Capítulo XVI: Un destino de llamas y desolación

(Come Out Ye Black and Tans, Wolfe Tones)

El "clarín de Guerra" resonaba por todo el sitio de Atenas, la victoria estaba asegurada. Las fuerzas combinadas de los Caballeros, sus Aliados y "La Resistencia" lograron quebrar las líneas y defensas de los "Plagados" para después iniciar el asalto final contra el Santuario. El objetivo era recuperarlo, aunque el ataque llevaría su tiempo por el tema de la permanencia de la que estaban estacionados esos "Destacamentos" y "Guardias" que el enemigo había puesto allí antes de escapar. Los primeros en avanzar fueron Mordecai, Rigby, Eileen y Nube, quienes cubrían a sus Camaradas con un poderoso ataque conjunto, despejando las calles principales y de ahí se iban internando en el territorio perdido.

- ¡VAMOS, COBARDES, SALGAN Y PELEEN COMO HOMBRES!.- Les llamaba Kazuya con rabia en su voz, mientras que estaba acompañado por Rigby, el cual llevaba un hacha en sus manos, la cual se la trajo por las dudas para cubrir a sus amigos.

- ¡SÍ, VENGAN Y LUCHEN DE VERDAD, NO SE ESCONDAN!.- Gritaba el castaño en compañía de sus amigos.


El enemigo no parecía estar escuchando aquellas voces y palabras "hirientes", los estaban desafiando a que salieran para combatir. A pesar de todo, ellos ansiaban destruirlos y vengar a sus compañeros caídos, pero sin el apoyo de Tomoe y sus "Gladiadores Sagrados", éstos empezaron a tener serios problemas por las bajas causadas por aquellas personas. El tema era la moral, para ellos, eso no existía, sin embargo, sus ansias de batalla, de muerte y destrucción estuvieron mermando hasta caer en una especie de "cansancio", de agotamiento en la cual no querían saber nada. La lucha ya no valía nada, solamente deseaban escapar, pero algunos de ellos los motivaban para continuar con la causa para quienes ellos servían.

- ¡Vamos! ¡¿Acaso quieren fallarle a las UnLouds?!.- Preguntaba uno de los caudillos a sus fuerzas, mientras que portaba un garrote empapado de sangre seca.

- No podemos hacer nada. Es mejor no combatir, Señor.- Respondió uno de sus subordinados, pero se ganó un golpe que acabó con su vida en pocos segundos, mientras que se tambaleaba y caía delante de todos los demás.

- ¡Esto va para todos aquellos a los que se nieguen en combatir! ¡Somos "Los Plagados", las fuerzas que ayudaron a las UnLouds con destruir a la civilización, tenemos todo un "Edén" de placer a nuestra merced! ¡¿Por qué vamos a rendirnos ahora?! ¡Salgan conmigo y verán que podemos aplastarlos!.- Incitaba el líder a sus compañeros, quienes se sintieron, aunque fuera un poco, éstos tomaron sus armas y partieron para el combate.


(Come Out Ye Black and Tans, Irish Rebels)

En ese momento, una inmensa marea de enemigos salieron disparados desde sus refugios, los cuales constituían los que fueron hecho bajo la tierra y las alcantarillas. Rigby los observó y con sus amigos alzó su hacha al aire, lanzando un poderoso grito de batalla que se sintió por los alrededores.

- ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOGH! ¡SENTID LA FURIA DE LOS "WARSONG"!.- Bramó el castaño, haciendo referencia a aquel juego de estrategia.- ¡PERDÓN, DE LOS "NUEVOS CABALLEROS DE ATHENA"!.-

De ahí llegaron Lincoln y los demás. El albino desenfundó su Espada Imperial y apuntó hacia los enemigos que venían en oleadas hacia ellos. La batalla estaba por comenzar, una más de ese "listado" que conformaban las operaciones para recuperar los territorios perdidos, solo estaban a pocos kilómetros de recuperar el Santuario, si lo hacían, la siguiente fase de la ofensiva iba a comenzar en cualquier momento, solo necesitaban el cuándo y cómo. Kazuya se giró hacia atrás y contempló a los demás integrantes de esa "Fuerza Conjunta" y de ahí se unieron en un feroz combate por el destino de Atenas y el Santuario.

(Man behind the wire, Wolfe Tones)

En un abrir y cerrar de ojos, el acero y la fuerza se mezclaron en un enfrentamiento nunca antes visto. Los "Generales Marinos" comandaban una doble ofensiva con sus poderes, mientras que Rigby utilizaba su hacha y Mordecai volaba en círculos, provocando una intensa cortina de Oscuridad, la cual rodeó a varios "Plagados" y les impidió seguir adelante.

- Jajajaaja, parece que han caído en mi trampa. Es una lástima, porque no pienso en tenerles ni un gramo de misericordia. Lo que hicieron es horrible y la única forma de pagar estos crímenes es con su sangre.- Oyeron la voz del peli azul metido en aquella protección, la cual puso nervioso a los enemigos.

- ¡SAL PARA QUE TE CORTE LA CABEZA!.- Bramó uno de los "Plagados" que portaba un sable y comenzó a dar una serie de tajos en el aire para destruir aquella Oscuridad, pero ésta no parecía ceder, ya que cada palmo que caía, una nueva capa emergía para reemplazar a la otra.-

- Qué mal, muy mal.- Le dijo Mordecai y éste apareció delante de aquella "marea oscura" y los miró con seriedad.- No son dignos rivales, no tienen coraje ni tampoco honor en su sangre. No son más que basura y como tales merecen una sola cosa.- Sentenció y de ahí se le lanzaron encima aquellos enemigos, pero el muchacho comenzó a encender su Cosmos al máximo.- Esto es por todas las víctimas de los Mundos que arrasaron: ¡"DRAGÓN NEGRO ASCENDENTE DE ROZAN"!.- Lanzó el peli azul su ofensiva, la cual dejó a varios oponentes muertos contra el piso, pero otra oleada venía al encuentro.

- ¡Nadie lastimará a mi novio! ¡Sientan la furia de una Saintia!.- Bramó Nube, quien entró en escena y comenzó a extender sus manos al aire, apoderándose de la humedad que había en las capas altas de la Atmósfera y con ella daba forma a una serie de poderosos proyectiles que se prepararon para caer como un bombardeo, llamando la atención de los enemigos.- ¡RECIBAN LO QUE ES EL PODER DE LAS SAINTIAS DE ATHENA! ¡"JEWELIC DAGGERS"!.- Exclamó y lanzó su ofensiva, la cual atravesó a los oponentes.

Una docena de enemigos se desplomaron contra el piso, de forma pesada, iguales que un montón de sacos con arena, regando con su sangre el pavimento destruido. A su vez, Eileen estaba esquivando a un pequeño grupo de "Plagados", los cuales iban hacia ella con armas de fuego y lanzas. Uno llegó a lanzar una de éstas contra la chica, pero ésta lo pateó con fuerza, quebrándola al medio y sus astillas quedaron en el aire por un rato hasta caer al piso, pero otra de esas mismas rozó su rostro y le provocó una herida en la mejilla derecha. Ésta pasó su mano sobre aquel lugar y sintió el calor de su sangre, llevando a que cerrara los puños.

- Ohh, ¿qué pasa? ¿Te lastimamos tu rostro?.- Preguntó burlonamente uno de los oponentes.

- Sí, pobrecita la niña, se le quebró una uña de seguro.- Añadió una mujer "Plagada", la cual portaba una lanza nueva desde su arsenal.

- Ustedes.- Habló Eileen con seriedad en su voz.- Debo felicitarlos porque ustedes sí tienen la osadía de pelear contra mí.- Dijo y les aplaudió.- Pero mis acciones serán aquellas que los enjuiciarán.- Juró ésta y comenzó a encender su Cosmos al máximo en su mano derecha, llamando a las Fuerzas de la Naturaleza y vieron como el magma ascendía alrededor de la joven.- Tal y como dijo Nube, ¡hoy serán testigos del poder de las Saintias de Athena: "GREATEST ERUPTION"!.- Juró y un poderoso torrente de lava salió disparado contra el enemigo, el cual cayó derrotado y los otros debieron retirarse.

Aquella marea de "Plagados" huyeron despavoridos, muchos grupos también les siguieron el paso a sus Camaradas atemorizados y otros proferían gritos de furia, tildándolos de "traidores" y "cobardes". La deserción no iba a salir barata para todos ellos, pagarían muy caro el precio por haber cometido semejante acto de cobardía y más para las UnLouds. Algunos de los Jefes comenzaron a ejecutar a aquellos que dieron la orden de retirarse, provocando todo un caos que sumió a las filas de los "Plagados" en un auténtico desorden y que aprovecharon las "Fuerzas Conjuntas" para atacar y causarles severas bajas al enemigo. Pronto, las calles de Atenas quedaron cubiertas con sangre, muertos y muchos que lograron huir de aquella venganza.

- ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOOOGHHHHHHH!.- Gritó Rigby, quien se alzaba con su hacha de guerra en sus manos al aire en su mano derecha y en la izquierda resplandecía un poderoso resplandor azul gélido, representando a la manipulación del aire helado y con ello se veían unos "Copos de Nieve" flotar a su alrededor junto a su grito de batalla.

- Jajajaja, amigo, ya te pareces a Grom Hellscream en vez de un Caballero de Athena.- Le dijo Mordecai, el cual llegaba con algunas heridas en su cuerpo pero con su honor intacto y acompañado por Nube y Eileen, ambas Saintias estaban agotadas pero complacidas de haber ayudado.

- Awww, Mordo, ¿recuerdas esos días en los que nos divertíamos con el "Warcraft"?. Bueno, ahora lo tenemos aquí. Somos toda una "Fuerza de Conjunta". Y con orgulloso en honraré al Caballero Cristal, Maestro de Hyoga de Acuario* y al Gran Grom Hellscream del "Clan Warsong". ¡Que el enemigo sienta nuestros gritos de batalla!.- Animaba el castaño y llevó su mano hacia su pecho, en señal de respeto.

- Si tú eres Grom, yo pido ser Turalyon, Paladín y Lugarteniente de Sir Anduin Lothar.- Dio Mordecai su propuesta, riéndose por lo bajo.

- Entonces yo seré la valiente Alleria, nadie podrá salvarse de mis poderosos ataques de hielo. ¡Que vuelen las Flechas Heladas!.- Añadió Nube, sumándose a ese papel.

- Y yo seré Khadgar, el Aprendiz del Guardián Medivh y quien ayudó en la destrucción del "Portal Oscuro", ¡juntos seremos imparables!.- Finalizó Eileen y juntaron sus manos, en señal de amistad eterna, siendo observados por el General Skips de Crisaor y Lincoln, el cual caminó hasta ellos, guardando su Espada Imperial. El albino contempló la destrucción a la que había sido sometida y azotada la Ciudad de Atenas, daba tristeza ver sus calles, casas, negocios y edificios destruidos, el fuego había consumido muchísimas estructuras, dejándolas ennegrecidas y muchas veces oían el derrumbe de las mismas, cayendo y desplomándose, dejando nubes de polvo y escombros por doquier.

En medio de la batalla que concluía, Kazuya reapareció, estaba empapado de sangre en su rostro pero cuando caminó hacia todos ellos, éste se paró arriba de unos escombros pertenecientes a un edificio que era un hotel y apuntó con sus manos hacia el Norte. Todos los grupos lo miraban a la hora de desatar las "Mareas de la Guerra".

- Los agudos clarines llaman al combate y al cumplimiento de nuestro destino: Las "Mareas de la Guerra" sobre el enemigo están a punto. El Crepúsculo nos señala el camino para recuperar el Santuario perdido, el sitio donde descansan aquellos que han caído con honor y dado sus vidas por la Diosa Athena y por todo aquello que ella representó para este Mundo.- Anunció el chico con un discurso motivador, siendo escuchados para todos los presentes.-

Lincoln dio un paso hacia adelante y quedó al lado de Kazuya.

- Tal y como el Caballero de Neowing ha dicho: Ha llegado la hora de completar nuestra misión y viajar hacia el sitio en donde se encuentra el enemigo, en donde los llevaremos para que respondan por sus crímenes. ¡Espectros míos!.- Se unió el albino y éstos alzaron sus puños hacia los Cielos.- ¡Avancemos y sin mirar atrás, que el Futuro brillará para este Mundo y todos los demás!.- Continuaba hablando con emoción y orgullo en su voz para que le siguieran el paso hacia el Santuario.


Mientras tanto, desde el Santuario que había sido instalado en la destruida Royal Woods, Raizer podía sentir aquella presencia que llegaría, en cualquier momento, para esas regiones corruptas. Frunció el ceño y estiró su mano derecha al aire, revelando su "Espada Carmesí Zero", la cual esperaba entrar nuevamente en combate contra Kazuya. Recordaba su enfrentamiento contra ese chico, ¿cómo era posible que tuviera la fuerza suficiente para superarlo a él?. Habiendo matado a tantos "Plagados" antes de jurarle lealtad a la Diosa Athena del Caos, su enemigo lo había superado. Eso era imposible para alguien que contaba con suficiente poder como para aplastarlo pero no, se había producido todo lo contrario: Había sido Kazuya quien lo venció pero su combate quedó en "pausa" hasta nuevo aviso. Por su parte, oyó las puertas abrirse hacia los exteriores y se topó con la enfurecida mirada de Mordred.

El peli-rosa le guardaba un enorme odio a aquel albino por haberlo herido. Su orgullo había sido pisoteado como una cucaracha y hasta quedó "humillado", aunque para Alice y Paracelse ese duelo había sido justo y reconocían para Lincoln, sin embargo, entrar en conversaciones con aquel personaje era imposible de hacerlo entrar en razón. Bajo la mirada de Raizer, éste se río por el fracaso de aquel "Gladiador Sagrado" y luego volteó su mirada hacia las Casas Zodiacales, sitio en el que las UnLouds iban a custodiar junto a Riden Bleach, el cual pasó caminando por allí y se le quedó mirando.

- Riden.- Dijo el peli negro-azulado.

- Raizer.- Añadió el otro con seriedad en su voz.

- Veo que tienes bajo tu cargo la Casa de Leo.- Le anunció el otro, mientras que el peli blanco bajaba unos peldaños y se quedaba en silencio.- Más te vale no desertar ni nada por el estilo.

Eso llevó a que Riden abriera los ojos y saliera de su silencio.

- ¿De qué hablas? ¿Quién te dio el poder para decirme lo que debo y no debo hacer?.- Le cuestionó el albino con seriedad, mostrando su Escudo, el cual estaba listo para usarlo para batallar contra el Caballero de Zerowing, pero éste fue más rápido y le puso su Espada contra el cuello y poniéndolo contra una de las columnas. El filo helado de la misma parecía estar lista para hundirse en aquella zona de su cuerpo pero Raizer la terminó bajando.

- Por orden de la Señorita Tomoe/Athena del Caos, yo tengo poder y autoridad para controlar a aquellos que están bajo su mando en el Santuario y la deserción es un vil y cobarde acto contra ella y su persona. Así que más te vale mantener tus ideas de fuga encerradas, sino quieres terminar formando parte del Cementerio.- Le advirtió Raizer y Riden tomó su Escudo.

- Esto no termina aquí, maldito. Te lo advierto.- Dejó su sentencia y el albino bajó las escaleras con rumbo hacia la Casa de Leo, siendo observado por el otro.

- ¡Más te vale a ti no traicionarla!.- Gritó Raizer y mostró el brillo de su Espada, pero el otro no temió para nada a la Muerte.- ¡¿Oíste?!.- Amenazó con aquella arma a esa persona dimensional, el cual se retiró de allí.

Luego de aquel acto de furia, Raizer concentró su atención en el futuro enfrentamiento que se avecinaba. Podía ver movimiento de las tropas del Santuario alrededor del Palacio de Athena, ya que muchos habían sido reclutados a la fuerza para formar parte de esas huestes, antiguamente sirviendo a Setsuko Kobayashi hasta que ella murió y los supervivientes fueron obligados a jurar ante Tomoe. A su vez, ella no quería ver a los "Plagados" por ese "Suelo Sagrado", prefería mandarlos a las Montañas, las fronteras del Santuario y por la destruida Royal Woods.

Los "Plagados" se movían por los alrededores junto a los que portaban arcos y flechas, los lanceros y miembros de la "Guardia del Santuario" mantenían sus posiciones en los alrededores del Palacio de Athena, mientras que otros personajes tenían en mente ciertos planes para llevar a cabo, cosa que trajo un pensamiento bastante serio de Raizer con respecto a esa gente.


(Login Screen, OST del "World of Warcraft: Legion")

Los cerrojos de su celda se fueron abriendo por las llaves y de ahí escuchó el chirrido de las puertas. Alzó la mirada, estaba paralizada del terror tras haber pasado una gran cantidad de días allí, en la Oscuridad, sola y manteniendo la calma, pero al volver a ver el rostro de la maldad que esa ex-gótica portaba consigo, el corazón de Helena se vino abajo mientras que la UnLoud caminaba hacia ella y tomaba su rostro, pasando la lengua y sintiendo el sabor de su piel y de la carne, para después mostrar una aterradora y siniestra sonrisa con sus afilados dientes. Intentó hablar, balbucear aunque fuera una cosa, pero nada se pudo dar, ya que estaba paralizada y de ahí fue llevada por dos "Plagados" enormes, arrastrando a la misma como si fuera un saco de papas.

- Llévenla a la Casa de Cáncer, tengo una sorpresa para DeathMask.- Dijo ella y éstos obedecieron.

- ¡DeathMask va a llegar hasta aquí y te hará pedazos, lo juro!.- Exclamó Helena con temor en su voz.

- Quisiera verlo si es verdad.- Recalcó UnLucy con burla y de ahí se la llevaron hacia su destino.


Por su parte, Sigurd se hallaba en los Jardines y Parques del Palacio. El Nórdico tomó su Casco y la Armadura que portaba consigo, mirando su reflejo, viendo esa seriedad y frialdad suya, para cuando estaba por irse de allí, éste recordó a Lincoln Loud/Hades, aquel que había tenido la osadía de derrotar al nieto del Dios Odín. Una afrenta a su honor, un atropello, ¿cómo podía ser así?, no entendía el motivo por el que un chico haya podido vencerlo y ahora estaba buscando reparar ese daño.

Eso se tenía que pagar, fuera como fuera, el pago no se podía "exceptuar". Lincoln había cometido un terrible error al vencerlo y Sigurd no dejaría que su orgullo fuera pisoteado como si nada. Pero en esos momentos, el hombre se volteó al sentir los cálidos brazos de UnLuna, la cual acurrucó su cabeza contra la espalda del pelirrojo y éste no dijo nada, se quedó en silencio para después recibir un beso de parte de aquella chica.

- Pase lo que pase, tú tendrás mi apoyo.- Le dijo la castaña alterna, pasando sus manos por los cabellos del Nórdico y éste se levantó para ver a UnChunk desde el interior del Palacio, el cual se retiró de allí, dando un portazo a ambas puertas y murmurando maldiciones por lo bajo hacia Sigurd, mientras que UnTabby se reía de aquella "cómica situación".


Mientras tanto, Tomoe se hallaba con Aiolos de Sagitario Alterno en el "Salón del Trono Imperial", pensativa, callada, atenta a todo movimiento que las UnLouds hicieran en su contra, contaba con que Raizer y los suyos las ajusticiaran en caso de que se rebelaran o intentaran salirse con la suya, pero no sabía, hasta el momento, de que ellas estaban tejiendo su traición hacia la Diosa del Caos.

- Nuestras fuerzas están apostadas por todo el Santuario.- Le dijo uno de los "Guardias de Élite" que ella disponía.

- Muy bien, ¿qué hay de los arqueros?.- Preguntó sobre esos tiradores.

- La Señorita UnLisa pidió que fueran los "Plagados" quienes porten los arcos y flechas, los nuestros están posicionados por el Palacio y su periferia.- Informó ese militar y eso llevó a que Tomoe arqueara una ceja por esa noticia.

- ¿UnLisa? ¿Cómo...?.- Su mirada estaba cargada de frialdad ante aquella desobediencia a sus órdenes, pero al sentir una extraña presencia fría, ésta quedó sin palabras ante la persona que se hallaba detrás suyo.

- Deja que triunfen por su cuenta, ya verás lo equivocadas que estaban al desafiarte.- Susurró ese personaje de las sombras a Tomoe a sus oídos, llevando a que cambiara de idea.

Parecía haber quedado en una especie de trance, porque cuando volvió a abrir sus ojos, ésta se topó con un mensajero que había llegado corriendo hasta ella.

- ¿Qué sucede, Emisario? ¿Va todo bien?.- Le preguntó el Patriarca Alterno y cuando el joven recuperó el aliento, éste pudo dar su mensaje.

- Están...Están...¡atacando al Santuario de Atenas!.- Informó el muchacho con la voz temblorosa por la información que éste cargó consigo.


Las líneas enemigas estaban cayendo en esos momentos por la feroz ofensiva que "La Resistencia" estaba llevando contra el Santuario, podían sentirse gritos entre ambos bandos, siendo Lincoln quien comandaba el ataque para reconquistar aquel sitio. El chico alzó su Espada Imperial y atravesó el pecho de un "Plagado" que portaba un garrote con picos metálicos. El enemigo cayó al suelo con un grito ahogado, mientras que se ahogaba en su propia sangre y se desplomaba ante el poder de aquella arma blanca. Acto seguido, el albino se lanzó contra los que seguían, aprovechando el momento para abrir una brecha y así permitir que todos pudieran cruzar hacia las escaleras y comenzar con el ascenso.

- ¡Atrás, malditos, atrás, el Santuario nos pertenece!.- Bramó un "Plagado" con un hacha, el cual advertía de que no podían seguir más en esos terrenos.

- ¡El Santuario le pertenece a Setsuko Kobayashi/Athena y a los Caballeros, infeliz! ¡Han cometido un gravísimo error con venir aquí! ¡Mátenlos a todos!.- Ordenó Lincoln con seriedad, mientras que entablaba un combate contra aquel enemigo.

- ¡Lincoln, ten cuidado, hermano!.- Pidió Luan con preocupación, viendo a su hermano enfrentarse al villano del hacha.- ¡Vamos, nuestro hermano y Emperador nos necesita!.- Ordenó la comediante y comenzaron a avanzar hacia las escaleras, tomando los primeros accesos y provocando la retirada de los "Plagados" hacia más al Norte del Santuario.

(Times Change, Soundtrack-3, "World of Warcraft: WarLords of Draenor", Cinematic Music)

Fueron dominando las escaleras y el camino hacia las 12 Casas Zodiacales, palmo por palmo del territorio que habían perdido. Lincoln, por su parte, se batía en un feroz combate contra aquel "Plagado" del hacha, esquivando los golpes que éste daba y en una casi lo llegaba a herir en el cuello, pero fueron unos escasos centímetros en los que evitó el impacto y de ahí arremetió contra su oponente, el cual no parecía ceder desde su posición original.

- Dime una cosa, niño, ¿acaso tú rechazarías este "Regalo" que las UnLouds nos han dado?.- Preguntó el "Plagado", mostrando sus dientes horriblemente amarillos, en cuyo rostro se dibujaba una facción burlona y de ahí empujó al albino hacia atrás.- ¿Y trajiste a tus amigos para solo verte morir?.- Aquella última oración casi parecía ser un grito de odio, pero fue entonces que, desde los Cielos, una serie de esferas de poder comenzaron a caer, en forma de bombardeo, contra aquellos pasos estratégicos y el joven Loud reflejaba su "As bajo la manga".

De ahí empezó a redoblarse el ataque, provocando explosiones y bajas al enemigo. Desde el Sur de las escaleras, Lola y Lana hicieron señas con sus manos para que Mu y Shion de Aries lanzaran sus "Starlight Revolution" contra los enemigos, contando con el apoyo de Alexander y sus "Agujas del Reloj", las cuales empalaban a los oponentes.

- ¡AHORA!.- Ordenaron ambas gemelas y tras oír ese grito, la "Marea de Guerra" se lanzó hacia el asalto contra las posiciones.

- ¡¿Qué?! ¡AHHHHHHH, MUERAN!.- Cambió aquel "Plagado" su ataque contra Lincoln y fue hasta sus hermanas y amigos, pero sintió como el albino saltaba en el aire y atravesaba su pecho con la Espada Imperial, provocando que ahogara un grito de agonía y de ahí saliera su sangre disparada por todas partes.

Acto seguido, tras la Batalla del Santuario, el lugar había sido recapturado y devuelto a sus antiguos líderes: Los Caballeros de la Diosa Athena. Ahora volvía a sus legítimos poseedores y tras hacer un homenaje a la Deidad caída en el Pasado, Kazuya y Lincoln se dirigieron hacia sus fuerzas, alzando sus Espadas hacia los Cielos, en señal de victoria.

- ¡HOY HEMOS RECUPERADO EL SANTUARIO, PERO LA VERDADERA BATALLA ESTÁ POR COMENZAR! ¡NI UN PASO ATRÁS, AMIGOS! ¡A PARTIR DE ESTE MOMENTO, LA HISTORIA MISMA NOS CONTEMPLA Y SEREMOS NOSOTROS QUIENES LA ESCRIBAMOS!.- Dijo el albino con el Líder de "La Resistencia" y de ahí estallaron los gritos y festejos pero eso era cierto en aquel discurso: La prueba definitiva está a la vuelta de la esquina y debían prepararse para el viaje hacia aquella Royal Woods destruida.

A lo lejos, hacia aquella ciudad en ruinas, era allí donde el destino les estaba llamando para que arribaran. Poco después de eso, Kazuya caminó hacia las escaleras, donde anteriormente estuvo con Kazumi, Rin y Tenma. El muchacho alzó su puño hacia los Cielos y en ella resplandeció su Espada, mientras que un viento frío se levantaba por los alrededores y dirigían su mirada para aquella nueva zona.

La primera parte de la misión había concluido con éxito, sin embargo, la verdadera prueba por la que todos deberían enfrentar, estaba por empezar en aquellos momentos.


[Antes que nada pido disculpas por no haber podido subir este capítulo en Navidad, el día de ayer, pero entre los festejos de la Nochebuena, el día siguiente que estuve viendo "The Towering Inferno" o "Infierno en la Torre" (1974), me olvidé por completo de terminar este capítulo. Sin embargo, después de mucho tiempo perdido, vuelvo aquí para traerles esta nueva parte.

La reconquista del Santuario antiguo ha finalizado. Las Batallas de Royal Woods y las 12 Casas Distópicas están por comenzar, mientras que el destino del Multiverso yace en las manos de estos grupos de valientes (referencia al discurso que da Gandalf al final de "El Señor de los Anillos: Las Dos Torres"). Por otro lado, otra vez ha vuelto el misterioso personaje de las sombras, el encapuchado y las UnLouds mantienen su conspiración contra Tomoe, además de que Helena (personaje que apareció en "Saint Seiya: Soul of Gold") ha vuelto a aparecer. Ahora todas las miradas están puestas en aquella destruida Ciudad de Royal Woods y el "Nuevo Santuario" de la Athena del Caos.

Espero que les guste este capítulo, nos estamos viendo y mando saludos y agradecimientos para:

* J0nas Nagera: Las UnLouds, literalmente, están jugando con fuego al hacerle esta conspiración y traición a Tomoe, mientras que UnLana va a tener su papel en estas futuras batallas. Muchas gracias por tu review, amigo y espero que hayas pasado unas Felices Fiestas. Nos estamos viendo y saludos de mi parte.

* marati2011: La Justicia llegará, de eso no te preocupes, aunque se vienen combates muy feroces.

* FreedomGundam96.

* lady-saintiasailor.

* LeoneEpsilon.

* RCurrent.

* LucasAbad0.

* AnonimousReader98.

* Sitx20.

* Profesor Franco Romano.

* regamers10.

* Sam The Stormbringer.

* Banghg.

* El Caballero de las Antorchas.

* Caballero del Viento.

* Omega Fire-21.

* Hakai Zim.

* BeTricks871.

* Luffy Turner.

* eltíorob95.

* Transgresor 3003.

* Ficlover93.

* Arokham.

* Covacs.

* El Maestro.

* Jugger.

* BigDaddyLoud.

* Entre otros.

Nos estamos viendo, amigos y ahora SÍ hemos entrado en la fase más importante de esta historia (La Parte Central). Cuídense y que tengan todos un buen día Jueves de mi parte y también les deseo un excelente...

¡Feliz Año Nuevo 2020!.].