Libro 30: Quebrar

Sonidos nítidos de una maquina resuenan en la lejanía.

Hay algo flotando entre la oscuridad que le hace sentir que no está segura.

Frio, soledad, todo envuelto de forma apretada alrededor de ella.

El vacío de que algo debería estar ahí, el hueco de que no debería estar plácidamente entre esas sombras irregulares... Lin Beifong está al fondo de su consciencia, entre susurros que parecen amortiguados por agua, la irritación de alguien que no es ella amenaza con romper este aislamiento.

Pero vuelve a la tranquilidad de un vacío silencioso.

Lin poco a poco sale a la superficie haciendo del pitido de alguna maquina más claro, poco a poco vuelve a sentir parte de su cuerpo pesado y parpados negándose a abrirse... todo duele cuando al fin puede abrir sus ojos siendo bombardeada por una luz molesta que la hizo cerrarlos de nuevo, logra acostumbrarse para tomarse con un techo blanco... pastea su boca reseca y mira el entorno desorientada, hay tubos en sus brazos expuestos y un monitor cardiaco realizando el sonido molesto que había escuchado.

Esta habitación no es conocida, no es el estándar del hospital de Konoha o el complejo Senju, este era plateado metálico con exotéricos papeles pegados en todos lados... por un instante pierde el significado hasta que la razón golpea fuertemente.

Esos son sellos... si puede identificarlos bien, son de supresión de chakra.

Abre sus ojos más lucida, ahora extraña todas esas energías que se acostumbró a sentir... no hay chi... no hay chakra... todo es el mínimo para vivir y siente la adrenalina bombeando en sus venas, el monitor cardiaco enloquece pero la insultada maestra tierra le importa poco.

Ahora es consciente de lo último que recuerda, la lucha por su vida y el amargo fracaso.

Su orgullo esta abollado nuevamente ¿Dónde está su fuerza? ¿Dónde está su imagen inmutable? Odia a estos monstruos con los que se ha topado y sobretodo odia como la abruman convirtiéndola en una niña vulnerable.

Trata de moverse bruscamente pero se topa con gruesas ataduras en sus muñecas, sus piernas tienen lo mismo y los sellos brillan burlones de que no hay escapatoria a esta cama.

-Es inútil- una voz resuena al abrir la puerta como si hubiera estado ahí desde el principio, Kabuto le da una mirada juguetona al entrar con un bloc de notas vestido con una bata de laboratorio, por supuesto que Lin lo fulmina con deseos de enterrarlo -Vaya mirada- se instala silencioso al lado del monitor dándole uno de esos escaneos incomodos.

Ese chico le dio las cicatrices a su equipo, lastimo a sus hijos y parece tan cómodo de verla vulnerable... Lin se niega a mirarlo, dejándose caer en su almohada con mala cara y mirando directamente al techo resentido de que en verdad no tenga como mostrar su rabia de forma dolorosa -donde estoy- exige.

No se escucha por un momento, cree que tal vez no le va a responder -¿Crees que te diré?- pregunta en un tono agradable, asomándose en su área visual mostrando de nuevo una alegre sonrisa y sus lentes ligeramente oscurecidos -Mah, Lin-sama... ¿No te da alegría verme?- pregunta con un movimiento de cejas cambiando el tema.

Ella frunce el ceño apretando los labios en completo disgusto por esta falsedad.

Kabuto parece ignorar el silencio, prefiere comenzar a relatar el tiempo en el bosque donde dice haber tenido un sentimiento de unión con ella... también sobre sus momentos increíbles en la invasión "¡Tu equipo fue genial, casi morí!" jactándose de como acorralo a sus hijos... como hirió a su maestro... tentando cada vez más el temperamento de Lin quien solo aprieta los puños y rechina los dientes.

Su visitante parece encantado con su silencio, siempre mirándola aun cuando ha terminado la revisión del monitor... pasando su dedo frio por el brazo expuesto de la niña de manera casual donde la maestra tierra se niega a mirarlo aun cuando el discurso se convierte en un descarado coqueteo unilateral.

En toda su furia contenida, Lin recuerda algo más preocupante haciéndola voltear a donde el médico le sonríe seductor (en cuerpo es una niña, por los espíritus ¿Dónde esta la decencia de ese shinobi?) -donde esta Sasuke- exige con la peligrosidad en su mirada verde.

Kabuto se congela retirando su dedo de su piel cálida, entrecierra sus ojos con disgusto fingido y le sonríe divertido -Me sentiré celoso si tienes una preferencia por ese niño- replica ignorando su pregunta a favor de acariciar su cabello con suavidad.

Ojos verdes se endurecen con un disgusto en su rostro moreno, Lin tiene el impulso de morder la mano cuando pasa por su mejilla pero antes de que lo haga... se la retiran con una sonrisa ladina llena de burla y con ese brillo en sus anteojos dándole un aspecto peligroso.

-Kabuto- una advertencia, el aire se engrosa y el susodicho da un paso atrás casualmente, cambiando toda su postura a una sumisa sin mirar a la paciente.

El silencio se extiende con el sonido del monitor como un eco distante, el sannin está parado casualmente en el marco de la puerta abierta dándole un vistazo desinteresado a su servidor expectante y luego a su prisionera -Ve a revisar el otro proyecto- ordena al ingresar por completo a la habitación.

-Por supuesto, Orochimaru-sama- añade Kabuto al salir sin mirar atrás.

-Lo lamento, mi Lin-chan, pero simplemente no puedo contenerlo cuando esta tan interesado en ti- añade casual al sentarse en la única silla al lado de su cama, Lin se niega a reconocerlo al preferir mirar el techo -no puedes estar disgustada, es justo que la familia este cercas- añade con una sonrisa salvaje cuando es fulminado -Tan interesante como es fingir que hay una familia aquí- espanta al ponerse de pie -estoy más interesado en lo que te has convertido, mi niña- añade con un gesto apreciativo, como si viera otra cosa cuando más intentara.

Lin se aleja cuando la mano pálida se instala en su cabeza.

-Vamos a ver cuánto avance tiene tu asimilación- añade con ojos dorados brillando en profunda codicia sabiendo que romperá una de sus promesas, pero esta no es un Beifong cualquiera... esta es su pertenencia... su hija -y será doloroso, mi Lin-chan- finaliza con inquietud.

Lin solo entrecierra sus ojos orgullosos, siendo la misma imagen imperturbable de un maestro tierra sin miedo.

XXXXX

Se encoge de dolor en su cama.

Susurros lejanos de consuelo vienen a su mente tambaleante.

En posición fetal, con los ojos fuertemente cerrados, Lin no puede evitar doblarse cuando le arde todo su cuerpo... protestando por las pruebas... los medicamentos... los cambios constantes de sangre... las heridas de las veces que ha sido sometida... abierta.

No grita, no llora porque eso está por debajo de su orgullo ya lastimado.

Esta vulnerable, no ayuda que su ropa sea totalmente medica tan delgada que deja pasar el frio.

Puede escuchar la puerta, una mano conocida cae en consuelo en su espalda dándole susurros directamente en su oído tan suaves que casi pueden engañarla... si no fuera porque su dolor es peor, se esforzaría por alejarse cuando es arrastrada al regazo del que sabe es Kabuto.

Es cálido, peligroso y muy desagradable... Lin tuerce la boca pero una punzada áspera en su vientre la vuelve a encoger, gruñe un poco pero ahí se asilencia... concentrándose en la oscuridad, en no gritar, negándose a reconocer a su constante invasor.

Vaga en días felices no solo en Konoha sino en ciudad república.

Kabuto intenta llamarla pero ella se niega a contestar, siente como sus dedos vagan por su brazo desnudo apretando fuertemente para hacerla abrir los ojos y fulminarlo -no me gusta cuando me ignoran- asegura con una sonrisa espeluznante, apretándola más contra su pecho y tarareando -sabes, esto puede ser más fácil si simplemente cedes... la investigación seguirá siendo doloroso, pero si le juras lealtad a tu Padre podrías recibir algo para el dolor- añade en un tono suave.

Lin bufa por tal tonta sugerencia... si fuera una niña... si no fuera alguien ya formado por años de ser un maestro tierra... tal vez hubiera cedido a la fácil salida, aunque lo duda porque así no es un Beifong, menos los endurecidos que son en este mundo.

Enderezándose de aquella indignante posición ignorando la atenta mirada oscura de su acosador, el dolor ha cedido a algo tolerable e intenta alejarse con un empujón brusco, pero sus manos son sujetas... ella lo fulmina... el simplemente le sonríe plácidamente.

-Aunque me gusta que estés vulnerable- añade Kabuto con un vistazo oscuro al someterla fácilmente.

Lin patea fuerte, pero con la fuerza actual apenas retira al hombre de su cama... le gruñe fieramente, él se levanta lentamente divertido dejando en claro que es su decisión no porque ella lo haya influido con ese patético ataque.

Lin siente el vacío del chi... de su chakra... le han arrancado la mitad de lo que significaba pero tan capaz de hacer una pelea ahora que puede moverse nuevamente.

Kabuto parpadea apareciendo al lado de su cama agarrándola por el cabello que tiene penosamente sujeto en un moño con un fuerte empujón la acerca a su rostro respirándose uno al otro en el rostro con tercas miradas -es mala fortuna que Orochimaru-sama no me deje jugar más contigo... Lin-sama- le ronronea sugerente soltándola.

Lo mira salir de su habitación.

Ahora observa el reflejo del gran vidrio sabiendo que a todo momento es observada, está perdiendo peso otra vez... se está atrofiando... cuando salga, porque saldrá... tendrá que volver a someterse a un duro régimen para volver a su condición... cierra sus ojos rindiéndose a acostarse en su cama, pensando en tantas cosas y añorando su hogar.

Piensa en su equipo, en su familia y amigos.

Piensa en sus años sencillos de ser jefe de policía, el caos como parte del equipo avatar esta opacado por muchos niveles.

Lin se está cansando de esto, pero no quiere pensar en que será salvada o que tal vez fueron desechados como Kabuto no se cansa de repetirle todos los días sin falta.

Hasta ahora no ha visto un pelo de Sasuke, le preocupa pero le niegan su paradero.

La tienen aislada, bajo observación... incitando al estado avatar a ser controlado... amargamente piensa que la mataran antes de que lo logren, Kyoshi se lo dijo a Sakumo... no son un arma.

Sonríe para sí misma, puede sentirlo por encima del dolor... el avatar está molesto, está sumamente enojado y cuando sea soltado de esos grilletes de la estúpida maldición en su cuello... si no la mata antes... no habrá nada que pueda salvar de su ira a su estimado padre.

XXXXX

Ella simplemente no será persuadida.

Mirando a través del vidrio reforzado su más grande creación, Orochimaru con su equipo médico aprieta sus labios con disgusto... su hija no será alcanzada ni inducida de cooperar... de rendirse y aunque no puede prometer que todo será menos doloroso, al menos debería serlo después y tendría más días entre pruebas para que se recupere.

Hasta ahora los resultados muestran su perfección, los niveles de chakra son inimaginables y eso sin contar la extraña energía que llaman chi de los maestros tierra... todas las estadísticas apuntan a la perfección, solo es cuestión de llegar a ella... de darle lo que tiene derecho por propia voluntad, tal vez el primer paso para encontrar una respuesta y llegar a la inmortalidad.

Pero no importa que ofrezca... no importa que insinuaciones de abandono diga... que tan amable se muestre... su Lin es terca, firme y no está dándole el gusto de hacer esto por las buenas.

Fue más fácil con Sasuke o al menos ya no pelea igual.

¿Ama a su hija? No lo sabe, es más una emoción de propiedad y una añoranza por el pasado.

Aunque ahora la conoce mejor (no en las mejores circunstancias) y aunque está en su contra... su personalidad es admirable cuanto ha soportado sin perder ese brillo terco de sus adorables ojos verdes cuando muchos ya están rotos los primeros días.

Pero le desea comodidad... desea su lealtad sin perder en nada su personalidad.

¿Tal vez deba dejar a Kabuto jugar más con su hija?

Pero la idea no le agrada, siente que hay una línea que no debe cruzar... además su súbdito no ha hecho nada memorable para ser compensado con su descendencia... tararea ante la edad que su hija tiene, los estudios no muestran aun fertilidad pero seguro no quiere arriesgarse.

Aunque será interesante estudiar si lo que le hizo a su hija es hereditario.

-¿Las células Hashirama han sido asimiladas?- pregunta uno de sus ayudantes encogiéndose bajo la mirada del sannin al que acaba de sacar de una ramificación que pensaba para el futuro de su proyecto.

-Es demasiado pronto para decirlo- regaña Orochimaru con un bufido -pero tiene un porcentaje mayor de aceptación, con su herencia y su propio mokuton hay muchas posibilidades- se jacta orgulloso de su individuo, solo le está agregando la herramienta del shodaime para controlar lo que se ha disparado en chakra y chi-Hay que monitorear la evolución, descartar cualquier tipo de rebote de las células- por si acaso advierte.

Antes experimento con niños más pequeños, su hija ya tenía cierta madurez por lo que cabe la posibilidad que aunque comparta cierta herencia Senju y una gran capacidad receptora de chakra, su sistema puede que no reciba con gusto la invasión de las células de Hashirama.

Lo intentara, vera si esas estadísticas llegan a aumentar o tal vez estabilizarse con las células del shodaime, tal vez este creando el primer dios shinobi artificial y la idea le agrada.

Ahora, si tan solo pudiera doblarla a obedecerle únicamente.

XXXXX

Ella está delirando.

Hay escenas jugando tan reales que puede olfatearlas.

Estira su mano, llama por nombres que tenía años de no usar.

Lin puede sentir el fuego... el aire... el agua... y el viento... pero hay algo más acomodándose entre sus cualidades, absorbiendo más de ella de lo que desea... restructurando lo que ya tenía.

Suspira al sentir el frio en sus venas, una mano se instala en su frente y sus ojos borrosos no ven el rostro de quien se alza encima de ella... es una silueta oscura, pero hay mas detrás.

Miles de siluetas parecen rodearla, tomar el aire de su entorno, haciendo de la gravedad su enemigo... no puede respirar, la mano en su frente tiembla... es el único que habla preocupado.

Pero ella no le presta atención.

Todo es al entorno, cuando lo único característico son los aterradores ojos luminosos.

Lin felizmente vuelve a la inconsciencia.

XXXXX

Kabuto no puede moverse.

Sus huesos protestan, su chakra solo lastima sus músculos, duele el intentarlo.

Es consciente de lo que está obligando a su cuerpo, sus venas están siendo forzadas, su sangre está siendo manipulada haciéndolo imposible moverse sin desgarrarse o reventar alguna vena.

Mira a quien lo sostiene contra todo pronóstico.

Los sellos no parecen cortar el flujo de Chakra ni el llamado chi.

El sello de Orochimaru no se extiende por su piel, ausente de retenerla como lo ha estado haciendo este tiempo.

Ella está de pie en su cama con una postura muy diferente a todas las que sabe son su línea de sangre... sus ojos son un verde aún más oscuro, su gesto no regala nada más que un atisbo de seriedad intimidante... Lin desciende sus manos, haciéndolo caer de rodillas dolorosamente... gime cuando ahora está en cuatro directo al suelo... ríe divertido, alto y fuerte... simplemente impresionado por esta anomalía... por esta mala suerte.

Es irónico que la única vez que va en contra de las ordenes de Orochimaru, cuando al fin logro espantar a todos los guardias y se coló en la habitación de su víctima... sea superado, inmovilizado y eso divierte su lado sádico.

Muy mala suerte, de hecho.

-Mi linda Lin-sama- se esfuerza por decir, no levanta la cabeza pero puede mirar los pies descalzos tan cercanos... casi puede olfatearla... sentirla y eso solo lo emociona -¿me mataras?- pregunta interesado, le han hecho tanto que no sería extraño que ahora después de sus delirios, de su fiebre por fin la hayan roto.

Que su entrañable Lin-sama tal vez este tan cansada como para matarlos a todos ahora que al parecer es libre de usar algún tipo de técnica que los sellos no pudieron limitar.

Ya puede verla fuera de su celda, totalmente libre de usar todo ese potencial que Orochimaru-sama ha estado afinando de manera artificial... sabe que la niña es débil... pero no hay debilidad en esa mirada esmeralda que acaba de ver haciéndola tentadora... Kabuto en verdad desea verlo.

Pero no lo hace, en un chasquido y pierde el conocimiento.

XXXXX

Lin siente una oleada relajante al salir de su celda, todo el entorno la abruma unos segundos haciendo que se tambalee en la oscuridad del corredor... respirando con fuerza, sintiendo sus pulmones protestar y sus venas cantar... cierra sus ojos mandando sus mareos lejos de su actual misión.

No pensó que funcionaria.

No pensó que sería su día de suerte.

La endurecida jefa de policía sabe lo que Kabuto quería, era insultante y descabellado... le enferma pensar que existan personas así... pero aun con esto, no pudo matarlo... todos recibirán su castigo cuando encuentre la manera de enjuiciarlo (pero aquí no hay juicios, aquí no hay alguien capaz de llevar la ley enteramente, Konoha decapita a cada traidor y en el caso de los civiles, una pena mínima en una pequeña cárcel abandonada de los espíritus).

Era mejor no pensar en esto, ahora debía moverse... sentir el entorno con dolor... cada persona en ese piso no es lo que busca... está familiarizada con el chakra de su hijo perdido... tiene que buscarlo, sacarlo antes de que alguien la pueda encontrar.

Tomar a Kabuto por sorpresa fue su ventaja, pero en su actual condición no puede contar con que haya más suerte de la que pueda usar para salir completa y con su cargo.

Fuerza sus pies derechos, corre silenciosamente por los corredores usando su chakra dolorosamente... suspira con pesadez... aun cuando le arde el pecho, le palpita la cabeza y le tiemblan las piernas... se obliga a correr por los corredores poco iluminados barriendo el entorno con su sentido sensorial y sísmico... buscando... esquivando personas... no lo encuentra... se empieza a preocupar.

Es hasta dos pisos por encima que puede detectarlo y hay un alivio abrumador que la golpea al cambiar bruscamente de dirección.

Se detiene poco a poco, mandando una plegaria a los espiritus por su gran avance... la puerta esta cerrada... ella pisa fuerte y aprieta su puño... el chi calido se siente al circular en un control metal... acorta la distancia para asomarse buscando rápidamente en la habitación poco iluminada.

-¿Lin?- la voz apagada de Sasuke le llega a su lado.

Ella en verdad le sonríe con alivio, ignorando como esta de tenso y alerta por su brusca entrada, se acerca para colocar una mano en su hombro en un apretón -vamos, hay que salir- dice al empujarlo a la puerta pero el niño no se mueve haciéndola fruncir el ceño.

-No voy a konoha- dice Sasuke apartándose bruscamente, en la oscuridad apenas puede verlo pero sus ojos rojos son claros.

-No puedo dejarte aquí- dice manteniendo la dureza de su voz, tratando de no sentir la debilidad de saber todo lo que le hicieron y lo que pueden hacerle al niño que obviamente le ha ido mejor que a ella.

El Uchiha se niega a mirarla, a detallar como de delgada esta, como su tez parece enfermiza y como huele a sangre vieja o químicos... desactiva su sharingan volviendo a la comodidad de la oscuridad y manteniéndose firme en su posición -Él me está ofreciendo poder-

-¿A costa de qué?- espeta Lin perdiendo la paciencia, no está temblando por pura terquedad y ese miedo primario... ese dolor de días en un fantasma de recuerdo amenaza con brotar de sus fisuras -Sasuke no te estoy entregando a ellos-

-No es tu decisión- espeta el chico dando un paso atrás, sabiendo que es cuestión de tiempo antes de que los atrapen -es mejor que te vayas-

-No estoy dejándote con ellos- grita Lin aferrada a sus hombros obligándolo a voltear, la tierra tiembla y el viento sopla en ese lugar completamente cerrado -donde sea que quieras estar... pero no aquí... por favor- pide desesperada.

Sin pensar en las posibilidades de que su aldea no permita el andar libremente por el mundo de su compañero genin.

Sasuke no pierde la redacción sorprendente de su colega pero por ahora quiere soltarse de su agarre... pero ella parece tan rota al recargarse en su pecho haciéndolo congelar... esta no es una reacción que esperaba y un odio a este lugar brota fuerte en su pecho... ella es su rival, ella no debería estar rogándole... no llora, eso es seguro pero esta cercas... consolar no es su fuerte, no debe ser necesario entre ellos.

Con su cabeza recargada en el pecho de su hijo -Donde quieras, pero no aquí- le repite la maestra tierra con un maldito ataque de pánico amenazando con brotar... la endurecida jefa de policía esta fracturada... no hay entrenamiento que la haga superar los horrores que le hicieron... mostrándole una vez más que este mundo es cruel a cualquier estándar vivido.

Los siente venir pero Sasuke la toma de la muñeca para arrastrarla fuera de la habitación, corren un tramo antes de soltarse sin mirarse mutuamente, prefiriendo pensar que "eso" no paso... hay sonidos viniendo... la persecución está iniciando.

Lin se aferra a la esperanza cuando ven una puerta de la que puede decir es la salida sin ningún tipo de resistencia.

Pero al abrirla se queda sin aliento, hay un puente en medio de la nada... otros edificios en esa aparente cueva... esta oscuro... helado con humedad en todo la atmosfera.

-Otogakure es subterráneo- Sasuke le dice mirando el entorno como si estuviera familiarizado, antes de reanudar su camino por ese puente.

Hay edificios bajo este, Lin no necesita voltear para ver que donde estaban era el edificio más alto y fortificado... parece que solo hay muchos puentes conectados de todas partes.

Shinobis caen delante con sonrisas divertidas y obviamente esperándolos.

Lin solo tiene que empujarse en una postura que recuerda bien de Tenzin y el aire responde en fuertes oleadas tan torpe pero útil en una posición como ese puente en medio de la nada... hay pocos que se resisten pero no duda al dar un giro respondiendo con una ráfaga de fuego que absorbe todo a su paso.

Los gritos vienen horrendos haciendo eco, Lin se congela sorprendida y el olor a carne quemada la abruma... su primera muerte... pero Sasuke ya la está tomando de nuevo de la muñeca arrastrándola por el camino chamuscado, trata de no mirar las figuras carbonizadas moribundas... de no grabar el olor, la sensación... la facilidad con la que es matar.

Al final del camino esta Orochimaru respaldado por otros shinobis.

La maldición arde deteniendo a ambos de golpe, Sasuke gruñe apenas soportando el mantenerse de pie... el vacio se siente abrumador... el puente es demasiado pequeño para su gusto... Lin se niega a doblegarse mirando al sannin dirigirles una sonrisa soberbia llena de dientes.

-Como te atreves- se sorprende diciendo.

Su voz hace eco en la cueva con tantas voces que no son suyas, puede sentir la mirada de Sasuke pero ahora esta fija en la sorpresa dibujada en Orochimaru a unos pasos delante de ellos.

-Arrogante, tonto- el sello arde, quemando todo en su cuello y venas pero la presencia se niega a doblegarse, impulsada por una ira inaudita que impide ser domada.

XXXXX

Aterrizando sin aliento, el activo anbu perro mira desde la orilla de ese barranco que estaba seguro no existía en su última revisión hace dos días... había escuchado el estruendo desde su ubicación y está seguro sus otros dos miembros del equipo que lidera están por verlo desde sus diferentes puntos de ese gran hueco en la tierra.

Es enorme, con torres de humo levantándose entre los escombros que logra ver con esfuerzo en las profundidades... olfatea el aire percibiendo las cenizas y cuerpos... entrecierra sus ojos acusador, por esta razón no encontraron Oto.

Con decisión y un atisbo de preocupación o urgencia, decide explorar.

XXXXX

Ligeramente herido, hambriento y al límite de su fuerza.

La adrenalina lo mueve en una de las direcciones más seguras de seguir.

Sasuke afirma el peso en su espalda, esquivando algunas ramas y saltando una roca particularmente empinada... el aire se espesa, refresca y el cielo cambia de color... pronto la noche llegaría pero no estaría por descansar, no cuando aún están en territorio enemigo.

Lin no se ha despertado desde lo que sea sucedió en Oto, trata de no recordar la sensación de arrastre de anormalidad invadiendo su cuerpo, de cómo se veía con esos ojos brillantes y gesto rabioso... pero no pudo dejarla ahí apenas sobreviviendo.

Sasuke la arrastro fuera del caos de lo que fue la aldea del sonido.

Llevan al menos dos días de ventaja en el caso que haya algún sobreviviente dispuesto a perseguirlos... respira con trabajo a través de las ramas cada vez más densas, sabe es cuestión de tiempo antes de volver a la tierra del fuego.

Se detiene, aterriza entre los arboles dudando y colocando Lin en el suelo a quien mira detenidamente... esta peor del desgaste.

Sabe no pueden continuar de esa manera, debe comer o se desvanecerá y no tendrá las fuerzas para defenderse en el peor de los casos... cierra sus ojos dudando pero encuentra una cómodas raíces donde pueda dejarla recostada.

Abastecerse de lo básico es difícil, pero al final está comiendo algo medio cocido y con agua fresca de un riachuelo que pudo encontrar... mira entre las sombras... sentado en la base del árbol dándole la espalda a Lin a quien debe cubrir en el caso de enemigos.

Hace unos meses no pensaría en protegerla, pero se lo debe... lo hizo ver que no era bueno estar con el sannin, después de todo le hizo daño a su familia (si, los shimura son familia lejana... tienen el sharingan y esto vale algo ¿no?) y destruyo su herencia... además estuvo exento de todo el caos que Lin soltó en contra de Oto.

Suspira cerrando sus ojos pensando en sus opciones.

No puede regresar a Konoha.

Aun cuando desea ver a su gente ni atraer una mirada decepcionada de Huan, la idea de regresar a la aldea no le atrae.

La información de Orochimaru le hizo ver una posibilidad, algo en lo que estuvo pensando todos esos días, necesita respuestas y su única opción es buscar a su hermano... sabe la aldea no lo aprobara además de ser peligroso acercarse a alguien tan inestable... pero no puede dormir con la duda.

Si, tal vez deseaba el poder que el sannin estaba ofreciendo... pero también desea enfrentar a su hermano con lo que verdaderamente sucedió esa noche.

Una mano se aferra a su muñeca con fuerza haciéndolo saltar, Lin lo está mirando desde donde esta medio tumbada con sus ojos verdes resaltando entre la oscuridad -vete-

Parpadea tomado por sorpresa por ese tono demandante.

Lin parece ver su rostro confuso -Se acercan aliados de Konoha, puedes irte- explica con esforzadas palabras y mucha seguridad.

Abre la boca.

-Amegakure... ve a amegakure- Lin dice en un suspiro dejándose caer con un gemido agónico -ahí esta Opal... puede darte resguardo hasta que decidas a donde ir- murmura adormilada, entrando a un sueño profundo en segundos.

Sus cuestiones murieron en segundos, está por despreciar esta información pero ¿A dónde ir? Puede muy bien empezar en ese lugar aun cuando no confía en esa sugerencia ¿Quién es Opal? Esta seguro escucho el nombre alguna vez de niño, cuando aún no hablaba mucho con Huan y su familia.

Suspira, era mejor empezar por ahí ¿no? Con eso en mente, mirando solo un poco a Lin y un tanto inseguro de dejarla sola... decide tomar una dirección al azar, buscar una aldea civil y partir desde ahí hasta esta Amegakure.

XXXXX

El activo anbu perro aterriza con urgencia entre los árboles, busca en el entorno y puede encontrarlo en segundos... de alguna forma ya está inclinado entre las raíces extrayendo el pequeño cuerpo con cuidado de no romperla.

Su cabello oscuro se arrastra por la suciedad, su piel antes tostada es pálida, sus brazos desnudos muestran evidencia de agujas y su respiración es irregular... esta fría y delgada... odia cada día que la dejaron a merced de ese monstruo.

Pero Konoha esta vulnerable, Konoha no pudo disponer de tantos equipos como quisieran... entiende a su padre, tiene tanto entre manos como para declarar la guerra a Oto optando por un simple equipo de recuperación.

Con la máscara puede mantener amarradas las emociones, pero de solo verla tan diminuta... vulnerable... no evita un gruñido salvaje brotar de su garganta, acuna a la niña apagando otros sentimientos confusos y busca en el entorno con ojo crítico sin señales del otro objetivo.

Pero el movimiento que puede ver en la tierra y el área semi protegida donde encontró a Lin sugiere que estuvieron juntos todo este tiempo, al menos es un alivio saber que no murió en lo que sea haya sucedido en Oto.

-¿Capitán?- Tejón aterriza al lado de Topo expectantes e impacientes.

Topo es seguramente el que más difícil la tiene de mantener sus emociones detrás de la máscara al ver el estado deprimente en que esta su prima más joven... pero Tejón tampoco es la excepción al ver a su fuerte estudiante reducida a una niña tan joven y delicada.

Sin soltar a su preciosa carga, Perro se pone de pie mirando a los otros dos con un aire de autoridad que tenía mucho tiempo sin aplicar... regresar a Anbu siempre es fácil para él después de todo -Hagan un barrido al entorno, predigan el destino del segundo objetivo... regresen a informar- despide sin miramientos sabiendo que todos vieron que respiraba.

Los otros dos no dudan en desaparecer aun cuando sabe preferirían quedarse a escoltarlo.

Perro reafirma su agarre, arrulla un poco -no te preocupes, estarás en casa pronto- no evita soltar con un tono impropio de alguien en servicio.

Pero no lo evita.

Ella es tan fuerte que teme encontrar algún cambio después de esto.

Desea consolar, estar ahí cuando despierte... su padre seguro aceptara que este fuera de servicio, tal vez acarrear a Naruto y Sakura a quienes tiene muy abandonados.

Con eso en mente, sabiendo que no debería pensar fuera de la máscara.

El activo Perro desaparece en un parpadeo de regreso a Konoha.

XXXXX

Fin del capítulo.

Como Lin sabe de Ame, bueno Mao se lo conto... ellos siempre han sabido de Opal y la ubicación siempre fue conocimiento de esa rama, algo que no dicen fuera de esta pero con Lin fue la excepción.

Con un mundo con mucha facilidad de viajar, Lin no comprende lo territoriales que son las aldeas shinobi con sus líneas de sangre... tampoco tiene esa lealtad ciega a Konoha y no ve nada de malo... además que no estaba en condiciones para cuestionar... en que Sasuke quiera ir a otro lado que no sea su aldea.

Control sangre, algo que sin querer Lin conoce por sus años creciendo entre maestros agua... si tal vez Katara no lo uso de forma negativa, prometio no hacerlo... pero para sanación es muy útil de ahí lo atrapo... igual los otros elementos, aun cuando son movimientos muy básicos y con una comprensión casi nula, le ayudo a salir de su aprieto.

La maldición término desgastándose permitiendo una fuga de control... tampoco es bueno molestar a los avatares y darles herramientas para brotar, como fueron las células de Hashirama.

Y al parecer Lin ya no caera completamente en coma despues de un estado avatar, bueno si estará vulnerable pero con la capacidad de despertar.

Las primeras muertes de Lin ¿Orochimaru y Kabuto sobrevivieron?

Bueno, este fic se esta saliendo de control ¬¬ ¿Por qué me complique la vida?

Perdonen los errores, lo tuve que escribir en el trabajo y con hambre.

Neah20 fuera.