Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada
4) Advertencia: Contiene muchos OC.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
CAPÍTULO 26
Casa del amban Wu
Al día siguiente
Mei no sabía lo que le esperaba cuando llegara a casa del amban al día siguiente. Las pocas veces que había intercambiado palabras con ese horrible hombre, su día había terminado en lágrimas. Wu Sonam era particularmente desagradable y, si alguna vez había tenido respeto por alguien, era por su abuela. Al resto de las personas las trataba como basura, ella incluida.
Además estaba Gephel, el odioso ayudante de Wu Sonam. Ese sujeto era al menos veinte años mayor que ella y parecía estar obsesionado con seguirla a todos lados. Su abuela le había advertido que se mantuviera alejada de él, y eso era suficiente para darle una mala espina. Esa era la razón principal por la que ni su abuela ni ella querían que trabajara ahí.
"Lo hago por nainai"; pensó ella "son solo un par de años para que termine de pagar su deuda y sea libre".
Respiró hondo antes de llamar a la puerta a la horrible mansión y, como lo había previsto, Gephel la estaba esperando.
-Ah, pero si es Li Mei, lista para tomar el lugar de su abuela- dijo el hombre en un tono sarcástico mientras que le señalaba hacia la cocina- espero que aprendas pronto tu lugar-
Mei hizo un esfuerzo sobrehumano para no rodar los ojos. ¡Ese idiota! Su trabajo en esa casa no parecía que fuera a ser una buena experiencia, pues apenas había llegado y ya odiaba a todos sus ocupantes. Gephel le hizo una rápida lista de sus deberes: cocinar tres veces al día, limpiar el recibidor y la sala, encargarse de la ropa de cama y lavar la ropa de los amos. Mei ya lo sabía, su abuela le había dicho el día anterior, y tuvo que usar todo su autocontrol para no arremedarlo.
Cuando Gephel la dejó sola, sonriendo maliciosamente, la chica volvió a respirar hondo y se puso a cocinar. El asistente del amban le había dicho que el hijo del amo estaba de regreso en el pueblo, así que tenía que hacer dos desayunos en vez de uno. Mei asintió segura de sí misma. Sabía cocinar mejor que nadie en el pueblo, excepto quizá su abuela.
Al terminar de preparar el desayuno, la chica sirvió dos bandejas y subió a las habitaciones. La del amban estaba vacía, así que se dirigió hacia la oficia. Ahí vio al hombre inclinado en su escritorio, haciendo algunas anotaciones.
-Buenos días- dijo Mei amablemente mientras que ponía una bandeja en la parte descubierta del escritorio.
Los ojos de Wu Sonam se volvieron hacia ella.
-Detente- le ordenó cuando la chica se estaba a punto de salir de la oficina- pon la otra bandeja aquí-
Mei se volvió hacia él con una expresión confundida, pero regresó e hizo lo que Wu Sonam le había ordenado. El hombre se puso de pie, haciendo que la chica se encogiera involuntariamente. Tras caminar alrededor de ella, la tomó de la barbilla para mirarla mejor.
-¿Eres la nieta de Li Dechen?- dijo el hombre, y vio a la chica asentir- ¿cuál es tu nombre?-
-Li Mei- dijo ella apretando los dientes. Sentía una horrible repulsión contra ese hombre, pero hizo un esfuerzo sobrehumano para que su rostro no reflejara lo molesta que estaba.
-Bueno, Li Mei- dijo él volviendo a tomar asiento- vas a llegar todas las mañanas temprano y vas a traerme el desayuno en silencio-
-Sí, señor-
-Y permanecer en silencio-
Mei asintió mientras que tomaba la bandeja y se dirigía a la habitación del hijo del amban mientras que apretaba los dientes de enojo. Cruzó el pasillo hacia la habitación del otro hombre. Respiró hondo y abrió la puerta.
El hijo de Wu Sonam aún estaba durmiendo, y Mei sintió una punzada de celos. Un chico de su misma edad que no sabía lo que era levantarse temprano para trabajar, no sabía lo que era ser humillado constantemente porque su padre tenía el suficiente dinero y poder para protegerlo.
Mei puso la bandeja en su mesita de noche, y el ruido de los tratos hizo que el chico despertara. A pesar de que estaba en cama con los cabellos revueltos, sus ojos color olivo se volvieron a ella, y le sonrió levemente aún medio dormido.
-Mmm…-
La chica no dio nada, solamente salió de la habitación y cerró la puerta tras de sí, ruborizándose y apoyando la espalda en la puerta. No sabía que rayos había significado esa extraña sonrisa, y no tenía tiempo para pensar en ello.
X-x-x
Al mismo tiempo
Jian estaba seguro de que había estaba soñando. Una hermosa mujer había entrado a su habitación a dejarle el desayuno, mirándolo con una expresión desconcertada. Pronto comenzó a dudar de que hubiera sido un sueño al ver oler el delicioso aroma de lo que había preparado.
El chico se incorporó sentado sobre su cama y miró el desayuno en silencio. Entonces, ¿no lo había soñado? Sacudió la cabeza. No tenía tiempo de pensar en ello. Tomó la cuchara y comió rápidamente el contenido de la bandeja, y fue a la oficina de su padre tan pronto como terminó.
-Buenos días, fù- dijo el chico en voz baja.
-Ah, eres tú Jian- dijo su padre sin siquiera volverse a verlo- ya era hora que te levantaras. Te di órdenes ayer en la tarde. ¿Lo olvidaste?-
Una punzada de furia lo invadió al escucharlo decir eso.
-No lo olvidé, fù- dijo el chico- pero parece que tú olvidaste que no he estado en este pueblo desde que tenía ocho años, y ni siquiera conozco el lugar-
El amban se volvió hacia él frunciendo el entrecejo.
-Entonces le dirás a Gephel que te acompañe y te enseñe lo que debes de hacer- dijo su padre- estoy seguro de que al menos puedes hacer eso-
Jian volvió a rodar los ojos, pero finalmente le dio la espalda y salió de la oficina para bajar las escaleras y encontrarse a una mujer arrodillada en el suelo, limpiándolo con un paño. Por estarla mirando mientras que caminaba apresuradamente no se fijó por donde caminaba y volcó la cubeta con agua enjabonada, mojando todo el suelo que la chica ya había limpiado.
-Ugh, ¿es en serio?- siseó la muchacha en voz baja, pero desafortunadamente para ella, el chico la escuchó. Jian, quien estaba furioso y no podía decirle nada a su padre, decidió desquitarse con ella.
-Silencio. Deberías aprender tu lugar- dijo Jian en voz lo suficientemente alta para que ella lo escuchara. Pasada la sorpresa por sus duras palabras, la chica lo fulminó con la mirada, y él se sintió inmediatamente arrepentido de haber dicho eso- escucha, lo siento, no debí haber dicho…-
-Ahórratelo- lo interrumpió Mei, dándole la espalda mientras que seguía limpiando el suelo- si me disculpa, tengo mucho trabajo, zhu-
Jian se sintió dolido de que la chica le hubiera llamado señor, pero salió de la casa arrastrando los pies, molesto por lo que sucedió con su padre y arrepentido por la manera en la que trató a la chica, para encontrarse con Gephel en el patio.
X-x-x
Casa de la familia Li
Esa noche
Mei se sentía destruida cuando llegó a casa esa noche, pero puso su mejor sonrisa para que su abuela no se preocupara. La anciana le había dicho que Fei Hong, su mejor amiga, había ido a visitarla, pero sinceramente no se sentía con energías suficientes para ir a verla. No solo con el trabajo duro que tuvo que hacer durante todo el día, sino el cansancio mental que era aguantar la actitud grosera del amban, de Gephel y de ese detestable chico pretensioso que acababa de regresar de China.
-¿No vas a ver a Fei Hong?- preguntó su abuela.
-Creo que no, nainai, mejor tomaré un baño y me iré a dormir. Estoy un poco cansada- dijo Mei sin querer hablar con ella sobre como le había ido en el día. Se inclinó para besarla en la mejilla- buenas noches-
La abuela la miró entrar a su habitación con una leve sonrisa.
Cuando Mei estaba preparando el agua caliente para su baño, vio que en su mesita de noche había algo que no había dejado ahí. Una cajita hexagonal de color negro.
-¿Pero qué es…?- dijo la chica, tomando la cajita y preguntándose si su abuela lo había dejado ahí. Tomó la tapa y la levantó. La luz roja que apareció causó que Mei dejara caer la caja, y ésta casi cae al interior de la tina, pero la atrapó justo a tiempo.
-Saludos, Mei- sonrió un pequeño ser que apareció frente a ella, reemplazando la luz roja- me llamo Tikki. Acabas de ser elegida para portar el Miraculous de la Creación-
-¿Qué?-
-Seguramente has escuchado la leyenda de la Dama Escarlata y el Gato Negro- dijo Tikki.
Mei lo meditó. Recordaba que, cuando era pequeña, su madre y su abuela le habían contado sobre los dos héroes que habían peleado contra los monstruos que habían aparecido en Lhasa hacía cincuenta años, mucho antes de que ella naciera. La chica asintió con dirección a Tikki.
-Bien. Tú has sido destinada a tomar el lugar de la Dama Escarlata-
La chica parpadeó, mirando los aretes redondos, iguales a los que su abuela le había descrito que la heroína usaba en el pasado.
-¿Tikki, verdad? Creo que cometiste un error, yo no…- dijo Mei sacudiendo levemente la cabeza- yo no soy… te equivocas. No soy una heroína, soy…- se miró sus manos llenas de ampollas por el trabajo de ese día- soy solo una sirviente que…-
-No digas eso- dijo Tikki, poniendo sus manos sobre las de Mei e instantáneamente curando heridas- fuiste elegida porque eres la mejor persona para esta misión. Tú eres la Catarina. Y el Gato Negro te alcanzará pronto-
Mei caminó en círculos en el pequeño cuarto de baño, y finalmente se detuvo frente a los aretes de nuevo.
-Bien, supongo- dijo ella en un tono resignado mientras que se ponía los aretes- ¿qué es lo que tengo que hacer?-
-Relajarte y tomar tu baño- dijo Tikki con una sonrisa benévola- mientras tanto, te contaré todo lo que tienes que saber sobre tus nuevos poderes. Lo primero que tienes que saber, es que no debes decirle a nadie que tienes este poder-
-¿Ni siquiera a nainai?- dijo mientras que Mei se metía a la tina, aunque sin dejar de mirarla.
Tikki sonrió levemente ante esa pregunta, pero sacudió su cabeza. Mei no debía saber que su abuela había sido su antigua portadora, al menos no hasta que Dechen estuviera lista para confesárselo.
-Ni siquiera a ella- dijo la kwami- es precisamente para protegerla, no solo a tu abuela sino a tus amigos y a la gente que amas-
x-x-x
Calle cerca de la casa de la familia Wu
Al mismo tiempo
Jian había cumplido con su trabajo, y su mal humor empeoraba a cada momento que pasaba del día. Escuchó a Gephel decirle que su padre había despedido a la anciana y obligado a enviar a su nieta en su lugar a trabajar para ellos. Supuso que esa era la chica que había visto y comprendió por completo su desdén contra él.
Si había pensado que su estadía en ese pueblo en Tíbet iba a ser menos desagradable gracias a que Dechen estaría en casa, estaba equivocado.
Tan pronto como se liberó de sus obligaciones, Jian había salido a caminar para aclarar su mente. El pueblo no le desagradaba necesariamente, solo la gente que vivía en su casa, es decir, su padre y su ayudante.
Suspiró y, mientras se dirigía a casa, vio a un hombre mayor correr desesperadamente, y era perseguido por un grupo de soldados chicos, pertenecientes a la casa de su padre. Jian entrecerró los ojos mientras que seguía con la mirada a los soldados.
"Ugh, ¿qué habrá hecho mi padre esta vez?", dijo Jian arrugando la nariz molesto mientras que seguía caminando, preguntándose si todo el pueblo lo odiaría tanto como a su padre de ahora en delante.
De pronto, cuando estaba a punto de llegar a su casa, sintió una mano tomarlo del hombro y tirarlo hacia un callejón detrás de él. Jian iba a gritar e intentar soltarse, pero quien lo atrapó cubrió su boca con una mano.
-Shhhh, no grites- dijo una voz masculina detrás de él- no tengo mucho tiempo. Parece que tú tienes buen corazón-
-¿Mmmff?-
Sintió que el hombre deslizar un objeto en el bolsillo de su abrigo.
-Shhh…- dijo el hombre mientras que lo soltaba y se alejaba de Jian para salir del callejón- protégelo-
El chico se volvió sorprendido hacia él y vio que era el mismo anciano al que estaban persiguiendo, quien corrió fuera del callejón hacia donde estaban los soldados y fue rápidamente capturado.
Jian lo miró alejarse boquiabierto mientras que los soldados lo arrastraban a la prisión. Metió su mano al bolsillo y sintió una pequeña caja. Estuvo a punto de sacarlo para mirarlo, pero la última palabra del anciano lo preocupó. "Protégelo".
Parecía ser algo importante. Jian corrió hacia su casa y, sin siquiera pasar a ver a su padre, entró a su habitación y cerró la puerta tras de sí. Tras asegurarse de estar solo, el chico sacó lo que tenía en su bolsillo y la examinó con cuidado. Era una pequeña caja hexagonal de color negro con marcas rojas sobre ella. Jian entrecerró los ojos.
-¿Qué rayos es esto?- dijo él, levantando la tapa mientras pensaba que debía ser algo importante.
Como lo sucedido con Mei, Jian se sorprendió al ver la luz verde y al ser en forma de gato que salió. Y a diferencia de Tikki, Plagg parecía estar sumamente triste.
-¿Qué cosa eres?- dijo Jian.
-Ugh, otro portador, así es mi suerte. Me llamo Plagg. Soy un kwami- dijo él. Evidentemente no estaba contento de verlo- otorgo poderes-
Jian entrecerró los ojos.
-¿Un qué?¿Acaso tú eres el Gato Negro de la leyenda?- dijo el chico.
-No, pero tú lo serás- dijo el kwami tristemente. Jian sabía que había algo que le preocupaba a Plagg, pero no podía decidir qué era- mi antiguo portador murió hace varios años, y el anciano que te dio este poder era mi cuidador. Consideró que es el mejor para tener este poder, antes de que el amban se lo arrebatara-
Jian se ruborizó levemente, preguntándose si Plagg sabía que su padre era el amban, pero no comentó nada.
-Como dije, te convertirás en un héroe como el antiguo Gato Negro- dijo Plagg- hay una nueva amenaza intentando apoderarse de esta joya y la de tu compañera-
-¿Mi compañera?- preguntó Jian- ¿una amenaza?-
Plagg suspiró largamente.
-Será mejor que te sientes, esta explicación tomará algo de tiempo- dijo el kwami- pero apresúrate, no tenemos mucho tiempo antes de que el primer monstruo aparezca-
-¿Qué?¿cómo que un monstruo?- dijo Jian, ya mareado de tantas cosas que seguía sin entender.
Plagg suspiró de nuevo antes de responderle.
X-x-x
Afueras del pueblo
Más tarde
Tal y como los kwamis habían predicho, un monstruo apareció a las afueras del pequeño pueblo. Tikki había dicho que se llamaban sentimonstruos, y que eran creados por el portador de otro Miraculous que había vuelto a caer en manos equivocadas.
Mei se transformó tal y como le había explicado la kwami, y corrió sobre los techos de su pueblo hacia donde escuchaba los gritos de la gente del pueblo y los rugidos del monstruo.
-Entonces, ¿el poder del portador del Miraculous es crear monstruos?-
"No exactamente, el portador del Miraculous del Pavo Real tiene el poder de darle un cuerpo a las emociones"; dijo Tikki en su mente "puede convertir una emoción en un ser viviente. Si es mal utilizado…"
-Crean un monstruo- dijo ella frunciendo el entrecejo- eso es lo que tenemos que detener-
Una sombra cruzó delante suyo, y la chica se detuvo de pronto poniéndose en guardia. Sus ojos buscaron a su alrededor, y se detuvieron en el hombre que estaba frente a ella.
No era un hombre, era un chico de su edad, no más de un año mayor que ella. Llevaba puesto un traje tradicional color negro completamente negro, botas y guantes del mismo color, éstos últimos con garras en la punta de sus dedos. Una máscara negra cubría sus ojos y estaba atada a la parte posterior de su cabeza, que se confundía ene us cabellos color azabache. Lo único que sobresalía eran sus ojos color olivo.
-Tú debes ser la compañera de la que me habló mi kwami- dijo el hombre seriamente mientras que inclinaba levemente la cabeza- yo soy Hei Mao-
-Gusto conocerte- sonrió ella- yo soy… Piáo chóng-
Hei Mao tomó us mano y besó el dorso de la misma con una sonrisa que hizo que sus mejillas se sintieran calientes. No había imaginado que su compañero sería un hombre tan guapo.
-El gusto es mío-
Piáo chóng parpadeó para aclarar sus pensamientos, no podía pensar en ello por más que quisiera. Tenía que respirar hondo y concentrarse en la misión.
-¿Tu kwami te dijo lo que tenemos que hacer?- dijo Piáo chóng- vencer al sentimonstruo y no dejar que ningún civil sea lastimado. Purificarlo y devolver todo a la normalidad-
-No. Mi trabajo es protegerte a ti a como dé lugar- dijo Hei Mao sonriendo levemente- porque tú eres la única que puede purificar los amoks y regresar todo a la normalidad después de la batalla-
La chica lo miró boquiabierta al escuchar la declaración de su compañero. ¿En serio el kwami de Hei Mao le había dicho que tenía que protegerla a ella a como diera lugar?
-Vamos, no tenemos tiempo que perder- sonrió él ofreciéndole la mano, interrumpiendo sus pensamientos- ambos tenemos un sentimonstruo que vencer-
x-x-x
Poco después
El sentimonstruo apareció frente a los ojos de los dos héroes. Tenía la forma de un demonio budista, color verde con enormes cuernos y tres pares de brazos. Tenía enormes colmillos y garras que hacían que las de Hei Mao parecieran un manicure sencillo. Piáo chóng tembló levemente al verlo y dio un paso atrás instintivamente. Jamás había visto algo tan horrible con sus propios ojos.
-Es un rakshasa- escuchó decir a Hei Mao, quien estaba de pie a su lado preparado para pelear- es un demonio que tiene un gusto especial por la carne humana-
Eso no mejoró ni un poco el humor de Piáo chóng, pero tomó el yoyo y lo hizo girar, lista para la acción. Hei Mao le sonrió y tomó su bastón.
-Bien, ¿cómo haremos esto, compañera?-
-Tenemos que saber dónde está el amok- dijo Piáo chóng- vamos, no tenemos mucho tiempo-
-Después de ti- dijo él.
Ambos se lanzaron contra el monstruo, quien tenía a un niño pequeño en su mano y se disponía a devorarlo. La chica lanzó su yoyo contra él, atando sus múltiples brazos.
-¡Ahora, Hei Mao!- dijo ella.
El chico extendió su bastón para golpear al monstruo en la frente y haciéndolo soltar al niño pequeño que había estado a punto de engullir. Hei Mao lo atrapó en el aire y saltó a un sitio seguro para dejar al niño a salvo, pero no contó con que el monstruo soltó uno de sus brazos del yoyo de la chica y con la lanza que tenía en el brazo lo golpeó.
-Aaaarggg…- gritó el chico, abrazando al pequeño para que no fuera lastimado y rodó colina abajo.
-¡Hei Mao!- gritó Piáo chóng, soltando al monstruo y lanzando su yoyo para atrapar a su compañero y al niño. Lo dejó en un sitio seguro y los soltó para defenderse, pues el monstruo había vuelto a lanzar la lanza, esta vez contra ella. Miró a su compañero retorcerse de dolor en el suelo, pero estaba ocupada con el monstruo.
"El amok debe estar en la lanza", pensó Piáo chóng "pero primero…"
-LUCKY CHARM-
Un espantapájaros apareció en sus manos, y la chica sonrió. Ya sabía que hacer con eso.
-Ahora sí, monstruo, te vamos a vencer- dijo la chica, atando el espantapájaros con su yoyo y saltando a la parte alta de la colina, desde donde movió al muñeco para hacerlo parecer como si estuviera caminando.
Al ver el espantapájaros, el monstruo gruñó y corrió hacia él. Piáo chóng lo soltó y dejó al monstruo ocuparse de él mientras que corría hacia su compañero. El niño estaba ileso y se había levantado, pero el héroe seguía ovillado en el suelo, cubriendo una herida en su abdomen.
-Hei Mao, ¡estás herido!- dijo la heroína alarmada.
-Estoy bien- dijo él apretando los dientes de dolor y sacudiendo la cabeza- ¿qué es lo que tenemos que hacer?-
-Destruir la lanza del monstruo- dijo la chica- pero estás herido, gatito-
-Puedo hacerlo- dijo el chico incorporándose- tú regresarás todo a la normalidad al final de todo, estaré bien-
Piáo chóng no estaba muy segura de querer hacerlo, pero finalmente asintió y ayudó al chico a ponerse de pie.
-Creo que yo tendré que llevarte- dijo ella- vamos-
Lanzó su yoyo a lo alto de la colina y dejó caer a su compañero sobre el monstruo, quien seguía agitando el espantapájaros con sus largos brazos, creyendo que era uno de los dos héroes. Hei Mao levantó su brazo derecho a pesar del dolor.
-¡CATACLISM!-
La lanza fue destruida, y la heroína purificó el amok.
-¡Miraculous Piáo chóng!- dijo la chica mientras que regresaba todo a la normalidad. El sentimonstruo con el que habían peleado desapareció por completo, pero ella estaba más preocupada por su compañero- ¿estás bien, gatito?-
-Estoy bien- dijo Hei Mao sonriendo ampliamente y mostrándole que, en efecto, su herida había desaparecido- wow, ¡estuviste increíble!-
-¡Y tú fuiste muy valiente!- dijo Piáo chóng al mismo tiempo- ¡me asustaste!-
Los dos estaban hablando al mismo tiempo, mirándose emocionados, y Hei Mao no pudo evitar acercarse a ella y besar su mejilla. Cuando se apartó, los rostros de ambos estaban más rojos que el traje de la chica.
-Lo siento- dijo Hei Mao con una leve sonrisa que quería decir que realmente no lo sentía ni un poco- no debí hacer eso. Es que eres tan genial…-
-No, no… está bien…- dijo ella en voz baja- quiero decir, tú también estuviste genial-
Ambos sonrieron incómodamente por un momento.
-Hasta el próximo sentimonstruo, supongo- dijo él, guiñando un ojo y saltando para alejarse al interior del pueblo.
-Hasta pronto…- dijo ella mientras veía alejarse a Hei Mao con una sonrisa, antes de dirigirse a casa.
X-x-x
Templo de los Guardianes
Época actual
-Mei y Jian se amaban desde el principio- dijo Adrien rodando los ojos- es completamente diferente a nosotros, porque…- pero se interrumpió al ver la expresión de Marinette. Tenía un aspecto entristecido.
-Es diferente- estuvo de acuerdo ella.
-Sí, como héroes, pero también eran enemigos como ellos mismos- dijo Tikki- los primeros días que se conocieron, se odiaban-
-Y vaya que los dos se odiaban- dijo Plagg- pero cuéntales lo que pasó después, Tikki-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Piáo chóng y Hei Mao vencieron a su primer sentimonstruo. El Miraculous del Pavo Real es el que está perdido en estos momentos. Muchas gracias a todos por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
