Capítulo 24
Acontecimientos
Tres días pasaron, los fallos de la central ahora parecían ser más organizados y presentan patrones más predecibles, aunque de igual forma demasiado complejos para cualquier otra persona que no fuera Seto.
Él se la paso esos tres días en la mansión prácticamente encerrado en su laboratorio, durmiendo sólo durante 15 minutos en el transcurso de cada 6 horas, aunque atendía también cosas de su compañía pero llego a un momento de frustración donde su investigación no avanzaba, ¿Cómo se podía medir la eficacia de un experimento sin ponerlo a prueba?, otra incógnita.
La frustración fue tanta que prefirió alejarse un poco de su investigación y decidió atender otras cosas importantes de la compañía, como la reunión que se realizaría ese mismo día con una muy importante compañía de Europa que abriría los cimientos para futuros proyectos, sin duda… algo demasiado beneficio para la corporación que no podía desaprovechar y algo que ciertamente podría distraerlo un poco, estaba estancado.
Seto se fue junto con su hermano a la corporación, dejando a Kisara sola en la mansión; ella había aceptado quedarse todos esos días, claro que por la petición de Mokuba, ya que Seto no le había dicho nada, aunque Mokuba le dijo que era demasiado orgulloso como para pedírselo pero que seguramente también estaba feliz que estuviera ahí.
Kisara aprovecho ese momento libre para visitar a sus amigos en la plaza.
-¡¿QUÉ?, Vives con Kaiba!- grito la pandilla al unísono.
-no de la forma que creen…- ironizó Kisara, ya se imaginaba lo que estaban pensando.
-solo soy invitada… y de Mokuba, no de Seto, él necesitaba un poco de ayuda con su hermano-
-¿entonces eres la niñera de Kaiba?- se burló Joey.
-él no está bien y no pretendo dejarlo solo… esto no ha terminado todavía- Kisara respondió con demasiada seriedad como para que Joey continuará con sus bromas.
Ella contó los acontecimientos que habían pasado con lujo de detalles, quería que también sus amigos le apoyaran en su decisión o le brindarán alguna sugerencia que podría ayudarle. Todos se quedaron en silencio, tratando de pensar en una solución, pero nada se les ocurría.
-bueno ya mañana toca ir a la escuela, deberíamos reunirnos después de clases, ¿No creen?- sugirió Tristán pues ya estaba por irse.
-¿las clases?, ¡Hay lo había olvidado!- grito Kisara.
-¿En qué preparatoria te inscribiste Kisara?- pregunto Yugi.
-Instituto Domino- respondió Kisara.
-pues todos vamos al mismo instituto, así que no hay problema, podremos reunirnos mañana a pensar con más calma, además no creo que el tonto ricachón le moleste que le robemos a su novia un rato- Joey se levantó de su asiento.
-no es mi novio- reclamo Kisara en voz baja.
Al final todos se marcharon y Kisara decidió ir a la corporación, ya era un poco tarde y según Roland, Seto siempre se quedaba hasta media noche o más y no iba a estar en la mansión sola.
Cuando llegó a la oficina y entro después de tocar, noto que Seto estaba alterado y hablaba con Mokuba acerca de la reunión que se llevó a cabo y que al parecer acababa de terminar.
-¡y creen que pueden decidir las clausulas de un contrato que obviamente beneficia a ambas partes pero se atreven a exigir cosas tan ridículas como esas!... ¡Esos malditos ancianos creen que no soy capaz de manejar mi propia empresa!- Seto estaba furioso.
-¿que pasa?- pregunto Kisara.
-Seto se reunió con el CEO de una corporación importante de Europa para poder expandir la Corporación Kaiba y entrar al mercado europeo, todo iba bien hasta… las clausulas del contrato…- le comento Mokuba.
-¿Qué exige el CEO europeo?- pregunto intrigada Kisara.
-exige que Seto debe regresar al instituto sin falta alguna y obtener notas impecables, además que debe tener un tutor impuestos por ellos para verificar que Seto cumpla con lo acordado-
Kisara no pudo aguantar la risa.
-¿que es tan gracioso?- pregunto indignado Seto.
-y por eso tanto alboroto… lo siento, pero no le veo tanto problema, solo asiste y ya…-
-¿acaso debo explicarte?…- Él no podía evitar contestar con cierta agresividad, estaba demasiado enojado.
-cierto, deberás dividir tu tiempo entre la empresa y la escuela, pero la empresa técnicamente puede mantenerse sola en estos momentos y si vez los beneficios que vendrán con esto… porque supongo son muchos, entonces esperar a que los nuevos proyectos se retrasen un poco… es bastante aceptable, ¿No crees?
Por lo otro, haz trabajado duro y por el momento parece estar bajo control…, creó que podrás acudir a lugares más concurridos, pero no debemos bajar la guardia, sin embargo yo confío en puedas tomar las decisiones más adecuadas…- Kisara colocó una gran sonrisa ignorando el tono agresivo de Seto.
Seto sólo desvió la mirada hacia otro lado, aún seguía enfadado y no quería desquitarse ni con su hermano o con Kisara.
-pues Kisara en ese punto tiene razón- hablo Mokuba esta vez.
-creo que los pro son más beneficiosos que los contra-
-¿y tú Mokuba, no te exigen ir también?- intervino Kisara.
-bueno yo en realidad no he dejado la escuela por completo- explicó Mokuba.
-yo por lo general pierdo solo algunas clases, mi hermano sólo va para los exámenes, algunos maestros se enfadaron mucho, pero simplemente lo aceptaron… nunca realizamos trabajos de grupo y esas cosas extras que hay que realizar para aprobar y nuestras calificaciones son bastante promedió, aunque debo admitir que desde que empezamos a ir a la escuela y ya no tomábamos clases en casa, era más divertido… bueno escaparse y manipular a los profesores era de lo más fácil, aunque eso se acabó cuando mi hermano tomo la empresa, cambiar la estructura y todo eso llevo bastante trabajo y pues si, en realidad si descuidamos bastante la escuela, aunque podríamos hacer un examen de suficiencia escolar, las leyes de nuestro país no lo permiten; se permiten para ciertas clases, pero no para obtención del título y para cambiar toda una constitución es algo bastante difícil; aunque en otros países si es aceptado, pero tendríamos que dejar la empresa por algunos meses y pues para Seto eso no es aceptable-
"Los maestros aceptaron o les pagaron, aunque lo más probable es que los amenazaron" pensó Kisara, puso bastante atención a la historia.
-¿Se escapaban de la escuela?- preguntó intrigada.
Mokuba río.
-si, nos íbamos al centro de video juegos…, Seto dejo record perfectos e insuperables en cada uno, hasta el día de hoy, ninguno ha sido superado-
-¿Se escapaban para ir a jugar video juego?- Kisara no pensó que se escaparan por cosas tan banales, era difícil de creer ver a Seto en un puesto de vídeo juegos de esos del centro, como cualquier chiquillo pero recordó el trato que le daba su padrastro y quizás Seto solo buscaba liberarse por un momento de la situación.
Ella volteó hacia Seto, él ya se encontraba en su escritorio con su computador, ignorando también la conversación de ellos.
-¿él era muy diferente antes… cierto?- pregunto Kisara.
-si- Mokuba suspiró.
-después de lo de Gozaburo, él…-agachó la mirada.
-yo no sé bien lo que Gozaburo le hacía a mi hermano, nunca pude hacer algo para ayudarlo… pero si regresa algún día, se las verá con migo-
Kisara río tiernamente, ese afán de Mokuba por proteger a su hermano mayor la enternecía.
-claro, no debemos permitir que nadie más le haga daño a Seto- comento ella sorprendiendo a Mokuba.
-claro, entre los dos podremos protegerlo-
Las horas pasaron y ya había llegado la media noche, Kisara aun seguía despierta aunque cabeceaba de vez en cuando, en cambio Mokuba ya dormía en el sofá.
Cuando ella vio que Seto se puso en pie, ella también lo hizo.
-¿ya terminaste?- preguntó.
-no del todo, pero puedo terminarlo en la mansión, Mokuba necesita descansar, mañana comienza la escuela y debe prepararse- comento él mientras tomaba a su hermano en brazos.
-bueno, sobre eso… yo también comienzo la escuela mañana- ella no se lo había mencionado antes, pues parecía demasiado molesto.
-¿Y tú, Que decidiste?-
-acaso hay remedio… definitivamente no puedo rechazar el hacer un contrato con esa empresa, posiblemente me tardaría un año o más si quiero hacer negocios con otra empresa de tal prestigio en Europa y siendo está la más importante, no creo que me permitan hacerlo, seguramente manipularan a los demás- Seto resoplo.
-¿entonces asistirán a clases todos los días?-
-hasta que encuentre como librarme, esos ancianos decrépitos son muy conservadores y estúpidos, creen que haré todo al pie de la letra, estoy seguro que hasta podría apoderarme de su empresa fácilmente y deshacerme de esas estúpidas cláusulas en menos de un mes… que se preparen una vez firmado el contrato, nadie se mete con Seto Kaiba-
Kisara lo observó de reojo.
-¿piensas hacer negocios sucios?, No creo que sea necesario dejarlos en la calle…-
-se han metido con la persona equivocada y estúpidamente creen que me tienen contra la espada y la pared-
-¿Sólo por querer que vayas al instituto?, No te parece que estás exagerando…, como yo lo veo, si son muy conservadores y mayores, tienden a tener un complejo de padres protectores y quizás vieron en ti a un "niño perdido" que se salta las clases y necesita un poco de mano dura…-
Seto elevó una ceja.
(¿Cómo que niño perdido?)
-en verdad no lo entiendes, cierto…-
Kisara lo observó sorprendida.
-ellos utilizan esto como método de coerción, intentan imponerse por el simple hecho de ser mayores afanándose de la "experiencia" que según ellos conlleva la edad, creen que alguien como yo no debería manejar una corporación e intentan imponerse ante mí, ¿Siendo el CEO de la corporación Kaiba, qué crees que esto refleja?...-
Kisara no supo que contestar.
-Desprestigio para mi compañía obviamente, dando razón que no soy el CEO adecuado para la corporación Kaiba, eso daría a entender que mi corporación es una presa fácil y manipulable... Nadie querrá hacer negocios con una compañía tan fluctuante. Pero son tan idiotas que sus métodos son tan obvios… necesitan mantenerme vigilado con un "tutor", porque no están seguros cuáles son los movimientos que haré y esa es mi mayor ventaja-
-bueno si lo pones de esa manera…- Kisara no sabía nada de temas de negocios así que no podía dar una opinión clara, por lo que decidió callar y no comentar más del asunto.
Llegaron a la mansión y Mokuba fue dejado en su habitación; sin embargo, después Seto se dirigió a su laboratorio y Kisara decidió acompañarlo.
-no es necesario que estés aquí, ve a descansar…- le sugirió Seto.
-no te preocupes estoy bien… me iré a descansar cuando lo sienta realmente necesario-
-al final, terminaré cargándote a la cama al igual que a mí hermano; pero tú eres mucho más pesada que él…- renegó Seto ante su negación.
La cara de Kisara se tornó completamente roja de la vergüenza; era verdad, los tres días anteriores había despertado en su habitación, obviamente supuso que Seto la había llevado, pero no pensó que le molestará tanto como para mencionarlo, ¡estúpida!, a quien no le molestaría estar cargando a una completa extraña entrometida que estaba en tu casa sin la invitación adecuada.
-¡te prometo que esta vez no tendrás que hacerlo!…- dijo ella tan apenada que no pudo ocultar su vergüenza.
-me disculpó por todos los inconvenientes que te hago pasar, se que estoy aquí sin tu permiso… yo…- ella realmente estaba demasiado apenada y no sabía cómo disculparse.
La risa de Seto la interrumpió, él no pudo contener su risa ante los intentos de disculpa de Kisara y ella lo observó admirada por ello, ¿era una risa sarcástica o de burla?, con él nunca se sabía.
-no te rías de mí- renegó ante la risa de Seto.
-se que soy muy pesada y…-
-no te estoy pidiendo disculpas y no me molesta que estés aquí, eres nuestra invitada…, además ya era hora que salieras de esa pocilga…-
Kisara agachó la mirada y él la observó ¿Se había molestado tanto por el comentario?
-¿Pasa algo?- pregunto él.
Kisara tardo en contestar.
-me haz dicho que soy demasiado pesada…- comento con un desánimo completó.
-dije que eras más pesada que mi hermano- corrigió él.
-¿Crees que estoy pasada de peso?- pregunto ella ignorándolo.
Seto no contestó, ¿en realidad fue eso lo que le molestó?. Ciertamente las mujeres eran todo un dilema ante los estándares de belleza.
Ante su silenció, Kisara de nuevo bajo la mirada.
-si piensas eso…- suspiró desanimada.
Ella quería verse perfecta para él, pero que él pensará eso de ella la desanimaba un poco.
Él seguro se la pasaba rodeado de mujeres hermosas; como todas esas chicas de la reunión con sus delicadas figuras y cumpliendo todos los estándares de belleza; seguro estaba acostumbrado a la perfecta belleza femenina y ahí estaba ella siendo el perfecto patito feo, ilusionándose con un sueño inalcanzable, viendo señales donde posiblemente sólo era amabilidad, aunque él no era amable con alguna otra persona además de con su hermano, quizás ese era un punto a su favor, al menos sería la perfecta mascota.
-eres perfecta y hermosa tal y como eres…- comentó él de improviso, seguramente eso era algo que ella quería escuchar, no se le daba bien eso dar cumplidos; aunque no era ninguna mentira siempre pensó que ella era muy hermosa y porque no decirlo… él siempre era muy directo en decir las cosas, pero… en esta situación, pensándolo bien… eso era una desventaja.
Kisara abrió los ojos como platos y sus mejillas se tornaron rojas de inmediato, su corazón palpitaba tan rápido por la alegría que le ocasiono escuchar esas palabras salir de la boca de Seto; quería salir corriendo y gritar a los cuatro vientos lo que acababa de escuchar.
¡ha! Seto, como puedes ser tan perfecto.
En esos momentos, su ilusorio deseo de pasar el resto de su vida junto a él, tener gatos, perros e hijos y todo lo que conlleva una familia, era mas alcanzable.
Ella quería estrechar sus labios contra los suyos, sentir su calor, su respiración, sentir sus brazos contra su cintura, hacer muchas locuras con él, presa de todo ese conjunto hormonal de la adolescencia. Pero claro eso era mucho pedir, él era demasiado reservado en esos temas y debía darle su tiempo y espacio.
Cuándo él se posó frente a ella y la observó seriamente, ella solo espero a que dijera algo. Su corazón palpitaba tan fuerte, de nuevo estaba ilusionada por lo que posiblemente iba a pasar o solo estaba dejando volar su imaginación. Kisara no podía creerse que estuviera en aquella situación, con la persona que tanto amaba y a punto de besarla. Él; en esos momentos, parecía más alto y perfecto de lo normal.
Ella se sonrojo cuando él contorneo su rostro con sus manos, ese contacto…. para ambos, fue tan sorpresivo.
Él nunca ha sido tan impulsivo… bueno en ciertas cosas sí; pero en esto... definitivamente debería haber algún tipo de manual muy detallado.
Seto no cambio esa expresión seria que tenia mientras apretaba las mejillas de Kisara y Kisara no pudo evitar reír de cierto modo desilusionada al pensar que nada ocurriría.
Pero de pronto, él la halo de los hombros, descendió y apretó sus labios contra los suyos. Seto no pudo resistirse a ese impulso incontrolable que en ese preciso momento se hizo presenté.
Kisara jadeó, perpleja, pero cerró los ojos y se dejó llevar por él; sintió que algo estallaba en su pecho y que un extraño hormigueo recorría todo su cuerpo, una inexplicable debilidad en las piernas se hizo presente pero por suerte él la sostuvo. Para él no era nada distinto, era una sensación extraña y nueva pero sencillamente solo se dejó llenar de ella, esos delicados y suaves labios lo atraparon por completo.
Los labios de él acariciaron los de ella, con ternura; el contacto fue suave al principio, pero luego, como si él necesitara más, se aferró a ella, tomándola de la cintura y con mas ansiedad.
Aquel beso era muy torpe, desacompasado, inocente. Ninguno de los dos sabía hacerlo bien y aún así fue lo más maravilloso que alguna vez habían sentido. Pero termino de pronto, Seto la había apartado cuando sintió que se le iba el autocontrol de las manos.
Kisara lo observó confundida, ¿Que había pasado?, ¿Ella había hecho algo que a él no le había gustado?, Unas pequeñas lagrimitas se asomaron en lo ojos de ella al suponer que algún acto suyo era la causa de tan abrupto final.
Y sí, ella era la causa, era tan perfecta, su boca era vino embriagante y su piel era fuego donde placenteramente quería quemarse, era el perfecto pecado hecho carné y si continuaba no sabía a donde iba ir a parar; el temor al desenfreno y a perder el control fue lo que lo hizo detenerse; se arrepintió, ¡claro que se arrepintió!, se sintió como un completo idiota al ser su primer besó y temer continuar.
Él la observó al fin, ella parecía confundida ante su actuar y estaba a punto de llorar; claro, él lo había arruinado todo.
No dijo nada, lo único que hizo fue abrazarla y acurrucarla en su pecho. Definitivamente era un completo idiota.
-lo lamento- murmuró, para luego alejarla un poco de él, colocar su mano sobre su rostro y limpiar esa lagrimita que estaban a punto de caer; la beso por segunda vez y esta vez el besó fue corto y tierno, sin perder ese dulce sabor y esa sensación, luego besó su frente en su afán de consolarla.
Las horas pasaron y él se había quedado en su laboratorio, Kisara también estaba ahí… dormida y acurrucada en un sillón, cubierta por el saco de Seto. Aparentemente ella siempre hará lo que quisiera.
Cuando Kisara abrió los ojos, estaba algo desorientada pero notó que se encontraba en su habitación, de nuevo se había quedado dormida como piedra y Seto la había llevado ahí. Sentía una rabia interior, él había ganado la apuesta.
Eran las 6 AM, hora del desayuno y todos ya se encontraban en la mesa. Seto observaba de reojo a Kisara, siempre pensó que el uniforme era algo ridículo pero a ella se le veía muy bien.
-primer día de clases, que aburrido - menciono Mokuba.
-a mi me parece de lo más emocionante- comento felizmente Kisara.
Mokuba la nota más feliz que de costumbre, volteó hacia su hermano que cubría su cara con el periódico de la mañana, leía la sección de negocios como siempre. Algo había pasado con esos dos, estaba seguro.
De pronto, Seto colocó una pequeña cajita negra en la mesa y la deslizó hacia Kisara.
-esto es tuyo- comentó.
Kisara toma la caja y la abrió, era un hermoso colgante en forma de Dragón blanco, parecía de… ¡Diamante!.
-¡es hermoso!- estaba asombrada.
-Pero… no, no puedo aceptarlo…- no quería parecer una oportunista, a ella le interesaba Seto, no su dinero.
Seto la observó entre confundido e indignado, como se atrevía a rechazar el obsequio, ¿Es que acaso no le gustaba?, Muchas chicas seguro se lo hubieran aceptado sin tanto rodeó, ¡Demonios! Qué tan difícil puede ser esto de dar obsequios y de decir unas cuantas palabras… pero ella tenía que ser una tonta y arruinarlo todo.
El resopló molesto, no dijo nada y continúo leyendo el periódico, notablemente enfadado. Kisara lo observó, quizás había sido mala idea rechazar el regaló, después de todo parecía un obsequio exclusivo para ella, así que trato de arreglar un poco las cosas.
-no es que no me guste, está muy hermoso, solo que…-
-si no piensas quedártelo, entonces arrójalo a la basura- interrumpió él.
-¡no voy a tirarlo a la basura!- Kisara lo observó molesta, ¿Ahora estaba haciendo un berrinche, solo porque no acepto el obsequio?, Además el tiene la culpa por darle algo tan llamativo.
-Devuélvelo- Exigió él.
Seto estiró su mano hacia ella exigiendo su obsequio de regreso pero ella se aferró y protegió al pequeño dragón, si se lo entregaba seguro que terminaría en el basurero.
Ambos tenían una lucha de miradas hasta que Mokuba decidió interceder.
-Kisara acéptalo… -intervino Mokuba, entendiendo un poco la situación y las intenciones frustradas de su hermano.
-no tiene nada de malo aceptar regalos de alguien, viniendo de mi hermano debes acostumbrarte a los regalos extravagantes-
Kisara finalmente decidió quedarse con el regalo y se negó a devolverlo por más que Seto le insistió que se le entregará; ella no permitiría que algo tan hermoso terminará en el basurero.
Llegaron finalmente a su respectivo instituto después de pasar dejando a Mokuba en el suyo.
-Roland espero recibir comunicaciones constantes de cualquier acontecimiento anormal de la central y que se me comunique de cualquier problema de la empresa, espero que estés muy al pendiente de la corporación… pues no perdonaré ningún error- comento Seto al bajarse de la limosina.
-como usted ordene Señor Kaiba- el auto arrancó.
Tanto Kisara y Seto se quedaron parados frente al instituto y en el gran portón corredizo.
-odio este lugar…- Seto estaba realmente fastidiado.
-vamos no puede ser tan malo- Kisara tenía muy altas expectativas.
-es un lugar donde se reúne una gran cantidad de mediocres para que otros mediocres les enseñen hacer mediocres-
Seto comenzó a caminar y Kisara lo siguió, no pudo evitar reír ante la explicación de Seto, aunque seguro que para un genio como él, asistir a un instituto tan corriente como ese era de lo más frustrante; aunque el instituto Domino era uno de los más prestigiosos.
Kisara notó que todo el mundo los observaba al pasar, sorprendidos quizás de ver a Seto de vuelta en el instituto, aunque una que otra chica fanática le dedicaba cierta mirada asesina a ella.
Llegaron a su salón, eran los primeros en llegar, estaba vacío y Seto se dirigió a su respectivo asiento, el último de la última fila y que estaba cerca de la ventana.
Kisara busco un asiento pero no pudo decidir cual tomar, seguro todos ya estaban ocupados.
-siéntate a mi lado…- le comento él al verla indecisa.
-ese siempre está vacío-
-¿estas seguro?-
-¿Crees que soportaría que alguno de ellos se sentara a mi lado?-
Kisara no encontró fallas en su lógica. ¿En verdad era tan antisocial?.
Uno a uno los estudiantes fueron llegando y Kisara comenzó a conocer algunas caras de sus nuevos compañeros y para su suerte la pandilla también era parte de esa sección.
-¡hey Kisara!- dijo Joey al notarla.
Ella se dirigió hasta ellos, sus asientos estaban en la parte frontal.
-vaya que es una coincidencia tremenda que estemos todos en la misma sección- comento Yugi.
-me alegra mucho… no sabes lo difícil que es estar con Joey y Tristán en un grupo de trabajo, al final siempre a Yugi y a mí nos toca hacer todo- hablo Tea esta vez.
-¡hey eso no es cierto!- renegó Tristán.
-al menos nosotros apoyamos con los bocadillos-
-¿Ya tienes un asiento, Kisara? Puedes sentarte a mi lado…- le sugirió Joey.
-pero ese asiento ya está ocupado- afirmó Tristán.
-ha… pues el de Kaiba siempre está vacío, nuestro estorboso compañero puede sentarse ahí- fue hasta en ese momento que la pandilla notó que también Seto había llegado al instituto.
-¡¿Qué?!, ¿Kaiba también está aquí?- grito Joey ante la sorpresa y se dirigió inmediatamente hacia él.
-¿pero qué demonios estás haciendo aquí, Kaiba?-
-debería ser un delito que alguien como tú siquiera mencioné mi apellido- respondió Seto mientras seguía leyendo el libro que había traído al instituto, al menos para distraerse un rato.
-pensé que ya tenías todos los maestros pagados-
-compraría el instituto si fuera necesario, pero no me interesa gastar mi dinero en idiotas-
Joey gruñó ante la respuesta de Seto.
-deberías regresar a la cueva de billetes de donde saliste- renegó Joey, pero Seto ya no le contesto.
Entonces Joey volteo hacia sus amigos y se le ocurrió algo para seguir molestando a Seto y así descubrir cuál era la razón de su presencia.
-oh, ya entiendo- comento un burlón Joey.
-estas aquí por Kisara, temes que algún chico muy bien parecido y amable, te robe a tu novia… ¿verdad?-
-mis razones no te incumben Wheeler, sin embargo creo que Kisara es lo suficientemente inteligente como para no fijarse en cualquier vagabundo del instituto-
Joey de nuevo gruñó, Seto siempre lo hacía enfadar con sus comentarios.
El maestro de filosofía llegó, hizo la presentación de Kisara y comenzó con su clase. Era de las muchas clases que Seto detestaba, así que la ignoro leyendo su libro. Kisara lo observó de reojo, ahora entendía porque elegía ese asiento.
Las horas y clases pasaron, hasta que una alarma sonó llamando la atención de todos, era la alarma de la central del disco de duelo de Seto, de inmediato se coloco la orejera y muñequera, las ventanas holográficas se extendieron y Roland apareció en una de ellas.
-Señor Kaiba…- comentó Roland antes de ser interrumpido por Seto.
-lo sé, verifica las ondas de sincronización y mantén vigilado el flujo de las líneas temporales… yo haré el resto-
Seto de inmediato se puso a trabajar en la formación de nuevas ondas de flujo que contrarrestaran a la falla y no se tardó más de un minuto para que se diera luz verde y las ventanas holográficas se cerraran. Pero para su sorpresa un golpe en su escritorio lo hizo entrar en razón de donde estaba.
-muchacho será mejor que entregues tu juguete, ya debes saber que estas cosas no están permitidas en las horas de clase-
Era un hombre regordete, vestido con un traje gastado que daba indicios de su pobre economía, su calzado no era mejor y su tez vieja y gastada solo le indicaba que era un anciano decrépito sin ningún tipo de logro en su vida, eso ante los ojos de Seto.
Una pequeña ventana holográfica se abrió frente a Seto pasando el historial del hombre sin ocultar algún mínimo detalle.
-ya veo, lleva poco tiempo trabajando en este instituto- la ventana holográfica se cerró.
-creo que a la dirección y al consejo de familia no le daría gusto escuchar de sus antecedentes y además sería muy bochornoso para usted que su historial sea expuesto con tanta facilidad, ya que ha cambiado de nombre e identidad…-
-¿me estás amenazando?- pregunto aquel profesor demasiado sorprendido ante la actitud de su alumno y de escuchar como sabía de sus secretos.
-no, claro que no es una amenaza… es una advertencia, le aconsejo qué simplemente lo ignore, no pretendo causar otro inconveniente e interrumpir su muy intelectual cátedra-
Kisara lo sabía, eso es el método que Seto utilizaba para mantener silenciado a sus profesores.
La hora del almuerzo llegó y todo mundo se preparaba para salir del salón.
-¡Kisara apresúrate llegaremos tarde y nos robaran nuestro lugar!- le grito Joey.
Pero Kisara observó a Seto, noto que él también se preparaba para salir y cuando se levantó ella también lo hizo, lo siguió hasta la salida, pero a diferencia de sus amigos, él se fue en camino contrario, quedó indecisa en medio del camino, pero decidió seguir a Seto y disculparse con sus amigos.
-lo siento, los veré luego- les dijo antes de marcharse tras Seto.
-no es necesario que me sigas todo el día, ve con tus amigos si lo deseas- le comento Seto al notar que fue tras de él.
-¿a donde vas?- preguntó Kisara ignorando su sugerencia.
-a la biblioteca… siempre está vacía y puedo trabajar en paz ahí- comentó él.
Pero al llegar, la puerta de la biblioteca estaba cerrada con un letrero que decía "en reparación y organización, muy pronto estará abierta". Este día era de lo peor, la verdad que la vida de estudiante no era para él. Ni siquiera había terminado el primer día y ya estaba arto, se estaba conteniendo para no salir corriendo de ahí.
Siguió su camino, se dirigía al segundo lugar más solitario de la escuela. El área de música.
Al entrar Kisara quedó sorprendida, era un área bastante extensa pero lo que llamó su atención fue el hermoso piano vertical en medio del gran salón, se dirigió directamente hacia el y abrió la tapa de las teclas, estaba fascinada cosa que Seto notó.
-siempre quise aprender a tocar un piano como este- le comento Kisara.
-¿y porque no lo hiciste?- pregunto Seto.
-las clases eran demasiado costosas y no era correcto decirle a mi padre que las pagará, cuando él murió y llegue al orfanato es más que obvio que ya no pude hacerlo-
Ella se sentó en el banquillo del piano y tocó una tecla luego otra, no sabía ni que teclas tocaba pero el simple hecho de hacerlo se sentía tan bien.
Cuando Seto se sentó a su lado y coloco una mano sobre las teclas haciendo una escala armoniosa, ella lo observó totalmente sorprendida.
-¿Sabes tocar?- pregunto Kisara.
-hace mucho que no lo hago- comento él.
-¿tu padrastro pago las clases?-
Seto resopló; no le gustaba hablar de su padrastro.
-a Gozaburo le gustaba que su mascota supiera hacer de todo con total perfección…-
-pero nunca he visto un piano en la mansión-
-él lo destruyó, un día simplemente llegó y lo destruyó por completo-
Kisara escucho la historia, no podía siquiera imaginarse lo que un pequeño niño tuvo que haber soportado con tan miserable hombre; aunque tenía una idea después de haber visto algunos recuerdos de Seto, algo que hasta ahora no se atrevía a mencionarle.
-pero que hombre tan malvado-
-no tienes idea-
Seto comenzó a tocar y Kisara estaba encantada, observar aquellas talentosas manos deslizarse por todas aquellas teclas del piano le era fascinante; tan hermosa era para ella aquella tonada que solo quiso cerrar sus ojos para dejarse llevar por todos esos sentimientos placenteros que le producía la música.
Cuando Seto terminó, Kisara no pudo evitar aplaudir ante ese talento ocultó de Seto, pero tras el eco de los aplausos de Kisara, otros aplausos se dejaron oír, era la profesora de música y la pandilla que también habían estado de espectadores; ni siquiera había notado sus presencias, estaba demasiado concentrado en el piano, ¿Pero qué demonios hacían todos esos estúpidos ahí?
-¡pero que perfecta ejecución!- comento eufórica la profesora de música.
-¿no te interesa ser parte de la orquesta del instituto?-
-no tengo su tiempo para perderlo en semejante estupidez…- le respondió Seto molesto por la intromisión.
-¡Seto!- le reclamó Kisara, no era la forma de hablarle a un profesor.
Pero Seto sólo tomo su maletín y salió del salón de música, debía buscar otro escondite donde no hubiera tanto entrometido y poder trabajar en paz.
-lo lamento, profesora…- Kisara dedujo que era una profesora.
La profesora sonrió ante la actitud de Seto, supuso que se había avergonzado por haber sido descubierto coqueteándole a una linda jovencita.
-ambos pueden venir cuando quieran, nadie los molestará a la hora de almuerzo- comento la profesora.
-él… quizás lo pensará- Kisara salió detrás de Seto y la pandilla la siguió.
-ven, les dije que Kaiba se molestaría…- murmuró Tea a su grupo.
-eso era más que obvio- murmuró Yugi.
-¿pero que pasó?- murmuró también Kisara.
-como no quisiste acompañarnos a almorzar, decidimos que nosotros te acompañaríamos a almorzar- murmuró Tristán.
-si, sí la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña… ¿Oigan pero porque murmuramos?- comento Joey también murmurando.
-podrían ser menos idiotas y dejar de seguirme- Seto ya estaba parado frente a la pandilla, arto de sus murmullos.
-oye grandote, relájate… no te seguimos a ti, seguimos a nuestra amiga Kisara, además la escuela es pública y podemos ir a donde queramos, no es un lugar exclusivo de un engreído Kaiba- comento Joey.
Ahora que Joey lo mencionaba, el hecho de comprar el instituto no parecía tan mala idea, podría colocar zonas restringidas para librarse de semejantes idiotas.
Finalmente el día escolar llegó a su fin, ya Roland los esperaba en el auto junto con Mokuba. Para Seto fue una liberación total; para él era mucho más cansado estar en el instituto soportando a toda esa gente que estar en su oficina trabajando en algún proyecto durante semanas y sin dormir.
-Seto, me quedaré un rato más…- interrumpió Kisara.
Él elevó una ceja, él queriendo escapar de ahí y ella quería quedarse más; volteó hacia la entrada del instituto, ahí estaba la pandilla.
-¿con ellos?- preguntó él, Kisara asintió en respuesta.
Seto resoplo y continuo hacia el auto, confundiendo a Kisara quien lo siguió.
-solo iré a comer y conversar un poco con mis amigos, no llegaré muy tarde, lo prometo- se excuso Kisara, aunque ella en realidad no estaba pidiendo permiso.
-Hermano…-interrumpió Mokuba justo cuando Seto se acercó al auto.
-hay unas listas de financiamiento que debes revisar y dos reuniones pospuestas para la noche del día de hoy, una con los agentes de los EU, esa es en la corporación dentro de media hora, al parecer quieren negociar otra localización de un nuevo parque y la otra…-Se silencio un poco, sabía que lo que diría a continuación molestaría un poco a su hermano mayor.
-¿Y la otra…?- Preguntó Seto.
-la otra es con el CEO de Europa programada para las 9pm… en la mansión-
Silencio incómodo.
-el CEO insistió que por la hora sería mejor en nuestra casa, trate de convencerlo pero se negó a todas las opciones, insistió que debía ser hoy la firma del convenio-
Seto resoplo, pero que se creen esos ancianos para agendar una cita fuera de las instalaciones de la empresa y ser tan insensatos para exigir. Tenía tantas ganas de cancelar esa posible alianza y mandar todo al diablo, de todos modos su empresa se estaba expandiendo en América y seguro que después serían ellos los que rogaría por una alianza, claro en el tiempo estimado de uno o dos años; no podía desperdiciar esta oportunidad, era demasiado tiempo. Sin embargo se aseguraría que cuando estuviera en la cima todos esos que se atrevieron a cuestionarlo o a imponerle algo, la pagarían muy caro.
-asegúrate que el lugar al que vayas sea seguro, Yugi y pandilla siempre tienden a meterse donde no los llaman, si llega a pasar algo no dudes en llamarme; trata de no estar fuera por mucho tiempo, las calles de Dominó parecen tranquilas pero no lo son, cuando termines llama a Roland para que vaya por ti…-comento Seto en respuesta a la petición de Kisara ocasionando una leve sonrisa en ella.
-Seto voy con mis amigos, no te preocupes, no es necesario que me des indicaciones… no soy una niña pequeña-
-Kisara, conmigo siempre lo hace… tendrás que acostumbrarte- renegó Mokuba.
Seto resoplo.
-lo hago porque ambos son unos insensatos- Reclamo Seto ante las quejas.
Sin embargo un beso de despedida en la mejilla por parte de Kisara lo tomo por sorpresa.
-nos veremos luego…- ella le sonrió y salió corriendo hacia sus amigos, y él literalmente se quedó atontado observándola hasta que se percató de esa desvaríes y volteó hacia su pequeño hermano esperanzado que no lo hubiese notado pero ese vil chiquillo ya lo observaba con una gran sonrisa en los labios.
-¿Cuándo pensabas decirme? ¿Ya es oficial? ¿Ya se lo pediste? Cuándo fue… ¿anoche?-
Mokuba comenzó a inundarlo de preguntas; Seto despejó su garganta y entro al auto, sin ninguna intención de contestar alguna.
La primera reunión transcurrió sin problemas y lo mejor es que había sido más corta de lo esperado; tanto Mokuba como Seto se dirigieron inmediatamente a la mansión.
Su pequeño hermano se encargó que todo estuviera adecuado para la próxima reunión, en cambio él se fue directamente a su laboratorio donde estuvo un rato hasta que llegó Kisara.
-¿no deberías estar listo para la cena?- pregunto ella interrumpiéndolo de su concentración.
El revisaba la central y ajustaba algunos detalles sin darle importancia a la hora. Aún llevaba el uniforme y ciertamente no le importaba realizar la dichosa "reunión" así pero Mokuba insistió y al parecer le solicito a Kisara el convencerlo de colocarse una ropa más adecuada para la ocasión, no un esmoquin, algo más casual pero igualmente formal.
Seto renegó pero termino haciendo lo que ambos querían, sin esmoquin y llevar a cabo la dichosa cena.
Finalmente el CEO Europeo llegó junto con su vicepresidente, además de su esposa e hijos.
El CEO era un hombre bastante alto que aparentaba menos edad de la que tenia, de un porte elegante y refinado, con ojos verdes y cabellos grises, su contextura era de alguien bastante dedicado al ejercicio y que le daba esa apariencia más juvenil, definitivamente todo un don Juan multimillonario.
Su esposa, una mujer de aproximadamente 40 años bastante elegante también, típico de una dama de su clase y sus hijos, una chica tímida que era algo mayor que Mokuba pero menor que Seto y el otro, un joven cerca de los 25 años muy parecido a su padre.
En cambio el vicepresidente, era alguien muy regordete y menos llamativo que el CEO Europeo.
-con que está es la famosa mansión Kaiba… no me parece nada impresionante, sus acabados y arquitectura son muy poco llamativos, los periódicos solo exageran, para mí es algo mediocre como para ser el edificio más lujoso de la ciudad- comentó altaneramente el Joven europeo justo en la entrada de la mansión.
Seto se encargó de recibir a los invitados y escuchar el comentario le daba una idea del joven; típico chico estúpido con mucho dinero, altanero e idiota que ha obtenido todo gracias a sus padres; ese joven no era para nada de su agrado, no era alguien con quién se pudiera tener una conversación decente y de cierta forma le recordó al estúpido de Joey, aunque que más podía pedir si su padre no era muy diferente.
-no me gustan los lujos innecesarios por los cuales vanagloriarse, mucho menos si solo son reliquias de herencia familiar, prefiero ufanarme de mis propios logros y alcances… y creo que está equivocado, el edificio más lujoso es la torre Kaiba; ese es el edificio con la mejor tecnología, además que me atrevo a decir que sus laboratorios no tienen comparación, fue algo que yo mismo diseñe y de lo cual estoy muy orgulloso; si lo desea puedo darle un recorrido el día de mañana, aunque creo que lo consideraría un poco aburrido ya que al parecer a usted solo le interesan las antigüedades y no el vanguardismo tecnológico que impulsa mi compañía, en ese caso le recomiendo mejor hacer el recorrido en el museo- respondió Seto al joven, esperanzado a no tener que volver a cruzar palabras con él, pero la risa del CEO Europeo rompió la tensión que se había formado entre ellos.
-¡que asertivo!… efectivamente este debe ser el porte de alguien que pretende sobresalir ante todo por sus propios logros, por eso me agrada mucho este chico- comento felizmente el CEO Europeo mientras colocaba un brazo en el hombro de Seto.
-Jean debes aprender de él, este chico es bastante menor que tú pero parece mucho más centrado que yo… ni siquiera fuera de su trabajo parece cambiar-
-¡padre!- renegó el joven ante la desfachatez de su padre.
-mi nombre es Seto, señor Gaos- renegó Seto apartando su brazo, obviamente ofendido por ser llamado "chico".
El CEO europeo de nuevo rio por lo alto, parecía que estaba algo ebrio, un olor delatante llegó a la nariz de Seto cuando el hombre se acercó.
Después de las presentaciones se dirigieron al salón dónde estaba servido el gran banquete y tomaron asiento, como bebida el CEO europeo ordenó el mejor vino y comenzó a beber muchos tragos mientras disfrutaba contando ciertas anécdotas y su esposa trataba de evitar que bebiera una copa mas; pero Seto fastidiado por la situación los interrumpió.
-creí que hablaríamos de negocios, no menciono que vendría con toda su familia o que estaría indispuesto por causa de la bebida…- refirió Seto al ver la actitud del CEO, aunque ya se lo venía venir, por eso quería cancelar la "reunión" que ingenuamente Mokuba aceptó.
-vamos chico… debes relajarte alguna vez, no todo el tiempo es trabajo sabes- Tomo otra copa y exigió que se le sirviera otra.
-mi esposa y mis hijos querían conocerte… por eso los traje; deberías tomar conmigo y así relajarte un poco, aunque cierto eres aún muy joven no debes tomar aun, además de los negocios se encargará Phillipe, no te preocupes por mi…-
Cada vez que ese hombre insinuaba que era un chico o que era muy joven para algo, una vena en su frente resaltaba, al parecer solo lo hacía para fastidiarlo y no caería tan fácil en su juego. El hombre observó a Seto detenidamente.
-sabes tú me recuerdas mucho a alguien, no era tan intelectual como tú pero también odiaba mucho la escuela… tanto, que inventaba muchas escusas para no ir…- el hombre rio a carcajadas.
-vaya chiquillo, siempre se salía con la suya… si no hubiera muerto tendría tu edad y estoy seguro que sería por lo menos la mitad de talentoso que tú, era algo parecido a ti…-
Seto había investigado a toda la familia Gaos y sus allegados, todos los acontecimientos de su empresa y todos los acontecimientos personales de cada uno, no había datos de mucha importancia además de ciertas tendencia alcohólica del CEO y ciertas desfachateces de su hijo, hija y de su esposa.
Estaba al tanto de la no muy reciente perdida de su segundo hijo hace 4 años y el hecho que ese específico día era el cumpleaños y aniversario de su muerte. El chico se había suicidado pero no encontró indicios en su perfil de algún problema depresivo o algo que lo llevará a tal decisión pero había algo raro, muchos huecos y fichas faltantes que no daban datos suficientes para hacer una hipótesis de la causa de su suicidio.
Lo que Seto nunca tomó en cuenta, es que al parecer, él era visto como ese hijo faltante de ese núcleo familiar, aunque ciertamente Kisara se lo había insinuado. ¡En qué rayos se había metido!, debió cancelar esta reunión desde un principio, acepto por las influencias de Mokuba; más tarde tendría una muy larga plática con Mokuba por exponerlo a cosas de las que él no estaba de acuerdo y que aceptaba sin su consentimiento, ya se le estaba haciendo costumbre a ese chiquillo manipularlo vilmente.
-¿como estuvo la escuela hoy?- preguntó él hombre que debía estar más ebrio que antes, deducible por la cantidad de vino que había tomado, casi era un milagro que estuviera hablando tan fluidamente.
-escuche que tuviste un altercado con el profesor de matemáticas…-
Seto rio de medio lado.
-debería colocar personal más capacitado, al menos pensé que mi supuesto "tutor" sería alguien más listo-
-¿Lo descubriste tan rápido?- el hombre de nuevo rio a carcajadas.
-Ni siquiera me esforcé en hacerlo, no puede llamar a eso estar oculto, su supuesto "tutor encubierto" es un mediocre- comento Seto sarcástico.
-tendré eso muy al pendiente… oíste Philippe, el chico nos superó por mucho hay que tener más cuidado la próxima vez- dijo el hombre con dificultades en parar de reír.
-¿y tu hermanito... No vendrá para la cena?-
-esta ocupado con sus deberes de la escuela…- excuso Seto, pero en realidad no quería exponer a Mokuba con un ebrio.
-hay una chica que vive aquí también ¿no?..., Vaya que no te haz esforzado en mantenerlo en secreto, deberías tratar de mantener un poco más bajo su perfil… los periodistas pueden ser muy crueles a veces, más ahora que están en el ojo del huracán con los últimos atentados que haz tenido, deberías tener mucho más cuidado; además de que cuando te aburras de ella, la pobre chica será el hazme reír de muchos; eres muy joven todavía y estoy seguro que encontraras mejores candidatas para una esposa, está jovencita no se merece esto; deberías pensar un poco en mantener ocultas tus relaciones amorosas hasta conseguir la candidata adecuada… una buena alianza también se puede conseguir con un matrimonio conveniente con una chica adinerada de una buena posición y de otro país por ejemplo… -
Ciertamente el comentario molesto a Seto, ¿Cómo que mantener su perfil bajó? ¿Y que trataba de insinuar? que al no ser una chica adinerada, Kisara… ¿era cualquier cosa desechable?, nunca ha pensado en Kisara de esa forma, además esa clase de personas que piensan en aprovecharse de otras solo para satisfacer deseos carnales eran de lo más despreciable, él no caería tan bajo. Qué pensaba este anciano de porquería; Que por lo que estaba sugiriendo, él inmediatamente debía pedir la mano de cualquier chica adinerada o específicamente su hija y desechar a Kisara, ahora entendía la disque reunión familiar.
-pero que indecencia…- hablo finalmente la esposa del CEO.
-como puede ser que dos jóvenes vivan de esta manera en la misma casa y sin ninguna clase de supervisión, la chica debe ser una cualquiera-
Seto finalmente se arto, definitivamente no soportaría insultos en su propia mansión, ni para él ni para Kisara. Se colocó en pie demasiado molesto como para disimularlo.
-esta reunión se acabo, por favor retírense de mi mansión… y si pretende todavía llevar a cabo nuestra alianza, espero una reunión en un lugar y hora adecuados, sin ningún tipo de inconveniente e interrupciones, espero que además comprenda que no necesito ningún tipo de consejos acerca de mi vida privada y que la persona que elija para que sea mi novia o esposa no es de su incumbencia, debe entender que ahora los planes han cambiado y para que esta alianza se lleve a cabo las clausulas deben ser cambiadas u obviadas, sino es así, entonces le recomiendo no solicitar una nueva audiencia para que ni usted ni yo perdamos nuestro tiempo- trato de ser lo más respetuoso que pudo aunque sentía que le hervía la sangré, sin embargo estaba seguro que había sido lo suficientemente claro, ahora pretendía retirarse del salón y dejar a esas personas indeseables, tenía cosas más importantes que hacer que estar soportando a un borracho y su séquito.
-oye, oye… cálmate, no es necesario que te pongas así, anda siéntate y hablamos un poco mas- el hombre aprisiono el brazo de Seto para evitar que se fuera y obligarlo a sentarse nuevamente.
-¿pero que rayos le pasa?- comento Seto jaloneando su brazo para liberarse, pero el CEO Europeo inmediatamente se puso en pie y cuando él intento golpearlo en un intento por liberarse, el hombre paro su golpe con destreza. Él CEO Europeo no solo era músculos también sabía defenderse al parecer.
-vamos Roger… creo que haz tomado demasiado- intervino el vicepresidente.
Pero el hombre no soltaba a Seto y ambos solo se observaban con las puras intenciones de matarse.
-¡ya basta Padre!, No vez que están incomodando a todos… y mucho más al joven Kaiba, déjalo en paz de una vez- comento el joven ya arto de la actitudes de su padre e interviniendo en la situación.
Seto sentía tanta rabia, cómo se atrevía ese hombre a tratarlo de esa manera, en serio quería deshacer a golpes a semejante borracho incrédulo.
Pero de un segundo a otro, toda esa rabia desapareció y una sensación extraña se apoderó de él, no podía entenderlo, era como flotar en un mar totalmente calmo, era hasta relajante, aunque era un tanto extraño que se sintiera así en ese momento y en esa situación; el tiempo parecía lento mientras el hombre frente a él se alejo en imágenes entrecortadas de sus parpadeos sin que el entendiera muy bien lo que estaba pasando; el eco de unas voces solo ocasiono un pequeño escalofrío en él, hasta que pudo distinguir con claridad lo que estaba ocurriendo, el CEO estaba hincado frente a él, ensangrentado y su mano desecha en tiras de carne y huesos expuestos, salpicaba abundante sangre.
El hombre cayó y su familia comenzó a gritar al darse cuenta de su estado y su posible muerte.
-¡¿Qué le has hecho a mi esposo?!- grito la mujer desesperada.
-¡Lo pagarás muy caro! ¡Eres un monstruo!- dijo el hijo del CEO sumamente alterado.
El joven se abalanzo sobre Seto, tomándolo de improviso por el cuello y llevándolo directamente al piso, Seto trato de defenderse de él pero aún se sentía bastante raro y perdido. Ambos forcejeaban cuando Roland entro al salón junto con dos guardaespaldas.
Estaban vigilando la reunión desde las cámaras de vigilancia y corrieron para auxiliar a su jefe al ver que el CEO Europeo lo había tomado del brazo y no lo dejaba salir del salón pero cuando llegaron vieron la situación bastantes confundidos, no sabían que había pasado y como todo se había salido de control tan rápidamente.
Roland reacciono al ver que el hijo mayor del CEO Europeo atacaba a Seto y junto con un guardaespaldas pudo quitárselo de encima.
-¡él le hizo algo a mi padre!- afirmaba el joven mientras intentaba liberarse de los guardaespaldas.
Roland inmediatamente saco a Seto de ahí.
Kisara y Mokuba también estaban al pendiente de la reunión, vigilanlaban la reunión a través de la tableta de Mokuba que estaba conectada al sistema de seguridad de la mansion, cuando observaron lo ocurrido salieron de la habitación e intersectaron a Seto en el pasillo del segundo piso.
-¿estás bien?, ¿No te paso nada?- comentó rápidamente Kisara y tomo sus manos para revisarlo, fue ahí que Seto noto que estaba cubierto de sangre, no pudo evitar estremecerse al pensar que él de algún modo había asesinado a ese hombre.
