Habían pasado unos días, y aún Sasuke no entraba en razón y no se me ocurría nada para hacerlo entender.

Esto ya me está fastidiando.

— ¿Y si le doy otra paliza? — dijo Naruto.

Sakura y yo lo miramos con desaprobación.

— Temenos que hacerle ver que aquí será feliz también...— dijo Sakura y luego suspiró.

— A él no le importa eso.— le dije.

— Entraré a hablar con el de nuevo, dattebayo.— dijo Naruto parándose de la silla de dónde estábamos sentados comiendo dangos los tres juntos.

Si entra lo va a querer matar.

Tome fuertemente el brazo de Naruto.

— Si que tienes fuerza dattebayo.— dijo el mirándome.

— Lo se.

— Tenemos que pensar algo rápido, escuché que los sabios están considerando matarlo para que ya no cause problemas— dijo Sakura con cara de afligida— yo no quiero que maten a Sasuke...

Naruto y yo la miramos.

— ¿Aún estás enamorada de él, verdad?

Ella me miró con los ojos bien abiertos.

— Lo está.— dijo Naruto.

Sakura bajó la cara avergonzada.

— ¿Intentaste hablarle con el corazón ya?— le pregunté.

— Lo hice, pero no me hizo caso.

Entonces Naruto puso cara de tener una idea, me agarró del brazo y me jaló lejos de Sakura.

— ¿Que te pasa?— pregunté cuando estuvimos lo suficientemente lejos de ella.

— Eso es dattebayo, tienes que hablarle a Sasuke con el corazón.— dijo el tocando el lado izquierdo de mi pecho con su dedo.

— ¿Por qué yo? Hazlo tú.

— Es que es a ti que te gusta.

— ¿Qué? Claro que no.

— Si, si te gusta, no te preocupes no le diré a Sakura-chan, y sé que le gustas también, lo escuché cuando te lo dijo.

— ¿Estabas espiando, Naruto?— pregunté golpeando su cabeza.

— Tranquila dattebayo, no escuché todo.— dijo sobandose en el lugar que le pegué— ve y háblale con el corazón, estoy seguro que entenderá.

— Bien, pero para eso necesito que hagan algo.

— ¿Que cosa?

— Que lo dejen salir.

Naruto abrió los ojos grandemente, y me miró como si yo estuviese loca.

Tenía una idea.