¡Mis amados Acólitos y, por supuesto, mis sexis Súcubas yaoistas! Iniciamos un año nuevo con un pequeño retraso. Mea culpa, estaba de viaje y donde me encontraba no tenía acceso a una computadora.

Pero ya volvi y quiero decir: ¡FELIZ AÑO! (felicitaciones, cumplidos, buenos deseos, etcétera, etcétera...) y debo decir que ¡SERÁ EL ÚLTIMO!

...

Jmm, esperaba un par de golpes luego de eso. Tal vez exagere con los calmantes en el café de mis otras personalidades XD (¿Es normal que no sienta las cejas? ¿Ni la otra mitad de mi cuerpo?)

Pero ya en serio chicos. Incluso si omitimos ese pequeño año de hiatus en el cual ni siquiera me asome a los fics jejeje llevamos ya dos años con esta (y todos mis demás fics en proceso) linda historia. Y aunque realmente disfruto escribiéndolas llegue a un punto donde quiero crecer como escritor y concentrarme en mis historias originales. Créanme tengo los esquemas de un montón de OC´s y de muchas historias nuevas que les van a encantar, en caso de que quieran seguir leyéndome.

¡Ey tranquilos! ¡Tranquilos...! Retrocedan un poco, calmen su respiración y muy lentamente aléjense del A.C.B... ¿Ya? ¿Todos bien?

NO estoy dando los fics por "CANCELADOS" ni nada parecido. Lo que digo es que finalmente entramos en la carrera de ¡LOS! ¡ULTIMOS! ¡CAPITULOS!

Oh dioses eso se sintió muy bien jejejeje ahora entiendo a los narradores de televisión XD

Y solo para no dejarlos con la intriga les recuerdo que dije que sería el último año ¿no? Eso significa que literalmente ¡serán los últimos 12 capítulos! Oh a quien quiero engañar, llevar la cuenta regresiva solo aumenta aun más la intriga de la trama jojojojo

Que malote soy XD

Capitulo 27:

"Silenzio"

-¿Cómo es que eres el ultimo en darse cuenta? ¡Si ya me parecía sospechoso antes de saber lo tuyo con Luke!-Era temprano por la mañana y Jason ya estaba haciendo un excelente trabajo haciendo sentir a Percy un tonto.

-No lo molestes Jason...-

-Gracias Annie´-

-... sabes que nunca ha sido la cuerda más afinada del bajo-Y Annabeth tampoco era de mucha ayuda. Es decir, a chica realmente quería ayudarlo solo que tampoco era de las que maquillaban las cosas.

-Es la última vez que les cuento algo-Gruño el ojiverde apuntando a cada uno con la libreta negra.

Ya que afortunadamente la mañana siguiente caía en sábado, y tenían su salón reservado para ensayar, Percy aprovecho la oportunidad para contarles a sus mejores amigos su última gran hazaña: enamorarse de Nico Di Angelo. Solo que las reacciones no habían sido las esperadas. Después de todo una parte de él, bastante grande además, deseaba que sus amigos le gritaran por semejante agravio. Que le reprocharan su falta de sentido común. Como mínimo esperaba una mirada enojada por parte de Annabeth y que Jason le apretara del cuello de la camisa.

En lugar de eso sus mejores "amigos" solo estaban sentados frente a él tratándole de tonto.

-Conozco esa cara...-Dijo de repente la rubia levantándose de su lugar. En dos pasos se posiciono frente a su mejor amigo y presionándole la frente con las yemas de sus dedos índice y corazón derechos-¡Deja de hacerla!

-Eh, ¿me estoy perdiendo de algo?-Inquirió Jason desde su lugar y levantando la mano como si estuvieran en clase-Para mí no es diferente de la cara de tonto que pone siempre.

-Gracias, viejo. También te quiero-

A lo que la chica se refería era que reconocía la actitud de su amigo, más que solo su expresión. Ella era muy consciente de la postura del chico, tal vez incluso más que el propio Percy. Desde el incidente en el bar, su periodo en recuperación y la situación con Luke en la escuela, el ojiverde había adoptado una actitud muy reacia en cuanto a los temas concernientes a las relaciones románticas. No estaba segura de si era algo inconsciente o no, pero de alguna forma Percy se había sugestionado ante la idea de que si volvía a enamorarse de alguien volvería a arruinarlo todo para esa persona; de la misma forma en Luke había pasado de ser el distinguido capitán del equipo del instituto a solo un bastardo infiel. Y comprendía que esa idea surgía en base a una muy mala experiencia y a las inseguridades propias de su edad, así que no estaba del todo equivocada.

Pero era una que debía sacarse de su cabeza pronto, porque de otro modo todo terminaría muy mal.

Al mismo tiempo, arriba en el último piso Nico Di Angelo se encontraba vistiéndose luego de finalmente terminar su tratamiento. Lo cual era una buena noticia ya que así no perderían una mañana de ensayo:

-Sigo pensando que Reyna y Frank deberían saberlo-Y dado que no estaba su hermana para ayudarle a sacar a Leo, el moreno se encontraba sentado en uno de los bancos junto al escritorio. Con una venda en los ojos, claro está.

-Y lo sabrán...-Aclaro Nico terminando de colocarse su camiseta-Luego de la audición para los Juegos.

-¡Oh por favor!-Exploto Leo desde su lugar.

-Decírselos ahora podría ser contraproducente para la banda-

-O nos uniría aun más como grupo y será el impulso que nos ayude a ganar-

-Tienes que dejar de ver Disney Channel-

Con programación juvenil o no, ambos bajaron directo a su habitación a por la guitarra de Nico antes de ir a ensayar. Solo que en cuanto entraron a su habitación lo primero que vieron fue la libreta negra del italiano tirada a un metro de la puerta con una nota de "Olvidaste esto anoche" entre sus páginas:

-Oh mira, uno de los chicos debió traerla...-Comento Leo-Pero que lindo de su-Eso antes de ser golpeado en la cabeza con ese mismo cuaderno-¡Auh! ¿Y eso por qué fue?

-Por dejar mi libreta tirada-Espeto Nico con acides y pasando de largo.

-Pues perdóname por preocuparme mas por mi amigo moribundo que por su-

-Es el ultimo regalo que me dio mi madre antes de morir-Aclaro el italiano tomando el estuche con su guitarra y guardando su libreta en el bolsillo del mismo. Para cuando se giro Leo aun mantenía aquella expresión de "Oh" en su cara. Nico se sintió ligeramente culpable por lo que le tomo del hombro y le apretó ligeramente-Esta bien, no lo sabías.

-Vale, igual me siento horrible-Aunque parte de su malestar se debía por otros motivos. Después de todo ya antes había hecho la suposición que su compañero había perdido a su progenitora, y aunque conocía a Bianca y sabía que ambos se llevaban bastante bien algo le decía que la relación con el resto de su familia no era tan sencilla.

-¿Por qué tan callado?-Inquirió Nico cuando iban por el tercer piso.

-Estaba pensando en que podría tener un solo luego del compas veintidós...-Al menos ni siquiera él era tan insensible como para preguntar directamente por el tema-Con ese laaaargo silencio.

-No tendrás un solo, Leo-Declaro Nico mientras seguían bajando las escaleras.

-Viejo, es un silencio de tres compases, el publico pensara que terminamos y comenzaran a aplaudir-Explico el moreno-Y cuando empecemos de nuevo a tocar todo será incomodo. Así que o llenamos ese espacio con letra ¡o me dejas tener mi solo!

-No voy a cantar, y no tendrás un solo-Declaro el italiano con necedad-Hare un par de arreglos para que alguno continúe tocando en piano.

-¡¿Le darás MI solo a Frank?!

-¡En volumen piano, so atembado! ¡No en el piano!

De ese modo transcurrieron las siguientes cuatro horas hasta el medio día. Los maestros se encontraban haciendo rondas por los pasillos como era habitual los fines de semana, evitaban peleas entre los estudiantes y ocasionalmente alguno les pedía ayuda o consejo si les veían pasar por la puerta del salón donde estaban ensayando. Como la profesora Calíope, que hizo una pequeña parada por el aula donde el grupo de Annabeth estaba practicando llevándose una grata sorpresa al escuchar el solo que seguramente era su as para ganar las audiciones.

-Jmmm, Percy Jackson...-Dijo para sí misma viendo hacia adentro a través de la pequeña ventana en la puerta del aula. Según había escuchado en la sala de maestros, por parte de sus colegas Hestia y Quirón, pero especialmente de la profesora Euterpe, la directora de orquesta y quien además dictaba las clases particulares de instrumentos para los alumnos de tercero, el desempeño instrumental del joven Jackson había tenido un drástico declive desde el inicio del año escolar. Incluso ella había notado que Percy ya no demostraba ese entusiasmo musical que siempre le había encantado ver en sus alumnos.

No obstante no era del todo inesperado. Percy era talentoso, pero su aptitud para la música radicaba casi exclusivamente en su pasión. Y no que fuera algo negativo, pero esa misma cualidad le hacía sumamente vulnerable a los bloqueos; y el tipo de frustración resultante podría llegar a ser fatal para un músico si no contaba con la experiencia suficiente para afrontarla.

Pero allí estaba, el chico. Tocando tan bien como en su mejor momento. Y si se permitía el lujo de especular un poco con respecto a ese regreso, casi milagroso, se atrevería a apostar que seguramente había un enredo del corazón en todo aquello. O al menos eso daba a entender la expresión del ojiverde al tocar:

-Las audiciones se pondrán muy interesantes-Se dijo a si misma empezando a caminar de nuevo por los pasillos. Que incluso entrelazo las manos en su espalda y se permitió dar un par de saltitos cual adolescente emocionada-Ohh, me muero por contárselo a Afrodita...

En lo que los profesores se enteraban de los nuevos chismes y comenzaban a cuchichear entre ellos mismos, lo que se permitían unos quince minutos de inmadurez al día claro, algunos de los estudiantes dejaban sus respectivos ensayos y se disponían a dirigirse al comedor para el almuerzo. Naturalmente Percy fue el primero que se quejo acerca del hambre y ya estaban los tres sentados en a la mesa comiendo.

-Hombres...-Se burlo la chica del grupo viendo como tanto Jason como Percy se levantaban a por su tercera ración de tacos. Pero en lo que ella comenzaba a maquinar en busca de alguna forma de explotar un poco mejor sus aptitudes de interpretación casualmente pasó su mirada por la entrada del comedor, por donde justamente venia entrando otro de los grupos que sería su competencia-Ay dios.

-Los de pollo están bien, pero estos de cerdo llenan más-

-Viejo, tienes que comer más balanceado-Opino Jason junto a su compañero-Tanta carne no es sano.

-Déjame en paz Jay´ solo quiero-

-¿Podrías pasarme uno de esos, por favor?

-¡...!-La repentina aparición de Nico Di Angelo justo junto a él frente a la barra de comida hizo que Percy casi brincara. Pero el pánico pudo más que la sorpresa, y terminó por quedarse petrificado en donde estaba girando el cuello muy lentamente en dirección al italiano. Casi podía escucharse los tendones de su cuello crujir cuales bisagras oxidadas en una película de terror:

-¿Hola? ¿Hay alguien en casa?-Incluso Leo encontraba aquello extraño. Y gracias a Nico no estaba chasqueando los dedos frente a la cara del guitarrista.

-¡Hola Nico!-Por suerte allí estaba Jason para ayudar a su mejor amigo, aunque apenas fue capaz de empujarlo un poco y hacerle dar un par de pasos a la derecha-¿Como estas?

-Hambriento-Respondió directamente el menor. Y aprovechando que ya no había nadie atravesado, tomo el mismo uno de los tacos de pollo que antes Percy bloqueaba. Lo mismo Leo con un par para él, solo que cuando intentaron avanzar, ¿adivinen quien seguía de pie como una estatua atravesada a mitad de camino?-Muy bien, ¿que tiene hoy?

-Solo esta, algo...-Jason hacia grandes esfuerzos porque no se notara como poco a poco iba empujando al ojiverde, aunque este parecía cada vez más rígido y pesado-¡Nervioso!-Agrego con un último empujón-Por los juegos, tu entiendes-Solo esperaba que su sonrisa resultara convincente.

-Chiaro, como todos... Supongo-Coincidió Nico, aunque le pareció extraño que alguien alcanzara ese nivel de nerviosismo tan pronto. Especialmente Percy Jackson. Con lo poco que le conocía le sorprendía de él.

-Por todos los cielos...-Aprovechando que Leo y Nico continuaban llenando sus bandejas Jason aprovecho para acercarse a Percy y apretarle el brazo al tiempo que intentaba hacerle andar y despertar, en vos baja-¡Reacciona!

-¿Viejo no quieres salsas?-Al mismo tiempo Leo y Nico charlaban tranquilamente mientras avanzaban con sus bandejas-Ya sabes, para darle sabor a esas cosas verdes.

-Se llaman vegetales, deberías comerlos mas y no puedo comer demasiadas salsas-Enlisto el italiano con neutralidad tomando solo un par de sobres de mostaza dulce-Jmm, esto es raro-Comento cuando hubieron llegado a los jugos.

-¿El que no tengan sodas en una academia para jóvenes? ¡Es un crimen!-Espeto Leo, de paso provocando un par de risas y asentimientos en los chicos a su alrededor.

-La fruta es buena-Nico comenzaba a dudar que Leo llegara a la vejez si continuaba tratando su alimentación tan a la ligera-Y me refería a que normalmente Percy estaría aquí llenando mi bandeja con comida.

-Oh miren, alguien extraña que lo acosen.

Pero más fuerte que el golpe de Leo en sus costillas, fue esa bofetada mental que Percy logro darse a sí mismo.

¿Santo cielo, realmente había estado haciendo eso? Ahora comprendía porque Jason lo llamaba tonto. ¿Y de paso "acosador"? ¡Como deseaba poder golpearse en la cara con su bandeja! Pero Jason la había tomado, en dudad de que su compañero pudiera dar dos pasos sin tirarla.

-Valla, la vieja táctica de hacerte el inmóvil-Y para cuando llegaron a su mesa Annabeth no demoro en mofarse de él-¿Cómo te fue?

-Déjalo en paz, Annabeth-Al menos su mejor amigo le defendía-Está muy ocupado auto flagelándose porque se dio cuenta que se ha estado comportando como un tonto.

En cualquier otra situación, como mínimo, Jason ya tendría un taco vegetariano en su cara porque Percy nunca desperdiciaría un buen taco de carne. Y claro, por burlarse de él. Pero en realidad estaba muy ensimismado con la mirada fija en un punto de la nada.

Pero solo para que quede claro: él no había buscado específicamente con la mirada a Nico Di Angelo.

Su intención había sido simplemente mirar a otro lado e ignorar a sus supuestos amigos, pero para su mala suerte en esa misma dirección iba pasando el mismo chico que traía su mente tan revuelta. Y a partir de entonces le fue imposible apartar la mirada. ¿Cómo era posible? Es decir, no que pensara que Nico fuera feo ni nada por el estilo; él chico tenía su encanto. Con su cabello negro siempre revuelto, y su piel tan blanca como la leche, además tenía un buen perfil, sus facciones eran finas, el mentón no tan prominente y las mejillas redondeadas. Pero aun así: no era su tipo.

Tal vez no tuviera la confianza para aventurarse en el plano romántico de nuevo, pero Percy seguía siendo un adolescente con sus hormonas bien puestas. Y normalmente a él le iban más los tipos grandes. No necesaria muy mayores, pero si algunos años por encima de él. Con algo de musculo, no precisamente bronceados pero siempre hubo algo en los latinos que le encendía. Rubios, morenos o pelirrojos, el color de cabello nunca le importo demasiado, pero el corte si era elemental: le gustaban los tipos con pelo corto, y si tenían corte militar mucho mejor. Y si, tenía un pequeño fetiche con los soldados y los jugadores de beisbol. ¿Tenía algo de malo que le gustara la carne?

Aunque los recuerdos de toda su experiencia sexual anterior solo llegaban cargados de arrepentimiento y hasta dolor. Pero eso no le convertía en una piedra insensible ¿Entonces por qué?

¿Por qué no podía apartar la mirada de ese chico de apenas quince años? ¿De esa figura delgaducha y hasta escuálida? En verdad no quería sonar despectivo. Pero no encontraba explicación lógica a su ritmo cardiaco. No era como si solo lo tuviera acelerado, era como si su corazón se hubiera subido a su cabeza y ahora palpitara a toda velocidad en su cráneo; sus manos picaban por tomarlo de la cintura y levantarlo hasta que quedaran frente a frente, sus labios se calentaban y toda su boca babeaba deseando probar la piel de ese cuelo y subir por el lóbulo de la oreja hasta finalmente probar esos finos labios que ahora estaban llenos de tortilla y mostaza dulce. Y- y si no detenía sus pensamientos en ese instante ya luego no podría detener el resto de sus reacciones fisiológicas.

-Ey, ¿estás bien?-Viendo a su amigo Jason considero oportuno dejar de lado las bromas. Después de todo Percy tenía sus orejas encendidas y toda la frente perlada en sudor-Viejo, parece como si hubieras pescado un resfriado de repente.

-Estoy bien-Dijo, logrando además apartar la mirada del italiano-Solo, estaba pensando...

-Con esa expresión, debe ser grave-Acoto Annabeth, también con seriedad.

Nunca había tenía una reacción como esa con nadie. Ni con Luke en su momento más hormonal.

Pero Nico era un buen chico. Un chico con un precario estado de salud, el cual él no comprendía del todo pero era consciente que no podía ir y entrometerse. Además ambos debían prepararse para las audiciones de los juegos, eso ya era presión suficiente.

Así que por el bien de ambos. Pero especialmente por el de Nico, él no diría nada.

Continuara...

Y comienza la cuenta regresiva, ¿cuánto tiempo creen que Percy logre mantener su pequeño secretito? Pero seamos honestos, luego de esa reacción solo con tener a Nico cerca sabemos que no será por mucho jojojo

¿Y Leo? ¿Conseguirá nuestro pequeño leoncito ese amor que tanto anhela? ¿O necesitara una pequeña ayuda de un tercero? ¿Tendremos alguna otra pequeña sorpresa?

Ah, y antes de que lo olvide, una pequeña bomba para todos: pronto tendremos noticias del papi de Nico y Bianca ¡JO!