No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa S. M. y la historia es de Sarah J. Maas. Yo solo me divierto un poco.
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Jacob no estaba en su cama cuando ella despertó y Bella agradeció a los dioses por sus pequeñas consideraciones, porque ella estaba definitivamente demasiado agotada para tomarse la molestia de correr. Su lado de la cama estaba lo suficientemente frío para que ella supiera que él se había ido hace horas, probablemente a cumplir sus deberes como Capitán de la Guardia.
Ella se tumbó allí por un rato, satisfecha con soñar despierta, imaginando un tiempo cuando ellos pudiesen tener días completos e ininterrumpidos el uno con el otro. Cuando su estómago comenzó a gruñir, ella decidió que era un signo de que debía arrastrarse fuera de la cama. Ella había dejado algo de su ropa en su habitación, así es que se bañó y vistió antes de regresar a su propia recamara.
Durante el desayuno, una lista de nombres llegó de Garrett, escrita en código como ella había pedido, con más hombres para dar caza. Ella esperaba que él no fuese a quejarse con ella nuevamente. Rosalie no apareció para sus lecciones diarias sobre las marcas del Wyrd, Bella no estaba sorprendida por eso tampoco.
Ella no se sentía con ánimos para hablar con su amiga, y si la princesa era lo suficientemente insensata como para pensar en comenzar una rebelión… ella se quedaría lo más lejos posible de Rosalie hasta que volviera a su sano juicio. Eso detuvo su esperanza de encontrar una manera de usar las marcas del Wyrd para conseguir atravesar la puerta secreta en la biblioteca, pero eso podía esperar, al menos hasta que los ánimos se hubiesen calmado.
Luego de pasar el día en Rifthold acechando a los hombres de la lista de Garrett, Bella regreso al castillo, impaciente por decirle a Jacob que más había aprendido. Pero él no apareció para cenar. No era tan inusual que él estuviese ocupado, por lo que ella cenó sola, y se enroscó en el sillón de su habitación con un libro.
Ella probablemente necesitaba descansar también, ya que el Wyrd sabía que ella no había estado conciliar el sueño la durante la semana. No que eso le molestara.
Cuando el reloj dio las diez y el aún no había venido a ella, se encontró a sí misma caminando hacia su habitación. Quizás él estaba esperando por ella ahí. Quizás sólo se había quedado dormido sin querer.
Se apuró bajando por el salón y las escaleras, sus palmas se volvieron resbalosas con cada paso. Jacob era el Capitán de la Guardia. Él mismo se defendía contra ella todos los días. Él la había superado en su primera pelea de entrenamiento. Pero Sam había sido igual a ella en muchas maneras también. Y aun así él había sido capturado y torturado por Roman Reing, aun así, murió de la forma más brutal que ella había visto nunca. Y si Jacob…
Ahora ella estaba corriendo.
Como Sam, Jacob era admirado por casi todo el mundo. Y cuando ellos tomaron a Sam lejos de ella, no había sido por nada que Sam había hecho.
No, ellos lo habían hecho para llegar a ella.
Ella alcanzó sus aposentos, una parte de ella un rezando por solo estar siendo paranoica, que él estaría durmiendo en la cama, que ella podría enroscarse con él y hacer el amor con él y sostenerle a través de la noche.
Pero entonces ella abrió la puerta de su habitación y vio una nota sellada dirigida a ella sobre la mesa junto a la puerta, ubicada sobre su espada, que no había estado allí esta mañana. Estaba ubicada tan casualmente que los sirvientes pudieron haber asumido que era una nota del mismo Jacob, y que nada estaba mal. Ella rasgó el sello rojo y desdobló el papel.
Tenemos al capitán. Cuando te canses de acecharnos, ven y encuéntranos aquí. (Nombraba la dirección de una bodega en los barrios bajos de la ciudad.) No traigas a nadie, o el capitán morirá antes de que pongas un pie en el edificio. Si fallas y no llegas para mañana en la mañana, dejaremos lo que quede de él en la Rivera de Avery.
Ella miró fijamente la carta.
Cada una de las limitaciones que ella había mantenido en su lugar luego de que hubiera arrasado Endovier, se liberaron.
Una rabia glacial se arrastró a través de ella, borrando lejos todo excepto el plan que podía ver con una calma bruta. La calma asesina, Charlie Smith la había llamado una vez. Incluso él, nunca se había dado cuenta que tan calmada ella podía ponerse cuando la llevaban al límite.
Si ellos querían a la asesina de Adarlan, ellos la tendrían.
Y que el Wyrd los ayudara cuando ella llegara.
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Jacob no sabía porque ellos lo habían encadenado, solo que estaba sediento y que tenía un dolor de cabeza martilleante, y que los hierros sosteniéndolo contra la pared no iban a desplazarse. Ellos amenazaron con golpearlo cada vez que tratara de tirar de ellos. Ellos lo habían golpeado lo suficiente para convencerlo de que no estaban bromeando.
Ellos. Él ni siquiera sabía quiénes eran. Todos usaban largas capas y capuchas que ocultaban sus rostros enmascarados. Algunos de ellos estaban armados hasta los dientes. Hablaban en murmullos, todos ellos aumentando su inquietud cada vez más mientras el día pasaba.
Por lo que podía decir, tenía un labio partido e iba a tener algunos moretones en su cara y en las costillas. No habían preguntado nada antes de desatar a dos de sus hombres sobre él, aunque él no había sido completamente cooperativo una vez que despertó y se encontró a si mismo aquí. Bella estaría impresionada por cuan creativas habían sido sus maldiciones antes, durante, y luego de esa paliza inicial.
En las horas pasadas él se había movido solo una vez para liberarse a sí mismo en una esquina, ya que cuando preguntó si podía usar el lavabo ellos solo lo miraron fijamente. Y lo habían observado todo el tiempo, las manos en sus espadas. El trató de no resoplar.
Ellos estaban esperando algo, se dio cuenta con una claridad extraña mientras el día se transformaba en ocaso. El hecho de que ellos no lo habían matado aún, sugería que lo querían para algún tipo de rescate.
Quizás eran un grupo rebelde, buscando chantajear al rey. Él había oído acerca de la nobleza siendo capturada por ese motivo. Y oyó que el mismo rey había ordenado a los rebeldes que asesinaran al pobre lord o lady, porque él no cedería ante sucios traidores.
Jacob no se permitió a sí mismo considerar esa posibilidad, incluso mientras comenzaba a guardar sus fuerzas para cualquier postura que tuviese que tomar antes de encontrar su final.
Algunos de sus captores susurraron rápidos argumentos, pero ellos usualmente eran silenciados por otros quienes les dijeron que esperaran. Él solo estaba fingiendo dar una cabezada cuando otra de estas discusiones sucedió, un abucheo de tira y afloja sobre si ellos deberían liberarlo y luego-
—Ella tiene solo hasta el anochecer. Aparecerá.
Ella.
Esa palabra era la peor cosa que él había oído nunca. Porque solo había una ella que se molestaría en aparecer por él. Una ella contra la que podrían utilizarlo
—Sí tú le haces daño— él dijo, su voz ronca por un día sin agua —yo voy a despedazarte con mis propias manos.
Había treinta de ellos, todos medios armados, y todos se voltearon hacia él. Mostró sus dientes, incluso a pesar de que su cara ardía.
—Sí tú llegas a tocarla y voy a destriparte.
Uno de ellos, alto, con dos espadas cruzadas sobre su espalda, se acercó. Incluso a pesar de que su cara estaba oscura, Jacob lo reconoció por sus armas, como uno de los hombres que lo habían golpeado antes. Se detuvo justo más allá de donde los pies de Jacob podían patear.
—Buena suerte con eso— dijo el hombre. Por su voz podría estar entre los veinte o los cuarenta. —Será mejor que reces a cualquier dios que deseas para que tu pequeña asesina coopere— gruñó, tirando contra las cadenas.
— ¿Qué es lo que quieres de ella? — el guerrero, él era un guerrero, Jacob podía decirlo por la forma en que se movía, sacudió su cabeza.
—No es tu asunto capitán, y mantén tu boca cerrada cuando ella llegue, o de otro modo voy a cortar tu sucia lengua real.
Otra pista. El hombre odiaba a la rareza. Lo que significaba que esta gente... ¿Había sabido Garrett lo peligroso que era este grupo rebelde? Cuando se liberará, lo asesinaría por dejar que Bella se enredará con ellos. Y luego se aseguraría de que el rey y sus guardias secretos pusieran sus manos en todos estos bastardos. Jacob dio un tirón a las cadenas y el hombre sacudió su cabeza.
—Haz eso y te golpeare nuevamente. Para ser el Capitán de la Guardia Real fuiste demasiado fácil de capturar— los ojos de Jacob centellearon.
—Sólo un cobarde captura hombres de la forma que tú lo hiciste.
— ¿Un cobarde? O ¿Un pragmático?
No era un guerrero ignorante, entonces. Alguien con educación, si podía utilizar vocabulario como ese.
— ¿Qué tal un maldito tonto? — dijo Jacob —no creo que te des cuenta de con quién estás lidiando.
El hombre chasqueó su lengua.
—Si tú fueras así de bueno, serías más que el Capitán de la Guardia.
Jacob dejó salir una baja, ahogada risa.
—No estaba hablando acerca de mí.
—Ella es solo una chica.
A pesar de que sus entrañas estaban revueltas al pensar en ella en este lugar, con esta gente, a pesar de que él estaba considerando cada posible salida para sí mismo y Bella fuera de allí con vida, le dio al hombre una sonrisa malvada.
—Entonces vas a llevarte una sorpresa.
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Secuestraron a Jacob :0 Esperemos que Bella pueda llegar a tiempo, antes de que le pase algo malo
¡Nos leemos pronto!
