Capítulo 22
"I'll protect you."
Mi mirada se mantuvo en el suelo, tal vez por miedo o por vergüenza, no lo sé. Ahora que WooHyun sabía sobre mi embarazo sentía que todo estaba perdido para mí. Tanto la vida de mi bebé como la de JongHyun.
La decisión de dejarlo, allí en medio del bosque, me costó mucho. Escoger entre nuestro amor o evitar que lo mataran fue algo que me dolió demasiado. No tuve opción. Y sí, fuí egoísta porque no pude decirle que estaba esperando un hijo. Nuestro hijo.
Que ahora corría peligro de la misma manera que yo.
Nos hallábamos en su habitación, yo sentado en la cama y él de pie frente a mí. Con los brazos cruzados y mirándome como si fuera mi padre apunto de regañarme.
-Ya deja de llorar por favor! ¿Acaso eres una mujercita? – habló él haciendo gestos con las manos – Siempre he detestado esa actitud tuya. Lloras por todo Key.
-Habla de una vez… ¿Qué pretendes…hacer conmigo? – sollozando me levanté de la cama y caminé hasta la ventana.
-No haré nada. – giré para mirarlo. – Aunque tampoco pretendas que salte en un pie por tu estupidez.
-Mi embarazo no es una estupidez. –
-Sí, lo es. Tú sabías perfectamente que podías quedar preñado, sin embargo te acostaste con JongHyun sin usar un puto condón! –
Me dolía escucharlo pero no podía negar que WooHyun tenía razón. Desde que tengo uso de razón sé que puedo procrear, y el hecho de haber obviado el uso de un preservativo sí fue una irresponsabilidad. Y con mucha más razón si yo era un mago oscuro a diferencia de JongHyun que no lo era.
Evitaré usar la palabra "Error" porque mi bebé no era eso, al contrario. Pero mi egoísmo y falta de prevención me estaba llevando al peligro. Yo mismo me había acorralado y ahora WooHyun me tenía en sus manos.
-¿Y qué quieres que haga idiota? – me acerqué a él - ¿Quieres que lo mate acaso? ¿Quieres que sea un asesino? –
-Nunca dije que lo mataras. Pero como tu prometido tengo el derecho de sentirme decepcionado. Sin contar que ahora debemos ocultar las marcas de tu brazo. –
Así que esa había sido la razón.
Por esas marcas en mi brazo es que WooHyun se dio cuenta que estaba embarazado.
Fui descuidado, debí ocultarlas mejor.
-Probablemente tienes 2 meses y medio. –
-¿Cómo estás tan seguro de eso? – tomó mi brazo y subió la manga de mi camisa, dejando al descubierto esas marcas azules que no logré ocultar.
-Mira, tienes dos líneas continuas. Cada línea representa una etapa. – asentí, no era tan bruto en el tema. A todos los magos nos enseñaban sobre eso.– Tú sabes que los embarazos en magos solo duran cinco meses, por lo tanto al final debes tener cinco líneas. Ahora usa tu cabecita para hacer cálculos. La fecundación dura 15 días y tú conoces a JongHyun desde hace casi tres meses. –
-Pero, entonces quiere decir que quedé embarazado en mi… -
-Sí, en tu primera calentura con el perro. Y si no me equivoco fue en nuestra cabaña o no? –
-Cállate! No fue calentura. –
-Mmm, yo creo que sí. El sujeto se moría por ti y tú solo estabas concentrado en calmar tu bipolaridad teniendo sexo con el primero que pasaba por tu lado. –
-Sabes? Gracias por hacerme sentir mejor. – volví a la cama – Mi vida es una mierda por tu culpa. Gracias Nam WooHyun. –
-Toma en cuenta que indirectamente te he ayudado. Si te hubiera correspondido en éste momento JongHyun estuviera muerto. – se sentó frente a mí. – No soy tan malo después de todo verdad?
-Imbécil. –
Sentí mi pecho contraerse. Tenía miedo. Yo estaba solo, en medio de los magos oscuros y con un bebé a bordo.
¿Qué debía hacer? ¿Qué sería lo correcto?
-Ya deja de llorar, me desesperas! –
-Si no quieres ver entonces vete. –
-No, es mi habitación. – me levanté dispuesto a irme pero él sujetó mi mano. – siéntate.
-¿Te gusta verme sufrir verdad? ¿Te gusta tenerme en tus manos? – me senté sin dejar de mirarlo. - ¿Por qué me odias tanto WooHyun? Dime ¿qué te hice? -
- Deja el drama. Nunca dije que te odiaba. – soltó mi mano.
-Lo dijiste, y muchas veces. –
-Bueno sí, pero no porque en realidad lo sintiera. – bajé la cabeza. – Vamos Key! Tú sabes que eras un acosador! –
-Mientes. – lo miré de reojo. – Solo buscaba tu compañía.
-El mentiroso eres tú. – apoyó su mano en mi pierna. – Te la pasabas besándome cada vez que podías.
-YAH! BASTA! Deja de hablar tonterías. – aparté su mano. – Tengo sueño, quiero dormir.
-Primero debemos cubrir las marcas y debemos hablar sobre lo que haremos mañana. – se levantó de la cama y caminó al velador, sacando de él una venda.
-¿Mañana? –
-Sí, LeeTeuk ha planeado una batalla y trabajaremos juntos. –
-No pelearé. –
-Lo harás. – se sentó en la cama. – Dame tu brazo, voy a vendarlo. –
-No quiero que maten a JongHyun. – con algo de duda extendí mi brazo y él empezó a vendarlo. –
-¿Cómo sabes que JongHyun estará en la batalla? –
-Escuché a LeeTeuk hablar con Yixing. Dijo que JongHyun regresó a su congregación. – bajé la mirada. – En verdad WooHyun, no quiero que lo maten!
-Si no quieres que lo hagan entonces sigue las indicaciones de LeeTeuk. – soltó mi brazo ya vendado.
-¿Qué debo hacer? –
-No sé qué pretende nuestro líder. Solo presta atención a lo que él diga y tu querido JongHyun no saldrá herido. –
-LeeTeuk lo matará.. –
-Lo hará si se entera que estás preñado. Lo hará si te ve tras JongHyun. Y lo peor de todo es que acabará con tu bebé. –
-NO! –
-Entonces hazme caso. No busques más problemas. Yo me encargaré de protegerte. –
Mi estómago dio un vuelco. Creí haber escuchado mal, pero su mirada me daba algo de confianza.
Abrió sus brazos invitándome a cerrar esa promesa con un abrazo. Ni siquiera me acerqué, me quedé estático mirándolo con algo de duda. WooHyun era extraño.
-No me trates como un monstruo Kim KiBum! – gritó de repente – Te conozco desde que tienes 10 años y por más que no te haya podido corresponder, nunca te he hecho daño! Me conoces y sabes que no es contra ti, es contra la situación! – miré al lado sabiendo que él tenía razón. – Tú y yo fuimos obligados a estar juntos! Desde que Leeteuk te trajo aquí, te metió en la cabeza un montón de tonterías! Y si te "enamoraste" de mí fue porque yo era tu única opción.-
-Yo realmente me enamoré de ti. –
-No, no lo hiciste. Si hubiera sido así no sentirías nada por JongHyun. El amor es una palabra demasiado fuerte como para usarla entre nosotros. Y para que sepas… a mí no me molesta que te hayas realmente enamorado de otra persona. A mí lo que me enoja es que haya sido de ese idiota. –
-No sé qué haya pasado con ustedes en el pasado pero JongHyun no es una mala persona, al contrario. –
-Es mi enemigo, por naturaleza debo odiarlo. Quiero que entiendas que yo a ti te tengo un mínimo aprecio, pero no puedo tenerlo hacia él. –
-Por ese aprecio que dices tenerme entonces te pido que me ayudes a que Leeteuk no mate a mi bebé. –
-Ya te lo dije, todo depende de ti. –
-Sí, claro. –
-Hey! – tomó mi muñeca. – Por tu bien Key, no hagas que LeeTeuk pierda los papeles. No lo conoces bien. –
-Si fue capaz de desterrarme siendo yo su arma secreta entonces lo creo capaz de todo. –
-No hablo solo de eso. En verdad ten cuidado. – apretó mi muñeca. – Ahora…duerme que mañana tendremos un día agitado. – se levantó de la cama soltando el agarre.
-Y tú a dónde vas? –
-Quiero prepararme para mañana. Tú debes descansar. –
-¿En tu cama? –
-Si quieres duerme en el piso. –
-No! –
-Entonces acuéstate de una vez y cierra la boca. –
-Idiota. – me metí a la cama, con varios pensamientos en la cabeza. Aún me costaba confiar plenamente en WooHyun.
-Alguna vez suspiraste por éste idiota. – giró mirándome y sonriéndome.
-¿Quién te entiende? Y luego yo era el bipolar. – me tapé con la sábana sin poder evitar escuchar su risa.
-Nadie puede entenderme KiBum, que descanses. –
Escuché la puerta cerrarse e inmediatamente me levanté. No quería dormir, no podía hacerlo sabiendo que todo mi futuro dependía del siguiente día.
Las lágrimas volvieron a mi rostro, de la misma manera en que la lluvia empezaba a mojar la ventana. En ese instante supuse que el cielo estaba igual de triste que yo.
A lo lejos, a través del vidrio, pude ver esa bandera blanca una vez más. Esa misma que me recordaba lo distantes que éramos JongHyun y yo.
Allí es dónde me preguntaba. ¿De qué había servido descubrir mi origen?
Ni siquiera sabía quiénes eran mis hermanos. No recordaba cómo eran mis padres.
¿Entonces de qué había servido?
Mi corazón seguía doliendo, mi vientre se contraía. Tenía miedo.
-Se supone que soy el "gran" Lee KeyBum ¿verdad? – sollocé – Sí eso es lo que soy entonces …¿por qué sigo sintiendo tanto temor? –
La puerta sonó, sobresaltándome. Miré el reloj, eran casi las 2:00 am.
-¿Quién es? – sequé mis lágrimas antes de acercarme a la puerta.
-Hyung soy yo, Kai. –
Abrí el ingreso a la habitación y allí estaba él. Casi me desmayé de la impresión cuando lo vi totalmente despeinado, con cadenas sujetando sus pies y una bandeja de dulces entre sus manos.
-Dios mío! ¿Qué te pasó?! – lo jalé del brazo para que entrara a la habitación.
-LeeTeuk hyung me mandó a que te trajera esto. – recibí la bandeja y la dejé sobre la mesa de noche.
-Dime ¿Por qué traes cadenas? –
-Yo debo irme hyung. Descansa. – hizo una reverencia y caminó hacia la puerta.
-Kim Jong In tú no cruzas esa puerta hasta que me digas que sucedió contigo! –
Detuvo su andar, no volteó para verme. Soltó un suspiro y se echó a llorar.
-KkamJong.. por favor dime… - avancé hasta él – dime ¿qué te hizo LeeTeuk?
-Sabes hyung? – sollozó – al parecer los magos tienen algo que nos atrae.
-¿De qué hablas? –
-Tú y yo pecamos con ellos, y nos enamoramos. Solo que a mí no me desterraron, a mí me mataron por dentro. –
-No entiendo de qué hablas. Kai por favor ex…
-Buenas noches hyung. Descansa. –
Así, con la cabeza hecha un lío y con el corazón en la mano, Kai me dejó sin dar explicación. En cualquier momento iba a volverme loco.
Me preocupaba el hecho de que él estaba siendo torturado. LeeTeuk era rudo con los castigos.
No quería dormir sabiendo que en cualquier momento el pobre muchacho aparecería muerto, así que me senté al borde la ventana, a observar como WooHyun destrozaba algunos árboles.
Tal vez, ese podía ser un buen show para no quedarme dormido.
