*No soy dueño de nada. Todos los personajes y creaciones son propiedad de la compañía Type-Moon. *

*M por temas de adultos*

Un Rey Eterno para el Trono de Heroes

Por Try Another Time

Con Eero.

Eero y su pequeño grupo caminaban entre la nieve en búsqueda de provisiones. Era una actividad un poco molesta pero necesaria al menos por algunos días. De repente Sella se detuvo.

"Sella?" Pregunto Eero al verla detenerse.

"Algo sucede. Algo o alguien se esta moviendo de un lugar a otro dentro de la propiedad." Explico Sella al sentir como una presencia extraña se estaba moviendo entre sus hilos.

"Sella, Leysritt regresen enseguida. Aunque confió en las demás no me confiare. Si es un enemigo elimínenlo enseguida, si no es posible escapen y vengan hacia mí. ¿Entendido?" Pregunto Eero.

Ambas asintieron antes de dejar los peces y desaparecer de un solo salto.

"No quieres que vaya con ellas?" Pregunto Altera.

"No, pero por si acaso quiero que estés lista. A la primera señal de que parezca ir mal prepárate para activar tu fantasma noble. Si es un enemigo, lo borraremos del mapa." Dijo Eero.

Altera entendió al notar lo serio que se había tornado su tono de voz. Eero era alguien que se tornaba serio y mostraba completa frialdad ante el enemigo en especial si este mostraba intenciones de hacerle daño a cualquier miembro de su "familia." Altera sabia de donde prevenía esta forma de pensar pue ella misma la compartía por lo que no dudaba de las decisiones que este tomaba. "Todo lo haces para protegernos. Siempre ha sido de esa manera." Pensó Altera antes de ayudarlo a tomar los peces que Sella y Leysritt habían dejado atrás.

De vuelta en la propiedad.

Tamamo se movió rápidamente de su lugar mientras gritaba los nombres de las demás chicas presentes en la propiedad. En cuestión de segundos, las demás chicas se habían encontrado con Tamamo.

"¿Qué ocurre?" Pregunto Nero.

"Algo o alguien cruzo la barrera. No se que sea o donde esta, pero hay un intruso." Explico Tamamo mientras extendía sus colas las cuales mostraban sus pelos erizados. "Tomen posiciones. Nero, Mashu formen un círculo conmigo. Illya, Sakura, Miyu, dentro del circulo mantengan los ojos abiertos y disparen cuando tenga la oportunidad."

Todas asintieron. Mashu extendió sus escudos junto a los espejos de Tamamo alrededor de ellas mientras que Sakura hizo aparecer su arco nuevamente el cual se notaba un poco desgastado. Por su parte, Illya y Miyu se mostraban listas para disparar.

"¿Estas segura de esto, Tamamo-san?" Pregunto Mashu.

"Lo estoy. Mi barrera fue puesta para prevenir la entrada a cualquier intruso. Conozco el olor y el mana corriendo por todo el cuerpo de los miembros de nuestro grupo. Nadie podría poder entrar sin alertarme y romperla. Este intruso ha entrado sin romperla lo cual me hace sentir alarmada. No conozco a algo capaz de hacer eso." Explico Tamamo.

"¿Qué hay de Abi?" Pregunto Miyu al pensar en los portales de su sirviente.

"Abi rompería la barrera con sus portales si le impido entrar. Este intruso entro sin hacerlo lo cual me dice que no es normal." Dijo Tamamo mientras vigilaba todo lugar enfrente de ella.

"¿Entonces que puede ser capaz de hacer algo como eso?" Pregunto Sakura. La joven preparo su arco con una flecha mientras buscaba cualquier señal del posible enemigo.

"No lo sé." Dijo Tamamo.

"¿Crees que puede ser alguno de ellos?" Pregunto Illya.

"La probabilidad no es nula. No sabemos que otras cosas pueden tener bajos sus mangas." Sugirió Nero. "Salgamos al jardín, necesito mas espacio para poder blandir mi espada efectivamente."

"De acuerdo. No rompan formación." Ordeno Tamamo. "¿Dónde diablos puede estar?" Se pregunto la misma mientras buscaba cualquier señal que le dijera donde se encontraba. "Desearía no haber permitido que Sella fuera con ellos."

"Ya es tarde para eso, aunque si sus hilos aún siguen conectados a ella se habrá dado cuenta de que esta ocurriendo." Dijo Illya mientras ponía una mano en su pecho. "Lleguen a tiempo." Deseo la pequeña al pensar en sus protectoras.

Todas avanzaron con cautela hasta llegar al jardín. Una vez allí tenían que cuidarse de muchos más ángulos, pero le sería más fácil para moverse y pelear de ser necesario.

"Abran bien los ojos." Dijo Mashu la cual había hecho que su casco se reformara.

Todas miraban a su alrededor hasta que Sakura con su visión un poco mas sensible pudo notar un leve destello de luz desaparecer a una velocidad inhumana en el techo. Pero ella no fue la única, Mashu, Nero y Tamamo atacaron el mismo lugar al sentir la presencia.

"Lo vi. Destello de luz en el techo. Velocidad inhumana." Dijo Sakura.

"¿Notaste la apariencia?" Pregunto Nero.

"No fue demasiado rápido." Respondió Sakura.

"¿Qué o quien diablos eres?" Exclamo Tamamo. "Si eres el enemigo muéstrate y enfréntanos como se debe."

Todos esperaron a alguna repuesta, pero nadie respondió.

"Era de esperarse." Dijo Nero.

"Retiren sus armas." Dijo una voz.

Todos buscaron la fuente de esa voz, pero no estaba en ninguna parte.

"Muéstrate!" Exigió Mashu. No le agradaba que alguien estuviera jugando con ellas.

"De acuerdo, aunque de nada les servirá." Explico la voz antes de aparecer justo delante Tamamo.

Al notar la esfera de luz Tamamo no dudo en cubrir a todas con una esfera hecha de sus colas antes de atacar a la esfera con múltiples ataques elementales lanzados por sus espejos. Una cortina de humo se formo ante ella.

"Tamamo!" Exclamo Nero aun cubierta por la defensa de su compañera.

"Estoy bien pero no podía darme el lujo de confiarme de lo que sea que era esa cosa." Dijo Tamamo. Ya había aprendido a desconfiar de muchas cosas, pero sobre todo a poner la protección de los demás sobre la misma propia.

"Terminaste." Dijo la voz. La cortina de humo se despejo mostrando a la esfera intacta.

"¿Como demonios?" Dijo Tamamo al ver que ninguno de sus ataques surtió efecto.

"Tamamo no Mae, no mejor dicho Amaterasu he venido aquí para que me escuchen." Dijo la esfera.

Tamamo sintió como su ira incrementaba. Nadie mas que su esposo tenia el derecho de llamarla de esa manera y solo los adultos en su grupo podían saber sobre su pasado. "¿Quién diablos eres?" Le grito Tamamo lista para atacar. Sus colas se movieron a un lado dejando a la vista a las demás mientras se preparaban para atacar.

"Tamamo, tranquilízate." Dijo Nero al ponerse al lado de su compañera junto con Mashu. Las más jóvenes se pusieron detrás de las adultas aun cautelosas de la situación.

"Comienza a hablar." Dijo Mashu aun sonado alerta. Había aprendido a desconfiar de cualquier ser desconocido bajo cualquier situación al menos que su "Senpai" dijera lo contrario.

"Me presentare como es debido, soy la inconsciencia de la humanidad, Alaya. La causa detrás de la continuación de la humanidad de este mundo. Bajo condiciones normales no me manifestaría delante de ustedes, pero el tiempo amerita acciones extremas. Se que todos ustedes excepto la pequeña quien posee el nombre de Miyu no pertenecen a este mundo. Bajo otras condiciones les pediría marcharse de este mundo sufrirían las consecuencias, pero puedo deducir que pueden sernos de ayuda. Necesito que lleven a Miyu a la escuela superior de Fuyuki." Explico Alaya.

"… Tienes que estar bromeando." Dijo Tamamo. Ahora todo conectaba solo una existencia como Alaya podría ser capaz de tales acciones. Tamamo estaba segura de sus habilidades, pero hasta ella sabia cuando sus poderes eran inefectivos.

"¿Alaya?" Pregunto Sakura al ver la esfera antes de mirar a las otras dos jóvenes quienes negaron con sus cabezas.

"Chicas espero que recuerden esto todas sus vidas. Estamos en frente de la personificación de la existencia detrás de la creación de milagros como la Doncella de Orleans, Juana de Arco." Dijo Nero. Esto era algo que no esperaba, Alaya no era una fuerza que actuaba tan directamente. En todos sus años nunca se presento delante de Hakuno o los sirvientes de la célula lunar, aunque ellos estaban seguros de que estaba viendo todo lo que ocurría.

"Espera un momento, ¿porque rayos necesitas a Miyu?" Pregunto Mashu. Admitía estar asombrada, pero eso no quitaba el hecho de que esta existencia había directamente pedido que Miyu fuera llevada a un lugar sin saber nada de lo que los podía esperar.

"Gaia y Alaya somos fuerzas que trabajamos por diferentes objetivos. Gaia se enfoca en que el mundo y sus criaturas sobrevivan mientras que Alaya se enfoca en la supervivencia de la humanidad por cuanto tiempo sea posible. Posiblemente en su mundo fuerzas como nosotras siguen trabajando por separado, pero en este mundo ese no es el caso. Ambas estamos trabajando juntas y necesitamos a Miyu para salvar a este mundo." Explico Alaya.

"Espera, ¿acaso sabes porque el mundo se esta acabando?" Pregunto Miyu.

"Todo fue causado por Darius Ainsworth y Pandora. Esperamos su presencia esta noche." Dijo Alaya antes de comenzar a desaparecer.

"Espera no puedes decir algo así y solo marcharte." Grito Illya.

"Esta noche tráiganla y todo será solucionado." Esto fue lo ultimo que dijo la esfera antes de dejar al grupo con muchas mas dudas que antes.

Todas estaban llenas de preguntas, pero sobre todo Miyu no sabia que pensar en ese momento.

Mas tarde.

Eero y Altera regresaron cargando tantas provisiones como pudieron. Antes de siquiera entrar por la barrera pudieron notar como Leysritt y Sella vigilaban todo desde el techo.

"Parece que todos están aquí." Dijo Eero al sentir que todos sus sirvientes estaban dentro de la propiedad. "¡Sella, Leysritt!" Exclamo captando la atención de ambas.

Las dos bajaron y se acercaron a ellos.

"Díganme todo lo que ocurrió." Dijo Eero.

Ambas se miraron antes de comenzar a hablar.

"No era un enemigo, pero algo aún más extraño. Alaya se presento ante el grupo y pidió que Miyu fuera llevada a una ubicación esta noche." Dijo Sella.

"¿Dijo algo más?" Pregunto Eero. Estaba asombrado ante tal aparición, pero le importaba más saber por qué había aparecido algo como Alaya ante ellos.

"Mashu podrá explicarlo todo más detalladamente." Dijo Sella.

"Bien, entremos y discutamos esto." Dijo Eero mientras que Altera mostro mucha curiosidad ante este suceso.

Sin tiempo que perder los cuatro entraron y fueron directo a la sala de la casa. Una vez allí vieron como todos, incluyendo a Abigail estaban en silencio y esperando por él. Sella y Leysritt tomaron las provisiones y se dirigieron a la cocina mientras que Eero tomaba asiento junto con Altera.

"Mashu, ¿quieres comenzar?" Pregunto Eero.

Mashu asintió y comenzó a hablar. "Esta tarde, como casi todos sabrán fuimos visitados por Alaya, la fuerza detrás de la continuación de la humanidad en este mundo. Normalmente esta fuerza no se hace presente ante casi nadie, pero por alguna razón lo hizo ante nosotros. Alaya explico que esta trabajando con Gaia para salvar a este mundo, pero por alguna razón dice que necesitan a Miyu. Alaya también dijo que lo que sea que ocurre en este mundo es a causa de alguien llamado Darius Ainsworth y Pandora. Sobre Darius Ainsworth solo podemos deducir que es parte de la familia que busca a Miyu, pero sobre Pandora sabemos mucho más." Explico Mashu.

"¿Darius Ainsworth? Continua Mashu." Dijo Eero mientras pensaba en que conexión podía haber entre los Ainsworth y Pandora.

"Pandora en las leyendas de nuestro mundo es la persona creada por los dioses y puesta a cargo de la caja de Pandora. Creada por los dioses, esta caja contiene lo peor del mundo y de acaso ser abierta, sus contenidos afectaran al mundo de las peores maneras. Enfermedad, caos, entre otras cosas son los contenidos de la caja. Ahora hay algo que descubrí en este libro sobre historia y mitología griega. ¿Qué sabemos de Pandora en nuestro mundo?" Pregunto Mashu.

"La caja fue abierta por Pandora y el mundo sufrió por ello." Dijo Altera al recordar su tiempo como Atila el huno y su duelo contra Ares.

"Exacto. Eso siempre ha sucedido en mi mundo original, el mundo que llamamos hogar y en su mundo." Dijo Mashu mientras señalaba a Altera, Nero y Tamamo quienes asintieron. "Miyu en el caso de tu mundo, según lo que hay en este libro, no existe leyenda alguna sobre que la caja fuera abierta."

"¿Cómo puede ser eso posible?" Pregunto Altera. "Es algo que debía suceder tarde o temprano antes de que la era de los dioses acabara. Es algo necesario para el mundo."

"Lo sé, pero en este mundo eso parece no haber ocurrido. En la leyenda de este mundo, Pandora nunca abrió la caja ni nadie más la abrió." Explico Mashu.

"Entonces, ¿eso quiere decir que el mundo se esta acabando por que la caja no fue abierta?" Pregunto Illya.

"No estoy segura, pero si fuera así porque esperar hasta ahora para abrirla. La caja debía ser abierta durante la era de los dioses y no después. La existencia de héroes como Heracles y otras cosas capaces de enfrentar todo lo que existía dentro de la caja posiblemente era el seguro que impediría la extinción de la humanidad. Esta era no seria capaz de hacerlo mucho menos en este estado." Explico Mashu. "Mi teoría es que este mundo no necesito de la caja o algo impidió que fuera abierta."

"¿Entonces ese cubo que vimos al llegar es la caja?" Pregunto Sakura.

"Puede ser lo mas posible. Pero ¿quién lo trajo aquí? Fue creado en Grecia y solo Pandora podía sostenerla según la leyenda." Se pregunto Tamamo.

"Hay una sola posibilidad, Pandora aún está viva." Dijo Eero.

"Pero ella era humana." Objeto Nero.

"Nero ella fue creada por los dioses al igual que la caja. Lo mas posible que hayan puesto alguna maldición en ella para impedir su muerte hasta que su misión fuera cumplida." Dijo Altera sonando molesta. "Debí haber golpeado Ares aún más." Pensó Altera al recordar cuanto detestaba a los dioses bajo el mando de Zeus.

"Altera, relájate. Nadie quiere que pienses en ellos." Dijo Nero al saber muy bien cuan mal se llevaba su compañera con cierto panteón. "Solo piensa en cosas bonitas." Continuo Nero tratando de calmarla y prevenir una catástrofe.

"Entonces, ¿la razón por la que buscan a Miyu es para abrir la caja?" Pregunto Illya.

"Esa es una posibilidad. Pero lo que nos debe importar en este momento es cual es la razón detrás de que Alaya y Gaia necesiten a Miyu." Dijo Tamamo mientras miraba a la joven quien solo podía escuchar la discusión. A su lado Abigail agarraba sus manos tratando de calmar a la pequeña.

"Eero, no maestro, ¿que planea hacer?" Pregunto Abigail con un tono mas serio.

"Es un objeto de la era de los dioses bastante peligroso. Destruir la caja es algo que no quiero hacer sin la seguridad de que los contenidos serán destruidos junto a ella. También esta la posibilidad de que no pueda ser destruida. ¿Quizás solo eliminar a todos los Ainswoths sería la opción más fácil? Pero tampoco sabemos todo el alcance de sus fuerzas. ¿Abigail encontraste algo durante tu misión?" Pregunto Eero. El estaba considerando cada posibilidad en especial con el tan poco tiempo que tenían.

"Cerca de la "Caja" hay un área protegida por una barrera, Unas de mis serpientes entraron con poca resistencia y por lo que pude aprender de ellas, es una propiedad separada del resto del mundo. No parece estar siendo afectada por el clima o lo que esta ocurriendo en el resto del mundo. "Explico Abigail.

"Tenemos donde se encuentran… Miyu." Dijo Eero.

Miyu lo miro fijamente.

"Alaya y Gaia no son fuerzas en las que yo mismo confiaría. Mi decisión seria ir por los Ainswoths directamente y no prestarle atención a ninguna de esas fuerzas pues la caja no parece que vaya a ser abierta sin ti. Si eliminamos a los Ainswoths podremos irnos y dejar este lugar. La caja no es nuestra prioridad en estos momentos." Admitió Eero, pero en verdad quería ver que decidiría Miyu.

"¿Pero si esa caja se queda hay que hay del resto del mundo?" Pregunto Miyu.

"La caja no se abrirá. No lo han hecho en mas de 1000 años y sin ti no creo que lo puedan hacer. Si eliminamos a Julian y sus seguidores nadie vendrá a buscarte o usarte. No se si el mundo se salvara con eso, pero tu seguridad es algo que me importa mas en este momento." Continuo Eero.

Miyu solo guardo silencio. No quería ser usada pero solo salvarse a si misma sin saber que le ocurriría al resto del mundo era algo que no quería. ¿Quizás escuchar lo que quería Alaya seria una buena opción? "Quiero saber que quieren Alaya y Gaia de mí. No puedo decidir sin saber si hay una mejor opción. Este es mi mundo de origen y aunque ya nada me queda en este lugar no quiero darle la espalda sin tratar de salvarlo." Dijo Miyu.

Todos los demás presentes solo guardaron silencio. Los adultos comprendían el deseo de la pequeña por lo que no podían juzgarla por pensar de esta manera mientras que Illya y Sakura solo podían sentirse asombradas ante tal madurez.

"Si eso quieres lo haremos, pero si siento que es algo que te pondrá en peligro no dudare en tomar medidas drásticas. ¿Abigail sabes a lo que me refiero?" Dijo Eero.

"Lo entiendo. Miyu no me separare de ti por el resto de nuestra estadía en este mundo." Dijo Abigail. Sabia que debía hacer para asegurar la supervivencia de Miyu si las cosas tomaban un rumbo peligroso.

"Gracias." Dijo Miyu al sentir que Eero la tomaba en serio.

"Bien si no hay otras cosas que discutir comamos y preparémonos para ir a la escuela superior de este mundo." Dijo Eero.

"Eero?" Dijo Sakura.

"¿Qué ocurre?" Pregunto Eero.

"Mi arco." Dijo Sakura mientras lo hacia aparecer en sus manos. "No creo que resista más."

"Debí imaginármelo." Dijo Eero mientras veía como algunas rupturas habían aparecido. Era un arco que le había creado para practicar con flechas normales y las flechas elementales hechas por magia eran demasiado para el arco. "Acompáñame y Illya vendrás con nosotros."

"¿Por qué yo?" Dijo Illya.

"¿Crees que puedes seguir luchando sin una transferencia de mana?" Pregunto Eero.

"Eh? Pero estoy bien." Dijo Illya.

"Leysritt toma a tu señorita y síguenos." Dijo Eero al ponerse de pie.

Sin dudarlo por un segundo Leysritt dejo la cocina y fue por Illya antes de seguir a Eero junto a Sakura.

"¡Suéltame!" Exclamo Illya.

Las demás solo pudieron reírse ante los berrinches de la hija de Kiritsugu.

"Deja de gritar." Dijo Eero mientras avanzaban hacia otro cuarto un poco apartado de la sala. Una vez adentro todos tomaron asiento, aunque Leysritt mantuvo su agarre sobre Illya.

"Leysritt!" Exclamo Illya.

"Dale la vuelta y muéstrame su espalda." Ordeno Eero. "Ya hemos hecho esto varias veces por dos años deja de actuar de esta manera. Necesitas estar tan cargada como sea posible."

"No me gusta que tu lo hagas." Dijo Illya. Solo había dos personas quienes podían pasarle mana para sobrevivir, una era Sakura y la otra era Eero. Normalmente recibía una transferencia cada dos semanas, pero si estaba practicando magia por largos periodos de tiempo era obligada a recibir una transferencia inmediata. Kiritsugu le había enseñado la necesidad de usar la mínima cantidad posible de mana en cualquier situación pues si se quedaba sin reservas estaría en serios problemas.

"Sakura?" Pregunto Eero.

Sakura negó con su cabeza. "Esta bien que tu lo hagas."

"Hay lo tienes. Solo relájate y déjame terminar con esto." Dijo Eero mientras colocaba su mano en la espalda de su hermana adoptiva.

En segundos los circuitos mágicos de Illya brillaron junto a los de Eero. El mana dentro de Eero corrió en un flujo continuo hacia Illya la cual se sonrojo al sentir como el mana de Eero hacia que su cuerpo se calentara. Mientras que el mana de Sakura se sentía mas como un frio flujo de agua al entrar a su cuerpo el de Eero siempre causaba que su cuerpo ardiera desde dentro. Esta sensación era algo que le disgustaba a Illya pues no era algo que quería sentir con él.

Estaba mal, pero una vez comenzaba no podía hacer nada que aceptar este evento.

La transferencia continua por varios minutos hasta que Eero sintió que Illya no podía retener más mana. Mientras esto sucedía Illya sentía como si su cuerpo se derretía. Podía sentir como su cuerpo rebosaba con energía.

Cuando Eero removió su mano Illya sintió que no podía siquiera moverse. Leysritt la sostenía después de ver este evento varias veces durante los últimos dos años.

"¿Ves no fue tan difícil?" Dijo Eero. Antes de dirigir su atención al arco de Sakura.

"… Idiota." Respondió Illya con dificulta.

"Bien veamos que podemos hacer." Dijo Eero mientras usaba su habilidad para sentir cada detalle de la estructura del arco. "Creo que debí usar una composición mas fuerte para este material. Cuando consigamos el arco de Tristán deberé ver que el material pueda soportar tus ataques."

"¿No sería más fácil si crearas una copia de ese arco para mí?" Pregunto Sakura.

"Podría hacerlo, pero no sería lo mismo. Failnaught guarda poder y fue usado por uno de los mejores arqueros en la historia del mundo. Quiero que una vez lo tengas en tus manos puedas sentirlo y con practica hacerlo tuyo. Tengo confianza de que un día podrás usarlo tan bien o mejor que el, quizás hasta mejor que yo." Admitió Eero.

"…" Sakura solo podía escuchar y sentir cuantas esperanzas él tenía en ella. Desde que comenzó su régimen de entrenamiento con él, no hubo una sola vez en la cual el mostrara decepción en su rendimiento. Aun cuando a veces sentía que no era capaz de lograr alcanzar sus expectaciones el siempre le aseguraba que podría lograrlo y que solo necesitaba seguir tratando. Era la persona que mas la impulsaba a mejorar, alguien que deseaba continuar siguiendo por tanto tiempo como él se lo permitiera. "No fallare y siempre tratare de serte útil." Pensó Sakura.

Dicho esto, Eero comenzó a reparar el arco. Con gran facilidad comenzó a reposicionar cada átomo y componente del arco en una nueva configuración capaz de soportar los disparos de Sakura.

Sería un trabajo rápido, pero esperaba que le sirviera por el resto de esta aventura.

Después de una tranquila cena.

El grupo salió de un portal hasta estar delante de la escuela que Mashu recordaba bien en su hogar. La única diferencia es que esta parecía haber sido un campo de batalla. Había varios agujeros en el edificio, marcas de cortes y hasta parecía estar cerca de derrumbarse.

"Eso no parece ser daño causado por el clima." Dijo Sakura.

"Alguien lucho en este lugar. Sella extiende tus hilos. Busca cualquier presencia." Ordeno Eero.

Sin perder tiempo, Sella desprendió tantos hilos como pudo, dejando que se extendieran a lo largo de la propiedad. En segundos, el lugar estaba bajo su control. Sella busco por cualquier presencia en el lugar hasta que noto dos.

"En la parte de atrás, en el segundo piso hay dos. Una de ellas es Alaya, la otra es extraña. No parece ser humana." Dijo Sella.

"No humana? Esto es cada vez mas extraño." Dijo Tamamo.

"Abigail llévanos a ellos." Dijo Miyu. No quería perder mas tiempo.

Sin dudarlo por un segundo Abigail abrió un portal justo al salón en el cual se encontraba Alaya y alguien encadenado. Todos vieron pasaron por el portal y pudieron ver a Alaya junto a una figura femenina encadenada quien se mantenía en silencio. Su mirada se fijo en Miyu y lo cual hizo que un escalofrió recorriera la espalda de Miyu.

"Alaya." Dijo Eero al ver la esfera de luz.

"Shirou Emiya? No, te vez diferente. Tu alma también lo es. ¿Quién o que eres?" Pregunto Alaya.

"Eso no es necesario. Comienza a hablar. ¿Cuál es la conexión entre los Ainswoths, Pandora y lo que le esta pasando a este mundo?" Pregunto Eero. Estaba seguro de que Alaya tenia toda las repuestas detrás de lo que ocurría.

"… Durante la era de los dioses, Gaia y yo vimos la creación de Pandora y su caja. Los dioses griegos en este mundo la crearon como una forma de forzar a los humanos a que necesitaran de ellos. Gaia y yo decidimos que la caja no debía ser abierta. Ideamos un método en el cual arrebatarle a Pandora su habilidad para abrir la caja." Explico Alaya.

"¿Qué hicieron?" Pregunto Mashu.

"Un ejército de humanos fue influenciado por nosotros y guiados hacia el lugar en el cual Pandora esperaba por la señal para abrir la caja. Ese ejercito ataco a Pandora poniendo sus vidas en riesgo hasta que le dieron la oportunidad a cierto Magus de usar un círculo mágico que creamos para robarle sus recuerdos a Pandora. La llave para abrir la caja siempre estuvo en su mente. Ese magus robo los recuerdos de Pandora relacionados con como abrir la caja y cometió suicidio para asegurarse de que no los recuperara jamás." Continuo Alaya.

"Ustedes fueron los causantes de que la caja no fuera abierta. ¿Por qué lo hicieron?" Pregunto Nero.

"La humanidad y el mundo no necesitaban sufrir a causa de los dioses. Los contenidos de la caja solo causarían destrucción. Solo abrir la caja no prevendría el final de la era de los dioses. Lo hicimos para asegurar que el mundo no sufriera por los contenidos de la caja. Todo fue por el bien mayor. Matar a Pandora no seria posible pero sus memorias era la forma más fácil de prevenir que la caja fuera abierta, aunque nunca esperamos que los dioses decidieran no ordenar abrirla. Pandora continúo esperando la señal o el regreso de sus creadores por siglos, pero esto nunca paso. Gaia y yo estábamos seguros de que nunca tendríamos que preocuparnos por la caja así que no le pusimos intención. Todo eso cambio el día en que Darius Ainsworth encontró a Pandora." Explico Alaya.

"Darius Ainsworth? ¿Un antepasado de Julian Ainsworth?" Pregunto Eero.

"El fundador de la familia Ainsworth. Darius era un magus que vivió hace mas de 1000 años con gran habilidad y actitud para la magia. Su mayor deseo era convertirse en leyenda. Alguien capaz de ser grabado en el trono de héroes. Pero aun con su habilidad sentía que no había logrado algo digno de ser recordado como alguien que marco la historia. Su búsqueda de gloria lo llevo hasta Pandora." Dijo Alaya.

"Pero la caja aun no ha sido abierta y nadie es capaz de vivir por tanto tiempo. Su objetivo fallo." Dijo Altera.

"Darius sabía que no viviría por tanto tiempo por lo que para asegurarse de que el seria capaz de abrir la caja algún día decidió usar su familia para lo lograrlo. El creo la magia mas cercana a la inmortalidad en este mundo. Cada uno de sus descendientes es una nueva ancla para mantener su alma en este mundo. Por más de mil años, Darius Ainsworth a continuado investigando y buscando la manera de abrir la caja. Su búsqueda lo llevo a la creación de la guerra por el grial de este mundo." Las palabras de Alaya retumbaban dentro de la mente de Miyu. La persona que le ha causado tanto dolor solo lo hizo para asegurar su leyenda. No por el bien del mundo, pero para su propia gloria.

"Todo esto por un objetivo tan patético. Aquellos que logran llegar al trono de héroes no piensan en ello. Cada uno de nosotros vivió una vida siguiendo nuestros ideales y deseos no para que nuestra leyenda alcanzara el trono." Dijo Altera al sentir repulsión ante las acciones de este Darius. Cosas como esta eran que las que la habían impulsado a eliminar civilizaciones enteras.

"Alaya eso no explica porque el mundo se esta acabando o porque necesitan a Miyu." Dijo Eero aun manteniendo la calma.

"Gaia ve a los humanos como una fastidia para el mundo. El hecho de que Darius continuara su investigación casi rompe nuestra alianza. Propuse enviar mis propios agentes a eliminar a Darius, pero mi propuesta fue negada. Gaia desea eliminar la caja a como de lugar por lo que por siglos la energía del planeta y la energía que usaría para crear agentes fue redirigida a la creación de un arma capaz de destruir la caja y sus contenidos. Todos los desastres naturales que han ocurrido han sido a causa de la energía del planeta siendo redireccionada hacia esa arma. Este ser a mi lado encadenado es esa arma, "la verdad del mundo."" Dijo Alaya.

"Pueden llamarme Tanaka." Dijo el arma.

"¿Todo esos desastres y destrucción para creación de un arma?" Pregunto Miyu aun incrédula.

"La caja y sus contenidos deben ser destruidos. Si la caja se abre, todo acaba para la humanidad restante y el mundo. El mundo no podrá soportar el contenido de la caja en este estado, la creación de Tanaka ha dejado a Gaia debilitada. Los humanos que sean tocados por los contenidos de la caja dejaran de ser humanos y sin humanos yo no existo." Explico Alaya. "El trato para aceptar este plan era que ambas fuerzas trabajaríamos para crear el arma y un humano la usaría para traer el fin de esta pesadilla. Sin caja, Darius no podrá alcanzar su objetivo."

"Entendemos bien esa parte, pero ¿porque debe ser Miyu? Hay otros humanos en el mundo." Dijo Abigail. Le molestaba que quisieran usar a Miyu nuevamente.

"Ya no hay humanos en Japón. En los últimos cinco meses los humanos han abandonado Japón y otros lugares en búsqueda de un lugar en el cual reiniciar sus vidas. El mundo se recuperará, pero eso tomara tiempo y solo los fuertes podrán sobrevivir las siguientes décadas hasta que el mundo se recupere." Dijo Alaya.

"Eso… no puede ser cierto." Dijo Miyu.

Alaya no dijo nada y solo mostro imágenes de diferentes partes del mundo. Tokio era una ciudad de hielo al igual que otros lugares como Hong Kong, Nueva York, Madrid, y hasta Egipto.

"En cinco meses las cosas han empeorado mas de lo que piensas. Y si permiten que la caja y Darius existan esto no tendrá fin. Solo hay una manera, Miyu Emiya debes aceptar el arma y hundirla en lo mas profundo de la caja." Dijo Alaya.

"Ni siquiera lo pienses. Si necesitan ha alguien que lo haga lo hare yo mismo, pero Miyu no entrara en ese lugar." Dijo Eero haciendo que Bahamut apareciera delante de ella clavada en el piso.

"Solo ella puede hacerlo. El alma es solo compatible con humanos y ninguno de ustedes lo es. Cada uno de ustedes es un organismo que va en contra del orden natural de las cosas, sirvientes, homúnculo y una especie desconocida para mí. Ninguno de ustedes puede usar el arma." Dijo Alaya.

"Solo mírame hacerlo." Dijo Eero antes de moverse a una velocidad inhumana y colocarse delante de Tanaka.

"Chico no sabes lo que estas haciendo." Dijo Tanaka sonando molesta.

"Se muy bien lo que hago." Dijo Eero antes de poner su mano en el pecho de Tanaka. En segundos los circuitos mágicos de Eero brillaron mientras este analizaba a Tanaka.

"Estas jugando con fuego." Dijo Tanaka al sentir como Eero estaba descifrando su secreto. El pecho de Tanaka comenzó a brillar y varias rupturas aparecieron alrededor de la mano de Eero. Las rupturas comenzaron a expandirse lentamente mientras que su brazo parecía comenzar a arder.

Eero sintió un dolor indescriptible pero no se detuvo.

"¡Eero detente!" Exclamo Miyu al ver como el brazo de este comenzaba a ser consumido.

En instantes Nero se movió y corto el brazo de Eero sin dudarlo un segundo cuando noto que las rupturas se acercaban a su hombro. "No sé qué diablos eres, pero eres peligrosa." Dijo Nero al mirar a Tanaka y ayudar a Eero a mantenerse de pie.

"Se lo advertí. Fui creada para destruir la caja, sus contenidos y a Darius Ainsworth. Soy el virus creado en el centro de este planeta. Ardiente como el centro de la tierra. Un arma con muchas formas y un solo propósito. Soy la verdad del mundo. El mundo que se niega a permitir la apertura de esa caja." Dijo Tanaka. "Tu pequeña eres la única que puede acabar con esto. Acéptame dentro tuyo y acabemos con esto."

Miyu solo podía sentir miedo ante las palabras de Tanaka. Todo el peso del mundo parecía caer en sus manos.

"Ella no lo hará. Lo vi ahí adentro. Ese virus no solo destruirá la caja y el contenido, pero también su usuario. Si alguien te acepta dentro suyo de seguro morirá cuando todo acabe. Ningún humano podría sobrevivir esa misión." Dijo Eero mientras su brazo se reconstruía a partir de cenizas. "Alaya, ustedes crearon esta arma para asegurarse que nadie la utilice para algo mas después de que la caja sea destruida o me equivoco."

"Era la única manera. Tanaka debe regresar al lugar donde fue creada cuando todo termine. No es un juguete para que un humano haga lo que quiera con ella." Admitió Alaya.

"Abigail. Abre el portal, nos vamos." Dijo Eero. "Ni siquiera piensen acercarse a ella."

Sin objeciones de parte de nadie, Abigail abrió un portal y tomo la mano de Miyu guiándola hacia este.

"¡Miyu! Nos volveremos a ver." Dijo Tanaka con una sonrisa.

Nadie dijo nada y solo salieron de aquel lugar. Habían conseguido todas las piezas, pero este descubrimiento los había forzado a un solo camino a seguir.