Protección
-Vamos a pasar a la Sala de Duelo y os pruebo – dijo Albus levantándose del asiento - ¿Cómo soléis practicar?
Lily, Cecile y Remus se levantaron también.
-Ellas dos contra mí, pero ya me pueden – respondió Remus.
-¿Usáis Protegos?
-No, intentamos no hacerlo para practicar agilidad – respondió Cecile.
-Perfecto, ya veo que Prince os ha enseñado bien, va a ser un comandante magnífico. Me ha dejado atónito por cómo ha organizado en dos minutos a sesenta personas, contando con sólo la mitad. Estoy ansioso por que lleguen las nueve y media y ver el entrenamiento.
-Hoy no podrás verlo al cien por cien, Albus – dijo Cecile – Recuerda que le rompieron el brazo hace menos de dos días.
-Claro.
-Pero quizá mañana sí.
-Estudiaremos si es conveniente que entrenen mañana en el Lago. Si están aquí los del Profeta, mejor que no.
-Ya.
Habían salido a la sala.
-Todo vuestro, enseñadme lo que sabéis hacer. Remus, usa Protegos si te ves apurado para que la lucha sea equilibrada.
Combatieron durante diez minutos. Albus detuvo la lucha.
-Maravilloso. Remus, nivel de séptimo, y vosotras de sexto avanzado. Podríais los tres contra cinco maléficos siempre que no estén entrenando por su cuenta, y si están camuflados no creo que lo hagan.
Lily pensó. ("Cinco, buah… ¿Cómo Sev no me ha contado esto?")
-No lo hacen, Albus. Prince me lo dijo – dijo Remus.
-¿Puedes decirme sus nombres ahora, para saber si están cursando Defensa?
-Tampoco lo están haciendo, todos los Ravenclaw que la cursan están en La Guardia y los dos Gryffindor tampoco lo hacen.
("Buah… Tres Rave y dos Gryff, en casa. Y todo eso es información de Lauren, debe llevar leyendo a todo el colegio desde que sus padres la pusieron en el secreto.")
-Dime los nombres de los dos Gryff, son los más peligrosos.
("Nos ha leído lo de abreviar los nombres de las casas. Este Albus…")
Remus se lo dijo. Cecile y Lily los conocían de vista.
-¿Esos dos? – preguntó Cecile, alarmada.
-Pues sí, los que menos te esperas – le respondió Remus.
-¿Se han levantado en el Comedor, Remus, te has fijado? – preguntó Albus.
-No lo han hecho. Creo que ni siquiera estaban a la mesa.
-Bien, entonces no se han infiltrado en un principio. Pero seguro que salen a mirar el entrenamiento y también los Rave. Dime los nombres de ellos también.
Remus lo hizo.
-Se han levantado algunos Rave mayores en el momento. Puede que ellos sí estén. ¿Prince ha revelado esta información a los demás comandantes?
-Quizá a los Sly sí, pero los Rave no saben que lee.
-Pues debería haberlo hecho. Nada, sigue habiendo peligro, pero son sólo tres contra más de sesenta. Y si él mismo los ha leído ya sabe quiénes son. Debe haberse fijado también si se levantaban y sabrá cómo tratarlos. Le valdrá para probarlos, conocer el nivel que tienen y el peligro que suponen. Y los leerá para conocer si tienen planes contra él y advertir al resto de Rave que los controlen, así que en principio sólo debéis preocuparos por los Gryff, porque estoy convencido de que los Sly se han marchado todos, y si no lo han hecho ya, no tardarán en hacerlo, el resto de su casa les va a hacer la vida imposible.
("Lauren…")
-Vaya triunfo, chicos. Muy bien, estrategias. Primero, corred la voz en casa de que esos dos Gryff son maléficos camuflados, inventad que los habéis pillado conversando, para que los demás les hagan el vacío y se vean aislados y descubiertos. Segundo, ¿también leéis?
-Un poco – dijo Cecile.
-¿Cuánto es un poco?
-Recientes y motivaciones.
-¿Y tú, Remus?
-Lo mismo – respondió Remus.
-¿Y tú, Lily?
-Yo sí leo profundos – respondió Lily.
-Perfecto. ¿Sin varita?
-Sí.
-¿A los ojos o sin mirar?
-A los ojos.
-¿A qué distancia?
-A unos diez pies.
-Bien. Sigue practicando la distancia. Si van por ti, los vas a pillar mirándote cuando coincidáis en la Sala y te va a resultar fácil saber si piensan hacerte algo, serán pensamientos inmediatos. Si ya lees profundos, te bastará con unos segundos. Y evidentemente, si van por ti, es porque te están relacionando con Prince, así que también podrás leer si piensan hacerle algo a él. Te va a tocar hacer de espía, pero es por vuestra propia seguridad. En caso de que descubráis algo, me lo comunicáis inmediatamente.
-¿Cómo, Albus? – preguntó Cecile.
-¿Sabéis conjurar Patronus?
-Por supuesto.
-Vaya pregunta estúpida.
("Nos ha leído eso también... Como para fiarse de él.")
-Estáis en quinto, os toca para los TIMOS. Veréis, es un hechizo de mi invención, el Patronus parlante.
-Wooow… -dijo Cecile.
-Se trata de invocar a la persona con la que queréis comunicaros y el mensaje que le queréis transmitir. El Patronus se desplaza hasta el lugar donde está esa persona y le comunica el mensaje con vuestra propia voz.
-Vaya…Qué útil – dijo Cecile, admirada.
-Mejor si os escondéis para hacerlo, pero si os veis en un apuro, lo hacéis donde estéis, me llegará en unos segundos y romperé el hechizo del colegio que no permite aparecerse dentro de él para llegar junto a vosotros. Vamos a practicarlo.
Lo hicieron durante media hora hasta que lo consiguieron. Después Albus salió de la sala de Duelo a otra estancia alejada dentro de su propio despacho, pidiéndoles que se lo enviaran. Lo repitieron varias veces, cuando lo consiguieron el director les envió el suyo. Un fénix plateado atravesó la puerta de la sala de Duelo y les comunicó.
-Muy bien, chicos, sois unos fenómenos. Me han llegado cinco Patronus de cada uno. Enseguida vuelvo con vosotros.
Albus volvió.
-Siguiente enseñanza, que sería imposible de realizar si no fuerais ya buenos amigos. Yo nunca la he probado, se trata de Magia Ancestral, uno de los libros que han desaparecido de la Sala de Menesteres.
("Ya sabe que los libros han desaparecido, Sev lo tiene bien pillado.")
-Por suerte, me he pasado la vida estudiándolos y los sé de memoria. Se trata de crear un Vínculo mágico entre varias personas. Es magia sin varita. Sólo debéis usarla si os veis de verdad acorralados, pues es peligroso que se conozca su existencia, como podréis comprender, por eso fue retirado de la S.P.
("Ya nos ha leído también lo de la S.P.")
-Se trata de crear un Vínculo entre los tres, que será igualmente efectivo si sólo os encontráis presentes dos de vosotros.
("El Vínculo que aparece en el apéndice de la Magia Roja en el apartado de Comunidad.")
-¿Cursáis Runas Antiguas?
-Sí, todos – respondió Lily.
-Perfecto. Voy a repetiros el conjuro varias veces.
Albus habló en rúnico, entendieron. "Somos un todo, somos una unidad. Estamos dispuestos a dar la vida por los demás y por eso mismo adquirimos el poder de protegernos a nosotros mismos y a todos aquellos a quienes amamos."
Después de tres veces les preguntó.
-¿Lo tenéis?
-Sí - respondieron.
-Repetidlo por separado.
Lo hicieron, les salió a los tres a la primera.
-Vale, ahora los tres juntos, hasta que cojáis el ritmo de pronunciarlo a la vez.
Lo hicieron tres veces, les salió, porque en rúnico rimaba y tenía ritmo, era como la letra de una canción o un poema.
-Perfecto. Lo siguiente es que os unáis estrechamente, tomados de las manos o mejor todavía, si tenéis la suficiente confianza, que imagino que sí, abrazándoos entre los tres e incluso juntando las cabezas. Lo ideal sería hacerlo desvestidos, era así como se hacía antiguamente, antes de que nos impusieran la moral cristiana. Si no sale vestidos probaremos a que os desnudéis al menos de cintura para arriba.
Se abrazaron entre los tres.
-Tomaos de las manos tras la espalda del tercero y juntad las cabezas, es esencial piel contra piel.
("Como la Magia Druida.")
-Muy bien, invocad el conjuro. Como sois tres, tres veces. Debéis ponerle intención, sentirlo de verdad, si no, no vale.
Lo hicieron. ("Wow… Me siento unida a ellos como nunca antes, más todavía que cuando hicimos el ritual del abeto. Qué pena que no esté Sev.")
-Vamos a probar si ha salido, podéis separaros. Poneos a unos dos pies de distancia, invocad todos deseo de protegeros, simplemente.
Lo hicieron. Se creó un escudo enorme a su alrededor, similar al escudo esférico druida, pero que abarcaba a los tres.
-¡Maravilloso! – Albus no cabía en sí de gozo - ¡Qué descubrimiento, chicos! Nunca había visto cosa igual, dejadme probarlo.
Sacó la varita y les mandó hechizos, incluso maldiciones, verdes.
-Ya está, funciona, también contra la Magia Oscura, tal como dice el libro. Probemos también por parejas.
Lo hicieron y les salió. Mientras lo hacían Remus y Lily, les dijo.
-Probad a lanzar hechizos con la varita, en teoría atravesarán el escudo sin que éste se deshaga. También alguna maldición, a la pared, ya la repararé más adelante.
Lanzaron varios hechizos defensivos y maldiciones, que efectivamente atravesaron el escudo sin que éste se deshiciera.
-¡Maravilloso! Poder defenderos estando protegidos al mismo tiempo. Un poder inigualable.
("La Magia Roja, la Magia del Amor. El arma más poderosa contra las Artes Oscuras.") Pensaban los tres.
-Sois maravillosos. Si no os queda otro remedio que hacerlo, simulad que lo hacéis con la varita. En teoría protegeréis además a todo aquel que esté cerca y también améis cualquiera de vosotros. Dejadme probar algo más. El Vínculo tiene también implicaciones relacionadas con las Artes Mentales, vamos a probar una de ellas. Hacedlo vosotros dos, que sois pareja – dijo a Remus y Cecile – Intentad penetrar el pensamiento uno de otro, como si quisierais leeros, pero no exactamente eso, sino como conseguir fundir vuestros pensamientos en uno solo. Quizá necesitéis miraros a los ojos para conseguirlo.
Cecile y Remus lo hicieron. Y sí, lo consiguieron, vincular sus pensamientos coordinados. No era como leer, era otra cosa, como dos mentes pensando como una sola.
-¿Lo habéis conseguido?
-Sí… -dijo Cecile, ilusionada, sin dejar de mirar a Remus.
-Probad ahora cada uno con Lily.
("Jo… ¿Por qué no está Sev con nosotros?")
Lo hicieron y les salió.
-¿También?
-Sí…
-Pues ya no necesitáis el Muffliato ése, podéis comunicaros sin palabras. Practicadlo sin miraros y a distancia. Ya que hemos comprobado que funciona os voy a explicar otra de las implicaciones mentales del Vínculo, para que la vayáis practicando también, el Rastreo. Se trata de invocar a la persona a la que queréis localizar, pensando intensamente en ella, sabréis dónde se encuentra y si está en peligro, y viceversa, si os encontráis en peligro e invocáis a un vinculado, éste sabrá dónde estáis. Practicadlo primero a poca distancia, por ejemplo en la Sala Común sin estar a la vista directa unos de otros, después estando alguno en los dormitorios y los otros en la Sala y poco a poco aumentando la distancia, hasta que podáis localizaros en cualquier lugar del castillo. En teoría no existe límite para la distancia a la que podéis llegar a hacerlo. Podríais estar uno aquí y otro en Londres, tranquilamente. En cuanto podáis apareceros os servirá para acudir al instante al lugar donde cualquiera de vosotros necesite a los demás. Practicadlo desde ya. Gracias al escudo ya no es necesario que estéis los tres juntos para proteger a Lily, basta con que cualquiera de vosotros la acompañe, y por descontado, podéis prescindir de los otros tres.
("Qué alivio…") Pensaron los tres.
-Recordad. Primera opción, hechizos protectores y maldiciones no asesinas ni imperdonables, a la vez que me mandáis un Patronus. Segunda opción, protección mediante el Vínculo. Existe también una manera de crear un escudo protector para uno solo, se trata de otra Magia Ancestral, que procede de la Naturaleza, pero el poder debe ser adquirido mediante un ritual en lugar natural sagrado, como el Bosque Prohibido.
("El escudo esférico.") Se miraron entre los tres.
-La magia se rige mediante un calendario lunar y se adquiere en contacto con un árbol sagrado correspondiente a cada fecha del calendario. Desde hoy hasta el día veinticuatro de mayo toca el castaño, que afortunadamente, crece en el Bosque.
("Si eso no importa…")
-Encontraremos el momento adecuado para ir hasta allí y realizar el ritual, ése me consta que funciona, yo mismo lo he probado.
Remus interrogó a Lily con la mirada. Ella negó levemente y preguntó.
-Albus, ¿lo piensas hacer también con Prince?
-Sí, por supuesto, con él ante todo.
("Vale, que se lo cuente él si lo cree conveniente.") Pensaron los tres.
-Antes de que acabe el curso os enseñaré también a ti y a Prince a vincularos como Pareja, para que podáis protegeros juntos o por separado, y también a Beamy durante el verano. Si os vierais llevados a juicio por utilizar magia fuera del colegio yo mismo os defendería para que no fuerais expulsados.
-Gracias, Albus.
-Gracias a vosotros por el gran equipo que habéis formado. Bueno, eso es todo por el momento en cuanto a Defensa. Con el tiempo os iré enseñando Proyección, lo que he hecho esta mañana para comunicarme contigo, Lily, para que todos podamos hablar también a distancia, pero no lo aprovechéis para chivaros en los exámenes.
("Esto sí que no se lo podemos contar, nos ha enseñado Lauren.")
-Gracias, Albus. No lo haremos – respondió Cecile.
-Hoy mismo no, porque sería demasiado evidente, pero a medida que vayáis aprendiendo deberíais pensar en cambiaros de sitio en el Comedor, para estar más cerca de mí y alcanzar a proyectarme y también a Prince, que con total seguridad se va a cambiar a la zona del grupo de Steed.
-Claro, Albus – respondió Lily.
-Así, de paso, os libráis de los otros.
Se sonrieron los cuatro. Albus consultó su reloj.
-Pasemos de nuevo al despacho, son las siete y cuarto. Nos quedan casi tres horas por delante.
Entraron.
-Remus, siéntate ahora conmigo. Chicas, ahora quizá os aburriréis un rato, porque Remus va a hacerme de maestro a mí. ¿Llevas el mapa encima?
-Sí, siempre – respondió Remus - Excepto cuando estoy de crisis.
-Ya, vaya pregunta estúpida, por eso pillaron a Prince justo el jueves, luna llena. Vaya peso has tomado sobre tus hombros, chico. Desde luego, has compensado con creces todo el mal que le hiciste en el pasado. Déjame que lo estudie y mientras tanto cuentas a las chicas de qué va el tema.
Remus sacó el Mapa del Merodeador, posó la varita sobre él y pronunció, avergonzado.
-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.
Albus rio.
-Pues chico, son las mejores. Qué contradicción.
Albus desplegó el Mapa del Merodeador, observando el aspecto del castillo a las siete y cuarto de la mañana, mientras Remus explicaba a Lily y Cecile cómo lo confeccionaron y por qué. Cuando acabó Albus le dijo.
-Vaya, aparecen también todos los pasadizos, alguno que ni yo mismo conozco. Un buen trabajo de exploración también.
-Sí, eso lo hicimos entre los cuatro.
-Al final, esos tres inútiles han resultado útiles para algo.
Remus pensó. ("Merlín… ¿Le cuento que son animagos y nos los quitamos de encima de una vez? No sé… Me sabe mal, les voy a fastidiar la vida. Pronto me libraré de ellos y ya no necesitaré relacionarme más, Lily y Sev cumplen los años en enero. Me queda la luna del mes que viene y Cecile quizá ya lo consiga a la vuelta de vacaciones, ella puede registrarse en septiembre, aunque no sé si podría controlarme ella sola, pero al menos sí acompañarme, a ella no la atacaré. Si salimos juntos de correría por el Bosque quemaré la energía y no me haré daño. Esperaré hasta entonces, siempre estamos a tiempo de denunciarlos si se les pasa por la cabeza volver a atacar a Sev. Ya no creo que se atrevan a hacerlo, con toda la gente que le apoya, y se han quedado sin su eterna excusa.")
-Aquí está Prince durmiendo en la enfermería – seguía Albus – En el mío le cambiaré el nombre.
Albus sacó un mapa del castillo y lo desplegó. Convocó un pergamino del mismo tamaño y lo copió, todo sin varita y sin pronunciar una palabra.
-Te toca, Remus, explícame.
Las siguientes dos horas, Remus pasó explicando a Albus cómo confeccionar el mapa mediante Aritmancia. Mientras tanto Albus tomaba notas al dictado mental.
Lily pensaba. ("Vaya tela, en el de Remus no aparece el interior de las otras casas, pero en el de Albus sí. Va a tener controlada a Lauren. No va a poder encontrarse con Sev ni con Jack, quizá sólo en un Fidelius, como el nuestro, o en la Sala de Menesteres, que no aparece tampoco en el suyo, pero en ese caso, puede verlos llegar hasta allí y lo mismo si se desilusionan en la Sala Común de las mazmorras. Una vez desaparecen no aparecen en el Mapa, pero los puede ver desaparecer juntos.
Ha sido un error que Sev diera permiso a Remus para enseñárselo, no era tan necesario para protegerme, y ahora Lauren se va a ver atada de pies y manos y completamente sola durante dos años más. No le voy a decir nada por el momento, a la espera de que Sev hable con él, si no, lo va a pasar fatal.") Terminaron.
-Un trabajo excelente, Remus. Espero que lo tendré en menos de una semana y podré controlar yo mismo los movimientos de esos cinco maléficos – dijo Albus.
("Y de Lauren.")
-Las nueve y diez, justo a tiempo. Vamos a observar todos juntos lo que está pasando en el Comedor en tu mapa – triunfal.
("Qué pena que no esté Sev.")
-Pena que nos falte Prince.
A las nueve y cuarto en punto, los veintiocho nombres de La Guardia comenzaron a moverse a un tiempo.
-¡Qué coordinación! – exclamó Albus, admirado.
-Prince no lo vio, estaba echando a la lechuza – dijo Remus.
-Ya me fijé.
La Guardia llegaba al fondo y formaba.
-Ahí se puso sobre el banco. ¡Qué coraje! ¡Adiós para siempre, víboras! – reía.
Prince se desplazaba hacia su ubicación al frente de La Guardia.
-Vaya sorpresa dio a todo el colegio… Aquí comenzó el tumulto. Todavía no se mueve nadie, fue cuando le proyecté… Mirad cómo se agitan los malos de Sly, intentando protegerse de los restos de comida – riendo –Atentos ahora, se empiezan a levantar, a ver si lo han hecho los Rave maléficos. No por el momento, los que sí lo hacen son los Sly – reía – Sigamos mirando si se levantan… No lo han hecho, y ya no lo hicieron más Rave. Ahora empiezan los Gryff. Seis, vaya triunfo.
-Faltan los Longbottom, ocho – dijo Cecile.
-Ya, me extraña que no fueran los primeros en hacerlo.
-Estaban intentando convencer a otros dos – dijo Lily.
-Cierto, ya lo han hecho… Mirad a los tres peques Sly, corriendo.
-Sí, seguramente los amigos de Beamy - dijo Lily.
-A ver, ahora la organización. Vaya líder nato – con admiración – Qué buena idea, por años, todos mezclados y con nivel similar.
("Idea de Lauren. Por suerte no se está fijando que ella se quedó a la mesa.") Observaron los ordenados movimientos de La Guardia.
-Tuvo problemas con los tres peques Sly, pero pudo con ellos también. Bueno, chicos, al menos los maléficos no acudieron por el momento al entrenamiento. Debo ir preparándome para salir, quedaos aquí hasta las diez menos unos segundos y volved a la Sala de Entrenamiento. Nos veréis a los cuatro por la espalda y desaparecer. Después salís del despacho tranquilamente y os dirigís a ver el entrenamiento también, como estará haciendo todo el mundo, sería sospechoso que no lo hicierais. ¿Qué excusa habéis puesto a los otros Gryff?
-Que subíamos a casa un momento – respondió Remus.
-¿Les habéis contado lo que ha pasado?
-No.
-Mal hecho… Sospechoso. Bueno, ya iréis aprendiendo de Prince. Os dejo el giratiempo, ya os proyectaré cuándo y de qué manera debéis utilizarlo, aprovecharemos las horas lectivas, para que nadie os vea andar por el castillo.
-Muy bien, Albus – dijo Cecile.
-Seguid mirando cómo entrenan hasta las diez y fijaos dónde se colocan los tres Rave maléficos, así ya los conocéis de vista también, les llevamos muchos pasos de ventaja. Si puedes, también, Remus, mira de cuando en cuando si alguien sube a la lechucería. Quizá con la expectación nadie escriba hasta la tarde y nos libremos del Profeta esta noche. Si lo hacen, después de almorzar te escondes un momento y me mandas un Patronus parlante, sobre la una y media.
-De acuerdo, Albus – dijo Remus.
-Si hay algo urgente os proyecto durante el entrenamiento o el almuerzo.
-Gracias, Albus.
-Gracias a vosotros, chicos. Sois verdaderos héroes.
("La verdadera heroína nunca será reconocida.")
