Fleur estaba casi segura que Hermione y Harry estaban allí, algo le decía que la castaña la estaba mirando pero no tenía forma de confirmarlo. La secretaria en frente suyo se levantó de su asiento para llevarla al cuarto indicado.

- Ah, tranquila, no tiene que llevarme, yo se donde queda.

-Oh no, cada tanto todo cambia de lugar, ya usted entenderá porque, por favor sígame.

Fleur no dijo más y siguió a la mujer, esta vez, caminó por un largo pasillo hasta llegar frente a una pared la cual al toque de una varita descubrió unas escalera de caracol, la mujer se quedó a un lado de esta entrada e indicó a Fleur que siguiera.

La rubia no tendría porque estar nerviosa pero extrañamente lo estaba. Se había sorprendido de recibir tan rápidamente una invitación al lugar en donde podría acceder a compras de mayor nivel y de eso se trataba la reunión a la que estaba a punto de asistir, pero algo la tenía muy intranquila.

De repente se detuvo en el cuarto escalón, justo antes de que la escalera la hiciera girar y la ocultara de la vista desde la puerta, si Hermione y Harry estuvieran ahí aprovecharían este momento para subir al menos al segundo escalón antes de que se desapareciera la puerta. La secretaria todavía estaba a un lado de la puerta mirándola como asegurándose que subiera y Fleur le dio una sonrisa incómoda que esta no correspondió.

Pensando que ya les había dado el tiempo necesario de seguirla continuó subiendo las escaleras y escuchó la puerta cerrarse a sus espaldas.

De inmediato vió el final de las escaleras enfrente, una pared, pero justo a su izquierda la entrada a una habitación, y cuando le faltaban solo dos escalones sintió algo cálido en su mano.

En vez de sorprenderse, esa sensación la ayudó a calmarse, casi que la estaba esperando, esperaba que en cualquier momento Hermione le dijera algo o, como en este caso, le agarrara la mano para hacerle saber que estaba ahí.

Fleur se detuvo y respiró hondo, rozó con su pulgar la mano deHermione para luego soltarla y continuar subiendo.

El cuarto era mucho más grande que el anterior y allí se encontraban unas cuatro personas, un hombre y una mujer, la mujer que Harry y Hermione habían visto tomar la poción que seguro iba para Ron; y además dos hombres que parecían ser compradores.

Todos la saludaron cálidamente y les explicaron que tomarían un traslador, ya que no se podían aparecer en el lugar al que iban: una de las casas en el campo en la cual se llevaban a cabo las ventas.

El hombre se acercó a la pareja y les indicó que tocaran el traslado al mismo tiempo. Fleur se preparaba para también usar el traslado pero la mujer la detuvo del brazo, cuando la pareja y el hombre se fueron a esta se le cayó la sonrisa.

-Tú vas a otro lugar, más especial- La mujer agitó su varita con lo cual apareció una puerta a sus espaldas- Pero antes, nos gustaría que saludaras a alguien- la mujer abrió la puerta para mostrar de inmediato a Ron, con sus muñecas amarradas y sentado en el piso, la poción multijugos ya sin ningún efecto.

La mujer se acercó a él y sacó un frasco de su túnica para rápidamente obligar a Ron a tomárselo.

Ante esto Fleur abrió los ojos, miró a su alrededor como buscando alguna señal de que hacer pero no alcanzó a ver nada, ni se le ocurrió que decir.

Antes de poder coger su varita la mujer la tomó del brazo con fuerza.

-Le pido por favor me preste su varita, si no hay nada raro se la devolveré de inmediato, por favor, prefiero tratar a mis clientes con respeto en vez de estar obligada a encantarla con un expelliarmus.

-Si tranquila- Fleur dijo con una leve sonrisa entregando su varita.

Por su parte, Harry y Hermione estaban preparados para lanzar un ataque en cualquier momento.

-Sólo una pregunta Ron, dijo la mujer tocando la cabeza del pelirrojo-conoces a esta mujer?

Ron levantó la mirada hacia Fleur.

-Si…es…

Antes de que el pelirojo terminara la frase un hechizo voló hacia el lugar donde estaba la mujer, pero esta tuvo reflejos tan rápidos que alcanzó a esquivarlo y sin dar espera cerró la puerta con su varita.

Tomó la mano de Fleur y el hombro de Ron con extrema rapidez para desaparecerse con ellos antes de que la pareja de aurores pudriera hacer algo.

Fleur sólo tenía un pensamiento dando vueltas en su cabeza, la habían descubierto, y su única esperanza era el hecho de que Harry y su novia habían presenciado todo.

De no ser porque estaban ahí, el equipo pensaría que se había ido a una reunión normal con los vendedores para recolectar información.

-Arghhh- Hermione dejó escapar un grito de rabia y salió sin pensarlo de la capa de invisibilidad.

El pequeño cuarto donde hace un segundo se encontraba Ron ahora estaba vacío.

No podía creer que no había podido evitar que se llevaran a Fleur, odiaba que su hechizo hubiera fallado y no haber estallado la puerta con mayor rapidez.

-Hermione- le dijo Harry en un tono preocupado, todavía debajo de la capa.

-Harry…sólo…dame un momento.

-No Hermione…

-Si, ya voy a volver a la capa sólo…estoy tratando de pensar.

-Hermione tenemos que irnos ya de este lugar, ¡mira a tu alrededor!

Al levantar su cabeza la castaña vio lo que preocupaba a Harry, el cuarto no se parecía en nada al que era hace un momento, los objetos empezaban a desaparecer y las paredes parecían encogerse hacía ellos, la escalera parecía también empezar a despedazarse.

Sin pensarlo la castaña corrió hacia la escalera con Harry detrás, este se le acerco y pasó la capa sobre su cabeza, ambos se agacharon y bajaron como pudieron los escalones hasta golpearse contra la fría pared que estaba donde debería estar una puerta.

La castaña lanzó un hechizo bomba a la pared, no tenían tiempo para pensar en el peligro que se podía presentar afuera.

Bastaron dos hechizos para abrir el agujero en la pared por el cual pudieron pasar, y al hacerlo se encontraron cono muchas personas saliendo de los cuartos y oficinas mirando hacia el lugar de la explosión donde no parecía haber nadie.

Muchos sacaban sus varitas y a los aurores no les cabía duda que empezarían a lanzar hechizos aunque no los vieran.

-Corramos- dijo Hermione.

Harry la tomó del hombro dandole a entender que estaba de acuerdo.

Pudieron correr un corto tramo, pero pronto se les hizo imposible pasar entre las personas y empezaron a chocarse cada vez más con estas.

Esto hizo que alguien los notara y enviara un rayo rojo hacia ellos que lograron esquivar por pura suerte.

Todo era cada vez más caótico y mientras Harry lanzaba Expelliarmus a todos lados Hermione se abría paso entre la multitud.

Habían estado jalando la capa hacia ellos para que no se les cayera de encima, pero alguien a su lado se cayó de un empujón y alcanzó a quitarles un poco la capa dejando la mitad de sus cuerpos al descubierto.

-Ahí están!-Gritó un hombre a lo lejos que levantó su varita.

Los aurores entraron en pánico y se cubrieron rápidamente.

Pero antes de que el hombre pudiera hacer algo más dos hechizos lo hicieron caer al suelo.

-¿Fuiste tú?- Preguntó Harry a Hermione quién negó con su cabeza debajo de la capa.

Ambos estaban sentados en el suelo, esperando lo peor, cuando de sus espaldas empezaron a venir muchos más hechizos, no entendían quién podía estar defendiendolos.

-¡Vamos!- dijo la castaña y Harry la siguió.

Esta vez Hermione decidió abrirse paso con un hechizo que empujó muchas personas delante de ellos, corrieron hacia la salida y allí se encontraron con quienes los habían salvado.

Tres personas de su equipo de aurores estaban allí con su uniforme gritando a la gente que se detuviera que estaban rompiendo la ley y demás cosas.

La mayoría de personas del lugar trataban de huir de los aurores corriendo hacia las oficinas mientras otra gran cantidad se quedaron de pie en el mismo punto mirando al vacío.

Hermione dedujo que quienes no reaccionaban eran quienes estaban allí por la maldición Imperius y decidió salir de la capa para ir a rescatar a estas personas, mientras el resto de aurores inmovilizaban la mayor cantidad de personas que podían.

Pronto llegaron más refuerzos de aurores del mismo país y por fin hubo orden en el lugar.

Todos trabajaban arrestando personas o recuperando documentos y testimonios del lugar, otros como Hermione se encargaban de sacar de allí a las personas, en su mayoría muggles bajo la maldición Imperius.

-Parece que se preocuparon por nosotros porque nos demoramos más de lo que anunciamos y decidieron desmantelar el lugar, de todas formas era un buen momento para hacerlo, nos salvaron en el momento justo.- Le dijo Harry a Hermione.

-¿Ya les contaste de Fleur?

-No, el director del equipo ha estado muy ocupado no he….

Hermione no se quedó a escuchar el resto de la frase, salió del lugar y directamente a donde el director que estaba reunido con aurores locales.

-Señor, necesito hablarle acerca de Fleur.

El hombre se acercó de manera tranquila hacia ella para hablarle:

-Fleur está en una misión de inteligencia en estos momentos, recibimos su informe y todo va saliendo como lo planeamos.- le dijo el hombre.

Pero eso era lo contrario a lo que sucedía, casi sin aliento Hermione le contó lo que había sucedido, y pronto el equipo se reunió para discutir que podían hacer.

-El celular…-Dijo Hermione en medio de la conversación, más bien para sí misma. Todos asentían pensativos, de nuevo esa sería la manera de encontrarlos, pero tenían que hacerlo rápido por lo cual la misma Hermione iría con otro autor a hablar con la policia muggle.