TOORU
Abrí lentamente los ojos encontrando a Shinnosuke muy cerca mío, dormimos abrazados toda la noche, sonreí a pesar de que sentía uno de mis brazos entumecido por estar aplastado por el cuerpo de mi pareja. Me quedé observando a Shin dormir, extrañamente nunca lo había hecho por estar como imbécil cegado en hacer productivo mi día y obsesionarme con el estudio, pero ya no desperdiciaré estos momentos por cosas tan vanales, ahora si equilibraré ambas cosas.
- Buenos días, Shin.- le dije una vez que sus ojos ónix se abrieron, me miró algo sorprendido.-
- Buenos días, Kazama.- bostezó.- por un momento te confundí con un ángel.- dijo con una sonrisa haciéndome sonrojar.-
- Tonto...- susurré desviando la mirada.-
- Es la verdad, eres tan hermoso y con esa sonrisa te ves aun más angelical.- dijo para luego besar mi mejilla.- ¿Cómo dormiste?.-
- B-Bien ¿y tú?.- pregunté de vuelta algo nervioso, intercambiando miradas a los ojos de Shin y luego a algún punto de la habitación una y otra vez, no me atrevía a sostenerle la mirada por mucho tiempo.-
- Muy bien, dormí como un bebé...- sonrió con picardía.- después de lo de anoche cualquiera dormiría soñando con los angelitos.- este imbécil desvergonzado...-
- N-No lo menciones...- dije avergonzado.-
- Pero es la verdad, mi Tooru.- dijo abrazándome más y besando mi mejilla otra vez.- estabas tan fogoso y desinhibido, me encanta esa faceta tuya.- beso mi frente para luego dirigirse a mis labios y me besó con ternura.-
- Basta... me da vergüenza.- susurré sonrojado a mil y él seguía con esa sonrisa de imbécil.-
- Pero Tooru, no deberías tener vergüenza conmigo.- me apegó aun más a él usando también sus piernas que están entrelazadas con las mías para atraerme.- ¿Qué tal un poco de sexo mañanero?.- le iba a responder con un insulto pero me besó con pasión haciéndome ceder.-
- Sh-Shinnosuke...- le llamé agitado por el beso.-
- ¿Si?.- contestó él acariciando mi cintura subiendo por mi espalda y luego bajando otra vez hasta mi trasero manoseándolo.-
- Eres un... pervertido.- susurré ya afectado por sus constantes caricias.-
- ¿Oh? Entonces tu también eres un pervertido.- dijo Shin con la voz ronca comenzando a frotar nuestros miembros ya duros.- Mira como te pones solo con un par de caricias.-
- E-Es tu culpa.- susurré avergonzado abrazándolo fuerte evitando que viera mi rostro.- s-siempre sabes donde tocarme... sabes como volverme loco cuando lo hacemos...- confesé susurrando ya que me daba mucha vergüenza decir esas palabras.-
- T-Tooru...- susurró tomando mi rostro haciendo que lo mirase a los ojos. Está sonrojado, nos besamos con cariño.- Te haré un favor.- dijo Shin guiñándome el ojo y se metió bajo las sabanas... sentí sus manos tocar mi miembro, exaltándome.-
- ¿Q-Qué haces, Shin?.- le pregunté avergonzado destapándolo.-
- Haciéndote un favor.- sonrió como imbécil y se volvió a tapar, sentí algo húmedo alrededor de mi miembro y me sonrojé al adivinar lo que está haciendo, pero me dejé empezando a jadear, sentía su lengua frotándose en mi miembro y luego como lo sacaba de su boca para besar la punta y bajar chupando hasta la base.-
- Ahh~ n-no lamas ahí~.- gemí por sentir su lengua en mis bolas, me está volviendo loco, empezó a chuparlas mientras me masturba.- Sh-Shin~~ voy...voy a...- no alcancé a terminar la frase viniéndome manchando la sabana, respiré agitadamente tratando de calmarme.-
- Vaya eso fue rápido.- dijo Shin saliendo de entre las sabanas.-
- C-Callate, fue tu culpa.- dije avergonzado, mi novio rio.-
- Vamos a bañarnos juntos.- dijo y yo acepté.-
Nos bañamos juntos, extrañaba pasar tanto tiempo junto a Shinnosuke, se siente tan bien sentir su calor corporal, el tacto con su piel, con su cabello, verlo a los ojos, su sonrisa de imbécil y el amor incondicional que me da.
- ¡Oye!.- le reclamé frunciendo el ceño sonrojado al sentir que me apretó una nalga mientras yo hacía el desayuno.-
- Tienes un buen culo Kazama.- movió las cejas con picardía, sentí que me ardieron hasta las orejas.-
- N-No digas tonterías.- dije avergonzado mientras me dirigía a la mesa y dejaba el desayuno en ella.- sientate a comer y ya.-
- ¡Si, mi Tooru!~.- dijo melosamente y con una sonrisa de estúpido que no se la quita nadie.-
- Kazama, voy a salir un momento.- dijo luego de que desayunaramos en completo silencio.-
- ¿Eh?¿A dónde vas?.- pregunté extrañado.-
- Solo iré a tomar algo de aire fresco... regreso enseguida.- dijo sonriendo mientras me abrazó de la cintura y sin previo aviso me besó con pasión.-
SHINNOSUKE
Salí de casa dirigiéndome a una joyería, deseaba comprarle un regalo a Kazama por navidad, faltaban solo unos días, compré lo que necesitaba y lo guardé en el bolsillo de mi abrigo partiendo rumbo al departamento de mi novio... pero en el camino me encontré a quien no debería.
- Hola Shinnosuke ¿Qué te trae por aquí?.- dijo Daiki con su falsa sonrisa, le di un puñetazo en la cara apenas estuvo a mi alcance.-
- ¿No eres muy valiente saludándome sabiendo los problemas que le provocaste a Tooru?.- dije muy enojado.-
- ¿De que hablas? Yo no hice nada.- dijo haciéndose el inocente, no aguanté golpearlo en pleno estómago provocando que quedara sin aire.-
- Esto es por lo que provocaste con los rumores. Y esto...- le pateé más bolas con fuerza haciendo que chillara de dolor y cayera arrodillado sujetando sus partes bajas.- Es por intentar violarlo, asqueroso degenerado.- me largué de ahí sin decir nada más.-
Unos minutos después.
- ¡Ya llegué!.- dije al entrar mientras cerré la puerta y me quité el abrigo con la bufanda que llevaba encima.-
- Bienvenido Shinnosuke, llegaste pronto.- dijo Kazama extrañado.-
- Ay mi amor, ¿Cómo piensas que te dejaría solo todo el día?~.- le dije melosamente haciendolo sonrojar.-
- S-Solo pasa de una vez.- le obedecí quitandome los zapatos.- Preparé palomitas y zumo de naranja, pensé que podríamos ver algunas películas juntos.- dijo Kazama con tímidez.-
- Claro Tooru~ pasar tiempo contigo es lo que más amo~.- lo abracé.-
- N-No exageres.- dijo él correspondiendo mi abrazo, aproveché de oler su cuello.-
- Hueles rico, Kazama~.- dije pegando más mi nariz a su cuello causando que diera un respingo y me alejara de él.- ¿Sucede algo?.- pregunté obviamente con falsa inocencia.-
- ¡Idiota... no te acerques así a mis puntos débiles!.- me gritó Kazama molesto.-
- Oh, así que punto débil ¿eh?.- dije y antes de que saliera corriendo lo abracé por la espalda tumbándolo boca abajo en el sofá.-
- ¡¿Q-Qué planeas hacer, Shinnosuke?!.- gritó volteándome a ver sonrojado.- ¡Sueltame!.-
- Na-da~.- dije juguetón mientras le soplé la oreja a Kazama.-
- Ah~.- gimió tapándose la boca.- I-Idiota dije que me sueltes...- dijo completamente débil.-
- Yo sé que quieres, Tooru solo un poquito.- metí mis manos bajo tu camisa azul, acaricié su espalda haciendo que se estremezca.-
- Sh-Shinnosuke~...- susurró mi nombre con deseo.-
- Tooru, que sexy eres.- lo halagué avergonzándolo.-
- C-Callate.- me dijo, yo sonreí volviendo a oler su cuello mientras mis traviesas manos seguían acariciándolo y rozando sus pezones.- mhh~.- Kazama cerró los ojos apoyando su cabeza en el sillón dejándose llevar. Lo tenía a mi merced pero empezó a sonar el teléfono fijo de Kazama, él se separó de mi rápidamente yendo a contestar.-
- Ho-Hola... ¿por qué me llamas?.- dijo poniéndose serio.- Entiendo... esta bien.- cortó.-
- ¿Quién era?.- pregunté acomodándome en el sofá.-
- Mi madre.- dijo serio.-
- ¿Y que te dijo?.-
- Nada solo... que no opinaba como mi padre y que tengo su apoyo.- explicó, yo sonreí levantándome para correr a abrazarlo.-
- Que buena noticia, Tooru.- dije contento y él sonrió suavemente.-
- Si.- no aguanté más y besé delicadamente sus labios.- Shinnosuke...- susurró mi nombre y me abrazó más bajando una de sus manos por mi espalda apretándome una nalga.- Me dejaste a medias.- susurró con pena.-
- Vaya, yo solo me puse tierno y ya te aprovechas.- le dije separándome de él provocando que se pusiera rojo, yo sonreí con picardía y lo abracé llevándolo al sofá para juguetear un rato y después ver películas juntos.-
CONTINUARÁ...
