Ladies and Gentlemen!

¡Es hoy! ¡Es hoy! Hoy es el último capítulo de esta segunda temporada. Realmente les quiero agradecer tanto por soportar los dramas que arme en cada capítulo pero no me pueden negar que fue realmente interesante. Estoy realmente emocionada para el epilogo que no tardare en escribir y mostrar al fin el nombre de la siguiente historia. ¡Espero que sea de su agrado este capítulo!

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


-Playmaker ¿Te puedo hacer una última pregunta? -Bohman hablaba pero no recibía respuesta alguna de su contrincante. Se veía bastante cansada después de ese último ataque donde saco una nueva carta que mataba todo tipo de esperanzas, destruyo a su monstruo y la dejo con solo 100 puntos de vida, su mirada solo se centraba en él, trataba de recuperar el aire que se le había escapado después de aquel gran golpe que había recibido, trataba de recuperarse tras perder a Ai.- ¿Qué es el amor?

Playmaker alzo una de sus cejas al escuchar aquella pregunta. ¿A qué se debía aquella curiosidad de Bohman? No lo sabía, tal vez, estaba evolucionando de una manera sorprendente que ahora, solo intenta saciarla, tal vez quería que esa fuera la única cosa que no podía llegar a entender en el momento que ella llegara a perder, no existiría algún humano. Se levanto aún cuando temblaban sus piernas, tomo una última bocanada de aire y después, solo se digno a mirar a su enemigo. ¿Cómo poder responderle aquella pregunta a un Ignis, un IA que nunca sabría de ello? Sería la respuesta que una humana le daría, los sentimientos de una humana que estaría a punto de desaparecer.

Roboppy no paraba de dar vueltas por la casa ante aquella horrible imagen que había visto, aunque ahora que recordaba, no sabía que tenía aquella función instalada como también la función de los sentimientos, tal vez Ai la había hecho más inteligente, en algún otro momento se lo agradecería. Ahora que recordaba, estaba realmente triste de que Ai estuviera muerto, según ella, no podía morir porque era más inteligente que ella, no podía morir porque se trataba de una IA superior a ellos. Aunque no esperaba que se tropezara y ahora no se pudiera levantar, aunque ahora que veía, su cuerpo no se movía como quería. ¿Qué estaba pasando? No lo supo, se sentía bastante mareada que solo sintió como su sistema se cerraba, conocía ese término cuando había escuchado a su niña Yusaku cuando estaba embarazada de su pequeña Aiko, como ella mencionaba sobre sus síntomas y se levantaba corriendo al baño a vomitar, ella era la encargada de hacerle compañía para sanar aquel dolor que el chico Kogami le causo al alejarse por bastante tiempo de ella, cuidarla cuando le entraban sueños pesados que no despertaba por horas y alimentarla cuidadosamente bien para que nada le pasara, aunque un pequeño bocadillo extra no hacía daño. Aiko, extrañaba a la pequeña bebe, realmente esperaba que con las personas que estaba, la cuidaran como es debido, que la alimentaran adecuadamente, ya que la menor empezaba a comer algunas papillas que con gusto había aprendió a preparar gracias a estar observando por mucho tiempo a su niña y a la madre de esta, como también que le cantaran aquella hermosa nana que siempre escucha de su Yusaku cuando la está durmiendo. Yusaku, no podía soportar ver como su niña, porque para ella siempre seria esa niña que conoció para poder mejorar su salud mental, estaba siendo cruelmente castigada. Aquel ataque enemigo, aquellos golpes que su cuerpo recibía, era bastante horrible.

Roboppy, desde el momento que conoció a su niña y esta la abrazo por primera vez, había prometido que nadie le haría daño, primero sobre su cadáver, estaría a su lado para siempre. Para cuidar a su niña, para verla sonreír mientras menciona su nombre y acaricia su cabeza como siempre lo hace cuando su trabajo está bien hecho y aunque no sea una IA de limpieza, le gustaba hacer aquellas actividades para matar el tiempo y ayudarle a su niña. Estar siempre a su lado, era su deseo programado, pasar más tiempo con ella, era aquel deseo que ella empezó a crear. Una vez que pudo estabilizarse, se dio cuenta que ya no estaba en el cuarto de Yusaku, estaba en otro lugar. No sabía que podía tener acceso a la red como cualquier persona o como una IA como Ai. Se veía bastante colorido que no pudo evitar dar vueltas emocionada, había estado triste pero al ver aquel lugar, pudo sentirse feliz, tal vez, detrás de aquella puerta, se encontraba algo divertido, una pequeña sorpresa. Sin dudar, fue al pequeño botón donde le señalaba que debía ser apretado, por puro instinto lo apretó aunque no imagino que al abrir las puertas, una horrible ola de color oscuro apareciera y la arrastrara por el lugar. ¿A dónde se llevaban a Roboppy?

Playmaker estaba a punto de responder a su pregunta cuando volvió a escuchar a Bohman decirle que el sacrificio de Ai era inútil, a pesar de todo, podía seguir utilizando su habilidad. Sabía que aquello no era en vano y así como en ese momento sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, miro su disco de duelos, no pudo evitar sonreír un poco y mencionar que esa vez, Ai no tardo mucho en volver. Aquella loca y tonta idea de crear una copia de seguridad en Roboppy, era una apuesta de un todo y nada para que aquello funcionara, de alguna manera, podía recordar que algo así había visto o escuchado pero lo dejo a un lado, tenía una segunda vida donde podía hacer las cosas correctas y eso era, atacar el programa principal de Bohman para poder recuperar a sus amigos y poder tener una ayuda de los mismos para derrotarlo. Solo necesitaba un poco de tiempo para lograrlo, ella se lo prometió, le daría todo el tiempo necesario para distraerlo. Y así como había llegado Ai, se había ido a ingresar a Link Vrains y al programa de Bohman, ahora podía hacerlo ya que había debilitado al mismo. Miro a Bohman, tal pareciera que no se había dado cuenta del regreso de su Ignis, era momento de saciar aquella curiosidad.

-Responderé a tu pregunta Bohman -Sonrió la chica.- Yo…

El programa de Bohman era demasiado complejo, si tuviera el tiempo necesario, lo estaría destruyendo pero ahora no tenía tiempo para eso, tenía que ir al núcleo donde de seguro, sus amigos se encontrarían. Una vez que llego, se dio cuenta que estaban prisioneros en aquella pared. Todos se encontraban atrapados, vio como Aqua reaccionaba y como Flame le empezaba a regañar acerca de que a pesar de que había tenido una estúpida idea, está realmente había funcionado contra todo pronóstico. Había querido destruir aquella pared que los estaba absorbiendo pero una vez que se destruía, volvía a regenerarse, no entendía. Fue Lightning el que menciono que era imposible, una vez que ellos estaban ahí como parte de Bohman, ya no había marcha atrás, ellos se estaban convirtiendo en él, al final, terminarían por ser absorbidos, sus mentes se juntarían en una. Eran totalmente compatibles. Ai, a pesar de todo, no se quería marchar de ahí sin ellos, no podía aceptar la locura hasta donde había llegado Lightning pero si no salía, era más seguro que el Neuron Link que empezaba a regenerarse, lo atrapara. Y así fue, con una advertencia del Ignis de Luz, el propio sistema dentro de Bohman empezaba atrapar a Ai. Por ordenes de Flame, le pedía que se fuera, tenían que derrotar a su enemigo aunque eso significara que ellos desaparecerían. No era justo, simplemente no era así, solo quería su ayuda, quería su apoyo como en todo ese tiempo había querido, no podía irse de ahí sin ellos.

Aqua sintió aquel poder dentro de Ai, la determinación, la sinceridad y lo correcto, el liderazgo de un verdadero líder, siempre estuvo durmiendo dentro de él. Tomo aquello y con ayuda de Flame, empezaba a brindarle el poder a su único compañero con libertad. Earth y Windy, el cual se encontraba en su forma original, le ofrecieron parte de su poder. Lightning fue obligado por Aqua y Flame, no podía detenerlos con el mínimo poder que ahora tenía así que podian obligarlo a ello, a ayudarlos y brindar esa única ayuda que podían brindar. Aquella esfera que se creo, Ai la absorbió en su código.

-Ai, nosotros tenemos una vida prácticamente eterna -Hablo Flame, trataba de convencer a Ai que se fuera de Ai, que no perdiera más tiempo y ayudara a Playmaker.- Por eso olvidamos que los que poseen vida acaban pereciendo

Ai comprendió aquello, siempre había tratado de olvidarlo pero ahora, sabía que no podía detener el tiempo, que permaneciera así para siempre. Yusaku nunca estaría ahí para él, ella crecería y se convertiría en una hermosa mujer que tendría una buena educación y un buen trabajo, una madre orgullosa para Aiko y una esposa amorosa para Ryoken. Ellos morirían en algún momento de la vejez, Aiko estaría viva hasta que se vuelva a repetir ese ciclo, vería ir y venir a tantas personas que realmente le dolería. Al final en cuenta, el nunca cambiaria, el se quedaría solo. No pudo evitar escupir molesto a Flame por ser un sabelotodo, no quería pensar en eso, quería disfrutar de esa vida que le dieron, de su familia, de sus amigos, de su origen. Las carcajadas de Lightning interrumpió su última pelea.

-Ai, aún no sabes nada -Comento el Ignis de Luz.- La verdad que alcanzaremos -Una vez más, Flame le obligo a salir, la última etapa ya estaba ahí. Cuando Ai dio la vuelta, fue en el momento que empezó absorber sus cuerpos, Ai nunca olvidaría aquellas palabras.- Y deberás elegir, que camino tomaras

-¿Cómo es que no sabes? -Pregunto Bohman a la duelista que solo sonreía y alzaba sus hombros.- Le dijiste a Revolver que lo amabas ¿Por qué él? ¿Por qué dices que no lo comprendes?

-Bohman, los humanos nacemos sin saber nada de lo que nos rodea, aprendemos con el tiempo y al final en cuenta, hay ocasiones en que nunca se entiende que es lo que mueve nuestros corazones, amor, tristezas o venganza, es imposible que quieras implantar estos sentimientos a los humanos de tu nuevo mundo -Playmaker sonrió.- Aprendí a conocer a Revolver como un desconocido, después lo empecé a querer como un amigo y ahora, lo amo como mi pareja, creo que puedo agradecer al destino por ponerlo en mi camino, como mi enemigo o como esa persona que me conoce a la perfección -Subió su mano a su pecho.- El corazón puede ser muy difícil de entender pero sé que es amor porque…

-¿Por qué?

-Porque puedo sonreír cuando pienso en él -Playmaker sonrió. Bohman admiro aquella belleza humana, el brillo de sus ojos, la gran y sincera sonrisa de su rostro. No pudo evitar subir su mano a su pecho, deseaba tener un corazón.- Me enojo cuando hace algo que me molesta, lloro cuando se aleja de mi y no puedo evitar preocuparme por él cuando decide hacer algo estúpido, dar mi vida a cambio de la suya y por la de nuestra hija, es algo de lo que siempre estaré dispuesta hacer

-Aiko

-Es por eso que voy a pelear Bohman, por mi familia, por Revolver y por Aiko -Noto como cambiaba su mirada, su semblante era diferente, se notaba bastante capaz para poder derrotarlo, no pudo evitar sentir un escalofrió por primera vez.- Todos mis compañeros decidieron darme un camino que puedo seguir, que puedo ser aquella heroína que todo el mundo desea, ser la luz de la esperanza como Kusanagi-san tanto me dice que soy, por esta vez, creeré en estas palabras -Señalo a Bohman.- No tengo nada que envidiar de ustedes como IA's eternas, porque aun cuando tenga esta corta vida, puedo disfrutarla como desee, esto significa el amor, esto significa tener un corazón y un cuerpo fisico, algo que tu nunca tendrás

Una vez que Ai regreso, no pudo evitar sentirse un poco triste por el mismo. Escucharlo con dolor diciendo que no pudo salvar a sus amigos y al final, terminaron por ser absorbidos por Bohman pero antes de que aquello sucediera, ellos le habían confiado su último poder. Aquellas pequeñas luces que Playmaker miraba con atención, pudo sentir la fuerza de sus lazos, no iba a desaprovechar esa gran oportunidad que les habían brindado, no tiraría esa ayuda a la basura, tomaría las cosas bajo su control. En sus manos le habían encomendado el poder para detenerlo.

.o.

Invocación tras invocación hacia Playmaker. No paraba de sacar todo el provecho de sus cartas, los efectos de las mismas, armar jugadas y estrategias en solo unos cuantos segundos, eso era algo admirable para Bohman, como es que una chiquilla de su edad, era capaz de pensar de esa manera, encontrar las diferentes salidas, encontrar la estrategia perfecta y nunca rendirse. ¿Acaso se trataba del corazón? Era algo que no entendía, no sabía a qué iba a llegar si no iba a tener el poder suficiente para poder destruir su monstruo. De Link avanzaba a Ritual y así a XYZ. Estaba un poco cansado de ver aquello y no poder ver aquella acción.

-¿Qué intentas hacer con todas esas invocaciones?

-Parece que ya no tienes imaginación -Playmaker sonrió.- Que no puedes oír todas esas voces de la gente que me está guiando, que me ayudan a derrotarte

-¿Voces? ¿Sera por la interrupción del Neuron Link?

-No -Le señalo Playmaker.- Te lo dije Bohman, tu nunca podrás entender lo que se siente tener un corazón, no las puedes oír porque tu corazón no puede conectar con otros ya que el mundo que quieres crear, pisotea los sentimientos de los demás, aunque reúnas incontables mentes sin corazón, nunca serás capaz de escuchar las voces que te guían al futuro -La duelista cerro sus ojos, se concentraba a escuchar las voces de sus compañeros, volvió a sonreír y abrir los ojos.- Yo puedo escuchar las voces de todos aquellos que desean paz

Dejo de sonreír para concentrarse en el duelo. Los materiales estaban listos para poder dar ese siguiente paso a su estrategia, para poder tomar aquel poder que los Ignis le otorgaron, aquellos lazos que compartía con sus compañeros, con sus amigos. Estaba lista para dar muestra que Bohman no puede ser el único que tenga un Link 5 en el campo, le demostraría que ella estaba lista para mostrar su verdadero poder.

Bohman no podía creer lo que veía al momento de escuchar aquel cantico de su enemigo. Era imposible que existiera otra carta Link 5, supo en ese momento que ella hizo lo mismo que él, si no existe, ella creó una que ayudara en su guerra. En ese momento no pudo evitar pensar que la red le pertenecía a ella, aquellos lazos que compartía con el mundo, era lo que le ayudaba a llegar a ese momento. Él solo estaba enlazado a su hermano, era el único dolor que podía cargar en sus hombros pero ella, ella estaba realmente conectada a todo, a su corta edad ella sabe lo que es sufrir, lo que es la felicidad y lo que es el amor, ella era el todo en la red, una heroína para muchos, una villana para SOL pero para él, solo sería una niña que se afronta a un futuro, algo admirable. Firewall Dragon Darkfluid era una representación misma. Fue en ese momento que Bohman, sin darse cuenta, había entrado en un círculo vicioso que al final, iba a terminar con su destrucción. Gracias al efecto de Drakfluid y las cartas de diferente invocación en su cementerio, fue capaz de colocar contadores en la carta para poder aumentar su poder por cada invocación. Atacaba, Playmaker había comprendido el poder de su monstruo al instante, podía sentir los lazos de Ai con sus amigos, ellos le ayudarían a derrotarlo. Flame fue el primero, a pesar de que el monstruo de Bohman no recibía daño, no pudo evitar reaccionar cuando Aqua fue su segundo ataque. Había caído en ese engañoso plan.

-Al formar lazos con otros, los humanos evolucionamos -Explico Playmaker al ver la duda en Bohman, no podía creer la fortaleza de su carta.- Fueron las voces de ellos las que me guiaron hasta este momento ¡Ese es el poder de las conexiones!

El tercer ataque fue de Earth, una vez más los efectos de ambas cartas hicieron lo suyo, el cuarto ataque fue de Windy y fue en ese momento que tanto a Bohman como a Playmaker, ya no le quedaban contadores. Ese era el momento justo para dar el golpe final, Perfectron se había quedado sin puntos de ataque y Darkfluid tenía 3000. Ese fue aquel final donde Bohman quedo con 0 puntos de vida, la ganadora había sido Playmaker. Agotada, no pudo evitar caer de rodillas, había dado todo de sí para ese último ataque que ahora se encontraba realmente cansada, sabía que al momento de desconectarse, su cuerpo le pediría descanso por unos días, si es que no unas semanas. Sonrió a Ai, su Ignis festejaba emocionado de que al fin había terminado todo. Bohman no pudo evitar pensar en ese momento, si tenía corazón, justo en esos últimos momentos podía sentirlo, podía sentir como latía dentro de su pecho y quien se encontraba ahí, era Haru. Era momento de hacer las cosas correctas, sin trampas y aceptar aquella derrota.

-Tal vez poseas un mejor futuro que yo -Hablaba cansado, era la primera vez que se sentía tan agotado que se sentía bien. No pudo evitar sonreír, estaba dichoso de ese duelo, estaba feliz, podía sentirlo.- Perdí el duelo y lo acepto plenamente, no tardare en desaparecer y este mundo llegara a su final -Miro al Ignis de Oscuridad.- Ai, al aliarte con los humanos, cortaste el futuro de los Ignis y espero que no te arrepientas de eso -Volvió a mirar a Playmaker.- Cuida este futuro que está en tus manos, cuida a esa pequeña que no dudara en seguir los pasos de sus padres y demuestra realmente que eres alguien fuerte cuando te enfrentes a la realidad ¡Adiós mi eterno rival! ¡Adiós Playmaker!

La tierra empezó a temblar en ese momento, Mirror Link Vrains empezaba a desmoronarse y con ello, empezaba a perder todo tipo de conexión que tuviera con el Link Vrains Original. Playmaker y Ai pudieron sentirlo, observarlo a su alrededor, ellos desaparecieron al momento de que se perdió la conexión. Bohman no pudo evitar sonreír una vez más al ver a Haru a su lado, como su hermano, lo había ido a buscar, era momento de irse, era momento de despedirse de aquel cruel pero hermoso mundo donde le hubiera gustado ser partícipe. Fueron esos últimos momentos donde se vio por última vez a Bohman antes de que su sistema de autodestrucción fuera activada y sus datos empezaran a borrarse poco a poco junto con ese mundo.

Playmaker abrió los ojos sorprendida al encontrarse en el Link Vrains Original, quería decir que las cosas seguían con normalidad pero no se sentía de esa manera. Ver aquellos cuerpos de avatares tan vacios como un cascaron roto, no pudo evitar preocuparse, sentirse mal por ellos al ser utilizados de esa manera, una manera muy cruel. Y aunque sentía que había ganado, realmente no era lo que quería decir. El precio de su victoria había sido demasiado grande, había sido muy costoso y era algo imposible de remediar.

.o.

Estaba cansada, totalmente derrotada. Respiraba aceleradamente, trataba de que el cansancio no le ganara y cerrara sus ojos para que el sistema hiciera un cierre de sesión automático. Podía escuchar a Ai llorar por las bajas en la guerra, no podía culparlo, ella se sentía de la misma manera. Perder a sus compañeros era algo realmente difícil. Siempre había evitado el tener que relacionarse de esa manera con las personas para que al momento de que pasara algo como eso, no le afectara de esa manera, podía sentir el dolor en su pecho, en su corazón, quería llorar, a pesar de ese gran esfuerzo que había hecho, había sido imposible salvar a todos. Soulburner y Blue Maiden, Zaizen, Ghost Girl y en especial, a Revolver. No quería aceptar aquel final, no podía hacerlo, no quería desconectarse de la red sin Revolver, no podía hacerlo.

Alzaron la vista al ver pequeñas luces bajar del cielo. ¿Qué estaba pasando? Vieron como aquellas pequeñas luces tocaban a los avatares inconscientes, inmediatamente estos empezaban a reaccionar, a levantarse del suelo y mirar a su alrededor con detenimiento. ¿Qué les había pasado mientras estaban inconscientes? Algunos podían jurar que habían tenido un sueño extraño, un mundo diferente, un mundo tan blanco y tranquilo que era realmente perturbador, no poder moverse, no poder hacer nada, como si se mantuvieran como muñecos. Playmaker miraba a su alrededor hasta que escucho a alguien llamarle con familiaridad, al alzar el rostro, no pudo evitar mirar a Soulburner que le brindaba su mano para que pudiera levantarse, una sonrisa cansada en su rostro tan mallugado, así siempre seria su amigo. Como pudo, se levanto para abrazar a su amigo, lloraba de la felicidad, lloraba porque él realmente se encontraba ahí, quería asegurarse de que no se tratara de un sueño o de una ilusión creada por el enemigo pero al tocarlo, se dio cuenta que realmente era él. Bohman los había regresado a Link Vrains, había regresado las consciencias a las personas.

Estaría eternamente agradecida con él por comprender la realidad de las cosas.

-Me alegro de verte Soulburner -Murmuro Playmaker.- Me alegro verte de nuevo, idiota

-Buen trabajo Playmaker -Hablo el duelista de fuego mientras le devolvía el abrazo y soltaba una risita.- Lo hiciste bien, gracias por salvarnos el trasero como siempre

Cuando Shoichi abrió los ojos, no pudo evitar levantarse con rapidez que se mareo un poco. Estaba acostado en el piso de su camión, una cómoda toalla en su cabeza y la puerta trasera abierta. Se quedo un rato mirando hasta que comprendió, más tarde le agradecería a Ryoken y sus hermanos por estar al pendiente de ellos. Una chica en el hospital abría sus ojos por fin, se había levantado con mucho esfuerzo pero al fin podía sentir los rayos de sol pegando a su rostro, no pudo evitar sonreír, había tenido un sueño maravilloso. Un pequeño monigote azul le había protegido todo ese tiempo, era momento de enmendar el pasado, hacer las cosas bien y poder volver a ver a su amiga a su lado una vez más. Esta vez, no la dejaría ir.

Vieron como aparecía Blue Maiden y Blood Shepherd, Playmaker no dudo en separarse del duelista de fuego, acercarse a su amiga y abrazarla, al principio, la duelista de agua se quedo paralizada, no sabía que le pasaba pero no tardo mucho en comprender lo solitaria, lo difícil y lo aliviador que es volver a ver a conocidos, sin dudar le devolvió el abrazo, soltó una risita, era bueno regresar. Se separaron de inmediato cuando escucharon unas terceras voces. Akira y Ghost Girl, aparecieron después, no pudieron evitar emocionarse al ver a su heroína, un poco mallugada pero al parecer, victoriosa de todo ese duelo tan difícil que le había tocado llevar. Había terminado con la guerra ente Ignis, un estruendo escucharon, Mirror Link Vrains desaparecía, solo sería un recuerdo más, que de igual manera, seria olvidado con el tiempo. Cuando Soulburner y Blue Maiden preguntaron por Flame y Aqua, tanto Ai como Playmaker no pudieron evitar mirarse de reojo, habían bajado un poco la mirada y negaban, era la forma de pedir perdón por no poder salvar a demás personas. Ai solo se disculpo mientras desaparecía en el disco de duelos. Playmaker le dejo, sabía que estaba demasiado dolido como para hablar o hacer alguna broma. Alzo la mirada al recordar algo, miraba a todos lados para buscar aquello que le hacía falta, iba a dar un paso cuando sus piernas fallaron, hubiera caído si no fuera por Soulburner que la había tomado de los brazos. El duelista de fuego pudo ver en su mirada el anhelo de ver a alguien, sabia a quien se refería. Le ayudo a levantarse y soltarla de la mano.

-Ve -Sonrió Soulburner.- Estoy seguro que el también quiere verte, después me cuentas como lograste ganar

-Gracias Soulburner

Playmaker, como pudo, empezó a correr a dirección contraria, los demás iban a seguirla hasta que fue Soulburner el que les negó el paso, era algo que solo ella tenía que hacer. Revolver, el cual desde un punto alejado y alto había visto aquella reunión, no pudo evitar sonreír mientras mencionaba el buen trabajo que había realizado la chica. Iba a desconectarse cuando la vio correr, le pidió a Spectre que se desconectara para que siguieran analizando la red en busca de alguna pequeña señal que se pudiera encontrar de los Ignis. Inmediatamente empezó a seguir a la duelista, pareciera que buscaba con desesperación a alguien. Bajo del edificio para poder seguirla hasta que choco al momento de dar vuelta en una esquina. La escucho quejarse pero al mismo tiempo, escuchar como soltaba risitas, al abrir los ojos se encontró con los ojos verde eléctrico de ella, su cabello regado por el piso y una hermosa sonrisa en su rostro que le miraba debajo de él. No pudo evitar suavizar su mirada y levantarse un poco, soportar su cuerpo en sus brazos. No quería lastimarla más de lo que ya estaba, esos ojos cansados le pedían descanso.

-No puedo creer que sigamos haciendo esto -Menciono Playmaker.

-Tu eres la idiota que nunca se fija a donde va -Revolver carcajeo, acaricio con lentitud los cabellos de ella.- Estas hecha un asco

-No eres para nada romántico Revolver, nunca aprenderás que una chica no puedes decirle las cosas directas -Soltó una risita pero inmediatamente se arrepintió de ella, empezó a quejarse por el dolor de su cuerpo.- Me alegro volver a verte

-Lo hiciste bien Playmaker -Sintió como ella acaricia su mejilla, veía como sus parpados pesaban, ella resistía a no desconectarse para estar ahí con él.- Ve a descansar, te mereces un buen descanso después de esto

-Lo hare, no creo que mi cuerpo resista más -Soltó un suspiro.- ¿Iras por mi? Quiero verte

-Iré por ti -Sonrió, beso su frente.- Ahora ve a descansar

Playmaker sonrió por última vez antes de cerrar sesión. Cuando Revolver se levanto, no pudo evitar mirar a los chismosos reporteros que se encontraban escondidos en una esquina, los mismos habían querido entrevistar a los duelistas y preguntarle a la heroína como es que había derrotado a Bohman pero una vez más, se les había escapado la oportunidad. Revolver suspiro, se acerco a ambos reporteros para mirarlos, suspirar y darse la vuelta mientras mencionaba que publicaran lo que quisieran. Tal vez mostrar eso en la red, no sería correcto, decidieron borrar esa parte del video para evitar problemas.

Takeru salió de la cabina cansado, no pudo evitar resbalarse por la puerta al ser abierta y asomarse a ver como Shoichi le sonreía mientras se disculpaba por todo ese espectáculo que había armado con Yusaku. Este solo negó, realmente era algo que se veía venir, le acepto la mano para poder levantarse. Miraron la cabina de Yusaku, aun seguía cerrada, con un poco de curiosidad la abrieron para ver como la chica dormía con una mueca de dolor en su rostro, el sudor resbalando y la respiración acelerada. Fue Takeru el que iba a tocar su rostro cuando escucharon que alguien abría la puerta y mencionaba el nombre de Yusaku. Era Ryoken quien había llegado, se fijo en Shoichi y en Takeru, ambos hombres se hicieron a un lado para que él pudiera entrar y poder acercarse a la única chica presente. Ryoken sonrió al momento que se agacho para verla, quito los cabellos de su rostro y beso su frente. Ese había sido el beso que despertó a la princesa del Cyberse. Yusaku abrió los ojos despacio y sonrió al momento de ver a Ryoken, un pequeño quejido salió de ella. Sin demorar más, Ryoken la cargo como princesa, la sentía volver a dormir mientras se recargaba en su pecho, se levanto con cuidado, ya que aun sentía los estragos de estar tanto tiempo inmersos en la red y empezó a caminar a la salida.

-Revolver -Hablo Takeru con voz profunda.- Cuida bien de ella, es importante para mí y si me doy cuenta que volviste a lastimarla yo…

-No tienes porque preocuparte Soulburner -Le interrumpió Ryoken.- No voy a permitir que siga sufriendo, incluso si soy yo el culpable de sus lagrimas, no voy a lastimarla más

Sin recibir otra palabra, Ryoken se alejo con Yusaku en brazos. Takeru tomo un poco de aire para mirar a la puerta. Lo dejaría todo en manos de él, aunque no podía confiar en él, sabía que el cumpliría con su palabra.

Yusaku permaneció dormida tres días, la escuela había sido notificada como un pequeño resfriado y a sus padres de la misma manera, aunque la única que sabía la verdad era Haruka, prefirió sonreír y pedir que no se mencionara sobre eso hasta que ella pudiera despertar.

Al momento que despertó, no pudo evitar quejarse un poco mientras volvía a mover su cuerpo con pereza, las cortinas se encontraban abajo así que la luz no la llegaba a molestar. Se dio cuenta que esa no era su cama, el aroma de la misma era muy diferente, era una colonia que le gustaba oler. Soltó una risita al escucharlo roncar levemente a su lado, se encontraba dormido con algunas ojeras debajo de sus ojos, estaba sentado de una manera incomoda en el sillón a su lado y la mitad del cuerpo recostado en la cama. Acaricio con cuidado los cabellos que se pegaban a su rostro. Fue esa caricia con la que se despertó Ryoken, miro adormilado a la chica hasta que al fin despertó y no pudo evitar abrazarla despacio. Se sentía bien aquel abrazo, la toco con cuidado, se separaron despacio y sin poder evitarlo, sus labios se pegaron en un beso desesperado, tan hambriento que les robaba el aliento. Sabían que en ese momento, podían enviar al carajo el mundo como a la red, era ese momento cuando se necesitaban, cuando se ansiaban, mandar por un tubo las idioteces por las que se dejaron de hablar, olvidar su enojo y pedirse perdón por tanto tiempo alejados uno del otro. Con cuidado, la acostó con suavidad en la cama para poder subirse a la misma y mirarla con atención. Aquellos ojos brillando, la sonrisa de su rostro y el suave color rosa coloreando sus mejillas, la respiración acelerada y lo nerviosa que se sentía, estaba a punto de alejarse, no era lo correcto cuando ella no se encontraba bien, fue ella quien tomo su mano para detenerlo.

-No te vayas -Susurro.- Quiero esto, quiero sentirte, por favor

-Pero estás débil, podría lastimarte

-Nunca lo harías -Sonrió, subió sus brazos a los hombros de Ryoken, se apoyo en él para poder besar sus labios.- Y si lo hicieras, sabes que se maneras de vengarme

-Lo sé -Soltó una risita, acaricio su mejilla y bajo sus manos a la ropa de ella, empezaba a desabrochar los botones de la pijama de la misma. Acariciar esa piel suave y blanca, llena de cicatrices, de pequeño granitos y lunares, beso el cuello de ella para escucharla soltar un suspiro.- Perdóname por ser un idiota y no hablarte en todo este tiempo, no era mi intención herirte sin siquiera saber la verdad -Yusaku lo miro a los ojos, aquellos celestes le miraban con dolor, con arrepentimiento.- Puedes llamarme idiota, me lo he ganado a pulso

-Olvida eso por favor pero te tomare la palabra de decirte idiota -Soltó un suave ronroneo al ser acariciada, subió con cuidado sus manos para acariciar sus mejillas.- Eso ahora no importa cuando estamos juntos y estoy medio desnuda cuando tu estas vestido -Ryoken soltó una risita.- Solo quiero que me prometas algo

-¿Qué cosa?

-No te vayas esta vez, no quiero despertar y saber que esto fue un sueño, que te fuiste y me dejaste atrás otra vez

-No lo volveré hacer -Sonrió, beso esos labios que se volvían adictivos.- Esta vez no me iré, aquí estaré cuando despiertes, te lo prometo

Yusaku sonrió. Los besos y las caricias siguieron para ambos que necesitaban aquel íntimo contacto, mover sus manos para volver a memorizar lo que tocaban, soltar pequeñas risitas y suspiros que hacían elevar sus temperaturas, murmurar que no tenían que hacer ruido si es que no querían ser sorprendidos en pleno acto. Yusaku soltó una pequeña carcajada al momento de ver a Ryoken sacar unos paquetes plateados de su mueble, eran jóvenes para un segundo hijo, aquel látex no les impedía amarse. Verse a los ojos para volver a enamorarse y sentirse, realmente lo ansiaban después de tanto tiempo que estuvieron separados, después de tanto por lo que habían pasado. Necesitaban unir sus corazones, reparar aquellas idioteces, olvidar por un momento las noticias de la red y pensar solo en ellos.

Aiko dormía pacíficamente, la menor mantenía abrazado a su peluche Revolver. Una suave caricia recibía a su rostro. Era Ai el que había ido a visitarla, verla por última vez, tocar su suave piel. Escucharla soltar risitas entre sueños y verla chupar su pulgar como todo infante, estaba enamorado de ella. Era su pequeña niña por el simple hecho de ser una parte de él. Sonrió con ternura, quería que esa última vez que la viera, fuera especial, memorizar todo de ella antes de alejarse a continuar con su vida. A descubrir los secretos aunque estos significaran que se destruiría así mismo. Tenía que correr ese riesgo como ultimo Ignis sobreviviente, encontraría la forma de traer de vuelta a sus amigos. A regresar con Yusaku y permanecer a su lado para siempre, ahora que pensaba, no sonaba como un mal plan. Una vida maravillosa al lado de ella.

-Perdóname mi pequeña niña pero Ai se tiene que ir -Murmuro el pequeño Ignis.- Como único sobreviviente tengo que hacer las cosas correctas, no puedo seguir lastimando a Yusaku, no voy a permitir que por mis estúpidas acciones, seas lastimada -Pego su pequeña cara en la frente de la menor, pareciera un pequeño beso a la menor.- Por favor, crece como tus padres, inteligentes y valientes que nunca temen a enfrentar a su enemigo aunque se trate de la persona que ama, se una niña valiente y hermosa, en algún momento, nos volveremos a ver, no olvides que tu padre y hermano Ai te ama, mi pequeña y hermosa Ai-chan

Se separo despacio para poder regresar a la red, la miro por última vez, ese era un recuerdo que siempre estaría grabado en su mente, una pequeña postal que le ayudaría avanzar.

No se daba cuenta que esa sería la última vez a su lado. La próxima vez, solo existiría el dolor y sufrimiento que provocan aquellos secretos que se quedaron ocultos.


¡Muchas gracias por leer!

Había prometido subir este capítulo y el epilogo en este sábado pasado pero por algunos asuntos personales, me fue imposible, es por eso que voy a enmendar esas faltas en estos dos días. ¡A escribir arduamente para que sepan al fin la siguiente y probablemente última serie de este hilo de historia!

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Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.

¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Lunes 9 de Diciembre de 2019