CAPÍTULO 21 – DURMSTRANG

Desde su marcha todo había perdido el sentido, ni siquiera tenía fuerzas para respirar, los chicos intentaron hacerme salir de la cama, pero no podía, sólo quería dormir, que al despertar él estuviera aquí, a mi lado.

Tampoco había lágrimas ya, hace unos escasos segundos Harry desapareció con la segunda bandeja que rechazaba en el día, le pedí que cerrara las ventanas, sólo quería dormir.

Pero mi descanso duró poco cuando sentí, cómo me acariciaban la cabeza, un atisbo de esperanza me rodeó y me incorporé rápidamente, esperando ver sus ojos, pero lo máximo que encontré fue a Tonks, con la misma bandeja que hace minutos había rechazado.

-Cielo… tienes que desayunar un poco, llevas sin comer nada desde ayer.

-Tengo sueño.

-Pues come algo y vuelve a dormir.

-¿No vas a darme un sermón?

-No, respeto tu decisión, pero él no va a aparecer, no le conozco de muchos años, pero sí llevo mucho tiempo escuchando hablar a mi madre de ellos, de su orgullo de…

-De Malfoy, sí, lo sé.

-Pero también es un Black, su lealtad hacia ti es aún mayor, en cuanto comprenda que te pone en riesgo, volverá.

-No lo hará, yo fui parte de todo esto, ya debe saberlo.

-Pues entonces deberás aprender a vivir con ello, pero aún puedes hacer algo si de verdad sientes algo por él.

-¿Qué? ¿Ir en su búsqueda? Eso sería un suicidio.

-No, luchar, no dejes que se hunda como hizo su padre, no dejes que él corrompa la luz que aún tiene dentro.

-Cómo pretendes que consiga eso.

-Pronto lo entenderás, pero debes ser tú quien lo descubra, así lo quiso ella.

-¿Ella?


EN LAS MAZMORRAS DE MALFOY MANOR

Hoy me tocaba bajarle de nuevo la maldita bandeja, si por mi fuera le dejaría morir de hambre, pero merece vivir, vivir para ver como destruyo todo en lo que cree, todo lo que acabó con esta familia caerá y eso le destrozará.

-Hijo…

-Vengo a contarte mis avances padre, he decidido que no te dejaré morir aquí, mereces justicia, verdadera justicia, y verás como destruyo cada maldita creencia.

-Y todo por esa maldita sangre sucia.

-Cruccio. Jamás vuelvas a nombrarla, ¿te queda claro?

-Lo… lo lamento.


Decidí bajar después de terminarme todo lo que había en la bandeja, realmente no sabía el hambre que tenía hasta que el primer bocado llegó a mi estómago, ahora me encontraba bajando las escaleras, la primera en abalanzarse hacia mis brazos fue Ginny.

-Me alegro de que estés aquí con nosotros, de nuevo mi amiga ha vuelto.

-¡Sí Herms todos nos alegramos, te ves mejor!

-Gracias Harry, por cierto, ¿dónde está Ron?

-Aquí estoy leona.

No pude evitar cerrar los ojos y estremecerme ante su comentario, aún dolía, dolía verle a él en cada comentario, en cada lugar de esta casa.

-Lo lamento Herms, no quise hacerte sentir mal, lo juro yo…

-Tranquilo, no importa, yo también me alegro de veros chicos, ¿no piensan darme un abrazo?

Necesitaba a mis amigos de vuelta, la vida debía continuar, y eso hice, me apoyé en ellos, poco a poco todo volvía a la normalidad, era como si la temporada en la que vivimos con Draco prácticamente no existiera.

El primer mes le veía en cada parte de la casa, todos los momentos que hemos pasado juntos, hacía varios días que no pensaba en él, estábamos Ron y yo sentados en el jardín, fuera alejado de todo, esperando que Harry volviera con noticias.

-Hey ¿dónde estabas?

-Pensaba, ya sabes…

-Mereces saberlo, hemos tenido noticias de él, le han visto en uno de los ataques, no participaba, pero al parecer es su nueva mano derecha.

-Me prometí a mi misma que él nunca tendría que encontrarse en esa posición, que nosotros le daríamos un lugar aquí, pero hicimos todo lo contrario, todo para qué, para arrojarlo a sus brazos.

-No podíamos saberlo.

-Yo lo sabía, y no hice nada.

-¿Realmente… ya sabes, le querías?

-Ya no sé nada Ron, es como si hubiera vivido una mentira, maravillosa no puedo negar pero creo que la única realidad es la actual.

-Al final siempre nos tendremos el uno al otro, pero dejemos de pensar en eso, mira, por ahí viene Harry.

-Ron, quería darte las gracias, por este tiempo, por sacarme de todo esto.

-¿Quién me haría entonces mis deberes?

No pude evitar soltar una carcajada ante su comentario, golpearle en el hombro para acercarme a dejarle un beso en su mejilla, aunque se giró para quejarse del golpe y terminé besándole muy cerca de sus labios. Nuestros rostros se encendieron, por suerte Harry estaba lo suficientemente cerca como para desviar nuestra atención.


POV DRACO

Estaba de nuevo donde juré no volver a entrar, en el salón de la Mansión, estaban de nuevo torturando a un esclavo, esta vez le conocía, era uno de los elfos que salvaguardaban Hogwarts, llevaban meses buscando la forma de entrar al castillo sin ser vistos, bajando sus defensas y permitiendo un ataque sorpresa, reclutar a los máximos posibles.

Era a mí a quien le tocaba revisar su mente, llevarlo a los lugares más oscuros de su vida, y entonces pareció dejar de luchar, llevaba meses intentando retrasarlo lo máximo posible, no volví al lado de este asesino para acabar con Potter, lo hice para poder tomarme la justicia por mi mano.

-No sobrevivió, debemos encontrar otra forma.

-Arm…menest-

-¿Qué ha dicho Draco?

-No sé, delira supongo.

-Yo sí sé a qué se refiere mi Lord.

Envié una mirada asesina hacia el maldito Weasley, no sabía mantener el pico cerrado, debí haberlo previsto y silenciarlo.

-Armario en la sala de los menesteres, recuerdo que en mis rondas de prefecto lo descubrí, un armario evanescente.

Voldemort se acercó corriendo o más bien flotando hasta él, queriendo conocer cada detalle de ese objeto, se introdujo en la mente del pelirrojo, obteniendo el recuerdo que buscaba, y sacándolo hacia nosotros, tenía ante mí la puerta de entrada al castillo.

-Mi Señor yo he visto eso antes, en Bourgin y Bourkes.

-Sería su gemelo, bien hecho joven Weasley, retírate, debes ir junto a tu familia, inventa que necesitan ayuda en el colegio, Snape permitirá que te internes sin ningún problema. Bellatrix tú dirígete hacia el de Bourgin.

-Así será mi Lord.

Todos habían abandonado la sala, incluso él estaba dispuesto a hacerlo cuando le detuve tomándolo de su frío y asqueroso brazo.

-¿Sí Draco?

-Me prometiste la cabeza de esa comadreja y aún sigue husmeando por aquí, se me agota la paciencia.

-Todo a su debido tiempo Malfoy, aún es de utilidad, pero no dudes que llegado el momento tú mismo te cobrarás su vida. Ahora quiero enseñarte mi siguiente paso, el previo a atacar Hogwarts, debemos tener el control de la mayoría, por no hablar de reclutar.

Entramos a su despacho, donde hizo aparecer un mapa de todo el continente, con puntos iluminados, indicando las principales escuelas mágicas del mundo, aunque sólo 3 lo hacían con más fuerza.

-¿Cuál será mi papel?

-Potter ha puesto de su lado a Salem, Artes, Castelobruxo y Mahoukoro se ha quedado al margen.

-Eso nos deja Durmstrang, Beauxbatons y Koldovstoretz. Pero Beauxbatons servirán de su lado, Delacour, la veela es la mujer de una de las comadrejas.

-No importa son insignificantes y demasiado blandos, yo mismo iré a Koldovstorez.

-Eso me deja a mi Durmstrang, demasiado fácil, ya están de nuestro lado.

-No daría el último resquicio de mi alma por ellos, por eso debes asustarles, hacedles tomar la marca, así no podrán resistirse, quiero a Krum en mis filas.

-Como ordene, ¿algo más?

-Tráigame buenas noticias, nos vemos.

Salí a los jardines dónde se encontraba ya Orión preparado, desde que había vuelto no había tenido una misión que me interesara en lo más mínimo, sin embargo ir a Durmstrang y poder torturar un poco al gorila de Krum no me importaba.

Vayamos a las montañas Orión, tenemos una visita especial que hacer.

En cuanto vieron la sombra de Orión sobre sus cabezas todos se escondieron atemorizados, a excepción de Krum y el viejo director, que miraban con altivez, postura que les duró poco en cuanto el rugido se hizo eco y rápidamente estaban haciendo una reverencia, debían mostrar respeto.

-Joven Malfoy, nos honra con su presencia.

-Karkarov, Krum.

-Malfoy.

No pude evitar reírme ante Krum, escupió mi cerebro con asco, de seguro tenía noticias por parte de ella, lo que en parte me hizo enfurecer y esta vez él fue quien sonrió, despejé esos pensamientos y me limité a avanzar hacia dentro, indicándoles que quería una reunión con ambos en los salones, con un asentimiento Orión salió volando de los fríos terrenos de Durmstrang.

-¿Algo para tomar Señor?

-Whisky de fuego irá bien.

-¿Qué te ha traído aquí Malfoy?

-Muestra más respeto por el Señor Krum, es la mano derecha del Lord.

-No te preocupes, supongo que la mascota del colegio sólo vale para los golpes. Ha llegado a nuestros oídos que vuestra lealtad hacia la causa ha ido decayendo, supongo que son vagos rumores.

-Supones bien, tenemos un trato con la causa, con nuestro Lord.

-No nos gustaría tener que hacer otra visita, no queremos tener que venir con Orión y nuestro ejército, por eso debemos tomar medidas, ya hemos perdido Beauxbatons y algunas aldeas.

-Estamos dispuestos a la prueba del Veritaserum, somo fieles.

-No lo dudo Igor, veo la certeza en ti, por ello no os supondrá ningún esfuerzo tomar la marca, como muestra de lealtad.

-¡No pienso tomar la marca de esa asquerosa serpiente!

-Cruccio. ¿Decías Krum?

-¡Viktor!

-Lo lamento… pero somos leales, no creo necesario tal acción.

-Ya, eso lo decidiremos nosotros, siempre puedes no tomarla Krum y estar contra nosotros, supongo que las curas y pociones que recibe la pequeña Caroline también se verán restringidas.

-Dígale a su Lord que aquí tiene a la escuela Durmstrang para servirle.

-Me alegro de haber llegado a entendimiento, recibirán noticias pronto Karkarov, Krum espero que no quede marca.

Era la primera vez que usaba la maldición contra alguien ajeno a mi padre, pero él sabía de mi poder Legeremante, sabía que podía oír sus pensamientos, y su recordatorio constante de traidor, por no hablar de la mención de su nombre, ese que tenía prohibido cualquiera mencionar en mi presencia, lo que él desconocía es que no me fui de su mente en ningún instante, pude ver cómo el intercambio de cartas entre ambos desde hace unas semanas se hizo constante, fue así desde mi marcha.

Me escondí, para ver como Krum salía, no fue complicado internarme en él, al parecer iba a advertir a sus padres, que pensaba volver a casa, era mi oportunidad para colarme, así era la razón por la que me encontraba en su habitación, buscando las pruebas, hasta que abrí un cajón y descubrí un cuaderno, definitivamente el gorila no tenía cerebro, con un simple Revelio, tenía acceso a él.

"Querido Krum,

Lamento haber cortado nuestro contacto, no soy merecedora de una respuesta, pero hoy necesito a mi amigo, más que nunca, tenías razón, finalmente mi relación con Malfoy terminaría destruyéndome, se ha ido y todo por nuestra culpa, me gustaría saber qué tal estás, te extraño. HG"

El asco se apoderó de mí, podía verla perfectamente, como si estuviera delante escribiendo estas notas, apenas eran tres, la siguiente comentaba que todo volvía poco a poco a la normalidad, debía salir de ahí, sentía que la siguiente contenía algo que no debía conocer, pero era la primera vez desde hace meses que tenía contacto con ella, bueno, con lo más cercano a ella, ésta última al parecer era de hace unas horas.

"Querido Krum,

La calma parece haber vuelto, gracias a tu poción las pesadillas han disminuido, estoy haciendo todo lo que me recomendaste, darme una oportunidad, no puedo negar que es duro, realmente duro, pero lo estoy intentando con Ronald, me hace bien, espero noticias tuyas. HG"

El fuego crecía en mi interior, notaba como el aire se hacía espeso, me costaba respirar, sentía como el cuaderno que contenía las cartas se hacía cenizas en mis manos, la sangre bombeaba en mi cabeza, impidiéndome pensar, razonar, debía salir de ahí o terminaría arruinándolo todo, aunque lo que realmente me nacía era ir allí, y arrancarla de los brazos de la comadreja.

Eso hice, ahora sí me monté en Orión, de vuelta a Malfoy Manor, a gran velocidad, sintiendo como el dolor se metía en cada uno de los poros de mi piel, pues ahora era consciente que la había perdido, que había tomado la opción de ser feliz lejos de mí, de mi maldad, de mi oscuridad y no creía que fuese tan pronto, no así, no mientras aún la amaba.

En cuanto puse un pie en la mansión el payaso de Percy se interpuso en mi camino y antes siquiera de que abriera la boca, hice que garganta le ardiera, por la falta de oxígeno, me suplicaba con su mirada.

-Malfoy, suéltale.

Deshice la magia que se cernía sobre él, haciéndolo caer y agarrarse la garganta, con lágrimas en los ojos.

-Tienes a los de Durmstrang.

-¿Algo más?

La duda rondaba sobre mí, una parte de mí deseaba contarle lo acontecido con Krum, que se sublevó, otra me recordaba que si lo hacía, él lo torturaría, probablemente hasta la muerte, eso la dañaría, no sé por qué, pero quise hacerle daño, a ella nunca podría directamente, pero sabía que eso la afectaría.

-Sí… Krum, se ha sublevado, tuve que maldecirlo para controlar su lengua, debería recibir una visita en privado, recordarle a dónde pertenece.

-Nunca olvide que yo decido, tengo la última palabra.

-Nunca lo olvidaría, por eso no tomé medidas más drásticas.

-¿Le complacería acompañarme?

-Sin ninguna duda mi Señor.


POV HERMIONE

"Querida Hermione,

Me comunico por carta, pues he tenido que partir hacia la casa de mis padres, tengo buenas y malas noticias, las buenas son que han perdido el apoyo de Beauxbatons y aldeas de África y Asia, las malas son el portador de dicha información, era él Hermione, le he visto, no sé cuánto conoce pero no dudo que se internó en mi mente, por eso habrá descubierto el diario, quiere que tomemos la marca, como símbolo de fidelidad y lealtad.

No he podido evitar sublevarme a tal acto, lo que seguramente me traerá problemas, he de ir junto a mis padres, ésta es mi nueva dirección, hablamos pronto. VK."

Las manos me temblaban sosteniendo la carta de Victor, no tenía noticias tan cercanas de él desde que lo tuve frente a frente el día en que marchó. Estaba sola en la casa, convoqué a los chicos para que llegaran lo antes posible, necesitaba aire, así que bajé al salón pero el llanto del pequeño Teddy cortó mis pasos.

Tras la marcha de… tras su marcha no había sido capaz de verlo, ni tomarle en brazos, pues me traía recuerdos de su padrino, aunque a día de hoy Harry había tomado su lugar como su protector, decidí bajar y avisar a Tonks pero la encontré dormida en el sofá, apenas dormía desde las misiones que tenían Remus, Sirius y ella de conseguir aliados, como miembros de la primera Orden.

Me mordí el labio, sabiendo que me tocaría entrar en dicha habitación, a calmar al pequeño, Merlín dame fuerzas para superar, y que el niño adoptara otra forma y no la de su desaparecido padrino.


POV DRACO

Cuando llegué con Orión, Voldemort ya tenía a toda la familia reunida a la entrada de la mansión Krum, todos enmudecieron al ver al dragón, como solía pasar cada vez que se hacía presente.

-No te vayas Orión, no sabemos como puede resultar todo este encuentro, mantente alerta.

-¡Que alegría que ya esté aquí Señor Malfoy!

-Mi Lord.

-Mi Lord, Señor Malfoy, es un honor su visita, a qué se debe.

-Esta mañana el señor Malfoy hizo una visita en la que estuvo presente su hijo, al parecer el joven Krum, se veía reacio a tomar la marca como símbolo de lealtad.

-¿Es eso cierto Victor?

-Padre, mi lealtad está con mi Señor, no necesito una marca.

-Eso no lo decides tú Krum.

-Ni tú tampoco Malfoy, sigues escondiéndote tras las faldas de tu Lord.

-Hijo…

-Yo también sé jugar a tu juego de provocaciones Malfoy.

-Veamos si puedes mejorar esto.

-Al parecer he descubierto que su querido hijo se ha estado relacionando con gente indeseable.

-Malfoy, no lo hagas… déjalo ¿sí? Está bien has ganado pero a ella déjala a un lado.

-Tarde Krum.

-¿De qué habla hijo?

-No es nada madre.

-Su hijo ha estado mandándose cartas con una miembro de la Orden, la sangresucia amiga de Potter, su hijo es un traidor a la causa.

-¡ESO NO PUEDE SER CIERTO, MI HIJO ES UN SANGREPURA LEAL A LA CAUSA, RETIRA LO DICHO MALFOY!

-Cruccio. Nunca vuelva a dudar de mis palabras señor Krum, tenemos en alta estima a su familia.

-Espero que tomen medidas, ahora debemos retirarnos, una semana, les doy una semana para presentarse en mis filas y tomar la marca, lo contrario supondrá traición y por tanto la muerte. Es hora de marchar Draco.

-Te vigilo Krum, no lo olvides.

A pesar de nuestra visita y amenaza a la familia Krum mi odio no disminuía, sus palabras en dicha carta se repetían en mi cabeza una y otra vez, tan concentrado iba que no supe ver el ataque de Voldemort por la espalda.

-¡CRUCCIO!

Los segundos pasaban, más no el dolor, era tan fuerte que notaba mi piel rasgarse, podía oír los gruñidos de Orión, era muy intenso, como nunca había recibido, me hizo doblegar mis rodillas y entonces todo remitió.

-Que sea la última vez que osas levantar tu varita sin mi permiso, me da igual qué tengas contra Krum, esa no es tu verdadera guerra, ahora desaparece de mi vista, enviaré al sanador a curar tus heridas, no te quiero débil, ¿entendido?

-Sí, mi Lord.


POV HERMIONE

Tomé aire antes de entrar en la habitación del bebé, todo estaba tal y como lo recordaba, sin dudarlo fui hacia la cuna y llevé mis brazos hacia el pequeño Teddy que en cuanto me vio se formó una sonrisa y cambió su imagen, lo que más temía había sucedido, su aspecto había cambiado, su pelo oscuro y rizado había pasado a ser liso y platino al igual que sus ojos que eran del color del mercurio líquido.

No dejaba de mirar hacia la puerta como si esperase que alguien más entrara, como si le esperara a él, me interné en su mente teniendo la mayor delicadeza posible y mis muros se vinieron abajo, puso frente a mí los pocos recuerdos que tenía de él, como aquella vez que le tenía en brazos mientras me abrazaba o cuando selló el núcleo mágico entre ellos.

Salí de su mente pues finalmente era yo quien no podía soportarlo, a diferencia de hace unos minutos ahora sonreía, y yo lo hice con él, le vi jugar con algo entre sus dedos y no dudé un segundo en tomarlo entre los míos observándolo, entonces sentí como si una fuerza nos invitara a ambos a dejar la habitación, dejé mi mente en blanco y entonces nos aparecimos en una sala, miré en todas mis direcciones, tenía su cara contra mi pecho, queriendo protegerle de esto, noté como estiraba sus manos por encima de mi cabeza, mirando al frente, a lo que había a mi espalda, no podía ser verdad.

CONTINUARÁ…

LAMENTO LA TARDANZA, ESPERO QUE ESTE CAPÍTULO OS GUSTE TANTO COMO A MÍ, PUES ESTAMOS VIENDO NUEVAS FACETAS DE AMBOS, Y EL ANILLO SERÉ UN PUNTO CLAVE A PARTIR DE AHORA! DEJAD VUESTROS COMENTARIOS Y REVIEWS! OS LEO!