SHINNOSUKE
Debo admitirlo, me arde el culo, anoche Tooru me lo metió más de una vez, lo disfruté pero creo que nos pasamos un poco, estoy sentado en la cama mientras veo dormir a mi pareja, me siento feliz, la verdad no sé lo que pasó, sólo quise entregarle mis nalgas y así lo hice. Suspiré, tal vez despierte de mal humor, yo también me sobrepasé con él, me quedé allí toda una mañana esperando a que despierte.
- Buenos días, Tooru.- le dije en cuanto vi que abría sus hermosos ojos azules.-
- Buenos días Shinn... ¡ayy!.- en cuanto intento sentarse sintió el dolor, me miró acusador, yo lo miré nervioso.- ¡Shinnosuke! Eres un bruto.- dijo sonrojado y frunciendo el ceño, yo le sonreí besándolo con inocencia.-
- Tú también fuiste un bruto conmigo Ka-za-ma~.- le dije juguetonamente haciendo que se apenara.-
- Y-Yo... yo... lo siento.- dijo evitando mirarme, tomé su mentón con una de mis manos volviendo a juntar nuestros labios.- Shinnosuke...-
- No te preocupes Kazama, no tienes que disculparte por algo que disfruté... o mas bien que disfrutamos ambos, ¿no?.- dije y Tooru solo asintió aun notándose apenado, lo abracé y él me correspondió.-
- Shin... sueltame, tenemos cosas que hacer.- dijo y yo lo miré interrogante, él suspiró.- limpiar la casa para año nuevo, tonto.-
- Ah eso.- dije entendiendo todo sin embargo Tooru me seguía viendo con el ceño fruncido.- ¿Qué pasa?.-
- Nada, tienes cara de imbécil.- dijo desviando la mirada.-
- Oye, me insultas Tooru.- dije "dolido".- eres cruel.-
- Sólo digo la verdad.- dijo él y yo me llevé la mano al pecho dramaticamente.-
- ¡Eres tan cruel, Kazama! Apenas nos vamos a casar y ya empezaste con la violencia domestica.- dije dramático.-
- Ya deja de hacer estas escenas no somos unos niños.- me regañó él, yo reí.-
- Pero es divertido, además me hace recordar a cuando éramos unos niños y yo estaba perdidamente enamorado de ti.- él se sonrojó por mis palabras.-
- Shinnosuke...- desvió la mirada fijándose en su mano que lleva el anillo de compromiso.- Ya no nos volvamos a separar nunca...- susurró con pena.-
- Nunca más, eres mi futuro esposo así que siempre debemos estar juntos y apoyarnos el uno al otro.- dije y Tooru me miró asintiendo con una sonrisa para después tomarme del brazo y levantarme de la cama, yo lo miré extrañado.-
- Si es así entonces adelántate ahora que estamos comprometidos, ayúdame a limpiar, vamos.- me dijo serio.-
- Como ordenes, Tooru~.- le dije melosamente agarrando una escoba y empezando a barrer.-
Nos la pasamos todo el día aseando cada rincón de la casa, de vez en cuando me quejaba con Kazama porque estaba cansado y él me regañaba diciendo que era un flojo, tal vez tenga razón, pero de todos modos le ayudé en todo lo que me pidió, soy tan feliz estando con él.
Una semana después.
Visitamos un santuario para rezar por este año que comienza y espero que vaya todo bien con Kazama, al salir de allí miré a Kazama de reojo, él notó mi mirada y me miró de vuelta.
- ¿Sucede algo?.- me preguntó.-
- No.- negué con una sonrisa, y él también me sonrió.- sólo espero que celebremos nuestro matrimonio pronto, aunque sea simbólico.- reí un poco, Kazama se ruborizó un poco.-
- Si, pero tú también necesitas un anillo, aun no hemos comprado uno.- dijo Kazama frunciendo un poco el ceño.-
- Lo sé pero no hace daño pensar a futuro, ¿no?.- dije y mi pareja asintió.- Ademas mañana nos vamos a casa.-
- Lo sé, extraño a nuestro amigos.- rió un poco, yo sonreí al verlo tan radiante y lo tomé del brazo guiándolo hasta un árbol que había cerca mientras Kazama me preguntaba hacía donde ibamos, lo puse contra el con suavidad y lo besé demostrándole todo mi amor.- Sh-Shin, aquí no, nos pueden ver.-
- Por eso me aparté de la entrada del santuario, ¿no?.- pregunté y Tooru frunció el ceño.-
- Olvídalo.- suspiró, yo sonreí y volví a besarlo.- Shin.- dijo y me abrazó con fuerza, yo correspondí el abrazo.-
- ¿Que pasa, Tooru?.- pregunté.-
- Nada, sólo quería abrazarte.- confesó apenado mirándome.-
- Oh, está bien.- dije aun sonriendo y comenzamos a caminar dirigiéndonos al departamento de Tooru.- Kazama.- lo llamé.-
- ¿Si?.- contestó volteando a verme.-
- ¿Planeas estudiar otra vez?.- pregunté.-
- Claro, sólo quiero tomarme un tiempo para pensar que estudiar.- contestó.-
- ¿No volverás a economía?.- pregunté sorprendido, él negó con la cabeza.-
- No, después de todo sólo hice lo que mi padre me pidió, de todas formas no sé si tenga dinero para volver a estudiar, tal vez le pueda pedir a mi madre.- comentó.-
- Entiendo.- le sonreí tomándole la mano.- me alegra que ahora quieras estudiar algo diferente y que te guste.-
- Gracias Shinnosuke.- dijo algo sonrojado. Regresamos a casa luego de caminar un buen rato, entramos a casa, primero Kazama y luego yo cerrando la puerta, nos quitamos los abrigos y los zapatos.-
- ¿Quieres que prepare la cena o aun es muy pronto?.- preguntó Tooru dándome la espalda, aproveché para abrazarlo por detrás.- ¿Shin?.-
- Hazlo después.- dije oliendo con suavidad su cuello.- eres tan hermoso Kazama.-
- N-No es cierto.- dijo él sonrojado.-
- Claro que si.- le contesté y él tomó con suavidad mis brazos sin apartarme, se nota cómodo en esta posición.- ¿Quieres que te mime un poco?.- le pregunté a su oído estremeciéndolo.-
- No soy un niño como para que me mimen.- dijo frunciendo el ceño aunque está algo sonrojado por mi reciente acción.-
- Eso no tiene nada que ver.- dije haciendo un puchero y levanté a Kazama en esa posición sorprendiéndolo.-
- ¡Oye ¿Que haces? Bajame nos vamos a caer, idiota!.- me reclamaba y yo reí hasta llegar al sofá y sentarme con él encima de mis piernas.-
- Te mimaré quieras o no.- Tooru iba a abrir la boca para reclamar pero al final la cerró y solo suspiro.-
- Haz lo que quieras.-
Le bese la nuca con suavidad mientras acaricio su abdomen, Kazama se recargó contra mi relajándose, aproveché de dejar algunas marcas en su cuello que lo hicieron estremecer.
- Shin...- comenzó a regañarme.-
- Tranquilo no haré nada raro.- él me miró frunciendo el ceño pero se quedo tranquilo mientras lo seguía mimando algunas horas mas.- Te amo Tooru.- susurré a su oído.-
- T... Te amo, Shinnosuke.- dijo Kazama sonrojándose como tomate, se veía tan adorable, daban ganas de comérselo y así lo hice, mordí su cuello con delicadeza para evitar dejar marcas muy notorias en su bella piel.-
- Shinnosuke...- susurró a tono de regaño mientras movía las piernas de forma inquieta.-
- Lo siento, no haré nada enserio.- le repetí y él pareció relajarse. Acaricié sus hombros dándole un pequeño masaje hasta que noté que se durmió en mis brazos, sonreí muy feliz mientras lo cargaba para llevarlo al cuarto y descansar. No podía esperar más a mañana, ya quería estar en casa con Tooru a mi lado...-
Ya las maletas están hechas gracias a Kazama que tiene la costumbre de preparar todo con antelación, ¡que emoción! Pronto estaremos en casa.
CONTINUARÁ...
