Libro 30: Remover
Sakumo aterrizo limpiamente con un gesto oscuro analizando el terreno que era el complejo Uchiha, frunce el ceño al muro que delimitaba pero sobre todo a los largas y complejas estructuras blancas que se alzaban por encima... con la puerta abierta era visible que esto invadió todo borrando lo que fueron casas o calles abandonadas.
Da un mal aspecto.
No le pagan lo suficiente para soportar esto.
Culpa a los líderes de clan por obligarlo a enfrentar estas crisis.
¿Por qué no trajo su espada?
Gruñe profundamente al detectar las barreras de al menos cuatro capas aislándolos del mundo, odiosamente piensa que el único capaz de hacer algo tan temerario en la aldea, retando no solo al viejo colmillo blanco sino a los otros dos sannin era Orochimaru.
No es de extrañar cuando el anbu le reporta sobre la fuga, niega para sí mismo al menos ha perdido otros dos shinobis de campo y es una fortuna que el traidor tome muy en serio no lastimar a un Beifong, porque Suyin tal vez se hubiera unido a la piedra conmemorativa a muy temprana edad.
Con tanto caos político débilmente acepta que puede o no haber olvidado a la serpiente.
Hace señas sutiles a los otros dos sannin que se dispersan en una formación simple, un ojo a su hijo obedece de igual manera mientras los que lo siguieron de la reunión de clanes afirman desapareciendo en el mismo acto, dispersarlos todos en los alrededores y manteniéndose como centinelas durmientes.
Detecta a Morino junto con una gruñona Mitarashi, bueno a ellos los tendrá de reserva.
El comandante jounin, Nara Shikaku aterriza a su lado hasta detenerse con una postura engañosamente casual con sus ojos oscuros fijos entre lo que fue el complejo Uchiha para caer en su líder con una actitud profesional y molestia por esta fragante baja de seguridad en medio del pueblo.
Si es algo molesto saber que su aldea está siendo atacada otra vez.
Deben organizar el cuerpo shinobi junto con los Beifong para cerrar cualquier brecha después de resolver este desorden.
Probablemente al fin podrán armar de nuevo la policía militar.
-Se encontró el cuerpo de al menos 5 Gaoling dispersado alrededor del terreno- Shikaku reporta con sequedad regresando al godaime al presente.
Frunce el ceño, suspira un tanto fatigado por otras bajas a las líneas de Konoha, si entiende muy bien las líneas de estrés del Nara asume que este descubrimiento fue un acto de burla por parte de los asesinos para los que lo encontraran.
-El chico Shaoran informa que dentro están los niños Shimura, el sanador Lao y los dos objetivos... Lin y Sasuke- finaliza con un largo suspiro Shikaku compartiendo un momento de reflexión.
Puede escuchar al niño quejarse de haber salido solo a comprar más provisiones para la fiesta, la culpa en oleadas bajo el abrazo protector de Sokka quien aguarda con dureza al saber que otra vez... su habilidad sensorial fue burlada.
Sakumo cierra los ojos considerando sus opciones, por lo menos los chicos shimura son una fuerza defensiva al igual que Lao no importa si este último es civil ya que con la falta de personal, todos en la familia Beifong están funcionando activamente.
Su prioridad como siempre es tratar de adivinar qué hará Orochimaru.
Es impredecible, siempre lo fue.
Le preocupa el interés que tiene por Sasuke, algo que no importaba los interrogatorios siempre seria vago... Iroh le dijo que disfrutaba la atención, no lo duda, Sakumo siempre pensó que el sannin fue una persona que buscaba reconocimiento.
Lo comprendía, siempre lo vio cuando la aldea lo trato diferente desde la niñez.
Era triste tener algo en común, el mismo colmillo blanco fue objeto de la aldea y el abandono... solo que el enfrentamiento de Orochimaru fue diferente al suicidio que pensó traería honor a su nombre nuevamente.
Niega enfocarse en cosas pasadas, reúne sus pensamientos y ahora reflexiona sobre el otro objetivo de la vieja serpiente, ese era Lin... cuyo poder latente e indomable la hace tal vez vulnerable, pero no descarta que sea capaz de lograr tiempo... fue, como ella lo describió, una persona capacitada para llevar el orden y la paz a una ciudad más grande que Konoha... no duda de su experiencia, no duda ni siquiera de la historia, aún puede recordar las miradas de asombro de los que creyeron conocer a la niña.
Zuko aun la evita, el resto parece llevarlo mejor y los más jóvenes son ajenos a la nueva información.
(¿Existió alguna vez la niña Lin?)
Kyoshi aterriza delante de los dos contemplativos shinobis sacándolos a ambos de sus pensamientos y de observar fijamente lo que fue el complejo Uchiha, Sakumo en su modo profesional le da el permiso silencioso de hablar -Es la danza del helecho, un jutsu de huesos del clan Kaguya- dice suavemente.
Los Gaoling, era asombroso saber que uno de los que próximamente serán un clan en Konoha haya caído en manos del sannin, pero no era momento de reflexiones menores.
-Limitar el juego a los maestros tierra al llenar todo el terreno con huesos- adivina entre asombrado y horrorizado Shikaku de los planes bien administrados de la serpiente sannin, anivelar el plano de juego fue muy bien ideado (puede ser el enemigo, pero no evitaba reconocerlo).
Sakumo contempla, siempre manteniendo la fachada regia y tranquila en su rostro endurecido, inclina su cabeza con un plan en mente -Intentemos derribar al menos dos de las capas con fuerza- dice antes de que el comandante jounin haga planes.
Kyoshi toma eso como una petición que afirma para dirigirse a donde sabe esta su madre.
Es una lástima que muchos de los Beifong estén fuera de la aldea, sería más fácil con el mokuton en el tablero u otros miembros de la generación de la serpiente.
Pasando fácilmente de sus divagaciones, el colmillo sigue firme en sus planes -el Yamanaka puede ayudar con una- pasa sus dedos en la barbilla cuando un activo anbu acepta llevar el mensaje confiando enteramente en que dicho clan sabrá que hacer para cumplir la alta expectativa que tiene -Sokka y Huan ¿podrían?-
Los civiles de su calibre siempre son bienvenidos, el Godaime les da una mirada penetrante sabiendo que estaba abusando de ese clan en momento de necesidad al enviarlos en pequeñas misiones o escuadrillas a vigilar las fronteras... pero estos le regresaron el gesto con una sonrisa de comprensión.
Están tan estable en todo el comercio o tienen los suficientes aprendices herreros que pueden ausentarse sin dañar los ingresos del clan civil.
-No pongas esa cara, Kumo- añade Sokka usando el mote infantil que rara vez sacan, el Nara se divirtió al igual que los presentes de T&I que solo Anko mostro abiertamente su burla -entendemos, estoy segura madre no perdonaría apartarnos como si nada- sonríe ladinamente.
Sakumo afirma viendo tanto al Uchiha como al Beifong alejarse en sus propios planes para derribar una de las barreras... su único consuelo es que está seguro Orochimaru tampoco puede huir hasta que estas salas bajen.
Baatar se desliza delante, una seca afirmación informando la posición de su sector de shinobis que es root, puede ser una buena oportunidad para ponerlos a prueba.
-Nos llevara tiempo, mantén a todos al pendiente y ojos siempre firmes en todo el área- finaliza Sakumo sin dejar espacio para cualquier duda dándole un agudo asentimiento al Nara que parece alegre con que el Hokage tome la iniciativa.
Pero el colmillo blanco fue un buen comandante, siempre un activo de primera línea que estará maldito si dejara de serlo con el sombrero de Hokage... se mantiene firme en la puerta de lo que fue el clan Uchiha tan firme como su leyenda, sus ojos son inflexibles y su figura no hace otra que sembrar más asombro de quienes dudaran que ese hombre fuera digno del puesto.
Porque todos recuerdan más el tropiezo que su legado.
El resto se dispersa a sus hogares, algunos shinobis han comenzado a evacuar los alrededores del clan fundador y otros controlan la información para que esto no llegue de nuevo a oídos rivales... el comandante jounin ya está trabajando en eso al igual que otros asesores menores mientras los pilares de su aldea se concentran en echar al traidor.
Quizás este es el mejor evento para liberar la tensión después de una reunión tan irritante.
También es una digna despedida de primera línea para los sannin quienes lo ayudaran como los nuevos consejeros para Konoha apartándolos de la vida de un vagabundo.
Sakumo sonríe salvajemente, un gesto diminuto pero que atrae miradas de quienes tienen el horror de ver a alguien normalmente gentil emocionarse cuando la primera barrera cae en pedazos.
No hay nada más inspirador que Tsunade furiosa golpeando una barrera gruesa con su puño desnudo, verla junto a su hija ambas manchadas con su sello liberado despertó mucho de ese instinto que el viejo Hatake mantiene a raya.
Hay cuatro de sus cachorros dentro y en peligro.
Sus sentidos piden sangre.
Orochimaru siempre fue considerado como un traidor... pero no iba en la naturaleza de Sakumo buscar venganza, pero ahora es distinto, es insultante y no hay nada más provocador que un tonto invadiendo su territorio.
También guarda un poco para cuando encuentren de nuevo al viejo halcón de guerra.
XXXXX
Todos los maestros tierra pueden sentir como su elemento bajo sus pies lucha para mantener lejos a esos picos blancos de empalarlos, miran al a pequeña Lin con asombro pero también preocupación porque eso la deja fuera de la ofensiva.
Los Shimura ya están rodeándola protectores demostrando lo capacitados que están no importa si uno sigue siendo genin, Lao maldice no traer su espada pero se conforma con un cuchillo infame que Gao le ha proporcionado (no le pregunta de dónde lo saco, después de todo sospecha que es el culpable de que Mulan tenga esa adoración a las armas blancas).
Sasuke mira perdido pero tenso adivinando la atmosfera, su máscara frustrada en su rostro es palpable y el medico suspira al ver el poco entrenamiento emocional que le han proporcionado... tal vez deba acosar a Kakashi y golpear al nuevo jounin sensei por ser tan descuidados.
Al menos Lao ha tratado las feas heridas para ser cerradas, anota mentalmente un chequeo al finalizar todo esto e ignora como el pequeño Sasuke está entre ofendido, preocupado o irritado por haber sido protegido por su prima más joven... al menos Mao y Gao no están acosándolo por ser el culpable de que su pariente salga herida.
-Todo está lleno de chakra- rompe Lin con un fruncir de nariz manteniendo la postura de su elemento sin mover nada con el temor de ser excesivo y un peligro extra en esta situación si lo deja ir.
-Hace difícil la detección- Mao añade aun con los ojos fijos en cualquier sombra sospechosa entre esos apretados pilares blancos, era malo no tener la ventaja recién descubierta de su prima más joven.
Gao mantiene el control del kunai entre sus dedos, ha dividido su arsenal entre los involucrados e ignora la mirada interrogante de Sasuke que no adivina de donde saco armas cuando usa pijama (sellos, muchos de ellos dibujados para almacenar en su piel) -Astutos, debo alabarlos-su tono es firme.
-No lo felicites- se quejó Sasuke ganándose una mirada puntiaguda de los Shimura, algo que se acostumbró desde el momento en que se ganó dicho trato durante el bosque (aunque ahora es más por diversión que por rencor).
-Porque me quede atrapado con ustedes- Lao aún tiene la voluntad de quejarse por la alegría sádica que expresan sus primos ante una situación tan caótica.
Un bufido de ambos Shimura, disfrutando de lanzarle un gesto lleno de "somos lo mejor, acéptalo solo no nos pidas tacto" que es respondido con sequedad... a pesar de su clara incomodidad, el medico acepta que ama a ese par de sádicos y tal vez fue la mejor opción para quedar atrapados.
No es ciego a la infame fama que tiene esa rama en especial de su amada familia.
-Espero que Shaoran no este lastimado- levanta incierto el civil mirando las filosas puntas de esas cosas que los rodean, imaginando a su pobre primo que salió de casa herido por alguna de esas cosas... todos, hasta el propio Sasuke lo fulmina por poner esa opción espantosa en sus mentes.
Sonríe forzadamente apenado por decir sobre horrendos destinos.
-Asombroso- una voz helada impide seguir con la plática casual tensándolos, en instantes se ponen en guardia escaneando el entorno maldiciendo el vibrante material lleno de chakra que los rodea nuevamente -endurecer la tierra hasta el punto de no permitir el acceso a los helechos... siempre me impresionas, Lin-chan- ronronea.
Todos voltean para mirar arriba, donde en las copas de esas cosas que ahora saben son helechos una figura cuelga firmemente torcida... como una serpiente abrasiva... de la copa más alta encima de ellos, con su cabello oscuro cayendo en cascada y sus escalofriantes ojos mirando directamente donde la prima más joven aguanta el elemento.
Lo ubican ya sea de cuentos o en el caso del Anbu en el pequeño lapso del examen chuunin, la serpiente... Lao reconocía que mucha de la información referente a este individuo está siendo retenida por los adultos pero se percatan del interés en su prima más joven que hace patear el instinto protector primario de todo Beifong.
Sasuke se fuerza en ignorar el escalofrió que pasa ahora que también es foco de la serpiente, trayéndole recuerdos del bosque y ese sentimiento de impotencia (envidia, también una gran envidia de saber que Lin se enfrentó a esa cosa aun cuando nadie le ha dicho la historia completa).
Un encuentro destinado.
-Mi interés solo son en dos de ustedes- ronronea el ¿hombre? Manteniéndose firme con una sonrisa torcida en sus blancos labios tan casual como si no fuera el único culpable de la anomalía en su día normal -¿Qué les parece apartarse?- pide educado dándole esa mirada sabia molesta -no quiero lastimar a un Beifong-
Lin fulmina con la mirada al sannin.
Sasuke se endereza con anticipación.
Lao tiene el impulso de arquear la ceja incrédulo por una petición tan familiar.
Mao se rie abiertamente, no es nada divertido es más un zumbido amenazante e incrédulo de que le estén solicitando entregar a dos de sus personas importantes (una más que otra, obviamente Sasuke aún está en su lista de media mierda por lo mal que hizo pasar a su prima en el bosque).
Gao es el que se aclara la garganta fascinado -¿Crees que simplemente los entregaremos a tu orden?- pregunta con un tono temerario, posesivo y muy disgustado no temiendo en nada a la serpiente sabia.
Sea la verdad, en el punto de vista de Sasuke... nunca pensó ser protegido nuevamente, es un tanto ofensivo porque en serio no quería ser alguien puesto en ese lado de la situación cuando quiere tener el poder suficiente para luchar contra "El"... sucede normalmente cuando esta involucrado el clan invasor de sus tierras.
No esperaba que el que consideraba más desagradable del grupo chidori diera un paso enfrente en su nombre, su orgullo duele pero más duele la forma cálida que siente e ignora en su pecho.
Mao le alecciona con una mirada y es algo ofensivo para Sasuke, considerando que ambos son genin (desconoce que es porque quiere, no porque no pueda ascender).
Una burla de Orochimaru, colgando desde el helecho con ojos fríos pero a la vez llenos de aceptación -Ustedes siempre fueron un clan muy unido- acepta recordando tiempos ajenos, cuando era arrastrado... cuando fingía no adorar cada momento que pasaba con esa gente -Pero solo quiero a Sasuke y a mi hija-
Todos se atiesan por lo último, Lin cierra sus ojos unos segundos pero no baja la guardia aun cuando las miradas caen en su espalda o en el caso de Gao, que está al frente una sensación de incredibilidad absoluta.
-Veo que no les han dicho- sonríe ladinamente el hombre, siendo muy consciente de que el tiempo se está acabando -Mucho menos de mi regalo a mi única hija- inclina su cabeza adorando el esfuerzo de los más maduros de no mostrar incomodidad, solo Sasuke es el único horrorizado por la noticia de forma tan abierta.
La jefa de policía reúne su mejor mirada irritada al sannin quien sonríe ampliamente -no fue un regalo- gruñe con los dientes apretado recordando la sensación de arrastre del sello que pide ser usado en cada oportunidad.
-No estuvieras viva si fuera el caso, no dejaría morir a mi hija- sonríe dientudamente aun cuando sabe miente, que ya asesino a su verdadera hija para suplirla por un mejor contenido... Orochimaru desea poner sus manos, tantear y saber qué es lo que trajo a este mundo que nadie acepta decirle abiertamente (no es que esperara una discusión sincera con cualquiera de sus antiguos amigos).
El tiempo se acaba, puede decirlo con ver el retumbar de la barrera externa... hay tantos contendientes peligrosos en la aldea y el sannin debe apresurarse, pero tampoco es quien para dejar de jugar con la presa.
Lin no acepta nada de esto, aun cuando su mente trata y falla de recordar cómo le ayudo la maldición a lidiar a sumergirse en el mundo espiritual, hay mucho que los médicos no le dijeron y hay otro tanto que solo sería visible en el momento de su exposición primeriza al estado avatar.
-Eso explica mucho- interrumpe Mao con un silbido recordando los misterios del bosque y como los mayores eluden el tema, siendo fulminado por Lin -oye solo digo los hechos, no es como si te fuera a entregar... no importa si tu padre es el Daimyo, no estas saliendo de la aldea hasta que cumplas los 18 seas shinobi o no- añade cantarín como si fuera el momento y el lugar para su punto.
Lin se abstiene de voltear los ojos, pensando que de hecho tampoco saben su plan de irse por un año a entrenar, probablemente deba atrasar la noticia para sus abrasivos primos.
Otra carcajada vibrante, jovialidad nunca antes vista para nadie en el rostro delgado del sannin -Esperaba resistencia, tercos maestros tierras- tararea haciendo un ademan con su mano.
En instantes son mirados por cuatro que salen de entre los helechos con facilidad, colocándose en cada punto cardinal con una mirada de juicio y sumamente desdeñosos... obviamente pensando que no merecen el aprecio que su maestro fácilmente les muestra con el simple tono... desean matarlos, pero no tienen permitido... se lo deben, por esa razón solo serán la distracción necesaria para la extracción.
Lao tiene que enderezarse para estar a la altura de la situación, es un civil, un médico... fue entrenado en el arte samurái... es alguien pasivo que le encanto cuando la opción le fue dada, pero no importa el oficio... desde la fundación del clan... todos tienen entrenamiento, son maestros tierras y no hay nadie más terco o capaz de enfrentar lo que esta vida les lancen.
Siguen la ideología de Toph Beifong.
...
Para la antigua jefa de policía esta es verdaderamente el momento en que maldice enteramente su posición, no es que este infeliz de salvar a su gente pero simplemente actuar como defensiva la estaba sacando del juego... Lin era lo último que quería, ser una inútil otra vez.
Pero ahí está parada en medio de su gente con sus manos tranquilizando, suavizando y endureciendo el elemento... sus piernas son firmes, podría moverse o luchar de ser necesario solo con esto y es un tanto incrédula de que pueda mantenerlos a raya.
Si fuera el estándar de su anterior mundo podría solo con sus pies y tierra, pero los monstruos de aquí... llenos de chakra, entrenados exageradamente y sin dudas de matar... está muy lejos de ser suficiente.
Ella no ruega a los espíritus, mantiene la cabeza fría aun cuando sus enemigos se abalanzan.
Sosteniendo el elemento terrestre, confiando en todos sus años de experiencia, cierra sus ojos sintiendo todo bajo sus pies e ignorando esa gran fuerza que quiere arremeter como un maremoto, no desea llamar más de lo necesario... sus respiraciones son controladas, pasando de la lucha alrededor con dificultad, ignorando el olor a metal de la sangre que espera no sea de algún conocido.
Respiraciones, puede sondear los helechos queriendo penetrar.
Lin frunce el ceño, la llaman desde la altura pero el que usa su nombre no es alguien a quien desea obedecer.
Lao actúa como su defensa, siempre confiable mostrando mucha de las enseñanzas del clan, lo admira como a todos sus hijos siendo el apoyo del equipo que se han formado entre ellos como el medico asignado.
Trabajan bien juntos, aun cuando Sasuke está un poco atrás en habilidades... sus días durante ese aprendizaje del club ¿Chidori? Se siente en función de lo bien que se complementan, casi sonríe al pensar que aunque el chico diga odiar a sus parientes... al parecer la evidencia muestra lo contrario.
Pero a pesar de la habilidad, de los golpes que logran dar... las paredes son altas, el área es pequeña, estos cuatro sujetos del sonido aprovechan todo a su favor... hay un quinto saliendo de entre los huesos apuntando cuando tienen la ventaja.
Están perdiendo.
Frunce el ceño al sentirlo, abriendo sus ojos verdes justo en el momento en que el medico recoge a Sasuke para alejarlo de un infame ¿hilo? ¿kunai? Las risas rebotan en el claro, incitándolos, burlándose y muy por encima de ellos, Orochimaru vigila todo lo que sucede pero perdiendo la paciencia rápidamente.
Mao arrastrando a Gao lejos de los helechos.
Lao respirando pesadamente y reagrupándose alrededor.
La tierra se sostiene, los helechos quieren perforar el único claro libre... aprieta los dientes cuando comienzan a despedazar el elemento en manos de sus primos como defensa, enviando disculpas al esforzarse con lo poco que le queda como delgada línea defensiva a sus pies.
Hay un chasqueo de lengua audible tensándola, no pueden verlo o sentirlo pero la tercera capa de la barrera ha caído alrededor de lo que fue el complejo Uchiha.
Son solo segundos entre el sonido del acero, la orden de Gao, la maldición de Mao y el jadeo de Sasuke.
Lin siente que el aire le es expulsado bajo un puño firme en su estómago, ojos dorados coinciden con los suyos pero tercamente sostiene la tierra con sus manos usando los pies para patear al atacante... deslizándose fuera del agarre, ignorando el ardor de su maldición y el quejar de su adolorido estomago... se aleja mirando directamente al hombre.
Sus manos mantienen la formación, la tierra bajo tiembla por la ligera distracción pero la infame policía fulmina al otro hombre con la fuerza de sus años... escupe un poco de sangre y muestra los dientes en un reto altivo.
Orochimaru le sonríe dientudamente como si la muestra de dureza fuera simplemente adorable-Muestras tantos caracteres de Toph-sama- canta feliz con el interés y sospecha brillando en sus dorados ojos en recuerdos tan lejanos que son casi borrosos.
No contesta, no tiene por qué establecer algún tipo de dialogo familiar con este hombre... da un pisotón fuerte haciendo que la tierra obedezca en un pilar demasiado lento para lograr golpearlo, la diferencia es obvia al tener que volver a dividir su atención en esquivar y mantener el control al suelo.
Su chi se tambalea en protesta, queriendo liberarse de su fino control... luego esta su chakra cantando para ser usado, pero con los aumentos excesivos que no ha puesto a prueba no es recomendable para la policía usarla sin comprometer el entorno.
Apenas ha logrado volver a la rutina de ejercicios, recuperar peso y músculos después de sus días en cama.
Orochimaru se desliza fácilmente del pilar, esquiva a Mao pateándolo al otro extremo y rompe un kunai que le es lanzado por Gao... acechándola, pero Lin no se acobarda solo se endereza esperándolo y en un parpadeo acorto la distancia.
Apenas olio su aroma cuando sintió como esos dedos pálidos se abría camino en segundos a través de su cuello nuevamente, clavándolos y girándolos con su aliento golpeando su mejilla... Retuvo una maldición, sus manos apenas evitaron reaccionar en reflejo defensivo soltando su cuidado, dio un cabezazo demasiado tarde alejando a su atacante.
Es como acido reactivándose en su circulación, cae en una de sus rodillas y mira el suelo borroso, pero no cede... fulmina con la mirada a su satisfecho padre que sacude la tinta de sus dedos con facilidad.
La maldición está libre.
Una sonrisa ligera, irónica se desplaza en el gesto delicado del sannin -Resistente, pero no me sorprendería... tienes un buen material genético- halaga orgulloso de su creación, eso sin contar todo tipo de información interesante que ha recopilado y como ha sobrevivido a enfrentar a un infame shinobi renegado en su primera misión fuera de la aldea.
Por su parte Lin sabe está perdiendo, el lado donde la maldición se expande no quiere responder, la tierra bajo su control se reduce de golpe y esta aliviada de no haber golpeado a nadie con su descuido, se pone de pie tambaleante pero tenazmente se endereza da otro pisotón con más tierra viniendo del polvo de los helechos.
-Sabes Sasuke-kun- Orochimaru llama conversacional, burlándose de sus intentos que ponen más en disgusto a la limitada Lin -Puedo darte el poder que necesitas, que se no encontraras dentro de la aldea no importa cuántos Sharingan haya a tu alrededor- continua casualmente, como si su sequito no estuviera atacando viciosamente a los arrinconados.
Lin frunce el ceño ante las palabras tentadoras de la serpiente, respira forzadamente y se está cansando de sostenerse tanto la tierra a sus pies con solo una mano como el juego defensivo... le da un desplante a Sasuke y este parece considerar con cada promesa de poder, venganza que le susurran en voz alta para ser escuchados por todos.
Gao, Mao y Lao están contradiciendo.
La idea de traicionar a su familia hace que cualquier promesa no funcione en Sasuke después de la intervención de su gente, una burla de Orochimaru brilla en sus ojos dorados... y Lin es golpeada en el estómago nuevamente con más fuerza, dedos helados vuelven a clavarse en su cuello ahora con más fuerza haciéndola girar sobre su espalda perdiendo el agarre de la tierra, los helechos crecen incontrolables inmovilizando todo a su alrededor.
No apuntan a matar, pero cualquier oportunidad ahora esta obstruida.
Le perforan el costado, al igual que cada extremidad haciéndola jadear por el horrible dolor que se reúne con lo que ya la aquejaba, mira el cielo azul ahora más cercano y no siente más que esas filosas blancuras sosteniéndola en la nada.
Los niños, piensa con horror, no puede escucharlos y le aterra más allá del dolor.
Lin se esfuerza por liberarse apretando dientes, tragándose la molestia y los músculos desgarrados, salir de esto al menos para ver la situación de su escuadrón era su prioridad.
-Es mejor no moverse- Orochimaru está a su lado de alguna forma, mirándola por encima de su cabeza como clara diversión -es doloroso, solo aumentara con el tiempo... mejor rendirse-
Aprieta los dientes en un feo gruñido, la maestra tierra parpadea ante la sensación fría de su sangre con el vacío del estado avatar que había sido una constante desde que despertó, algo que sería muy útil aun cuando la tiraría a la cama por estar lejos del templo... es una situación que cumple todas las normas por lo critico y peligroso, pero aun así... no han tomado la iniciativa.
No hay vientos ni inconsciencia.
No hay esa sensación de ver todo desde una perspectiva lejana.
No hay voces ni solemnidad.
Palidece y no solo por la pérdida de sangre, sino por la picazón burlona de su maldición ahora libre de sellos en su cuello-¿Qué me hiciste?- exige.
-Controlarte, por supuesto- una ceja se arquea con burla, como si la pregunta fuera tonta y lo es... para Orochimaru considero todas las variables, su hija sería el más peligroso de sus objetivos si soltara lo que planto en ella, no estaría perdiéndola cuando ya la tiene a su alcance.
Lin abre la boca, muerde su mejilla con una máscara critica tan oscura como las noches sin luna, cierra sus ojos controlando su temperamento y no sucumbir ante las ganas de acceder a sus altas reservas de chakra, hay prioridades -Mis hijos- pregunta.
Un bufido, obviamente divertido por el mote con el que nombra a sus queridos niños -Vivos- se limita a decir, alguien aterriza a su lado con un paquete bien envuelto de lo que reconoce como Sasuke.
Lin pierde el color de su rostro -déjenlo- ordena tratando de moverse, solo hace peor el dolor y la maldición no ayuda al latir como si le estuviera advirtiendo el ir en contra de los deseos de su maestro.
Como si la niña no hubiera dicho nada, el ninja del sonido mira directamente al sannin -Orochimaru-sama- pide lealmente.
-Prepárense para dispersarse- dice sin dedicarle una mirada mirando el entorno por encima de su mejor proyecto, puede detectarlos rondando el entorno y Orochimaru sabe será dificil salir con tantos esperando su salida -será un persecución, debemos salir de la aldea lo más rápido posible-
La partida del secuestrador de Sasuke la conmociona.
Entonces en momentos desesperados, frunce el ceño y puede que no tenga acceso al estado avatar, pero hay más con eso ¿no?
Tiene otros elementos disponibles y es el mejor momento para ponerlo a prueba y si se excede lo único que puede hacer, esperar que nadie quede en el fuego cruzado.
Si la tierra no obedecerá... el aire puede ser una opción.
Crecer al lado de tantos maestros elementales tiene su ventaja, hay enseñanzas básicas que puede intentar imitar... Tenzin es el primero viniendo a su mente.
La suave voz de Aang, hablando del elemento como una naturaleza libre, difícil de comprender en ese momento... ahora con tantos años de esa lección... solo agrega dificultad, pero Lin es terca y en el momento en que destierra el helecho de su brazo toma el elemento con dificultad.
Pero Orochimaru ya está hundiendo más el helecho en su brazo, sonriéndole en todo momento tan entretenido por su intento de tomarlo desprevenido -supongo que tienes más en tu manga ¿no?- dice con los ojos brillando codiciosamente.
Tiene más enseñanzas, no solo es un shinobi también es un maestro elemental y si eso no funciona... hay un elemento que siempre pensó coincidía con su temperamento, entonces decidió arriesgarse con el único pensamiento... fuego será.
XXXXX
Kabuto no esperaba tener que saltar fuera del rango de su maestro mientras una torre de fuego se levanta quemando todas las puntas de los helechos en un radio preocupante de extensión, Gao aterriza con agilidad en la corteza blanca con dos infames espadas manchadas de sangre de Kimimaro... al fondo, el resto de los escuadrones del sonido como polillas queriendo abrumar a un Mao a espaldas con Lao ambos heridos pero libres de cualquiera que pudiera imposibilitarlos.
Todos ansiosos porque perdieron la pista de los dos más jóvenes y objetivos de su maestro durante el lapso en que su único salvavidas de tierra había cedido a la presión del entorno borrándose con helechos de hueso.
El medico maldijo al quitarse apenas de ser decapitado, luchar contra un Anbu no fue difícil durante sus actividades en el examen chunin, pero ir contra un Shimura-Beifong fue una revelación un tanto insultante para sus capacidades.
Ha probado los rumores de primera mano.
Verlo vencer a Kimimaro, intentar tomarlo por sorpresa y presionarlo con la obvia desventaja o la desaparición de sus protegidos, solo hacen que muestren más los dientes.
Estaba tan feliz de haber tomado la iniciativa de remplazar todo su metal, porque obviamente hubiera sufrido un ataque despiadado con eso en su persona.
Eso fue hasta que el fuego comenzó a propagarse, chamuscando todo a su paso y distrayendo a su gente.
Fue cuando la barrera cayo, Kabuto maldijo apretadamente registrando como muchos se acercan desde las afuera... sonrió descaradamente a su contrincante con una bomba paralizante... era mejor ver cómo le iba a su maestro.
Era momento de empezar la verdadera retirada.
XXXXX
Los maestros fuegos eran una variable constante en los relatos infantiles que Toph-sama en ocasiones contaba.
Eran considerado los villanos, una palabra que no tenía significado en un mundo shinobi pero en el que la esposa del nidaime estaba familiarizada con profundidad, fue con mucho uno de las leyendas que está seguro inspiro a Jiraya en su intento infructuoso con ese cuento infantil con el que inicio.
Pero los maestros fuego siempre fueron interesantes, su ideología tenía una base estable y aunque no entendía como alguien quería borrar líneas se sangre en vez de solo asimilarlas con un sutil lavado de cerebro para hacerlos leales... la estrategia era ambiciosa, Orochimaru hubiera hecho más pero no estaba para juzgar al señor del fuego cuando al final gano todo.
Por supuesto que sabía la verdad, no tenía la lección censurada que explican en Ba Sing Se de los cuentos de Toph-sama.
Ahora, viendo como si hija quema su paso al entorno, como el fuego baila en cada respiración forzada como si fueran uno... levantarse de su incomodo lugar, la sangre manchando sus ropas... altiva, orgullosa y muy herida... no evita detenerse unos preciosos segundo a apreciar a un maestro fuego naciente.
Claro que Lin no puede manejar un elemento que no es el que ha nacido más allá del ataque sorpresa, sonríe ladinamente al verla tropezar resbalándose del helecho demostrando que no solo está mal su chi... también su chakra... todo en ella es nuevo, todo lo que ha entrenado hasta ahora en las artes shinobi es inútil... debe volverá empezar y es su oportunidad para moldearla.
Suspira sufridamente al momento en que la imagen de su hija es cubierta por el viejo colmillo blanco, Kyoshi está sosteniendo a su prima en brazos -Estas rodeado- le advierte en ese tono desolado tan típico del Hatake, sus ojos son penetrantes y solo por años de convivio puede medir que esa tranquilidad solo es la fachada para una furia fría en su dirección.
Como ahijado del Nidaime, siempre tuvo esa habilidad de intimidad con su mera mirada... era asombroso que a pesar de todo esto, el mismo pueblo lo haya llevado al rincón del suicidio.
-Por supuesto- dice sin compromiso, Kabuto llega a sus espaldas tan servicial como siempre aun cuando es obvio está nervioso de ser el centro de esta mala situación.
Pero lo que quería ya lo obtuvo ¿no?
Orochimaru planteo la idea mucho antes de levantar las barreras.
Robando una vez mas fuinjutsu útil para este tipo de situaciones.
Dejo que todo este espectáculo rodara porque le gusta ser intrigante, espero paciente a que la oportunidad se le diera y aquí esta aparentemente acorralado con la desventaja de números.
Era una lastima que el edo tensei con sus personas favoritas fuera imposible, seria la cereza del pastel... pero con el avatar apenas controlado, no quería darle mas impulso y tal vez condenarse al traer almas protegida por los espíritus.
(Pudo haber dicho que controlo lo que planto en Lin, pero es solo algo tan fino como el hielo... es un tanto abrumador e intoxicante... Orochimaru no es tan arrogante para pensar que en verdad domo a su arma).
Hizo la seña a Kabuto.
Todos reaccionaron como queria, atacandolo a matar.
Tsunade... Jiraya... Sakumo y el propio Sokka se lanzaron con diferentes maneras de alcanzar un pedazo de Orochimaru, complementandose para no estorbarse unos a otros en una extraordinara formacion de equipo.
Pero Orochimaru los conoció durante años.
Simplemente sintió el empujón en su sello en cuenta regresiva, el parpadeo en aparecer delante de una sorprendida Kyoshi a la que no dudo en empujar con una espada en su estomago en un punto que no seria peligroso para su vida pero lo suficiente para hacerla lenta.
Por supuesto que Kabuto gruñe al ser demasiado lento para escapar de la mayoria de los ataques... Sakumo es el mas peligroso de todos ellos... siempre lo fue y es el unico que se lleva sangre de su estudiante como de si mismo, pero el sello llego a cero.
-Nos vemos, Kumo-ni- se despide burlonamente.
Escuchar el grito frustrado en coro antes de ser convocado a la inversa, es un sonido que le alegro el día.
XXXXX
Fin del capitulo.
Neah20 fuera...
