DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a La Saga Crepúsculo, de la autora Stephenie Meyer, la trama es de mi completa autoría. Esta prohibida su adaptación parcial o total y su traducción a cualquier idioma.
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Fantasmas del Pasado.
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Flashback.
Camino de un lado a otro en mi habitación, EMBARAZADA esto era algo grande y era el mayor problema en que me había metido, me dejo caer en la tapa del retrete y me llevo las manos a la cabeza como demonios le contaba a Beau sobre esto, instintivamente me llevo las manos al vientre ¿podría ser posible que ese pequeño bulto estuviera vivo ahí dentro? Tontamente me río de mi misma, Jacob me había desgraciado la vida pero a la vez me dejaba un regalo solo para mí. Alguien que me amaría como yo empezaba a hacerlo.
—Bella todo está bien. —Beau llama a mi puerta.
—Si hermano todo está bien. —contesté mientras me vestía con un enorme suéter, así de ahora en adelante disimularía mi pequeña pancita.
—Bueno es hora de que bajes a cenar, papa está en casa. —Beau responde detrás de la puerta.
—Aquí estoy. —abro la puerta de par en par.
— ¿Estas enferma? —me mira extrañado.
—No, ¿por qué? —trato de disimular.
— ¿Qué haces con ese enorme suéter? —ríe mientras bajamos las escaleras al comedor.
—Me gusta estar así Beau. —respondo de mala manera.
Mientras cenábamos con Charlie este no me quitaba la mirada de encima eso era algo muy raro, él nunca me miraba.
— ¿Esa es la moda? —me señala con el tenedor.
— ¿A qué te refieres? —lo miro desafiante.
—Llevar esos horribles suéteres en pleno verano. —su voz se torna más acida.
—Así es, así que si les molesta pues acostúmbrense. —me levanto de la mesa fingiendo estar molesta.
Mientras salía de casa no podía dejar de estar nerviosa, tenía mucho miedo de que me descubrieran. Tenía que ser más astuta que mi familia.
Al bajarme del tren camino las pocas cuadras a casa de jane podía escuchar la música a más no reventar
Aquí estaremos bien, nadie nos molestara —le susurro al pequeño habitante dentro de mí.
— ¿Oye Bella por qué tardaste tanto? Alec me envuelve con un solo brazo.
—Tenía asuntos que resolver. —me aparto rápidamente de él.
—Descuida, no te has perdido de nada. —Jessica me pasa una cerveza.
Por un momento dudo, estaría bien o no para el pequeño.
— ¿Acaso no quieres? —me insiste.
—Claro que sí, sino no hubiera venido. —la tomo y le doy un largo trago.
4 meses después.
Los jeans prácticamente no me cerraban y el suéter que usaba tuve que cambiarlo por uno más grande, me veía extraña pero nadie lo notaba, desde hace meses usaba muchas capas de ropa.
—Pequeño pronto me dejaras sin ropa, acaricio mi prominente pancita.
Fantaseaba con que era un hermoso niño, podía imaginar el color de sus ojos, sus pequeñas manitas y cuando creciera diciéndome mamá. Realmente amaba a este bebe.
—Bella has engordado. —Mike me señala mientras le da una larga calada a su cigarro.
— ¿Y eso qué?, como mucho. —le grito mientras trataba de mantenerme de pie, realmente estaba borracha.
Camino por el departamento hacia el baño en la parte alta mi puta vejiga no aguantaba una cerveza, subo las escaleras con dificultad pero llego. No tenía ni la menor idea de lo que haría cuando este bebe saliera a este mundo.
Luego de usar el baño me detengo frente al espejo y mojo mis manos repetidas veces con el agua para refrescarme el rostro, necesitaba salir de ahí y tratar de alejarme de los vicios.
Caminaba hacia las escaleras cuando lo sentí pateando dentro de mí, él estaba ahí conmigo y sabía que todo estaría bien mientras nos tengamos el uno al otro de pronto tropiezo con el primer escalón y sin tiempo de reaccionar ruedo por las escaleras estrepitosamente como puedo me tomo de los barrotes y no llego hasta el suelo.
— ¿Bella estás bien? —Alec corre hacia mí.
—Sí, no te preocupes. —miento, sentía un inmenso dolor en la pelvis.
—Ya estoy por irme, si quieres te dejo en tu casa. —Alec reflejaba la preocupación en sus ojos.
Si tan solo pudiera contarle que estaba embarazada.
—Claro, ya estuvo bueno por hoy. —trato de sonar relajada.
El camino a mi casa fue en completo silencio, el dolor era soportable así que me tomaría una aspirina y guardaría reposo. En un día o dos estaría como nueva.
— ¿Bella realmente estás bien? —Alec me detiene cuando estaciona en frente de mi casa.
—Vulturi preocúpate por tus asuntos. —me bajo rápidamente, nadie podía enterarse.
Al entrar a la casa ya todos estaban dormidos obviamente eran las tres de la mañana fui directo a la cocina por un vaso de agua y rebusque en el botiquín de primeros auxilios, tome un paracetamol del frasco y me lo trague junto al agua así que con pasos silenciosos subí hasta mi habitación, era hora de dormir.
Despierto por un enorme dolor en la espalda, un dolor punzante que no me daba tregua trato de levantarme y al ver las sabanas llenas de sangre me llevo las manos a la boca no entendía lo que pasaba solo sabía que debía de moverme rápido a un hospital.
Estaba dispuesta correr el riesgo de que llamasen a Charlie solo para salvar a mi bebe.
Arranco las sabanas de mi cama y entro al baño podía sentir la sangre correr por mis piernas, me meto en la ducha para así quitar la sangre. A las apuradas me visto deportiva.
Que este bien, que este bien, que este bien.
Es lo único que podía pedirle a quien sea que estuviera escuchando mis plegarias.
Bajo las escaleras con rapidez aunque el dolor no me dejaba en paz era algo tarde así que Charlie no estaría en su despacho me adentre ahí para buscar la chequera de emergencias. Hace un año la había descubierto gracias a la bocota de Beau. Salgo de ahí y al cruzar la puerta hacia el exterior caigo arrodillada por el dolor, las lágrimas recorren mis mejillas pero con un gran esfuerzo me pongo de pie y salgo a la calle.
Camine casi una cuadra hasta que encontré un taxi vacío, prácticamente me lance al interior, este me dejo a las puertas del hospital podía ver cómo me miraba por el retrovisor, una niña con una enorme barriga.
Cruzar las puertas de la sala de emergencias fue aterrador, las enfermeras al verme acudieron a mi rápidamente me subieron a una camilla y me llevaron a urgencias.
Había un doctor a cargo este me examinaba con gran asombro.
— ¿Tu nombre? —me ocultaba con el estetoscopio.
—Isabella Swan. —respondo con gran dificultad.
— ¿Dónde están tus padres? —pregunto mientras esperaba el eco sonido.
—Nadie puede saber que estoy aquí. —chillo, el dolor era aún más fuerte.
—Sólo tienes 15 años tengo que llamar a servicios sociales. —sube mi blusa y busca el corazón del bebe en la pantalla.
—Usted ponga los ceros por su silencio. —logro sacar la chequera de mi bolsillo.
— ¿Estás loca?, debo avisarle a tus padres. —se niega.
—Nadie sabrá que usted me atendió, solo quiero silencio. —insisto.
—Está bien, luego pondré los ceros. —se concentra en él bebe.
Con rapidez me llevan al quirófano más alejado que pudieron encontrar y practicó una cesárea de emergencia, sólo quería que él estuviera bien me habían dormido de la cintura para abajo así que estaba al pendiente de todo lo que hablaban
Podía ver toallas ensangrentadas ir y venir. Sabía que sería un bebé prematuro pero tendría las fuerzas para cuando Charlie se enterase y no podría quitármelo.
Miro un muy pequeño bulto ser entregado a la enfermera esta rápidamente se lo lleva y mis ojos se llenan de lágrimas, era mi bebe pero no lloraba.
— ¿Por qué no llora? —le pregunto al médico que se ha acercado hasta mí.
—Era un varoncito. —su cara no me refleja nada.
— ¿Cómo que era? —trato de no caer en la histeria.
—Lo siento el no sobrevivió. —su tono fue tan sepulcral que sentí unos terribles escalofríos.
Al final del día como prometió el doctor cobro su cheque y me dejo en observación bajo el perfil de extracción de apéndice. Estuve dos días en el hospital, dos días porque yo misma me había dado de alta, había sufrido una infección ya que mi bebe había muerto la noche anterior.
Yo era la única culpable de lo que había pasado.
— ¿Cómo se llamará? —me pregunta el medico mientras hace el acta de defunción.
—Anthony Weber. —contesté, había usado el apellido de soltera de mi madre, nadie jamás me conectaría con él.
Desde el hospital había contratado una funeraria que se encargara de enterrarlo, mi pequeño niño tendría una cristiana sepultura aunque yo no era muy religiosa, pero era lo menos que podía hacer al convertirme en la culpable de su muerte.
Al tercer día aparecí en casa con puntos ocultos que sanar, en silencio eche las reprimendas de Charlie y luego las de Beau.
Para mí todo había perdido sentido al instante en que por mi culpa Anthony había muerto.
Fin del flashback.
—Aquí está la cicatriz. —me levanto la blusa y había una línea fina en mi abdomen, tendrían que ser muy observadores y conocer la historia para saber que era de una cesárea.
—Bella no fue tu culpa. —Carmen me toma de la mano.
— ¿Y entonces de quién? Yo lo maté y jamás me lo perdonaré. —trago grueso las lágrimas estaban a punto de salir.
—Sí, tomaste malas decisiones, pero solo eras una niña. —trata de hacerme entender.
—Una niña que jamás pudo haberse adentrado en ese mundo y jamás pasar por eso. —me limpio las incontrolables lágrimas.
—Desde que recibí tu caso me pregunté por qué habías tomado este camino pero jamás imagine que fuera por esto. —esta impresionada.
—Me han golpeado, violado y herido pero nada jamás se comparará al dolor de perder a un hijo. —me abrazo a mí misma, podía sentir el temblor por todo mi cuerpo.
— ¿Y crees que autolesionándote todo cambiará? —pregunta tratando de analizarme.
—Apaciguan el dolor, en los primeros meses hicieron que me olvidara de todo. Hasta de quien en verdad era yo. —comienzo a estar más tranquila.
—Bella el dolor jamás se irá, tal vez esté como si fuese el día uno pero aprenderás a controlarlo de la maneras más sana posible. —garabatea algo en su libreta.
— ¿Y cómo es eso? —no estaba entendiendo.
—Le contarás tu historia a todos, hablar de eso hará que no vuelvas a sentirte sola en tu dolor. —Carmen se veía tan esperanzada con este gran paso que había dado.
— ¿Y si las pesadillas vuelven? —a eso le tenía mucho miedo.
—Por un tiempo lo harán, luego solo se convertirán en un amargo recuerdo. —me toma de la mano.
Luego de esa sesión no fui la misma Bella ya no me sentía del todo en un oscuro vacío, poco a poco empezaba a ver la luz y las sobras comenzaron a retroceder.
Espero lo hayan disfrutado❤
