— ¿Y cómo era él? Ya dime, ya pasaron muchos años, de seguro nisiquiera lo recuerdas.— decía Miatgi con una sonrisa pícara.
Definitivamente ella está loca.
— ¿Quieres parar ya?
— Almenos dime del 1 al 10 que tan bonito era.
Suspiré.
— No lo se, la belleza es relativa, ademas él era todo un idiota.— dije encogiéndome de hombros.
— Tu hombre misterioso me intriga, digo, no todo el mundo se roba el corazón de alguien como tú.
— ¿Alguien como yo?
— Si ya sabes— dijo ella, tomando un vaso de agua— especial.
Entonces soy especial.
— Él ya está en el pasado.
— Yo no lo creo así— dijo ella, mirándome— el sigue siendo especial para ti, lo veo en esos ojos oscuros y llenos de odio hacía el mundo.
Yo me encogí de hombros, ya estoy cansada de que intente hablarme de Sasuke.
De seguro él se murio en esa guerra qué pasó.
No... él no puede estar muerto.
Suspiré.
— Oye, tu amigo Hatake ¿No te ha escrito o algo así? es que quisiera hablarle.
— No lo ha hecho.
— Demonios— dijo suspirando— el podría ser el padre de mis hijos.
— Ya quisieras.
Ella comenzó a reírse.
Entonces escuchamos la puerta abrirse, y una ráfaga de viento entrar.
— ¿Esto es... arena?— dijo Miatgi, mirando al suelo.
— Miatgi, sube a la habitación con Natsuya.— le ordené seriamente.
Ella no me cuestionó e hizo lo que le dije, después de unos segundos lo ví recostado de el marco de la entrada.
— ¿Eres Keke no?— esa voz no me da confianza.
Ha cambiado bastante desde la última vez que lo ví.
— Gaara.
— Naruto me envió a buscarte, dijo que te lleve a las buenas o a las malas.— entonces él dió un paso hacía mi, y detrás de él había una nube de arena.
Maldito, luego tengo yo que barrer toda esa arena.
— ¿Acaso soy el juguete de Naruto que cada vez que el tenga un problema tengo que ir a resolverlo yo? No esta vez.— dije poniéndome a la defensiva.
Gaara sonrió.
— Es que cuando se trata de Sasuke, solo tú puedes hacerlo.
Cambié de posición, ahora estaba intrigada.
— ¿Qué le pasó a Sasuke?— entonces si está vivo.
— Está en... coma, recibió un golpe muy fuerte de un oponente hace 2 meses y no ha despertado.
Mi mundo se paralizó.
"Esta en...coma" esas palabras se repitieron en mi mente un sin número de veces en unos segundos.
¿Quien habrá sido tan fuerte para dejarlo en coma? ¿Dónde estaba Naruto en ese momento?
— ¿Cómo...
— Ve y averígualo, no te daré ninguna información más.— el pelirojo guardó su arena.
Agh, volver a Konoha, y todo por él.
¿Nunca podré superarlo? No lo averiguaré ahora, lo que sí se es que mataré a quien sea que le haya hecho eso.
— Oye... ¿Por qué te ves de 15 años?— dijo Gaara a mi lado.
Ah cierto, que fastidio.
— No preguntes y vámonos.— dije mirándolo a los ojos.
El sonrió.
