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Colaboración con la autora cpbr15

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"Y cómo mirarte,

a esos ojos que me dejan en enero

Cuando sé que no son míos y me muero

El destino no nos quiere ver pasar."

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— Sebastián Yatra—

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Elecciones 10: Como mirarte

—¿Cuánto quieres? —pregunto directamente Adrien – la cifra no importa, te daré lo suficiente incluso para que pongas tu propia galería.

El pelirrojo no podía creer lo que estaba escuchando, hace unos minutos Adrien Agreste se presento a su departamento donde esta empacando algunos cuadros, y organizando sus cosas, la próxima semana tendría que tomar un vuelo a Nueva York eso era una realidad , Nathaniel solo respiro profundamente – no me importan los términos en que Tu y Chloé quedaron, legalmente es mi hija y no la pienso ceder, te agradezco de verdad lo que has hecho por la niña, pero ella se viene conmigo a New york, eso no cambia—con un semblante muy duro el artista se cruzo de brazos.

—La niña no está en condiciones de hacer un viaje así – casi grito Adrien —¿acaso no te importa su salud? – le reprocho.

—¿Estas insinuando que no me importa mi hija? – contrataco muy molesto Nathaniel

—Así es como estas actuando.

—Estas muy equivocado Agreste, no me importa una mierda tú, y mucho menos Chloe y sobre todo si ustedes dos ya se arreglaron por la niña, ¿acaso crees que no lo vi? El beso que se dieron en el hospital—vio como el rostro de Adrien se torno blanco como un papel y siguió. — ustedes pueden casarse si quieren de nuevo, hagan nuevos bebes, pero No Haneul, ella se viene conmigo y no necesito el permiso de ninguno de los dos, ambos renunciaron como sus padres, ambos la botaron de sus vidas por sus egoísmos y sus propios intereses. Chloe por ser una resentida antes que una madre y tú por irte detrás de Marinette antes de saber que pasaba con tu esposa, para después estarte besuqueando de nuevo ahora que sabes que te dio un hijo – el pelirrojo arremetió con todo dejando a Adrien sin muchos argumentos.

—Yo…. – Adrien intentaba armar una idea en su cabeza.

—Tu ¿qué? Ahora que Adrien, primero botaste a Chloé de un solo golpe por que Marinette apareció de nuevo en tu vida, para darle el divorcio corriste sin cuestionar ninguno de sus requerimientos, estaba ya embarazada cuando firmaron el divorcio, ¡de tres meses! Y ni siquiera lo viste, ella ya no te importaba, te fuiste detrás de Marinette y me hice a un lado, te la dejé libre, para que fueras feliz con mi musa aun sabiendo que yo amaba a Marinette más que nada y entonces volví a Francia y me hice cargo de lo debió ser tu trabajo, yo cuidé de Chloé, yo corrí a buscar sus antojos durante el embrazo, estuve allí en cada crisis, en cada momento, yo la lleve al medico y yo la adopte por que su madre no la quería, ustedes tienen a la bebe por mí, todo ha sido gracias a mí, por mi Chloe no la aborto, por mi pudo sobrellevar el embarazo, por mi no se la entregaron a unos desconocidos y nunca más la vieron. Pero si crees que ahora que tu y Chloé finalmente se entendieron y ambos ohhh están tan arrepentidos de sus acciones y creen que pueden ser felices como si nada, estas muy equivocado. La verdad legal es una la niña es mía y te guste o no se viene conmigo, punto. Puedes usar todo tu dinero no te la voy a dar.

—Puedo explicar lo del beso – fue lo único que pudo decir Adrien.

—No me interesa, no me dejaste ser feliz con Marinette y ahora también quieres a Chloé, decide que quieres de una maldita vez, no puedes querer algo solo porque yo también lo quiero.

—De verdad que todo ha sido un malentendido, lo del beso con Chloé, yo solo…

Pero Nathaniel no le dejo terminar – ¿ya se lo dijiste a Marinette? Con vergüenza Adrien dio un no con su rostro – lo sabía.

—Fue solo un beso, eso no significa que…

—¿Me crees estúpido? Acaso piensas que no puedo suponer que ese beso significa, que aun pueden ser una familia, a ver, si ustedes quieren ser una familia, perfecto, adelante, pero no con mi hija.

—¡Es mi hija! – exigió Adrien,

—No, perdiste todo derecho sobre ella cuando firmaste el divorcio.

—Esa niña se salvó por mi – le recordo Adrien.

—Si y te lo agradezco, pero cualquier acuerdo entre tu y Chloé no tiene ninguna validez legal, mañana paso por la niña al hospital, pasado mañana vamos ha hacer su pasaporte y en cinco días nos vamos de Francia, puedes intentar hacer lo que quieras, Haneul se viene conmigo de eso no hay vuelta atrás, y lo mejor será – levantándose y abriendo la puerta – vete.

—No me la quietes, por favor, hare lo que quieras – en un ultimo intento de no perder a la niña suplico Adrien.

— Tu siempre me has quitado todo lo que he amado en la vida, pero esta vez no me hare a un lado, no esta vez, lo siento, ya vete por favor o llamare a la policía – insistió Nathaniel — por cierto, Dile a Chloé que no pierda su tiempo queriendo hablar conmigo, si ustedes dos están juntos de nuevo, ella y yo no tenemos nada de que discutir, pero. Si ustedes volvieron por que creen que van ha ser una familia con mi hija, mejor ni lo intenten.

….

Adrien le quedo más opción que salir de aquel lugar, su cabeza daba vueltas, en unos días probablemente no volvería a ver a la niña y esa sola idea no lo dejaba tranquilo, subió a la parte de atrás del auto y sintió la mano tocando la suya — Perdóname, no conseguí nada, él, se va ha llevar a nuestra niña — giro su rostro para ver esos grandes ojos azules mirándole, era Chloé.

—Tal vez, yo debería intentar hablar con él.

—Ni se te ocurra, él lo sabe, lo vio, el beso que nos dimos en el hospital,

—! ¡Que!, pero como pudo ser, es decir.

—Él supone que tú y yo de nuevo… — suspiro por un momento y agarro la mano de ella fuertemente — el ya sabe de esto, es por eso desde la noche del beso ha ignorado todos tus mensajes o llamadas.

—Adrien — con unos ojos a punto de llorar pidió ella —No podemos perder a nuestra hija, por favor.

—¡Lo sé! — tomando el rostro de ella entre sus manos y dándole un largo beso para intentar calmarse ambos — mañana convocare a todo mi equipo legal, hare hasta lo imposible por que esa niña vuelva a nuestras manos.

Desde hace dos días atrás Nathaniel exigió que las visitas de Adrien a la niña no fueran permitidas, le informo al personal del hospital que Chloé lo había engañado con Adrien y por lo tanto daria uso a su derecho legal como el padre adoptivo de la niña quitándole también cualquier derecho a Chloé, el personal del hospital había visto el beso de Adrien y Chloé en el hospital luego del día de la primera visita y como de allí, ellos dos venían juntos todas las tardes a ver a la niña, por empatía en especial las enfermeras del dieron su total apoyo a la decisión de Nathaniel, bloqueando cualquier intento de ingresar al lugar a la pareja, padres biológicos de Haneul.

Les gustase o no, los padres ahora estaban de brazos cruzados en estos momentos.

….

Adrien no podía creer lo que estaba escuchando, no solo tenía todo en contra, sino que además se acababa de enterar que tenia una demanda por desacato legal, como él nunca había sido visto junto a Nathaniel en el hospital esto fue aprovechado por el pelirrojo para acusarlo junto con Chloé de acercarse a su hija sin permiso, volándose la orden de restricción y desacatando cualquier ley de protección a menor teniendo en cuenta que el era el padre legal adoptivo de la niña, asimismo Nathaniel también había pedido una orden de restricción contra Chloé , ahora ninguno de los dos padres biológicos podría ni siquiera podía estar alrededor de la niña, el panorama legal estaba aun peor.

—Aun debe haber algo que podamos hacer — imploro Adrien a sus abogados.

Nuevamente el jefe del departamento legal intervino—La señora Chloé podría hacer una declaración legal que usted efectivamente es el padre biológico, pero dado que fue Nathaniel visto con ella durante todo el embarazo, los testigos que en este caso serian el personal del hospital pondrían en duda esa declaración al no verlo a usted nunca durante el embarazo, necesitarías nuevamente una prueba de ADN y.

—¿Y qué? — pregunto Adrien.

—Y esto solo seria posible si Nathaniel lo aceptase, para volver a tener una muestra del ADN de la niña necesitamos una autorización de su padre legal, dado que ya se realizo el examen antes y salió como resultado que el también es el padre biológico

—Lo cual es una mentira que aquí todos sabemos— arremetió Adrien.

—Correcto, pero ahora es imposible tocar, ver o cualquier aspecto relacionado con la niña sin que Nathaniel lo autorice primero, en estos momento el tiene plena autoridad sobre la bebé, tanto legal como biológicamente.

—Me estás diciendo que solo debo renunciar a mi hija, así sin más.

—Señor Agreste, podemos irnos a un proceso legal muy largo, pero me temo que será casi imposible quitarle el derecho legal de la niña al señor Kurtzberg, lo máximo que podríamos conseguir es, que se le permita visitarla y eso solo sí.

—¿Sí?

—Solo si el señor Kurtzberg está de acuerdo. Una renuncia total legal sobre algo es prácticamente irreversible, y me temo que eso fue lo que usted y la señora Agreste firmaron.

—No tengo forma de impedir que se la lleve de Francia, ¿cierto? — pegunto el rubio desesperado.

—Me temo que ahora mismo, No, cualquier proceso que comencemos ahora tomara un largo tiempo — con dolor su abogado debía dejar clara la situación.

Adrien dejo caer su espalda sobre la silla y suspiro, una gran desesperanza se abría paso en su interior —retírense todos por favor — pidió y fue obedecido al instante, cuando escucho la puerta de su oficina cerrarse, tapo su rostro con la manos y se fue en llanto, estaba por perder a su hija sin poder evitarlo.

El pequeño gato salió de su escondite para acompañar a su portador —Adrien — susurro.

—La voy a perder, a mi niña, yo, —el rubio no podía hacer una frase claramente del llanto.

—Encontraras la manera, pero primero necesitas calmarte — le pidió el pequeño, pero Adrien no podía parar las lagrimas en esos momentos.

….

—Y aquí tenemos a la pequeña Haneul — la enfermera le extendía la niña a los brazos de Nathaniel.

El pelirrojo la tomo y sus ojos se aguaron al verla tan fuerte y llena de vida —Hola mi princesa, por fin estamos juntos de nuevo —le regalo un beso en la frente y bebé sonrió contagiándolo de alegría también — es hora de volver a casa, les agradezco tanto por todo — ahora se dirigía a la enfermera.

—No tiene de que, usted ha sido, un hombre ejemplar y ha demostrado su amor por esta bebé mas que nada en este mundo, aquí todos sabemos que el padre de Haneul es y siempre será usted.

—No me alcanzara la vida para agradecer todo el apoyo que ustedes me han dado.

—Solo asegúrese de hacer a esta pequeña feliz —pidió la enfermera.

—Esa es la nueva misión en mi vida, no se preocupe — seguidamente Nathaniel agradeció y se despidió del resto del personal del hospital que lo había acompañado en todo este proceso y saliendo con la niña en sus brazos de aquel lugar alguien llamando su nombre lo alerto por completo, estaba de pie afuera esperando el transporte privado que había pedido para volver a casa, así que solo miro a medio lado para verla allí junto a él.

—Por favor, solo un minuto, por favor, escúchame — imploraba Chloé quien lo había esperado a la salida del hospital, Nathaniel conservo la calma.

—Como te atreves a siquiera mirarme luego de todo lo que me has hecho, luego de todo lo que te apoye y pase por ti y tu te tiras a los brazos de Adrien al primer intento — estaba susurrando, prácticamente hablaba en voz alta para si mimos, la volvió a mirar y decidido mejor ignorarla y se dio media vuelta para acercarse al guardia de la puerta, cruzaron algunas palabras.

—¡Nathaniel por favor! — grito Chloé esta vez. Pero el guardia fue quien se acercó a ella.

—Señora, le pido por buenos términos que se retire ahora mismo de este lugar o llamare a la policía en estos momentos — le pidió el hombre

—No, se lleva, a mi niña, es mi hija — ataco Chloe.

—Señora, por favor — un auto negro se estaciono en frente de los dos y el conductor bajo el vidrio dirigiéndose al guardia, este le confirmo el numero de reserva — Señor su transporte está aquí — girando su cuerpo hacia Nathaniel, este solo le dio un si con el rostro y se dispuso a subir al auto.

Justo cuando pasaba frente a la chica, ella intento dar un paso adelante, pero fue contenida por el guardia fuertemente — No madame, usted no tiene permitido estar cerca de ellos— le recordo, ella forcejeo para soltarse, pero fue muy tarde Nathaniel y la niña ya estaban dentro, arremetió contra el vidrio del auto mientras este arrancaba.

—Devuélvemela, dame a mi hija — gritaba — me prometiste que seriamos una familia, Nathaniel — pero este no se inmuto el auto acelero y ella del impulso cayo al piso, soltando a llorar. La niña ya no le pertenecía ni a ella, ni a Adrien.

Nathaniel había echo su elección, la niña era suya y no se la daria a nadie.