SHINNOSUKE

Ya casi es navidad, estamos a 24 de Diciembre espero ansioso a que ya sea la hora de darle el regalo que le compré a Kazama, ahora nos estamos bañando juntos, aun es de mañana.

- ¿Qué sucede, Tooru?.- le pregunté ya que lo veía muy recargado en mi pecho y apegado a mi que otras veces.-
- Nada, Shinnosuke.- se sonrojó un poco, yo puse mi mano encima de la suya que está apoyada en mi rodilla.- sólo me siento cómodo.- yo sonreí y le besé la mejilla.- aunque ya deberíamos salirnos, se me está arrugando la piel.- miró los dedos de la mano que yo no estoy sujetando.-
- ¡No quiero!.- reclamé abrazándolo.- quedémonos un rato más aquí... Me gusta mucho tu calor corporal, Kazama.- dije apretujándolo.-
- I-Idiota...- susurró y al instante después suspiró resignado, yo sonreí.- Sólo unos minutos más.- se acomodó más en mi pecho apoyando su cabeza entre mi hombro y cuello cerrando los ojos.-

Luego de pasar un rato más ahí nos salimos, nos secamos mutuamente y nos vestimos, después Kazama hizo el almuerzo que yo disfruté demasiado, mi novio cocina exquisito. Los moretones en su cuerpo ya no estaban en ningún lado, sonreí por verlo más hermoso que nunca.

- ¿P-Por que me miras así?.- dijo Kazama sonrojado y algo cohibido.-
- Porque eres hermoso, Tooru.- dije sonriéndole.- el hombre más hermoso que he visto en mi vida.-
- N-No digas tonterías.-
- No lo es.- sonreí y continué comiendo, Tooru me imitó.-

Después de acabar de almorzar Tooru se dispuso a lavar todo lo que usamos para comer mientras yo saqué mis libros de la universidad comenzando a estudiar y de vez en cuando tomaba mi cámara para practicar.

- Shin ¿Qué haces?.- preguntó Kazama extrañado, yo sonreí.-
- Estudiando.- respondí y el peli-azul quedo impactado.-
- ¿Tú estudias?.- preguntó no creyéndome nada.-
- Pues antes casi nada, pero ahora me esforzaré más.- me levanté de la silla tomando suavemente a Kazama de las muñecas, bajando hasta tocar sus manos y entrelazar nuestros dedos con delicadeza.- Por mi y por ti, por lo nuestro, Tooru.- dije causándole un sonrojo sin embargo se quedó mirándome a los ojos.-
- Shinnosuke...- susurró, no dudé en besarlo tiernamente, me encantan sus labios tan suaves.- o-otro...- pidió avergonzado, yo sonreí mientras lo volvía a besar con mas intensidad, metí mi lengua a su boca jugando con su lengua, abracé a Kazama evitando que cayera por la forma en que lo derretí. Él me abrazó por debajo de los brazos agarrándose de mi ropa.-
- ¿Te gustó?.- pregunté con una sonrisa picarona.-
- N-No preguntes cosas obvias.- me regañó avergonzado, yo reí.-
- Vamos, que no te de pena.- susurré cerca de su oído estremeciéndolo.-
- Shin...- me miró a los ojos sonrojado, yo lo besé suavemente mientras acaricio toda su espalda por debajo de la ropa.- nghh~~.-
- Vamos al cuarto.- susurré contra sus labios.-
- Shin... aun debo limpiar la casa... y lavar la ropa... tú debes seguir estudiando, no seas irresponsable.- me regañó aun sonrojado por los toqueteos que le di.-
- Esta bien, esta bien.- cedí dándole un sonoro beso en la mejilla.- Te amo, Tooru...-
- Y-Yo también...- dijo avergonzado abrazándome fuerte para que no vea su rostro.- Te amo, Shinnosuke...- nos quedamos unos segundos abrazados para luego volver a hacer nuestras cosas pendientes, yo me concentré en estudiar.-

Llegó la noche e invité a Kazama a una romántica cena en un restaurante algo lujoso, le pedí dinero prestado a mis padres para poder hacerlo, el peli-azul se veía algo sorprendido pero feliz, yo sonreí por verlo tan animado, así deseaba verlo siempre, no permitiré que sufra nunca más.

- Shinnosuke ¿Cómo hiciste para pagar un lugar así?.- preguntó él viendo hacia todos lados admirando el lugar.-
- Luego te cuento, ahora solo concentrate en esta hermosa velada, estando juntos y cómodos.- dije haciendo que sonriera.-
- Está hermoso este lugar Shin, muy fino y elegante.- dijo para luego darle un sorbito a la champaña que nos servimos en unas copas.-
- No tan hermoso como tú.- le halagué provocando que se sonrojara.-
- Shin... la verdad es que tú me pareces más he-hermoso.- dijo desviando la mirada poniéndose como un tomate, yo me sonrojé sorprendido. Ahh si seguía siendo así de tierno me creía capaz de hacerselo ahí mismo, pero no, no haré nada que arruine este momento tan especial.-
- Oh Kazama, de verdad eres una caja de sorpresas.- dije con una sonrisa picarona mientras tomaba un sorbo de la champaña, comenzamos a comer en silencio disfrutando nuestra compañía y de la tranquilidad del lugar. Todo el tiempo se pasó entre comer y hablar sobre nosotros, sobre temas triviales, en general de cualquier cosa, Kazama se ve tan feliz que me daba ganas de darle su regalo lo más rápido posible, pero no, debía aguantar hasta que acabaramos de comer y hacer todo a la perfección.-
- Shin ¿está todo bien? Te noto nervioso.- dijo Kazama llamando mi atención.-
- Ah no, no es nada, solo me distraje admirando tu belleza digna de los dioses del olimpo.- dije halagándolo nuevamente provocando que se sonrojara.-
- No exageres.- dijo casi en un susurro por la pena.- Nos pueden oír.-
- Eso no me importa Kazama, somos pareja y si a alguien no le gusta que se vaya muy a la mierda.- le dije con simpleza y vi como él sonrió.-
- Nunca cambiarás... por eso me gustas.- dijo con la mirada desviada otra vez.-
- Tú también me gustas Tooru, muchísimo.- dije mirándolo a los ojos mientras tomaba su mano que estaba encima de la mesa, ya habíamos terminado de comer.- Por eso es que he hecho lo imposible porque seas feliz, te amo Kazama, desde que eramos niños, siempre te he amado, me gusta lo cambiante que eres, lo amargado que eres, lo lindo que eres cuando estás feliz y sonries, me gusta que seas tan diferente a mi porque llenamos las carencias del otro.- le dije provocando que se sonrojara otra vez pero me mirara atento a todo lo que le decía.- me gustas y te amo tanto que jamás pude olvidarte y apenas te volví a ver volviste a flecharme con esa personalidad tuya que me encanta tanto, y ni que decír de tu belleza, eres lo más bello que he visto por eso no pude evitar pedirte que fueras mi modelo en mi sesión de fotos, ni evitar admirarte o elogiarte, en pocas palabras eres perfecto para mi... y por eso quiero pedirte algo...- solté su mano y la metí dentro de mi abrigo que estaba colgado en la silla sacando la pequeña cajita que compré para mi novio, me puse de pie poniéndome enfrente de él sudando como nunca por los nervios. Me arrodille abriendo la cajita revelando su contenido.- Tooru Kazama, ¿Quieres casarte conmigo?.- le pedí con la cabeza agachada sin embargo lo miraba de reojo para ver su reacción.-
- ¡S-SI QUIERO!.- gritó lanzándose a abrazarme, yo correspondí su abrazo con cuidado de no botar el anillo, tomó mi cara entre sus manos plantándome un beso que yo correspondí gustoso, sentí como los demás clientes aplaudían por la escena que habíamos creado. Al separarnos noté como Kazama lloraba con un sonrisa.- Shinnosuke, te amo.-
- Tooru... yo te amo mucho más, vamos dame la mano.- dije con una sonrisa y él me obedeció aun sonriente saqué el anillo de la cajita, es un anillo de oro con un grabado que dice "I LOVE YOU", se lo puse con cuidado y luego nos abrazamos otra vez, soy tan feliz.-

CONTINUARÁ...