"Te trataré mejor"

(Parte 2 del final de Bakugou)

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—Deku— Le llamó Bakugou luego de haberlo despertado en el autobús.

—Dime— Asintió, bostezando.

—De dónde sacaste esa pulsera roja?— Preguntó mostrándose interesado en ello, puesto a que esa era la mano que sostenía entrelazada con la suya.

—Este— Deku levantó la mano, mirando la pulsera con admiración. —Te acuerdas de Melissa Shield?—

Y esa chica quién era? En verdad, él no recordaba quién era ella o de dónde la conocía Deku, pero sea lo que fuera, le irritaba saber que una chica le había hecho un regalo a Deku.

—No— Respondió él agrio, sosteniendo la mano de Deku con un sentido de pertenencia. A esto, Deku parpadeó con expresión en blanco, como si desconociera explicarle quién era ella.

—Fue en la vez que fuimos a la isla I— Explicó él tímido. —Y bueno, ella me regaló este full gauntlet— La mostró nuevamente, sin soltar su mano. —Pero-pero se rompió en la batalla, y yo-yo quise tenerla otra vez—

—Por qué?— Farfulló enfadado. No comprendía cómo era que una pulsera roja fuera tan especial para Deku. Acaso no le gustaba un hombre de su salón de clases más alto que él y con un quirk poderoso? Pero, Deku nunca mentía. Qué significaba esto?

—Ayuda a controlar mi poder— Admitió. —A poderlo usar sin restringirme—

—Y por eso usas esa pulsera?— Replicó quejumbroso, arrugando las cejas. —No entiendo, qué tiene esa pulsera que no puedas hacer tu? Si ya controlas tu poder, lo hiciste tuyo—

—Lo-lo sé— Dijo él, trastabillando con sus pies, por el mismo motivo por el que lo atrapó entre su brazo, gracias a que lo tenía tomado de la mano.

—¡Cuidado, idiota!— Lo regañó furioso, no con Deku, sino por la chica que le regaló esa pulsera roja.

—Ay!— Exclamó Deku sorprendido.

—No seas tan torpe con tus pies, pedazo de inútil— Advirtió, pero a pesar de sus duras palabras, no se animaba a soltarlo.

—G-gracias, Kacchan— Agradeció riéndose de los nervios.

—No me agradezcas, inútil— Siseó él, atreviéndose a aferrarse al pequeño cuerpo de Deku con su brazo, acercándolo hacia el suyo. Lo sintió temblar con miedo. —No haré nada— Aseguró, sonrojándose hasta las orejas, el corazón desbocado. Él estaba consciente de que quizá estaba asustando a Deku por su repentino gesto, puesto a que en el pasado siempre fue agresivo con él; además, qué podría hacer para que Deku comprendiera sus intenciones para con él?

—K-Kacchan?— Deku tembló, haciéndose pequeño en el agarre de su brazo.

—No te haré daño— Cercioró en voz calmada.

—Qué-qué haces?— Su voz salió trémula, y Bakugou lo sintió estremecerse y logró percibir los latidos acelerados de su corazón resonar con intensidad.

—Yo…— Su voz se le cortó, debido al nerviosismo que se apoderó de él y si se aferraba a su cuerpo, quizás se perdería la cabeza. —No me gusta saber que tienes algo de una chica— Admitió celoso. Dicho eso, Deku se paralizó visiblemente, de mod que él logró abrazarlo por la espalda, usando su otro brazo para reforzar su agarre.

Deku emitió un grito ahogado de miedo, emanando un grado de calor de su cuerpo y ese calor conllevó a que él lo sostuviera más fuerte.

—Es importante— Musitó Deku, intimidado.

—A qué se debe que sea importante?— Exigió saber, áspero. —Si el poder que posees ya lo hiciste tuyo, varias veces lo he visto, no entiendo porqué necesitas ese artefacto, Deku—

—No lo puedo controlar— Masculló Deku, impotente.

—Sí puedes— Insistió él. —Cuando peleamos en el edificio Beta, lo controlaste muy bien. No necesitas esa pulsera!— Lo último sonó desdeñoso. —Qué no puedes controlar?—

Escuchó un ligero sollozo proveniente de la boca de Deku, que llamó su atención, haciéndolo abrir los ojos de asombro.

—Deku?— Lo giró hacia el frente, viendo que en efecto él lagrimeaba, encogiéndose de hombros, temblando.

—No lo puedo controlar— Volvió a decir con la voz ronca del llanto. —Me falta mucho para controlarlo—

—Qué significa eso?— Espetó preocupado.

—Apenas controlo el 15% de mi poder— Confesó Deku, hipando, limpiándose las lágrimas con el dorso de su mano. —Yo-yo no hubiera podido derrotar el monstruo del limo con el 15% de mi poder— Hipó nuevamente. —Soy un inútil—

—No— Negó él ferviente. —No eres un inútil, Deku—

Sus ojos lo miraron con pavor, resentimiento y un extremo dolor que se apoderaba de sus pupilas. Soltó un sollozo desconsolado, bajando la cabeza.

—Pero, tu-tu— Repuso desconsolado.

Una oleada de culpa rodeó a Bakugou, quien supo que gran parte de las inseguridades de Deku eran por su culpa, por su egoísmo. Sus duras palabras fueron las causantes de los miles de problemas que sucedían en la cabeza del nerd, era el dolor que le confesó en su ida al cine. Él era el causante de las lágrimas de Deku.

—Lo siento— Musitó él en tono sincero, aunque su voz salió áspera por la emoción contenida en ella. Esto percató a Deku, quien subió la mirada en amplio asombro.

—Eh?— Lloriqueó con la cara desencajada.

—Lo siento mucho— Repitió arrepentido, expresando tristeza concentrada sus ojos. —Nunca fue mi intención herirte de la manera en que lo hice, yo fui el peor de los idiotas—

—K-Kacchan…— Deku emitió, volviendo a llorar.

—Por favor, perdóname— Prosiguió él en gran culpa. —No eres un inútil Deku, eres Izuku Midoriya— Pronunció su nombre con gentileza. —Yo no soy una persona gentil contigo, ni con nadie, pero por ti, yo cambiaré para bien— Aseguró sintiendo un nudo acumulado en la garganta. —Yo quiero cambiar mi manera de tratarte porque quiero tratarte bien— Apoyó sus manos sobre los antebrazos de Deku, presionando suavemente con la yema de sus dedos.

—Te-te perdono, Kacchan— Dijo en un sollozo, exaltándolo de su monólogo sentimental.

—Qué?— Tosió tomado bajo guardia.

—Te-te perdono—

—Sí te escuché— Lo interrumpió. —Bueno, me sorprendiste— Admitió, tratando fútilmente de sonreírle. —Pensé que quizás nunca me perdonarías por lo que te hice en el pasado— Corrigió, permitiéndose mostrar el temor que tanto se negaba a enseñar.

—Es-es porque eres, Kacchan— Murmuró desenfrenado, provocando un rubor en las mejillas de Bakugou, quien se sorprendió nuevamente por la confesión de Deku.

—Deku— Suspiró tomado por el sentimiento, y se lanzó a abrazarlo. —En verdad, me arrepiento mucho de lo que te hice— Su garganta estaba áspera. —Yo te protegeré, no te preocupes, sé que podrás controlar tu poder a como dé lugar—

—Kacchan— Deku le devolvió el abrazo con sus temblorosos brazos, lo envolvieron cálidamente en su abrazo. —Lo aprecio mucho— Dijo sincero. —Mucho—

—Yo aprecio mucho el que me hayas perdonado— Confesó en un suspiro relajado. —Te trataré bien, me esforzaré por hacerlo realidad— Dijo inspirado, apretando un poco más el abrazo entre ellos. —Así como tu te esforzarás por controlar mejor tu poder, yo me esforzaré por tratarte bien— Cercioró.

En eso, Deku se rió suavemente, sonando como música para sus oídos.

—De que te ríes?— Inquirió sonsacado.

—Estoy feliz— Dijo Deku campante. —Gracias, Kacchan— Lo abrazó más fuerte, recostando su cabeza sobre su hombro. —Estoy tan contento!—Siguió riéndose suavemente.

Bakugou se ruborizó al sentir la cabeza de Deku descansando sobre su hombro, mientras él lo sostenía entre sus brazos con fuerza, aprisionándolo bajo su protección.

El aire fresco de la entrada de los dormitorios no doblegaba la calidez que compartían en ese abrazo, aun cuando alguien podría verlos en ese intercambio, a él ya no le importaba como le vieran alrededor de Deku, siempre y cuando lo tuviera a su lado, lo demás podría desaparecer.

—Yo también estoy contento— Admitió quedo. —De estar contigo, Deku—


—Bueno— Deku jugó con sus dedos ansiosamente. —Gracias por traerme a mi habitación, Kacchan— Sonrió amable.

Bakugou había acompañado a Deku a su dormitorio, tal como él le dijo, y como él era un hombre de su palabra, era obvio que cumpliría con su compromiso.

—Sí— Movió la cabeza en afirmación.

—Te puedo enseñar algo?— Se atrevió a decirle.

Él, parpadeó tomado bajo guardia, más no obstante, no se negó a la propuesta del nerd.

—A ver— Respondió.

Deku le indicó que entrara a su habitación, a lo que él fue detrás suyo aceptando la invitación. Cuando hubieron entrado, Deku presionó un botón en la pulsera roja, de la cual se esparció por todo su antebrazo.

Bakugou abrió los ojos en asombro.

—Ah, ya recuerdo— Remembró recordando la cara de la chica que estuvo en compañía de Deku en la isla I. —Es la chica rubia de ojos azules—

—Sí— Deku le mostró el full gauntlet mirándolo con respeto y admiración, y él notó un brillo innegable en sus ojos. Ahí supo que no era amor lo que sentía por ella, sino mera admiración. —Ella se lo envió primero a All Might, para que él me lo pasara a mí—

Bakugou comenzaba por unir las piezas del rompecabezas que respecta al nerd, y todo lo que lo rodeaba últimamente, ya no sintiéndose excluido de su vida como antes lo hacía. Suspiró aliviado, relajando sus hombros.

—Fue la vez en que saliste con el mitad-mitad?— Supuso serio.

Él asintió.

—Melissa Shield me lo envió y All Might me lo entregó aquí en la escuela— Siguió él hablando en frenesí. —Fue increíble, y además funciona tal como lo recuerdo, y la sensación de que mi poder no se restrinja es más liberadora para poder usar el One For All con toda seguridad de que podré moderar la cantidad que utilizo de poder— Juntó sus manos. —Con el monstruo del limo, simplemente usé el 30% de mi poder—

—El 30%?— Musitó pestañeando incrédulo.

—Eh sí— Se llevó una mano a su cabeza, meciéndolo. —Aún no lo puedo creer— Se rió melancólico.

Bakugou no asimilaba del todo que el poder de Deku fuese tan grande que con sólo el 30% pudiera derrotar un villano tan viscoso y dificultoso de lidiar como lo era el monstruo del limo. Lamentablemente, recordó la sensación de cuando estuvo aprisionado en el cuerpo viscoso de la criatura, la sensación de asfixia e impotencia de quererse salir de esa temporal prisión que le quitaba la vida.

Qué increíble es Deku, pensó en admiración. Siempre lo ha sido…

—He hablado mucho, no?— Emitió Deku incómodo, cerrando los ojos en vergüenza. —Perdóname Kacchan, tomé minutos de tu valioso tiempo—

Y yo fui el estúpido que no admitía que Deku ha sido, es, y siempre será increíble.

—No te preocupes— Disuadió él, para su sorpresa, calmo. —Eres increíble así como eres, Deku— Expresó ruborizado, emitiendo de su cuerpo calor por lo mismo.

Deku abrió los ojos, sonrojándose.

—G-gracias— Musitó conmovido. —Tu también eres increíble, Kacchan—

No tanto como tú, se dijo.

—Lo sé— Hizo una mueca de superioridad. —Pero, aún me falta mucho para ser el mejor—

—Yo sé que serás el mejor Kacchan— Complementó Deku, en signo de admiración. —Siempre lo has sido para mí—

—Bueno— Emitió falto de palabras, pues el rubor de sus mejillas amenazaba con hacerlo sudar por completo.

—Muchas gracias por todo— Conjuró gentil. —En verdad, aprecio mucho haber platicado contigo, Kacchan, como no tienes idea— Puso una mano en su pecho, aferrándose a su camisa. —Siento que podemos llevarnos muy bien en el futuro—

A qué se refirió Deku cuando dijo eso?

No me digas, que… La persona que le gusta es el bastardo mitad-mitad?!

—Kacchan?— Deku lo ojeó preocupado, acercándose a su rostro para inspeccionarlo.

—No te acerques ahorita— Desvió la mirada, girando su cabeza al lado de la puerta, dispuesto a salirse de ahí cuanto antes.

—Estás bien?— La voz intranquila de Deku lo zarandeó, y lograr resignarse a ella, suponía un esfuerzo sobrenatural. Se volteó a ver a Deku nuevamente, desdichado por su confesión. —Qué sucede, Kacchan?— Su mano suave la posicionó en su frente, y éste se dejó tocar, ya que cada roce por parte del nerd era suficiente para mandarlo a volar a otro universo. Tan gentil era su tacto que lo embriagaba sutilmente. —Puedes decirme lo que te pasa, Kacchan, no te juzgaré— Aseguró él, queriendo ser de apoyo.

Qué lindo, pensó al ver su expresión de deseos por ayudarle.

—Qué quisiste decir cuando dijiste que nos llevaremos muy bien en el futuro?— Preguntó incierto, a pesar de que su voz salió tosca.

El gesto de Deku se tornó dudoso, y era una cara tierna, pues la ternura de ver dudar a Deku o de siquiera sonreír, hacía revolotear su corazón cada que tenía una vista de ello.

—Quiero que nos llevemos bien siempre— Afirmó él, esperanzado.

—Ya veo— Dijo aliviado, sintiendo una carga menos en su lomo. En eso, decidió que era mejor dejar dormir al nerd, puesto a que al día siguiente tendrían clases y no quería que el nerd estuviera cansado. —Bueno, me voy— Se giró y salió de su habitación, asegurándose a sí mismo que faltaba mucho terreno por recorrer.

Por lo pronto, él se sinceró con Deku pidiéndole disculpas por su comportamiento agresivo durante los años en que lo hizo. Admitía abiertamente que Deku tenía derecho de no aceptar sus disculpas, pero aun así, no lo hizo.

Lo que faltaba ahora era cumplir con su palabra y tratarlo suavemente, como debía de haber sido desde el mero principio en que se conocieron.

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P.D. Qué les ha parecido el capítulo? Un poco más largo que el anterior, aun así sigo planeando el final.