Naruto accedió a ayudarme a que liberen a Sasuke, lo haríamos en la noche.
Espero que él no me odie por lo que haré.
Llegó la noche, estábamos cerca de la puerta de Konoha, en donde nos despedimos la última vez.
Naruto trajo a Sasuke encadenado.
— Naruto, te voy a matar si no me sueltas.— decía un Sasuke muy enojado.
— Cállate, teme.— le respondió él.
Yo los miré a ambos, me acerqué rápidamente a Naruto, me puse frente a él y lo agarré de la muca mirandolo a los ojos.
— Keke-chan que..
— Te quiero Naruto, pero por tu bien haré esto— mi miré directamente.— duerme...
Entonces los ojos de naruto se tornaron oscuros y calló al piso.
Sasuke miró la escena.
— ¿Que le hiciste?
— Eso no importa— me acerqué a él y lo liberé de sus cadenas— quiero que te vayas de aquí.
— ¿Cómo?— el me miró atónito.
— Vete, y nunca vuelvas, vete a que te destruya tu oscuridad, ve a que te consuma tu venganza, pero no toques a tus amigos, ellos no tienen nada que ver con esto. No los culpes por querer salvarte, ellos aún te tienen un poco de fe en ti ¿Pero sabes algo? Yo no.
El me miró a los ojos.
— Si ellos se entrometen en mi camino, los mataré.
— No dejaré que te busquen de nuevo, así que vete.
Sasuke se acercó a mí, miré atentamente sus pasos.
Nuestas respiraciones chocaban.
— ¿No hay ningún truco? Por que si es así...
— No, así que vete— le dije de nuevo — antes de que Naruto despierte.
El miró a Naruto, luego me miró a mí.
— Gracias — dijo en un susurro.
El se acercó mas a mí, nuestras narices se rozaron.
— ¿Que pretendes hacer Sasuke? ¿Besarme?
El paró.
— Yo... no.— se separó de mí.
— Bien— dije alejándome de él.
— Adiós, Keke.— entonces el me picó la frente con dos dedos. Lo ví darme la espalda y alejarse.
¿Que fue eso? Me puse la mano en la frente, dónde el ma había tocado.
— Adiós, Sasuke.
Vi como desapareció ante mis ojos. Solte un suspiro.
Escribí una nota y se la dejé a Naruto, el despertará en poco tiempo así que yo también me voy.
Salí de Konoha y me introduje en el bosque. Busque una rama y dibuje un círculo en el piso.
— Como odio hacer esto.
Me quité la ropa, quedando completamente desnuda, me senté dentro del círculo y coloqué mi ropa dentro de él.
La tierra estaba fría y me estaba ensuciando el trasero.
Cerré los ojos, me imaginé el bosque que está al lado de mi hogar. Sentí mi cuerpo arder, poniéndose de un rojo vivo.
Y en unos segundos estuve en el bosque de mi casa.
— Tengo que aprender a hacer esto sin quemar mi ropa.— dije para mi misma.
Me puse mi ropa de nuevo y caminé hasta la puerta de mi casa.
Suspiré.
— Espero que algun dia me perdones, Naruto.
