girándose lentamente hacia atrás.
Mostrando una mueca entre distorsionada y feliz, el mayor de los dos avanzó un paso hacia su ex pareja, pero se detuvo al instante, todo su cuerpo temblaba y a la vez fue incapaz de volverse a mover.
Duraron algunos segundos así, aunque se sintieron como horas.
—Cuanto tiempo —habló finalmente Jaejoong, sonrió nervioso y sin esperar respuesta se metió rápido en uno de los cubículos, con el corazón latiéndole a mil por hora.
—Esto… ¿es real? —murmuró Changmin, sintiendo deseos de llorar. La última vez que lo vio en persona fue el día que rompieron, luego de eso solamente pudo verlo en las noticias, en internet, sus fotos en los anuncios promocionales por toda Corea y Japón, pero nunca de frente.
—No puedo creerlo —pensó Jaejoong asustado— ¿Qué debo hacer?
Jaejoong dentro del privado y Changmin frente a los lavabos, los dos pensando en qué era lo mejor, Changmin pensó en irse corriendo de ahí, pero una fuerza superior aferraba sus pies al suelo, deseaba abrazarlo, estrujarlo y nunca dejarlo ir, pero una parte de él seguía pensando que debía olvidarlo, dejarlo ir. Por su parte Jaejoong estaba confundido, cada día era una batalla contra él mismo para intentar olvidar a Changmin, dejar de amarlo, pero ahora sentía que nada funcionaría si con solo verlo a los ojos otra vez se daba cuenta de cuanto lo seguía amando.
Una persona entró al baño, Changmin escondió un poco su rostro cuando esa persona lo vio detenidamente unos segundos, temiendo ser reconocido. Segundos después la presencia no deseaba terminó su uso del baño y salió. Jaejoong creyó que se trataba de Changmin y abrió la puerta para salir, pero vio entonces a su ex novio.
—Espera —llamó Changmin cuando vio la intención del miembro de jyj de volver a cerrar.
Jaejoong apretó los labios y en silencio lo observó, el maknae de TVXQ miró rápido hacia la puerta y caminó hasta ella, colocando el seguro por dentro, luego avanzó rápido hacia el cubículo y empujó al mayor dentro, cerrando la puerta del privado.
—Changmin ¿Qué estás haci…? —antes de terminar de hacer su pregunta, sintió el abrazo fuerte del otro.
Todo a su alrededor perdió forma, como dentro de una vorágine de imágenes y sentimientos convergiendo entre sí, sintió que toda su vida recuperaba todo el sentido perdido en esos años lejos de esos fuertes brazos, Jaejoong se derrumbó y todo el peso de su cuerpo quedó sobre el cuerpo alto.
Changmin lo entendió todo, no había nada en el mundo que deseara más que la eternidad de ese hermoso y triste momento, donde ellos dos aun se amaban, pero no estaban juntos. Sabía que no necesitaba nada más que volver a sentir el cálido cuerpo de Jaejoong junto al suyo, fusionados en un abrazo que nunca debió terminar.
—No he dejado de amarte —confesó el menor de los dos, soltando el abrazo lo miró de frente y sujetó las mejillas del mayor.
—Te sigo amando Changmin —manifestó como respuesta de sentimiento mutuo.
Lloraron de felicidad y volvieron a darse un fuerte abrazo, hasta que se escucharon golpes provenientes de la puerta, se miraron a los ojos.
Changmin estiró su mano y la metió en el bolsillo del pantalón de Jaejoong, él aun no perdía la costumbre de guardarlo en el lado derecho, extrajo el aparato y le pidió desbloquearlo, el otro no dudó, así él pudo grabarle la dirección de su casa.
—Te espero ahí —habló agitado, Jaejoong asintió varias veces.
Changmin salió rápido del cubículo y abrió la puerta principal, un empleado estaba por abrir con su llave, él sonrió nervioso.
—Se trabó la puerta, perdón —se disculpó avergonzado.
Salió rápido de ahí mientras se dirigía al auto, mandando un mensaje a sus amigos con un "Lo siento, tuve que marcharme, los veo luego". Después condujo hasta su casa, al cerrar la puerta dio vueltas por la sala, caminando de aquí a allá.
—Lo vi, era él, fue real —habló bajito, nervioso e infinitamente feliz, las razones por las que se habían separado ya no importaban en absoluto.
Por su parte y aún en el Bar, Jaejoong llegó hasta la mesa donde estaba con sus amigos.
—Perdón, debo irme, surgió algo en casa de mis papás —mintió sin problemas.
—Dime ¿está todo bien? —cuestionó una de sus amigas, él asintió.
—Nos vemos pronto —se despidió en general de todos y salió rápido de ahí, nervioso.
Condujo su auto hasta la dirección señalada, pero no lo estacionó en los condominios, si no en otra parte a unos cuantos metros de ahí. Supuso que era la casa particular de su ex compañero, con cuidado llegó para no ser visto, el guardia lo dejó pasar luego de anunciarlo.
…
Cuando el timbre de la casa sonó, Changmin corrió hasta la puerta, pero no abrió, tragó saliva con dificultad y tras intentar calmarse un poco pudo abrir. Del otro lado estaba Jaejoong, se miraron unos instantes, como si aun no pudieran creer lo que estaba sucediendo.
—Hola —saludó el mayor. Pero en lugar de obtener una respuesta, Changmin lo jaló del brazo con su mano derecha y con la izquierda cerró la puerta.
No se hizo esperar, sujetó su rostro y lo besó en los labios, Jaejoong no se resistió ni un solo segundo, se colgó al cuello de Changmin y se besaron con pasión, como nunca en sus vidas habían besado, ni siquiera entre ellos en el pasado. Un beso necesitado, lleno de desesperación, habían sido años de terribles ausencias.
—Changmin —susurró excitado apenas tuvo un respiro, pero este lo calló con otro beso, llevándoselo hasta la habitación, sin titubear.
Se quitaron la ropa mutuamente, sin esperar a nada, mientras se daban besos cortos. De pie junto a la cama se repartieron caricias antes de caer sobre esta, Changmin sobre Jaejoong. Se miraron a los ojos unos instantes, observándose como si aun no pudieran creer que estaban ahí, como antes.
Mientras lo miraba, Changmin separó las piernas de Jaejoong y se colocó en medio, comenzando a penetrarlo lentamente, no era estrecho, otros habían estado en su ausencia, sintió unos celos enormes, pero se concentró en los gestos de placer del mayor, quien se aferró a su espalda, sintiendo las estocadas dentro de él, las que tanto extrañó, las que ningún otro pudo igualar.
Se besaron en medio del clímax, mientras los gemidos eran ahogados en la boca del otro, Changmin se levantó un poco y sujetándole las piernas se empujó cada vez más fuerte, mientras las manos de Jaejoong sujetaron con fuerza sus hombros.
Llegaron al orgasmo, el menor disfrutó viendo los gestos de placer de Jaejoong, su respiración jadeante y el sudor resbalando por su frente, le besó la nariz, bajando a los labios y luego el mentón, disfrutando de su cuello.
El mayor jadeaba mientras sentía los besos de Changmin en todo su cuerpo, hasta llegar al abdomen, el menor tomó el miembro ajeno entre su mano y lo acarició un poco antes de llevarlo a su boca, elevando a Jaejoong al cielo, como había extrañado esa boca alrededor suyo, succionando sin timidez, no era experto, pero solo por tratarse de él era la mejor felación de toda su vida.
Culminó llenándolo de semen, el que cayó mayormente en su boca, Changmin simplemente lo tragó, recordando aquel sabor que no volvió a probar desde la última vez que se lo hizo a Jaejoong, a diferencia de él, Changmin no volvió a estar con otro hombre, solo sostuvo relaciones sexuales con mujeres.
Se deslizó hasta arriba, encontrándose de nuevo con la mirada brillante de quien fue su pareja, lo vio comenzar a llorar, Jaejoong se abrazó a su cuerpo y sollozó sobre su piel, los ojos de Changmin también se humedecieron.
—Dime que no eres un sueño, dime que me hiciste el amor de nuevo —suplicó Jaejoong entre gimoteos, Changmin aguantó las ganas de llorar, sonrió con ternura, apartándose un poco para mirarle a la cara.
—Estoy aquí, estuvimos juntos de nuevo —confirmó conmovido, los dos rieron nerviosos.
Jaejoong se abrazó al cuerpo de Changmin y él se acostó a su lado, devolviendo el abrazo, se acariciaron en silencio unos momentos, hasta que el mayor buscó la mirada del otro, sin apartarse de su cuerpo.
—Esto es tan hilarante, jamás creí que este día se volviese tan perfecto —suspiró Jaejoong aún conmocionado— Tengo miedo de quedarme dormido y despertar sabiendo que jamás sucedió este reencuentro —confesó aterrado.
—Lo sé —acarició suavemente su espalda, apretándolo contra su cuerpo unos segundos— No quiero arruinar el momento, pero ¿hemos regresado? —preguntó confundido— ¿O solo hemos tenido sexo y ya?
—Dímelo tú —respondió Jaejoong, besándole el hombro, mirándolo de nuevo a la cara.
Hubo silencio, pero no tardó demasiado.
—Vuelve conmigo, te extraño —pidió con dulzura el miembro de TVXQ, mientras que el miembro de JYJ sonrió amplio.
Jaejoong se separó de él solo para subirse encima de su cuerpo, sobre sus piernas, la mirada que le mostró estaba llena de luz.
—Yo también te he extrañado, no quiero vivir un segundo más sin ti —respondió sin pensarlo ni un poco, la mirada de Changmin también se iluminó.
—No entiendo como pude estar sin ti todo este tiempo —expresó con pesar Changmin— Era como estar muerto.
—Lo sé —respondió con tristeza, agachándose hasta abrazarlo de nuevo— Nunca debimos separarnos mi amor.
—Entonces, a partir de ahora, estemos juntos, no pienso dejarte ir de nuevo —determinó el menor, haciendo sonreír al otro— Tendremos una relación oculta.
—Serás Mi novio secreto —completó Jaejoong, soltando una risita tonta.
—Presiento que no será nada fácil —pensó en voz alta el maknae, Jaejoong se puso serio.
—No mi amor, no lo será, pero permanezcamos juntos, no dejemos que de nuevo ideas ajenas nos separen —contestó el mayor, separándose otra vez para mirarlo a los ojos— El amor que nos tenemos tiene que ser más fuerte que cualquier otra cosa.
—Y así será, te amo
—También te amo —dijo Jaejoong tras escuchar lo mismo.
Volvieron a besarse, esta vez suave y lento, esperando que el momento durara para siempre.
…
Corrió escaleras arriba apenas llegó a su residencia y se encerró en casa, marcó un teléfono en específico y esperó pacientemente una respuesta, del otro lado escuchó un saludo.
—Te tengo buen material —expresó contento.
—Habla claro —escuchó la voz del otro lado, interesado, pero no lo suficiente.
—Creo que he descubierto un amorío homosexual en la industria idol —dijo sin rodeos.
—Dime ¿tienes pruebas? Y de ser así ¿son tan famosos como para causar impacto? —cuestionó poco interesado.
—Choikang Changmin de TVXQ y Kim Jaejoong de JYJ —soltó la bomba.
—Estás jodiéndome —expresó impactado e incrédulo.
—Estoy hilando cabos, hoy lo vi y tiene sentido, te daré pruebas, solo dame unos días. Además, tengo buenos contactos dentro de una de las empresas de esos dos, veré la forma de escabullirme.
—Suena demasiado bien, pero me mantengo escéptico hasta que me des algo más concreto, no sueltes solo palabras —amenazó perdiendo un poco de interés, pero sin duda si su contacto podía confirmarle lo que decía, se trataba de la noticia del siglo para la industria.
—No te defraudaré —dijo sonriente antes de colgar— Podré sacar mucho dinero de esto —rio divertido, se venía el negocio de su vida.
¡Hola! Les traigo un regalito de fin de año, espero les guste. Les deseo lo mejor para este 2020, que esté lleno de buenas cosas, buenas vibras y mucho, pero mucho Boys Love jajaja
Por cierto, nuestro Changmin tiene novia, siento muy lindo por él, espero sea mucho, pero mucho muy feliz. No dejaré de escribir fanfics yaoi con él, así que no se preocupen, apoyen mucho a nuestro lindo Maknae, nos leemos pronto
