Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tenemos algunos personajes de otros libros, series de anime sobre magia, etc.
Capítulo 22: Peticiones y Despertares.
Sala de reuniones del Wizengamot.
―Bienvenidos todos, un día más a la sala del Wizengamot ―saludó Fudge, antes de mirar hacía su derecha ―Escriba, ¿Qué es lo siguiente en la lista? ―el joven, miró unos papeles en su mano.
―Una petición del señor Albus Dumbledore, un deseo de volver a abrir el Torneo de los Tres Magos ―dijo el escriba, todos miraron asombrados al Jefe del Wizengamot, sin poder creerlo. ¿Por qué motivo reiniciar algo, que podría matar a los alumnos y, aun peor, a alumnos extranjeros?
Este mismo pensamiento, hizo que más de uno, entre ellos Fudge, fruncieran el ceño ―Díganos, Jefe de Magos Dumbledore, ¿Por qué desea reiniciar este torneo?
Albus se puso de pie ―Cuando Harry Potter, huyó del hogar de sus tíos, todo el escándalo sobre el maltrato que él sufrió en esa casa, se supo. Esto nos debilitó y nos volvió el hazmerreír de la Europa Mágica ―abrió levemente sus ojos ―No creo tener que recordarles, damas y caballeros, que perdimos el favor de los Ministerios Mágicos, de nuestros aliados políticos: Estados Unidos, Francia, Escandinavia, Alemania, Chile, Israel y Australia. Planeo demostrar, que Hogwarts y, en general el Reino Unido Mágico, es fuerte y que puede rendir una demostración sin precedentes, para el deleite de aquellos que deseen venir.
―Gracias ―dijo Fudge, antes de suspirar ―Que comience el debate: a favor o en contra.
Una mano se alzó y Fudge le dio su palabra, era Augusta Longbottom ―En contra. No creo tener que recordarles a todos, que las tres pruebas, son y fueron creadas, para matar a los concursantes. Literalmente, hemos tenido fallecidos, por algo, dejaron de celebrarse estos torneos, desde 1865.
―Es verdad, además: Nadie aceptaría traer a sus estudiantes, si es que fueran a morir, por las pruebas que se van a realizar ―dijo James, frunciendo el ceño. Algo se traía entre manos el director, con esto de querer reiniciar el torneo.
Julius Greengrass, también tenía una objeción ―Los registros dicen que, en el torneo de 1865, dos de los concursantes murieron y que varios de los asistentes, fueron golpeados por maldiciones y embrujos, que supuestamente habían estado bajo control, se dice que murieron 43 asistentes.
―Además ―dijo Amelia ―No tendremos suficientes Aurores. Quizás los tendríamos si alguien, pudiera aceptar a aumentar mi presupuesto ―acusó, mirando a Fudge, el cual se puso pálido y tragó saliva.
― ¿Y cuál es exactamente, tu idea de lo que el Ministro debería hacer? ―preguntó Umbridge, con una sonrisa nerviosa.
―Oh, creía que el deber del ministro era velar por el país ―dijo James sarcástico ―Pero, al parecer solo es un título para alguien, que no sabe nada de política, ni de mantener al país a salvo. Una verdadera lástima. ―le dedicó una sonrisa a Amelia, quien levantó una ceja extrañada y ella, atrapó en el aire, un pesado saco lleno de Galeones y lingotes de oro, el cual casi deja caer, cosa que le hizo soltar un gemido de sorpresa, por cual pesado era ―No será suficiente, pero al menos podrás comprar los nuevos chalecos de dragón y basilisco.
―Bien ―dijo Fudge, algo enfadado por las palabras de James― ¿Votos a favor, del regreso del Torneo de los Tres Magos? ―un 80% del Wizengamot, alzaron sus manos― ¡Moción aprobada! ―y dio el golpe con el mazo.
Estaban saliendo y James alcanzó a Amelia, mientras le sonreía.
(...) ―Además ―dijo James, mientras él y Amelia, bajaban los escalones, del ministerio ―He estado preparándote esta sorpresa, desde hace una semana, he pedido a unas hadas del bosque circundante del Valle de Godric, que confeccionen nuevos chalecos y guantes para los Aurores, a un tamaño estándar ―el rostro de Amelia era un poema ―solo tendrán que usar las pieles de basilisco que les llevé. No te imaginas la cantidad de pieles de basilisco, pieles y escamas dragones negros y de Salamandras de Fuego, que hay en la Cámara Potter.
―Gracias, James ―dijo Amelia, abrazándolo.
―Por nada ―dijo él.
Ese mismo día... por la noche. Casa de la familia Potter, en el Valle de Godric.
Harry lo sintió.
Sabía lo que era, pues Merlín y Zeref, lo habían descrito un millón de veces, para que estuviera preparado.
Y agradeció estar acostado.
Tuvo que llevarse las manos a la cabeza, apretar la dientes, mientras que su cuerpo se contraía, tratando de resistir el dolor que estaba sintiendo. Apretó los dientes, mientras que cientos de flashes pasaban por su cabeza: Vio a Zeref en la Academia de Mildian, lo vio matar a los profesores con la maldición, lo vio crear a los Etherias, la creación del imperio de Álvarez, como salvó a Irene, como conoció a Mavis y su grupo, la fundación de Fairy Tail, el prematuro fallecimiento de Mavis, su resurrección, como fue concebido su hijo, el examen de clase-S de Fairy Tail y el reencuentro con Natsu, la muerte de Hades, la derrota ante Ultear, la conversación de Zeref y Mavis durante Los Grandes Juegos Mágicos, la destrucción de la Biblioteca y gran parte de los Etherias, la conversación con Acnologia, la guerra entre Fairy Tail y el Imperio Álvarez, el Neo Eclipse, entregarle a Natsu el libro de END y (con eso), permitirle tener su alma entera y varios recuerdos... el viaje en el tiempo...
Junto a Mavis.
Luego, vio la vida de Merlín: como fue concebido por un Incubo y una princesa de Gales, vio que no era totalmente humano, sino una especie de humano-hada, pues comprendía la naturaleza, podía tomar su magia prestada, vio su largo recorrido por el mundo creando la primera piedra filosofal y bebiendo del Elixir de la Vida, teniendo una extensa, muy extensa vida, vio lo que él conoció y aprendió, vio que habían conocimientos los cuales no solo ofreció a Arturo, sino a cientos de otros reyes, no solo de Camelot, sino de otros reinos por varios cientos de años, antes de llegar a Hogwarts, con un cuerpo modificado por runas, haciéndoles creer a Godric, Helga, Salazar y Rowena, que era un simple niño de 11 años, inventándose el nombre de Valentine y usando su verdadero nombre, como un apellido: Merlín.
Los conocimientos de Merlín eran tan bastos, que Harry creyó que tarde o temprano, caería inconsciente o moriría, al no poder procesar tanta información.
No era solo que Merlín vivió más de lo que nadie podría creer, sino que la mente y el consciente de Harry, no entendían donde comenzaba y donde terminaba su vida, pues solo podía ver flashes a una velocidad de vértigo, fusionado con los conocimientos de Zeref, así que nada tenía sentido.
Por ahora: Magia de Vida y Muerte, Balas Mágicas, Pársel, Magia de Inmovilización, de Tele-Transportación, Elemental de Agua, Viento y Tierra, aprendió las mismas artes marciales que habían conocido Merlín y Zeref, Sensor de Magia y Alma, (algo a lo cual Merlín llamaba Adivinación-Desdoblada) y Magia de Tiempo.
Se desmayó, mientras sentía como Zeref se hacía uno con su alma y consciencia.
Al tiempo que Merlín se desvanecía de su interior.
Hermione se desmayó en su cama. A simple vista, Mavis era una niña que no poseía magia, que la aprendió de quien a futuro sería su novio, que se quedó atrapada en su cuerpo infantil, llegó a ser madre... y murió en brazos de su novio, al no poder soportar la maldición, quizás no parezca mucho, pero lo era.
Tras su muerte, Mavis fue al Limbo y, empleando una fusión entre la magia de Ilusión y de Proyección de Pensamiento, así como un conjuro, se permitió un nuevo cuerpo.
Magia de Ilusión, maldición de Anhkseram, aprendió a fondo sobre los tres hechizos de Fairy Tail (Law, Sphere y Glitter), Magia de Luz y Proyección de Pensamiento.
Para Daphne, fue menos doloroso que para sus amigos... para ella, fue solo ver y comprender como veían las hadas la magia y podría usar hechizos que se conectaran con la tierra y el agua. Ella, fue la reina hada: Morgana, esposa de Merlín.
Cuando Harry despertó y se concientizó de todo lo que ocurría a su alrededor, usó su Sensor Mágico, logrando encontrar que no solo Hermione y él, eran reencarnaciones. Daphne también era una reencarnación. Lo sintió minutos después, sus hermanos también.
Se preguntó, de quienes lo eran sus hermanos, pues los sintió también y cuando comenzarían a aprender de las almas ligadas a ellos.
En una habitación, iluminada por la luz de la luna, un joven de negros cabellos, se sentó en su cama. ― "Asta" ―susurró Thomas, cuando abrió los ojos. Levantó su mano derecha y un aura negra se formó en su mano― "Anti-Magia, necesito preguntarle a Harry, si conoce algo" ―susurró.
―Tranquilo Thomas ―dijo una voz juvenil dentro de la cabeza del Potter ―Yo estoy para ayudarte también ―cerró los ojos y allí, ante él, había un chico de baja estatura y complexión muscular, de cabello rubio ceniza con un mechón que sobresale hacía arriba desde el centro de su cabeza, una cinta negra con la insignia dorada del escuadrón Toro Negro y tenía los ojos verdes, llevaba una túnica blanca con un cuello en forma de V debajo de una chaqueta azul oscuro, con magas hasta los codos, así como unos pantalones cortos de color negros ―Ya conoces esta Magia, la de Velocidad en la cual tu hermano te estuvo entrenando, así que mi magia, la Anti-Magia, no te será difícil de aprender. ―Thomas se levantó de su cama y usó el hechizo Silencio, sobre sus pies, para que no lo escucharan, al levantarse y caminar hacía el patio de su casa, para comenzar las lecciones con Asta.
Alice suspiró y abrió sus ojos. El espíritu de su maestra se materializó, tenía el cabello largo y ondulado de color negro, atado en dos coletas con unas cintas negras. Llevaba una camisa roja de manga larga y una falda larga negra.
―Un placer, finalmente poder comunicarme contigo Alice ―dijo la chica ―Llámame Rin. Tohsaka Rin.
N/A Diego: Originalmente, solo Harry y Hermione, serían estas especies de reencarnaciones, pero decidí aumentar el número.
