Todos los personajes y parte de la trama pertenecen a su creador. Sin más que decir les dejo el capítulo.

Una disculpa para los que leen esta historia de hecho, estaba indecisa si cancelarla puesto que mi tiempo es consumido mayoritariamente en la escuela y otras actividades, pero descarte la idea, así me tarde tiempo, esta historia será terminada.

Espero les guste.

CAPÍTULO XXVII: ARREGLANDO EL COMIENZO

NARRADOR

Un rojo tan oscuro como el vino tinto sobresalía del color rosa pálido de las paredes de una lujosa habitación. Muebles de la más alta calidad, cuadros y adornos de la mejor clase y lo que antes eran adorables muñecos de peluche, estaban cubiertos en casi toda su totalidad por aquel liquido espeso y oscuro.

La habitación estaba obsoleta de cualquier especie de ruino ajeno, asemejando que a simple oído no había nadie ahí, más sin embargo solo la respiración poco audible y entrecortada de una pequeña de tan solo pocos años de edad, era lo único vivo ahí.

Su vestido blanco y de porte elegante que llegaba por debajo de sus rodillas, estaba manchado, al igual sus manos y gran parte de su rostro. La pequeña intentó hacer el enorme esfuerzo por no respirar el aroma tan desagradable que desprendía, pero le era un poco difícil, sin poder controlarlo el olor tan impregnado a metal quemado llegaba hasta lo más profundo de sus fosas nasales, sintiendo por un momento el vómito subir y bajar por su garganta.

El temblor se empezó apoderar de su pequeño y frágil cuerpo y su cerebro empezó a entrar en un pequeño estado de shock. Las gotas de sangre resbalaban de sus manos de las cuales sostenían un arma metálica de punta blanca, lo soltó a los segundos por inercia, provocando un ruido que a duras penas se difundió por la habitación en un eco adusto.

El pequeño ruido aun así logro asustarla logrando despertar sus sentidos, pero su labio inferior aún temblaba a la par con su cuerpo, ligeras cotas de agua salada reclamaron salir con desespero de sus oculares y en un intento inútil de convencerse que era todo era irreal, se tubo al suelo abrazando sus rodillas sollozando. Repitiendo indefinidamente que lo que hizo no era real.

….

- ¡ALICE! -

La chica peli naranja abrió sus ojos volviendo a la realidad, la respiración pesada que sintió hace unos cuantos segundos se hizo más ligera, permitiéndole llenar sus pulmones con todo el aire posible. Intento recordar y hacer memoria de lo que paso por su mente no hace pocos segundos, pero su cabeza en esos momentos no daba para más haciendo imposible poder recordar aquello.

Se levanto bruscamente del suelo y un poco aún desorientada, fijo la vista a su alrededor.

¿estaba en la dimensión de la perdición? ¿Por qué parecía que todo estaba de cabeza?

- ¡guardianes! - grito desesperada – ¡Apollonir! –

-No es la dimensión de la perdición pequeña Alice, … es vestroia – observó pasmada a su alrededor con atención, tomó su cabeza con su mano derecha la caída tan brusca le provoco un enorme dolor en ella, aun no podía creer lo idiota que había sido, dejó a la tierra sin protección y a merced de Naga.

- ¡no! Este lugar…. no, este lugar no puede ser vestroia – el sentimiento de culpa la invadió.

-lo sentimos mucho pequeña Alice – ella volteo a verle a todos.

-no…yo lo siento, esto es mi culpa, yo ocasioné esto, pero les juro por mi vida, que esto regresara a hacer lo que era antes…. incluyéndote a ti abuelo, buscare la manera para remediarlo –

POV DAN

-runooo! – mi ritmo cardiaco se aceleró, sentí un golpe impotente en pecho al ver a runo en esa situación. Runo y Julie fueron encerradas en una habitación de celdas hechas de fango, y a mí era al único que habían dejado fuera.

- ¡vete, debes hacerlo! –

-pero…- no quería irme –

-largooo idiota! ¡Largo!- me grito – yo estaré bien – la mire a los ojos y les juro que sentí culpa, realmente no quería irme y dejarla sola en esto, es mi mejor amiga, y siempre me prometí protegerla, e irme significaba que no podía hacerlo.

Aun así, tuve que hacerlo.

-cuídate mucho, por favor – tome sus manos por fuera junto a las mías, y las bese. Se sorprendió y no dijo nada, yo solo le sonreí – te quiero – había deseado habérselo dicho hace mucho, pero la situación y menos ella con sus gritos y golpes me habían dejado, pero por fin lo hice, no me di el tiempo de esperar una respuesta, me despedí y salí corriendo hasta llegar a la salida, de no ser así, no hubiera tenido otra oportunidad de salir de ahí.

Eres terca, orgullosa y muy ruidosa runo, pero fuerte también, sé que lograras vencerlas porque eres runo, mi runo.

NARRADOR

-carta portal lista – tanto marucho como shun lanzaron sus cartas portal. El primero junto a sus bakugans se adentraron a lo profundo del lago, mientras shun combatiría contra el bakugan ventus.

-tu ni tu amigo y sus bakugans pasaran de aquí –

-Eso está por verse tentáculos volador- shun no dejaría que una vez mas lastimaran alguno de sus amigos, no dejaría que ese bakugan ganara a ninguna costa.

- ¿Cómo me dijiste? ¡No sabes con quien te estas metiendo mocoso insolente! – sonrió con superioridad al ver lo fácil que era molestarlo, tal vez podría divertirse, aunque sea un poco.

-yo creo que si… ¿listo skyrees? – el bakugan afirmo con su cabeza – adelante entonces – skyrees emprendió el vuelo hacia el cielo esperando un movimiento inteligente de ataque.

- ¿no atacaras?, ¿tan rápido te vencerás skyrees? –

-carta portal abierta, fusión de energía – ese movimiento tomo por sorpresa a su enemigo, más de la mitad del poder fue trasferido a skyrees, causando molestia en el bakugan ventus mutante.

- ¡malditos!, no pueden hacer esto, lo pagaran –

- ¿enserio? Acabo de trasferir más de la mitad de tus poderes a skyrees, me gustaría explicártelo hairadi, pero agotaría mi valioso tiempo – shun respondió con una sonrisa de superioridad, causando más enojo de hairadi.

- es hora de acabar todo esto – skyrees aprovechando la poca fuerza de su enemigo, utilizó un movimiento bruto, causando lastimar y derrumbando hacia el lago a hairadi.

Por el contrario, el bakugan con el que peleaba marucho y sus bakugans, salió arrojado del lago hasta la orilla, aparentemente a la vista de shun, derrotada.

- Eso fue más rápido de lo que creí, y no me estropee ninguna uña – dijo preyas asomándose a la superficie, uniéndose pocos segundos después, diablo y angelo con marucho en su hombro.

- Lo logramos shun –

-creo que sí – comentó no muy convencido el chico ninja, sentía algo no andaba bien.

Marucho se acercó al bakugan que derrotó una vez que salió del lago, comprobando que había vencido al bakugan aquos – ventus. Por el contrario, shun imito la acción de marucho frente al lago.

Un poco lejos de la vista de shun, Hairadi se encontraba debajo de la superficie a una gran profundidad. Su cuerpo muy apenas flotaba hundiéndose con rapidez gracias a su peso, pero justo cuando estaba por llegar a las profundidades del suelo sus ojos se abrieron en par.

-insolente mocoso! ¿piensa que puede derrotarme así de fácil? – sus facciones cambiaron demostrando lo muy furioso que se encontraba – ¡le demostrare de lo que realmente soy capaz! ¡taigan! – telepáticamente Hairadi intento comunicarse con su campanera.

Taigan, estando un poco aturdida, logro entender la señal de hairadi.

Marucho pegó un grito enorme cuando observó que Taigan había despertado, esta intento atacarlo, pero diablo fue más rápido, cargando a marucho lejos de sus ataques.

Por el contrario, shun no corrió con la misma suerte, skyrees se encontraba algo retirada donde el pelinegro se encontraba, por lo que hairadi aprovecho, saliendo del lago y tomando desprevenidamente de los hombros a shun, logrando lastimarlo a tal punto que sus garras se clavaron en su hombro izquierdo. El pelinegro mostró el dolor en su rostro, intentó moverse y forcejar el agarre cuando hairadi emprendió vuelo hacia el lado sur, pero eso causo que las garras se enterraran aún más haciéndolo gritar del dolor.

- ¡shun! – skyrees intento llegar hasta ellos.

-No tan depresiva querida skyrees, tornado de agua – Taigan, logro crear un remolino de agua en formada de tornado evitando que skyrees llegará hasta hairadi y shun – ninguno de ustedes interferirá en ello, es hora de pelear enserio, ¿cuatro contra uno? Eso si es algo injusto, poder agua - ante la sorpresa de marucho y los bakugans presentes, Taigan utilizó el poder del agua en el ambiente para poder clonarse tres veces a ella misma logrando un total de cuatro Taigans – creo que ahora si es justo – la bakugans sonrió maliciosamente – ¡que comience la batalla!

Por otro lado, shun aun se encontraba en las garras de hairadi, a pesar del dolor que eso causara, hacia todo el esfuerzo por forcejar e intentar que lo soltara.

- ¡sueltame tentáculo volador! –

- ¡no eras nada mas que un niñito insolente y molesto! – hairadi lo soltó en el aire, pero a la misma vez darle una patada en el estomago haciendo quedar a shun sin aire.

Sin aire suficiente y con una herida grave y profunda en su hombro, la caída era algo peligrosa, tomando en cuenta que a pesar de haber recibir un entrenamiento ninja las condiciones de su cuerpo en esos momentos no eran las mejores, sin embargo, tenia que hacer el mayor esfuerzo, su vida dependía de ello.

Como puedo, tomó la posición para caer flexionando ligeramente sus rodillas y manteniéndolas en una posición neutral, aun a pasar de haber hecho lo mejor posible por caer de buena manera, su condición no se lo permitió, golpeándose y falseándose la rodilla izquierda.

El dolor de su brazo y el ahora de su rodilla se mezcló, creándole una sensación de ardor por todo el cuerpo. Aun así, no tenía el tiempo para quejarse de ello, debía escapar del bakugan a como le era posible y esperar que skyrees o marucho aparecieran. Se levanto del suelo gimiendo inevitablemente del dolor que eso causaba, empezó a caminar se refugió en unas cuantas rocas.

- ¿Dónde estás pequeño mocoso terrestre? – con burla hairadi lo llamaba, shun sentía la corazonada enorme que hairadi sabia donde él se encontraba, pero que solo quería jugar con él – veamos tres rocas, de tin de tin de tin de tin, ¡eres tú! – shun cerro sus ojos, pensando que el ataque que hairadi lanzó había atinando a la roca donde él se encontraba – Mmm, creo que falle, entonces de tin de tin de tin…. - tal vez no volvería a correr con la misma suerte, su respiración era agitada y la sangre en su hombro se estaba acumulando logrando que algunas gotas llegaran al suelo, debía defenderse, la perdida de sangre continuamente le provocaría perder mas fuerza con los minutos que pasaran.

Tomó un kunai de su estuche que llevaba con él en uno de los bolsillos de su pantalón y fijo un poco la vista por fuera para lograr ver lo que haría hairadi.

-de tin, de tin, de tin, de tin, ¡TU! – el ataque llego demasiado rápido, apenas tuvo el tiempo de moverse del sitio, pero aun así lo logro, con todo el esfuerzo posible lanzo con la misma rapidez el kunai hacia hairadi.

Hairadi se quejó del dolor.

- ¡duele, duele, duele! - shun sonrió victorioso – O mejor no – la cara del dolor que segundos antes hairadi mostro fue actuación, y sin duda la que shun mostro terror ante ello – hasta aquí llegaste mocoso, ¡huracán! – hairadi dobló sus alas en el aire disparando plumas en forma de armas filosas creando la simulación de un huracán directo hasta shun.

El chico no se movió de su sitio, cerro sus ojos derrotado.

Dos segundos después, abrió los ojos pensando que hairadi se había equivocado de objetivo. Pero lo que se encontró lo sorprendió.

-jamás te atrevas a ponerle un dedo encima, que te quede claro, tentáculos voladores –

-Alice – susurro shun sorprendido, la chica había logrado derrotar a hairadi de un solo golpe con la ayuda de haidranoid. El bakugan ventus-aquos yacía en el suelo sin moverse de el derrotado.

A pesar de que shun estuviera lejos de donde ella se encontraba escucho perfectamente cuando él dijo su nombre, haidranoid voló hasta donde el chico pelinegro se encontraba, Alice bajó del bakugan, quedando cara a cara frente a shun.

-ahhh… - shun se quejó del dolor de sus heridas.

- ¡Shun! - Alice corrió a toda prisa hasta él, logro sostenerlo antes de que el chico cayera al suelo – por dios shun, ¿Qué te paso? – shun intento responder, pero un movimiento brusco que hizo al intentar zafarse de la peli naranja causo que se quejara aun mas del dolor – ¡deja de andar de idiota con nuestros problemas!, vuélvete a zafar idiota – con una mano la peli naranja lo tomo de su cabellera y jalo de esta –

- ¡duele! - shun se quejo

- Y a la otra no correrás con la misma suerte, seré yo quien ahora si termine contigo – al ver que shun ya no se opondría dejó su cabellera en paz, y comenzó inspeccionando las heridas. La más grave de ellas, era la de su hombro, su rodilla estaba un poco inflamada, pero sabia que aun así podía caminar, aunque sea con un poco de ayuda.

Debía concentrarse en su herida del hombro, también se encontraba agotada, el hecho de estar en vestroia tanto tiempo le consumía la energía de la parte del núcleo silente que estaba dentro de ella, solo le quedaba un poco, la usuaria para extraer el mal de la herida de shun.

- Esto te dolerá un poco – con una de sus manos toco el hombro de shun haciendo contacto directo con su herida. Shun se quejo inmensamente por el dolor, pero aun así no se movió siquiera – será solo un poco – Alice se sentía mal y preocupada en ver a shun en ese estado, le hacia recordar cuando el chico salía al bosque en una misión ninja encomendada por su abuelo y cuando venia de regreso, el chico venia lleno de heridas.

Poco a poco shun empezó a sentir un alivio en su hombro, como si el dolor fuera desapareciendo. Volteo a ver y la herida de su hombro ya no estaba.

- ¿Cómo lo hiciste? – le pregunto sorprendido.

-parte del núcleo silente se encuentra en mí, aprendí aprovecharlo de la mejor manera, extraje el mal de tu herida con la ayuda del núcleo –

Por unos segundos shun se quedo sin palabras, bajo su vista al suelo, tener a Alice frente suyo, recordar todo lo que pasó entre ellos, los sentimientos que sintió cuando la vio ese día convertirse en ella misma cuando se quitó la máscara, cuando dan decidido dejar que ella se quedara y se uniera ellos, y ver a Joe y ella besarse y que ella lo defendiera, eran recuerdos que seguían frescos en su mente, pero ahora ella estaba aquí, no con Joe con él y lo había salvado de muy posiblemente una muerte segura, tal vez simplemente se equivocó con ella.

Enmendar las cosas, eso haría, a pesar de que ella este con Joe, y ya no deba seguir pensando que entre ellos dos pueda existir algo, podía conformarse estado cercas y siendo su mejor amiga.

- Perdóname – lo dijo levantando su vista a ella, Alice se mostro sorprendida con su acción, shun no obtuvo una respuesta verbal de inmediato, en vez de ello la peli naranja lo rodeo con sus brazos por el cuello, abrazándolo y sollozando levemente en su hombro.

- te perdono mientras tu me perdones lo cabezota que fui – se separo un poco de él para verle frente a frente. Shun no podía sentirse mas que feliz de ello.

- claro que si – le respondió con una sonrisa enorme y correspondiendo, abrazándola. La posición en la que ambos se encontraban les resultaba de lo más cómodo, habían deseado poder hacerlo hace bastante tiempo, pero tanto el orgullo y coraje con el otro, les había ganado. Permanecieron unos cuentos segundos.

-creo que tanto abrazo, Joe le molestaría –

- ¿Joe? – Alice se rio, ¿Shun creía que Joe y ella eran novios acaso?

- No le veo la gracia Alice – ella intentaba parar un poco con su risa.

-lo lamento, pero es que es tan gracioso, ¡shun! ¿Joe y yo? Claro que no – shun frunció el ceño

-te besaste con el… - Alice no tenia ninguna idea del como shun supo eso.

-ese beso no significo nada…-

- y ¿Cuál sí? ¿el segundo? ¿el tercero acoso? ….–

- Este – sin previo a todo, Alice tomó las mejillas de shun en sus manos, acercó su rostro al de él uniendo sus labios en un beso algo brusco. Jamás en su vida creyó que se atrevería hacer algo como eso y menos con el niño que hace un par años moría de amor por él, niño que ahora había crecido tiendo catorce años al igual que ella.

A diferencia del beso que Joe le robo, en el cual no había sentido la magia que en estos momentos sentía con shun.

Pocos segundos cuando shun asimilo lo que estaba pasando, tomo las manos de Alice quitándolas de sus mejillas dejándolas sobre sus hombros, la tomo por la cintura y profundizo un poco mas el beso, moviendo sus labios junto a los de ella.

-¡SHUN! – ambos se separaron por el tremendo grito. Marucho junto a sus bakugans y skyrees, venían en su dirección.

Estando aun en el suelo y en la posición un tanto comprometedora, el color subió hasta sus rostros. Como shun no podía moverse tanto por su rodilla, Alice se dedicó a levantarse y ayudar a shun hacerlo también, observando que marucho ya había llegado junto a ellos.

- ¿shun estas bien? -preguntó skyrees preocupada, el chico asintió como respuesta, disminuyendo la angustia de su amiga.

- ¡Shun! ¿Alice? – la chica solo sonrió al pequeñín de su amigo – ¡Alice! Me alegre que estés aquí también, enserio y hydranoid también, es estupendo, shun ¿estas herido? – marucho ignoraba completamente lo que había sucedido hace poco con ellos.

-sí, solo un poco, pero gracias a Alice todo está mejor – shun volteo a verla sonriente, el color en sus rostros no desaparecía por completo, pero era algo que no les incomodaba en absoluto, Alice lo abrazo con algo de ternura en respuesta.

- ¿entonces ya son amigos? Que estupendo –

Ambos se miraron de frente ¿eran amigos después de ese beso? Ambos no sabían que responder exactamente, cosa que hydranoid noto, él había sido testigo de todo.

-creo que es momento de emprender camino hacia los demás, y salir de aquí – Alice agradeció eso gesto, de la misma forma debía comunicarles a los chicos algo importante.

-hydranoid tiene razón, chicos debemos irnos, ir por los demás y salir de aquí, esto es una trampa –

- ¿de qué hablas Alice? –

-Naga no se encuentra en vestroia, fue una trampa traernos hasta aquí, el se encuentra en la tierra –

- ¡caímos como ratones en la ratonera! Aunque hubiera sido mas atrayente con un poco de queso – preyas deliraba un poco.

-entonces no debemos perder mas el tiempo, vallamos por los demás y salgamos de aquí –

-si –

Marucho subió a los hombros de preyas.

- te ayudo, supongo que querrás ir con skyrees – el chico asintió.

- Alice, yo…-

-hablaremos luego de ello ¿si shun? –

- De acuerdo – el chico sonrió y ella también. Nuevamente sin que marucho los observara unieron sus labios en un pequeño beso de pico, se despidieron y ambos subieron a su respectivos bakugans, emprendiendo junto a marucho el trayecto hacia sus demás amigos.