Capítulo 24

"Our baby is dead".

Recuerdo sus lágrimas, recuerdo su mirada, sus labios curvarse y sus mejillas palidecer. Más no recuerdo un verdadero sentimiento de arrepentimiento.

Me levanté del suelo con sus palabras dando vueltas en mi cabeza. "Es verdad. WooHyun me embarazó."

¿Cómo era posible? ¿Acaso todo había sido una trampa? ¿KiBum nunca me había amado?

JinKi seguía a un lado desmayado, mientras que MinHo y TaeMin miraban la escena igual de confundidos que yo.

Volví a mirarlo, él seguía sobre el césped. Ocultando su rostro y tocando su vientre. Quería evitar sentirme una basura. En verdad quería hacerlo. Pero no podía.

En un primer momento solo pensé en que me había engañado, que se había revolcado con WooHyun a mis espaldas, pero eso era imposible. KiBum estaba conmigo siempre.

Excepto ese día. Él se había ido con WooHyun dejándome solo. Tal vez allí había ocurrido.

Tomé mis cabellos, desesperado, confundido. En solo pocas horas él se había preñado y de alguien que no era yo. Se suponía que me amaba. ¿Por qué entonces se dejó tocar por WooHyun? ¿Por qué?

-¿Qué esperas para irte Kim? –

Miré al que me mencionaba. Sus ojos reflejaban orgullo. Seguro se sentía ganador sobre mí. Él había hecho lo que yo no pude.

-¿Ya estarás contento? Conseguiste lo que tanto querías. Vengarte de mí. –

-Es el destino. Aunque supongo que tienes razón, ahora estamos a mano. –

-Entonces… felicidades…seguro serás un gran padre. –

Así debía ser. Supongo…

Mis ojos se dirigieron a KiBum una vez más. Había dejado de llorar. Dentro de todo aún esperaba que me mirara y me dijera que me amaba. Que se equivocó, que nunca debió permitir que él lo tocara. Me hubiera importado poco si esperaba un hijo de él si tan solo KiBum hubiera respondido al llamado de mi corazón.

-KiBum… -

Me agaché a su altura. Sentándome en el suelo frente a él. Su mirada seguía fija al suelo, tal vez tenía miedo de afrontar la verdad mirándome a los ojos.

Tomé su mano y él alzó la cabeza. Mirándome por primera vez.

-Estás helado. – acaricié su mano intentando darle calor. - No debes enfermar.

-¿Por qué haces esto? Te dije que … -

-No me importa. Te amo igual. –

Siempre he sido un idiota, no lo niego y tampoco pretendo quejarme. Pero hay veces en que quería ser maduro y afrontar las verdades como debía ser.

WooHyun nos miraba extraño. Más que enojado parecía nervioso, preocupado por algo.

-Vete JongHyun por favor… -

-¿Quieres que me vaya? ¿En verdad lo quieres? –

-S..sí-

Me levanté del suelo, haciendo que KiBum hiciera lo mismo. Estaba temblando y su calor corporal seguía ausente. No podía evitar preocuparme.

-Luces cansado. Será mejor que vayas a casa. –

-JongHyun yo quiero… -

-Te vas a ver hermoso cuando tu vientre crezca. –

Supongo que me dejé guiar por mis instintos. Decir cosas así frente a todos no era buena idea. Pero dentro de todo sentía que debía hacerlo. Debía dejarle en claro que mi amor no había cambiado por la noticia. Que si él decidía ir con WooHyun yo no me opondría.

Hablábamos de un bebé. No de un capricho.

-Quiero que tú ….. –

Estaba dispuesto a dar un paso al costado en mi amor por él. Se lo iba a decir para que no se sintiera culpable. Pero de un momento a otro todo cambió.

Fue muy rápido, y me es difícil recordar con claridad.

Sentí a KiBum empujarme, logrando que yo cayera al suelo bruscamente incluso golpeando a WooHyun. Lo siguiente que recuerdo fue una luz roja impidiéndome abrir los ojos totalmente. No sé cuánto tiempo estuve en esa posición, pero lo que aún tengo grabado en mi mente es el grito de JinKi pronunciando en el nombre de KiBum.

Cuando desperté de mi propio trance solo pude encontrar a MinHo. Estaba de pie frente a mí.

Quise levantarme pero mi cabeza dio vueltas logrando marearme y haciéndome volver al suelo. De inmediato sentí la mano de MinHo tomar mi brazo y ayudarme.

Vi alrededor y el miedo me invadió. Todos los árboles alrededor estaban a mitad, solo quedaban troncos y algunas huellas como si hubieran sido quemados.

-Hyung... –

-¿Dónde están todos? ¿Qué paso con …? –

-Fue Leeteuk. Él intentó atacarte por la espalda pero … no logró hacerlo gracias a KiBum. –

-¿Qué estás queriendo decir? –

Relamió sus labios mirando al lado. Estaba nervioso, no quería decirme la verdad.

-Habla MinHo! –

-Él te salvó de morir hyung. Puso su cuerpo para que el hechizo le tocara a él en vez de a ti. –

Un trueno resonó en mi corazón. Mis ojos se humedecieron. Sentí mi cuerpo debilitarse y mi pulso bajar.

Yo…. Yo no sabía que debía hacer.

-WooHyun pudo detener a LeeTeuk de alguna manera. Él también salió lastimado. – resopló – Al parecer no todos los magos oscuros son malos. Mejor dicho.. el único mago malvado es LeeTeuk. –

-¿Dónde …están los..demás? –

-TaeMin fue a buscar a SoDam noona y Onew hyung llevó a KiBum al castillo. –

-MinHo yo quiero…. –

-Es mejor que aún no vayas. Él está muy mal y no creo que puedas soportar verlo en ese estado. –

-Pe..pero él…. – miré al suelo y tomé aire - …su bebé….

-Ya no hay bebé. –

-¿Qué? – lo miré directamente. Era imposible lo que estaba hablando.

-El hechizo, por alguna razón no logró matar a KiBum, pero sí lo hizo con su bebé. – retrocedí unos pasos tomándome el cabello entre las manos. No debía ser así, él no debió protegerme!

-Necesito verlo. No me importa que tan mal esté! YO QUIERO VER A KIBUM! –

-Está bien pero debes calmarte! –

Ignoré por completo las palabras de mi dongsaeng. A pesar de que estaba dolorido corrí con todas mis fuerzas atravesando el bosque.

MinHo venía tras de mí, intentando alcanzarme, pero al parecer mis ansias eran tantas que nadie en el mundo hubiera podido ser más rápido que yo.

Llegué a la entrada, prácticamente tiré la puerta. Corrí por los pasadizos y subí las escaleras. Sentía como si cada minuto fuera de vida o muerte. Necesitaba verlo, necesitaba ver sus ojos.

Escuché voces desde la habitación de JinKi, supuse que allí estaban todos. Nuevamente corrí hacia el lugar, pero los brazos de MinHo lograron impedírmelo.

-Suéltame! –

Forcejeamos por varios segundos hasta que SoDam apareció en la puerta. Tenía las manos ensangrentadas y muchas lágrimas caían por su rostro.

Pensé lo peor. Mi corazón se iba partiendo poco a poco.

-JongHyun es mejor que te vayas. –

-No me iré. – MinHo me soltó y caminé hacia ella. – Quiero ver a KiBum.

-Por tu bien, no lo hagas. – cogió mi brazo.

Quité mi brazo de su agarre. No me importaba nada en ese momento. Y sí, yo era demasiado terco.

Pasé por su lado ignorando su advertencia. JinKi se puso delante de mí antes que viera la cama. Lo empujé, iba a verlo sea como sea.

Avancé por el primer pasadizo de la habitación. Sosteniéndome de las paredes cuando logré ver a KiBum sobre la cama.

No puedo explicar lo que sentí en ese instante. Mis piernas flaquearon y caí de rodillas al suelo.

La sábana estaba manchada de sangre. Había miles de algodones y vendas tiradas por toda la habitación, mientras que sobre el colchón yacía un cuerpo totalmente inconsciente.

Me puse de pie, aún sin creer lo que mis ojos veían. Caminé hacia la cama, tomando mi cabello y con lágrimas en los ojos.

Ese cuerpo envuelto en sangre y lleno de quemaduras era mi KiBum. Tomé sus manos, estaba más helado que antes. Sus labios no tenían color, tenía grietas y algunos cortes en ellos. Sus brazos y piernas tenían heridas en carne viva.

Él no debía ser KiBum. Él no podía ser la persona que más amaba. Me negaba por completo.

-JongHyun. –

Giré mi cabeza; era JinKi. Caminé hacia él y lo tomé fuerte de la camisa. Me estaba dejando llevar por mis impulsos.

-¡Dijiste que lo protegerías! – él tomó mis brazos. - ¡Prometiste que él estaría bien!

-Lo sé. –

-¡Él no es KiBum! ¡No es la persona que me enamoró! –

Jaló de mí abrazándome, acurrucándome y calmándome como cuando era niño. En ese momento solo necesitaba a mi mejor amigo más que al líder de mi congregación.

Lloramos juntos. El dolor podía ser el mismo.

KiBum era inmortal, pero el dolor no cesaba. El sufrimiento no lo haría tampoco. Y escuchar sus gritos de agonía me partía el alma en dos.

-Jong..Hyun… -

Solté a Onew, corrí hacia la cama. KiBum había despertado.

-Aquí estoy hermoso. – tomé su mano y él gimió de dolor. – KiBum yo… -

-Perdóname. – sollozó – Jjong perdóname.

-Shhh..no digas nada. Debes descansar. –

-Quiero que me escuches… por favor… -

Apretó mi mano, a pesar que sus ojos reflejaban dolor.

-Te escucho pero por favor no quiero que te esfuerces demasiado. –

-Jjong… el bebé… -

-No tienes que decírmelo. MinHo ya me lo dijo. – suspiré, a mí también me dolía esa situación. – Lamento que tu bebé haya pagado las consecuencias.

-Un…nuestro bebé. –

-KiBum… -

-Yo… te mentí… - solté su mano y me levanté de la cama. – El bebé…no era de WooHyun… el bebé era tuyo.

No supe que decir. KiBum lloraba más fuerte y yo no encontré mejor solución que salir corriendo.

Era mi bebé, mi hijo, con la persona que más amaba. Y lo perdimos porque KiBum me salvó la vida.

En ese momento me sentía tan miserable. Tanto que cogí mi varita dispuesto a acabar con todo lo que en un principio nos llevó a la desgracia.