—Muchas gracias Andrew por la comida, estuvo deliciosa -sonreí satisfecha.
—De nada, todo por mi clienta favorita.
—En serio gracias ¡oh! -Exclamé mirando mi reloj y me limpie con una servilleta- ya me voy, Andrew cuidate y gracias por él pastelito.
Agradecí saliendo del local caminando hacia el departamento, aunque cada que veo las calles me recuerda a la lucha con Caos hace poco... No sólo es eso, sino también los tres años de soledad que tuve, mis pensamientos fueron bruscamente cortados por él sonido de mi celular.
—¿Hola?.
—Hola amor
Sonreí tontamente al escuchar su voz... En serio, como la extrañaba.
Más tarde.
Caminaba muy emocionada al saber que esta vez no se olvido el de mi cumpleaños como otras veces y no tendre la necesidad de golpearlo... Bueno eso no es necesario, pero si me enojaba cuando lo hacía... Tenia justificación esa vez si me hizo enojar.
—¡Serena hola!
—Hola Mina -salude feliz al verla acercarse con las demás- hola chicas.
—¡Feliz cumpleaños!
—¡Muchas gracias chicas!
—Toma Serena -me dio una caja rosa- ¡feliz cumpleaños!
—Muchas gracias -agradecí abriendo la caja y sonreí- es hermosa... Muchas gracias chicas, no se hubieran molestado.
—Te lo mereces
—Además hoy tenemos que celebrar.
Sentí las lágrimas en mis mejillas estaba feliz, tenía esa felicidad que no había sentido desde hace tres años... A pesar que no me merezco este regalo... Ellas me lo dieron con todo su corazón.
Siglo xxx
Pov. Normal.
—Ya se esta haciendo de noche -Serenity observó el cielo- y está haciendo un poco de frío.
—Si, es lo que estoy notando -ella también miro el cielo.
—Será mejor que regrese al palacio e irme a dormir -suspiro cansada- creó me enfermé el día de hoy.
—Vamos te llevo -se ofreció le castaña.
—Muchas gracias Sakura.
Llegaron al palacio rápido, Sakura dejo a Serenity en él cuarto, ella solo se cambio y se acostó en él sofá una vez que se haya ido la castaña a su casa ya se había durmiendo cuando Rini llego a la habitación viendo a su madre en él sillón dormir tranquilamente y decidió despertarla.
—¿Mamá cuando llegaste?
—Tengo un rato Rini -respondió tosiendo un poco- ¿tu en que momento llegaste hija?
—Mamá -le miro preocupada- ¿te sientes bien?
—Si cariño -sonriéndole levantándose- solo estoy algo resfriada.
—Dejame checar tu temperatura -le toco la frente y quito su mano rápidamente- ¡pero tienes la fiebre muy alta!
—Solo es algo de gripe, no exageres hija -rodando los ojos- sabes que siempre que me da fiebre alta, si quieres ve por algunos trapos.
—Si ahora vuelvo, pero -le echa unas cobijas- para que no tengas frío
—Gracias Rini
La peliblanca se volvió a acomodar en él sillón cubriendo todo su cuerpo con las cobijas.
Siglo xx
Serena llego al departamento de Darien donde fue recibida con un beso y un abrazo, cenaron y una vez terminado, veían la luna desde el balcón abrazados.
—¿te gusto?
—Mucho -sonriendo observando el cielo- estuvo muy deliciosa Darien.
—Me alegro mucho, princesa -acariciando su mano.
—Sabes, Haruka y las demás aún están enojadas conmigo.
—Todos estamos así, por lo que hiciste -hablo cariñosamente acariciando su cabello- pero eso ya quedo en él olvido.
—¿En serio?
—Si amor
—Gracias.
—De nada amor -se levantó confundiendo a la rubia, quien seguía sus movimientos- pero te tengo algo importante que decir... -se arrodilla- Serena Tsukino.
Serena queda sorprendida su corazón empezó a latir muy rápido, mientras que sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas.
—¿Te quieres casar conmigo?
—Darién... ¡claro que si y mil veces si! -se aventó a sus brazos llorando- ¡te amo!
—Yo igual -le coloca él anillo y se besan- ¡te amo Serena Tsukino!
—Te amo tanto, Darien.
—Yo también te amo Serena.
—Me has hecho la mujer más feliz del mundo.
El tiempo se les paso volando después de tantos besos, abrazos muchas más confesiones de amor, Darien llevó a Serena al departamento y antes de que ella entrara se detuvo.
—Hola -dijo dejando su mano al aire con la llave- ¿que tal?
—Hola Serena es bueno verte.
—¿Que pasa Rubí? -guardo su llave y se dió vuelta- ¿que tal él futuro?
—Algo cansado... -respondió riendo un poco- pero no vine a hacer plática, tienes que venir conmigo al futuro.
—¿Un nuevo enemigo?
—No, la reina esta enferma y me mando por ti ya que ha empeorado las dos últimas horas -dijo preocupada y Serena asintió- no ha querido que ninguna sailor la viera, bueno a excepción de Uranus.
(...)
La rubia había regresado al pasado después de ayudar al futuro a curar a Serenity que necesitaba su ayuda urgentemente.
—Estoy muy agotada... No es fácil viajar en el tiempo después de tres años de no hacerlo -soltó un gran suspiro
Entro al departamento yendo directamente a su habitación aunque se fijó en la habitación de Sakura por si la encontraba y sólo vió a Kero, por lo que se adentro a su habitación despertando a Luna quien dormía en su cama.
—¿Eres tu Serena?
—Si soy yo -comenzó a quitarse los accesorios- lo siento, por despertarte.
—¿Que son estas horas llegar?
—¿en serio? dejame tranquila con algo de trabajo puedo mantener mi equilibrio, estoy muy cansada ahora mismo como para soportar tire reclamos -dijo muy molesta, la felina cambio su humor, se sentó en él piso aliviada de ya no tambalear.
—¿Que tienes ahora Serena?
—Nada, sólo estoy un poco... -sus párpados empezaban a cerrarse y dio un gran bostezo- cansada, voy a dormir un rato y luego me pasaré a mi cama...
Serena se acostó boca arriba dando grandes ronquidos al momento y Luna se quedó a su lado quedando profundamente dormidas.
Al día siguiente
—Que bien dormí -se levanto estirándose y ve que durmió en él piso a lado de ella estaba Serena por lo que la movió- ¿Serena?
—¿Qué sucede? -preguntó al ser despertada- ¿que pasa?
—Dijiste que te acostarías en la cama.
—Lo siento, estaba tan cansada, que se me olvido irme a mi cama.
—¿Qué hiciste?
—Algunas cosas bastantes agotadoras que no quiero contar ahora mismo.
—Viéndote ahora y comparándote con la del pasado, ya no eres la misma Serena...
—En él momento que hice todo esto, prometí no llorar más y ser alguien madura -explico sonriendo y acariciando a Luna suavemente- así que nadie me vera llorar o ser la misma que conocieron hace unos años, dile a las chicas que no podré ir con ellas a la playa estaré ocupada -le dio un tierno beso a Luna- ¡adiós!
—Serena...
Luna sonrió, pero también estaba un poco preocupada por la declaración de la rubia en esos momentos, sentía que ella y las demás la empujaron a ser lo que era ahora, la empujaron a ser alguien que diferente.
Continuará...
