Hitos
A las once en punto pararon y cada comandante de quinto, sexto y séptimo separó a los guerreros en dos grupos. Los Sly y Rave que estaban en los secretos por un lado y los que acababan de unirse por otro, pidiéndoles a éstos que se alejaran un tanto a sentarse en la hierba a descansar.
El grupo inicial de veintinueve lo hizo a su vez. ("Por si las moscas, nos rodeo convocando el Muffliato no verbal.")
-¿Qué has hecho Prince? – le preguntó uno de los Rave que se habían unido el último fin de semana y no había entrenado nunca en el Bosque.
-Un hechizo para que no nos oigan, debemos hablar en privado. Primera cuestión y más importante, ¿habéis hablado con alguien de quienes se han unido hoy de algo privado de lo que sabéis sobre mí?
-No, Prince – le dijo una chica de séptimo de Sly – No nos ha dado tiempo y en todo caso no hubiéramos traicionado tus secretos sin tu permiso.
-¿Nadie? – preguntó a todos.
Todos negaron con seguridad.
-Bien, muchas gracias por no hacerlo. Intuyo que con la que hemos liado esta mañana se va a correr la voz rápidamente por todo el mundo mágico, y no es conveniente que nadie se entere de los detalles de mi vida personal. Seguramente esta misma noche tengamos aquí a los de El Profeta o mañana como muy tarde. No debéis conceder entrevistas a ninguno de los periodistas y menos todavía comentar algo sobre mi relación con Evans o la carta de Malfoy. La noticia va a llegar a oídos de Voldemort y no debe sospechar siquiera que somos vecinos, la pondría en grave peligro. Lo entendéis, ¿verdad?
("Todos asienten graves y temerosos.")
-Pero… ¿Y vuestra dirección? – le preguntó una chica Rave, alarmada – Os podrían leer en verano.
-Dumbledore estuvo hablando conmigo en la enfermería, me ofreció ayuda en lo que necesitemos, está a nuestra completa disposición. Le pediré que nos enseñe a ocluir a todos aquellos que la conocemos, que somos muy pocos. Ya estoy citado en su despacho esta misma tarde. También eso es un secreto por el momento. ¿Puedo confiar en vosotros?
("Una ola de sí, claro y por supuesto. Estoy a punto de llorar. Ya he perdido la cuenta de cuántos amigos llevo, no me da la memoria para aprender sus nombres.")
-Muchas gracias, confío totalmente en vosotros. Todavía no nos conocemos personalmente lo suficiente pero ya me habéis demostrado absoluta lealtad y entrega haciendo lo que habéis hecho esta mañana. Me habéis salvado del abismo. Gracias.
Lloró, delante de los otros veintiocho, tapándose los ojos y la frente con la mano. Los más cercanos a él lo abrazaron. No pudo ver cómo el círculo se cerraba a su alrededor y todos se acercaban a tocarlo y consolarlo, muchos llorando también. Le decían.
-Gracias a ti… Nos has librado de los maléficos… Nos vas a enseñar a combatir… Ganaremos la guerra juntos… Eres muy valiente… Un verdadero héroe… Nos has dado esperanza y confianza… Te lo debemos a ti… Somos más del doble… Una cuarta parte del colegio… Voldemort nos va a coger miedo… No se va a atrever con nosotros…
("Si supierais… Es inmortal…") Tampoco pudo ver cómo Albus, Lily, Cecile, Remus y Lauren también lloraban, ni cómo media docena de elfos salían del castillo cargados con cestas y repartían sándwiches al resto de grupos, alrededor de otras cuarenta personas que descansaban sentados en la hierba del prado y que no habían tenido tiempo de desayunar por unirse a ellos.
Los elfos se mantuvieron a una respetuosa distancia del núcleo de La Guardia, hasta que Prince se recuperó y todos volvieron a cerrar el círculo a su alrededor, más cerca unos de otros, muchos tomándose de las manos y todavía llorando. Se acababa de crear una comunidad de sentimientos compartidos por veintinueve personas. Un auténtico hito.
Entonces los elfos se acercaron, sin entrar todavía en el círculo. Prince les hizo una seña para que lo hicieran, les ofrecieron también a ellos y algunos aceptaron, pocos, pues ellos sí habían desayunado bien, pero todos les dieron las gracias amablemente y también los elfos se emocionaron, por haber salido por una vez de las cocinas y de su silenciosa y secreta labor que llevaban a cabo cada noche al servicio de los brujos, sin ser nunca recompensados por ello. Otro hito.
("Pobres, éstos sí son esclavos, habría que liberarlos a todos y dejarlos elegir.") Cuando los elfos salieron del círculo, Prince continuó.
-La segunda cuestión está relacionada con lo que os acabo de contar sobre El Profeta. Si mañana los tenemos aquí, no conviene dar publicidad al asunto, podría intervenir el Ministerio y prohibirnos entrenar en el colegio. Así que, por el momento, se aborta el entrenamiento de mañana en este lugar. Si es posible hacerlo donde lo hicimos la semana pasada o en algún otro sitio, os lo comunicaré cuanto antes, a más tardar en la cena. Debemos crear una red para estar en contacto los sesenta y ocho.
-Setenta y dos, Prince – le cortó Lorenz - Se han unido al grupo de cuarto cuatro chavales Gryff.
-Wow… Qué maravilla.
-Sólo nos faltan Gryff en quinto – le dijo Deborah.
-Pero ya sabéis que los cuatro que están preparando Defensa, dos por enemigos y otros dos por demasiado cercanos, no se nos pueden unir, al menos por el momento. Bueno, lo que os estaba diciendo, Sly y Rave estamos avisados y hay una pareja de Gryff de sexto en la que se puede confiar. Jack, ¿conoces a los Longbottom?
-Por supuesto – respondió Jack.
-Entonces ellos serán nuestro contacto en Gryff. Faltan los Huffle. ¿Has establecido relación con alguno de ellos?
-No todavía, nos hemos dedicado a entrenar.
-Pues lo haré yo con los tres de séptimo que entrenan en el quinto grupo. Que se encarguen ellos de estar en contacto con nosotros y comunicar las noticias a los de su casa. ¿Alguien de Sly que los conozca?
-Todos – le dijo Paul, el chico Sly de séptimo que tenía más confianza con Jack y que había sido el contacto con los Rave de séptimo durante la semana anterior – Nos vemos en clase.
-Pues encárgate tú mismo. Se lo comunicaré.
-Claro, Prince, sin problema.
-Tercera y última cuestión y no menos importante. No hemos expulsado a todos los maléficos del colegio. Ante la sugerencia de la semana pasada de que podía haber camuflados en las otras casas, he estado indagando entre los Sly, y en efecto, los hay. Dos Gryff, de los que ya he advertido a los Longbottom, y tres Rave, dos de séptimo y uno de sexto, a los que os pido que intentéis controlar en la medida de lo posible.
-Ya sé quiénes son – dijo un Rave de séptimo – Los de séptimo han sido los únicos de nuestro año que no se han unido al entrenamiento. Si lo hubieran hecho te hubiera avisado. Pero así se les ha visto más todavía el plumero.
Dijo los apellidos de los dos de séptimo y del de sexto.
-Ése siempre anda con ellos. Los mantendremos a raya, Prince. No tienen nada que hacer contra nosotros. Es un mes y medio, y luego el otro se queda solo. Los amedrentaremos, no te preocupes más por ellos.
Todos los Rave asentían.
-Genial, muchas gracias. Qué gran equipo formamos.
-También ha quedado alguien en Sly, Prince – le dijo Anthony.
("Lauren.")
-Parkinson no se ha levantado de la mesa y lleva toda la mañana mirándonos.
("A disimular.") Miró a su compañero con cara de hastío.
-Ésa no es peligrosa en absoluto – en tono despectivo – Ya sabes a lo que va, y si se queda sola no tiene nada que hacer. La vemos todos los días en clase, ya me encargo yo de controlarla.
("Así entiende que ya la leo yo.") Echó un vistazo a Jack. ("Teme por ella. Tranquilo, Jack, no te delates…")
-Bueno, eso es todo por ahora. Atentos a los mensajes en la cena.
("Buf… Estoy derrotado. Queda casi una hora de entrenamiento y luego cinco de giratiempo con Albus y él también debe estarlo. Cuando acabemos voy a pasar por casa por las pociones de sueño, a ver si no me han destrozado el baúl con algún maleficio antes de marcharse, porque Slughorn acaba de aparecer ahora mismo, se ha perdido la mitad del entrenamiento por quedarse en su despacho para dejar marcharse por Red Flu a un tercio de Sly. Habrá disfrutado lo suyo también, el muy bocazas. Está sonriente y Albus le está contando todo.")
-¿Seguimos?
"Una ola de claros."
-Bueno, pues reorganizad las parejas en la medida que podáis. Me queda hablar con los Gryff de séptimo y cuarto. Voy para allá, ya veo a todos los Gryff sentados juntos. Qué pena, nos seguimos separando para comer.
-Poco a poco, Prince – le dijo Genevre.
-Esperad que llegue hasta ellos para levantaros, si no, ellos también lo harán y se me escaparán.
Prince se levantó de un salto y se dirigió al grupo Gryff.
-¿Habéis descansado lo suficiente? – les preguntó.
-Claro, Prince – le respondió Alice – Si no hacía falta.
-Bueno, debíamos hablar, los de cuarto y quinto sí lo necesitaban y debíais comer algo, seguro que no os ha dado tiempo de desayunar. Me gustaría charlar un rato con los de cuarto y séptimo, si os apetece, que son los que me falta por conocer, los de sexto podéis seguir entrenando.
"El resto de grupos ya se levanta al ver que lo hace La Guardia." Prince condujo a los diez Gryff a una esquina donde no estorbaran a los demás. Antes de sentarse de nuevo se presentó a todos dando firmes apretones. "Buf… El brazo."
-Como comprenderéis, no voy a poder acordarme de vuestros nombres el primer día, he conocido a demasiada gente nueva hoy. Disculpadme por ello.
-No te preocupes, lo entendemos perfectamente, con semejante avalancha de gente – le dijo uno de séptimo.
-Pues sí, la verdad es que no esperaba para nada una respuesta tan ingente.
-Pues te has manejado a la perfección, para no esperarlo. Los Longbottom nos han contado que los has hecho comandantes en cuanto los has conocido.
-Buah… Es que lo merecen. Vaya nivel tienen, superan a todos los de séptimo.
-Vaya que sí. Pensamos que tendrán un papel determinante en la guerra.
-Sí, yo también lo creo, se nota que viven para ello. Auténticos valientes Gryff.
-No como otros, ¿verdad? Los que preparan los TIMOS no son precisamente valientes. Manchan el nombre de la casa.
"Potter y Black. En Gryff saben todo y éstos ya están más de mi parte que de la suya, se van a quedar solos. Me los he ganado haciendo comandantes a los Longbottom, que son admirados. ¡Toma ya! Ganados por la mano en una sola mañana. Pero no pienso hablar del tema con éstos, que no me importa, a salirme por la tangente."
-¿Qué tal lleváis la preparación de los exámenes para ingresar a la Academia de Aurores?
-Bien, bien, entrenando por nuestra cuenta, y ahora con esto mucho mejor. Nos va a ir genial, vamos a ser la mejor promoción en años. Y si seguís, nos superaréis el próximo, así sí estaremos preparados para la guerra.
Charlaron un poco más de la guerra. "Qué harto estoy de hablar de la maldita guerra. Toda la gente esperanzada y yo con un peso en el alma que no voy a quitarme en años. Voldemort es inmortal… ¿Cuántos de los setenta y dos quedaremos vivos cuando él desaparezca? Quizá ninguno. Vamos a cambiar de tema, los de cuarto no han abierto la boca."
-¿Vais a preparar el TIMO de Defensa el próximo año? – les preguntó.
-Sí, nos va a venir genial entrenar, y si seguimos haciéndolo durante todos los años que nos quedan de colegio, vamos a ser muy buenos combatientes.
-Claro, intentaremos seguir. Haremos todo lo posible por prepararos bien y que estéis muy por encima de vuestros adversarios, para que no perdáis la vida en el intento.
"Avisándolos, para que se puedan echar atrás ahora que todavía están a tiempo." Charlaron un poco más de los estudios, de los TIMOS.
-Bueno, vamos a continuar entrenando, los Longbottom os comunicarán si hay entrenamiento mañana y dónde es.
-Perfecto, Prince, volvemos con nuestros grupos.
-Para el rato que queda organizaos por parejas entre vosotros, no mareemos más los comandantes. Ha sido el primer día de Lorenz y de Genevre el tercero, y se ha tenido que encargar ella sola al principio de veinticuatro.
-Buah… Pues lo ha hecho genial. Brillante Rave.
"Creando lazos." Se levantaron. Los diez Gryff a sus grupos y Prince al de los Longbottom. Los observó. "Han hecho parejas con los cuatro mejores y combaten cada uno contra dos de los cuatro peores, a menor nivel del que tienen. Perfectos comandantes, sin necesidad de enseñarles nada." Detuvo la lucha de los dos grupos de tres.
-Debo hablar un momento con vosotros y con los Huffle.
-Perfecto, Prince.
El Rave se apartó de ellos respetuosamente. Se presentó a los Huffle.
-Veréis. Pensábamos repetir aquí mismo el entrenamiento mañana. Pero con la que se ha liado, vamos a tener casi con total seguridad a los de El Profeta. Comentad el asunto en casa, mejor si nadie hace declaraciones, pero si Dumbledore nos da alguna solución para no entrenar a la vista de todos, lo haremos igualmente, dentro del colegio, pienso que podremos comunicároslo en la cena. Y así avisáis a los demás de vuestra casa que han venido hoy.
-Sólo a los que han venido hoy, ¿verdad? – le preguntó Alice.
"Lo dice por Potter y Black, y probablemente, Remus, que saben debe proteger a Lily."
-Bueno, si queréis, los Gryff, podéis invitar a los de sexto y séptimo aunque no estén cursando Defensa, los Huffle, a quien queráis.
"Todos han entendido, todo el colegio conoce el acoso a que me ha sometido el cuarteto durante años. Quizá precisamente por eso soy tan famoso, al final me ha servido de algo. ¡Toma ya!"
-Podéis seguir, lo estáis haciendo genial.
"¿Y ahora qué hago yo?" Volvió a mirar a la gente que miraba. "Ahí siguen." Albus le proyectó.
-"Inmejorable, Prince. Desbandada en Sly."
"Ya abrevia los nombres de las casas también, es un cachondo. Slughorn, a su lado, sonríe orgulloso y satisfecho. Ay, Slughorn, cómo la fastidiaste hace treinta años. ¿Cuántas vidas va a costar tu indiscreción y cobardía por no avisar a nadie más de lo que hiciste?
Lauren sigue en la misma posición, mirándome. Buf… Se ha colgado de mí desde lo del brazo y el beso de esta mañana. No he debido hacerlo, ahora no le va a llegar con Jack.
Voy a ver si Lorenz necesita un cable con los de cuarto, ahora tiene dieciséis." Observó la lucha. "Pues sí, están resistiendo bien pese a no haber entrenado nunca por su cuenta y parecen estar todos a gusto y pasándolo bien. Incluso los Huffle, ríen cuando consiguen hechizarse. Podría ponerme con ellos, pero ya deben haber combatido contra Lorenz un buen rato, así que voy a dejar que se diviertan, son buenos amigos.
¡Ahí va! Me he olvidado de alguien. El Gryff que se quedó fuera de Defensa por culpa de Transformaciones, como podría haberme pasado a mí. Voy por él." Se dirigió al grupo de sexto. "Jack sigue peleando contra el chico. Seguro que se ha pasado toda la mañana con él y debe estar aburriéndose, y también Genevre, que está sola. Voy a ponerme yo con el Gryff y mando a Jack con ella." Interrumpió la lucha.
-¿Qué tal? – preguntó a Jack.
-¿Todo en orden?
-Objetivo cumplido. Gryff en el bote.
Tanto Jack como el chico rieron con ganas.
-Ya he hablado con los Longbottom y con los Huffle, tú te encargas de transmitir los mensajes.
-Por supuesto, Prince.
-Y ahora ve a luchar con Genevre, que debe estar aburrida. Yo me quedo con él – y al chico - ¿Cómo te llamabas? He conocido tanta gente hoy que ya no lo recuerdo.
-Llámame Robert.
-Perfecto, de aquí a final de curso te prometo que lo aprenderé.
El chico rio con ganas.
"Qué simpático es."
-Vamos a ello.
Lucharon hasta las doce y diez. Prince hizo una última ronda por cada grupo, pidiendo a los comandantes que interrumpieran y comunicando a todos que si mañana había entrenamiento, lo sabrían en la cena por medio de gente de sus casas. Todos esperaron a que acabara y se dirigieron hacia el castillo subiendo la cuesta los setenta y dos en grupo, con Jack y él al frente. Hito.
