Capítulo 27
"I'm your brother. "
Era un idiota. Un completo idiota sin cerebro que había herido los sentimientos de la persona que supuestamente decía amar, pero que hería sin siquiera notarlo.
JongHyun se hallaba en su habitación luego de lo sucedido. Sus manos estaban recargadas en la pared sosteniendo su cuerpo a punto de desfallecer. Era culpable de las lágrimas que derramó KiBum; lo sabía y se odiaba por eso. Se sentía muy mal, ahora tenía ese nudo en la garganta producto de aguantar el llanto.
−JongHyun...−
La voz de SoDam hizo que sus pocas fuerzas se derrumbaran. Cayó al suelo de rodillas, dejando salir ese dolor depositado en su pecho. Sollozando fuertemente al sentir los brazos de su hermana envolviéndolo en un capullo de consuelo.
Podría parecer algo tan tonto para los demás. Llorar por un error podría ser exagerado, pero para JongHyun era más que una equivocación. Lastimar a KiBum era lo suficientemente fuerte como para sentirse una basura. Sobre todo cuando ambos sufrían por lo mismo.
Tal vez estaba dejándose llevar por esa sinceridad suya.
−Siempre tan dramático mi hermanito. - la mayor de las Kim acarició su cabello intentando tranquilizarlo. - Oye ya no debes llorar ¿Si? Fuiste un idiota pero debes calmarte. -
−KiBum me odia. Yo me odio. - se separó lentamente, sorbiendo la nariz y secando sus lágrimas.
−Él no te odia, nunca lo haría. -
Por más que intentaba creer en esas palabras, le era demasiado difícil. Si él hubiera estado en los zapatos de KiBum habría cometido una completa locura.
−Eso lo dices tú, pero estoy seguro que me detesta por haber dicho algo tan estúpido. -
−Estás equivocado. ¿Y sabes por qué? - JongHyun negó - Pues acabo de verlo llorando y sintiéndose culpable por haberte golpeado. -
−¿Qué? -
Sí, era ilógico que una vez más tenía que ser KiBum quién asumiera toda la responsabilidad de algo así.
¡Por favor! ¡El único culpable era él! ¡El que dijo algo estúpido fue él!
−El golpe no fue nada comparado con lo que le dije. -
−Pero KiBum se siente mal por eso. Piensa que sigues resentido por lo del bebé y por eso le dijiste esas cosas. -
−Entonces debo ir a hablar con él. Debo ir a decirle que...- estaba dispuesto a pararse cuando SoDam tomó su mano obligándose a volver al suelo.
−JinKi lo está acompañando así que es mejor que no vayas. Además ...- suspiró - tal vez ya sea hora de que KiBum se entere quienes son sus hermanos. −
−¿Le dirá la verdad? -
−No lo sé. Pero creo que lo hará hoy mismo. Sería bueno que supiera el hecho de que no está solo en éste mundo. KiBum tiene derecho a ser protegido por JinKi. -
−Será muy fuerte para él enterarse de toda la verdad, sobre todo con LeeTeuk. -
−El corazón de KiBum es muy fuerte, sabrá afrontar lo que viene luego de todo esto. -
−¿Y si no lo logra? ¿Si él no soporta el hecho de haber sido secuestrado por su propio hermano? Todo es muy complicado, KiBum odia el hecho de que le arrebataron a su familia, y odia a So Kwang. -
−Pues no tenemos más que ayudarlo. Y sobre todo tú que eres su novio. Mientras él te tenga cerca no tendrá miedo a nada. -
−{...} - su mirada estaba en el suelo, mientras que unos vagos pensamientos volvían a su cabeza. − Me inquieta saber que no viviré lo suficiente como para protegerlo. -
−Si hablas por la inmortalidad de KiBum, pues ...hace unas horas hablé con JinKi y tenemos un plan para ustedes. -
−¿Ah? - los ojos de JongHyun se iluminaron.
−Tal vez, exista la posibilidad de volverte inmortal. -
Envuelto en un mar de lágrimas, así se encontraba KiBum en medio del bosque. Apretaba los dientes, entrecerraba los ojos. Tenía rabia, mucha rabia contenida. Quería gritar y soltar esa cólera interna que carcomía su corazón.
Él podía ser un mago oscuro pero sufría cuando su pecho dolía. Sufría cuando se sentía culpable, y más aún cuando se trataba de JongHyun.
Entendía que lo del bebé había sido resiente, pero después de lo que le había dicho ya no le cabían dudas que él era el culpable.
En su mente hubiera sido mejor morir él mismo antes que su bebé. Y tal vez así JongHyun sería feliz. Sin embargo, todo salió al revés.
−Hubiera preferido morir antes que mi bebé. − sollozó fuerte mirando al cielo. - ¡Odio ser inmortal! ¡Odio ser un mago! ¡Odio ser So KeyBum! -
−No deberías hablar así. -
El rubio giró sobre sí, teniendo en frente a una persona realmente inesperada para él. KiBum nunca se había detenido a pensar en la verdadera razón por la que el líder blanco lo recibió en su castillo. Nunca lo había querido, incluso intentó matarlo mucho antes.
Pero ahora se hallaba frente a sus ojos. Con ese cabello suavemente rojo y esa capa blanca cubriendo hasta la mitad de sus rodillas. Era de alguna manera imponente.
−¿Qué-qué hace usted aquí? -
JinKi rio, era increíble como un mago oscuro tenía tantas formalidades con él.
−Vine tras de ti. No podía dejar que huyeras en tu estado. Aún estás recuperándote. -
−Ya no me importa mi salud. Solo quiero olvidarte de todo por un momento. Quiero fingir que nunca fui un mago oscuro, que nunca me enamoré de JongHyun, que nunca perdí a mi bebé. -
−No puedes fingir algo que no es posible. -
Ahora era KiBum el que reía. Todo parecía ser una simple broma. ¿Quién lo diría, no? Su enemigo de toda la vida, su objetivo a muerte, le estaba aconsejando sobre lo que debía o no hacer.
−¿Sabe algo? Hasta éste instante me pregunto la razón por la que usted está pendiente de mí. Quiso matarme en el pasado, y me echó la culpa de todo lo que pasó con JongHyun. No entiendo por qué quiere ayudarme ahora. -
−Sé que eres un mago blanco y que So Kwang te secuestró. −
−¿Entonces está aquí porque me tiene lástima? Si es así déjeme decirle que... −
−Quiero hablar contigo sobre tu pasado. -
KiBum enarcó una ceja. Estaba obviamente confundido por las palabras del contrario. Él no tenía nada que hablar con el líder blanco. Al menos no sobre su pasado. Se suponía que nadie sabía sobre eso. Y bueno, en parte era mejor así. De todos modos las cosas no cambiarían.
−No hay nada que hablar. - respondió desinteresado.
−¿Acaso no quieres saber más sobre tus hermanos o tu familia? -
−No. ¿De qué serviría? Mis padres están muertos y no sé dónde están mis hermanos. Da lo mismo. -
−Tal vez no puedo traer a tus padres pero...sí puedo ...ayudarte con So Gi y So Kwang. -
No respondió.
Solo sintió un escalofrío recorrer su columna y un extraño miedo subir por sus piernas.
−{...} -JinKi tomó aire fuerte, entrecerrando sus ojos y aguantando fuertemente sus ganas de gritar a los cuatro vientos que él era su hermano. - Te juro que si en éste momento miro al cielo, puedo ver claramente los hermosos ojos rasgados de Kim GwiBoom. - el líder blanco sonrió - Ella era la mujer más bella del mundo mágico.
−Un momento... ¿U-usted... conoció a mi madre? -
−{...} - JinKi asintió - También a tu padre y a tus dos hermanos. -
−Pe-pero si ellos ... -
−Yo también soy inmortal KiBum. -
−{...}- el rubio parecia realmente sorprendido por la noticia. Tenia los ojos abiertos de par en par.- N-no entiendo a qué quiere llegar con todo esto. -
−Lo único que quiero es que no te sientas solo. −
-Si usted está tratando de jugar conmigo voy a pedirle que... -
-So Kwang ... es LeeTeuk. -
El corazón de KiBum se congeló. Sintiendo como su misma sangre dejaba de correr por sus venas.
No podía ser verdad. Tenía que ser una mentira. Una vil mentira.
LeeTeuk no podía ser él, no podía ser el asesino de sus padres, no podía ser su hermano.
Él lo había criado, lo había hecho un mago poderoso. Dentro de todos sus defectos lo quería demasiado. Siempre estaba pendiente que no le hicieran daño, que nadie que no fuera WooHyun lo mirara con otros ojos.
Todo ese cariño... toda su vida... todo su ser... era... una farsa.
-Está mintiendo... - proclamó retrocediendo - Usted está tratando de manipularme...LeeTeuk no puede... él no debe...-
Lágrimas cayendo por sus ojos rasgados. La confusión invadiendo su cerebro. KiBum no quería creer algo que era verdad.
-Yo jamás te mentiría. -trató de acercarse - Te juro que te digo la verdad. ¡Hace poco me enteré que tú eras So KeyBum! De haberlo sabido antes yo nunca hubiera intentado matarte. -
-Si él... es So Kwang...- sollozo - ¿D-dónde está So Gi? -
-Creí que ya lo habías deducido. -
Sus palabras, su mirada vidriosa envuelta en su capa blanca. Esa ansiedad envuelta por su faceta de líder.
Porque eso era, el líder blanco enemigo desde siempre de los Darkzone.
Parecía tan obvio, tan sensillo. Pero cuando descubres que tus dos hermanos estuvieron frente a tus ojos todo el tiempo, entonces no se convierte en algo fácil de asimilar.
-Tú... -
-Sí KiBum, yo...yo soy tu hermano. -
Tapó su boca con las manos, aguantando esas ganas de gritar. Toda su historia era demasiado irreal. Y no era justo.
Él no tenía la culpa, él no merecía ser tan desgraciado.
Esa estúpida leyenda de la familia real era cierta. Esa estúpida profecia era cierta.
Aunque se negara a reconocerlo ya no podía ocultar la realidad. KiBum era un mago blanco, al igual que JinKi y LeeTeuk, pero fue obligado a unirse a la magia negra por su propio hermano.
El mismo que mató a sus padres, el mismo que le mintió borrando su memoria. El que lo desterró y quiso matar a JongHyun.
Ese hombre que le había prometido cuidarlo términó siendo el culpable de toda su trágica vida.
Todo era una mismísima mierda. Incluida su última pelea con JongHyun.
KiBum cayó al suelo, siendo acogido por los brazos de su hermano mayor. Y lloró, fuerte, soltando el dolor que sentía en esos momentos.
Los cabellos rubios, ahora teñidos de la misma tierra. Sus brazos aferrandose al único lazo de sangre que le quedaba, su hermano y líder de la congregación que por mucho tiempo tomó como enemiga.
Ahora entendía el por qué lo había defendido, y ayudado en la última batalla. Hasta el extremo de dejarlo quedarse en su castillo.
Él era a lo único que ahora podía llamar: familia
-Perdóname. - habló el mayor apretando el agarre mientras apoyaba su mentón en la cabeza contraria. - Perdóname por haberme dado por vencido y no buscarte. Perdóname por ser tan egoísta. Perdóname por no defenderte. Perdóname por todo KiBum. -
-Yo no...no lo sé... - sorbió la nariz - es horrible ser un mago blanco. -
Ambos se apartaron, mirandose incómodos. Ellos no se conocían lo suficiente. JinKi había visto a KiBum cuando solo tenía un año, no era lo mismo verlo allí, en frente de él, al borde de los 23. Sería bastante difícil lograr una confianza de hermanos.
-Esto es raro. - reveló el mayor desviando la mirada.
-Raro es ver cómo la persona que en algún momento admiraste, es el culpable de todas tus desgracias. -
-¿Quieres a LeeTeuk? -
-Me crió, sería imposible no quererlo. Además, nunca me trató mal. Pero...ahora tengo sentimientos encontrados. No sé si odiarlo, o...seguir mi vida como si nada hubiera pasado. -
-KiBum... sé que es difícil, inclusive para mí lo es. Pero si no te lo decía ahora tal vez luego no pueda hacerlo. Mañana en la mañana iremos a buscarlo, y... posiblemente lo atraparemos. -
-Tú quieres que yo vaya... -
-Eres el único que puede matarlo. La profecia no fue en vano. -
-No sé si pueda hacerlo. De hecho, no quiero. -
-Me lo imaginaba, y no te culpo. Pero nosotros debemos seguir con los planes. -
-Haz lo que tengas que hacer, ya nada peor podría pasar.-
-Intento cuidarte de él. -
-Lo sé. No te preocupes, luego de todo ésto ya no tengo ganas de nada. -
KiBum se levantó del suelo, limpiando unas cuántas lágrimas y sacudiendo su ropa.
-Volveré al castillo. -
-Ok. -
El rubio dio media vuelta y caminó un poco.
-¡KiBum! - éste miró hacia atrás encontrandose con JinKi - Por favor cuidate.
-{...}- rio de lado sorprendido por la rapida aceptacion del líder como su hermano. - Lo haré hyung. -
Y se marchó. Perdiendose entre los árboles y corriendo rápidamente hasta llegar al castillo dónde ya lo esperaba una arrepentida mirada de cachorrito.
Su cuerpo se paralizó. Tenía miedo de que JongHyun siguiera molesto con él por la bofetada.
Caminó lento hacia su novio. Quién no despegaba la mirada del suelo.
Eran tan torpes en situaciones así.
-Bueno yo...- balbuceo el moreno siendo interrumpido por el rubio.
-Necesito que me abraces. -
-Pero KiBum yo... -
-¡CÁLLATE Y ABRAZAME! -
Como un rayo, JongHyun apresuró el paso hacia esa personita bipolar. La abrazó con todas sus fuerzas y dejó que soltara sus últimas lágrimas antes de pedirle perdón.
-¿Me perdonas? - susurró el mayor cerca al oído contrario.
-Si no te hubiera perdonado no te estaría abarazando idiota. -
-Bueno sí tienes razón, soy un idiota. -
-Eres el más grande idiota del mundo... - JongHyun lo miró algo entristecido - pero eres mío. Mi idiota mas grande del mundo. Y quiero que me ayudes a olvidar éste día de mierda. -
-Uy... veo que JinKi a te dijo la verdad. -
-Un minuto...¡¿tú ya lo sabías?! -
-Sí, pero no podía decirtelo. -
-¡Deberia romperte la nariz! -
-¡NO! Con la bofetada me bastó, pegas muy duro. -
-Pff! ¡idiota! -
Ambos rieron, sellando la reconciliación con un beso. Después de todo el drama, y de las lágrimas derramadas ese día, terminaron así, como dos tortolos inocentes.
En verdad parecían dos bipolares. Después de todo seguía siendo jóvenes, y tontos.
Dueños de su propio destino y de tal vez una posible victoria.
