- No iré a cenar con nadie y menos con Lexa "pisamujeres" Woods - Clarke estaba sentada en la cama rodeada de su inseparable montón de folios y más folios mientras Raven suplicaba de rodillas a su lado.

- Clarke, por favor, por favor, por favor... - su amiga miró a otro lado para no caer ante los pucheritos de la castaña- solo quieren agradecerte lo que has hecho por ellas.

Bufó y se levantó de la cama dispuesta a huir de ese halo de melodrama que se había formado en su habitación y que amenazaba con doblegarla. Raven tenía por delante una ardua misión, misión encomendada por Octavia de vestir a la rubia y convencerla de la cena de aquella noche. La muy cobarde la había echado a los leones y allí estaba ella haciendo el trabajo sucio.

- Reyes, he dicho que no y es que no, de verdad, tengo pronto los parciales ¡y he perdido dos días! - Raven la miraba como un corderito degollado persiguiéndola y Clarke siguió dando vueltas para evitarlo.

- Será algo rápido Griffin, palabra de scout.

- ¿Palabra de scout? Reyes tú nunca has sido scout y para ti el término rápido un viernes noche no tiene razón de ser - alzó la ceja mirándola escéptica - agradezco desde lo más profundo de mi alma todas las molestias que se han tomado Octavia y Anya pero no...

-¡Aquí llega el séptimo de caballería! - Octavia abrió las puertas del piso victoriosa mientras ponía teatralmente la mano al ataque.

- Octavia, yo no...de verdad, ¿por qué os resulta tan difícil entender que no puedo perder más tiempo? - empezaba a irritarse porque parecía que nadie iba a entenderla. Pues peor para el mundo, otra gran mente desperdiciada. El mundo necesita más cirujanos y menos Octavias y Raven, pensó riéndose para si misma.

- He dicho que no y es que no, así que si me...

- Clarke hasta yo dejaba los apuntes un viernes noche - la rubia se giró ante aquella voz tan familiar - los respiros no son malos, siempre te lo hemos dicho.

La aludida pegó un saltó de la cama y corrió hasta los brazos de Abby que entraba en esos momentos por la puerta que su amiga había dejado entreabierta.

- Cariño, los virus y las enfermedades por desgracia seguirán ahí cuando despiertes mañana, listas para que sigas estudiando cómo eliminarlas - su madre le agarró la cara mientras le apartaba un mechón rebelde.

- Pero mamá...

- Dios Clarke, te he echado tanto de menos...- Abby la estrechó entre sus brazos mientras la rubia se dejaba mecer suavemente por el tacto del cuerpo de su madre.

- Y yo a ti mamá - y era cierto, aquella mujer era una fuente de paz para ella desde que tenía uso de conciencia. Junto a Octavia y Raven era la única familia que conocía.

Sabía que podía acudir a ella ante cualquier situación, pero una vez más en su abrazo la pregunta que le inquietaba siempre era a quién acudiría su madre si ella se rompía. Aquel maldito accidente las había sobrepasado a las dos y como en un pacto silencioso habían decidido ser el pilar de la vida de la otra, rompiendo en silencio y en soledad. Clarke miró los ojos de su madre y se reconoció en ellos consciente de que había puesto kilómetros por medio pero de cuánto la necesitaba en su vida, si a ella le pasara algo Clarke podría volverse loca literalmente y ese pensamiento la hizo abrazarla más fuerte.

Octavia y Raven las miraban desde la distancia con el corazón encogido, sabían la angustia, la tristeza y la carga que transportaban aquellas dos personas que tan poco se lo merecían. La primera en romper el silencio fue la castaña subíendose al sofá y batiendo palmas para llamar su atención.

-Está bien, por unanimidad, esta noche es noche de chicas - Clarke suspiró pero no podía dejar de sonreír contra el pecho de su madre, al sentirla tan cerca - así que señoritas, demos comienzo al gran show.

-¿Raven qué dices? - Octavia la miró sin seguirla.

-Octavia era por ponerle un poco de emoción al asunto del vestuario, tienes que aguarlo todo siempre.

Y mientras debatían sobre el estilo de humor de una y el de otra Clarke y Abby seguían recuperando el tiempo perdido.

-No sabes cuánto me alegro de verte cariño -no podía dejar de mirarla estaré aquí unos cuantos días, además me encontré a Anya y me comentó todo lo que había sucedido en el set.

- Ah si, eso - dijo Clarke quitándole importancia - no sabía que eras la médica personal de...- intentó no nombrarla porque le asqueaba tener que hacerlo, porque al hacerlo solo volvía un poco más real la noche anterior.

- ¿De Lexa? Si, claro, es un verdadero amor.

La rubia se separó de su madre como si esta de repente hubiera contraído una contagiosa enfermedad. No podía estar hablando de Lexa pisamujeres. Ese amor de persona no podía referirse a Lexa. Lexa y amor no podían ir en la misma frase. Ni siquiera persona podría ir en la misma frase que Lexa. Clarke seguía en sus cavilaciones cuando la risa de su madre la devolvió a la realidad.

-Veo que has conocido bien a la comandante - Abby le frotó los brazos mientras la miraba con dulzura - sé que si es Heda el papel que te ha tocado soportar esto no servirá de nada, pero Lexa Woods es una gran persona.

- Si, cuando duerme - bufó, y "ni eso" pensó para sus adentros, porque todavía recordaba la noche anterior cuando al abrir los ojos notó la mano de la castaña acariciando su pelo, fue venirle a la mente y aquel recuerdo le subió el rubor a las mejillas - bueno, pero dejemos de hablar de tu gran paciente la comandante, ¿te quedarás con nosotras? - preguntó ilusionada.

Su madre miró alrededor preguntando con la mirada dónde cabría una persona más en medio de ese pequeño caos de apartamento de estudiantes. Y tras llegar a la conclusión de que la rubia dormiría con ella en el hotel acompañó a su hija y sus amigas en "la laboriosa tarea", según palabras de Raven, de chapa y pintura.

-Lexa si vuelves a hacerlo una vez más te juro que te llevo a un psicólogo para que te quite esa odiosa manía- Anya la miró por encima del menú mientras Lexa tamborileaba con el cuchillo en la mesa.

- Sabes que no tengo la culpa y...sabes que odio esperar - replicó la castaña en su defensa.

- Esperar es un verbo muy poco acertado en estas circunstancias dado que hemos llegado 30 minutos antes de los cuales solo han pasado 15 - devolvió la vista al menú mientras Lexa suspiraba.

Volvió a tamborilear el cuchillo contra el mantel cuando la mano de la representante en un rápido movimiento se lo quitó de los dedos. La actriz entrecerró los ojos cruzando los brazos mientras se recostaba en el asiento.

-¿Se puede saber qué te pasa Alexandra Woods? Desde que has salido de casa estás insoportable - su amiga la miró directamente a los ojos apartando el menú hacia un lado - de hecho, creo que llevas más insoportable de la cuenta desde hace algunos días, ¿hay algo que deba saber?.

Lexa bajó la mirada al mantel al sentirse descubierta mientras buscaba una excusa que contar a la representante. Iba a pillarla y ella no podía hacerlo. No podía decirle que lo que debía saber es que se moría de ganas de ver a aquella odiosa rubia. No podía expresarlo en voz alta porque sería hacerlo aún más real. No podía decirle que estaba hasta nerviosa, que se moría de ganas por verla aparecer riéndose del brazo de su madre y acompañada por sus dos amigas. Que se moría por volver a ver aquel tono rojo que tomaba su cara cuando Lexa se tomaba más confianzas de la cuenta. Que se moría por volver a escucharla hablar de la carrera, de bacterias, de virus o del tiempo mismamente. Que no sabía por qué no podía dejar de pensar en la rubia y enlas ganas que tenía de volver a besarle. No podía decirlo y menos a Anya porque entonces no habría vuelta atrás.

-¿A mí? ¿Qué iba a pasarme? - bien Lexa, realmente convincente.

-Pues no sé, de ahí que te pregunte, últimamente estás más irascible, susceptible,... y cuando parece que llegas a tu límite en la escala Woods de insoportable cambias tu humor a uno realmente agradable. ¿Qué es lo que...

Pero a Anya no le dió tiempo de terminar porque la mirada de Lexa ya se había perdido en algo que había a su espalda. No estaba entendiendo nada de aquella actitud de su amiga hasta que las risas de sus acompañantes le hicieron volverse y allí estaba. Clarke: Y la mirada de su amiga fija en ella, parecía que todo había desaparecido y que para la castaña solo existía la joven en aquel lujoso restaurante, a pesar de las tres personas más que entraban junto a ella pero no pudo decir nada más porque la actriz se recompuso en un segundo ya estaba de pie para recibir con un cálido abrazo a Abby.

-Mi preciosa Griffin - lo dijo mientras la doctora reía y Lexa miraba con intención a su hija - Raven, Octavia...

Las saludo a todas con dos besos mientras Anya por su parte hacía lo mismo tomando asiento a medida que esto sucedía. Clarke no pudo evitar mirarla de arriba a abajo incluso a pesar de que la había dejado para el final intencionadamente. Y es que sencillamente Lexa estaba impresionante con tan solo unos vaqueros negros desgastados en las rodillas y un top negro que contrastaba con el verde de sus ojos. Se preguntaba si Lexa Woods dejaría de estar a la altura de los dioses en algún momento de sus días, debía ser cansado codearse con la realeza todo el tiempo.

-Clarke...

-Lexa...

La media sonrisa que se formó en la boca de la castaña le hizo saber que aquel juego le gustaba tanto como a ella, y se lo confirmó cuando la agarró por la cintura dejando dos besos más cerca de su comisura de lo acostumbrado en esos casos. Y mientras se separaba y se disponía a ocupar su sitio frente a frente Anya rompió el hielo carraspeando encajando mentalmente poco a poco las piezas que le faltaban.

-Es fascinante cómo puede llegar a ser la vida, mi doctora favorita y mi futura doctora favorita, madres e hijas - alzó la copa a la vez que llamaba al camarero para que rellenase las restantes - quién nos lo iba a decir, ¿verdad Lexa?.

La representante le metió una patada por debajo a una Lexa que devoraba con la vista a aquella futura doctora Griffin.

-Eh, si... -genial Lexa, en fuera de juego- es un placer compartir mesa con cinco mujeres tan hermosas, y además todas para mí.

-Eres incorregible, Lexa Woods - dijo Anya más relajada mientras todas reían y brindaban.

La castaña se llevó la copa a los labios mientras miraba por encima a Clarke. Aquella noche estaba sencillamente impresionante. Con una camiseta blanca abierta por el escote y aquellos vaqueros claros parecía que todo lo bonito del mundo parecía concentrarse en ella. ¿Qué demonios...? ¿Bonito? ¿Clarke?

-Clarke...

-...Lexa.

-Al final va a gustarme más de la cuenta mi nombre en tu voz y eso dice mucho a tu favor - dijo bajando la voz, ya que las otras cuatro mujeres estaban enzarzadas en una discusión sobre el accidente del set.

-¿Y eso por qué... - preguntó bajando también la voz acercándose un poco más en la mesa hacia ella - ...Lexa?

La vió y no pudo evitar reclinarse ella también sobre el plato para susurrarle aún más bajo.

-Porque mi nombre es mundialmente conocido, "Lexa, Lexa, Lexa Woods" - dijo sonriendo y esta vez Clarke reconoció una sonrisa sincera - pero sin embargo en nadie me suena como en ti.

La joven le devolvió la sonrisa sin poder contenerse a la vez que acercaba su mano hacia la cara de la actriz. Lexa tragó saliva mientras sentía la conversación de las demás comensales muy lejos de ellas, como si estuvieran apartadas del resto del mundo. Joder, qué decía del mundo. Del universo si aquella mano dirigiéndose hacia su cara fuera una fuerza imparable y ella un muro inamovible.

-Clarke...-esta vez aquel Clarke se ahogó un poco más de la cuenta debido a la sequedad de su garganta.

-Lexa...-la rubia estalló en una carcajada que las hizo centrar su atención en ella mientras agarraba la cara de la actriz y se la enseñaba a su madre - ¿ves mamá? Una sutura perfecta.

Abby asintió mientras Anya no daba crédito a la cara de su amiga, ahora libre del agarre de la rubia y totalmente sorprendida. ¿Parecía molesta?

¿Era molesta lo que veía por primera vez de ese modo en la cara de su amiga? Podría ser...podría ser que por primera vez Alexandra Woods estuviera empezando a sentir cosas maravillosas por alguien. Y ese alguien respondía a unos ojos increíblemente azules de los que no perdía detalle ni un segundo Lexa. "Vaya, vaya, esto si que es interesante, muy interesante..." Anya sonrió para sus adentros y pidió dos botellas más de champagne. "Ahora sí empieza la noche" dijo para si, planeando un nuevo asalto al mundo. Esta vez al maravilloso mundo de los sentimientos de Lexa Woods.

Lexa no volvió a decir nada más tras aquel nuevo desplante de Clarke. Su interior ardía de furia pero no dejaría que aquellos sentimientos traslucieran fuera de ella. Río las bromas de Anya, sonreía cuando Octavia y Raven chinchaban a la rubia con su ansiosa y obsesiva forma de estudio y charlaba animada con una Abby que no soltaba la mano de su hija.

Tal y como había previsto Anya fue una velada animada y llena de sonrisas por todas las partes implicadas, excepto de una Lexa que sonreía de lado algo lejana a aquella mesa. Se detuvo en varias ocasiones en observar la fingida calma de su amiga. Desde que Clarke había agarrado su cara para mostrar aquella herida, la actriz parecía algo cabizbaja, por supuesto aquello en otras circunstancias no hubiera producido ese sentimiento de satisfacción y alegría en la representante, pero dado el motivo por el que la ojiverde parecía en su mundo Anya sonreía más que contenta. Clarke había roto un pequeño dique de la presa que conformaba la personalidad tan armada de Lexa sin apenas darse cuenta.

Probablemente ni siquiera su amiga lo supiera, e incluso si se percatase del cambio en su personalidad seguramente disimulase como lo hacia ahora, sonriendo, siguiendo las bromas, pero con aquella tristeza brillosa en los ojos. Sus ojos. Aquellos ojos verdes nunca mentían y Anya tenía aprendida aquella lección desde que se conocieran hacía ya muchísimos años. Podría hacer lo que quisiera, incluso en el mismo set, pero su mirada nunca podría cambiarla y solo alguien que la conociera tan bien como la representante reconocería ese pequeño cambio en la castaña.

Para suavizar el ambiente pidió champagne y dejó una suculenta propina bajo la mesa a un camarero que no dejaba ninguna copa sin rellenar, ni siquiera les daba tiempo a que esta se vaciase. Lexa miraba su copa con desconfianza mientras alzaba una ceja hacia Anya y esta levantaba la suya desafiante mientras la retaba con la mirada, sabía que su amiga no bebía más que alguna copa ocasional de vino o algún que otro gin tonic pero esperaba que esta noche fuera distinto así que alzó la copa hacia ella retándola. La actriz recogió el guante y bebió de un trago el frío Dom Perignon mientras levantaba el vaso hacia un camarero que ya se acercaba raudo a rellenarla.

- No sé qué pretendes, pero no lo vas a conseguir - le susurró Lexa al oído - así que deja los jueguecitos.

- Claro comandante, ya veremos como acaba esta noche - le guiñó un ojo mientras rellenaba a su vez su copa. Cogió su móvil y escondiéndose en el lado contrario envió un rápido whataspp que no tardó en obtener respuesta.

El resto de comensales reían mientras les servían el postre. Tiramisú para Abby y Octavia y tarta de queso para el resto, menos para Lexa que había decidido pasar de lo dulce.

- No me extraña que te gastes ese carácter- Lexa estaba apoyada en su mano escuchando como Octavia y Abby debatían sobre los contratos laborales cuando la voz de la rubia la sorprendió haciendo que se girara de frente hacia ella y la mirara frunciendo el ceño - me refiero, ni siquiera te pides postre.

- No lo necesito - la actriz se inclinó de nuevo sobre la mesa para hablarle más cerca, pero esta vez manteniendo las distancias - en cambio, creo que más de una esta noche necesitará bastante dulce para digerir bien el alcohol.

-Vamos Lexa hemos venido a pasárnoslo bien - era Anya la que hablaba esta vz mientras rodeaba su hombro mientras llevando la cuchara hacia los labios de la comandante que de repente tuvo que abrir la boca ante la insistencia de su amiga.

-Gracias Anya - la rubia degustó su postre mientras no quitaba la vista de aquellos ojos verdes - así tal vez esta noche tengamos algo agradable por parte de tu amiga.

Clarke sonreía pícara con los ojos brillosos. Lexa volvió a recostarse sobre la espalda de su asiento mientras a Anya no se le escapaba aquel duelo de poder entre aquellas dos mujeres. A la hora de pagar fue la propia representante la que se alzó triunfante entre todas las protestas de las presentes y ya con una copa de más hizo el signo de la victoria, lo que hizo estallar en carcajadas a todas.

- Creo que va siendo hora de que esta ponente se retire a su habitación de hotel si no queremos que mañana salga en la portada del New York Times por haber perdido los papeles- dijo Abby mientras Clarke se reguinchaba de su brazo abrázandola, aquel gesto no pasó desapercibido para una Lexa que esbozó una milésima de sonrisa al verla en aquel plan mimoso. Ni tampoco para Anya que empezaba a rodar la rueda para que todo fuera tal y como esperaba.

- ¡Querida Abby! Nos hacemos mayores y nosotras sin saberlo - fingió de manera dramática la representante llevándose una mano a la frente - creo que debemos dejar que la juventud haga arder la noche ¿no? Creo que si sigo bebiendo más la que saldrá en las noticias seré yo.

Lexa estaba colocándose su abrigo dispuesta para acompañar a las dos mujeres en su tarea de descanso nocturno cuando una mano la agarró del brazo.

- Vamos comandante, no me digas que vas a dejarnos así - era Raven la que la miraba esta vez con desafío, ¿es que se habían propuesto todas retarla aquella noche de una manera u otra?.

-Tal vez tenga demasiado aguante para tres niñas y lo que no quiera es dejar a nadie en ridículo- dijo bromista la actriz mientras las aludidas, ya con el champán corriendo por sus venas, rompían en aplausos mientras Anya vitoreaba a su amiga que empezaba a animarse.

-¿Niñas? No somos nosotras las que se quieren retirar en la primera ronda - esta vez fue Clarke la que habló mirándola a los ojos fijamente. Lexa no pudo evitar devolverle la mirada a la vez que tragaba saliva.

- ¿Qué dices Heda? ¿Vas a dejar que tres jovencitas ensucien el buen nombre de los grounders? - Anya se volvió victoriosa al escuchar a lo lejos la voz de su receptor de whataspp. Lincoln aparecía impecable con una camisa color burdeos y unos pantalones ceñidos en negro mientras sonreía de lado con aquella sonrisa que parecía recién salida de un anuncio de dentífrico.

Lexa suspiró poniendo los ojos en blancos.

- El que faltaba, ¿pero cómo has llegado tú hasta aquí?

-Vamos comandante, dime, ¿qué sería una juerga sin mí? - Lincoln se puso a su espalda agarrándola por detrás como un gran oso lleno de amor, susurrando pero lo suficiente claro para que todas le escuchasen - vamos a enseñarles a estas jovencitas como se hace la noche en Los Ángeles.

Anya metió sus manos en los bolsillos a la vez que una sonrisa maliciosa empezaba a formarse en sus labios, su amiga la miró con los ojos entrecerrados adivinando de quien había procedido la idea.

- Nosotras nos vamos chicas - Anya no dió tiempo a la réplica de la actriz - y recordad los dos, nada de escándalos ni de hacer nada que yo misma no haría.

- Anya, eso no es justo, tú ni siquiera llegarías al segundo round - dijo Lincoln llevándose en ese preciso momento un golpe en la cabeza de parte de la aludida - está bien, está bien, seremos dos angelitos grounders que solo velarán por la seguridad de estas tres bellezas.

Las tres bellezas lo miraban sonriendo con los brazos entrelazados entre ellas, fue Clarke la que rompió el agarre tirándose de nuevo en los brazos de su madre.

- Mamá... ¿te molesta si..?

- Sh, cariño, nada me haría más feliz que tú lo fueses, eso nunca lo olvides - Abby agarró la cara de su hija que no supo con claridad a qué se refería exactamente con aquellas palabras - así que ve y disfruta de esa noche americana, tenemos tiempo de sobra para estar juntas.

Clarke la abrazó de nuevo y despidiéndose de Anya se giró mirando a sus cuatro acompañantes. Abby y su amiga ya montaban en el coche de la representante cuando la rubia decidida se lanzó, esta vez, al brazo de Lincoln.

- Veamos de que sois capaces los grounders - dijo guiñándole un ojo al moreno que se mostraba encantado de aquella atención. Octavia miró la escena con la misma cara que una Lexa que según pasaban los segundos se iba arrepintiendo más de aquella decisión. La única que parecía dispuesta a reventar la noche era Raven que tomó la alternativa del grupo guiándoles hacia una discoteca atestada hasta arriba de gente dos calles más arriba.

Cuando los porteros vieron a aquel grupo reconocieron rápidamente a los dos actores y los agasajaron con un reservado en la zona vip a pesar de que ambos insistieron que no era agradecieron cuando entraron y tuvieron que escaparse a través de la barra para llegar a la zona reservada y que nadie los parase cada dos pasos. En la zona vip la morena pidió rápidamente bebidas para todos y empezó a bailar con sus amigas.

-Eh comandante, quita esa cara que me traes hoy - dijo su amigo golpeando su brazo - ¿ya has olvidado nuestra pequeña apuesta? Parece que tu querida rubia vuela peligrosamente hacia mis brazos.

Al escuchar esto Lexa bebió de un tirón su copa a la vez que pedía otro gin tonic rápidamente.

-No has sido, eres ni serás rival para mi Lincoln - le guiñó un ojo - además no te creas que se me ha escapado como te comes con los ojos a mi asistenta.

-Quien tiene ojos...

-...y quien tiene boca se equivoca. Veremos qué pasa después de esta noche - esta vez la sonrisa de Lexa se ensanchó a la vez que tendía la mano a su amigo que rápidamente se la estrechó aprovechando para llevarla a la zona donde las chicas bailaban.

La castaña chocó contra la espalda de una Clarke que en ese momento terminaba su copa y se giraba para mirarla de nuevo fijamente. Sintió como el alcohol rodaba por sus pensamientos y hacía bajar la vista hacia sus labios mientras la joven médico le sonreía sin dejar de bailar. Fue Raven esta vez la que la sujetó de la mano para dejarla frente a ella sin dejar ni un centímetro entre sus cuerpos. El calor que emanaba la morena de su cuerpo hizo que la actriz sonriera de lado y la agarrase de la cintura mientras la primera llevaba la mano libre de copa peligrosamente cerca del final de la espalda.

-Voy a empezar a pensar que no eres tan fiera como te pintan - dijo Raven pegando su boca, rozando intencionadamente el lóbulo de su oreja. La cara de la joven era puro morbo y Lexa no pudo evitar sentir como sus terminaciones nerviosas reaccionaban ante su proximidad.

-Eso es porque hay cosas que no se pueden ni deben contar - esta vez fue Lexa quien se acercó dejando el rastro de sus palabras sobre su cuello - hay cosas que solo se pueden demostrar.

El alcohol empezaba a hacer efecto en todos los presentes empezando por una Lexa que había olvidado donde se encontraba, Raven la provocaba y ella se dejaba llevar bailando sensualmente con la amiga de Clarke. "Clarke" como un rayo el pensamiento de la rubia la atravesó a la vez que se giró para poder mirarla mejor, olvidándose de la morena. Su alegría se hizo más grande porque seguro que estaba observando la salvaje sensualidad desplegada en aquel baile. Para su sorpresa solo vio a Lincoln bailando con Octavia. "¿Dónde demonios se ha metido ahora?".

Raven la agarró de la mandíbula para centrar su atención y Lexa intentó concentrarse en las caderas de la estudiante. Esta aprovechó su distracción para apretarla contra su cuerpo, la ojiverde encontró la ocasión perfecta para buscar a través de su hombro a la rubia sin que dejase de bailar. Sintió su pierna entre las suyas y como esta se deslizaba hacia abajo mientras la mirada de Lexa se perdía entre la multitud buscando aquella melena rubia omitiendo la creciente calentura que ascendía en su cuerpo. En otra ocasión hubiera hecho arder aún más a su acompañante, pero tendría que ser en otra ocasión, ahora solo podía pensar dónde estaría Clarke.

-Eh, comandante, parece que no eres la única que sabe dominar ejércitos - la carcajada de Lincoln hacia ella la hizo separarse de Raven y mirar donde apuntaban los ojos del actor.

Si hubiera resultado un dibujo animado la morena hubiera tenido que recoger su mandíbula del suelo. Cuando por fin consiguió localizar a su odiosa rubia esta estaba rodeada por un grupo de chicos que la vitoreaban. "¿Pero qué está haciendo?"

Raven, Octavia y Lincoln se unieron al coro alrededor de la joven que estaba en frente de un atractivo rubio que no dejaba de comérsela con la mirada. Los dos estaban sentados frente a la barra de esa zona sonriéndose cómplices y Lexa tuvo que hacerse hueco a codazos para poder observar de cerca la situación. Delante de Clarke y el chico tenían dispuestos 3 chupitos cada uno, otro dió una orden y ambos empezaron a beber.

Lexa abrió más los ojos por la sorpresa sin creerse que aquella fuera aquella rubia repipi y pedante.

-Octavia...- dijo mientras acercaba a la amiga de la joven médica para que esta la escuchara.

Esta dejó de aplaudir y animar para volverse a su jefa y descubrir la cara de preocupación de esta a la vez que se echaba a reír.

-Clarke está bien Lexa - se giró señalando a su amiga - haciia tiempo que la veía divertirse tanto.

-¡Esa es mi chica! - gritó una Raven que también parecía haberse olvidado de ella. "Pues vaya triunfazo de noche, comandante".

Clarke terminaba el último chupito antes que su rival y era aplaudida por todos mientras hacia una reverencia y rompía a reír.

-¿Quién es el siguiente? ¿Alguien más se atreve con Wanheda? - empezaron a silbar más fuerte a la vez que la joven levantaba una ceja desafiante mirándola fijamente.

-Creo que eso va por alguien amiga mía - Lincoln le dió un pequeño empujón a la vez que Lexa era consciente de lo que sucedía a su alrededor y se resistía a dar un paso al frente.

-Lincoln, olvídame, no voy a hacer el tonto de esta manera - se mordía el labio mientras Clarke no dejaba de mirarla.

-¿Nadie? - repitió, mientras unos cuantos chicos levantaban las manos ansiosos y ella apretaba furiosa la mandí volvió a empujarla.

- Lincoln van a reconocernos - se giró pero se dió de frente contra el pecho de su amigo que contrarrestando la resistencia de su amiga la abrazó y la llevó hasta Clarke. Lexa se zafó ágilmente de aquella enredadera y se dió la vuelta descubriéndose frente a frente ante la mirada de superioridad de aquella odiosa mujer. Levantó las manos en señal de rendición dando media y sacudiéndose teatralmente - Está bien, está bien, veremos ahora de que eres capaz, rubita.

Se giró hacia la barra y señaló en sus dedos el número 4. Clarke carcajeó y Lexa sintió como si una brisa de agua clara la limpiase por dentro. La miró y le susurró sin que aquel círculo pudiera escucharlas.

-¿Estás segura de que podrás seguirme el ritmo?.

-Te sorprenderías comandante, estás ante la mismísima Wanheda - se pegó hacia su boca mientras a escasos centímetros concluyó- hasta la propia Heda sucumbirá ante mí.

Lexa alzó la cabeza con superioridad a la vez que cada vez más curiosos se acercaban a la contienda. 4 chupitos para cada una. La actriz los miró rápidamente mientras sentía como Clarke no apartaba la vista de ella divertida.

Fue Raven la que rompió la tensión formada entre las dos.

-Preparadas, listas...

-¡Ya! - se escuchó a toda la zona vip congregada ante el duelo de aquellas dos mujeres tan atractivas.

Fue Clarke la que venció una vez más. Lexa suspiró entornando los ojos mientras todos saltaban alrededor de la joven. Para su sorpresa no sintió ira ante la derrota. Al contrario, se descubrió a sí misma sonriendo mientras las dos amigas de Clarke la agarraban coreando su nombre. "Maldito alcohol, céntrate Lexa".

-Vaya comandante, parece que has encontrado la horma de tu zapato, Wanheda es incluso más dura que Heda - se encontraban los dos de brazos cruzados mirando a las chicas que eran felicitados por todo el grupo congregado.

-Cállate Lincoln.

-Lincoln, ¿pero ustedes sois...?

"Joder, lo que faltaba".

-¿Eres Alexandra Woods de verdad?

"Gracias Lincoln. Gracias Clarke Griffin"

Estaba a punto de contestar resignada cuando una mano la agarró de la mano y se la llevó de allí a través de la masa de personas que se había formado. El alcohol la estaba haciendo desvariar sin duda y Anya se había presentado una vez más para salvarlos a Lincoln y a ella. " Un momento, ¿en qué momento ha conseguido Anya ese culazo? Tendré que preguntarle por su nuevo entrenamiento" Lexa sacudió la cabeza cuando se descubrió mirando lascivamente a su amiga que la llevaba a través de toda la zona VIP, "Vuelve Lexa, Anya no tiene el pelo tan rubio...", miró hacia abajo y entonces se dió cuenta de la suavidad de la mano que entrelazaba la suya y la electricidad invadió todo su sistema central.

La falsa Anya la llevó a través de una puerta a la vez que se giró cerrándola sin soltarle la mano. Lexa aprovechó y se deshizo de su unión.

-Clarke Griffin, ¿qué te crees que estás haciendo? - estaban en el servicio de lo que parecía ser la zona de los camareros. La rubia se sentó en los lavabos a la vez que apoyaba sus manos en el mármol mientras no dejaba de reír - ¿Vas a contestar? ¿O piensas quedarte ahí plantada toda la noche?

Se cruzó de brazos mientras la observaba, la actriz sentía el alcohol fluyendo por sus venas pero no era nada comparado con el subidón que llevaba Clarke que no apartaba la vista de ella mientras se mordía el labio.

-¿Y ahora por qué me miras así?

-Con un gracias me conformo - dijo sonriente a la vez que se inclinaba para quedar más cerca de la castaña.

-¿Por qué? ¿Por retarme una y otra vez obligándome a venir y a beber? ¿Por qué gracias a tus jueguecitos estoy ahora encerrada contigo en un cuarto de baño? - esto último invadió sus pensamientos ante el mundo de posibilidades que se le abría con las dos allí solas. Esperaba un contraataque por parte de la de ojos azules pero esta río más fuerte todavía.

-Vamos Lexa, disfruta, estamos pasándolo bien, ¿no? - Clarke se bajó acercándose peligrosamente a la actriz - y creo que podríamos pasárnoslo mejor todavía...aún no creo que debamos salir quizás tus "seguidoras" anden esperando a su presa.

Lexa tragó saliva sintiendo todas las ramificaciones nerviosas de su cuerpo ponerse en alerta. Clarke se estaba acercando a ella hasta que quedó completamente pegada a la puerta por donde había entrado. Apoyó una mano al lado de la cabeza de la actriz que no pudo evitar mirar de nuevo la boca entreabierta de Clarke mientras esta rápidamente cerraba el pestillo de la puerta.

-Creo que has bebido bastante Griffin, no estás en condiciones...

-Sh, Lexa, cállate - sentenció acercándose a escasos centímetros rozando sus labios con los suyos, pero la ojiverde no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente así que se apretó todo lo que pudo contra la puerta.

-Pero Clarke...

-Dime que no te mueres por besarte como lo hago yo ahora mismo.

-Clarke...

-...Lexa.

No pudo más y la castaña buscó los labios de Clarke como si nunca en su vida hubiera besado antes, como si solo ella pudiera calmar esas ganas que sentía. Y es que desde que la vió solo podía pensar en besarla una y otra vez y solo ella podía saciarla. Solo Clarke Griffin podría calmar lo que Clarke Griffin despertaba. Clarke conseguía despertar la fiera y amansarla a la vez. Se lanzó hacia sus labios mientras sentía como esta se lo devolvía ansiosa, la lengua de Lexa buscó la de una Clarke que gimió en su boca al sentirla contra la suya llevando sus manos hacia su nuca para profundizar más aquel beso.

Lexa no sabía si era el alcohol o las ganas que tenía de hacer suya a Clarke pero a pesar de saber que estaba mal no pudo evitar agarrarla por los glúteos y mientras la alzaba sentarla en el lavabo donde minutos antes había estado sonriéndole. "Joder, es que esa sonrisa me vuelve jodidamente loca..." las manos de Lexa se estaban colando bajo su top, mientras esta vez fue Clarke la que la agarró de los bolsillos traseros de sus vaqueros negros para acercarla más a ella aprovechando para entrelazarla fuertemente con sus piernas, lo que hizo que la actriz gimiera bruscamente. La rubia al notarlo busco con más ganas la boca de la morena pero esta se separó de un tirón dejándola totalmente fuera de lugar.

-¿Se puedes saber qué haces tú ahora Lexa Woods?.