Capítulo 22

Onur caminó por el pasillo que lo separaba de la oficina de Sehrazat y sonrió al verla trabajando en su computadora. Bennu levantó la vista al verlo y sonrió, de alguna manera siendo testigo de su observación amorosa.

-Buenos días...- dijo él y Sehrazat se sonrojó un poco al mirarlo y asentir.

-Buenos días don Onur…- dijo Bennu totalmente consciente de que estaba de más y disfrutándolo un poco.

-Solo… pasaba a saludar y me preguntaba si podría tomarme un café con ustedes…- dijo Onur en un tono que Bennu desconoció totalmente y la hizo sonreír.

-Por supuesto…- dijo Bennu y se levantó para servírselo. Onur le guiñó el ojo a Sehrazat y ella sonrió, él se acercó a su escritorio y apoyó su mano sobre la de ella.

Bennu le entregó el café y Onur le hizo una reverencia.

-Creo que los dejaré un momento, debo ir abajo… - dijo y le guiñó el ojo a su amiga antes de irse, cuando Onur desvió la mirada.

-Buenos días, mi vida…- le dijo ella y él sonrió y se inclinó suavemente para besar sus labios.

-¿Cómo has dormido?

-Muy bien… aunque me hubiese gustado estar contigo… desde aquella noche que pasamos juntos…

-Yo tampoco he podido olvidarme de la sensación de dormir contigo en mis brazos…

-Pues… sería lindo poder hacerlo más seguido… aunque no creo que podamos…

-Siempre podemos inventar un trabajo urgente que te obliga a pasar la noche en la empresa…

-Una mentira…

-Una mentira inocente… para defender nuestro amor…

-Si lo dices así suena como si fuera algo bueno…

-Y lo es… ¿qué te parece esta noche?

-Supongo que eso se lo puedo decir a Kaan… pero no a Mihriban… digamos que aunque no le dije que estábamos juntos, ella lo sabe… o Kaan se lo ha dicho…

-Mucho mejor entonces… te prepararé una rica cena y dormiremos abrazados… casi no puedo esperar…

-Onur…

-Dime, mi vida…

-Nada…- dijo y sonrió. Tenía que aprender a disfrutar de esos momentos tiernos en su compañía, después de todo estaban intentando ser felices.

Cuando Onur terminó el café la dejó trabajar y se fue a hacer unas llamadas. Bennu volvió al rato y le sonrió feliz.

-Me encanta verlos juntos… se ven felices… estoy muy contenta por ti, amiga…

-Sí… digamos que estoy en un muy buen momento…

-¿Dices que Kaan lo aceptó bien?

-Muy bien… desde esa vez que Onur se quedó con él porque Mihriban tuvo ese problema con el hermano, se han hecho muy cercanos y Kaan pregunta todo el tiempo por él y le pide que se quede en casa…

-¿Y él? ¿Cómo es con Kaan?

-Bueno… has visto que él parece medio malhumorado y distante…

-No contigo…

-Es cierto… al menos ahora… al principio lo fue y mucho…

-Es cierto…

-Con Kaan es un amor… le cuenta cuentos, lo hace dormir y…

-Y tú te mueres de amor por él… qué lindo…

-La verdad es que si… una vez le dije que, si quería intentar algo conmigo, debía ganarse el corazón de mi hijo…

-Y lo hizo…

-Lo hizo…-dijo Sehrazat y sonrió.


El resto del día transcurrió normalmente y cuando Onur volvió a asomarse, Sehrazat estaba hablando con Kaan, explicándole que no volvería a dormir.

-¿Con Onur? - dijo Sehrazat- hijo… él está ocupado…- dijo y cuando lo vio él le hizo el gesto de que quería hablar con él.

-Kaan… ¿cómo estás?... bien, me alegra… ¿si puedo quedarme contigo hoy? ...- dijo y Sehrazat lo miró con algo de culpa- no voy a poder… es que tengo que ayudar a tu mamá con el trabajo… sí… te prometo que la cuidaré… quédate con tu tía Mihriban… de acuerdo, iré mañana a verte… adiós…

-Onur…

-No te sientas mal, Sehrazat… él se quedará con su tía… estará bien y nosotros también…

-Sí…- dijo ella algo apenada.


Llegaron temprano a la casa y Onur se puso a cocinar. Sehrazat le ofreció ayuda pero él se negó, le dijo que se relajara y que aprovechara para descansar…

Ella se recostó en la cama y al poco rato se quedó dormida.

Onur subió un rato después, buscándola, mientras la comida terminaba de hacerse y sonrió al verla allí, en su cama, dormida, con un gesto de absoluta inocencia.

Se sentó a su lado, la miró dormir un rato y ella pareció sentir su presencia y se acurrucó buscando su calor.

Onur no pudo evitar comenzar a besarla, comenzó por su frente y sus mejillas, siguió camino hacia su cuello y fue allí donde ella comenzó a suspirar.

Se movió por su cuello y desabotonó la camisa que ella llevaba puesta. Ella abrió los ojos con un poco de trabajo y se mordió el labio cuando sintió los besos de él por sobre su ropa interior.

-Onur…- dijo en un tono bajo, excitado.

Él abandonó su tarea de besarla para mirarla a los ojos y le sonrió.

-Siento haberte despertado… no pude reprimirme…- le dijo y ella sonrió.

-Hiciste bien…- le dijo y él retomó sus caricias.

Onur llegó hasta su cintura y la camisa quedó abierta. Se perdió en sus ojos unos instantes y ella casi le rogó en silencio que siguiera adelante. Entonces él desabotonó su pantalón de vestir y lo deslizó hacia abajo.

Sehrazat suspiró al sentir sus labios explorándola y se abandonó totalmente a sus caricias.

Un momento después, sintió que alcanzaba el máximo placer y él se quedó observándola para luego incorporarse y reunirse con ella en un abrazo cargado de pasión…

Sehrazat se incorporó y lo despojó de su ropa en pocos segundos y fue su turno de explorarlo con una lentitud que lo volvió loco y finalmente él no pudo soportar más la espera y volvieron a intercambiar posiciones para que él, luego de ponerse protección, pudiera sentirse en ella…

Onur la tomó de la cara y besó sus labios mientras se movía rítmicamente contra ella. La vio cerrar los ojos un momento y cuando los abrió, la sintió tensarse y se dejó ir, alcanzando el clímax al mismo tiempo que ella…

Ella levantó la cabeza y buscó sus labios mientras intentaban reponerse.

-¿Quieres que te traiga la comida aquí?- le preguntó unos minutos más tarde, cuando la abrazaba bajo las sábanas.

-Mmmm… no tengo mucha hambre ahora… pero si quieres podríamos bajar a comer…

-Me parece que prefiero traer todo aquí… así no tendremos que volver a subir luego…

-Bien… pero no digas que soy una malcriada…- dijo ella.

-No lo eres, pero me gusta consentirte…

-¿No crees que podría acostumbrarme?

-Sería fantástico… -le dijo él y besó sus labios antes de levantarse.

Sehrazat lo miró moverse por la habitación, buscando un par de boxers. A los pocos minutos, cuando todavía ella se desperezaba y estiraba sus brazos y piernas, lo vio aparecer con una bandeja y la cena para ambos.

Él le sonrió provocativamente cuando ella se incorporó y la sábana se cayó a un costado.

-¿Comemos?- preguntó ella con una sonrisa.

-Pero rápido…- dijo él y sonrió.

Sehrazat elogió la comida de él, aunque sabía que quizá le faltaba un poco de sal y se había enfriado un poco. De todas formas, ella disfrutaba de todas las atenciones que él le brindaba y lo hacía en todo sentido…

No bien terminaron de comer, otra vez los besos y las caricias los hicieron sucumbir y se entregaron a la pasión. Terminaron bastante cansados y se abrazaron para dormir.

Sehrazat se despertó un par de horas después y sonrió al sentir la respiración acompasada de él en su nuca. Se movió un poco y advirtió que una mano de él estaba por debajo de su cuerpo y se había cerrado sobre su pecho, mientras la otra la sostenía posesivamente de la cadera.

Sintió que todo su cuerpo se estremecía al recordar las caricias de él y trató de girar para mirarlo.

Él siguió durmiendo, a pesar de que ella se movió y Sehrazat se dio el lujo de observarlo.

-Mi vida…- le dijo ella y acarició su cara.

-Mmmmm…- dijo él y eso la hizo sonreír.

-Todavía no entiendo como lo has hecho pero estás en mi corazón… - dijo y él abrió los ojos

-Tú también… y en un momento tuve miedo de que no te atrevieras a nada conmigo…

-Soy lenta…- dijo ella y él la besó.

-¿Te arrepientes?

-No podría… te amo demasiado…

-Yo también…- le dijo y luego de besar sus labios, cerró los ojos y ella volvió a girar, quedando de espaldas a él.

Onur la abrazó, hundió la nariz en su nuca y retomó la posición que tenían al despertarse ella. Posesiva, reclamándola para él.

Sehrazat sonrió y suspiró. ¿Acaso había posibilidad de que fuera más feliz que en ese momento?


Bueno, este romance sigue. Espero que les siga gustando. Nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!