Capítulo 28

"So KeyBum or So Kwang. "

La luz del sol golpeó contra mis ojos, obligándome a despertar y a caerme de la cama producto de estar medio dormido.

Quise quejarme pero si lo hacía despertaría a una personita que aún yacía sobre mi cama. Y obviamente yo no quería despertarla, porque me ganaría un buen regaño teniendo que escuchar todas sus...

-¿Jjong? - su dulce voz recorriendo mi cuerpo e interrumpiendo mis pensamientos. KiBum era mucho más que una obsesión para mí.

-Buenos días bebé, ¿Te desperté? - me levanté del suelo, aún dolorido pero dedicándole una sonrisa a mi hermoso novio.

-{...} - negó sobándose los ojos y sentándose sobre la cama. Tan tierno. - ¿Por qué te caíste? -

-Porque me sorprendí de tener un chico tan bello durmiendo a mi lado. - jamás pierdo mi lado cursi. Aunque eso lo dije para no quedar en vergüenza.

-Ohh - sonrió extensamente - ¡No me has dado mi beso de buenos días! - reclamó formando un pequeño globito en sus mejillas. Y luego dice que no es tierno.

Me incliné sobre él, apoyando una de mis rodillas sobre el colchón. Con delicadeza, como siempre, tomé su rostro y acaté su petición juntando nuestros labios en un beso tierno.

KiBum tomó mi cuello entre sus brazos, obligandome a caer sobre la cama encima de él. Mordió mi labio inferior, sonriendo en el proceso, mientras que yo me deshacia de esos molestos boxers.

-Ya estás duro ¿eh? - habló palmeando mi erección por sobre la ropa.

-Tú me pones así. Duro y caliente. - respondí mordiendo su blanquesino cuello.

-Jjongie está hablando muy sucio. -

-Te gusta que te hable sucio... -

-Eres un bobo. -

KiBum tenía razón, era un completo bobo. Sus caricias y besos me hacían así.

Nuestra rutina mañanera iba perfecta, como siempre. Él estaba dispuesto a entregarme su cuerpo una vez más, y yo no me iba a negar.

Nuevamente estábamos haciendo el amor.

Su piel, suave como de costumbre, sus delgadas pero torneadas piernas eran perfectas. Su espalda, su cintura, sus glúteos, todo en él era casi irreal. Cada vez que cerraba los ojos existía ese miedo que al abrirlos él ya no estuviera. Pero hasta ese momento, no fue así.

Su sonrisa nunca desaparecía y yo estaba agradecido por eso.

-Jjong... - habló él tomando fuertemente mi cintura.

-Uhm? -

-¿Te quedarás conmigo verdad? - me miró pero al ver que no entendía su pregunta planteó una idea más clara. - ¿No irás a la batalla y te quedarás conmigo? -

-Es complicado, sabes que debo ir. -

-Pero eso es peligroso, no quiero que Leeteuk te haga daño.-

-Prometo que volveré sano y salvo, no te preocupes ¿si? - acaricie su mejilla dejando un beso en sus labios.

-Me gustaría ir contigo. - bajó la mirada - pero no me siento preparado para verlo. -

-Lo sé, por eso mismo debes quedarte. Leeteuk querrá vengarse. -

-Sí, y se desquitara contigo. -

-Prefiero que así sea antes que te lastime. -

-Según Onew hyung soy el único que puede matarlo. -

-Eso es porque eres el mejor mago de todos los tiempos.-

-Ese título me queda grande. -

-Te equivocas. - tomé su mano - eres el mejor y el más hermoso. -

-¿En verdad lo crees? - asenti sonriente - Pues entonces te mereces un premio. - se mordió el labio inferior subiendose sobre mí y besandome inmediatamente.

-Te halagare más seguido... - susurre entre el beso.

-Pervertido... -

-Tú lo provocas...además yo soy quién... -

-¡OIGAN! -

Nos separamos sorprendidos y con nuestros corazones agitados. Una vez más alguien nos había pillado en plena rutina sexual.

Bajamos la mirada, avergonzados, JinKi se había vuelto un fiel espectador en nuestras escenas de amor. Claro que a él no le hacía nada de gracia que su mejor amigo pervirtiera a su hermanito menor. O al menos eso era lo que su cabeza pensaba. Porque la realidad era totalmente contraria a esa idea.

-Yo me pregunto algo... ¿Por qué cada vez que vengo a buscarlos los encuentro en ésta misma situación? - nos miramos pero no respondimos.- ¿Acaso tienen sexo todo el día? Porque si es así entonces... ¡no demoraré en ver a KiBum con un bebé en su vientre!-

-Bueno te prometo que de ahora en adelante usaremos un condón. -

-¡YAH! ¡KIM JONGHYUN CÁLLATE! - me regaño KiBum dandome un suave golpe en el hombro. - Lo siento hyung, no se volverá a repetir.

-Si quieren repitanlo, pero pongan un letrero en la puerta que diga "No molestar."-

-Ok, lo tomaremos en cuenta. - respondió nervioso.

-Bien...- tomó aire - Todos ya estamos preparados solo faltas tú JongHyun. -

-¿Iremos ahora? -

-Sí, Leeteuk ha llegado al mundo humano y está haciendo cosas que me cuestan repetir. -

KiBum y yo nos miramos, sabíamos lo que eso significaba.

Una vez más el líder oscuro era el protagonista de una historia de terror, y lo peor de todo es que ahora tenía a TaeMin consigo, manipulandolo y obligandolo a hacer cosas indignas.

Por eso mismo todos debíamos estar preparados para vencerlo. Sea como sea debíamos hacerlo.

JinKi me devolvió mi varita para poder prepararme, ahora que podía usar mi sogsag im sería más complicado controlar mi magia. Y si mezclabamos el descontrol con mi carácter no salía una muy buena combinación.

Me despedi de KiBum, luchando contra sus besos y caricias que me rogaban porque me quedara. Sus tácticas me ponían la vida muy difícil y él se aprovechaba de mi débil cuerpo.

Pero bueno, no me quejo.

Todos los magos blancos ya estábamos preparados, y caminabamos rumbo al mundo humano, cuando la presencia de los magos oscuros nos puso en alerta.

-¿Qué hacen ustedes aquí? - preguntó MinHo notando la presencia de WooHyun, Kai y Yixing.

-Ellos nos acompañaran. - habló JinKi sorprendiendo a todos.

-¿Estás bromeando verdad? Ellos son magos oscuros! - intervine dirigiendome a WooHyun.

-También quieren vengarse de Leeteuk, además nos faltan magos. -

-No te emociones Kim - habló WooHyun mirandome - yo no he venido por ti. -

-Espero que uses tu destreza porque tu cerebro no nos ayudará.- contraataqué ganandome una risa de su parte.

Nos mantuvimos callados durante todo el camino por orden de JinKi. Después de todo tenía razón, nos ayudaríamos mutuamente para poder derrotar a nuestro único objetivo: Leeteuk.

Cruzamos el lago hacia el mundo humano, sabíamos que era peligroso entrar allí cuando los humanos no nos querían mucho, pero bueno no teníamos otra opción.

Llegamos hasta el lugar, topandonos con esa dichosa iglesia que KiBum y yo habíamos conocido anteriormente. Sentí que se me escarapelo la piel por ese recuerdo. Aunque ahora ese lugar era todo menos hermoso.

Las casas estaban en llamas, la gente corría de un lado a otro gritando y pidiendo auxilio.

La escena era demasiado escalofriante. Mucho más cuando a lo lejos pudimos ver a TaeMin atacando a unos hombres.

Miré a mi lado y MinHo ya no estaba. Cuando intenté buscarlo JinKi tomó mi mano. Obligandome a mirar hacia una dirección determinada. Esa misma dónde se hallaba LeeTeuk.

-Quiero que distraigas a TaeMin, no dejes que MinHo intente tocarlo o lo matará. -

-Pe-pero tú... -

-SoDam tiene tus mismos ataques, me servirá de mucho tenerla aquí. - quise hablar nuevamente pero me interrumpió - No te preocupes, yo la cuidaré. -

Me costó mucho, pero acate sus órdenes. JinKi era mi líder y debía seguir su plan. Inclusive yendo fuera de mis propios pensamientos para que las cosas no salgan mal.

Tomé fuertemente mi varita, siguiendo mi camino hacia donde se encontraba TaeMin. Y para ser sincero sentí un poco de miedo.

Su ropa ahora era negra, su cabello lucía desordenado y su mirada era muy parecida a la de KiBum. Cuando lo vi me recordó mucho a cuando lo conocí.

-¡TAEMIN! -

Escuché la voz de MinHo provenir de la nada, y en menos de lo esperado corrió hacia él abrazandolo por la cintura.

Para mi sorpresa no hubo reacción de parte de TaeMin, sólo se quedó allí dejando que lo abrazara. Fue muy extraño.

Pero eso no duró mucho ya que MinHo salió disparado a unos metros más allá, producto de un hechizo lanzado por el menor.

Así que corrí hacia él, intentado distraerlo para que no lo atacara de nuevo.

-TaeMin... - lo llamé ganandome su mirada. - Soy JongHyun, tu hyung... -

-Vete mago blanco, ni siquiera sé como sabes mi nombre. -

Tomé aire, esas mismas palabras me hacían retroceder el tiempo a la época cuando conoci a KiBum. Esa misma actitud que me hizo odiarlo en algún momento.

-Tal vez no te acuerdas pero yo soy tu hyung favorito. - fruncio el seño - tú eres mi dongsaeng favorito. -

-No sé que de que hablas. -

-Sí lo sabes, tú eres Lee TaeMin, el pequeño consentido de Lee JinKi. El amor platónico de Choi MinHo y... nuestro mayor orgullo en la congregación. -

-Ya te dije que no sé de que hablas. -

-TaeMin tú tienes que... -

"¡JINKI!"

La voz de mi hermana me distrajo de todo. Dejé a TaeMin solo y corrí hacia dónde estaban los demás.

Cuando estuve allí encontré a JinKi en el suelo, inconciente. LeeTeuk seguía con su varita en alto y con una sonrisa de victoria.

-Creo que es hora de acabar con ésto. - habló él, apuntando su varita hacia mí. Era obvio él quería matarme.

-Yo hice con KiBum lo que tú no pudiste. - le respondí tomando la muñeca de mi hermana detrás de mí. - Él sólo me corresponde a mí. Tú ni siquiera lograste que te obedeciera. -

-Aún no aprendes niño. Kim KiBum no es más que una simple estrategia para vencer a JinKi. De hecho todos ustedes... - señaló a sus magos - ...todos son una simple arma para vencerlo. -

Y allí sucedió lo que jamás creí que mis ojos verían.

Vi que LeeTeuk sonrió de lado, algo parecía haberle divertido después de todo.

-Creí que no vendrías mi pequeño KiBum. -

Giré mi cuerpo asustado, mirando a la única persona que no debía venir a la batalla.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Sentía demasiado miedo.

-Veo que no traes una varita... ¿Cómo piensas defender a tus nuevos compañeros? -

-No necesito una varita para acabar contigo. -

De sus manos salieron unas llamas blancas ocacionando que la expresión de Leeteuk se tensara. ¿Acaso él ya no necesitaba una varita? ¿Había alcanzado el nivel de su propio hermano en tan poco tiempo?

Corrí hacia KiBum, poniendome frente a él.

-¿Qué haces aquí? ¡Prometiste que no vendrías! -

-Tengo que acabar con ésto. -

-¿No entiendes que te quiero bien KiBum? -

-Dejemos de una vez todo ésto ¿quieren? - habló Leeteuk sin lograr que quitara la mirada de mi novio.

-Perdoname JongHyun, pero yo también te quiero bien. -

Un sonido como relámpago rompió en nuestros oídos. LeeTeuk había lanzado un hechizo con intención de atacarme, pero ésta vez no fue KiBum quién se puso en frente para defenderme.

Allí en el suelo, frente a nosotros, se encontraba el cuerpo de mi enemigo de toda la vida. Nam WooHyun.

No quise creerlo, me negaba a hacerlo. Él no podía haber hecho eso, no por mí.

-Por tu culpa mis ex magos salen heridos JongHyun... - se dirigió LeeTeuk hacia mí. - aunque ésta vez alguien terminó muerto. -

Quise responderle, quise atacarlo, pero cuando estaba a punto de alzar mi varita, mis ojos presenciaron cómo KiBum lograba derribar el cuerpo de LeeTeuk.

Corrió hacia él, y lo atacó en el suelo sin piedad. Parecía como si hubiera perdido el control de sí mismo.

Ese no era mi KiBum. Él no era así de violento y sanguinario.

Traté de ir con él pero SoDam tomó mi brazo. Negó con la cabeza y me pidió que dejara a KiBum hacer lo que él creía mejor.

Para mi sorpresa Leeteuk logró ponerse de pie. Defendiendose del mago que en un momento determinado fue su arma secreta.

Pero KiBum fue mas fuerte. Lanzó otro hechizo y ésta vez ocurrió lo inesperado.

-Eres y siempre serás un mago medriocre So KeyBum. Por eso nunca te acepté como mi hermano. -

-No Leeteuk, te equivocas. - suspiró - el que no te acepta como hermano soy yo. -

Una gran nube de humo se formó a nuestro alrededor. Impidiendonos observar lo que realmente estaba sucediendo.

En ese momento solo algo pasaba por mi mente. Era LeeTeuk o era KiBum. Solo uno de los dos saldría con vida.