Capítulo 24

Sehrazat abrió los ojos y se sintió regocijada por el calor de su hijo y Onur. Estaba acostada entre ambos y, aunque Onur estaba a su espalda, ella podía sentir su respiración cálida en su nuca y su cuerpo pegado al de ella…

Observó a Kaan y sonrió. El niño quería que todo eso sucediera. Quería entrar a su habitación en medio de la noche y encontrarla con Onur para poder acostarse con ellos y dormir los tres juntos, como si fuesen una familia…

Sehrazat sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas y acarició con suavidad el cabello de su hijo que no se despertó, pero le dedicó una sonrisa, conciente de su caricia…

Entrelazó sus dedos con los de Onur, que había acomodado los suyos sobre su vientre y volvió a quedarse dormida.

Cuando volvió a abrir los ojos se encontró sola en la cama y escuchó risas algo sofocadas en la cocina. Decidió levantarse, y aún rascándose la cabeza y tratando de no frotarse tanto los ojos, se asomó para ver a Kaan y Onur preparando el desayuno, o al menos, haciendo como que lo hacían…

-Buenos días… mi vida…- le dijo Onur y Kaan sonrió.

-Buenos días… no me han despertado para que los ayude…- dijo Sehrazat y Onur sonrió.

-Queríamos sorprenderte con el desayuno…- dijo Kaan.

-Kaan se despertó con hambre y me pidió que le hiciera el desayuno…

-Onur me dijo que te sorprendiéramos… ¿estás sorprendida?

-Mucho…- dijo ella con una sonrisa y Onur también sonrió.

-Pero la próxima vez espéranos en la cama ¿si, mami? - dijo Kaan y Sehrazat lo tomó entre sus brazos y sonrió.

-Lo prometo… déjenme ver si puedo ayudar en algo…- dijo con una sonrisa y vieron aparecer a Mihriban.

-Buenos días… a todos…- dijo la mujer y Kaan corrió a saludarla.

Onur tomó la mano de Sehrazat y besó sus dedos…

-Buenos días…- le dijo ella y lo miró con ternura.

-¿Te diste cuenta de que Kaan se pasó a la cama en mitad de la noche? - dijo él en tono bajo.

-Hacía mucho que no lo hacía…- dijo en el mismo tono y se tapó la cara con las manos.

-Bueno… supongo que quiso compartir con nosotros…

-Así es… ¿sabes? Fue lindo despertarme más temprano y verlos dormir a mi lado…

-Bueno… yo no tuve esa suerte… Kaan me despertó pellizcando mis mejillas y diciendo que tenía hambre…

-Es un poco intenso a veces…- dijo Sehrazat riendo.

Onur miró la hora y suspiró.

-Deberíamos irnos a trabajar…- dijo y ella asintió.

-Yo terminar con esto… así ustedes comer algo antes de irse…-dijo Mihriban y Kaan asintió.

-Les prepararemos el desayuno…- dijo el pequeño y Sehrazat asintió.

Ella se fue a cambiarse y Onur se quedó esperando en la sala. Desayunaron todos juntos rápidamente y luego se fueron a trabajar.

Pasaron un momento por la casa de Onur para que él se cambiara de ropa y fue el turno de ella de esperarlo…

Onur se duchó rápidamente y cuando salió, ella lo miró con intensidad, sus ojos paseándose por el torso húmedo de él y la toalla anudada a su cadera.

-¿Te quedarás así todo el día? - le preguntó sintiendo que se agitaba.

-No…- dijo él divertido y dejó caer la toalla para poder vestirse.

-Sehrazat se mordió el labio y pensó en lo tarde que ya estaban llegando…

-Onur… ya basta ¿sí? No me tortures… ¿acaso no quieres que volvamos a la empresa?

-Por supuesto… pero también me gustas tú… y la forma en que me miras… y…- dijo y se acercó, así como estaba a ella, que se había sentado en la cama- me dan ganas de quitarte toda la ropa y…

-Onur…- insistió ella, entrecerrando los ojos para no sucumbir ante sus encantos.

-Bien… no te torturaré…- le dijo y se puso el bóxer que traía en la mano.


Entre sonrisas y miradas cómplices fueron a trabajar y cada uno se dedicó a lo suyo. Casi a última hora, Sehrazat golpeó la puerta de la oficina de Onur y porque quería llevarle y mostrarle una copia del proyecto en el que trabajaba y la abrir la puerta se encontró con doña Feride…

-Buenas tardes, doña Feride…

-Buenas tarde, Sehrazat…- dijo la mujer con una sonrisa de compromiso.

Onur se sintió algo incómodo con la interacción de las mujeres.

-¿Cómo están tus cosas? ¿Y el pequeño, Kaan?

-Muy bien, muchas gracias…

-Sehrazat… ¿querías mostrarme algo?

-Así es… pero si estás ocupado…- dijo y se arrepintió, no sabía hasta qué punto Feride estaba al tanto de la relación entre ellos y no quería meterlo en problemas a Onur.

-No, no… no lo estoy… muéstrame…- le hizo un gesto para que abriese la carpeta que tenía en la mano y ella se la entregó.

-Está todo marcado en otro color… todas las modificaciones que me pediste…

-Ven de este lado y muéstrame por favor…- dijo él y ella asintió y giró alrededor del escritorio hasta que se inclinó a su lado y le explicó detalle por detalle lo que había modificado.

Feride observó la interacción de ambos con interés. Se los veía relajados y cercanos y de no ser por sus prejuicios, hasta hubiese pensado que hacían una linda pareja.

-Perfecto…- dijo Onur y sonrió.

-Me alegra que te guste…- dijo ella con una sonrisa de satisfacción.

-Es increíble como captas la idea de lo que digo y lo traduces en tus modificaciones… quedó exactamente como yo quería…

-Bien… bueno…- dijo e intentó cerrar la carpeta para dejar que Onur siguiera charlando con su madre. En realidad, quería escaparse.

-Sehrazat… querida…- dijo Feride y ella sintió que preferiría salir corriendo.

-Dígame…

-Me gustaría invitarte a almorzar, mañana… ¿será posible? - preguntó Feride alzando las cejas.

-Yo… creo que… sí…- dijo y se perdió en los ojos de Onur que estaba tan sorprendido como ella con la invitación de su madre.

-¿Acaso me invitarás a - también? - le preguntó Onur en tono de broma.

Bueno… no creo que te interesen las charlas de mujeres… podemos salir los tres en otro momento… pero como tú y Sehrazat son muy cercanos… creo que podríamos conversar un poco para conocernos mas… ¿no lo crees?

-Por mí está bien…- dijo Sehrazat, aunque por dentro no estuviera tan segura.

-Bien… supongo que podríamos encontrarnos en el restaurant o ¿prefieres que pase a buscarte por aquí?

-No te preocupes, madre… yo la llevaré al lugar de encuentro… y luego me iré, respetuosamente aceptando el lugar que me han dado aquí…- dijo Onur y Sehrazat sonrió.

-Bien... me parece bien…- dijo la mujer y se quedó pensativa.

Sehrazat se las ingenió para escaparse, un rato más tarde y Feride se volvió a su casa porque según ella estaba agotada de tanto hacer ese día…

Onur insistió en llevarla hasta su casa y ella terminó aceptando.

-No estés nerviosa… mi madre debe querer entender lo que yo vi en ti…y cuando lo vea, estará maravillada…

-¿Tú lo crees así?

-Por supuesto…- dijo él y se inclinó para besarla.

-¿Acaso no crees que me increpará por ser viuda, por tener un hijo o por dejarla sin la posibilidad de que ella y su amiga cumplan su deseo de ver a sus hijos casados?

-No… digamos que en primera instancia debe querer saber por qué todo esto dejó de tener importancia para mí porque tú eres más importante…

-Entiendo… bueno… si no hay nada para temer… me encontraré con tu madre…

-Bien… me alegra… verás cómo se encariñará contigo y te adoptaré fácilmente…

-Hasta mañana…- le dijo ella cuando llegaron a la puerta de su casa.

-Hasta mañana, mi vida…- le dijo él y acarició su cara mientras miraba con deseo sus labios.

-Descansa…- dijo ella y se inclinó para besarlo.

Él la mantuvo cerca luego del beso y apoyó la frente sobre la suya.

-Me quedé con muchas ganas de tenerte en mis brazos hoy… lo siento…

-Bueno… no se puede tener todo…- dijo ella con una sonrisa. NO era que no sintiera lo mismo, pero recordaba la forma en que él se había comportado más temprano y no le gustaba.

-Al menos ¿me dejarás llamarte por teléfono antes de dormirme?

-Estaré esperando tu llamada…- dijo ella y sonrió antes de besar sus labios e irse.

Onur se quedó pensativo mirándola irse. Sólo esperaba que todo saliera bien entre su madre y ella, porque simplemente no quería arruinar todo lo que estaba construyendo tan de a poco con ella….


Bueno, esto sigue más que nunca. Gracias por seguir leyendo. Nos vemos en el próximo capítulo.