Eran las tres de la noche.

Rey se despertó debido a unos extraños ruidos. Un tanto perezosa, buscó el origen de los extraños ruidos. Tuvo que mirar al suelo para ver como Ben Solo no dejaba de rodar en la cama improvisado que había montado. Con ojos perezosos, vio como su compañero de habitación estaba dando vueltas sobre si mismo, sin matas y, de pronto, sin camiseta. La impresión de verle con el torso desnudo había terminado por despertarla. No sabía que estaba murmurando ni de porque se había despertado por los golpes que se daba con el cabecero, a lo que Rey terminó por salir de la cama y agacharse al lado de la cama improvisada con ánimo de despertarlo.

Le llamó varias veces y no fue hasta el momento en el que sacudió su enorme cuerpo que el hombre abrió los ojos.

" ¿Qué? " preguntó mientras se desperezaba lentamente.

" Sube a la cama, anda " desistió finalmente la joven al notar que no había forma de hablar con el sueño y las legañas.

Obediente, Ben se puso de pie, revelando que solo tenía unos calzoncillos tipo boxer negros puestos. Rey no entendía en que momento de la noche se había quitado el pijama y, no podía negar que el cuerpo del oficinista amargado estaba bien esculpido. Sacudió su cabeza intentando borrar las ideas de su cabeza y ayudó a Ben a tumbarse en la cama. Solo en ese momento se dio cuenta de que su cuerpo estaba sudado. Rey no sabía como comportarse en ese momento, a lo que simplemente lo dejó caer sobre la cama cual saco de patatas.

Ben se había vuelto a quedar dormido a pesar de la mala postura.

" Esta me la vas a pagar, Solo " maldijo en voz baja la joven mientras lo giraba sin ningún cuidado hasta colocarlo bien en una mitad extrema de la cama. Agarró todas las cosas y las tiró a una esquina, ya no tenía fuerzas para recoger tanto el pijama como las mantas y los cojines.

Rey suspiró y volvió a su lado de la cama, más tranquila. Tapó a su acompañante y acto seguido ella misma. Cerró los ojos, deseando volver a soñar con lo que fuera que estaba soñando.

Sintió una extraña presión.

Rey abrió los ojos para ver como de pronto, a su lado, estaba Ben, acurrucado sobre su espalda, aprisionando con su fuerte brazo sobre su vientre. Su respiración chocaba en su oreja, haciendo unos pequeños cosquilleos. No eran molestos, pero le daba unos escalofríos a los que ella no sabía como dar nombre. Suspiro, al todo ese extraño conjunto no ser molesto, decidió girar y acurrucarse en el pecho descubierto de Ben.

Ya al día siguiente le iba a gritar. En ese momento, solo quería dormir.

" ...me...gustas... " escuchó un suave susurro al que Rey pensó que estaba hablando a sus sueños. Hizo caso omiso y se centró en dormir.

Al día siguiente, Ben se despertó primero. No entendía cuando había subido a la cama, abrazado al cuerpo de Rey. No podía negar que se sentía cómodo en esa situación y quería dormirse un poco más, pero el sol que se filtraba por la persiana decía que ya era hora de disfrutar de un bonito domingo. Se fijo en su suave pijama, el tacto se sentía como una nube, a la vez que se daba cuenta de que, por algo que no sabía, estaba casi desnudo. Se movió para ver que ni llevaba calcetines, a lo que Rey hizo unos pequeños ruidos de dormida. No abrió los ojos, seguía perdida en sus sueños. No podía negar que la anfitriona de la casa se veía hermosa a pesar del pelo revuelto y la boca entreabierta. Por alguna causa que Ben desconocía, no pudo apartar la vista de ella, se sentía atrapado por esa chica. Dudó por un instante, pero se atrevió a mover un mechón de pelo a detrás de su oreja, para ver su piel sin imperfecciones.

" ¿Eh? " mecachis, la había despertado.

" Buenos días " fue lo único capaz de decir mientras intentaba saber donde iba a dejar caer el brazo sin tocar a la joven

" ¿Has podido dormir? " preguntó ella desperezándose. En ese momento, ella, de forma natural, se había separado de él un tanto " La próxima vez pongo un muro de almohadas "

" Espera, ¿te he abrazado dormido? " preguntó sin recordar que había pasado en la noche

" Hasta dijiste algo " rió ella antes de quitarse las legañas de los ojos " Si no te acuerdas de nada, yo no digo nada. Pero ponte algo, no se en que momento te desnudaste "

" ¿Te molesta?"

" Un poco, no es cómodo dormir en algo duro" bromeó ella tapando su un tanto vergüenza que sentía de aun tener delante de ella el torso desnudo. Ben sonrió y posó su fija mirada sobre ella. Rey intentó huir de aquella mirada, pero no tenía a donde.

" Rey, creo que... "

" ¡Papá! " Anakin había interrumpido con un grito desde la puerta, ambos se separaron de golpe y Ben se levantó para poder vestirse con el pijama. Se sentía un tanto húmedo, pero dio igual, no podía aparecer delante de su hijo solo en calzoncillos.

" Ahora salgo, Ani " le dijo mientras buscaba sus zapatillas de casa

" Buenos días, precioso " dijo Rey abriendo la puerta. Se encontró con un pequeño con un peluche entre sus manos. Rey no tardó en abrazarlo con mucho cariño, a modo de buenos días. Ben apareció y ella se apartó para que él la pudiera agarrar " Mientras os bañáis, os voy a preparar un sano desayuno con tus cereales favoritos "

Ambos se metieron en el baño y Rey, aun con su pijama, quitó todas las mantas que estaban encima de su cama y agarró las sudadas mantas que quedaban en el suelo. Debía estudiar con detenimiento como hacer el muro para evitar el roce con Solo durante la noche. Aunque no quería negar que se sentía cómodo dormir en contra de su pecho, a pesar de lo extrañamente trabajado que estaba, sus latidos la arrullaban a un sueño un tanto placentero. No iba a admitirlo y quería reducir lo máximo ese contacto, solo iban a estar juntos un año y no quería sentir frío.

Terminó de recoger todo aquello y lo dejo dentro de la lavadora. Ya seguiría en otro momento del día.

Paso a la cocina, donde hizo un rápido pero nutritivo desayuno. Peló un par de manzanas con forma de conejo para que se vieran más apetecibles. Preparó el desayuno para los adultos con un poco más de libertad. Se dio cuenta de que, con lo que había puesto para Ben, le volvería a quitar las galletas de dinosaurio. Como sorpresa especial, buscó un molde en forma de estrella para poder freír un huevo para que lo comiera con las tostadas. Buscó si aun le quedaban tranchettes de queso por si los quería acompañar y se encontró con que incluso le quedaba un poco de jamón. Los dejó encima de la mesa. Ya se estaba imaginando que se haría un sándwich.

Los dos hombres de la casa salieron del baño tras una gran humareda, vestidos con sus albornoces. Ambos pasaron a la habitación del pequeño, en lo que, al rato, salieron completamente vestidos en chándal, algo cómodo para estar por casa. Rey sonrió y los llamó a comer, a lo que ellos fueron sin tardar un segundo, intentando no fijarse en la camiseta sin mangas que llevaba. Empezaba a pensar que a Ben le gustaba enseñar sus fuertes y trabajados brazos.

" ¡Ala, tiene forma de estrella! " Anakin se dio cuenta antes que su propio padre, cuya cara Rey quiso fotografiar por el sonrojo extremo que había adquirido " ¡También quiero uno! "

" En otra comida, ahora desayuna bien para llenarte de energía" le dijo con una sonrisa un tanto infantil.

Antes de empezar a desayunar, alguien toco el timbre de su casa. Los dos adultos de la mesa se miraron por un momento y fue Ben quien salió a recibir al invitado. Desagradable fue la sorpresa de ver a Nova con un simple vestido negro y unas grandes gafas de sol. Se las quitó al ver como su marido iba vestido. Rey se asomó a ver quien era y una negativa sensación inundó su pecho.

" ¿Qué pasa ahora?" se adelantó a preguntar el oficinista al ver que ella no decía nada.

" Vamos a pasar un día en familia, sin la sirvientucha"

" Es mi prometida, y no iremos en familia a ninguna parte. Tiraste ese derecho hace años."

" Venga, Benny, no seas malo" intentó cerrar la puerta delante de sus narices, pero Nova había puesto el pie, evitando que cerrara la puerta " Vale, aunque sea déjame pasar un día con mi hijo. Tengo derecho "

" Por ahora. Primero desayuna, luego te lo llevo."

Rey volvió a sentarse antes de que Ben, completamente enfadado, volvía a sentarse. De malas maneras le dijo a su hijo que iba a pasar el día con su madre, a lo que Rey intentó compensar con palabras de cariño. Anakin desayunó rápido para cambiarse e ir con su madre. Rey, intentando mantener un papel de segunda madre, lo ayudó mientras que Ben se dedicó exclusivamente a desayunar. El mal humor había nublado su buen día.

Nada más Anakin estar preparado, sin siquiera cambiar las zapatillas de casa por unas deportivas, acompañó a su hijo a la otra puerta. Rey pudo ver ese intercambio desde la distancia, sintiendo cierto nerviosismo mezclándose con su desayuno. Volvió a dentro de la casa después de ver como el pequeño entraba en la casa de Nova. Vio los platos y decidió empezar a limpiarlos.

Supo que Ben había vuelto por el portazo que había dado.

" ¿De verdad estuve casado con ella?" fue lo primero que preguntó mientras se sentaba a descansar en el sofá.

" Levanta tu culo del sofá ahora mismo" le ordenó Rey " Tenemos tareas pendientes. Vamos a aprovechar que Ani no está para arreglar esta casa un poco más "

En un intentó por ocupar la mente de Ben, Rey lo obligó a que lo ayudara con las tareas de la casa: desde poner una lavadora, tender la ropa, pasar la escoba hasta ordenar la habitación del hijo. Ella le avisó que iba a ser la única vez, pero lo necesitaba para su muy necesitada mudanza de habitación. Le hizo espacio en el armario y lo ordenaron de forma en que las prendas de ambos no se mezclaban en lo absoluto y estaban accesibles sin problemas. Todo aquello les llevó hasta la hora de la comida, tiempo en el que ambos se habían olvidado de donde y con quien estaba Anakin.

Hasta la hora de la comida.

" Seguro que le habrá llevado a comer a su restaurante favorito y le habrá cogido un menú infantil cuyo regalo sea un coche." empezó a murmurar mientas comía la pasta integral que le había preparado Rey " Espero que esté bien "

" Anakin es un niño fuerte, sabrá estar bien." le intentó consolar ella " Creo que tengo un puzzle del cuadro de Manet... "

" Rey, agradezco que quieras ayudarme, pero esto no funciona."

" Eso es por ti " señaló ella, de mal humor "Estoy aquí, te quiero ayudar"

" Por un año" matizó él " Luego Anakin y yo estaremos solos... "

" Pero no te quitarán lo más preciado de tu vida "

" Ahora mismo no se que es lo más preciado"

Ambos terminaron de comer y se sentaron en el sofá. Encendieron la televisión y pusieron un programa al azar, intentando evadir la sensación de vacío que se había creado. Una vez más, la joven profesora infantil no sabía que hacer. Ella si que quería marcar los límites, no quería aquella casa y quería seguir enseñando en la escuela infantil, siendo el Stardust o no. Pero todo lo que estaba ocurriendo con Anakin y Ben le estaba dejando que pensar: desde que podía acabar en el paro hasta la mínima posibilidad de poder quedarse con aquellos dos creando una familia hasta que Anakin tuviera la edad suficiente de entender porque ella también se marchaba.

Todos sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sitió como Ben se estaba quedando dormido. Le llamó la atención, sin saber que pasaba, a lo que él decía que no pasaba nada, que estaba bien. Rey se acomodó en su esquina y le llamó la atención.

" Ven, anda " repitió ella con cierto tono de autoridad. Un tanto sonrojado, él hizo caso y se apoyó sobre ella. Su cabeza estaba sobre su pecho y sus pies en suelo " Tumbate, tranquilo " le hizo caso y sus piernas. Con pequeños movimientos alcanzó una de sus mantas de salón. Lo deslizó sobre él hasta poder tapar un poco de ambos. Con la mano derecha acarició la negra melena de Ben con suavidad, en un intento de muestra de cariño.

" Tengo un flash de esta mañana " dijo Ben poniendo el oído para escuchar el latido de su corazón " Es como una nana "

" A la noche se te escapó de que alguien te gustaba... "

" No me acuerdo, pero no es mentira, me agrada estar contigo " respondió el dejándose acariciar un poco más. Rey accedió a su demanda, perdiendo sus dedos en la cabellera de su compañero

" A mi también me agradas " reconoció ella " A pesar de lo que pasó cuando te conocí "

Ambos se quedaron dormidos y no se despertaron hasta que el teléfono móvil de Rey empezara a sonar. Ella, un tanto perezosa, respondió. Era Leia Organa. Temerosa, contestó, despertando a Ben en el proceso.

" Lo siento Rey, pero te tenemos que despedir "