5 años después…
- ¡Oh, estos niños son increíblemente escurridizos! Salgan inmediatamente de donde estén escondidos. Pony llevaba alrededor de dos horas buscando a los niños. No podía ser que siendo tan pequeños eran expertos en esconderse.
- ¿Los niños aparecieron? Pregunto una de las trabajadoras.
- No muchacha, si ya los hubiera encontrado no estaría aquí. En lugar de hacerme preguntas ayúdame a buscarlos, seguro están todos sucios, El Rey y la Reina están a punto de llegar.
- Pero que pasaría si… los niños salieron a esconderse a los jardines.
- Yo claramente les dije que podían jugar pero dentro del castillo, no fuera.
- Pero Pony son niños, es muy probable que estén fuera.
- El rostro de Pony se torno completamente rojo, un sentimiento de terror la invadió. De pronto una pregunta surgió en su mente ¿Y si los niños se perdieron? - ¡Vamos a los jardines! Dijo. Cuando estaba por salir, se topo en la entrada con las personas que esperaba ver más tarde.
- Oh… Majestades, sean bienvenidos. Dijo Pony haciendo una reverencia. ¿Co..comó estuvo el viaje?
- Inmediatamente varios trabajadores aparecieron para llevar sus equipajes respectivamente a su lugar. – Bueno, como sabrás este viaje precisamente no fue de diversión si no todo lo contrario, y estoy profundamente agotado. Dijo Terry.
- Oh, por supuesto ordenare que le preparen la tina en este momento.
- Gracias Pony es justo lo que necesitaba, que te parece eso mi amor. Dijo Terry mirando a Candy con ojos de deseo.
- Una sonrisa cómplice de ella le respondía a lo que ocurriría después en la alcoba. Pero primero necesito ver a mis niños, ¿Donde están mis hijos?
- Los nervios de Pony se evidenciaron. – Ay mi señora, yo… vera.
- ¿Paso algo con mis hijos? ¡Pony habla!
- Ellos… Cuando Pony estaba a punto de hablar y decir que no los encontraba hace ya más de dos horas, tres pequeños aparecieron corriendo y justo detrás de ellos se encontraba una de la trabajadoras.
- Pony sintió un gran alivio al verlos, se acerco sigilosamente a preguntarle a la empleada donde los había encontrado.
- Estaban en el jardín trasero.
- ¡Papi! Dijeron a unísono las dos pequeñas mellizas que al ver a su padre saltaron a sus brazos.
- ¡Mamá te extrañe mucho! Dijo Gabriel su hijo mayor.
- Yo también los extrañe mis amores.
- ¿Papi nos trajiste algo? Pregunto Caroline, una niña de ojos azules, cabello castaño, muy parecida a su padre excepto por una pequeñas pecas en su rostro que le daban un toque de su madre.
- Por supuesto que si, les traje regalos a todos.
- ¿A mí que me trajiste papi? Dijo Marianela, ella tenía el cabello rubio pero los ojos eran del mismo color de su padre y a diferencia de su hermana ella no tenia las pecas.
- A Ver primero… me podrías decir porque están así, pequeñas… Dijo Terry mirando a sus dos hijas.
- Las niñas se miraron sus vestidos, los cuales estaba cubiertos por hojas y su rostro estaban completamente manchados.
- Dos princesas no pueden estar de ese modo. Dijo Terry.
- Lo sentimos papá, pero ¿Por qué a Gabriel no le dices nada?
- Porque su hermano esta impecable.
- Era verdad, Gabriel era el único que no se había manchado, debido a que él se encontraba sentado en una de las banquetas leyendo un pequeño libro que le había regalado su abuelo Richard.
- Vayan a cambiarse y tendrán su obsequio.
- ¡Siii!
…
Al anochecer
- ¡Oh!
- ¿Qué paso mi amor, te pasa algo? Dijo Terry
- No, es solo que el viaje me dejo muy cansada, me duelen un poco los hombros.
- Tal vez esto te ayude. Dijo colocándose detrás de ella.
- Eh, no entien… ¡oh!
- Mucho mejor.
- Si, ¿Dónde aprendiste eso?
- Jaja, lo lei.
- Bueno, es muy relajante.
De pronto sus manos se detuvieron y bajaron a sus piernas elevándola en sus brazos.
- ¡Ah! Terry, pero que…
- Shhh, dejame consentirte.
- Pero. Silencio cualquier protesta con un beso apasionado mientras la llevaba a la tina que tenia lista. Comenzó a quitarle el vestido lentamente hasta que este cayó al piso, luego siguió con su ropa interior, entonces noto cierta rigidez en ella, ¿Acaso estaba nerviosa? La miro a los ojos y le pregunto ¿Qué ocurre, preciosa?
- Es… que… yo
- Vamos dilo.
- Yo… no soy la misma como cuando nos conocimos.
- ¿Y…?
- Toda yo he cambiado, sobre todo mi cuerpo. Dijo ella agachando la cabeza.
- Oh, claro que has cambiado y sobre todo tu cuerpo.
- ¿Lo ves?
- Pero escúchame, no son cambios malos, al contrario, estas más hermosa que antes.
- ¿Lo… lo dices en serio?
- Jamás te mentiría, ahora tus curvas me vuelven loco, trate de controlarme durante todo el viaje, pero ahora que estamos de regreso no puedo seguir aguantando estas ganas que tengo de ti.
- Terry…
- Te ame, te amo y te amare siempre, eres lo mejor que llego a mi vida, mi preciosa, mi esposa, mi reina.
Se amaron durante toda la noche, demostrando que su amor seguía intacto y más sólido que nunca.
Fin.
Hola…. (Estoy viva jaja) De nuevo disculpen mi ausencia. Aquí les traje el epilogo, si se que fue muy cortito pero no quería seguir haciéndolas esperar. ( En realidad tenía planeado un final diferente ya lo tenía listo para subir pero se borro todo, así es se malogro mi computadora y perdí todo lo que había hecho, pero en fin creo que esta versión esta mejor) Las dejo y nos vemos luego, no dire cuando pero será más prontito ahora que al fin tengo más tiempo.
