Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

28: Boda.

Tsunade, junto con el consejo Shinobi y el consejo civil, se presentaron ante el Daimyō Akiyama Jinmu y el Consejo de Fuego, entregando un informe, sobre la situación en Konoha. El mismísimo Daimyō, leyó el informe ―Son demasiados fallecidos, Tsunade-Sama ―confesó preocupado, mientras leía ―la destrucción infraestructural y de las murallas...

―No se preocupe por eso, Daimyō-Sama ―dijo Tsunade con una pequeña sonrisa ―El futuro líder del clan Uzumaki. Uzumaki Namikaze Naruto, me otorgó un cheque, con una cifra exorbitante en diamantes ―Jinmu abrió ligeramente sus ojos ―Nada menos de ochocientos millones en diamantes, con eso podremos pagar por las reparaciones que hagan falta.

― "El clan Uzumaki" ―murmuró el hombre, asombrado.

―Ha sido gracias a Uzumaki Naruto, que hemos logrado crear una trampa anti-invasión, hemos logrado hacerle frente a Akatsuki, hemos logrado avances inusitados, hemos conseguido una defensa muy poderosa, para Konoha ―dijo Tsunade. El Daimyō se veía más relajado.

―Rokuro ―llamó el Jinmu, su escriba se presentó ―Escribe el siguiente decreto: Para la aldea de Konohagakure no Sato, se certifica que...

(...) ― ¡Se certifica, que ya no hará falta un consejo civil, todas las peticiones de los civiles, serán enviadas a una división del consejo del fuego, en Hi no Kuni! ―decía Shizune, desde el balcón ―Se da alta potestad al Hokage en turno, junto al Consejo Shinobi. Especialmente, en tiempos de crisis, como los actuales, que son tiempos de guerra.

Muchos civiles no estuvieron de acuerdo. Fueron muchos los que se rebelaron, al creer que, de ese modo, serían escuchados. Aun no sabían del asesinato de Homura y Koharu, así como de la huida de Danzō. Creyeron, que serían respaldados por ellos, solo para acabar por ser capturados por las fuerzas ANBU y todos ellos ejecutados.

Dos días después, cuando aún nadie se acostumbraba a los cambios, Naruto, Sakura, Ino y Samui, fueron llamados ante Tsunade, la cual se veía muy seria ―Naruto, chicas ―saludó la mujer, ellos asintieron ―Naruto. Tus hazañas, en la guerra contra Akatsuki y de antes, han llegado a oídos de Daimyō y ha ordenado, que el Clan Uzumaki debe de renacer.

―Pero... ―Naruto sintió como su nuca se ponía fría, sabía muy bien que las dos rubios y la pelirrosa, (por no hablar de cierta Kitsune, que ya había retirado tan molesto sello), lo estaban mirando ahora mismo, como menos que un trozo de carne ―Pero... estamos en...

―Tiempo de guerra, lo sé ―dijo ella calmada, mientras le entregaba un pergamino a Naruto.

Yo.

Akiyama Jinmu, Daimyō 150° de Hi no Kuni.

Otorgo potestad, autorización, deber y derecho a Uzumaki Namikaze Naruto. Hijo de Namikaze Minato y Uzumaki Kushina; actual líder del clan Uzumaki y último superviviente de los clanes Uzumaki y Senju, (así como último Uchiha legal), último miembro de la familia Namikaze, de dar paso e inicio a la Ley de Restauración de Clanes.

Por lo tanto, se le ordena efectuar el matrimonio, con sus novias y, acto seguido, consumar el acto amatorio con ellas, con el fin de resucitar a los clanes, que pesan en su ADN y los Kekkei Genkai correspondientes.

Tenía el sello de todos los consejeros del Fuego, la firma del Daimyō y el sello oficial de Hi no Kuni.

―Nos vemos en una semana, Tsunade-Sensei ―el tono de voz amoroso y erótico, usado por Sakura e Ino, le heló la sangre a Naruto, quien estaba intentando encontrar en su memoria, un Jutsu o Fūin, que le permitiera salir de esa situación.

―Alto, chicas ―dijo Tsunade, haciendo que las tres se detuvieran ―No es solo un permiso, para que ustedes puedan violar a Naruto, es una ORDEN ―recalcó ―El que primero, deben de CASARSE con él y luego, resucitar los clanes.

―Además ―dijo Naruto, un poco más calmado. Tsunade le había comprado algo de tiempo ―Ustedes son tres y los clanes, son cuatro... ―un Chakra rojo rodeó a Naruto, mientras que una masa de Chakra, se separó de él y poco a poco, fue pasando de rojo, a carmesí, luego a escarlata y, finalmente, a negro. Todos miraban fijamente, sin saber qué esperar.

Finalmente, pareció volverse sólido, como si fuera un huevo de cientos de hilos negros y rodeado por otros escarlatas. Del interior, salió una luz roja, el huevo se destruyó y Ritsuko apareció, en su forma física.

―Ese Chakra... ―inició Ino.

―Oigan, ¿acaso ella...? ―comenzó a preguntar Tsunade.

― ¿Eres Kyūbi/Ritsuko-San? ―preguntaron Samui y Sakura, todas miraron a Sakura confundida, por ese nombre.

Minato y Kushina, me liberaron del sello, Naruto-Kun. ―Fue toda la respuesta que tuvo el rubio.

―Maestra y novia ―murmuró Naruto sonriente.

―Bien, ya tienes cuatro novias, Naruto-Kun ―dijo Shizune sonriente.

― ¡YO VOY PRIMERO! ―Gritaron las cuatro, liberando tanto Chakra como les fue posible, pero Ritsuko claramente resultó ser la más poderosa, pero su Chakra era apenas el doble que el de Naruto, como una Tokubetsu Jōnnin.

―Rayos ―murmuró Naruto, agachando la cabeza.

Cinco días después, Uzumaki Naruto y Ōtsutsuki Ritsuko, se dieron en "Sí, acepto", en un altar. Ahora eran ellos, quienes resucitarían al clan Uzumaki.

Aunque él deseaba esperar otros cinco días, fue arrastrado por Sakura, casi dos días, luego de que se consumó el matrimonio con Ritsuko, así, toda Konoha estaba reunida y ahora Naruto y Sakura eran, los señores Namikaze.

Luego, el título Senju, pesó sobre Ino.

Y, finalmente, fue el turno de Samui, quien sería la nueva señora Uchiha.

A Naruto se le hizo raro, el que las chicas decidieran, que la noche de bodas, fuera solo algunos besos y masajes. En estos momentos, mantenía el enlace telepático con sus padres. ―Es demasiado raro, Okasan, pues se veían muy decididas a...

A quedar preñadas a la mínima oportunidad ―su madre no tenía pelos en la lengua y decía las cosas, como eran. Sí. Esa era, definitivamente Uzumaki Kushina.

Por otro lado: Debes hablar con Jiraiya-Sensei y Kakashi, Naruto ―dijo Minato ―Vayan tras Nagato, en la mayor brevedad posible.

Lo tendré en cuenta, Otosan ―dijo Naruto. Acababa de volver de una misión, en Kaze no Kuni, donde fue acompañado por Shikamaru y por Yugao. En la cual tuvieron que detener a un extraño grupo Nukennin, los cuales habían deseado unirse a Akatsuki, demostrando su poderío, al masacrar a aquel pueblo entero, pero... ellos lo evitaron. Ahora, estaba ante la puerta de su casa, era raro no escuchar nada del otro lado, abrió la puerta y, todo se puso mucho más extraño ―Normalmente, las chicas estarían tomando el té en la sala ―razonó.

Naruto-Kun, mira el suelo ―dijo su madre, así lo hizo el rubio y allí, encontró un camino de rosas, sonrió y caminó, subiendo las escaleras, hasta la habitación principal, al entrar, un sello se activó, la puerta se azotó, cientos de sellos impedirían que el sonido saliera, pero, aún más importante: que el pobre rubio de ojos azules, pudiera escapar, de las garras de la rubia, la rosada y la Kitsune pelirroja.

Sayonara, cariño ―dijeron sus padres, rompiendo la conexión.

―Hola, cariño ―dijeron las cuatro a coro, en un tono erótico, estaban vestidas en lencería.

Ritsuko con una lencería roja.

Sakura con una rosada.

Ino una lila.

Y Samui una gris.

Naruto no intentó escapar, no tenía motivos para intentarlo o desearlo, se dejó arrastrar a la cama, se dejó guiar, le dio un buen uso al Kage Bushin, esa noche.

Si ellas deseaban amarlo y darle una familia, ¿Quién era él, para decirles que no, a las chicas que le habían dado su corazón y sentimientos?

La cama fue puesta a prueba, los instintos los dominaron y solo la luna y las estrellas, fueron testigos, de lo ocurrido en la mansión Namikaze-Uzumaki.