Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
29: El Último Deseo.
Naruto abrió sus ojos, se removió un poco en su cama, y sintió como era abrazado por cuatro brazos, siendo apresado en su cama, miró a sus chicas y se permitió sonreír. Suspiró, su instinto le dijo que debía salir de la cama, así que empleó el Kamui, para atravesar la cama, arrastrarse desde debajo de la misma, empleó uno de los cientos de sellos en la habitación y extrajo del armario, su implemento Jōnnin, fue al baño, usó Katon para calentar el agua, se bañó, se vistió, preparó algo de Ramen y salió de la casa, dejando una nota.
Ante la casa, se encontró con Jiraiya, sabía que su maestro estaría allí.
―Naruto ―dijo Jiraiya ―Venía a buscarte, porque pienso ir detrás del Pein original, quería saber si deseas venir conmigo.
―Eso puedes tenerlo por seguro ―dijo el rubio decidido ―Somos dos maestros de sellos, ambos controlamos Jutsus a larga y a corta distancia... ―se cruzó de brazos y lo pensó un poco ―No voy a despertar a las chicas, quiero que la ilusión de estar casadas les dure al menos un poco más: pero necesitamos de un Iryōnnin.
―Sí ―afirmó Jiraiya ―Ven vamos a pedirle a Tsunade, que nos preste a Shizune, para esta misión. Te advierto desde ya: El Rin'negan le otorgó a Nagato el control sobre los cinco elementos y, cada una de las técnicas de los Pein, los tiene el original ―Naruto asintió, sabía a qué se enfrentaba.
―Ni Nagato, ni Konan, ni tampoco el enmascarado están en el libro Bingo ―dijo Jiraiya ―Carezco de información sobre el enmascarado, pero sí sé qué Konan es una usuaria de... Origami no Jutsu ―Naruto se detuvo un momento.
― ¿Es en serio? ―preguntó él, sorprendido por los logros de los hermanos de enseñanza, de su padre.
―Lo es ―dijo Jiraiya, ambos siguieron caminando, hasta la torre del Hokage, ascendieron por las escaleras, pasaron por varias oficinas y habitaciones, hasta la oficina de puerta doble de Tsunade, en la cual tocaron.
―Adelante ―dijo una voz desde el interior, ambos entraron ― ¡Naruto, Jiraiya!, ¿a qué debo esta visita?
―Tsunade-Hime, iremos tras Nagato: El Pein original. Necesitaremos de algún Iryōnnin de alto calibre ―dijo Jiraiya.
La rubia los miró fijamente, no diría nada, pero se preocupaba al menos un poco por ellos, especialmente por la situación actual del país― ¿Saben cómo rastrearlo?
―Los Pein, eran cadáveres ―dijo Naruto ―Los cadáveres usaban unos objetos negros, para traspasar Chakra. Si no estoy mal: estamos hablando de receptores de Chakra, y estos receptores, posiblemente aun tengan Chakra residual, habiendo sido guardados en cajas selladas, ¿no es así?
―Sí ―afirmó Tsunade, sacando una hoja de papel y escribiendo algo ―Tengan cuidado, no sabemos cuántos Akatsuki's queden aún.
―Solo uno ―dijo Naruto seguro ―Ese maldito enmascarado, que asesinó a Otosan y Okasan ―los ojos de Tsunade se abrieron en Shock, asintió y ambos desaparecieron en un Shunshin.
―Naruto ―dijo Jiraiya, entrando en su modo Sen'nin, luego de haber salido de Hi no Kuni e ir de camino hacía Ame no Kuni, Naruto generó una capa de Chakra de algo de Chakra e Yoki dejado por Ritsuko, así como un semi-Modo Sen'nin, gracias a Minato y Kushina ―Estamos muy cerca ―señaló algo, el rostro de Naruto, denotó extrañeza.
―Eso es...
―Un árbol de papel. Una creación de Konan, su compañera de equipo ―dijo Jiraiya.
―Del Pein original ―adivinó Naruto.
―Exacto ―dijo Jiraiya ―Su nombre es... Uzumaki Nagato. ―los ojos de Naruto se abrieron, sorprendido. Se acercaron, literalmente, hicieron a un lado un par de hojas e ingresaron, encontrándose a Konan, junto a un hombre de cabello rojo, el cual cubría uno de sus ojos, el otro ojo presentaba el Rin'negan, estaba demacrado y dentro de una rara maquina negra. ―La máquina, mantiene con vida a Nagato.
―Sensei ―dijo Nagato suavemente ―Su sueño, ha sido opacado por la realidad. Estamos en guerra, la guerra trae al odio, solo con un arma de enorme poder destructivo, podríamos traer la paz, gracias al miedo.
―No Nagato ―dijo Naruto, con su Mangekyō activado ―El miedo, solo trae odio. De ninguna parte del miedo, puedo nacer la paz.
―...
― ¿Cuál es tu historia? ―preguntó Naruto ―Yo estoy dispuesto, a contarte mi historia. ―Konan y Nagato tuvieron la misma idea: Naruto y Jiraiya, no deseaban luchar.
―Hubo dos experiencias que me convirtieron en lo que soy: La muerte de mis padres, a manos de Shinobis de Konoha y luego, la muerte de uno de mis amigos. El Pein de cabello corto y erizado, aquel que controlaba la gravedad ―Naruto asintió ―Cuando conocimos a Jiraiya-Sensei, eran tiempos de guerra, él nos entrenó y nos permitió que siguiéramos hacía adelante, con nuestro deseo de acabar la guerra en Amegakure, formamos un grupo, la Akatsuki original, pero todos fallecieron, comenzando con el suicidio de Yahiko, luego los demás, durante un combate muy largo contra los hombres de Hanzō la Salamandra. Deseábamos crear una paz en Amegakure, y fuimos atacados por Hanzō y un tal Danzō... menos Konan y yo, nuestro sueño fue casi imposible y llegó él. Madara, él nos hizo aliarnos con Nukennin's de gran poder y me enseñó a invocar el Gedō Mazo, entonces inició la captura de los Bijū's. Íbamos a resucitar a una criatura ancestral llamada Jūbi y a fundar una paz, mediante el miedo.
―Mi historia... mis padres murieron, cuando ese supuesto Madara enmascarado, liberó a Kyūbi y mi padre me convirtió en su Jinchūriki. Shimura Danzō, uno de los consejeros del Hokage, convenció a casi toda la aldea de que yo, era el Kyūbi reencarnado. Pero mis padres, fueron bastante previsores y usaron un segundo sello, cuando sellaron a Kyūbi, también sellaron su Chakra, parte de sus almas y espíritus y su conocimiento, crecí con ellos, me educaron, me entrenaron, me enseñaron que no debía de odiar la aldea... me dieron la oportunidad de irme ―Nagato asintió suavemente ―Me entrené, me fortalecí, nunca me rendí, inspiré a otros, conocí el cariño, conocí la verdad del mundo Shinobi y, aun así, decidí defender Konoha. Sé que no puedo cambiar el cómo ven las gentes el camino del Shinobi, pero sé que puedo enseñarles, que no siempre es necesario mancharse las manos, para llegar a una paz. No es necesario vivir con miedo. Si haces esto, Nagato, tarde o temprano, el pueblo se acabará rebelando, pues no tendrán nada que perder. Ustedes, Akatsuki, la Akatsuki que se creó tras la muerte de Yahiko... voy a acabarla, voy a deshacerla. Solo quedará el enmascarado, voy a encontrarlo y con su muerte, la paz llegará, no tendremos motivos para luchar, una aldea contra la otra. Pues no tendremos un enemigo que nos haga dividirnos, con la caída de Akatsuki, se llegará a un punto muerto ―Naruto le dedicó una sonrisa y mostró su Mangekyō ―Es extraño... ―su Mangekyō se volvió morado ―Este Dōjutsu, es muy curioso, ¿sabes?, estoy viendo lo que estás haciendo, con tu Chakra. Estás ejecutando a las restantes aldeas, gracias a tu Tendō, tu... Shinra Tensei ―los ojos de Nagato se abrieron, por la sorpresa ―Así, conseguirás, que ningún país se enfrente a otro, al creerlo culpable, ¿Qué harás ahora, Nagato?
―La paz... la paz no puedo conseguirse, por el odio o por el miedo ―dijo Nagato, mientras formaba el sello de la serpiente― ¿Crees que esto ayudará?
―Mándalos a todos, detrás del enmascarado ―dijo Naruto.
― ¡Gedō Rinne Tensei no Jutsu! (Jutsu Vida Celestial del Samsāra) ―exclamó Nagato ―Esto, resucitará a todos los que acabo de asesinar, tanto en Konoha, como en las otras aldeas y.… los Gokages, irán detrás de Madara, olvidarán a Konan.
―Nagato... ―dijeron Jiraiya y Konan, dando un paso al frente.
―Gracias, Sensei ―dijo Nagato, mientras sus ojos se cerraban y fallecía, entre Jiraiya y Konan, lo extrajeron de la máquina y gracias a un zorro de Naruto, trajeron a Tendō, el cuerpo de Yahiko, Naruto selló los ojos de Nagato e Yahiko, luego usó el Raiton: Kage Bushin, para sellar los demás Peins, para impedir que alguien pudiera robar el Rin'negan.
Konan, le entregó a Naruto un ramo de flores de papel, agradeciéndole por ayudar a que su amigo y ella volvieran al buen camino y, por mantener de alguna forma, vivo el deseo de Yahiko, mientras que ella desaparecía en fragmentos de papel, junto a los cadáveres y ellos hacían explotar la base.
Con esa misión completada, ambos Shinobis de Konoha, volvieron a su aldea natal.
