Felices Fiestas n.n... Aquí el último con una pequeña libertad


—Es un chico, Harry.

—Lo sé, señor… pero, precisamente es eso, es un chico.

—No puedes esperar que no le asuste, ¿recuerdas lo asustado que estabas tú?

—Preferiría no recordarlo, si me permite decirlo.

—Tu padre también lo estaba y creo que incluso Sirius… el sombrero siempre intimida.

—James lo pasó con facilidad.

—James sacó eso de Ginny. —Sonreía mientras decía aquello paso a paso rumbo a la banca donde siempre se sentaban, él mismo tuvo que sonreír.

—Ella cree que exagero al estar preocupado por algo para lo que falta mucho aún.

—Y tiene razón, Albus es pequeño, aún le falta un rato para tener que enfrentarlo.

—¿Cree que he hecho bien?

—¿Al no traerme chocolates?, sí, lo creo… aquí no hay mucho que hacer para ejercitarme.

—Me refería al ponerles semejante carga a mis hijos, con sus nombres, digo.

—Bueno, no soy precisamente el mejor para dar una opinión al respecto, Harry.

—¿Por qué le pusieron a usted tantos?

—Bueno, mi padre adoraba a sus abuelos y mi madre tenía carácter… creo que es eso.

—Una buena combinación, si me permite decirlo.

—Más bien es esa obsesión nuestra por redimirnos con los muertos, Harry… o me vas a decir que no has pretendido algo de eso en el caso de Albus…

—¿Lo ha visto?

—No, no pasea por los mismos sitios que yo… a veces siento que coincidimos, pero se va antes de que pueda saludarlo… nunca fue muy sociable.

—Señor… ¿por qué conservo todavía esta conexión con usted?

—No creo que seas tú el que todavía la tiene, Harry.

—¿Es usted?

—Me gusta que me visites… y bien sabes que el egoísmo es algo que se me da.

—Señor… la próxima vez que venga, puedo intentar lo de los chocolates. —Albus colocó su mano en su hombro y lo estrechó contra su costado, como si aún tuviera quince.

—Que nadie te haga dudar nunca, de que eres un buen hombre.

—Nunca, señor… Feliz Navidad, profesor Dumbledore.

—Feliz Navidad, Harry… besa a Ginny de mi parte y agradécele la esfera con mi fotografía en el árbol, es una buena visión de la sala de estar.

—Pusimos una del profesor Snape también.

—Un día, Severus comprenderá que lo que hay más allá de la muerte, puede ser mucho más de lo que tuvimos en vida.