Naofumi y su grupo corrían por el bosque con el fin de lograr obtener una salida.

- ¡NAOOOOFUMIIIII! ¡SABEMOS QUE ESTÁS AQUÍ! ¡SAL Y ENTRÉGATE!

Oyendo los gritos de cólera de Motoyasu, Naofumi solo supo que la hermana de la mocosa había actuado a favor de su polémica.

- ¡Raph! ¡Deben irse! - Declaró alarmado el héroe mientras dejaba de correr y se ocultaba tras un árbol.

Firo, que llevaba a Raphtalia y la heredera por la espalda, se detuvo al oír eso, mirándolo con sorpresa.

- ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Vuelve aquí!

- ¡Saquen a la heredera de aquí! ¡Busquen refugio en otro país! ¡Si nadie hace tiempo, no lo lograrán! ¡Tú, mocosa, mándalas con tu madre! ¡Dependo de ti! ¡No me falles! ¡ESCUDO QUIMERA! ¡ASALTO HIDRA!

Lanzando tres serpientes venenosas hacia Firo, esta se vió obligada a huir para evitar el ataque de su maestro, sorprendida. Sin embargo, se detuvo y lo miró nuevamente. Ahí fue cuando Raphtalia intentó bajar, pero notó que el héroe se le acercó lo suficiente para darle un beso en la frente que la tomó completamente desprevenida. Al alejarse, este sonrió.

- No me dejes...

- No puedo permitir que les pase algo por mi culpa.

- No será así... ¡Déjame pelear!

- ¡ESCUDO DE LA IRA! ¡MURO LLAMARADA!

- ¡NAOFUMI!

- ¡Voy detrás de ustedes! - Le dijo con una sonrisa mientras veía como Firo alzaba vuelo de inmediato, acatando la orden, confiando en la orden de su maestro.

Cerrando el camino sin más con un enorme muro que dividió el área, el ave solo pudo retroceder mientras que la Demi-humana gritaba y lloraba desconsolada. Sin embargo, no saltó del vuelo, pues sabía que con su ayuda y la de su hermana, la heredera podría cruzar el país a salvo.

- ¡Naofumi! ¡Te tenemos! - Declaró Motoyasu mientras notaba que este miraba el cielo con una sonrisa, para agachar la cabeza entristecido, con algo de frustración.

Suspiró y volteó. El ejercito estaba con Motoyasu y Ren en el frente, en terreno bajo. En el alto, Itsuki con un ejército de arqueros se preparaba para el fuego de apoyo.

- Motoyasu... Ren... Itsuki... Tres "héroes" frente a mí. Tres "héroes" que me quieren muerto... Supongo que se acabó... - Declaró Naofumi mientras pateaba una piedrita en el terreno.

- ¡Naofumi! ¡Entrega a la heredera! ¡Esto no tiene que terminar así!

Ren aparentemente se mostraba convencido de que esto podía terminar pacíficamente. No, de hecho, quería no tener que pelear. Su ejército estaba esperando, pero él no daba señal de tener una guardia lista para un enfrentamiento.

Notó que todos los soldados tenían collares de la iglesia, por lo que suspiró abatido ante esto.

- ¡Itsuki! ¡Tú, que crees en la verdadera justicia, ¿Tienes algo que decirme?!

- ¡Entrégate! ¡Tú y tu escudo controlador de mentes son suficientemente peligrosos para el mundo entero!

Suspiro. Naofumi solo negó con enojo ante esto. Eso lo había creado la iglesia cuando comenzó su vida de servicio gratuito, lo que derivó a que el capitolio del reino le tuviera aún más odio.

- ¡Solo eres un mocoso que busca atención! ¡Es evidente que eres ciego por tu arma legendaria!

- ¡¿Tú qué clase de justicia podrías mostrar, demonio?!

- Motoyasu... Tú y tu intento de hacer el bien confiando en esa mujer te llevarán a la perdición. No me importa que venga después de esto...

Ren observó al muchacho con consternación, a sabiendas de que ocurriría.

- Ren... Ahora, con esto, solo queda en evidencia que todos son ciegos. Esta pelea solo hará una cosa entre nosotros... Esto solo nos dividirá...

- ¡Entonces deténla! ¡Rindete!

- ¡No! ¡No puedo dejar esto así! ¡No cuando moriré como un monstruo proclamado por ustedes!

- Naofumi... Dime qué pasa. Cuando me dijiste lo del dragón, no podía creerlo. Fui hace unos días... Los muertos... Los conté... Yo... Yo solo quería hacer lo correcto... Por favor, hablemos. - Decía Ren mientras intentaba calmar la situación

- Bien... Te diré lo que ocurre por mi parte. La iglesia y esa desgraciada de Maire han creado una conspiración contra la corona. Quieren el poder. La heredera acudió a mí por burlarme de su padre, pero esta misma conspiración aprovechó y la quiere muerta...

- ¡Entonces entrégamela! ¡La protegeré!

Los soldados de atrás del héroe sonrieron y sostuvieron sus armas con más firmeza.

- No... Lo lamento, Ren. Pero así como ustedes no confiaron en mí una vez, yo tampoco puedo hacerlo... ¡No cuando esa perra está allí!

Repentinamente, dentro del escudo, un ser brillante abrió los ojos rojos y los estrechó con enojo.

Armado. De la carne del héroe del escudo, una especie de montura de un brazo comenzó a alzarse lentamente para finalmente volverse un brazo izquierdo negro con una apariencia dragonica. Naofumi se sorprendió cuando su dorso se abrió repentinamente, mostrando un ojo de reptil que lo miraba con desprecio. Fue cuando el antebrazo comenzó a manifestar un brillo rojo intenso, que notó que había un escudo de la ira equipado en este.

[ Equipamiento: Prótesis de dragón instalada. Escudo de la Ira implantado. Espíritu liberado.

- ¡¿Qu-?!

- ¡¿CÓMO?!

- Un verdadero demonio...

- ¡¿Qu-?! Esto... ¿Qué diablos es esto? ¡Basta de charla! ¡Es hora de que se pruebe quién es el hombre más fuerte de los cuatro! ¡¿Quién vencerá en este duelo?! ¡El ejército de trescientos hombres en uno o el ejército de moneda y engaños! ¡Escudo del Odio: Odio de las lanzas! ¡Escudo Filoso! ¡DoorShields!

Listo para la pelea, Naofumi preparó sus escudos para el combate. Sin embargo, este razonó repentinamente de la sorpresa de que algo iba mal.

- ¡Air-! ¡Llamarada de descarga!

Sorprendido, Naofumi notó por obviedad que lo que estaba por anunciar jamás se dió y solo una invocación de habilidad de su escudo de Ira salió de sus labios.

~ El dragón... - Razonó con preocupación ante la situación, para comenzar a desesperarse e intentar removerse el brazo de armadura. Sin embargo, desistió al sentir un dolor terrible al intentar removerlo, como si intentara desgarrarse la carne.

La llamada salió disparada al frente, mandando al ejército de Motoyasu a la lona. Por otra parte, este fue directo al héroe y trató de penetrar su defensa, dando un impacto contra el escudo del Odio.

[ ¡No me toques! - Declaró repentinamente una voz que Naofumi identificó, más sorprendió al héroe de la lanza.

- ¿Qué...?

- ¡No me mires a mí, no tengo idea de qué ocurre!

[ ¡Me asesinas! ¡Me usas como accesorio! ¡Encima olvidas quién soy! ¡Inaceptable!

El aura creció brutalmente y el fuego alejó Motoyasu por el calor. Varios soldados con lanzas intentaron acercarse, pero sus armas se derritieron al acercarse, incluso sus armaduras.

[ ¡Patético! - Declaró el espíritu lanzando una onda de aire que mandó a volar a varios enemigos.

- ¡Oye! ¡Yo no soy tu enemigo! ¡Tú ocasionabas una enfermedad y tuve que detenerte!

[ ¡ESO FUE PORQUE ME PROVOCARON! ¡YO SOLO ESTABA TRANQUILO! ¡PERO LOS COBARDES Y ATERRADOS HUMANOS FUERON A MÍ PARA CORRERME DE ALLÍ! ¡NADIE ME OBLIGA A HACER LO QUE NO QUIERO! ¡IRA DESCONTROLADA!

El aura ardiente se redujo y se envió en una llamarada mortal que dió a varios arqueros. Itsuki fue bajando al notar a varios muertos por el ataque.

- ¡Mataste a hombres del bien, Naofumi! ¡Es inaceptable!

- ¡No, no, no...! ¡Yo no soy! ¡No controlo este brazo! ¡No es mío! ¡YO SOLO QUIERO-! ¡DEJA DE ATACAR! ¡OYE, POR FAVOR, DETENTE!

[ ¡Inaceptable! ¡Muestras compasión contra quienes te hirieron y humillaron! ¡Eres débil...!

- ¡Si, me falta odio! ¡Ya entendí! ¡Escúchame! ¡Si quieres matarlos, házlo! ¡Pero tengo que salir con vida de aquí!

- ¡Cuidado! - Advirtió Ren al notar que una llamarada se comenzaba a cargar.

[ ¡Yo no huyo de una pelea! ¡Ira contra el Arco: Volcán Activo!

La llamarada se disparó al aire, para formarse un ojo con el seño fruncido, que destrozó con ira a todo el camino frente a Naofumi. Los héroes lograron evadirlo al saltar a los costados.

- ¡Lanza Meteoro!

Disparando un ataque brutal de su arsenal, Motoyasu esperaba lograr quebrantar la defensa del héroe. Sin embargo, el espíritu fue mucho más habilidoso y condujo el cuerpo de Naofumi para saltar, flexionando las piernas para usar los Door Shield como tabla para aproximarse. Naofumi no dejó que este pudiera acabarlo con una llamarada, por lo que golpeó brutalmente en el estómago, derrumbándolo contra un sin fin de árboles, donde desapareció en la noche.

- ¡¿QU-?! ¡Soy nivel 54! ¡¿Cómo diablos hice eso?!

- ¡Flecha Meteoro!

Itsuki preparó la flecha, listo para atacar. Ren se mostraba en un conflicto para actuar, incapaz de confiar en toda la situación. Sin embargo, las tropas que lideraba no esperaron su orden y comenzaron a correr hacia el héroe del escudo. Fue cuando vió arriba de la colina que notó a Maire sonriendo con maldad.

[ ¡El cántico! ¡Saca el escudo del Odio!

- ¡Ah! ¡Ahora me escuchas!

[ ¡Rápido! ¡No podemos evadirlo!

- ¡Yo imparto mi justica con las historias de dos bandos! ¡Aborrezco el espíritu de aquél que solo busca atención, aclamando lo blando! ¡Humillo la falsa justicia sin pruebas que roza lo inmundicio! ¡ESTE ES MI ODIO HACIA LOS AAAARRRRCOOOOSSSS!

El escudo brilló intensamente y tomó la forma de un escudo escudo en forma de lapida con los bordes ondulados cuando se alejaba del espacio del portador.

- ¡Pavés! ¡Es un escudo italiano!

El ataque de Itsuki dió con el escudo, pero su forma desvió la flecha fácilmente hacia un pobre árbol que no aguantó su daño penetrante

~ Anula el daño penetrante. Ligero. Solo defiende de arcos... Dragón, necesito que nos dividamos el trabajo.

[ ¡No te necesito!

~ ¡Vives en mi escudo, maldito! ¡Solo quiero que ataques, mientras que yo defiendo! ¡Es fácil!

[ Grrr... ¡Que no se te escape uno solo, mocoso!

~ ¡Tengo 24 años!

Corriendo, Naofumi comenzó a arremeter contra los guerreros que dieron contra él con puñetazos limpios.

[- ¡Vamos! ¡Aquí me tienen! ¡Vengan a mí! - Declararon el dragón y el héroe a unísono, sonriendo con violencia.

- ¡Deténganlo! ¡Ren, haz algo! ¡Se acerca!

Ren reaccionó y suspiró agobiado. No había tiempo para dudas ahora. Los soldados que cayeron como moscas le dieron una abertura, debía actuar.

- Lo siento, Naofumi... ¡Corte Meteoro!

[- ¡Ahora! ¡Yo admito mi debilidad ante el prójimo! ¡Vuela fuerte desánimo que galopa el ilegítimo subestimo! ¡Castigaré a aquel que osa jugar con la vida del otro sin deprimo! ¡ESTE ES MI ODIO HACIA LAS EEEEESSPPAAAAADDAAAASS!

El escudo de la rodilla izquierda brilló brutalmente, cambiando el Door Shield por un escudo del odio. Entonces, finalmente, un escudo escudo redondo con dos aberturas a los costados en forma de círculos inacabados dió con su rodilla.

- ¡Ni lo pienses!

Dando un paso contra el ataque, Naofumi saltó, dando el impacto directo contra su espada. El ataque se desvaneció tras no lograr penetrar la defensa de Naofumi, pero este no se detuvo para encarar al héroe apenas toco el suelo.

- ¡Maldi-! ¡Cogh!

De un puñetazo ardiente al rostro, Itsuki cayó al suelo, totalmente devastado y con un gran hematoma en la mejilla.

[ ¡Cúpula ardiente!

Tendiendo suerte, Ren e Itsuki quedaron dentro de una cúpula que el héroe levantó ante un repentino ataque de bolas de fuego de Maire, que se frustró al verlo vencer.

- ¡ESA PERRA ME TIENE HARTO! ¡TE LO DEVUELVO! ¡METEORO COLAPSANTE!

Apuntando al frente, Naofumi arrasó todo un área alta con una enorme bola de fuego ascendiente. La perra logró evadir el ataqué gracias a que fue atraída por Motoyasu.

[ ¡IronMaiden! ¡IronMaiden! ¡IronMaiden!

- ¡¿Puedes callarte?! ¡No usaré el escudo de la Ira! ¡Te estoy dejando el beneficio para que pensemos en como sobrevivir!

[ ¡Me deshice del arquero! ¡¿Ahora qué?!

- ¡Cortes venenosos! - Declaró Ren al hacer un corte horizontal que, con un aura morada, amenazaba a Naofumi.

- ¡Uy! ¡Eso casi me alcanza!- Comentó Naofumi al agacharse justo sobre la hora para evadir el ataque.

[ ¡Dragón de asalto!

Del escudo, la cabeza de un dragón salió disparada a Ren e intentó atraparlo en sus fauces, pero este lo evadió tras un salto hacia atrás.

[ ¡Te tengo!

Golpeándolo en el estómago, Ren fue detenido con dolor, más no se quedó quieto y evitó la llamarada que casi lo liquida. Al lanzar un corte por debajo, la rodilla de su rival detuvo el impacto y este lo miró con una seriedad inaudita.

- ¡Como si fuera a dejarte!

- ¡Tormenta de Estocadas!

Repentinamente, Naofumi no logró protegerse de tres de incontables puñaladas proporcionadas por la lanza de Motoyasu que se había aproximado discretamente.

[ ¡Cobarde!

- ¡Me olvidé de ti! ¡Escudo de ebrio escocés! ¡Carga!

Cambiando el escudo de su brazo, Naofumi activó la habilidad y corrió a una velocidad brutal, chocando contra el héroe de la lanza, devastándolo contra Maire y algunos árboles. Ellos no se repondrían de eso...

[ ¡No disminúyas tu ira!

Naofumi se arrodilló por el agotamiento, su ira y odio se desvanecieron lentamente, provocando que el brazo de tipo prótesis se oxidara y cayera al suelo, desapareciendo en ceniza. Respiraba agitado y estaba realmente exhausto. Ren se acercaba hacia él con dificultad, dispuesto a apresarlo.

- Esto no tuvo que ser así...

- Cállate y déjame morir en paz. Solo hazlo.

Sosteniéndose con su propia espada como bastón, Ren estaba por tomar el hombro del héroe del escudo, para entonces que su mano fuera perforada por un cuchillo que salió de entre los árboles.

- ¡Maldición! ¡¿Qué...?!

- Sabía que algo pasaba... Pero no esperaba que se tratara de algo tan grave...

De entre la oscuridad, un hombre se hizo presente, listo para atacar. El héroe de la espada se removió el cuchillo y cayó sentado, agotado por el desangrado.

- ¡¿K-Kalhana?! ¡¿C-Cómo...?!

El hombre conejo apareció con una seriedad destacable ante la situación. Tenía tres cuchillos listos para atacar, acercándose al héroe del escudo.

- Ahora no, chico. ¿Qué diablos acaba de pasar? Me voy tres días y ya estás en problemas.

- Lo siento... Soy bastante problemático...

- ¡Pídele disculpas a las chicas! ¡Las ví huir, pero no podía alcanzarlas! Supuse que habrías hecho algún movimiento como este para protegerlas.

- No tengo gran intelecto... Perdón por eso...

- Eso es un hecho... Nos vamos.

Alzándolo desde el único brazo que el héroe tenía, Kalhana notó que Ren luchaba por levantarse, dispuesto a enfrentarlos.

- Debí traer una pócima... Que cagada... - Comentaba este al ver como estos huirían.

- Sácanos de aquí... No puedo moverme...

- Tenía pensado eso desde un inicio.

Alzándolo sobre sus hombros, el conejo le dió un vistazo al héroe que quedaba, ahora desmayado entre los cuerpos de varios soldados.

- Déjale la cruz cerca... Eso será importante y útil.

- ¿Tienes un plan?

- Algo así... Creo que deberé confiar esta vez...

Tras arrancar uno de los collares, el conejo lo dejó cerca del héroe y se retiró corriendo a toda velocidad. El muro de fuego que Naofumi había creado se había desvanecido desde que el escudo de la Ira desapareció, por lo que tenían vía libre.

- Ellas están a unas horas de ventaja, ¿Sabes?

- Sí... Tengo un plan... Necesito algunas cosas...

- Ropa fundamentalmente.

- Bueno, sí... Eso...

Naofumi se durmió mientras que el hombre corría a toda velocidad, en el intento de llegar a algún lugar para poder dejar al héroe reponiéndose.