- ¿Naofumi-sensei? ¿A dónde vamos exactamente-desu?

- Hace poco descubrí que debería guiarte en un paseo directo a la biblioteca. El único lugar en donde podrías disfrutar de lo que yo he aprendido...

Al detenerse, él volteó a la derecha con algo diversión por la estética del lugar. La pequeña se mostraba sorprendida por la enorme estructura, notando que solo entraban personas de un clero elevado.

- ¡Oh~! ¡¿Aquí se volvió quien es?!

- No aquí exactamente. Pero si fue en una biblioteca de mi mundo... Yo me nutrí de conocimiento en este lugar. Espero podamos entrar...

Al subir los escalones de mármol, Naofumi se encontró con el receptor de la entrada que veía a ambos sujetos con un ceño elevado en sorpresa.

- ¿El héroe del escudo y...?

- Mi compañera. Queremos acceder a la biblioteca, así como puedo asegurarte que cumplo con la capacidad de la tarifa. Puedes contarlas.

La tabla al lado del hombre exigía unas 500 monedas de plata por persona para entrar. Era imposible para alguien de poca capacidad social el acceder a un predio de dicha finalidad sin esa cantidad.

El hombre posó la bolsa en una pequeña mesa y comenzó a contarlas. Al notar que se cumplía con la cantidad, observó a la pequeña que se mostraba incómoda.

- Adelante... No se les ocurra traer problemas.

- Así será.

Al entrar al lugar, Raphtalia se sorprendió por el enorme espacio del área, así como su cantidad inmensa de obras y gente andando por el área.

Ella siguió a su maestro hacia un mostrador que tenía a una señora muy anciana en el área. Esta tenía a dos Demi-humanos esclavos a su lado, que le avisaron inmediatamente que el héroe se aproximaba.

- Verlo para creerlo. El héroe del escudo en persona.

- Lamentamos la intromisión en sus asuntos, señora. Quiero que la niña aquí presente pueda disfrutar de una interpretación oral de una obra preferiblemente infantil. Yo y ella somos analfabetas de este mundo, por lo que quiero pagarle una educación a ella.

Al asomarse, la mujer notó a la pequeña Demi-humana aferrándose a la pierna del muchacho. Esta sonrió suavemente al notar el afecto devuelto al ser acariciada a la cabeza.

- Puedo designar a uno de mis esclavos para educarla. Saldría 20 monedas de oro... ¿Puedes pagar eso?

Raphtalia se mostró preocupada al momento, tironeó las mangas del héroe que se mostraba algo abatido por eso, pero suspiró y sonrió levemente.

- Claro que sí puedo... Por esta niña, el precio que me pongan solo es un obstáculo que atravesaré sin dudarlo para asegurar su futuro... No se lo digan, pero es mi orgullo.

La pequeña se avergonzó por el comentario del héroe y abrazó su pierna con un puchero. Este palpó su espalda con una sonrisa.

- Eres mi preciosa joya, Raphtalia... Mi estrella en el cielo... - Comentó acariciando su cabeza con cariño y afecto.

...

- ¡AAAAAAAAGHHHHH! ¡AAAAAAAAH!

Naofumi gritaba con extensa brutalidad mientras el único brazo que tenía se envolvía en llamas ardientes con extrema violencia. Las gemas de la armadura habían sobrevivido al asalto de los otros héroes y fue absorbido por el escudo repentinamente. Raphtalia seguía inconsciente en el suelo, con el cabello algo chamuscado por el ataque que él recibió, evitando que este hubiera acabado con su cabeza.

El escudo base ya no existía, a su remplazo apareció un escudo negro con grabados rojos que resaltaban con intensidad, así como en la piel del héroe se dibujaban una especie de grabados de los tipos de escudos que tenía en con un rojo intenso. Sus ojos estaban del mismo color y destellaban un aura humeante, dándole un aspecto aún más aterrador.

- El reino... Su gente... Los héroes... ¡TODOS AQUELLOS QUE ME HICIERON SUFRIR, PAGARÁN!

Ahora mismo, Naofumi no tenía nada que perder. Los quería a todos muertos...

...

- Naofumi-sensei, ¿Usted va a comer? - Comentó ella al notar que el héroe no tenía ni plato en mesa, más observaba su escudo con atención.

- Comeré luego. Disfruta el almuerzo, Raph. - Comentó este, distraído.

Lo que no sabía él por la rutina era que la niña ya había oído esas palabras tantas veces que ya no las creía. Incluso había notado que este tenía ya varios días sin comer bien.

- ¿E-Enserio comerá después?

- Sí, sí. Tú tranquila, yo nervioso. Disfruta de la comida, debemos entrenar después.

- U-Umu.

...

- ¡TODO, TODO, TODO! ¡TODO LO QUE HICE EN ESTOS MOMENTOS FUE PARA QUE ELLA VIVIERA BIEN! ¡PARA QUE NO LE FALTARA NADA! ¡Y USTEDES...! ¡DEBEN MORIR!

- ¡NAOFUMI, TRANQUILO! ¡FUE UN ACCIDENTE!

- ¡CÁLMATE UN POCO! ¡NOS MATARÁS!

- ¡MAIRE TENÍA RAZÓN! ¡ERES UN MONSTRUO!

Con el comentario de Motoyasu, la ira del héroe no hizo más que acrecentar. Alzó el escudo, a sabiendas que cuando atacara, nadie se podría defender. Kalhana y Firo se retiraron del lugar al saber que pasaría por razones de instinto.

¡Hazlo! ¡Mátalos! ¡Libera toda tu ira y déjala salir!

Tos. Naofumi cambió su expresión de deleite e ira, y volteó para ver a Raphtalia con preocupación. Ella estaba desmayada aún, tosiendo por la ceniza que el héroe levantaba, abrazada por Firo que se mostraba asustada por las llamas. Por otra parte, Kalhana evadía los ataques de la mujer del abanico y la mantenía entretenida con su velocidad.

Abanico... Un odio creciente comenzó a florecer hacia la mujer al lograr verla.

¡No! ¡No! ¡No! ¡No tiene sentido! ¡Expulsa tu ira! ¡Masácralos!

~ Olvídalo. No vale la pena exterminar a los idiotas de este mundo si cuando lo logre, Raphtalia no se recuperará. Soy un médico andante, debo ayudarla yo como causante de todo esto...

Las flamas se apagaron lentamente, mientras que el escudo volvía a su forma base y Naofumi quedaba con las marcas de su rama de escudos impresas en su piel como tatuajes.

- Yo no seré sometido por ti, ni por nadie...

[ Serie Ira: Maldición de agotamiento removida. Obtención de Escudo de la Ira II.

[ Alma de dragón completa: Sangre de Antiguo Rey Dragón obtenida.

[ ####: Bonificación con usos de Serie Odio/Ira/Santo: Uso del elemento "Rayo".

- ... Mis seres queridos están allí y no puedo mostrarme arrepentido...

Raphtalia abrió los ojos lentamente, notando que Kalhana estaba bastante ocupado manteniendo distraída a la mujer que llegó, así como notó que Firo la abrazaba.

- ¡Onee-chan~! ¡Maestro enloqueció!

La muchacha observó la espalda de su héroe que estaba frente a los otros, notando que su brazo izquierdo se había desvanecido y su derecho desprendía humo oscuro.

- ... He bebido de la ira con tentación y no puedo demostrar más descuido...

Naofumi entonces volteó, mostrando lo que su cuerpo ahora portaba en frente de todos.

- ... He sido agredido y estoy afligido, pero la acción de esa sensación solo hace que crezca la sinrazón...

La joven se levantó junto a la rubia, notando ambas como su compañero le sonreía con afecto y con ojos rojos.

- ... Mi mente ha adormecido la ira que ha mostrado lo peor de mí. He aquí el atrevido renacido ¡ESTE ES MI ODIO HACIA LOS ABANICOOOOOOS!

La energía brotó en el escudo y, finalmente, tomó forma de una especie de un rectángulo horizontal con pliegue para tomarlo en otra parte.

- Raphtalia, Firo. Perdón por la demora...

- ¡¿Y A MÍ NADA?!

- Sí, sí, sí. Perdón Kalhana... Terminemos con esto.

Naofumi observó que Kalhana realmente la mareaba y hacía que se viera obligada a acercarse para atacarlo. Sin embargo, no había usado alguna habilidad aún.

- ¡Suficiente de esto! ¡Rondó de postura cero: Cuatro estaciones invertidas!

Kalhana evadió el ataque y sacó a Naofumi de en medio de este. Los demás héroes lo recibieron de frente, quedando abatidos fácilmente.

- Es fuerte...

- Es rápida... ¡Escudo de Quimera! ¡Asalto Hidra!

Desplegando el escudo en su rodilla izquierda, Naofumi abalanzó tres serpientes contra la mujer, mordiéndola terriblemente. Sin embargo, no logró manifestar algún efecto.

- ¿Crees que un veneno de esta potencia me dañaría?

- ¡Claro que no! ¡Pero si te distraería! ¡Ahora!

La mujer no prestó atención a sus espaldas recibiendo un ataque de cuchillos voladores que dieron con su espalda. Al notarlos, intentó reflejar algunos, pero otros lograron perforarla. No le hacían daño, pero su nivel de perforación lograba asaltarla.

- ¡Tormenta filosa! - Fue la técnica que el Demi-humano había utilizado para tener la ventaja.

- ¡¿Qu-?! ¡Eres molesto, conejo! - Declaró mientras se disponía a atacarlo.

- ¡Ni pienses que te dejaré! ¡Bals de postura uno: Verano intolerable!

Con unos movimientos de cuerpo similares a un baile, el escudo de Naofumi giraba como un ventilador, provocando una onda enorme y lenta, que al recibirla la estrelló contra el mástil del barco. Kalhana llamó a sus armas, provocando un desangrado muy pobre en ella.

- ¡Firo!

- ¡Alta velocidad!

En su forma original, el ave arremetió a una velocidad abismal, pero esta no tardó en reponerse y defenderse impecablemente.

- ¡Ocho patadas por segundo! ¡Su velocidad se parece al chico de la espada que derribé!

Flecha reflejada. Logró evadir una flecha disparada por Raphtalia, que la lanzó con su arco desde un área discreta. Fue entonces cuando Naofumi pudo notar una sola cosa en común con los otros héroes y su propio escudo...

Los abanicos de ella tenían una gema roja.

- ¿Qué...? ¡¿Quién eres tú realmente?!

- ¡Nosotros seremos quienes ganaremos, héroe! ¡Pelea ahora! ¡Rondó de postura de rotura: Rompecaparazones!

Como una especie de flecha, un disparo morado salió directo del abanico hacia Raphtalia. Ella logró evadirla, pero no Naofumi, que intentó detenerla, pero al solo tener un brazo, la desvió abajo, dándosela en el pié.

- ¡AAAAAHG! ¡MALDICIÓN! ¡MI PIÉ! ¡CURACIÓN RÁPIDA!

Gradualmente, la perforación en el pié sanó y dejó de doler, pero se sentía el pié entumecido.

- Logré hacerte algo... Esa es buena señal para poder vencerte.

- ¡Ni te creas capaz! ¡Todos, atrás! ¡Debe haber una manera de vencerla!

Fue entonces que el escudo de Naofumi vibró levemente con un aura morada. Él se sorprendió, pero no bajó la guardia.

[ Habilidad de escudo de la Ira: Colapso mental: Berserker.

~ ¿Y eso?

Aparentemente, esta habilidad reducía la defensa momentáneamente, amplificando el daño penetrante. Es decir, provocaba devastadores ataques. Sin embargo, al tener un solo brazo no era factible.

~ ¡No hay tiempo para llorar por ese brazo! ¡Piensa!

[ Habilidad Combo: Cañón. (Escudo de Polvora + Asalto chispeante (aliado). Rango corto. +230 Daño penetrante.)

- ¡Raph!

- ¡¿Sí?!

- ¡He estado pensando! ¡Hay veces que quisiste golpearme por mis malos chistes y mala conducta, creo que ahora es un buen momento para ello!

La muchacha observó al héroe que invocaba el escudo de cambio rápido, cosa que anunciaba un movimiento discreto que ella conocía.

- ¡Adelante! ¡Vamos!

Ambos corrieron hacia la mujer gritando, mientras que ella alzó la guardia al instante. Raphtalia chocó su espada y Naofumi el escudo. Ella logró separarse brevemente de la Demi-humana, pero se sorprendió cuando ella bajó la espada contra el escudo de Naofumi que tenía una apariencia oscura y rara.

- Hasta la vista, Baby...

Arrastre. El deslizamiento del filo de la espada en el escudo generó una chispa breve, para luego determinar en una brutal explosión contra la mujer, que fue enviada contra el borde del barco.

- Ufu, fu, fu... Es genial... Sin embargo, ya no tengo tiempo.

La mujer comenzó a elevarse lentamente hacia una grieta en el cielo. Naofumi veía esto, atónito, al igual que su grupo.

- Me llamo Kagami, héroe. ¿Tú?

- Naofumi... Solo eso. - Declaró, intrigando a sus compañeros que sabían su apellido.

- ¡Lo recordaré!

Sin más, la mujer fue absorbida y desapareció. El barco convulsionó repentinamente, dando a entender su caída contra el suelo. Naofumi por otra parte notó que se quedó sin stamina ni magia, colapsando contra el suelo. Raphtalia lo tomó de inmediato en brazos, mostrándose molesta por la pérdida de su compañero, para luego ir por Firo y Kalhana, que respiraba agotado, para huir del barco...

...

Faro. Naofumi despertó nuevamente en la entrada de un faro. Al notar los alrededores, vió que el área tenía a muchos Naofumis corriendo con diversas Raphtalias. Esto era obvio que coincidía con su análisis y estudio de diversos universos.

- ¿Si vuelvo a acercarme a ti, gritarás como niña otra vez? Momento, ¿Te falta un brazo?

Al voltear de la sorpresa, Naofumi vió al ser que lo recibió la primera vez con algo seriedad. Sin embargo, este mantenía una distancia excelentemente prudente.

- Olvídate de mí. ¿Quién eres tú?

- ¡Empezamos bien ahora! Tengo muchos nombres, muchacho... Llámame "Conrad". Así me llamaron unos aborígenes cuando los conocí hace milenios...

- ¿"Conrad"? Es extraño para alguien como tú... Digo, tu forma es un poco...

El sujeto era Feo con F mayúsculas. Incluso aseguraba que lo que consistía en su forma era tinta industrial. Su traje elegante al menos lo hacía parecer más humano.

- Uju, ju, ju... No te confundas, chico. Yo alguna vez fui humano. Rubio, piel blanca. Era hermoso, viendo un análisis claramente subjetivo y sin ego aparente, claro. - Declaró con evidente glorificado de sí mismo.

- Ya no me caes bien... De todos modos, ¿Qué es este lugar?

- ¡Ja, ja, ja! ¡Eso dicen todos! Bienvenido al Mar de Puertas. Si ves allí al fondo hay un observatorio, ese es mi hogar. Todos los caminos llevan a allí... Coincidentemente, he estado obsevándote en los últimos días.

Lejos del área, el sujeto señalaba un sector lejano con montañas y bosque. Era un lugar atractivo, parecido a una isla.

- ¿Obsevándome? ¿Qué eres? ¿Dios?

- ¿Qué? ¡Por supuesto que no, chico! ¡¿Cómo crees eso?! ¡Siquiera sería tan vil para ponerles las Olas en las que combaten!

- Entonces, ¿Quién eres? ¿Por qué me vigilas?

- Yo solo soy un idiota que cometió un terrible error y se cagó en su hogar original. Tan simple como eso... Como pecado por mis anhelos más profundos, me veo obligado a velar en estos lugares por las vidas de todos los univer-. Oh, ahí cayó uno.

El par observó uno de los faros en la lejanía que caía a pedazos repentinamente. Luego, este volvió a reconstruirse por si solo, como nuevo.

- Mi trabajo es impedir eso. Sin embargo, hay veces que uno se aburre y busca entretenerse. Tú eres de los pocos con los que logro hablar... No te esfuerces por intentar hablar con los otros "tú" que ves, no te oirán, ni verán. Están destinados a descubrir los universos por si solos y tropezar en el intento.

- Vaya... ¿Qué sabes de mí y el universo en el que vivo?

- Bueno, se que tú eres una secuela de un error que cometí hace mucho tiempo.

- ¿Eh? ¿A qué te refieres?

- Hace mucho tiempo atrás, una chica logró modificar universos y me dijo que quería crear uno a su conveniencia, obviamente se lo impedí a último momento y la castigué por su avaricia. Cambié la personalidad del amor de su vida, con el fin de que este no la amara. No funcionó en absoluto, pero cometí un error. La personalidad que le dí... Era originalmente la tuya.

- ¿Estás bromeando?

- ¡No! Cuando hice el cambio, los universos de ambos comenzaron a cambiar por si solos y llegaron a lo que son. En tú caso, ese castigo que le hice a ella me impide entrar a tu universo y ayudarte con mas dirección.

- ¿Soy lo que soy por tu culpa?

- Exactamente, tu aventura iba a ser más trágica. Ibas a desconfiar de las mujeres, odiarlas, incluso era frívolo y vil con tus semejantes. Pero las cosas te fueron bien a ti con este cambio... ¡Madre santa! ¡Se nos acaba el tiempo! ¡Si te vas mucho tiempo de tu mundo, generarás un colapso colosal y todo sería destruido! ¡Nos vemos! ¡Vuelve otro día!

- ¡O-Oye! ¡Espera, no me empujes! ¡Quiero saber más! ¡¿Qué sabes de las Olas?!

- No tengo idea. No sé nada.

- ¡¿Hay dioses allí afuera?!

- No, hay reglas en los universos y el multiverso. Existe gente que quiere jugar a ser Dios, pero es bastante mala y quedan bajo del mar. Cada mil siglos, estos se levantan y una guerra colosal se desata... Estoy buscando gente para detenerla, pero aún tengo mucho tiempo.

- ¡¿Debería depender de mi ira?!

- Esa, amigo mío, es la pregunta correcta...

Sin más palabrería, Naofumi fue empujado dentro del faro, desapareciendo de inmediato.

...

- ¡Conrad! - Declaró repentinamente el héroe mientras se despertaba sentado en una cama. Al observar los alrededores, notó que se trataba de una habitación conocida, ya que aquí había logrado salvar a la anciana que combatió monstruos en la Ola. - ¿Eh?

[ Escudo de Absorción: Extracción del 5% de stamina y magia del enemigo por mordisco. Daño contra fantasmas y espíritus +300.

[ Air Strike Shield: Segundo escudo desbloqueado.

- Oh, eso es bueno. Supongo que valió la pena abusar de su obtención antes del enfrentamiento con Glass... ¿Dónde estarán los otros?

- Pues yo en la cocina, Naofumi...

- ¡¿Kal?!

- Firo y Raphtalia fueron a ayudar en la reconstrucción. Dormiste por unas 3 horas.

- Vaya... Oh, había olvidado el brazo que me falta.

- Te lo tomaste muy bien a sabiendas que hablamos de tu brazo.

- Con dientes y uñas. Esto solo me detiene momentáneamente, no hará que deje de pelear.

- ¿Momentáneamente?

- ¿Conoces el termino "Prótesis"?

- Es una jugada peligrosa, chico. Aquí no existe una tecnología y magia rudimentaria que cuadren con lo que planteas.

- Entonces comenzaré mi viaje de inmediato. Pero primero, debemos llevarte con tu familia. No estamos lejos si tenemos en cuenta la distancia... ¿La chica que siempre te acompañaba?

- ¿Royce?

- Sí.

- Estaba ayudando en la reparación con las demás. Es extraño. Se suponía que los hombres iban a hacer esas cosas y heme aquí, cocinándole a un manco.

- Gracias por eso.

- Descuida. ¿Puedes moverte?

- Hasta pararme. Supongo que usaron pociones del repertorio.

- Tres para ti. Estabas destrozado.

- Ni me digas. ¿Qué comeré?

- Un sandwich para todos. No me juzgues, no sé cocinar.

- Podré comerlo mientras voy a buscar a las chicas. Servirá.

Hasta finalizar la preparación, Naofumi se puso al tanto de todo lo que pasó después de la Ola.

...

Salida. Con medio sandwich en mano y boca llena, Naofumi salió de la casa y comenzó a caminar por el área. Su brazo en ausencia se había cubrido con una capa para no incomodar a los niños del área.

En el camino, varios aventureros felicitaron al héroe por su deber y valentía, así como muchos los apremiaban con más comida.

- Si que estas hambriento... - Comentó el Demi-humano al ver a muchacho devorando una zanahoria a pedazos con el sándwich.

Gracias al carro que Naofumi había instalado en la plaza, los guerreros del pueblo habían logrado hacer frente al invasor con éxito.

Al llegar a Raphtalia y Firo, estas continuaron su deber con ayudar del escudo del héroe que mejoraba la calidad de las estructuras que tocaba. Bueno, medio deber ya que la preocupada Demi-humana abrazaba al héroe hasta reventar.

Finalmente, la paz se desmoronó cuando los caballeros del rey finalmente llegaron. El grupo que solicitó la ayuda de Naofumi vino a amablemente pedirle que lo acompañarán hacia el castillo por órden del rey. El grupo no tuvo más medida que obedecer a ese hombre antes de retirarse del país. Sin embargo, la división se tuvo que hacer.

- Kalhana, suerte en tu viaje. Espero puedas encontrar a tu familia a salvo y puedas seguir adelante con tu vida.

- ¡Lo intentaré! ¡Gracias por todo lo que hicieron por mí en estos días, Naofumi, gente! ¡Buena suerte en su trabajo!

- ¡Cuídate, Oji-san~!

- Hasta la próxima.

Royce se despidió también, pero se vió obligada a volver con los héroes para informar de la ola y la labor de los aventureros al gremio, por lo que Firo la ayudó con eso.

El día pasó en carro. Al llegar, Naofumi se vió obligado a acudir solo a la junta, siendo que Raphtalia se molestó terriblemente por eso, ya que sospechaba algo malo.

Finalmente, aquí estamos. El héroe del escudo frente al rey corrupto.

- Lo he visto todo... Si bien me parece lamentable que gracias al escudo se lograra vencer, yo aún no lo creo.

El rey, que se mostraba altamente molesto por como terminaron las cosas que vió desde una bola mágica, miraba a Naofumi que se hallaba con ropa de aldeano, velando por proteger la parte de su pérdida para que nadie la viera.

- Haga lo que quiera con sus pensamientos. No me importa en absoluto que desea pensar de mí... ¿Puedo irme?

- ¡Insolente! ¡Respóndeme esto y podrás irte! ¡¿Cómo obtuviste esa fuerza?! ¡Te ves en la obligación de responderme, ya que ese poder nunca se ha visto en el héroe!

Risa. Naofumi comenzó a reír a carcajadas al momento en que la duda se hizo, molestando al rey y a sus soldados.

- ¡¿Acaso un rey tan basura acaba de pedirme que yo, el gran demonio del escudo, le aclare una duda?! ¡Olvídelo! ¡Después de todo por lo que he pasado en su tutela, esto simplemente es una barbarie ridícula! ¡Si quieres enfrentarme directamente por lo que sea que quieras de mí, ven! ¡Adelante, vejestorio!

La puerta se abrió de una patada inesperada, siendo que marcas de quemaduras estaban en ellas. Raphtalia tenía el cabello ardiendo en llamas y miraba todo con odio.

- ¡Naofumi! ¡Oí gritos de camino a aquí!

- Tranquila, ya se acabó. Este hombre no vale la pena... Nos largamos ahora mismo.

- ¡Da un paso más sin contestarme y voy a condenar a tus compañeras por tus crímenes!

Silencio. Naofumi se detuvo, mientras que Raphtalia enfurecía terriblemente. El héroe volteó y se removió la capa, cansado.

- ¡Prision Shield!

El héroe fue encerrado en la enorme esfera de escudos inesperadamente. Todos se tensaron ante eso, pero entonces lo oyeron.

- ¡Esta es una advertencia para ti, "oh, gran rey"! ¡Roba, mata, cúlpame u ódiame! ¡No me importa! ¡Pero si vuelves a amenazar a mis seres queridos, no voy a ser indulgente nuevamente! ¡Ese escudo solo es la primera parte de un ritual que te condenará a ti a un dolor sin precedentes!

[ Serie Odio: Odio a la nobleza obtenido.

Sin querer saber más nada, Naofumi se dió la vuelta, dejando tirada la capa, avanzando hacia la armería junto a Raphtalia, a quien le acarició la cabeza.

- Salgamos de aquí...

...

- ¡¿QUÉ HICISTE QUÉ?!

- Sacrifiqué mi brazo y perdí mi armadura. ¿Podemos ir a lo importante?

- ¡Hombre! ¡No puedo pensar en algo tan importante como algo tan básico!

- ¡Estoy vivo y listo para seguir peleando! ¡Eso es lo que importa! ¡Haz otra armadura con huesos de dragón y mezcla metales raros con la plata, tengo casi lleno el carro aún!

- ¡S-Seguro! ¡100 monedas de plata!

- Eres increíble, Naofumi... Incluso así sigues adelante...

- No hay tiempo para llorar por mi brazo, Raph. Si no hacemos algo por las Olas y esa mujer, entonces moriremos. Estamos perdiendo tiempo. Ya desperdiciamos dos días para nada.

- Entiendo. Su nivel de eficiencia sigue siendo increíble...

- Firo, luego irás a toda marcha hasta Faubley.

- ¡Sí~! Yo quería que Oji-san nos acompañara...

- Yo también, Firo... Sin embargo, él tiene su vida y debe de seguir adelante con ello. Nosotros debemos protegerlo, ya no tan directamente, claro.

- ¿Siquiera le cobraste lo que pagaste por él?

- Yo lo hice porque me recordó a Raphtalia. Se veía desolado y dispuesto a morir... No tenía nada más que aferrarse en los pensamientos de que le pasaría a su familia.

- Ya veo... Eres muy bueno, hombre.

- Cambiaste el sobrenombre... No me trates como un hombre, aún tengo mucho para seguir adelante.

- Cuando menos lo notes, el tiempo vuela.

- Espero te equivoques, viejo...

Finalmente, la armadura estaría lista para cuando Naofumi volviera de su largo viaje al otro reino, pero antes, él ya se había equipado una armadura de acero con casi la misma consistencia. Solo cubriendo su pecho, piernas y cabeza.

Ahora vemos al grupo listo para retirarse del reino en carretera. Firo se disponía a esperar mientras que el par se preparaba para enpacar todo lo útil en la carreta.

- ... Y ahí tenemos el set de alquimista. Con eso está todo...

El Héroe se limpió la mano contra su traje de aldeano, convencido de que ya mismo debía entrenar y acostumbrarse a usar un solo brazo en combate. Raphtalia, que estaba detrás, se sorprendió por lo rápido que se empacó y se avergonzó un poco.

- Oh. Emm... Naofumi. Falta algo... Las sábanas. ¿Me ayudas a buscarlas?

- ¿Hmm? Claro.

El par avanzó a un rincón alejado de las murallas, notando unos canastos. La Demi-humana tomó uno en ambos brazos y él alzó otro desde su hombro.

- Ah. Naofumi...

- ¿Sí? ¿Qué pa-?

Los labios de Naofumi fueron cerrados repentinamente ante el choque torpe de Raphtalia que arremetió contra él al aprovechar la cercanía.

- Esta es mi recompensa por mi trabajo en la Ola~. Andando. Firo se enojará.

Dejando al héroe aturdido, la muchacha avanzó a paso acelerado con una sonrisa de oreja a oreja. Ya había dado un paso importante en sus anhelos. Y ese solo era el comienzo...

Por la parte de Naofumi, este solo quedó abrumado, pensando en todos los cambios que el tiempo había estado dando hasta hoy...

Había sido despreciado, abandonado y maltratado.

Una pequeña niña se cruza en su vida y le forja un camino para seguir avanzando.

A esto se suma un ave parlanchina y comilona.

Luego, el aprecio que ganó del pueblo. Algo que se ganó con trabajo y esfuerzo.

Él había dado tantos pasos, que recién notó sus avances...

Al comprender lo que había pasado con su vida hasta ahora, sonrió orgulloso.

Naofumi dió el logro más grande hasta ahora...

Ascender...