Siempre Tuya - Capítulo Final

·Marinette·

- Es tarde... ¡Voy tarde! -

- Intenté despertarte pero no pude. Tienes el sueño muuuuy pesado - Reía Tikki mientras me seguía de un lado a otro en mi faena por alistarme para la escuela.

Era la primera vez que asistía a clases tras semanas de no hacerlo, todo con el permiso del director, quien amablemente me ofreció un tiempo de "descanso" al saber que yo soy Ladybug y que bien acepté al también tener que seguir de cerca el caso del señor Agreste.

Adrien me había contado que todos habían preguntado por mi, querían saber cómo estaba y cuando iba a volver. A mi la verdad me da pena por él, él también se merecía un tiempo de descanso, pero en su caso nadie sabía que él era Chat Noir y mucho menos que su padre había resultado ser el criminal más buscado de París.

Estaba ansiosa por saber el recibimiento de mis compañeros ¿Sería todo como antes? ¿Me tratarían diferente? Y pensar que estaba a tan solo unos minutos de descubrirlo...

El sonido de un mensaje entrante sonó desde mi escritorio, lugar en donde había dejado mi celular cargándose un poco desde el momento en que logré despertarme.

- No te preocupes, yo te lo traigo - Dijo Tikki, volando hata mi escritorio para tomar entre tus manitas el móvil que fácilmente le sobrepasaba en tamaño.

- Gracias, Tikki - Agradecí tomando el celular.

- Por nada. -

Al encender la pantalla del celular descubrí que el mensaje era de parte de mi querido novio.

Adrien = ^w^ = : Hola Princesa. Es un poco tarde ¿Todo bien?

Sonreí, él siempre preocupándose por mi. Y si... he cambiado su nombre de contacto, ya saben, por aquello de los malos entendidos.

Mari: Si, ya voy. Solo me quedé dormida, ya sabes, como siempre.

Adrien = ^w^ = : Te espero ansioso. Te amo.

Mari: Yo te amo más

Quise preguntarle por la situación en la escuela pero preferí no hacerlo y terminar pronto de arreglarme para salir lo antes posible.

- Marinette, cariño ¿Vas a desayunar? - Dijo mi madre desde el piso de abajo.

- ¡No me va a dar tiempo, mamá! - Grité mientras me acomodaba el vestido a cuadros rojos que me había puesto.

Un segundo después la trampilla que daba al piso de abajo se abrió y por ella se asomó mi madre llevando consigo una bolsa color café con el logo de la panadería.

- Te dejo esto, hay dos croissants, uno es para Adrien ¿Está bien? -

- ¡Eres la mejor mami del mundo!- Corrí a abrazarla y de paso a tomar la bolsa para guardarla dentro de mi mochila.

- y tranquilizate, hija. Todo va a estar bien, todos tus compañeros te quieren. Les alegrará verte de nuevo -

Dicho esto, mi madre se despidió de mi dándome un beso en la mejilla para dejarme "a solas".

- Tu mamá tiene razón, Marinette. No tienes nada de qué preocuparte. El hechizo ya está activo y tus amigos te esperan ¡Vamos! -

Haciendo caso a mi kwami, tomé con cuidado la bolsa que contenía aquel delicioso bocadillo, mi mochila con mis utiles escolares y salí corriendo de casa.

Cuando estuve frente a la escuela me quedé de piedra; las puertas estaban cerradas y ni una sola persona rondaba el lugar.

- ¡No, no, no! No era tan tarde... ¿O si? Ya hasta cerraron la escuelaaaa -

- Quizás si llamas a la puerta te dejen entrar - Decía Tikki asomando su cabecita desde mi bolso.

- Espero... - Susurré un tanto escéptica de la posibilidad y aún así hice lo que Tikki me aconsejó y caminé lentamente hasta la gran puerta de entrada.

Sin embargo... antes de que mis nudillos pudiesen hacer contacto con la madera, la puerta se abrió de repente y lo siguiente que vi frente a mis ojos fueron muchos colores que me cubrían el campo de visión, sin embargo bien pude escuchar el grito de muchas personas a mi alrededor diciendo "¡Bienvenida!".

Cuando al fin pude ver lo que sucedía a mi alrededor, me encontré con todos los chicos de mi clase frente a mi, seguidos del resto de alumnos y profesores de la escuela, y claro... frente a todos ellos estaba Adrien con un ramo de rosas rojas entre sus brazos. Antes de que se me acercara alcancé a ver al fondo del patio un gran letrero que ponía "Bienvenida Ladybug" y entre paréntesis "(Marinette)", seguido de un "Gracias".

Me llevé ambas manos a la boca por la impresión y los ojos se me llenaron de lágrimas por la emoción, fue en ese momento que Adrien se encaminó hasta mi y me entregó el ramo que llevaba.

- Conservarlas, el rojo te va bien - Bromeó, haciendo alusión a aquel día en que Glaciator atacó y yo como Ladybug lo rechacé como Chat Noir.

Dicho aquello y sin verlo venir, me dió un rápido beso en los labios que hizo que los ánimos de todos los presentes volvieran a subir.

- ¡Fue idea de Adrien que te cerraramos la puerta! - Gritó Alya, parándose a mi lado y abrazándome por los hombros - ¿A que es malo? Con un novio así...-

- Hey, no la pongas en mi contra - Reclamaba Adrien.

- Señorita Dupain Cheng. Venga conmigo un momento, queremos hacerle un pequeño homenaje. -

El director Damocles salió de la nada tomándome ligeramente del brazo para jalarme junto con él al área en donde se solían dar anuncios a toda la escuela y yo sin más me dejé llevar sin saber aún qué rayos estaba pasando, mi cerebro no lograba procesarlo.

·Adrien·

Mirarla me llenaba de orgullo. Estaba allí arriba toda desorientada por la sorpresa, casi puedo apostar a que no se ha enterado aún de lo que pasa. ¿No es adorable?

Llevábamos todo una semana planeando esto para ella. Después de que me dijo que al fin volvería no dudé en decírselo a Alya, quien cabe decir que no tardó nada en mostrarse celosa al darse cuenta que ahora Marinette me decía esos pequeños secretos antes que a ella, pero bueno, ese no es el punto. El caso es que cuando se lo dije a Alya, Rose nos escuchó y lo gritó con esa voz que tanto la caracteriza y bueno, así todo mundo se enteró que Marinette regresaría pronto a clases.

De hecho fue idea de Nino lo de la Bienvenida, idea que pronto se hizo más y más importante cuando llegó a oídos de la señorita Bustier y con ella a los del director Damocles... Y ahora estamos aquí; toda la escuela apoyando a uno de sus héroes...

No piensen que siento envidia ni mucho menos, sé lo que es ser el centro de atención y sé que a Marinette no le agrada mucho serlo.

Yo bien he podido soportar todas las preguntas de los medios y conocidos acerca de mi relación con Ladybug, sin embargo no sé cómo lo vaya a tomar ella a partir de este punto. Lo único que sé es que yo estaré allí para darle todo el apoyo que necesite.

- ...y ahora, señorita Dupain Cheng ¿Nos haría el honor de dedicarnos algunas palabras? -

Los ojos de Marinette se abrieron a más no poder debido a la repentina petición del director, sin embargo se acercó al micrófono que le ofrecían, no sin antes casi tropezarse con los cables del suelo y arrancarles un jadeo a algunos por el susto. Cuando al fin hubo estado bien plantada, dió un gran suspiro antes de empezar a hablar.

- Agradezco mucho a todos ustedes por tomarse la molestia de organizarme esta bonita sorpresa... Definitivamente no me lo esperaba.-

- ¡Te queremos, Marinette! - Gritó Alix de repente, haciéndo que algunos rieran y que muchos otros le apoyaran.

- ...je... Gracias Alix, yo también los quiero. - Marinette volvió a dar un suspiro más antes de continuar - ... Quiero a mis amigos y quiero a todos los ciudadanos de París, es por eso que no dejaré nunca de velar por todos y cada uno de ustedes. Hawk Moth ya no está pero eso no quiere decir que Chat Noir y yo no estaremos para ustedes cuando nos necesiten. Siempre podrán contar con nosotros -

Y ahí estaba, la Marinette valiente y de gran corazón que siempre supe que era.

- ¿Nos dirás quién es Chat Noir? - Interrumpió uno de los muchos alumnos presentes.

- No... Eso no pasará. La revelación de mi propia identidad fue en si misma un error que no sucederá con Chat Noir. Las identidades de los héroes que ya conocen, como Rena Rouge, Carapace, Queen Bee y Viperion, así como obviamente, la de Chat Noir, deben ser un eterno secreto, así que les pido que no vuelvan a preguntar por ellas. Deben entender que se trata de la seguridad de quienes nos mantienen seguros. En nombre de todos ellos quiero darles las gracias por confiar en nosotros y así mismo quiero agradecerles a ellos por haberme ayudado tantas veces -

Miré un momento a Alya, la mejor amiga de Marinette y la única de la que tenía conocimiento como portadora, quién en ese momento miraba a Marinette de forma cómplice.

ooo

- ¡Vaya bochorno! No sabía en dónde meterme -

Decía Marinette ya en su lugar mientras se agarraba la cabeza, con Nino, Alya y yo a su alrededor.

- Lo hiciste bien, hermosa. Quieras o no, tu Ladybug interna siempre sale a la luz -

- Ella es Ladybug, genio. Obviamente "su Ladybug interna" va a salir siempre - Replicó Alya, riendo y contagiándonos de su risa.

- Hey Dupain Cheng, buen discurso el que acabas de dar -

Chloé acababa de entrar al aula junto con Sabrina, quien entusiasta asintió estando de acuerdo con ella.

Vaya, jamás creí que llegaría el día en que Chloé le dirigiera la palabra de forma amable a mi novia, y es que bien pudo haberlo dicho de manera despectiva, pero no, su tono en verdad fue amigable y creíble. Supongo que el hecho de que ahora sabe que Marinette es Ladybug tiene mucho que ver.

- y... quería disculparme por cómo me comporté ese día en que... tu y Adrien... - Chloé nos miraba a Marinette y a mi alternadamente con un lijero rubor sobre sus mejillas, era obvio que le estaba costando bastante decir aquello. - Bueno, tu sabes a qué me refiero. -

Marinette le sonrió.

- No te preocupes, Chloé, eso ya pasó. Todo está bien entre nosotras -

Tanto Alya como Nino tenían cara de verdadera estupefacción cuando Chloé y Sabrina se dirigieron a su lugar.

- Wao... esto es tan surreal - Susurró Alya al fin sentándose en su lado de la mesa.

- Mucho, pero me alegra - Dije de manera sincera. - Por cierto, Alya ¿Qué tanto te molestaría cambiar de lugar conmigo algunos días a lado de Marinette? - Propuse, por lo que recibí una sonrisa suspicaz antes de obtener mi respuesta - ¿Si? -

- Que bueno que solo has pedido unos días porque definitivamente no te iba a permitir adueñarte de mi lado junto a mi mejor amiga ¡eh! -

- ¿D-de verdad quieres sentarte conmigo, Adrien? - preguntó un tanto nerviosa mi querida azabache.

- ¡No es raro que queramos estar a lado de nuestras novias! - Dijo Nino, respondiendo por mi.

- Muy cierto - Corroboré, para después volver mi atención a Alya - Luego nos ponemos de acuerdo con los días -

ooo

El recibimiento de Marinette de vuelta en la escuela fue bien manejado por todos. Pasaron varios días para que las cosas se tranquilizaran un poco y dejasen querer preguntarle mil cosas acerca de su papel como Ladybug, sin embargo ella poco decía por lo obvio de los asuntos que se debían mantener en secreto, así que poco a poco los chicos fueron perdiendo el entusiasmo en querer saber más.

Nuestra relación iba mejor que nunca, al fin éramos libres de expresar nuestro amor en donde quisiésemos, aun que... era cierto lo que mi padre me advirtió acerca de la gente de los medios y paparazzis, había días en que en un pequeño trayecto podíamos encontrarnos con al meno personas que nos seguían con cámara en mano. Yo por mi parte intentaba llevar el tema lo más relajo posible y a veces incluso posando para algunos de los paparazzis; Marinette, por el contrario, se sentía bastante cohibida.

- Tranquila, hermosa... Relájate, no es necesario ir tan tensa por la vida. Ni siquiera siendo Ladybug te pones así -

- Bueno, al menos siendo Ladybug puedo escapar rápidamente de ellos - Decía ella, viendo directamente hacia la esquina de la calle en donde se ubicaba mi casa pues ella juraba que alguien llevaba siguiéndonos desde la última media hora en nuestro pequeño paseo.

- Bueno, en un momento más te sentirás más segura - Dije, abriendo el gran portón con ayuda de una llave electrónica. Antes era Nathalie la que se encargaba de abrir desde adentro, o incluso Gorila, pero desde hace un tiempo que las cosas han cambiado en muchos sentidos...

- Uhmm ¿Tú crees que esté bien que venga tan seguido? ¿Tu padre no se sentirá incómodo? -

- Lo dudo, le gusta tu presencia en la casa. Además le has sido de mucha ayuda en aquello del siguiente shooting con tus ideas cuando platicamos en la mesa. No por nada decidió aplazarlo un par de meses más solo para poder implementar tus ideas - Mientras hablábamos, caminábamos hacia la siguiente entrada de la casa.

- Es bueno eso ¿no? ... Me refiero a...bueno, sé que antes de...todo esto..., tu padre casi nunca comía contigo -

Asentí, sonriéndole agradecido.

- Si... - Abrí la puerta de entrada a la casa, invitándola a pasar - La verdad es que los cambios han sido positi...-

- Aaah aaah, mmmph -

-...vos... -

Tanto Marinette como yo paramos en seco cuando nos encontramos subiendo las escaleras para dirigirnos a mi habitación. Definitivamente eso que estábamos escuchando eran gemidos, y provenían justo del lado en que se encontraba la habitación de mi padre.

- ¡Adrien! ¡Dios, Adrien! ¡¿A dónde vas?! - "Gritó" Marinette en voz bajita en cuanto me vió caminar justo hacia esa dirección. Ustedes disculparán, pero es que me mata la curiosidad, es decir... no es que sea ningún pervertido, pero es que esto es algo insólito.

- Shhh, ven... o si quieres quédate allí. Yo en seguida regreso -

Caminé sigilosamente y agradecí que parte del piso estuviese alfombrado, cosa que amortiguaba mis pisadas para no ser escuchadas... Aunque con tremendo ruido desde la habitación... dudaba mucho que pudiesen escucharme de cualquier manera.

Cuando al fin llegué frente a la habitación de mi padre, pude darme cuenta que la puerta estaba entreabierta así que sin pensarlo mucho empujé ligeramente solo para dar con una habitación vacía... Digo, no es como que quisiera tomarlos en infraganti ni mucho menos, supongo que solo actué por que sí.

- ¿Pero que...? -

Un golpe seco se escuchó en la habitación contigua seguido de varios otros golpes que más bien parecían como... palmadas...

Esta es la habitación que mi padre acondicionó para que fuese la de Nathalie...

Agudicé el oído un poco más, intentando captar alguna palabra que me indicara que mis sospechas eran correctas, aun que fueran ya demasiado obvias.

- Gabriel... por favor... -

- No volverás a estar sola... No volverás a dejarme solo -

- Ah...Nunca más... ah, ah... -

Después de escuchar aquello una sonrisa se me dibujó en la cara ¡Y no sean mal pensados! Lo digo porque aquello confirma que mi padre si sentía algo por Nathalie y ahora que por fin dejó ir en paz a mi madre se está abriendo a nuevas posibilidades... y eso me hace sumamente feliz.

Cuando regresé con Marinette, aún me esperaba a mitad de las escaleras con la cara roja, asunto que me pareció por lo mas gracioso.

- ¡Que vergüenza! ¿Así me escucho yo cuando... ?... aaay -

- Nah... te escuchas mucho más sensual y es mil veces más excitante - Dije a modo de broma, aun que de hecho para mi era verdad.

- ¡Adrien! - Exclamó mi hermosa novia, sin embargo inmediatamente se tapó la boca y bajó la voz para lo siguiente que diría - Y... ¿Era Nathalie? -

- ¡Mejor! Eran ella y mi padre - Extendí una mano desde arriba para invitar a mi novia a seguirme, acción que dudó un poco en realizar pero a la que al final cedió para encontrarse conmigo arriba de las escaleras y así comenzar a caminar hasta mi cuarto.

- ¿En serio? ¿Cómo sabes? ¿Y si no era tu padre? -

- No hay manera de que no haya sido él. Puedo apostar mi anillo a que lo era. Es decir, no creo que Nathalie conozca a otro "Gabriel" -

- ¡Hey! Conmigo no juegues así. Ni que fuera desechable -

Plagg, mi queridísimo kwami, salió de su escondite al escuchar mi referencia hacia él, lo que a su vez hizo que Tikki asomara su cabecita de entre la bolsa de mano de Marinette.

- ¡Plagg! No salgas así como si nada, alguien te puede ver, solo puedes hacerlo en la habitación de tu portador - Le reprendió, aun que a Plagg pareció no importarle en lo absoluto.

- Qué aburrida eres, cubito de azúcar. Las cámaras que pusieron ni siquiera nos pueden captar y no hay nadie aquí ahora mismo. Mejor ven, adelantémonos a antes de que lleguen estos dos, seguro que después se van a poner a hacer sus cosas de humanos y antes quiero poder degustar tranquilamente mi queso -

Rodando los ojos a Plagg, Tikki miró a Marinette como pidiéndole permiso.

- Vayan si quieren - Dijo Marinette y de inmediato Tikki y Plagg salieron volando.

- Jajajajaja - Reí, intentando modular mi tono para no terminar espantando a mi padre y a Nathalie - ¿Les has dado permiso de ir porque si vamos a..."hacer cosas de humanos" en un rato, bichito? - En un intento por seducirla, le acorralé entre la pared y mi cuerpo, no esperando realmente que funcionara.

- Uhmmm ¿quizás? - Respondió ella con tono divertido en su voz.

No necesité de otra confirmación, y créanme...de no ser por las cámaras y el par de policías que solían deambular por la entrada, el recibidor y la oficina de mi padre tan solo a unos metros de nosotros, tengan por seguro que le habría hecho el amor aquí mismo.

·Marinette·

- ¿No sería mejor si combinamos este con este? Ya sé que este conjunto fue hecho así, pero mire... igual estas dos prendas se ven muy bien juntas. El contraste en los colores es hermoso y el corte hará ver muy bien a Adrien -

Silencio. Silencio era lo que casi siempre el señor Agreste daba como respuesta cuando le sugería algo nuevo y que salía de su zona de confort, sin embargo casi siempre aceptaba el riesgo.

Lo curioso de todo esto radica en que nuestra convivencia era realmente muy natural, no me sentía incómoda en ningún aspecto en su presencia ni nada parecido ¿Qué tan raro era sentirme tan cómoda junto a la persona que quiso atraparme durante tanto tiempo?

Yo misma no tengo una respuesta clara, prefiero simplemente dejarme llevar por mi instinto y confiar en él.

Llevo días ayudando con la planificación del shooting que se retrasó y que básicamente se está replanteando a partir de cero desde el momento en que sugerí que quizás sería buena idea hacer una sesión en donde se pudiese tomar como tema principal "el cambio". Sinceramente fue algo que simplemente dije en voz alta, pensando en todo lo que había sucedido en éste poco tiempo, todo lo que había cambiado en nuestras vidas y... bueno, el señor Agreste inmediatamente se vió interesando en mi pequeño desliz y me pidió que se lo explicase... Obviamente no me esperaba que fuese a cancelar todo lo que ya tenía planeado. Por suerte logré convencerlo de que el shooting se podía reinventar con las prendas que ya existían, pues él quería incluso diseñar una nueva línea especialmente para el tema.

- Es usted una chica verdaderamente excepcional, señorita Dupain. Con exquisito gusto y excelentes ideas -

¿Debo suponer que eso es un... "Estoy de acuerdo"?

- Muchas gracias, señor Agreste... -

- Tu no tienes que agradecerme nada. Es para mi un gusto que a pesar de todo..., usted aún quiera venir a esta casa, y entiendo que mucho tiene que ver el hecho de que mi hijo es su novio, pero considerando que usted es Ladybug y yo... fui... -

- No se preocupe más por eso, señor Agreste. Tanto Adrien como yo entendemos sus razones y no se guarda ninguna clase de rencor. No se lo tenga usted mismo, eso no puede ser bueno. Aquí estaremos Adrien y yo para ayudarlo a pasar su arresto de la mejor manera posible...-

- Disculpe, señor. Les traigo un poco de agua helada... -

La suave pero seria voz de Nathalie nos hizo distraernos de nuestra conversación, siendo el señor Agreste quien se encargaba de recibir la jarra con agua de frutas y hielos junto con los vasos que Nathalie había traído para nosotros.

- Gracias Nathalie, pero... ¿Y Adrien? Se suponía que fuera él quien nos haría el favor de traer el agua... Tu ya no eres más mi asistente, eres una invitada en esta casa, no tienes porqué hacer estas cosas -

Nathalie rió por lo bajo.

- ¿Eso quiere decir que ahora el joven Adrien es su asistente, señor? - Bromeó, embozando una bonita sonrisa que últimamente solía lucir siempre que estaba cerca del señor Agreste.

- N-no, pero es mi hijo y él iba a hacernos el favor. Tu deberías estar descansando -

- ¿Más? Si paso un minuto más en ese cuarto sin hacer nada, me voy a volver loca. Entienda, señor -

- Ehm... perdón, pero... Regreso en un momento ¿si? - Dije, interrumpiendo un poco su charla, mientras me acercaba a la puerta de la oficina - Voy con Adrien unos minutos en lo que... se refresca un poco, señor Agreste. ¿Nathalie? ¿Sabes en dónde está Adrien ahora? -

- Claro, estaba en el patio trasero -

- ¡Gracias! ¡No tardo más de 10 minutos! - Me encargué en enfatizar en el tiempo que tardaría para que así ellos mismos pudieran medir lo que sea que fueran a hacer en mi ausencia...

Y es que era más que obvio que había algo entre ellos, digo... Escucharlos hacer el amor tan seguido no era para nada imaginaciones mías ni de Adrien. Lo curioso estaba en que siempre que se encontraban frente a alguien más, lo ocultaban con muchas ganas, o más o menos... Esas miradas que se daban eran muy reveladoras, aun que ellos quisiesen negarlo ¿Pero a quién pretenden engañar? ¿Eran tan inocentes? Es decir... ¡Hay cámaras en el salón y en la oficina en la que ahora están! Al menos los policías que vigilan las cámaras ya deben de estar más que enterados de su... ¿romance?

Cuando salí de la oficina cerré la puerta tras de mi y me recargué disimuladamente en la puerta para intentar escuchar algo dentro.

- Hey, hola... - Saludé al policía de turno que se mantenía firme justo en la entrada principal; él tan solo alzó la mano a modo de saludo.

- Nathalie, te he dicho que dejes de llamarme "señor", no es necesario -

- Es... ¿la costumbre? -

- Si, me imagino... - Silencio... ¡¿la habrá besado?! - Y dime... ¿Acaso te aburres en ese cuarto cuando yo estoy contigo? -

¡Ay, dios!

- Nunca, es imposible de esa manera...-

- Me alegra. Me estaba empezando a preocupar que no fuese capaz de...entretenerte lo suficiente -

- Imposible. A tu lado jamás me aburriría... Gabriel -

- ¿Marinette? -

- ¡Aaay! ¡Adrien! -

- ¿Todo bien, señorita Dupain? - Preguntó el policía al haberse alterado también por mi reacción a la llegada del Adrien, y es que estaba tan concentrada en escuchar algo que perdí la percepción de mi alrededor.

- Todo bien, gracias... je... Ven, Adrien. ¿Vamos por algo de agua? -

Sin esperar su respuesta, jalé a mi novio por uno de sus antebrazos para llevarmelo hasta el comedor de su mansión.

- Wo... ¿Viste el auto que me arrolló? Porque yo no - Dijo Adrien un tanto confundido.

- Lo siento, gatito. Pero creí que era buena idea darles privacidad a... tu padre y a Nathalie -

- ¿Privacidad? -

Rodé los ojos al notar que Adrien no alcanzaba a entender.

- Estaban dentro de la oficina... Los dejé solos para ver si alcanzaba a escuchar algo que delatara que están juntos -

- ¿Bromeas? Hacen el amor como conejos cada que pueden. Obvio tienen algo... -

- Si, bueno, pero no porque tengan sexo quiere decir que tengan "algo" - Dije, haciendo las comillas en la última palabra con mis dedos. - Se hablan con voz melosa y toda la cosa. Yo creo que son pareja, pero por alguna razón se empeñan en ocultarlo -

- Debe ser algo muy nuevo para ambos, sobre todo para mi padre. Ya sabes,... por lo de mi madre. No hay que presionarlos, cuando quieran sacarlo a la luz, saldrá-

Asentí dándole la razón. Ojalá que así sea y ambos puedan ser felices juntos, darle vuelta a la página y comenzar un nuevo futuro.

·Luka·

El solo poder ver su sonrisa me es suficiente... Y aun con ello debo aceptar que me siento celoso.

Me creí capaz de enamorarla, sin embargo nunca debí tomarme el atrevimiento de querer mandar sobre su corazón. El resultado, con o sin Adrien, hubiese sido el mismo siempre: Marinette jamás me habría amado; simplemente nunca estuvimos destinados.

Hubo noches en los que no podía dormir pensando en todo esto, primero me lamentaba y creía odiar a Adrien Agreste por haberme arrebatado lo que yo más quería, después... simplemente acepté la realidad y fue así que comencé a conciliar de nuevo el sueño.

Soy humano y muy contrario a lo que todos piensan, también me afecta lo que pasa a mi alrededor, sin embargo suelo ser muy introvertido, me refugio en mi música e intento encontrar paz interior con ella... pero eso no significa que no sufra. La gente suele tener la idea de que soy una persona muy madura porque no suelo mostrarme alterado ante ciertas circunstancias... Sin embargo la mayoría de las ocasiones por dentro estoy hecho un lío que ni yo mismo logro controlar ¿Eso es ser maduro?

Quizás lo que realmente me caracteriza es el hecho de que gracias a eso tengo más tiempo para pensar las cosas antes de poder externar mi sentir y así actuar de la manera más coherente.

¿Por qué les hablo de esto? No lo sé. Supongo que es bueno que al menos alguien sepa como soy en realidad... además de Juleka y mi madre. Ahora que lo pienso... Jamás se lo dije a Marinette, algo muy irónico porque siempre creí que con ella era totalmente sincero, quien realmente quería ser... y sin embargo con ese pensamiento en mente no fui capaz de acudir a ella cuando pasó lo de mi padre.

Hay una persona que conocí... una que me está enseñando a expresar lo que siento, una que es directa y que incluso podría parecer muy fría... "La Reina del Hielo" le decía Marinette. Yo no creo que sea para tanto... Es decir, siempre hay una razón que hace a las personas ser como son.

No creí llegar a toparme de nuevo con ella después de esa cita doble en donde ella salió con Adrien, no la traté mucho, apenas si nos saludamos aquella ocasión. En ese momento tuve una impresión algo negativa de ella; parecía ser una persona muy posesiva, narcisista y egoísta, supongo que de cierta manera si lo es, pero... tiene muchas razones para serlo... Fue criada de una manera en la que la obligaron a ser "perfecta", a nunca equivocarse, a sentirse superior porque supuestamente su familia lo era... "Es tu naturaleza, debes ser así", es lo que su madre le repetía. Vive tan limitada que da pena.

Kagami Tsuguri es realmente una persona interesante...

¿Cómo volví a toparme con ella?

A pesar de todo lo ocurrido...sigo siendo bastante unido a Marinette, nos llevamos bien, nos... queremos, así que tenemos una amistad bastante normal, por lo que no hay problema si de repente me cuelo en alguna de sus reuniones, sobre todo pensando en que una de sus amigas es mi hermana... El asunto es que en un par de ellas Adrien invitó a Kagami. Se le veía siempre apartada del grupo, no encajaba incluso a pesar de que Adrien intentaba incluirla en todas las actividades. Noté en su mirada un sentimiento que yo bien conocía y supongo que fue eso lo que me llevó a hablar con ella.

Al principio se notaba reacia a contestarme y era evidentemente que solo lo hacía por cortesía. Fue hasta una segunda reunión en que quise preguntar directamente por mis sospechas.

- Estás enamorada de Adrien ¿Verdad? -

Su expresión fue todo un poema en ese momento, pero eso fue suficiente para confirmar lo que sospechaba.

Primero se mostró ofendida e incluso se alejó de mi, sin embargo ese mismo día, cuando ya todos se iban, se aseguró de que nadie estuviese cerca para responder al fin a mi afirmación.

Ella y yo somos dos corazones rotos... quizás el mío un poco más que el suyo, aunque esto no se trata de comparar nada... No puedo evitar preguntarme si entre nosotros podremos sanarnos.

Desde ese día pareciese que el destino nos juega bromas al por mayor, pues terminamos encontrándonos muy seguido por la calle, incluso ya he conocido a su madre, quien como Kagami, en un principio no quiso que me le acercara ni a ella ni a su hija, pero las situaciones en las que nos encontrábamos han sido tan curiosas que incluso la señora Tsuguri parece estar acostumbrándose a mi presencia.

No sé que nos depare el destino, lo único que si sé es que no planeo ponerle ningún obstáculo y simplemente dejar que las cosas fluyan, como siempre debió ser...

Es hora de pasar página y componer una nueva canción.

·Adrien·

- ¿Estás bien, Chat? -

- Mejor que nunca, mi lady -

Supongo que es fácil que se preocupe por mi después de que un tipo me hubiese pegado directamente en la cabeza con un bate de baseball ¿Correcto? Que suerte que la magia de los trajes nos protegen de prácticamente todo, de no ser así, seguro que estaría ya en el piso con una contusión cerebral.

- ¿Lo hicimos? - Dijo ella, alzando su puño para hacer lo que siempre solíamos hacer después de terminar una batalla, aunque en este caso más bien se trataba de la captura de un criminal que acababa de intentar asaltar a un par de señoras mayores.

- Lo hicimos - Respondí juntando mi puño con el de ella - Pero el día es largo y aún es posible que nos encontremos con un par de criminales más por ahí -

Mi querida novia se aseguró de que las señoras que acabábamos de salvar se encontraran bien y finalmente les dejó el resto a los oficiales en la zona para que se encargaran. Finalmente nos retiramos con del lugar con ayuda de nuestras armas para poder mantener una conversación un poco más privada.

- Cuando sea guardián, le daré su miraculous a Alya para que nos ayude en los patrullajes, así quizás podríamos repartirnos los días o algo parecido, así nadie tendría que estar demasiado tiempo ni demasiados días fuera de casa, digo ¡Necesitamos vida social! y te lo dice alguien que no la tuvo durante muchos años de su vida - Comenté una vez que estuvimos quietos en lo alto de una edificio de unos 6 pisos, observando la ciudad.

Marinette se me quedó viendo unos segundos y la verdad no sabía si estaba analizando lo que acaba de decir o si simplemente se había quedado ida.

- Esa es... una...-

- ¿Pésima idea? si, lo sé -

- ¡No! Es una buena idea, de hecho. Ahora que no está ... bueno, ya sabes... tu padre...-

- Tranquila, sabes que puedes hablar de eso con normalidad, no es como que me quiera pegar un tiro cada vez que me recuerdan que mi padre fue Hawk Moth - Le tranquilicé, aun que ya no estoy seguro de que haya funcionado.

- bueno... Ahora que ya no está Hawk Moth persiguiéndonos, es más seguro dejar que alguien más porte un Miraculous de manera permanente -

Sonreí ante la aprobación de Marinette, de quien mucho me importa su opinión, cabe decir.

- Hablando de eso... ¿Me acompañas hoy a casa del Maestro Fu? A veces se vuelve muy tedioso, pero siempre que estás tu es mejor y también aportas mucho -

- Uhmmm, supongo que primero deberé avisar a mis padres. Se supone que los ayude en la panadería hoy... -

- En ese caso no te preocupes, ve con tus padres... pero debes prometer que irás a visitarme por la noche, ya sabes... ¿Por la ventana? -

Marinette no pudo evitar reir un poco ante mi obvio insinuación.

- Ahí estaré, gatito...-

Al cabo de media hora más nos despedimos discretamente, pues de día era mucho más fácil que alguien pudiese vernos .

Tenemos varios horarios de patrullajes, por si se lo preguntan; idea de mi querida catarina, pues era cierto que cualquier persona que quisiera hacer de las suyas fácilmente podría aprender el patrón, así que básicamente elegimos al azar. Lo único obvio para ellos es que Ladybug es una estudiante y "no está disponible" en horarios de clase, pero en eso se equivocan, pues Marinette tiene el permiso de la escuela para poder salir de clases cuando ella lo vea necesario o cuando la llamen de la policía, es por eso que ella sale sola justo en esos momentos; ya no es tan fácil ocultar mi identidad como Chat Noir ahora que los casos son tan aislados y no causan un alboroto masivo.

ooo

Cuando llegué a casa después de mi "clase" con el Maestro Fu y una de mis tantas clases de esgrima, terminé muerto, tanto que simplemente me aseguré de alimentar a Plagg antes de se quejara y me aventé a la cama, lugar en donde casi inmediatamente me quedé dormido.

Supongo que se preguntarán si sigo con mis multiples clases obligatorias, la respuesta es... ¿mas o menos? El esgrima sigue en pie, me gusta y allí tengo a varios amigos, incluyendo a Kagami y definitivamente seguiré practicando al piano, pero solo cuando me apetezca, pues es un instrumento que en verdad disfruto tocar. Las clases de chino se han cancelado, de ahora en más seré autodidacta, es decir, no quiero perder el idioma, es interesante y creo que me servirá si llego a conocer algún otro familiar de Marinette que lo hable ¿Verdad? Y las clases particulares que Nathalie me daba definitivamente ya son parte de pasado, ahora el resto del tiempo Nathalie sigue organizándolo, a pesar de que le dije que no era necesario...pues ya no es oficialmente la "asistente" de mi padre, sin embargo ella insiste así que... ¿Quién soy yo para negárselo? La verdad es que me ayuda mucho y fuera de eso, me siento muy feliz de verla de nuevo con energía, siempre al pendiente de lo que mi padre y Marinette necesiten en sus reuniones.

...

No sé cuánto tiempo llevo dormido o si realmente me dormí, pero de pronto siento un calor en mi entrepierna que me hace removerme en la cama, sin embargo estoy tan perdido y relajado que no quiero abrir aún los ojos.

Pronto ese calor aumenta y de la nada siento una humedad demasiado conocida. Abro un ojo ligeramente y entre la oscuridad alcanzo a notar la silueta de alguien más. Su cabeza sube y baja a la altura de mi cintura y un escalofrío recorre toda mi columna al tiempo que una sensación verdaderamente deliciosa alerta mis sentidos y me hace jadear involuntariamente.

- Mm... Buenas noches, bello durmiente -

Saluda aquella intrusa de adorables coletas, dulce voz y pervertida mente, para después seguir en su labor con la erección que apresaba en una de sus manos para poder llevársela a la boca sin mayor problema.

- Creo que voy a querer que me despiertes más seguido de esta manera, Bugaboo -

Ella ni siquiera se dignó a responderme, aunque a decir verdad se lo agradezco, pues era demasiado bueno lo que estaba haciendo con su boca como para pretender detenerla de ninguna manera.

Pronto el juego entre su mano y su boca me hizo comenzar a temblar, el placer iba en aumento y mi respiración pagaba la factura de aquello. Mi cuerpo me pedía al fin tener una liberación pero la excitación me decía que necesitaba hundirme dentro de ella...

Así que, sin decir nada, me estiré un poco para alcanzar a abrir el cajón de la mesa de noche a mi derecha y saqué de allí un condón nuevo que dejé a un lado solo para detener aquella increíble felación que mi sexy novia me regalaba gustosa.

- Hey... - Se quejó al verse obligada por mis manos sobre sus hombros a arrodillarse sobre el colchón.

- A veces dudo mucho sobre si a ti te gusta más chuparmela o si a mi me gusta más que lo hagas -

- Qué vulgar suena eso - Dijo ella, fingiendo molestia e indignación.

Riendo y sin siquiera molestarme en quitarme la ropa, rodeé el pequeño y perfecto cuerpo de Marinette para posicionarme detrás de ella, no dudando ni un momento en empujarla suavemente por la espalda para obligarla a inclinarse y apoyarse en 4 sobre la cama.

- ¿Qué pretendes, Agreste? ¿Piensas profanarme? -

- ¿Lo dice la que se metió sin avisar a mi habitación y literalmente me "profanó"? Además, no me has detenido, así que... - Bajé su pantalón junto con sus bragas hasta media pierna, suficiente para dejarme entrar en ella sin problema. Tomé el condón que unos minutos atrás había sacado de mi cajón y me lo coloqué sin mayor problema para después colocar la punta de mi erección justo en la entrada ya húmeda de Marinette, solo para tentarla un poco, aunque la verdad era que moría por hundirme en ella.

En respuesta Marinette meneó sus caderas y se impulsó un poco hacia atrás para hacerme entrar, sin embargo se lo negué empujándola un poco con mis manos desde sus caderas.

- ¿Qué pasa, hermosa? ¿No decías hace un momento que no querías ser...profanada? -

- Yo nunca dije eso - Aclaró- Adrien Agreste, deja de jugar conmigo y entra de una buena vez - Reclamó ella, excitándome con esa ansiedad por quererme dentro - ¿O es que piensas desperdiciar lo mojada que estoy? -

Ese último comentario me hizo morderme el labio inferior con fuerza y comprobar con uno de mis pulgares lo que ella afirmaba, llevándome la deliciosa sorpresa de que era totalmente verdad por lo que sin demorar ni un segundo más entré en ella deslizándome lentamente, logrando así arrancarle un largo gemido que por poco y me nubla los sentidos, eso dejando de lado lo increíble que sus paredes me apretaban, evidenciando así lo mucho que ella lo disfrutaba.

·Marinette·

La penetraciones que Adrien daba era lentas pero fuertes, recargándose de vez en cuanto sobre mi espalda para besar mi cuello o mejilla mientras que al mismo tiempo colaba una de sus manos por debajo de mi blusa para apretar y masajear uno de mis senos.

- Quítate esto ¿Quieres, hermosa? - Susurró él a mi oído, refiriéndose a mi blusa - Desnúdate para mi ¿Si? - O bueno, más bien a toda mi ropa...

No respondí, casi nunca lo hacía. Tan solo me limité a cumplir con su petición y me apoyé sobre mis rodillas mientras él seguía penetrándome, dándome algo de apoyo con sus manos en mis caderas. Así, fácilmente deslicé mi blusa hacia arriba y un segundo después él mismo se encargaba de desabrochar mi sostén.

- Que atento... -

- Yo siempre. Por nada. - Dijo en un tono divertido no perdiendo tiempo para volver a masajear mis ahora desnudos senos, logrando así que la piel se me erizara de pies a cabeza.

Lo que pasó a partir de allí esta vez se los dejaré a su imaginación, solo que sepan que fue igual de intenso y maravilloso como siempre suele serlo...y un poco más.

ooo

- ¡Mirate! ¡Estás hermosa! Dios, creo que voy a morir de ternura -

La aguda voz de Colette casi me lastima los tímpanos cuando gritó aquello tras haber terminado de maquillarme. La sesión de fotos al fin se llevaría a cabo y desde el inicio me habían interceptado ella junto con Stephanie para las pruebas de maquillaje.

- Vaya... Siento que no parezco yo - Dije, mirando mi reflejo en el espejo de cuerpo completo que se encontraba delante de mi.

- Sea como sea, sigues siendo hermosa, Marinette -

La voz de mi apuesto novio se hizo oir en el lugar llamando la atención de todas.

- Lo mismo digo yo - Afirmó Sthepanie, asintiendo graciosamente con la cabeza.

- Basta, me avergüenzan - Me quejé, sintiendo mis mejillas arder.

- ¿Avergonzarte de tu belleza? Bueno, yo estoy muy orgulloso de tener a una novia tan hermosa -

Ok, si antes estaba sonrojada, estoy segura que ahora mismo parecería un tomate de no ser por el maquillaje que llevo encima.

- ¿No son adorables? - Comentó Colette con ambas manos en sus mejillas, genuinamente enternecida con nosotros. Stephie volvió a asentir con la cabeza repetidas veces.

- jajajaja adorable ella ¿Yo qué? - Dijo Adrien, refiriéndose a mi y logrando que Colette volviese a apretar sus mejillas - Me encantaría seguir adulando a mi novia, pero Sebastian la necesita para la elección de las prendas. Lamento decirles que se van a tener que encargar de mi de ahora en adelante -

Gracias a aquello fue que pude ir al fin con Sebastian, con quien debí haber ido desde que llegué al foro, ya que creo yo era lo más importante por decidir, pero Colette y Stephie me interceptaron desde el principio y no pude zafarme de ellas. Sinceramente no le veía el caso a maquillarme desde tan temprano.

Así pues, dejé a mi novio en manos de tan encantadoras chicas (y no, no es sarcasmo...), y me encaminé hasta donde se encontraban Sebastian junto con Jerome, que sostenía una tablet muy al estilo de Nathalie; ambos veían hacía varios racks móviles repletos con la ropa que anteriormente se había elegido como candidata para el shooting, sin embargo no toda se iba a ocupar, y ahí es en donde yo entro.

- ¡Marinette! Que bueno que llegas, el señor Agreste quería discutir un poco sobre las prendas principales -

Confundida, miré con extrañeza a Sebastian al saber que el señor Agreste no podía estar presente, sin embargo pronto entendí la razón por la que Jerome sostenía la tablet con la pantalla hacia afuera, pues tal como Nathalie, lo hacía para mantener una conversación con el señor Agreste vía internet.

- ¡Oh! Hola Señor Agreste... - Saludé torpemente - ehm... bueno, como ya habíamos platicado en su casa, creo que lo mejor es prestar más atención al traje verde para Adrien y al morado para mi. Será un bonito juego de colores, ya que por la tonalidad que se usó son complementarios. Estos sobre el fondo blanco que ya se preparó, después podemos jugar con las demás prendas que tenemos disponibles -

- Me parece excelente idea, pero me gustaría que también probaran con el vestido rojo en combinación con el traje verde. -

-Por supuesto, no podría estar más de acuerdo - Sonreí.

- Perfecto, a partir de aquí dejo todo en sus manos. Confío en ustedes. -

Cuando al fin la llamada se dio por terminada, tanto Jerome como Sebastian hablaron sobre lo distinto que era el comportamiento del señor Agreste; su forma de hablar, incluso su mirada. Claro era que para ellos el hecho de que el padre se Adrien no estuviese presente en la sesión fotográfica, así era la mayoría de las ocasiones, sin embargo desconocían totalmente lo que había actualmente detrás de eso, lo que también explicaba aquel "cambio de actitud" que tanto se empeñaban en recalcar.

Debo decir que todo salió de maravilla después, bueno... quizás no hasta el punto en que fue mi turno al fin de posar frente a la cámara en solitario, sin embargo tuve mucho apoyo de parte de Adrien para poder desenvolverme correctamente y poco a poco fui ganando confianza. Ya para cuando Adrien se me unió en las fotos, todo se dió con naturalidad y pudimos terminar con todos los conjuntos sin mayor problema.

·Adrien·

- Jerome, no dejes que se vaya todavía, entretenla, regreso en un minuto -

El corazón me latía como loco dentro del pecho, tanto que casi podría decir que no era algo sano, sin embargo era algo incontrolable. Estaba tan nervioso como jamás había estado y rogaba porque todo saliera bien.

La sesión ya había terminado y aún así pedí a Jerome que me apoyara para que Marinette permaneciera en el set mientras yo iba en busca del anillo que había dejado al cuidado de Plagg mientras que yo trabajaba.

- ¡Plagg!... pssst ¿Plagg? - Llamé a mi kwami en voz baja para hacerlo salir pero él no salió. Sin embargo alcancé a escuchar un ligero ronroneo que rápidamente me indicó que mi amigo se había quedado dormido por lo que no tardé en ponerme a buscarlo entre las telas.

Allí estaba él, dormido plácidamente con un anillo de oro rosado delgado haciendo de collar alrededor de su cuello.

- Lo siento amigo, pero necesito esto - Susurré, tomando el cuerpo de Plagg entre mis manos, acción que lo despertó pero no lo suficiente como para estar totalmente consciente.

- Cam...mem..bert - dijo, moviendo sus manitas hacia el frente como buscando un poco de su amado queso. No puse evitar reir.

- Plagg, ya es momento. Despierta...-

- ¿Que? ...¿eh?... ¿Por qué tardaste tanto? -

- Porque estaba trabajando ¿Recuerdas? pero ya hemos terminado y yo estoy tardando más de la cuenta para regresar con Marinette ¿Me lo regresas? - Dije, señalando el anillo en su cuello.

- ¡Ah! Ah, si. - Respondió él cayendo en la cuenta de que llevaba "puesta" la joya por lo que se la quitó y me la entregó - ¿Estás seguro de esto, muchacho? -

- Jamás he estado tan seguro de nada en la vida como lo estoy ahora. -

- Pues adelante, galán, yo estaré cerca junto con Tikki. Ve, ve...-

Sonreí a mi amigo mientras lo veía revolver las telas en donde él estaba dormido, descubriendo que Tikki se encontraba con él. Ya no supe que más pasó ya que salí apresurado hasta volver al set, lugar en donde Jerome y Sebastian mantenían ocupada a Marinette con la excusa de unas fotos extras que había pedido de último momento mi padre. Muy convincente.

Respiré profundamente, todo el staff sabía lo que estaba a punto de hacer y yo casi sentía el corazón en la garganta.

¿A que esperas? Todos te observan.

Oh, y yo que creí extinta esa voz en mi cabeza llamada "subconciencia"

Puf...¿Y si me rechaza?

Pues sino le preguntas ni siquiera eso hará y te quedarás con la duda.

Me tiembla todo, se me caerá el anillo ¿Y si se pierde?

¡Ve de una maldita vez!

Rigido como una roca me obligué a caminar e interrumpir las fotos, o eso creí...ya que de hecho el sonido del obturador seguía escuchándose.

- ¿Adrien? ¿Pasa algo? - Preguntó mi bella novia con cara de auténtica confusión. Seguro que me notaba raro.

- Pasa... -

Apreté el anillo contra mi palma y con ello intenté reunir coraje, digo...no es como que estuviera a punto de pedirle matrimonio...

No, en serio, no haré eso...Y es lo que me tiene así de intranquilo; era fácil que se lo tomara a mal ¡Y no es que no quiera casarme con ella! ¡Es eso ahora uno de mis mayores sueños en la vida!

- ¿Amor? - Volvió a llamar Marinette ya un poco más nerviosa debido a las miradas de todos sobre nosotros.

- ¡Tu puedes! - Gritó a todo pulmón una entusiasmada Colette, haciendo eco en el set.

Marinette miró a Colette y luego a todos los que se encontraban a nuestro al rededor.

- Adrien... ¿Qué está pasando? En serio, esto ya no es nada normal -

Di un suspiro y también miré a Colette, pero de manera reprobatoria, a lo que ella se escondió detrás de Stephie casi como si quisiera ponerla de escudo.

La verdad fue que no pude evitar reírme, quizás eso me ayudó a relajarme, no lo sé, pero gracias a ello pude reaccionar para tomar una de las manos de Marinette entre la mía libre.

- ¿Sabes que te amo muchísimo, verdad? - Pregunté y ella asintió con un ligero rubor en sus mejillas. - Y estoy seguro de que nada me haría más feliz en esta vida que poder vivirla a tu lado por siempre, pero... somos aún muy jóvenes, debemos terminar nuestros estudios y cumplir nuestros...otros sueños - Ella volvió a asentir y me preocupó no saber qué pasaba por su cabeza tras lo que estaba diciéndole, siendo aún peor el sentimiento cuando noté que sus ojos se cristalizaban así que me obligué a mi mismo a ir a grano de una vez por todas. - Así que... aquí, frente a todas estas personas, quiero entregarte este anillo - Dije, mostrándole la joya que hasta ese momento había permanecido oculta en mi otra mano - ... y con él, prometerte que mi corazón te pertenecerá por siempre y que esperaré lo que fuese necesario para pedir al fin tu mano en matrimonio, si... estás de acuerdo... -

Un "aaaww" generalizado se escuchó en el set después de mi discurso, pero Marinette aún no reaccionaba.

- Tonto... - Susurró, dejando derramar lágrimas por su mejillas y limpiándolas inmediatamente con la palma de sus manos - y yo que creí que no podías ser más perfecto, Adrien Agreste. - Miró el anillo y lo tomó entre sus dedos, siendo ella misma quien se lo colocase en su dedo anular en la mano izquierda - Podría esperar la eternidad si fuese necesario, solo para poder vivir a tu lado como tu esposa-

Dicho esto, Marinette se lanzó a mis brazos para así poder besar mis labios, acción que yo recibí con todo el gusto y amor del mundo, aliviado y feliz por poder vivir este momento.

Los aplausos de los presentes no se hicieron esperar, así como felicitaciones y una lluvia de flashes que indicaban que Jerome estaba tomándonos fotos por montones.

- Tramposo... Ya lo sabías - Dijo de pronto mi bella novia y futura prometida, confundiéndome genuinamente.

- ¿Saber el que? -

- Mi respuesta ...-

Para ese momento la gente a nuestro al rededor parecía no existir para nosotros, el ruido no se escuchaba y las luces no molestaban, solo eramos ella y yo.

- Si, claro - Ironicé - No sabes como de nervioso estaba. Creí que me ibas a odiar por hacerte creer que se trataba de... bueno... ya sabes... -

- Shhh - Besó mis labios en un suave y rápido toque - Era obvio ¿no?... Siempre has sabido que...siempre seré tuya... -

Sonrió como un precioso ángel tras aquella hermosa frase que he adorado escucharla decir en cada momento y la abracé por la cintura para acercarla a mi y calentar mi corazón.

- ¿Siempre mía? - Le pregunté.

- Siempre tuya... - Afirmó.

- Y yo... Siempre tuyo, mi lady -

¿Qué obstáculos vendrán después? No lo sé, pero si estoy seguro de que con ella a mi lado todo será siempre posible, después de todo, ella es Ladybug, aquella hermosa catarina que lo puede todo ¿y yo? ese gato que siempre permanecerá leal a su lado y que no puede esperar a vivir cada día feliz como desde el mismo día en que ella me otorgó su amor.

FIN


Notas de la autora:

Y ESTO SE HA ACABAAADOOO! D: aaay no me la creo!

Tardé tanto tiempo en terminar esta historia, que por momentos creí que no lo lograría! Pero ustedes me mantenían motivada con sus comentarios reaccionando a la historia! algunos muy divertidos! :D y con sus votos que cada día han ido aumentando. Veo como muchas lindas personitas se leen de corrido la historia de principio a fin en muy poco tiempo! y eso es maravilloso porque eso me dice que la historia en serio les ha gustado!

Quería terminar ésta historia antes de que terminara el año... 3 meses después del penúltimo capítulo :( eso no estaba planeado... pero... al menos logré terminarlo en 2019.

Espero no haber decepcionado con este final quizás un tanto aburrido?... Ésta vez no fue tanto la falta de tiempo lo que me llevó a tardar tanto (aun que si hubo mucho de eso), si no más bien la falta de inspiración, y es que quería que el capítulo diera el ancho de un final digno, aun que no estoy segura de si lo logré pues es la primera vez que termino una historia :0 En fin...

¿QUIÉN VOTA POR UN EPÍLOGOOOO?!

y más importante, creo...

¿QUIÉN VOTA POR UN SPIN OFF-OS (o quizás hasta Two Shots) DE GABRIEL X NATHALIE?! XD

Si al menos 10 PERSONAS votan por epílogo y el spin off, entonces los hago! :D (Comenten en sus reviews!)

Por ahora solo me queda volver a agradecer su paciencia y su tiempo ^^ y no olviden seguirme en Instagram! me encuentran como KarlaHoshi.

Por cierto! tenemos NUEVA HISTORIA! en mi Wattpad! Así que corran a seguirme! mi nombre de usuario es Bacitakarla. Por el momento solo estaré publicando esa nueva historia que lleva por título "Quiero Conocerte" en mi wattpad, así que sino quieren perderserla ya saben que hacer :)

Por último pero no menos importante, una personita me acaba de preguntar por medio de un review si pienso hacer algún lemon Adrigami y es que la verdad lo dudo mucho, no es una pareja que me guste dentro de la serie, aunque quien sabe, "nunca digas nunca"... pero no prometo nada. Ya cuento con lemon lukanette, la historia es un one shot de título "Detrás de ti" :D sin embargo aun no hago alguna historia que incluya tooooodo el "hexagono" amoroso, por ahora solo me centraré en mi nueva historia que básicamente contiene marichat y adrinette :)

Eeeeeeen fin!

Besitos! nos leemos pronto! Feliz Año Nuevo!