Naruto me quitó las manos de sus ojos, y se paró de la orilla del río.
Esta mas alto, mucho mas alto y había cambiado su look, se veía mucho mas maduro.
— Eres una desgraciada, Keke-chan.— me miró de manera desafiante.
¿De verdad este es Naruto? No meno creo.
No hay risa, ni escándalo, ni abrazos.
¿Quien eres y que hiciste con mi cabeza hueca favorito?
— Lo siento.— dije encogiéndome de hombros.
— No te perdono por lo que hiciste cuando te fuiste.— dijo cruzándose de brazos y mirándome como si me estuviese sermoneando.
— ¿Para eso me hiciste venir aquí?— dije levantando una ceja.
El suspiró.
— No, pero quería recordártelo, eres una muy mala amiga dattebayo.
— Si fuese tan mala como dices, no estuviese aquí.
— humm— el puso su dedo en su barbilla— tienes razón... oye, ¿por qué te ves de 15 años?— el puso una mano en mi cabeza.
Comenzó a revolotear mi pelo.
— Tonto, no hagas eso— dije intentando de que pare.
Pero el siguió, y luego me dió un abrazo cargándome.
— No te vayas mas, por favor— dijo en mi oído.
— Yo también te extraño cuando me voy.
El sonrió.
Me bajó y se quedó mirándome.
— Enserio...¿Que te pasó?
— Es un jutsu que no puedo controlar y me he quedado así.— en parte es cierto.
— ¿Quieres que te lo arregle? Ya puedo controlar al zorro, somos amigos.
¿Amigos? Esa no me la espere.
— ¿Amigos? Que bien.
— Entonces... ¿Te lo arreglo?
— No hay tiempo para eso ahora Naruto.
— Cierto...
— ¿Me puedes contar qué pasó?
El se sentó en el césped y me hizo ceñas para que me siente en frente de él, lo hice.
— Kakashi-Sensei que ahora es hokage...
— Espera, ¿Kakashi hokage? No me jodas.
— Es enserio— dijo riendo— por eso no te buscó él, estába muy ocupado y Gaara me debía un favor.
— Vaya.
— Entonces— siguió— el hokage lo envió a una misión de alto rango, ya que Sasuke se encarga de cuidar aldea desde afuera, es como la sombra de aldea.
Vaya, el destino que eligió Sasuke luego de su venganza no me lo esperé.
Al parecer Naruto lo salvó de sí mismo.
— El tipo con el que se enfrentó nos ha estado dando problemas desde hace 4 meses, no podíamos arriesgarnos a que ateque la aldea por que ahora tenemos a nuestros hijos aquí y...
— Un momento— dije poniendo mi dedo en su boca— ¿Hijos? ¿Ambos tienen hijos?
El me sonrió.
— Si.
Mi boca cayó inconscientemente.
— Se que el teme te gusta pero... tu te fuiste y ya sabes como es él y...
Lo callé de nuevo.
— El no me gusta— dije mirándolo seriamente— lo que no me creo es... ¿tú con hijos? Nisiquiera sabes comer sin ensuciarte.
— ¡Oye! Yo también estoy casado— me enseño su anillo— me casé con Hinata— me dijo con una sonrisa.
— ¿Entonces si te diste cuenta que ella estaba enamorada de ti? Todos lo sabíamos.
— Si buenos...— el se sonrojó— tenía otros asuntos...
— Felicidades.— le sonreí.
— ¡No me lo creo, estás sonriendo!
Yo lo miré mal.
— Ya quiero que conozcas a mi hijo, es un encanto igual que su padre.
Se le iluminaban los ojos al mencionarlo.
— Si salió igual a ti, pobre de Hinata.
El me miró mal de nuevo.
— Bueno continúo, luego verás lo hermoso que es mi hijo. El tipo se hace llamar "Foll" y ha estado enviando ataques con animales a la aldea, por eso enviaron a Sasuke pero resultó ser demasiado fuerte y hace dos meses nos envió el cuerpo de Sasuke con una nota que decía "esto y mas les espera si no me entregan a la niña".
Esto me sonaba muy familiar...
— No sabemos de que niña habla, pero estamos en alerta por si quiere acercarse a la aldea, la cosa es que Sasuke está estable pero... no quiere despertar.
A Naruto se le quebró la voz, vi lágrimas que salían de sus ojos de manera sigilosa.
— Keke-chan, todos le hemos hablado, necesito que esta vez si le hables con el corazón, se que su conexión es única, por favor salva mi hermano...
Esta vez no se contuvo y se rompió a llorar.
Hice algo que no había hecho.
Me acerqué a él y le di un abrazo.
— Tranquilo, yo haré lo que sea para que el vuelva a ti.— le susurre.
