Hay unas cuantas palabras al final de este escrito, leanlas si gustan saber mis futuros proyectos.

Multiverso.

One-shot.

Futuro prometedor.

Undertale Clásico.

Pareja: Charisk.

Curiosidad: el título original de esta historia era "Juntos, bajo la misma estrella".

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La constante nevazón irritaba la nariz de Chara Dreemurr, pese a estar abrigada a todo dar, su nariz seguía siendo víctima del frío maldito, evidenciado por el adorable color rojo del cual estaba teñida, hasta le dolía un poco.

Ahora que miraba el reloj de su muñeca, no podía evitar frustrarse con el maldito chofer de autobús, ya eran las ocho de la mañana con quince minutos, y se supone que pasara por aquí a las ocho en punto, ¿dónde demonios podía estar ese tarado?, ¿no se suponía que la humanidad ahora era buena en su trabajo o algo así?

"Mamá te dijo que deberías de traer una bufanda para taparte la cara"

La voz de su hermano la sacó de sus pensamientos al instante, Asriel a su lado ni siquiera se inmutaba por el frío vistiendo una chaqueta, pantalones y un simple gorro, contrario a ella quien traía hasta guantes, Chara envidió al príncipe de los monstruos en ese momento, él podía sobrevivir al frío extremo un rato mientras que ella estaba al borde de la hipotermia, vaya suertudo...

Y lo peor de todo, es que había aprovechado para untarle sal en su orgullo, Asriel era digno hijo de su madre.

Chara: cállate Ass-riel -contestó mordazmente jugando con su nombre, al ojiverde se le abrió la boca cuando su hermana le contestó con aquel juego de palabras, prácticamente le había dado una cucharada de su propia medicina, meterse con Chara nunca prometía nada bueno, en especial el día de hoy- jodidos humanos, ¿por qué nunca pueden hacer nada bien?, ¡Ya son veinte minutos!

A leguas se notaba que la ansiedad estaba comiéndosela viva, junto a los nervios.

Asriel: deberías relajarte, no es el fin del mundo, queda mucho de diciembre 24 todavía -contestó intentando animarla, sin embargo la joven de trece años le contestó con una de sus clásicas caras aterradoras, consiguiendo enviarle un escalofrío al chico cabra, quien sudó levemente- p-perdón... déjame preguntar, ¿por qué estás tan desesperada para llegar al centro comercial?, ¿acaso se trata de alguien? -sonrió internamente, pues ya tenía una clara idea de quién era el centro de toda la preocupación de su mejor amiga.

Chara pareció por fin relajarse cuando soltó un largo suspiro, sus mejillas normalmente rosadas cambiaron a color rojo, junto a sus ojos que parecieron mirar al horizonte del nevado monte Ebott, vaciado desde hacía dos años.

"Me olvidé de comprarle un regalo a Frisk la semana pasada"

El golpe que se dio en la cara hizo eco por todo el paradero.

Su hermana realmente era una enamorada de temer, por ello sentía a veces algo de pena por su pequeño hermanastro, quien probablemente estaría en casa con su madre haciendo las galletas, de todos modos no había muchos motivos por qué estar tan asustada, pese a ser una tacaña con su dinero cuando se trataba del resto, Frisk siempre era el centro de sus ahorros.

Chara: ¡¿Cuándo va a llegar ese maldito chofer?! -refunfuñando, la primer caída dio un pisotón al suelo consiguiendo levantar una considerable cantidad de nieve, una gota de sudor descendió por la nuca de Asriel al ver lo ilógica que se había vuelto su ermana en estos momentos, pues ni siquiera era capaz de razonar que con todas las carreteras congeladas, obviamente todo el transporte de Ebott estaba en pésimas condiciones cuando se trataba de llegar a tiempo.

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"¡SANS, HERMANO, PÁSAME LA ESTRELLA!"

Ordenó Papyrus mientras cargaba entre sus esqueléticos brazos unas cuantas bolsas repletas de adornos y luces navideñas sacadas de su casa, todo tenía que estar listo para su gran reunión navideña esta noche, en el caso de la familia esqueleto, a los dos integrantes de Snowdin les correspondía prestar sus adornos para adornar el árbol que su padre y el rey estarían buscando durante el día.

El esqueleto bebedor de Kétchup se hallaba flotando gracias a usar un Gaster Blaster, la mitad de su cuerpo estaba dentro del ático buscando el adorno que necesitaba su hermano, como era de esperarse solo estaba encontrado polvo y algunos insectos perturbados por el constante manoseo a sus hogares los otros once meses del año.

Papyrus estaba por supuesto, perdiendo la paciencia.

Papyrus: ¡SANS, POR EL AMOR AL SPAGHETTI!, ¡¿POR QUÉ TE ESTÁS TARDANDO TANTO?! -detenido en medio de la puerta, el más alto observaba a su hermano hacer aparentemente nada, sin mencionar que el hecho de estar usando un Gaster Blaster como una plataforma era casi un insulto a su padre teniendo en cuenta lo mucho que se esforzó para re-crear esas máquinas para ellos dos- ¡SOLO ES ENCONTRAR UNA ESTÚPIDA ESTRELLA!, ¡¿QUÉ TAN DIFÍCIL PUEDE SER?!

El bromista no contestó, en su lugar alzó su pierna dentro de la entrada para poder ahora si meterse verdaderamente dentro del ático, no quería arruinarle la navidad a su hermano menor después de todo. Jalando una cuerda para poder encender la luz, Sans el esqueleto vio una montaña de cajas con distintos nombres revelarse ante él, desde cosas que usaban en otras festividades, hasta recuerdos y adornos para sus cumpleaños.

Sans: ni rastro de los adornos del año pasado... -murmuró el monstruo, caminando en busca de la caja que dijera "adornos navideños", Papyrus había salido ayer a comprar los adornos de hoy, había decidido iniciar una nueva tradición cuando llegaron a la superficie, comprar adornos navideños nuevos cada año en lugar de usar los antiguos del subsuelo cuando celebraban Gyftmast, como símbolo del nuevo mañana o algo así.

Claro que a Gaster no le pudo importar menos, a Sans tampoco. Ahora era otra historia, pues si siguieran usando los adornos del subsuelo o los del año pasado, no tendrían este problema de siempre estar buscando la estúpida estrella navideña que usaban en el Underground, la cual según Paps era "única e irremplazable", ¿no era eso contradictorio con su nueva tradición? tal vez si, pero solo era Papyrus siendo Papyrus.

"¿SANS?, ¿TODO BIEN AHÍ ARRIBA?"

Sans: No encuentro la caja con los adornos del año pasado -contestó moviendo una que según el marcador, contenía los disfraces que usaron cuando fue día de acción de gracias, una festividad que los monstruos todavía no alcanzaban a comprender pero que sin embargo, disfrutaban sin duda alguna gracias a los consejos de algunos conocidos y el niño.

"¡¿SANS?!, ¡¿NO TE PUSISTE A DORMIR EN EL ÁTICO OTRA VEZ, VERDAD?!"

El tono de voz del menor cambió a uno de preocupación por uno de molestia, el juez real se rió un poco, a veces solía meterse aquí adentro para dormir, si. Pero hasta él tenía que admitir que dormirse en un día como este era una muy mala idea, aunque molestar a su hermano no lo era tanto, debía guardarlo para otro día.

Sans: ¡dije que no encuentro los adornos del año pasado! -contestó el esqueleto más bajito presente en la casa, dándole una patada al techo para hacer notar su presencia sobre los gritos de su hermano menor, dejándole en claro que no estaba durmiendo, Papyrus sin embargo no estaba de humor para este tipo de discusiones.

"¡NO ME GRITES, SOLO TRÁEME LA ESTRELLA!"

Suspirando, el esqueleto reanudó su búsqueda rogándole a lo que sea que estuviera arriba algo de suerte, y por supuesto paciencia para aguantar la desesperación y ansiedad de su querido hermano.

Esperaba que a los demás estuviese yéndoles mejor.

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DING~

La campana del horno indicando que estaba listo llegó a los oídos del par, Toriel detuvo su creación para mirar hacia atrás, el primer grupo de galletas ya estaba listo para ser sacado, y ella ya estaba terminando de hacer la tercer bandeja.

Toriel: Mi niño, por favor saca las galletas del horno y pon la otra bandeja, no olvides los guantes para que no te quemes -advirtió la antigua reina del subsuelo, Frisk desde atrás asintió poniéndose unos guantes de cocina naranjas, metió la mano y agarró los hombres de jengibre recién horneados, dejándolos sobre la mesa para que comenzaran a enfriarse.

Posteriormente, tomó una segunda bandeja con otros cuantos, unos diez aproximadamente, y tras meterlos adentro y cerrar la puerta, volviendo a encenderlo con otros veinte minutos de preparación.

Ese era el trabajo de los únicos presentes en la casa: las galletas que todos comerían más entrada la noche.

¿Quién mejor que Toriel para el trabajo, que amaba la cocina? Frisk por el otro lado, al saber que podría ayudar a su madre aceptó encantado la oferta.

Frisk: [¿Qué diseño deberíamos ponerles, mamá?] -usando su caja textual, el octavo caído sacaba del gabinete algunos glaciares de colores, destacando los más comunes: rosados para los ojos y rojo para las sonrisas, aunque pintarlos con los mismos no estaba descartado, Toriel era la jefa en este cuarto.

La monstruo jefe lo pensó unos segundos, mientras aplanaba la masa con sus pulgares para formar la cabeza de su hombre de gengibre actual, iría muchísimo mejor si fueran todos distintos, después de todo ¿no estaba la diversión en la variedad?

Toriel: podríamos probar diseños diferentes, hijo -replicó dándole un guiño de confianza, el embajador de los monstruos asintió ante su propuesta, dirigiéndose a la bandeja aún ardiendo, pero eso no le impedía empezar a decorar las galletitas, realmente se veían deliciosas- no las toques Frisk, todavía deben estar calientes.

Haciendo uso de su clásica cara de poker, alzó su pulgar en respuesta para luego sacar el glaceado rojo con sabor a frutilla, empezando a aplicarlo sobre el cuerpo de un hombre de gengibre, en su mente ya se le había ocurrido vestir a algunos cuantos de Santa Claus y otros como los típicos duendes de sus jugueterías.

Tomaría tiempo, si.

¿Pero no era eso lo que tenían de sobra ahora mismo? después de todo, ya habían comprado todos los regalos necesarios para esta noche, Chara había sido la única que prefirió postergarlo para hoy, y vaya que se había vuelto loca, tanto así que se llevó a Asriel directo al centro comercial pese a que las calles estaban hechas un caos por el hielo.

Ahora que se había enfocado en el par de príncipes de la especie con alma blanca, el humano no pudo evitar preguntarse donde estarían, pero no solamente ellos, sino también Asgore y Gaster, después de todo su tarea era la más importante de todas.

No se podía celebrar navidad sin un árbol, ¿verdad?

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CHOP CHOP CHOP

"Cuidado Asgore, no te apures tanto"

La voz de Gaster sonaba algo severa, era ciertamente interesante como alguien de una edad similar tenía que darle una reprimenda a otro adulto, en especial si se tenía en cuenta que uno era el rey de todos los monstruos, pero nada podía hacerse al respecto, a ojos del científico real, Asgore realmente estaba muy impaciente.

Agitaba movía los brazos con la rapidez de un puma, y clava el hacha con la fuerza de un gorila, todo para derribar lo más pronto posible el pino que habían elegido juntos.

Asgore: Lo siento Gaster, es que estoy algo emocionado -contestó sonriente el rubio, esta era su oportunidad para impresionar a Toriel, tal vez su opinión sobre él subiría unos cuantos centímetros si terminaba trayendo el árbol más bonito del bosque junto al esqueleto, obviamente habían elegido uno no muy alto, aunque tampoco era como si el Laboratorio de Alphys en la superficie fuera bajito- además, me has dado la misma advertencia tres veces seguidas.

El padre de Sans y Papyrus se mantenía cruzado de brazos, varios Blasters flotando a su alrededor listos para atrapar el enorme árbol con la boca una vez comenzara a caer, esa sería su forma para transportarlo, he allí que fuesen ellos dos los elegidos para buscar el susodicho.

Gaster: no tendría que repetírtelo tantas veces, si no te apuraras tanto en cortar un simple árbol, son las diez de la mañana, no las doce de la noche, tenemos tiempo de sobra -recalcó mirando su reloj para luego señalarlo en frente de Dreemurr, el padre de Asriel asintió con u nrostro que irradiaba sabiduría y seriedad, solo para luego seguir cortando con rapidez, haciendo suspirar a su compañero.

No podía culparlo, él había amado mucho a su esposa cuando estaba viva.

Quizás si hubiera sido víctima de un divorcio, tal vez habría terminado igual que su rey, o tal vez no.

La verdad, le daba algo de miedo imaginarlo.

CHOP CHOP CHOP

"¡Mira, ya casi termi-!"

Pocos segundos después, el sonido del tronco cayendo al piso con todo y ramas hizo estruendo por todo el bosque, el problema radicaba en que gracias a su apuro, Asgore no había estado cortando en solo una zona, por lo cual el árbol estaba dirigiéndose directo a su cabeza, uno de aquel tamaño con un tronco tan grueso definitivamente iba a terminar matándolo.

Y lo habría hecho, de no ser porque cuatro Gaster Blasters alcanzaron a agarrarlo entre sus bocas, poniéndose en línea recta justo sobre él.

El rey de los monstruos estaba tirado en el suelo por el susto que había pasado, vio toda su vida pasar frente a sus ojos desde su infancia hasta este punto, mientras ese condenado tronco caía a paso de tortuga con su cabeza como destino, Gaster era realmente un salvavidas.

Asgore: G-gracias viejo amigo, te debo una... -tartamudeó limpiándose el sudor de la frente con la mano, cogiendo su hacha y llevándosela al hombro tras haberse puesto de pie, Gaster suspiró para luego hacer una pequeña sonrisa, algunas cosas nunca cambiarían sin importar cuantos años pasaran ni en qué época estuvieran.

"Me debes muchas, Asgore... me debes muchas..."

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Alphys bajaba las escaleras con una caja de adornos entre sus manos, traía puesto un singular gorrito de santa claus sobre su cabeza, ella de todos era la más ocupada pues, al haber sido quien ofreció su casa/lugar de trabajo este año, era su deber el tener que tenerlo todo perfectamente decorado antes de la llegada de todos, por suerte tiempo era algo que tenía de sobra.

Eso, y que no estaba sola.

Undyne: Alphys, ¿dijiste que debe ir aquí? -repitió la pelirroja, siendo cabeza dura como todos los años, sostenía una línea verde de muérdago entre sus brazos estirados, subida sobre una escalera para pegar la decoración mientras seguía sus instrucciones, Undyne era un poco torpe en este sentido, después de todo no es como si su sentido de la moda o la decoración festiva fuese lo mejor del mundo.

Alphys: De hecho, un poco más a la derecha Undyne, donde empieza la madera -contestó dejando la caja sobre una mesa, sacando una esfera de cristal rojo con un hombre de nieve plasmado en la superficie, para luego colgarlo en una saliente cercana de la pared donde solía colgar sus batas.

Por suerte, había muchas más manos que solo ellas dos atendiendo en estos momentos.

"¡Cielos cariño!, me alegra que me hayas llamado, ustedes dos solas no terminarían esto hasta año nuevo"

Habló desde arriba Mettaton en su forma clásica, pues flotaba gracias a sus propulsores. No era el único, había llamado a sus caja-bots para asistirle, todos estaban en las alturas, colocando coronas de muérdagos o campanitas y esferas de cristal por todas partes, incluso la misma Alphys vio caer sobre su perchero otra línea de muérdago colocada por él.

La capitana por supuesto, no se tomó a bien el comentario que hizo el alguna vez fantasma.

Undyne: ¡¿Estás diciendo que soy lenta, pedazo de chatarra parlante?! -gritoneó furiosa, si alguien se atrevía a desafiarla fuera cual fuera el ámbito, obviamente aceptaría, así fue como terminó haciéndose amiga de Frisk después de todo, el maldito de Papyrus era más listo de lo que aparentaba.

Mettaton estaba muy poco intimidado por aquellos ojos tan amenazantes.

"Pues claro querida, ¿quieres competir por quién deja este lugar más hermoso primero? ¡adelante!~"

Con aquellas palabras, la guerra fue iniciada. Undyne saltó desde su sitio y al aterrizar, cogió la caja que Alph había traído, comenzando a dejar todo lo que encontraba en los lugares menos decorados, una esfera de cristal con nieve en una mesa, un mantel con diseños navideños en otra para la comida, muérdagos en los marcos de las puertas para los besos, más campanillas o coronas, estrellas y esferas, etc.

Mettaton por el otro lado tenía la ventaja de las alturas y la de tener ayudantes, así que estaba decorando los pisos superiores más rápido y con mayor eficiencia, Undyne sin embargo poseía determinación, no iba a caer sin pelear.

Alphys, por el contrario, veía lo que sus amigo y novia habían desatado con unas cuantas palabras, internamente preocupada de que no quedase nada de su bello hogar para cuando llegasen los demás, después de todo el temperamento explosivo de "Unnie" podía llegar a ser muy difícil de apaciguar.

"¡NGAAAAAAHHHH!"

El próximo año definitivamente no iba a ofrecerse cuando pidieran un lugar donde reunirse.

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Chara: ¿crees que le gusten los juguet- no, tonterías, tiene doce años, un año menor que nosotros no hará la diferencia -farfulló la princesa estando frente a una juguetería por unos cortos cuatro segundos, para luego continuar su recorrido en compañía de su hermano, definitivamente elegir un regalo para la persona que te gusta en navidad sin declararse abiertamente era un martirio, en especial para alguien como Chara.

Asriel solo hacía su mejor esfuerzo para no estallar en carcajadas, porque realmente la actitud tan ansiosa que tenía era un deleite para cualquiera, simplemente no quería ser malo con su hermana.

"Tal vez deberías decirle tus sentimien-"

Chara: ¡NO, CÁLLATE! -exclamó a todo pulmón, más de algunos civiles voltearon a verlos por aquel grito, Asriel tenía su pelaje levemente rosado por la vergüenza de ser el centro de atención, sin embargo segundos después todos reanudaron sus compras navideñas, para suerte suya la castaña olvidó inmediatamente la reprimenda- solo ayúdame pedazo de animal antropomórfico.

Resignado, Asriel se vio forzado a asentir, ya la había acompañado hasta aquí, no podía hacer nada más para remediar su situación a estas alturas.

Asriel: si quieres mi opinión más seria, Frisk no es el tipo de chico que valore mucho las cosas materiales, deberías pensar en algo más sentimental Chara -continuó, tal vez un libro especial o un marco para fotografías podrían ser buenas opciones, quizás un marco para fotos múltiples que se fuese llenando conforme pasara el año o algo así, esas eran buenas ideas- ¿qué opinas?

La castaña obviamente no le estaba prestando atención, pues se había metido a una tienda de videojuegos a ver los últimos lanzamientos de temporada, dejándolo hablando solo como un completo idiota.

Era humillante que todo esto le pasara a él.

"No sé ni para qué me molesto... siempre ha sido así conmigo, no la detuve cuando éramos niños y no podré hacerlo ahora..."

Sonrió, siguiéndola no mucho después, amaba su vida y a su familia, pero recordar su timidez nata en el pasado y en lo que había resultado hoy en día realmente le hacía desear cambiar algunos eventos.

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Un par de horas más tarde, todos estaban reunidos comiendo en la mesa, faltando solo un par de minutos para que fuese momento de abrir los regalos, la emoción estaba presente en el aire, sobre todo porque Chara tenía sus piernas casi como resortes, ¿por qué? pues por Frisk.

El deseo de que abriera su regalo la había estado torturando desde que salieron del centro comercial ella y Asriel.

"Mi niña cálmate por favor. Me estás comenzando a preocupar"

Dijo Toriel observando la ansiedad y nerviosismo que prácticamente se comían a la primer caída, durante toda la comida y ahora que ya casis terminaban estuvo comportándose de esa manera, Undyne fue la primera en ponerse de pie para colocarse un gorro similar al de Santa Claus, seguida por el resto, Toriel volteó a ver a su hijastra por última vez, pero suspiró sabiendo que no había nada que pudiera hacer con ella.

Solo esperaría la hora para llamarla a abrir los regalos.

Viéndose libre, la humana rápidamente volteó la mirada hacia Frisk, quien como era de esperarse era el último en terminarse su comida, el embajador levantó la mirada para ver a su hermana adoptiva y Chara no perdió el tiempo, sentándose de inmediato a su izquierda donde solía estar Mettaton.

Chara: ¿Emocionado por la navidad, Frisk? -preguntó buscando iniciar una conversación, ahora que estaban solos en el comedor era la oportunidad perfecta para poder sincerarse sobre sus sentimientos, cosa que la hacía ponerse nerviosa a niveles inmedibles, tanto que incluso jugaba con sus manos debajo de la mesa para no parecer rara ante él.

Claro, puede que ocultara los movimientos tan anormales que hacían sus dedos, pero eso no evitaba que viera lo rojo de su rostro o lo evidentemente ansiosa que estaba al mover las piernas, pero debía admitirlo: Chara era realmente tierna cuando se ponía nerviosa, le gustaba.

Frisk: [bueno... no tanto] -reveló llevándose el tenedor a la boca para comerse sus fideos, ya casi terminaba pero aún así le tomaba tiempo pues prefería disfrutar de la comida, no era rápido como Sans ni Undyne -los cuales más que estar comiendo, parecían tragar sin masticar- lo que desembocaba en siempre ser el último en la mesa, nadie podía esperarlo tanto rato.

Dejando su intento de confesión como tema aparte, realmente llegó a intrigarle su respuesta. ¿Acaso Frisk era un pequeño Grinch o algo por el estilo?, ¿quién no amaba la navidad? los monstruos no tuvieron problema alguno en adaptarse a ella pese a no todos ser creyentes.

"¿Por qué no?"

Sus manos dejaron los cubiertos casi de inmediato tras terminar, pareció evaluar su pregunta durante unos segundos, como si pensara muy bien en como iba a responderle, ¿tan serio era el problema?

Frisk: [Antes de... bueno, ustedes... yo estaba solo] -contestó con la cara fija en la nada, como si reflexionara, aunque la palabra correcta sería "recordara", las fiestas en el orfanato no eran algo en lo que le gustara pensar mucho, pero era inevitable hacer comparaciones entre su vida anterior a los monstruos y la de ahora- [Las navidades allí no eran muy... alegres, que digamos. Nunca hablé de esto en estos tres años porque quería olvidarlo y... bueno, no es fácil]

Dreemurr suponía que debía de tener sus razones para no querer adentrarse más en el tema. Pero ese pensamiento tan pesimista -que ahora sabía Chara tenía en estas fechas- ligado al pasado era algo que no podía aceptar. Estaba llena de determinación por esos segundos, la suficiente como para imponerse ante su propio nerviosismo para tomarle la mano, llamándole la atención.

Chara: No deberías dedicarle tiempo de tu vida a esa etapa, Frisk -su ceño estaba fruncido, la forma tan... severa en la que estaba hablándole realmente sorprendió a Frisk, incluso a ella misma en parte, pero debía hacerle abrir los ojos respecto a su situación actual- no sé que tan mal lo hayas pasado antes de nosotros, compañero... pero no le dediques tiempo de tu vida a una etapa muerta: ahora tienes muchas personas que te aman Frisk, Mamá, Papá, Azzy, Papyrus, Undyne, Mettaton, Sans, Alphys, Gaster... todos te aman -dejándose llevar por el momento, la castaña cerró los ojos, y simplemente escuchó su alma, la cual latía de alegría- Yo te amo, Frisk...

Chu~

Inevitablemente, los labios de ambos se juntaron, sin necesidad de que hubiera muérdago o algo por el estilo... se unieron las almas de los dos llevadas simplemente por el amor. El beso duró unos cuantos segundos, para romperse gracias a que la autora se alejó, roja como una manzana. Frisk se llevó la mano a la boca en un gesto de incredulidad, cosa que le hizo preocuparse, ¿acaso había metido la pata?

La sonrisa algo roja que le dio el muchacho fue como un peso siendo quitado de su espalda.

"[Vaya... y se supuestamente el 'flirtmaster' soy yo... ]"

Inevitablemente, rió. Y él rió con ella, buscando quitar la tensión del ambiente tras aquel acto tan vergonzoso, podría decirse que por culpa de ellos dos el amor estaba en el aire mezclado con el espíritu navideño, definitivamente iban a tener que aclarar esto luego de la fiesta navideña, porque si los cálculos de Chara eran correctos faltaban segundos para-

"¡HUMANOS, VENGAN AQUÍ, ES HORA DE QUE ABRAMOS LOS REGALOS!, ¡NYEH HEH HEH HEH HEH!"

Ambos sonrieron, tomados de la mano caminaron hasta la sala principal, el cómo llegaron no fue pasado por alto en su totalidad, Asriel, Asgore y Toriel se dieron cuenta al instante, en especial porque los sentimientos de la primer caída se veían de lejos, definitivamente iban a cuestionar lo que pasó allí dentro esa media hora que no estuvieron con ellos.

Papyrus: ¡BIEN!, NYEH HEH HEH~ ¿QUIÉN VA PRIMERO? -siendo el más emocionado de todos, Papyrus volteó a ver a sus compañeros siendo el más emocionado de todos como era de esperarse, Chara se acercó al árbol cogiendo un paquete color verde relativamente pequeño, y se lo entregó a Frisk más confiada ahora tras el moreno haber aceptado sus sentimientos- ¿OH?, ¡¿QUÉ ES HUMANA?!

Las mejillas rosadas de la fémina cambiaron a rojo, porque ahora tanto ella como su enamorado eran el centro de atención, el constante sonido de papel siendo rajado solo la puso aún más nerviosa, reflejado en sus latidos llegando a ser en extremo rápidos.

"Algo que hice... pensando en todo lo que hemos vivido juntos"

El último trozo de papel cayó al suelo, revelando ante todos lo que Chara y Asriel estuvieron buscando prácticamente todo el día: un marco color celeste con una fotografía a color, la que se tomaron todos juntos poco después de la ruptura de la barrera cuando recién habían llegado a la superficie.

Sans: cielos, y yo que pensaba que no te acordabas de que al chico le faltaba su copia -recalcó el comediante, ahora que Papyrus lo pensaba bien, cuando todos recibieron su copia de la fotografía, él fue el único al que se le terminó perdiendo en el transcurso de su tiempo en la superficie, siempre dando la excusa de que sacaría otra copia luego.

Pero al final terminó siendo ella la que le hiciera una, ¡y a color!

El embajador miró su regalo de navidad atentamente, sintiendo la nostalgia invadirle como un rayo al verse a sí mismo de nueve años otra vez, rodeado de quienes ahora eran su familia y su mundo entero. Chara tenía razón, no debía pensar más en el pasado, ¿qué bien le haría recordar aquella época tan oscura?

Después de todo, tenía un brillante futuro por delante.

"[Gracias Chara, y gracias a todos. Estar aquí conmigo... es el mejor regalo que pueden darme]"

Su familia sonrió ante sus palabras, y segundos después se reanudó la apertura de regalos, continuando con Mettaton quien como era de esperarse terminó regalándose algo a él mismo, en su infinito ego y auto-admiración, para risa de todos. Las cosas siguieron así hasta bien entrada la madrugada, en todo momento Chara mirando a su compañero y de vez en cuando volviendo a unir sus dedos con los de él.

Por motivos como estos es por lo que amaba la navidad, y esperaba muy internamente que a partir de ahora, Frisk también lo hiciera.

Fin.

Bien, oficialmente he estado de vacaciones desde que empezó diciembre. Ahora que terminé los especiales navideños y de halloween de 2019, me concentraré en el verano en la remasterización de AatT, y posteriormente en proyectos que he querido hacer desde hace unos cuantos años.

Para el guest: tu one-shot está añadido en mis "por hacer".

Feliz navidad a todos y un próspero año nuevo.