*No soy dueño de nada. Todos los personajes y creaciones son propiedad de la compañía Type-Moon. *
*M por temas de adultos*
Un Rey Eterno para el Trono de Heroes
Por Try Another Time
Abigail regreso al área cerca de aquel cubo. A su alrededor podía notar como varios edificios estaban enterrados debajo de varias capas de nieve. Pero su vista nuevamente se poso en aquel cubo. La siniestra aura que lo rodeaba solo le recordaba a Yog-Sothoth y su poder.
"Locura, caos. Todo lo que deje atrás una vez mas se presenta ante mi en una forma distinta. ¿Que eres y de donde provienes?" Pensó Abigail mientras miraba la estructura. Símbolos desconocidos para ella aun con su conocimiento sobre mas allá de "trono de héroes" o la propia "Akasha."
Su compañero, Yugo floto a su lado y al notarla distraída toco su cara con su pequeño brazo de peluche.
"Yugo? Perdón me distraje de nuestra misión. Es que quiero saber ¿qué es eso y porque existe en este mundo? Parece contener algo, pero lo que sea que es no es nada de mi agrado." Explico Abigail.
El oso de peluche entendía de lo que hablaba. Era el compañero de Abigail y entendía como se sentía sobre cualquier cosa que le recordara a Yog-Sothoth o seres de naturalezas similares. Pero este no era el momento para pensar en el pasado. El peluche rápidamente abrió su pecho y permitió que varias serpientes esqueléticas pequeñas salieran.
"No quieres perder el tiempo? Esta bien. Veamos que encontramos. Dispérsense y busquen cualquier irregularidad en el espacio o señal del enemigo. Si encuentran algo desvanézcanse." Dijo Abigail al ordénales a las pequeñas serpientes que hacer.
En segundos, un gran número de serpientes esqueléticas se esparcieron antes de bajar por todos los lados del edificio. Si hubiera personas al alrededor de seguro les hubiera causado pánico tal escena, pero este no era el caso. Ya nadie quedaba en esa área o por lo menos en esa ciudad. Esta era una zona muerta y nada cambiaria eso por el momento.
Con Sella y Tamamo.
Ambas estaban en el techo de la propiedad mirando alrededor asegurándose de que podrían usar este lugar como base. Gracias a que Eero y Nero estaban derritiendo toda la nieve alrededor en segundos pudieron notar todo lugar dentro de la propiedad.
"Los muros parecen estar intactos." Dijo Sella.
"Fortalécelos solo por precaución." Dijo Tamamo.
Dicho esto, Sella expandió múltiples hilos en todas direcciones hasta que estos cubrieron cada muro que rodeaba la propiedad. Luego los mismos hilos se expandieron alrededor hasta unirse unos a otros, creando así la base de su "telaraña."
"Listo." Dijo Sella.
"Bien ahora me toca a mí." Dijo Tamamo antes de crear varios talismanes y lanzarlos hacia puntos exactos de la propiedad. "Barrera: ¡Flor de Loto!" Dicho esto, varios pétalos se comenzaron a formar alrededor de la propiedad antes de unirse hasta cerrarse alrededor de ellos. Una vez terminado el loto se volvió invisible.
"Me asombra tus conocimientos sobre magia. Me hace cuestionar cuan atrás están los magus de este siglo." Dijo Sella al ver la facilidad con la que Tamamo había creado una barrera bastante fuerte.
"No es nada. Aun estoy lejos de volver a mi poder máximo. Mi amado esposo me recomendó que practicara todo lo que ya sabia y que tratara de recordar todo lo que he olvidado sobre mi antigua vida. Pero ya veras una vez que regrese mis otras cuatro colas seré imparable." Admitió Tamamo mientras reía un poco. "Pero tú y Leysritt no se quedan atrás. Ese fantasma noble no es algo que se deba tomar a la ligera."
Sella solo asintió. "Es el poder que nos fue concedido para proteger a Illya. Todos necesitamos ser mas fuertes si queremos ser capaces de enfrentar cualquier desafío en el futuro." Dijo Sella antes de mover sus manos y hacer que varios hilos se extendieran a lo largo de los pétalos de Tamamo y el espacio dentro de la propiedad. "Arte de la araña infernal congelada: Dominio de sufrimiento." Una vez todos los hilos estaban puestos ya todos estaban bajo protección.
"Enserio de donde diablos esos tres dioses sacaron tal poder? Siento escalofríos de solo saber el nombre de la técnica." Dijo Tamamo al sentir un escalofrió recorrer su cuerpo.
"De un lugar que ningún mortal desearía visitar por un segundo. Por cierto, creo que Nero se ha adelantado nuevamente." Dijo Sella al señalar a Nero besando a Eero y bajando sus manos a ciertos lugares no apropiados.
Tamamo solo necesito verlos por un segundo antes de saltar al ataque. "Hipócrita!" Grito Tamamo.
Sella solo se cubrió la boca antes de reír muy disimuladamente. Pero las palabras de Tamamo la hicieron recordar nuevamente la noche en que Leysritt y ella dejaron de ser simples homúnculos.
Flashback
Illya, Leysritt y Sella habían entrado al laboratorio el cual Eero usaba para investigar sobre diversas cosas relacionadas con su trabajo o asuntos personales como las preparaciones necesarias para la quinta guerra por el grial. Al entrar pudieron ver diversos documentos clavados en las paredes, varios estantes llenos de libros, mapas de la ciudad de Fuyuki entre otras cosas. Los únicos en toda la casa que pasaban tiempo en este lugar eran Eero, Kiritsugu y Mashu. Kiritsugu discutía con Eero sobre los pasos que estaban siendo llevados a cabo y sobre las diversas medidas que debían ser tomadas en caso de que algo fallara o cambiara en relación con los sucesos originales de la guerra. Mashu venia a este lugar para leer y conversar junto a Eero sobre leyendas y eventos del pasado.
La joven tal vez había desarrollado un gusto por el pasado gracias a sus experiencias durante las diversas singularidades creadas por causadas por Goetia.
En cualquier otro caso casi nadie visitaba este lugar al menos que quisieran sacar a Eero de este lugar para hacer cualquier otra cosa.
"Sigan adelante." Dijo Eero quien las esperaba delante de un círculo de invocación.
Illya estaba un poco asustada de proseguir con esto, pero Sella y Leysritt estaban decididas a hacerlo. Ya en frente del circulo Illya noto los diversos símbolos que habían sido escritos en el piso, posiblemente con la sangre de Eero.
Ella sabía que el chico frente a ella había hablado con su padre sobre lo que conllevaría preparar cierto ritual para la quinta guerra. Eero afirmo que ninguna vida excepto la suya seria usada para asegurar que las preparaciones fueran completadas. Illya se preguntaba cómo alguien podría poner su vida en tal peligro por un solo objetivo, pero sus dudas siempre eran disipadas al recordar que el no era normal ni ninguna de las personas en este lugar lo eran. Ella misma era un homúnculo y ciertamente ni Sakura o Miyu eran normales como sus amigas en la escuela. Lo que hacían no era normal, pero tenía un propósito así que era necesario.
"Illya?" Pregunto Eero.
"Huh, ¿qué pasa?" Respondió Illya al ser sacada de sus pensamientos.
"No parecías estar prestando atención. Por favor no te distraigas." Dijo Eero.
"Entiendo." Dijo Illya un poco avergonzada de ser llamada a la atención por alguien que no parecía mas viejo que ella misma.
"Bien, comencemos. Sella, Leysritt entren al círculo. Leysritt puedes mantener la alabarda contigo." Dijo Eero.
Ambos homúnculos se miraron por un segundo antes de entrar al círculo.
"Bien, Illya acércate a mí." Dijo Eero. Illya dudo por un segundo, pero hizo lo que se le pidió. Una vez la tuvo cerca de el tomo la mano derecha de Illya e hizo un pequeño corte en uno de sus dedos con una daga. "Esto afirmara tu conexión a ellas como maestra cuando el ritual acabe." Explico Eero mientras dejaba que las gotas de sangre cayeran dentro del circulo. Luego de estar seguro de que era suficiente sangre envolvió la herida y se dispuso a seguir con el siguiente paso. "Sera mejor que te pongas detrás de mí."
Illya lo miro confusa pero no dudo en hacerlo.
"Sella, Leysritt aquí comienza todo. No sé si dolerá o cuanto durara, pero cuando esto acabe ambas serán sirvientes como las demás. Perdónenme si esto es un proceso doloroso." Dijo Eero antes de sacar una esfera azul oscuro de su bolsillo la cual parecía estar congelándole la mano a una velocidad increíble. Sin pensarlo dos veces Eero estrello la esfera contra el área en el suelo dentro del circulo.
Los líquidos se esparcieron y activaron el circulo de invocación. La temperatura comenzó a descender a niveles inexplicables y una briza fría comenzó a salir del círculo de invocación lo cual hizo que Eero cubriera a Illya con su abrigo.
Sella y Leysritt gritaron una sola vez antes de que todo fuera total silencio. Al voltear Eero y Illya vieron tan solo un capullo de hilos congelados.
"Sella, Leysritt?!" Grito Illya al ver que dos de sus seres queridos estaban atrapadas dentro de esa cosa.
"Illya cálmate. Esto es parte del proceso. Ellas estarán bien." Explico Eero.
"Como puedes decir eso si ambas están atrapadas en eso?" Le grito Illya. Pero de pronto la joven sintió un molesto ardor en su pecho. "Que diablos me ocurre?" Pregunto Illya mientras movía la prenda de ropa que le cubría el pecho a un lado. Estaba avergonzada, pero este no era el momento para eso. Al ver su pecho pudo ver un sello de comando en forma de araña marcado justo en ahí.
"Este hecho." Dijo Eero antes de sentir su nuevo sello formándose en su propia espalda. Esta era la primera vez que compartía el comando de un sirviente con alguien más. El les estaba ofreciendo 98% del mano necesario para Sella y Leysritt pudieran existir como sirvientes en el mundo mientras que Illya solo les estaba dando un 2%. Era algo que no debía ser posible, pero nada de lo que rodeaba a Eero lo era. "Felicidades ellas ya son tus sirvientes y tal parece que valen como uno solo."
"Entonces están bien?" Pregunto Illya aun no muy alegre.
"Lo están, pero no sé si tomaran mucho tiempo para salir de eso. Solo hay que esperar." Dijo Eero.
Por las siguientes 18 horas eso fue lo que hicieron. Mientras que dentro de ese capullo de hilos Sella y Leysritt cambiaron. Algo que no pertenecía a ningún mundo mortal había sido usado como base para transformarlas en sirvientes eternos. Una criatura que solo podía encontrarse una región del mismísimo infierno apodada el segundo "Helheim." Para un ser humano común jugar con esto hubiera significado la muerte, para Eero y su grupo había sido la adquisición de un nuevo poder para enfrentar cualquier enemigo en el futuro.
Flashback Termina.
Sella fue sacada de sus pensamientos por el pequeño enfrentamiento entre Tamamo y Nero quienes jalaban a Eero de un lado a otro como si de un muñeco se tratara. El joven la miraba pidiendo ayuda, pero Sella ni se inmuto y solo le dio la espalda. "No necesitas mi ayuda, solo tienes que darle lo que quieren y dejaran de estar sedientas de tu afecto." Pensó Sella al recordar que la mayor parte de los conflictos entre las siete mujeres adultas alrededor de Eero eran porque él se había negado a tener relaciones en estos momentos y que todas querían ser la primera cuando llegara el momento. Vaya que era un problema complicado con solo siete mujeres no quería imaginarse si Sakura, Miyu o incluso Abigail tuvieran la misma edad y deseos que las demás.
Momentos antes con Eero y Nero.
Ambos estaban en llamas literalmente mientras bailaban blandiendo sus espadas. La nieve alrededor de ellos se iba derritiendo en segundos dejando al la vista muros y los jardines que rodeaban la casa. Una vez que toda la nieve estaba derretida Nero continuo al disipar su espada y tomar las mano de Eero.
"¿Hace cuánto que no bailamos apropiadamente?" Pregunto Nero.
"Yo diría no mucho. La ultima vez fue durante esa misión en Venecia." Admitió Eero al recordar como tuvo que usar un talismán de Tamamo para hacer que su cuerpo se viera como el de un completo desconocido.
"Eso no cuenta. No estaba bailando con el verdadero." Afirmo Nero.
"Si a eso te refieres. Ha pasado mucho. Creo que fue unos días antes de nuestra batalla final contra Arquímedes y Velber. Esa noche mientras Tamamo y Altera dormían salimos hacia un lugar solos, pedimos que la célula lunar creara una copia de tu teatro en la cual músicos tocaran para nosotros." Dijo Eero al recordar claramente esa noche.
"Como tomaste mi mano y comenzaste a guiarme." Continuo Nero.
"Tu cuerpo junto al mío. Cada paso llevándonos mas cerca junto al otro."
"Tu junto a mí."
"Yo junto a ti."
"Dos amantes."
"Deleitados en el uno con el otro."
"Dos almas avivando el fuego de la pasión." Dicho esto, ambos comenzaron a replicar el baile de aquella noche. No había música esta vez ni tampoco era el mismo lugar o Hakuno era el mismo, pero era algo que ambos recordaban muy bien. Aunque el cuerpo de Eero fuese mas joven que Hakuno aquella ocasión aun él podía seguir el ritmo y guiar a Nero como en aquella ocasión.
Cada paso le hacía recordar cuanto Nero le había pedido practicar cuando era solo Hakuno para saber bailar de esta manera. En especial porque era el baile de ellos dos, algo que Tamamo y Altera no habían aprendido pues no era algo que les llamara la atención. El baile continuo por unos momentos mas mientras que Nero cada vez mas acercaba sus labios a los de Eero hasta que la tentación pudo mas que ambos. Como no rendirse ante tal deseo provocado por el fuego que se enciende cada vez que están juntos. El beso se fue intensificando mientras Nero comenzó a mover sus manos a ciertas partes del cuerpo de su amado.
"Sea con tu cuerpo original o este otro sigues siendo tú, mi amado maestro de orquesta." Pensó Nero.
"Oh mierda. ¿Que estoy haciendo? Se muy bien a donde va esto. He metido la pata otra vez." Pensó Eero.
Y como si del destino se tratase la voz de Tamamo paro toda acción en ese momento. Eero ya debía saber que su suerte no mejoraría.
Con Mashu y Miyu.
Ambas entraron a el cuarto que alguna vez perteneció al Kiritsugu de este mundo. Al abrir la puerta notaron como el polvo se había acumulado en este lugar. Parecía que nadie había entrado en este cuarto en siglos.
"Quizás nunca volviste a entrar aquí después de que me arrancaron de tus manos, Shirou." Pensó Miyu.
El haber entrado a esta casa la hizo recordar el tiempo que paso junto a su hermano. El como poco a poco Shirou se fue preocupando mas por ella y la fue sacando de su cascaron. La primera vez que trato de cocinar. El primer regalo que el le trajo a ella. El día que Kiritsugu murió dejándolos solos. Aquella vez que prometió llevarla a ver el océano.
"Tantas momentos juntos y promesas que con tu muerte no pensé que fueran a ser cumplidas." Pensó Miyu antes de recordar como algo mas allá de su compresión le otorgo no solo alguien que la protegiera, pero también una familia a la cual pertenecer.
"Miyu, ¿son esos los documentos que buscamos?" Pregunto Mashu al señalar unas cajas y libros apilados en un rincón.
"Si." Respondió Miyu. "Mi hermano los leía de vez en cuando. Nunca supe porque lo hacía, pero ahora creo tener una idea. Estaba buscando la repuesta detrás de porque el mundo se estaba acabando y una manera que no me incluyera para salvarlo."
"…Lo siento." Dijo Mashu. Era triste saber que tal como ella fue creada para ser usada como una herramienta más, las circunstancias de Miyu eran similares en este mundo.
"No tienes que disculparte Mashu. Tu eres una de las personas que mas me ha ayudado desde que llegue a ese mundo. Nunca me han pedido nada y nunca han buscado usar mi poder para su beneficio." Dijo Miyu.
"Ni lo haríamos. Nadie debe ser usado como un objeto desechable. Ese poder que posees nunca lo usaremos es mejor que desaparezca con el tiempo para que nunca mas pueda ser usado. Sabes bien que eres parte de nuestra familia y que nunca te haríamos sufrir." Afirmo Mashu mientras la miraba fijamente.
"Lo sé. No dudo de ustedes." Dijo Miyu antes de seguir caminando hacia los documentos. "¿Qué crees que encontremos en estos documentos?"
"Algo diferente en la historia de este mundo. En mi mundo las singularidades de Goetia se basan en momentos claves de la historia humana siendo alterados." Explico Mashu.
"Lo sé, me has hablado de esto antes. ¿Crees que puede ser lo mismo en este caso?" Pregunto Miyu.
"Quizás? Pero no exactamente lo mismo, pero puede estar relacionado a la causa de todo esto. Hay momentos en la historia humana que son claves para que el mundo continúe aun cuando son crueles. Un ejemplo es la caída de la era de los dioses. Puede ser que exista un mundo en el cual eso nunca allá ocurrido, pero en el caso de nuestro hogar, mi mundo original y posiblemente el tuyo esto debió ocurrir. Solo hay que encontrar donde la historia cambia." Dijo Mashu mientras habría el primero de los libros.
"¿Puede ser que tenga algo que ver con ese cubo?" Pregunto Miyu nuevamente.
"La posibilidad es alta. Lo que sea que es esa cosa puede estar relacionada con lo que hay diferente en la historia de este mundo." Explico Mashu.
De esta manera ambas comenzaron a leer los libros y documentos que se encontraban en ese cuarto.
Con las demás.
"Estamos en problemas." Dijo Illya.
"No esta tan mal." Dijo Sakura.
"Sakura esto no es suficiente para sobrevivir dos días. Es mas no es suficiente para uno solo." Dijo Illya mientras señalaba las pocas cosas que habían sobrevivido desde que alguien estuvo aquí.
Algunas especias, sal, algunas libras de arroz y algunas latas de comida que no estaban seguras de que fueran comestibles. Shirou no había pensado en hacer muchas compras durante sus batallas contra los sirvientes de la guerra por el grial en este mundo.
"¿Mapo Tofu enlatado? ¿Quién diablos come Mapo Tofu?" Pregunto Illya.
Sakura negó con la cabeza. Leysritt y Altera solo se miraron entre si sin saber que era Mapo Tofu.
"Definitivamente debemos buscar provisiones. Leysritt busca a Eero. No comeré esa basura, aunque sea por algunos días." Dijo Illya.
Quizás su opinión sobre este plato de comida no seria del agrado de cierta persona, pero quien podía culparla por sus gustos o los de Kiritsugu. Ambos definitivamente odian el tan picante platillo.
Leysritt sin dudarlo mucho fue en búsqueda de Eero, aunque esto no duro mucho pues los gritos de Nero y Tamamo dieron su ubicación exacta en segundos.
"Maestro Eero, ¿puede dejar de jugar? La señorita Illya lo necesita." Dijo Leysritt al ver la situación delante de ella.
"Dame 1 minuto." Dijo Eero.
"¡Yo voy primero! Maldita zorra." Dijo Nero.
"Yo seré la primera, artista de tercera." Respondió Tamamo.
2-3 horas más tarde.
Eero, Sella, Altera y Leysritt caminaban en búsqueda de suministros por los restos de la ciudad. Llevaban consigo varios pescados que habían conseguido después de ir a los muelles y usar los hilos de Sella para atravesar el hielo y buscar en lo mas profundo del agua. Les tomo unos treinta minutos encontrarlos.
Había que agradecer que aún había peses capaces de sobrevivir en estas temperaturas.
Por otro lado, la búsqueda fue mas dura dentro de la ciudad. Los establecimientos estaban enterrados bajo la nieve y aunque Eero fue capaz de abrirles el paso muchas cosas no estaban en las mejores condiciones. Pero ninguno estaba listo para darse por vencido así que la búsqueda continua.
Mientras que los demás esperan de regreso en la propiedad por su regreso y el de Abigail. Pero algo haría una visita antes de que alguien pudiera regresar.
Tamamo se encontraba en la cocina sacando las cosas que no podrían usar cuando sintió que algo había entrado sin permiso en su barrera. Sus instintos entraron en acción algo o alguien había jugado mal sus cartas.
*Notas del autor* Como les va? Felices festividades y si lo se fue mucho tiempo, pero he estado ocupado con otras cosas (universidad, trabajo, etc.). Bueno ya pueden estar felices hasta enero 20 pues tratare de sacar un par de capítulos mas y ya veremos después. Por cierto, envíen ayuda, hay un hombre religioso afuera de mi puerta gritándome violentamente que como me atreví a hablar mal del Mapo Tofu. ¡Alguien ayúdeme!
