Disclaime: los personajes no me pertenecen son de sus respectivos dueños creadores, solo los tome prestados con fines emocionales XD
Advertencia:
Puede contener palabrotas y un poco de violencia (decir un poco queda corto)
LA OBSERVACIÓN
Un enlodado Mikey entro corriendo al departamento no esperando dar de cara contra el piso en cuestión de segundos.
Ok, recapitulemos.
El rubio había ido a la tienda a comprar una cosas que Donnie le había pedido, bien; de regreso se había encontrado con una ardilla lo que causo una persecución épica y un charco de lodo la término en el momento en que puso un pie en el mismo, de acuerdo, después se encontró con L y tras minutos de forcejeo se dio por vencido por tratar de abrazarlo, vamos bien.
Cuando llegó a su piso corrió emocionado porque Donnie le había prometido una tarde de videojuegos ya que era su día libre; lo cual sería asombroso e increíble si no fuera por el hecho que en el momento de abrir la puerta lo siguiente que vio fue su cara dar contra el suelo al salir volando por chocar con un ovni (objeto vertical no imaginario) ocasionado un choque de metales y madera anunciando su llegada.
— ¡Mikey! ¿Que sigue en pie?- grito desde su cuarto el mayor de los Hideaki mientras el rubio se ponía de pie de un salto y registraba los daños colaterales.
Movió sus brazo y piernas en busca de alguna herida o lesión, lo cual sorprendentemente no encontró (se felicitó mentalmente por aquel logro) para después barre con la mirada la sala en donde solo encontró un par de libros que fueron descartados en el suelo y el florero lleno de tulipanes (cortesía del maestro Yoshi y Leo) balanceándose peligrosamente en la esquina del buro junto al sofá, quien solo sufrió un daño menor al tener agua derramada del vaso que había dejado antes de salir.
Nada fuera de lo común.
Exceptuando por el autor original de desastre, que yacía a sus pies mientras una de las ruedas giraba despacio y el color oscuro como la noche, destacaba del piso color caoba, manchas de pintura y grietas.
Mikey la observo por un par de segundos mientras acomodaba el jarrón en una posición menos arriesgada para después gritar:
— ¡Sin fracturas, el jarrón sobrevivió y el sillón esta semi intacto!- el pequeño dejo pasar unos segundos para que se procesara su respuesta y agrego: ¡no puedo decir lo mismo de la bicicleta!
Ni bien dicho esto el mayor salió volando de su habitación hasta llegar a la sala donde se encontró con una bicicleta en perfectas condiciones y un pequeño aguantándose las ganas de reírse.
—Eso no fue para nada gracioso- le reprocho mientras le daba una checada, solo por si las dudas, Karai había sido muy específica en que tenía que mantenerla en cierta forma mientras los últimos arreglos se secaban y no quería tragedias antes de mañana.
Con solo pensar lo que sucedería mañana sentía como el estómago se encogía y la cara le hervía junto con los nervios que se cargaba.
— ¡Oh, vamos! No exageres- comentó el rubio sacando al mayor de sus pensamientos- sigo sin entender porque tanta importancia, ¿qué tiene de especial esta bici?- un puchero se formó en su rostro mientras veía como su hermano seguía checándola en busca de cualquier cosa, normalmente Mikey estaría brincando por los aires emocionado; ya cualquier cosa relacionada con deportes le gustaba.
Y al ver a su hermano llegar con una ultra increíblemente genial bicicleta el más pequeño no pudo resistir la tentación de querer usarla.
Pero Donnie lo paro en seco, explicando con mucho énfasis que por ningún motivo podía usarla ya que no era de ellos y no quería que un accidente ocurriera.
Mikey seguía sin ver el gran alboroto.
Hasta que se dio cuenta de la pequeña inscripción justo debajo del asiento casi rozando con la cadena en donde en letras rojas y plateadas resaltaba el nombre de quien ha sido el dolor de cabeza de su hermano y por extensión del rubio.
Por extraños motivos; gracias a sus increíbles habilidades deductivas (y con un poqueto de ayuda de Leo) la actitud de ambos chicos había cambiado drásticamente los últimos meses.
Y por lo visto era un cambio bueno (según Leo) y que no tenía nada de qué preocuparse.
Pero Mikey no se dejaba engañar.
Su genial, increíble y súper asombroso hermano; a quien consideraba uno de sus héroes, estaba que se tiraba por la ventana de su casa.
Por no mencionar que llevaba más de 2 horas frente al pizarrón de su habitación, el cual estaba lleno de pe a pa de quien sabe que tantas posibilidades y cada que pasaba frente al cuarto oía los balbuceos e incoherencias que murmuraba el mayor.
El menor aun no sabía cómo sentirse respecto a la nueva situación.
Lo que si sabía, es que si por cualquier motivo el moreno intenta dañar de cualquier manera a su hermano.
Bueno…
Solo digamos que deberías empezar a planear tu funeral.
¯\_(ツ)_/¯
¯\_(ツ)_/¯
