Capítulo XXIII
16 de agosto.
-¡Ya regrese!-dijo Jason llegando a casa cansado de una misión con Arsenal en Medio Oriente, por más de dos largos meses. Dejo su casco encima de la mesita de la entrada, sin embrago miro extrañado todo al no escuchar a sus dos hijos (casi tres con Lyon) y no escuchaba el ruido en la cocina o la televisión de la sala de estar- ¿Tim? ¿Niños? Esto, no me está agradando nada-susurro lo último para sí mismo.
Siguió revisando toda la casa hasta que descubrió que era el único en el lugar cosa que le preocupó y como no preocuparle al tener a dos hijos revoltosos cuando lo desean y un esposo embarazado de 7 meses, y con posibilidad de no llegar a término y eso le preocupaba aún más por la salud tanto de Tim como del bebé. Así que con ese pánico comiéndole el alma comenzó a llamar a todos los miembros de familia, empezando con Tim -el cual no respondió preocupándolo aún más- llegando a Alfred el cual confirmó sus sospechas y sin espera salió de la casa.
-¡Conner!-gritó enfurecido Jason al ver al clon en aquel pasillo, que iba acompañado de Bart.
La pelea no tardó en desatarse en el lugar y tuvieron tanto Bart como Damian -que llegó al lugar al escuchar el alboroto- , para suerte del mercenario ninguna enfermera o doctor escucho el escándalo para poder evitar que lo sacaran del lugar. Conner no se unió a la pelea, es más él se quedó a una considerable distancia lejos del mercenario lo suficiente para estar lejos de la kriptonita que había sacado y con la que intentó asesinarlo allí mismo, cuando vio que el otro estaba más tranquilo pero igual el velocista y el ex asesino no lo soltarían por precaución, el clon de Superman le dijo serio pero con una sonrisa:
-Habitación 2146, anda antes que Dick y Stephanie se lo coman vivo-vio la confusión en el rostro del mercenario, y comprendió que este creía que había pasado algo peor y lo estaba culpando.
Solo una fracción de segundos fue suficiente para que el agarre de los dos chicos se aflojara y Jason se soltara de estos y para después salir corriendo a buscar el cuarto donde estaba el menor junto al primer ex Robin y la Batgirl. Estuvo dando vuelta y vueltas por el edificio hasta que por fin se encontró con la habitación, dio un respiro y se limpió la sangre del labio roto antes de entrar.
-¡¿Jason?!-dijo alegre el menor como sorprendido al ver a su esposo en el lugar. Stephanie y Dick miraron al segundo ex Robin para leudo mirarse entre sí y salir del lugar para dar privacidad a la pareja.
-Babybird...-murmuro sin creer lo que veía, él pensaba lo peor cuando Alfred le dijo lo del hospital pero todo lo que tenía enfrente le decía lo contrario a sus cavilaciones.
Tenía a su pequeño babybird, claramente un poco más pálido de lo normal, un poco marcadas sus ojeras pero todo eso quedaba en segundo plano por la sonrisa que le regalaba. Se acercó a la cama a paso lentos para luego darle tomar entre sus manos lastimadas y mal vendadas el rostro cansado de Tim y llenarlo de besos, centrándose más en sus labios cuando el mayor estaba más tranquilo el petirrojo menor se pudo aventurar a decir:
-Perdón, Jaybird pero parece que los bebés se resintieron que no estuvieras cerca y decidieron adelantarse-lo que le sorprendió al mayor fue la tranquilidad y las pequeñas risas que lanzó su pequeño chico, y el solo estaba que se moría del pánico.
-Eso no importa Timmy, me alegre que estén bien los tres-le dijo mientras le daba un beso en la frente al menor. Tomó asiento en la orilla de la cama de hospital mientras aún seguía consintiendo al menor- ¿Y dónde están nuestros pequeños petirrojo y princesa?-preguntó con una sonrisa.
-Bruce se los rapto junto con los niños, mucho antes de que entraras, tenias que verle la cara que tenía por su nuevos nietos-comentó con una sonrisa mientras aguantaba las ganas de reír, pero fue imposible al momento de escuchar las risas de su marido antes de dar un bostezo cansado.
-¿Babybird, tiene sueño o yo te provoco sueño?-preguntó con diversión solo para recibir un asentimiento cansado como unas risas del único de hijo de los Drake.
Sin que Jason pidiera permiso o algo de esa índole se levanto de su lugar para acostar del otro lado de la pequeña cama de hospital, donde no tenía Tim la intravenosa para evitar problemas, el tercer petirrojo no le regañó ni nada solo se acercó al otro para acurrucarse entre sí mientras Jason era quien abrazaba al pequeño que de apoco se comenzaba a caer dormido no sin antes decirle:
-Feliz cumpleaños, Jaybird-
Para Jason fue un balde de agua fría porque no se había fijado que precisamente ese día era su cumpleaños, casi nunca le tomaba importancia su cumpleaños pero si el de su pequeño petirrojo o el de sus dos hijos - y ahora solo le quedaba averiguar el cumpleaños de sus dos pequeños- pero con lo que siempre contó fue que su propia familia se lo recordaría quizás no habría grandes regalos, pero, él amaba cada gesto de sus dos pequeños demonios o los de Tim sobretodo al momento de quererle cocinar sus comidas favoritas o hornearle un pastel. Sonrío ampliamente mientras solo apegaba más el menudo y cansado cuerpo de su babybird, y le dejaba otro beso en su cien.
~...Continuará...~
