Capítulo 29.
—¿Entonces?- pregunto curiosa su amiga.
—A ti no puedo ocultarte nada, ¡me voy!- dijo muy feliz.
—Estoy muy feliz por ti!- la abrazo fuertemente.
Orihime le había contado como habían sido las cosas con el ojiesmeralda, Tatsuki en cierto modo le dio la razón al pelinegro por la forma en la que Orihime se había comportado, puesto que si hubiese sido ella, no dudaría en darle una paliza por idiota a Ichigo, ella no conocía todos los detalles, pero estaba segura, que Ulquiorra se sentía traicionado por la razón que la pelinaranja tratara de disculparse con Ichigo, después de que la habían dañado esa ocasión, por su propio pie, incluso era jugar hasta con él mismo, conocía a Ichigo también, de igual forma era su amigo, y sabia que las cosas que dijo eran solo por el calor del momento, pero Orihime debía ir con cuidado si no quería malentendidos nuevamente, y se lo hizo saber muy claro a su amiga, ya era hora de que se diera cuenta que cada acción que realiza puede no ser tan bueno como ella lo espera. Además tenia que entender que ella le debía mas confianza a su novio, o lo que fuese de ella, pero haciendo ese tipo de cosas solo lograría que el chico pensara algo erróneo en torno a su amiga, quien lo único que quiere es estar en paz con todos.
—Esta bien, Tatsuki-chan, gracias por el consejo-
—y dime… ¿cuándo se van?-
—Johanna-san dijo que iría este día a pedir la firma a mi tutora para salir del país, y pues parece que salimos el sábado por la tarde, tengo entendido que son varias horas de viaje-
—En serio?!, déjame revisar- la de ojos ónix saco su móvil y busco el tiempo estimado de Japón hasta Alemania — Oh dios! Orihime, tendrás que llevar una buena almohada porque el viaje es muy largo- rio
—Que?!-
—Si, mira- le mostro su teléfono —Son 18 horas de vuelo-
—Tanto?!-
—Pues según esto si-
Y así estuvieron riendo amenamente conforme pasaba la hora del almuerzo.
—Bueno ya que estamos a dos días de salir, dime, ¿les dirás que te vas?, no es que este muy contenta de que lo hagas, pero creo que dada la situación, quizás es lo mejor-
—Creo que tienes razón, iré a buscarlos al final de la tarde-
—¿No que tenias que ir con Ulquiorra?-
—Si, pero le diré que me espere en la entrada, luego le explicare con mas detalle, talvez no se molesta…-
Tatsuki suspiro —No lo creo, pero bueno… tu sabrás… bien será hora de irme debo terminar algunas cosas, talvez nos veamos mas tarde en tu casa, quiero pasar algunas horas con mi amiga antes de que ambas partamos a nuestros viajes- le sonrió ampliamente.
—Está bien Tatsuki-
—Ah! Orihime… - se detuvo y volvió con ella —Lo pensé bien y creo que es mejor que se los digas mañana-
—¿Qué? ¿Por qué?-
—Porque tu ya decidiste que vas, y si ellos no quieren aceptar no quiero pensar que harán para que te quedes… además- se acerco a ella —¿No solo son ellos verdad?… esta esa sociedad no sé qué, que les ayudan verdad… y si ellos no les gusta la idea…-
—Creo que tienes razón, será mejor mañana… así no les daré mucho tiempo para que quieran decidir por mi-
Entre ello pasaron las horas y la noche llego, Orihime la había pasado también con la madre del pelinegro, se divirtió tanto, ya que le hacía falta la compañía de la mujer mayor, en realidad le había tomado demasiado aprecio a ella, compraron varias cosas, entre ellas, ropa para Orihime cuando llegaran a la ciudad natal de los ojiverdes, además de comprar algunas maletas para que llevasen sus cosas, cuando terminaron la acompañaron a su casa, ya que ella les dijo que su amiga Tatsuki pasaría la noche ahí y convivir un poco antes de su viaje.
Al final fue el mejor día que había tenido desde hace tiempos, por lo que se encontraba inmensamente feliz.
El siguiente día paso, y nadie borraba la felicidad que irradiaba, incluso Ulquiorra pudo darse cuenta de eso, claramente lo llenaba de satisfacción ver el comportamiento de ella, habían quedado que después de clases se marcharían juntos, irían por las cosas de ella al departamento para después ir a casa de él; puesto que saldrían de su ahí para el aeropuerto y luego su hogar en Alemania, pero antes, ambos fueron a la oficina del director a pedir el permiso necesario para salida del instituto, cosa que le pareció muy sorpresivo pues no creía que ambos chicos, sus mejores alumnos, tuvieren algo tan estrecho como una amistad, pues si le preguntaban ambos por completo eran diferentes en todos los sentidos, pero no era algo que le fuera de su incumbencia, le alegraba que su mejor alumna pudiera salir de las tierras que la vieron nacer, para conocer otras culturas y así darse una idea de lo que en realidad quería para su futuro, y que el mundo es verdaderamente grande y que hay muchas oportunidades ahí afuera esperando por ella, recalco que debían estar a tiempo para las fechas de exámenes y demás programa estudiantil antes de terminar su ciclo escolar y su graduación final.
Cuando iban por el pasillo, la pelinaranja vio a su amiga, puesto que se adelanto al pelinegro y no estaba a su lado, al ver a la chica de ojos ónix se acerco a ella de inmediato.
—Tatsuki-chan! – le hablo su amiga.
—Oh, Orihime… lo siento, veras…-
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Mientras por otro lado, sus amigos estaban muy extraños desde hace algunos días, aun faltaba para la hora del almuerzo pero durante las clases.
—Chicos… tengo un mensaje de Kuchiki-san…. envió una nota con Urahara-san y pide que la veamos en la azotea más tarde- susurro Ishida a Ichigo y Sado, incluso por un momento vio a la joven pelinaranja, no quería envolverla en eso, suficiente tenían con aquella discusión como para inmiscuirla más de lo que ya lo estaba aun cuando entendía que eso también tenía que concernirle.
—Que dices?! ¡¿Porque se contactó contigo antes de mí?!-pregunto en un susurro molesto el chico de ojos avellana.
—Cálmate Kurosaki, mi deber es informarles de lo que me pidieron y con esto ya cumplí con mi tarea. Si tantas ganas tienes de saberlo, pregúntaselo tú mismo- y con esa respuesta, dio por zanjado el tema.
—Que?!- Aun cuando estuviera furioso tenía a su favor un buen punto Ishida, y ese era que tenía que hablar claramente con Rukia, suficiente tiempo tuvo para comprender que el arrebato de hace algunas semanas tenía que pasarle factura, y vaya que se daba cuenta que venía cargada, pensar que perdió de ese modo la cordura le volvía irritable, se odiaba así mismo por volverse de ese tipo, pero de igual forma, aun no le cabía en la cabeza que su amiga estuviera pidiéndoles que le ayudaran….que lo protegieran….por dios! es impensable que alguien que les causo muchísimos problemas y ni pensar en el daño, pueda ser capaz de ser protegido de la manera en que lo pedía….sencillamente una completa locura, que si confiaba en ella, claro que lo hacía, pero en él no, simplemente no confiaba en Ulquiorra Cifer, ni antes, ni ahora, ni nunca, él era un Espada, humano o no, lo seguía siendo y como tal, su enemigo natural, por lo tanto, pensar en él como alguien a quien ayudar, bah!, eso es impensable.
Apuño sus manos y se mordió el labio para evitar decir cualquier imprudencia, soltó un leve suspiro —está bien Ishida, estaremos ahí a tiempo- sin decir nada más volvió su vista al frente, algo le incomodaba y tenía la extraña sensación de que las cosas no marcharían como lo pensaba.
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Durante la hora del almuerzo todos se levantaron y se encaminaron al punto donde acordó la pelinegra hablar con ellos, llegando a la puerta de acceso, se dieron cuenta que el paso estaba restringido, al parecer estaban iniciando labores de mantenimiento tal como decía el rotulo.
—Y ahora qué?!-pregunto impaciente el de ojos avellana.
—Mhmmm….ten un poco de paciencia, tal vez estén ya ellos ahí, no se han percatado del indicativo, o quizás es solo un distractor para evitar que alguien más nos moleste, ¿no lo crees?.-menciono acomodando sus lentes el peliazul.
—Sí que eres impaciente como siempre Ichigo, no solo con tu manía de seguir y tratar de discutir sin razón aparente con ese tipo, sino también para esto- se escuchó una voz que conocían bien.
—Renji….-susurro
—En realidad, será que algún día aprenderás Ichigo- se escuchó una reprenda femenina.
—Rukia….- abrió sus ojos a la sorpresa, ella estaba ahí frente a él, quería abrazarla de inmediato pues la había extrañado tanto, extrañaba la paz que sentía junto a ella, pero de inmediato se mostró a la defensiva escucharlos hablar de ese sujeto —Tks! Ulquiorra tiene la culpa por molestar a Inoue- contesto molesto el chico.
—Aunque fuera de esa forma, no debes tratarlo así- siguió Ishida —sabes bien cuáles son las ordenes que encomendaron de la Sociedad de Almas, aunque no debería ser yo quien las siguiese, por el bien de la ciudad es que lo hago, así que deberías dejar de discutir con él cada vez que se encuentran, siéntete aliviado que este es el último día que lo ves directamente, después de todo ahora salimos de vacaciones- termino diciendo mientras se acomodaba sus lentes y con total seguridad, ya que en muchas ocasiones los encontró en un desafío de miradas, que por todos los medios logro que no pasara de eso….vaya idiota que podía llegar a ser Kurosaki.
—Eso ya lo sé!-le devolvió Ichigo —Y doy gracias al cielo que sea así, el no tener que ver su estúpida cara-
—Ya cálmate hombre- trato de calmarlo Renji —si sigues como estas, en vez de ayudar terminaras por estorbar, además sabes bien que no podemos desobedecer las órdenes de nuestros capitanes-
—QUE LES DIGO QUE ESO YA LO SÉ!- Explotó el chico —porque mierdas debemos protegerle! Sí fuera por mí que se lo lleven y que lo maten!...de todas formas no es mi pelea! ¿Entonces porque debo seguir esas estúpidas ordenes?!- soltó exasperado.
—Que te digo que te calmes! Con un demonio….- subió el tono Renji —¡no sabemos quién carajos esta tras el ex-espada, solo sabemos que están buscando al Cuarto, al Quinto y al Sexta! -le contraataco Renji, perdiendo los estribos y hablando más de lo necesario.
Ichigo al escucharlo quedo descolocado al igual que el resto, si eso era verdad, quiere decir que…
—PERO QUE MIERDAS DICES?! TAMBIEN ESTAN VIVOS ESOS MALDITOS?!- grito irascible el pelinaranja —Mierda, mierda, mierda!... entonces también están tras ese maldito de Grimmjow y Noitra! -le enfrentó Ichigo mucho más furioso, tratando de abalanzarse sobre Renji, pero fue detenido por Sado —Porque carajos no me terminan de explicar todo, joder! —movido por la ira miro con rabia a la pelinegra —Rukia, que más me escondes?!.- le recrimino tratando de zafarse del agarre de Sado.
—Renji! Eres un idiota imprudente!- la ojivioleta le grito al pelirrojo, quien no tuvo otra que mirar hacia otra dirección.
—Tks!- renegó el pelirrojo.
—Está bien te lo diré!- dijo la pelinegra mientras le miraba —pero debes prometer que te calmaras!
—Ya suéltalo de una puta vez!- exigió.
Rukia frunció más el ceño y comenzó a explicar—Lo único que han descubierto los de la Doceava División quienes están a cargo de la investigación, es que nuestro nuevo enemigo es mucho más poderoso de lo que suponíamos, y tú lo sabes de primera mano, aun cuando no conocemos los límites de su poder- le miro molesta —además también ataco a los otros Espadas, no sabemos cómo o el porqué, pero si estamos enterados que algunos de los Espada que derrotamos durante la guerra de invierno están vivos y también son humanos -dijo seriamente la pelinegra mientras proseguía, Ichigo no pudo esconder el asombro ante las palabras de la chica, quien estaba un poco más tranquilo, después Sado lo soltó para que asimilara mejor la información.
—Tenemos entendido que los demás Espada no corren peligro alguno, solo están en busca de esos tres- menciono Renji.
—ES POR ESO QUE NO PUEDES ACTUAR DE MANERA IMPRUDENTE! Te necesitamos!.-le grito colérica la pequeña azabache, lo que dejo asombrado al moreno- Vamos a necesitar tu ayuda, si es que se desata otra batalla….y sabes lo que nos costó derrotar a los Espada, ahora imagínate un enemigo mucho más fuerte que ellos!- le grito desesperada Rukia —entonces, es por eso, que no debes involucrarte más con Cifer!-
—Te repito que eso ya lo sé!.-apretó sus puños mientras bajaba su cabeza frustrado.
—Entonces si ya lo sabes! Porque te comportas de esa manera?!- Rukia le pregunto mucho más molesta de lo que anteriormente estaba —si decidimos no involucrar a Orihime era para tenerla a salvo, ya sabemos que están tras él, entonces porque te empeñas en hacer de esto una guerra!- le espetó la pequeña chica —que no te das cuenta que cuando lo tratas de así, estas dañando a Inoue!- le termino por gritar, ya cansada de todo eso.
Ichigo abrió sus ojos ante la sorpresa de lo último que escuchaba… "dañarla?...¿que él….la estaba dañando?…" y aquellos recuerdos golpearon su mente.
"—Basta! Quien me está lastimando ahora eres tú!-reclamo con lágrimas en los ojos"
Eso no podía ser cierto ¿o sí lo era?, No, de ninguna manera, ella no puede sentirse de esa forma, él solo la está protegiendo, ¿no es verdad? Todo eso lo hace por el bien de la chica —eso no lo permitiré- susurro para sí tensando sus dientes y apuñando sus manos con mayor fuerza, mientras escondía su mirada debajo de unos mechones de cabello al agachar su rostro.
—Oye Rukia...- intervino Renji, hablándole en voz baja —no crees que dijiste demasiado- le señalo la observación, al ver el semblante de Ichigo.
—Qué?!.-Rukia le miro de inmediato, una punzada de dolor se coló en su pecho en ese momento, agacho su cabeza y dijo —Ichigo, yo….disculpa, por no decirte toda la verdad y también discúlpame por lo último que dije. Solo trata de entender un poco a Orihime, sabes que él fue la persona o Arrancar que paso más tiempo con ella en Hueco Mundo, y que incluso ahora, gracias a ese dichoso proyecto paso mucho tiempo con él, y eso podría estarla confundiendo….- Rukia trato de acercarse a Ichigo —además, ella es una de las mejores formas de mantenernos alertas si tratan de llegar a él- termino diciendo mientras quiso colocar su mano en el brazo del chico pero al ver como se encontraba de tenso se detuvo.
—Vamos Ichigo, no te estamos pidiendo que lo perdones, sabemos muy bien todo lo que causo en ese maldito lugar, pero si arruinas esto, entonces no podremos ayudarte cuando decidan alejarte de esta misión. Y si lo que quieres es proteger a Inoue entonces debes poner de tu parte- le dijo seriamente Renji.
—Abarai-san tiene razón Kurosaki, lo mejor es que guardes la compostura y tengas distancia con Cifer-san si no quieres que las cosas terminen mal- siguió Ishida.
—Cifer-san?- dijo en un susurro el pelinaranja, mirando incrédulo a Ishida —Ja no me hagan reír, tratarlo como si fuera uno de nosotros cuando es y será siendo un maldito demonio- El pelinaranja elevo un poco más fuerte su tono de voz, mientras el peliazul lo veía seriamente.
—Ichigo, creo que este es el momento en que debes pensar las cosas con cabeza fría y no dejarte llevar por tus emociones- le aconsejo en ese momento Sado.
—Chad?!.-Ichigo levanto la mirada y los vio a todos, quienes lo veían muy seriamente
—¿Me van a decir que esta de parte de él?- les pregunto irónico.
—¿Acaso no fue la misma Inoue-san que te pidió que llevaras las cosas por la paz?-
—Que?!-
—Vamos Kurosaki, ya deja tus arrebatos de niño estúpido, yo también tengo un limite y tu estas cruzando esa línea, todos queremos ayudar a Inoue-san, pero no lo conseguiremos si vamos contra lo que ella pretende, y aunque me cueste admitirlo, su prioridad no somos nosotros, sino Cifer, ¿Qué no te das cuenta como ella lo ve?-
—No necesito que me lo repitas que no estoy ciego-
—Entonces deja de ser un idiota y comienza a usar la cabeza para ver cómo podemos llegar al enemigo sin que nadie salga lastimado-
Todos lo miraron preocupados, puesto que no era fácil actuar cuando desconocían la situación del todo, después de todo, los presentes allí, lucharon con uñas y dientes al punto de casi morir en Hueco Mundo, tratando de rescatar a su amiga, y conocían el poder de los Espadas, ahora, saber que los más fuertes estaban vivos, los ponía en una situación muy delicada, enfrentarlos si es que llegase a pasar no sería fácil, ya que les costó la última vez que lo hicieron, por ello escondió muy bien su sorpresa de mirarlos de esa forma y se empezó a calmar.
—C-creo que tienen razón, si quiero protegerla y alejarla de Ulquiorra antes de que salga lastimada entonces debo contenerme- finalmente acepto el chico, aunque escupió el nombre del pelinegro como si fuera veneno.
—Muy bien dicho Kurosaki, ahora regresemos, ya debe ser la hora que termine nuestro descanso, además quede con Inoue-san en ir a la sala de profesores para entregar todas las tablas del salón, esta es nuestro última día de clases y tenemos que entregar todo el material que se nos asignó.
—Tienes razón, lo había olvidado por un momento, Inoue debe estar esperando, lo lamento chicos, y gracias por ayudarme chicos- susurro Ichigo.
—No tienes porque.-dijo Renji.- bueno, nosotros nos vamos, pero regresaremos en unos días.
—Solo tengo una pregunta ¿Cómo haremos para observar a ese sujeto si ya no tendremos más clases hasta dentro de tres semanas?- pregunto curioso Ichigo, porque si ellos actuarían buscando la manera de ver que era lo que pasaba, necesitaban más que solo seguir y cuidar de Inoue.
—Eso no será mucho problema, cuando regresemos vendremos con Matsumoto y con el Capitán Hitsugaya- contesto Rukia.
—Sí, recuerdo bien, ellos tiene de misión estar con Inoue no es cierto, llegaran se supone de visita y se quedaran a vigilarla, ¿verdad?- comento Kurosaki, recordando la platica que todos tuvieron con Urahara hace semanas atrás.
Suspiro antes de proseguir —sí, el Capitán Yamamoto, dio la orden claramente de no dejar a Orihime en ningún momento sola con Ulquiorra, así como recuerdas lo que nos dijo Urahara, eso mismo sabe el Comandante, que… ella nos mintió con lo del ataque….y que el Cuarto aún posee poderes pero tal parece que no los domina a totalidad.- cansinamente hablo Rukia.
—Tsk! Si tan solo hubiese confiado en nosotros, no tendrían que dejarla de lado con esto.-
—Pero fue precisamente lo que trato de hacer, ¿no¿ es así?, y claramente le acusaste al cuestionarla ¿de qué lado estaba, para apoyar de ese modo a Cifer?, creo que se sentía sola y no logro pensar cual seria las consecuencias al final, no?- resumió perfectamente Ishida mirándole seriamente a Ichigo.
—Tienes razón, y sigo sosteniendo que ayudar a ese imbécil no nos llevara a nada bueno, pero si esa es la decisión de la Sociedad de Almas, no puedo hacer nada más que acatarla- hablo desinteresado.
—Muy bien, estaremos de regreso en unos días, y – miro al de ojos avellana —no te metas en más problemas, entendiste.-
—Claro, lo que tú digas Rukia, bien vámonos, si no, se nos hará tarde, nos vemos- se despidió con un gesto.
Los shinigamis desaparecieron por un portal para regresar a la Sociedad de Almas y los demás comenzaron a caminar, en ese momento ellos se encontraban en la entrada de la azotea, no salieron completamente pues estaba cerrado con llave la puerta que daba a la salida todo por el dichoso rotulo que indicaba que estaba en mantenimiento el lugar.
Mientras bajaban de la quinta planta, no se percataron de que alguien se había escondido tras la esquina de las escaleras un poco antes de llegar hasta donde se encontraban ellos frente a la puerta de la azotea, y tampoco se imaginaron que había escuchado cada palabra que ellos habían hablado.
Orihime se tapó la boca, para evitar emitir algún sonido y que pudieran descubrir que ella se encontraba a solo unos pocos metros de ellos, escuchando atentamente todo lo que decían, escuchando cada pequeño detalle. Tenía sus ojos tan abiertos como platos, estaba tan sorprendida e impactada, sus manos le temblaban, al igual que sus rodillas y también su cuerpo.
Ella había llegado al salón de Tatsuki buscándola para el almuerzo, pero en ese momento alguien del club de Karate la habían ido a buscar a la de ojos onix, pues necesitaban que alguien que les ayudara a cubrir el turno de uno de los chicos que debían ayudar con las practicas del club, pues le habían explicado que Taiju-kun, el chico que tenía turno en ese momento, tuvo un problema de último minuto y necesitaban que ella siendo la vicepresidenta del club, ayuda a terminar de cerrar todo lo pendiente antes de salir de clases y vacaciones.
Fue entonces que Tatsuki, se disculpó con Orihime y le dijo que llegaría a buscarla al final de clases, para que se fueran juntas a casa, y pasar las últimas horas juntas antes de despedirse para sus respectivos viajes. La pelinaranja no tuvo opción que despedirse, decidió mejor buscar a los chicos y al final contarles que se iría por unos días con Ulquiorra, que a pesar de no caerles bien, ella fue invitada por la madre de este para pasar unos días visitando otro país, incluso de todas formas que ya estaban por terminar clases y tendría que ir después del receso con Ishida-kun al salón de maestros y dejar las tablas solicitadas. Mientras los buscaba pregunto a varios alumnos y algunos le dijeron que lo vieron a él y a los demás encaminarse hacia la azotea, fue cuando decidió ir a encontrarlos.
Más cuál fue su sorpresa que al oír su nombre y el de Ulquiorra se quedó petrificada y se terminó escondiendo, para saber de qué hablaban, presto mucha atención a esa conversación, pero jamás imagino que ellos le escondieran algo como eso. Era tanta la información que le estaban ocultando. Incluso hasta la estaban utilizando, si podría llamarse de esa manera.
Pensó que Ulquiorra tenía razón, ellos siempre la verían como la chica débil, a la cual debían proteger, aquella que no era de ayuda para ellos, se lo dijo en Hueco Mundo y se lo había vuelto a insinuar ahora que regreso siendo humano, incluso después de aquella pelea con Ichigo se lo dijo. Él era cruel con sus palabras, pero jamás le mentía, siempre le decía la verdad aunque fuera dolorosa. Pero incluso Ulquiorra había reconocido su potencial, ¿entonces porque ellos no lo hacían?.
—"¿Por qué no pueden reconocerme aún?"- pensó en sus adentros la chica
Urahara-san se lo dijo sin tapujos aquella vez que fue a buscarlo para explicar lo que había dicho el Capitán Comandante antes de la guerra de invierno, y ella le pidió de igual forma que la entrenara, pero él se había negado, incluso le pidió que no se involucrara….y ella lo único que hizo fue aceptar sin renegar ni nada . Entonces porque todo seguía siendo igual, porque sus amigos no querían verla como ayuda.
Su corazón sufrió un fuerte golpe de dolor debido a todo lo que había estado pensando… incluso acallo un gemido al escuchar que descubrieron lo que ella trato con tanto esmero ocultar, el poder del pelinegro… ¿cómo lo hicieron?, pero así como se lo pregunto, su respuesta también llego —Urahara….san…- susurro.
Él rubio tenía que saberlo, él era el único capaz de saber cosas que nadie más sabría, y lo más probable es que fingió demencia, aparentando no saber nada en aquella ocasión, y así, se agregaba alguien más a la lista de los que no confiaban en ella, y no solo eso, sino que lo contó todo a la Sociedad de Almas, y ya existían consecuencias, conocía de primera mano lo que significaba traicionarles, y ahora volvían a dejarla de lado, y lo peor es que hoy le estaban colocando vigilancia, y sin duda, si ellos llegaban no tendría oportunidad alguna de salir sin ser seguidos por ellos, y peor, estar a solas con Ulquiorra nuevamente.
No…no lo iba a permitir, no se apartaría de Ulquiorra, no volvería a dejarlo solo, no dejaría que lo convirtieran en el malo del cuento otra vez por su culpa…
Cuando se percató que todos habían bajado y se alejaron lo suficiente, sus rodillas no pudieron soportar más, ni tampoco su corazón, entonces cayó de rodillas y empezó a llorar, se abrazó a sí misma para consolarse, como habían llegado a eso, como sus amigos no podían confiar en ella…
—¿Porque…..porque siguen haciendo esto?…..- hablo por lo bajo, quebrándose su voz por el dolor que la embargaba.
Después de un rato de estar llorando se refregó sus mejillas y se levantó —B-bien si ellos no confían en mí, entonces….yo tampoco lo hare…. -se dijo para sí —les demostrare lo fuerte que soy y protegeré con todas mis fuerzas a Ulquiorra, no dejare que nada le pase, no dejare que nadie le haga daño- apuño sus manos que estaban a cada lado y a paso decidido camino.
—Incluso lo hare, si debo protegerlo de ustedes.-dijo mientras otro rastro de lágrimas bajo por sus mejillas.
Ya no verían más a la persona débil, tampoco verían más a la chica que siempre pedía la ayuda de ellos, mientras pueda protegerse ella y a Ulquiorra con su poder, lo haría. Él le había enseñado como, él le había entrenado cuando estaban en Hueco Mundo, según era para cuando se diera la oportunidad de que Aizen le pidiera que acompañara a Ulquiorra en alguna de sus misiones, y le fuese de ayuda, y así fue, durante un par de misiones que acompaño a Ulquiorra en el bosque de los Menos, ella le había apoyado y le había ayudado, incluso se había defendido perfectamente, aun cuando supiese que él era suficiente para hacerlo solo, pero tal parecía que Aizen deseaba volverla más fuerte, quizás era para usar su poder durante la batalla de invierno. Pero aun así, todo ese entrenamiento que sufrió al lado de Ulquiorra deberían de dar sus frutos ¿no es así?
—Voy a demostrárselos….- unas ultimas lagrimas corrieron por sus mejillas, pero se las limpio de inmediato.
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—Inoue-san! ¿Qué paso te he estado esperando?- le dijo Ishida al ver acercarse a Orihime.
—Lo siento mucho Ishida-kun, pero debo disculparme, no podre acompañarte porque olvide que debía hacer algo —mintió, no se sentía bien el hacerlo, pero ya ellos le habían hecho daño, ya no le importaba si le creían o no, además tampoco estaba de humor para seguir ahí con ellos.
—Huh?! En serio Inoue-san, b-bueno si tienes algo más que es importante creo que no tengo alternativa, veré si puede acompañarme Shinobu-san en tu lugar y explicare tu ausencia si es necesario -dijo con preocupación Uryuu.
—Gracias Ishida-kun- hizo una leve reverencia, disponiéndose a marcharse, llego a su escritorio y empezó a guardar sus cosas, supo por los demás compañeros que no tendrían clases por la tarde ya que los maestros entrarían a reunión, y ellos ya estarían despachados para regresar a casa o trabajar en sus clubes guardando y arreglando todo para dejar cerrado durante las vacaciones de invierno, cuando termino tomo su maletín y al girarse para irse de ese lugar se topó con él.
—Inoue- la trato de detener Ichigo, alcanzando su mano.
Ante el gesto Orihime le esquivo, para evitar que la tocara, con la cabeza baja ocultando su rostro bajo unas mechas de cabello contesto —¿Pasa algo Kurosaki-kun? Tengo prisa y debo irme-
—Eh?!, no acompañaras a Ishida?.-pregunto extrañado.
—Ella dice que olvido que debía hacer algo importante, no te preocupes Kurosaki, ya me las arreglare, iré con Shinobu-san y le pediré ayuda a alguien más -dijo finalmente Ishida.
—¿Estas segura Inoue?, ¿no te pasa nada?- no le sonó muy convincente ese escape por parte de la chica, y más al ver comportamiento de ella cuando este le hablo.
—Si- dijo en voz baja —¿si no hay nada más? necesito retirarme.-
—Espera Inoue! Necesito hablar contigo- dijo Ichigo evitando que ella siguiera su camino.
Esto se le estaba haciendo cada vez más difícil, sentía que en cualquier momento podría romperse a llorar, pero trato a como pudo evitar que sucediera, debía ser fuerte, no, no podía mostrar debilidad, no ahora. Sin volver a verlo le contesto —¿de qué quieres hablar? dilo estoy escuchando.-
—Inoue, por favor, mírame.- le pidió el chico.
Utilizando toda la fuerza de voluntad que aprendió a usar en Las Noches, se giró y le encaro, su mirada se mostraba vacía incluso fría, y eso no pasó desapercibido por el chico.
—¿Inoue estas bien?- pregunto preocupado el muchacho.
—Ya te dije que si lo estoy, por favor Kurosaki-kun, en verdad debo irme ¿Qué es lo que querías decirme?.-
—C-claro….- algo no le cuadraba, desde cuando ella podía mostrar un rostro como ese. —Eh?! B-bueno….la verdad es que….quería disculparme por lo de estos días atrás, sé que te he dejado sola, bueno te hemos dejado sola, pero…- decirlo era demasiado difícil para él, pero por el bien de su amiga, se disculparía aunque no fuese todo su culpa —no fue mi intención ponerte incomoda con nuestras acciones, con mis acciones, es solo que….b-bueno cuando estas con Ulquiorra...-trato de disculparse el chico, pero fue parado por ella que le corto la palabra.
—Está bien Kurosaki-kun, no hay problema….y por Ulquiorra no te preocupes, ya te lo dije, él no me haría daño de ninguna manera, lo conozco más de lo que puedes imaginar- termino diciendo, frunciendo levemente el ceño y remarcando lo último dicho.
—P-pero Inoue…¿Qué sucede, porque noto que estas a la defensiva? Porque actúas de esa for...-
—Te repito que estoy bien, y ya te lo dije, no te preocupes, Ulquiorra no me hará daño- siguió la chica —son ustedes los que me lo han causado- susurro para sí misma —ahora por favor, si me disculpas, debo marcharme-
—Espera!, te vere en las vacaciones- pregunto por lo bajo aun siendo escuchado por ella.
—No lo sé..-
—¿Qué?!- la miro impresionado —Inoue-
—Tendré mucho trabajo, algunos debemos ganarnos la vida sabes, así que no lo sé- espeto duramente —… ahora por favor si me disculpas-
—Esta… bien- la soltó.
—Adiós a todos, y felices vacaciones, que os la paséis bien -hizo una reverencia y se despidió, salió lo más rápido que pudo.
—Ichigo, ¿Qué paso, porque Inoue-san se veía así?- pregunto Ishida intrigado.
—No lo sé, en verdad, no lo sé….- dijo mientras veía la puerta por donde se había ido la chica —Tsk! ¿Y ahora qué demonios paso?- se preguntó a si mismo Ichigo.
Mientras salía del Instituto, Orihime tomo una decisión, y ya que tenía una invitación abierta a viajar se iría sin despedirse de nadie más, sin duda alguna por ahora ellos no merecían que les dijera lo que hacía o dejase de hacer —Si Rangiku-san y Toushiro-kun vienen la próxima semana, entonces ya no me encontraran, ya tengo todo listo, solo dejare una nota para que no piensen otra cosa y hagan un alboroto sin sentido- se dijo para sí.
A paso ligero se encamino a su apartamento a buscar todo lo necesario y hacer una pequeña llamada a la única familiar que le quedaba y despedirse de ella... solo esperaría a Tatsuki para almorzar juntas y luego se despediría de ella, conociendo a Ulquiorra ya debería estar llegando a su casa, lo llamaría para fuese por ella y eso sería todo
— Me voy a Alemania e investigare por mi cuenta, algo tuvo que haber pasado allá para que él y los demás se convirtieran en Espadas, además es posible que encuentre una pista de quién está detrás de él… sino encuentro ayuda en la sociedad de Almas… talvez en Hueco Mundo con algunos que hayan sobrevivido de la guerra lo hagan, habían algunos que me ayudaron cuando estuve en ese lugar, talvez pueda contactar a Nell-chan y a alguien más…-
Y con esa misma determinación su figura se fue perdiendo en aquellas calles, ya no había vuelta atrás, se iría con ellos e investigaría por su cuenta, protegería como fuera a Ulquiorra, eso era una promesa, una que se hizo hace mucho y que terminaría por cumplir cueste lo que cueste.
Se mentalizo como y que haría una vez este en aquel lugar, mientras ya estaba en su apartamento terminando de empacar todo y esperaba por su amiga, debía cerrar todo muy bien, y hablar con el casero para que no se altere al no verla durante varios días.
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Continuará.
No prometo subir tan pronto, la universidad esta por comenzar y mi familia y trabajo también requiere tiempo, por lo que tratare de trabajar lo mas que pueda para publicar mi próximo capitulo.
Gracias y feliz año 2020
Sohma
