Hola a todos,
Creo que lo saben bien, este es el capitulo final que extrañamente ha salido largo pero me parecio muy justo que sea asi. Esta historia que se publico en junio del 2014 ha llevado un tiempo para finalizar pero ha sido un camino interesante.
Espero que sea de su agrado, agradezco a todos aquellos quienes se dieron tiempo para leer, seguir la historia, comentar sus impresiones, para apoyar en verdad gracias.
CAPITULO # 32
Desenlaces Inesperados, la Vida Continua.
Shiro Shihōin siempre vivió con cierta culpa desde aquellos tres días en que el Seireitei se tiño de sangre por órdenes de Barragan Louisenbairn y en manos de su ejecutor Nniotra Gilga, ciertamente él había escapado con su amada esposa y su pequeña hija hacia las montañas pero atrás había dejado a muchos amigos. Especialmente a uno con el cual había crecido y formado un lazo semejante al de hermanos, siendo tan diferentes el uno del otro había aprendido a convivir y compartir sus tristezas, esperanzas, alegrías, sobretodo su convicción por lo justo y correcto. Para Shiro atrás había quedado aquel acuerdo antiguo de servidumbre entre sus dos familias desde mucho antes que su padre muriese, pero Ryu nunca lo dio por hecho ya que él había sido el último de su familia en haber hecho su declaración de servidumbre y cuando llego el momento de cumplir ese juramento que todos los Fong hacían desde pequeños de proteger y dar sus vidas por los miembros de la familia noble de los Shihōin no lo dudo por un instante.
Por mucho que Minako y Shiro les rogaron ir con ellos, Ryu se quedo con su familia entera ha esperar que todos los amigos huyeran a tiempo y estuviesen a salvo de la persecución que se desato, pensaron que por ser una humilde familia de baja nobleza no se verían como una amenaza pero ciertamente nadie espero que fuese la familia Fong con quien Nniotra y Barragan se ensañaran hasta intentar terminar con la estirpe de esa familia para colocarlos de ejemplo de lo que les podía suceder a los traidores a la patria y al rey mismo. Cuando supo la noticia en lo alto de la montaña luego de pasados esos tres días de mortandad se lamento por dejarlos atrás, se sintió un cobarde, un traidor sin honor y juro vengarse, así lo hizo con el tiempo. Pero desde el momento en que la noticia de que hubo un sobreviviente de la familia Fong, que por cosas del destino se trataba de la única hija de su amigo y casi hermano era quien había sobrevivido, se juro hacer que la sangre Fong no se perdiera por ningún motivo.
Al caer en cuenta que sus planes de ampliar la línea de descendencia de los Fong no iba a ser posible dado que Soi había hecho una declaración de amor a su hija había sido un momento muy duro para Shiro, en el instante mismo que Soi afirmaba no querer casarse con ningún hombre y que solo tenía ojos, corazón y vida para su hija se sintió traicionado, molesto en gran manera al entender que con eso la estirpe de los Fong no seguiría una línea de sucesión, en su mente pensaba que eso no debía permitirlo y haría todo para evitarlo. Justo ahora ahí frente a los presentes, amigos, conocidos e íntimos las palabras que Byakuya Kuchiki hicieron eco en su mente y justamente resonaban como si fuesen un grito, porque ya antes la misma Soi casi había dicho esas mismas palabras. Aun así seguía pensando que sus acciones al final eran por un propósito mayor.
Les miro con calma — ustedes no saben nada — acuso — solo ven un drama romántico cuando lo que está en juego es algo mas importante.
— Un drama romántico — repitió Ginrei — no te das cuenta de que esto es mucho más grande que un drama como tú lo dices — señalo con calma — ¿se te ha olvidado quien eres y qué cargo ostentas? — Cuestiono.
Hubo un momento de silencio y Shiro pareció meditar las palabras de Ginrei y cuando estaba por decir algo la voz de Kyōraku lo interrumpió — según reglamento del consejo y para el bien del Seireitei se estableció que los miembros no deben de tomar ventaja de su posición o cargos para beneficio propio.
Shiro les miro asombrado — no he hecho tal cosa — se defendió.
— Todo desacuerdo entre miembros del consejo debe de ser conversado y solucionado por medio del dialogo, si no se resuelve por esa vía deberá pedir a los miembros restantes ayuda para solucionar disputas, diferencias de opinión o rencillas — recito Tenjirō con calma.
— Lo sabemos — volvió a repetir Byakuya con tono molesto — Soi Fong no está en China como lo ha hecho creer — expreso — tú — señalo a Shiro — junto con tu escolta y otros mas — acuso a Reiko — confabularon para encarcelar a un miembro del consejo y engañar a todos los demás en una farsa que hoy se acaba.
Shiro abrió los ojos y sintió que todo se venía abajo, Reiko frunció el ceño con un dejo de molestia, no podía creer que lo sabían y quien sabe desde cuándo. Esto no podía ser posible ella lo planeo e hizo todo bien para que nadie se enterara, pero ahí estaban todos y luego alzo la vista, lo vio ahí atrás con una media sonrisa y su porte. Ken ese imbécil había sido el sapo ¿pero porque? Si el idiota grandulón siempre había sido la contraparte de Soi Fong, siempre discutiendo y buscándole pelea, compitiendo en lo más mínimo y lanzando pestes cuando podía. ¿Desde cuándo las cosas habían cambiado?
— Tu maldito — acuso Reiko — eres un traidor — al instante saco su Katana apuntando hacia el joven Ken que por acto reflejo intento desenfundar la suya pero Ichigo le detuvo.
— ¡Minagui! — Llamo Shiro en voz alta y esta le miro al instante, el negó con su cabeza ante su acción y está bajo el arma pero la sostuvo en su mano — me doy cuenta que ya saben todo el asunto — acepto el moreno — aun así debo de aclarar que esto es algo personal y el consejo nada tiene que ver en todo esto.
— Estas muy equivocado Shiro — señalo Ginrei y la discusión empezó, entre todos los ahí presentes.
Mientras tanto Shutara junto a Ōetsu habían intentado sacar a Yoruichi de caer por completo en su inconsciencia y de una manera u otra habían logrado mantenerla medio consciente pero sabía que debía llevarla con Retsu o Tenjirō al pensar en que las cosas podrían complicarse para la joven Shihōin al no saber qué clase de droga utilizaron. Al momento la puerta fue abierta abruptamente dando paso a una Minako que entraba en la habitación de su hija pues antes había escuchado movimientos cosa que le pareció extraño y aunque Yoruichi le había indicado no salir de su habitación ella aprovecho que su pequeño bebe se había dormido.
— ¿Pero que le han hecho a mi hija? — Cuestiono y miro hacia la peli azul — Soi, que bueno que has regresado.
Shutara fue la que hablo — Minako, este no es momento para explicaciones — señalo — debemos llevar a Yoruichi con Retsu, para que limpien de su organismo lo que ocuparon para drogarla.
— ¿Drogada? — Cuestiono la señora Shihōin pero al instante fue a ayudar a la pelinegra que parecía poner a su hija de pie trabajosamente.
Ōetsu se adelantó — dejen que yo la llevo — señalo tomando la morena en brazos.
Soi abrió inmediatamente la puerta para que salieran y escucho voces — ya están aquí — informo Soi.
Shutara suspiro — ve por Tenjirō — ordeno y cuando Soi se marchaba atino a decir — trata de mantener el enfoque.
No hubo respuesta pues la peli azul inmediatamente salió casi corriendo para ir a la planta baja, cuando iba a mitad de las escaleras lo escucho las voces con más claridad increpando y discutiendo. Estaba que le hervía la sangre de molesta aun no comprendía como ese sujeto se había atrevido a encontrarse en la habitación de Yoruichi aun cuando ella no estaba en sus sentidos, pero el culpable de todo era Shiro como diablos había permitido algo como eso, tan ensimismada en esos pensamientos iba que no se había dado cuenta que ya casi había bajado todas las escaleras y Shiro que parecía hablar quedaba en silencio.
Todos en la sala guardaron silencio cuando vieron que Soi Fong venia bajando de la segunda planta, Hao fue el que lo noto primero y puso en alerta a Reiko que empuño con fuerza su Katana, luego fue Byakuya quien mostro una sonrisa que era dirigida hacia la escalera y sin pensarlo mucho todos miraron a esa dirección. La peli azul tenía el rostro serio y su mirada parecía oscura, Shiro se tenso al verle después de su ultima charla lo que menos deseaba era plantarle cara. Aun así cuando pensaba decir algo las personas que bajaban por el pie de las escaleras tras de ellas desconcertó al moreno y a los miembros del consejo.
— Tenjirō-san, debes revisar a Yoruichi — indico la peli azul con un dejo de preocupación en su voz.
Para ese entonces Shutara junto a Minako había bajado la escalara, Ōetsu tras de ellas con Yoruichi en brazos que más bien aprecia una muñeca de trapo, Tenjirō fue con ella rápidamente y lo primero que hizo fue ver sus ojos — ¿qué le diste? — Pregunto con curiosidad.
— ¿Cómo has podido hacerle eso a tu hija? — Cuestiono Ginrei con indignación.
Shiro no perdió detalle de cómo su hija se encontraba, parecía una muñeca sin voluntad, inconsciente. Al instante miro hacia Reiko que se encogió de hombros — si le pasa algo a mi hija, nunca te lo perdonare — amenazo Minako.
— ¿Qué fue lo que le diste? — Pregunto Shiro a Reiko.
— Lo que usted pidió — respondió la pelinegra — algo que le hiciera dócil y si conociera a su hija sabría qué lo menos que haría voluntariamente es irse al altar.
Soi iba hablar pero fue Byakuya quien le interrumpió — es más que obvio que Yoruichi no se casara esta tarde, seguramente lo hará cuando ella lo decida y con quien elija.
Shiro frunció el ceño — esto no es algo donde puedan meter sus manos, es la vida de mi hija — sentencio el moreno.
— Por favor — pidió Tenjirō robando la atención y rompiendo la tensión que subía de pronto en el lugar — debo llevarla con Retsu, está a punto de caer en la inconsciencia — el monje miro hacia la pelinegra — ¿que fue lo que le administraste?
— Raíz de mandrágora — respondió.
El monje guardo un momento de silencio — vamos, no debemos perder tiempo.
— Pueden llevarse el coche — señalo Kyōraku, mientras Ōetsu le cargaba en brazos a la morena y Tenjirō caminaba a su lado.
— Quiero acompañar a mi hija — pidió Minako.
Shutara asintió — iré por Yūshirō y lo llevare con Kirio — Minako asintió agradecida y empezó su camino tras su hija.
Soi se aproximo a Shiro ante su misma confusión quedando frente a él — ¿Cómo pudo hacerle eso a su propia hija? — Cuestiono.
— Es por tu causa — acuso Reiko interrumpiendo — si Yoruichi no fuese una ofrecida contigo, nada de esto hu…
La mano de Soi Fong en su mejilla ardió como una braza ardiente, sus ojos grises eran como un cielo nublado a punto de abrirse y dejar caer una fuerte tormenta — no vuelvas a referirte a ella de esa manera y de ninguna otra porque yo misma te matare — amenazo con voz fría y su rostro inexpresivo.
Shiro se adelanto y le enfrento — estas condenando tu estirpe, el apellido de tus padres con todo esto— acuso por saber cuántas veces y la peli azul le miro sin expresión alguna — no entiendes que esto no es lo que tus padres hubiesen esperado, no puedes seguir con mi hija sin condenar tu apellido.
Soi siguió sin expresión alguna, los miembros del consejo que se había quedado decidieron no interferir si no era necesario y este momento era uno de esos en que solo era cuestión de dos — ellos no están aquí para reprocharme o felicitarme, así como antes decidieron dar sus vidas por algo que creían noble y justo — señalo — yo decido con quien pasar el resto de mi vida, pero creo que saber que su única hija sea feliz con la persona que ama sería algo que mi familia hubiese querido.
Ginrei sonrió, Kyōraku y Byakuya no pudieron evitar hacer lo mismo, Soi era inteligente y sobre todo muy fría cuando se lo proponía, Shiro por su parte volvió a sentir esa punzada en su interior como cuando Soi le había acusado de traicionar la memoria de su mejor amigo y el sacrificio de toda su familia. Con el lugar sumido en el silencio no pudo evitar flaquear un poco en su decisión y sus pensamientos. Reiko por su parte aun sobaba su mejilla y sentía su indignación crecer a cada instante, Soi nunca fue de las que levantaban su mano contra una chica aun con lo mal de su carácter y su poca paciencia para con todos los seres humanos.
Miro a Hao que parecía perdido, como un cachorro sin dueño y mirando hacia Ken pero ella resoplo su frustración, ese maldito musculoso sin cerebro le había traicionado y se lo iba a pagar pero justo ahora lo que le preocupaba era que el señor Shihōin parecía mostrar un poco de duda antes sus acciones aun cuando antes estaba muy convencido de que hacia lo correcto, en esos momentos cruciales ella no podía permitir que todo el asunto terminara así por así, sobre todo de que Yoruichi y Soi quedaran juntas. Sea como sea no lo permitiría porque hasta hace poco había hecho cosas que quizá nunca creyó posible y todo por el simple hecho de querer obtener lo que quiera que era Soi, ante esa nueva determinación apretó su Katana con fuerza.
Fue en eso momento que la voz de Shiro la saco de sus pensamientos — no entiendes que yo solo quería… — soltó un largo suspiro — la muerte de tus padres aun sigue siendo algo que me atormenta — señalo con pesar — muchas veces me pregunte porque no intente mas por convencer a tu padre de venir con nosotros, cuando supe de tu existencia pensé que tenía una oportunidad de redimirme — termino el moreno con voz suave y a la vez expectante de cuál sería la reacción de Soi, pero no hubo cambio alguno la peli azul frente a él parecía más seria, sus facciones afiladas parecían tensarse y sus ojos. Shiro por un instante quiso reír ante la imagen en su memoria que eso le traía a la mente, la misma intensidad en el tono gris de sus ojos que Ryu Fong ponía cada vez que él hablaba o hacia una tontería.
Soi se tenso ante todo lo que Shiro decía, una cosa recordaba claramente y eso había sido hace mas de 7 años que fue el día en que supo toda la verdad sobre su familia y como había llegado al monasterio del alma rey "Los Fong son guerreros orgullos y jamás huirían, preferirían morir" — sus motivos son egoístas — acuso — el calmar su conciencia no es mi propósito y menos el de Yoruichi — señalo la peli azul — si conocía tan bien a mi padre sabría que lucharía hasta la muerte, así como lo haría yo por Yoruichi.
Shiro parpadeo ante tal confesión, una parte de él se sintió orgulloso de que su hija tuviese a alguien que no dudaría ni un segundo en dar su vida por ella y no era solo una frase trillada sino que una verdad fehaciente. Una que le avergonzó y algo en su memoria le hizo recordar cuando hacia planes con Ryu de unir sus familias atreves sus futuros hijos en matrimonio, aun cuando su amigo negaba tal cosa una y otra vez diciéndole que no podían obligar a sus hijos a casarse solo por sus deseos o luego le decía que quizá sus hijos podrían elegir otras personas, pero Ryu Fong no se quedo ahí, al final dijo algo que hoy le hizo sentir más culpable "quizá al final no te agrade mi hijo/a para tu hijo/a" .
Shiro no pudo evitar mirar hacia Ginrei, Byakuya y Kyōraku que permanecían un poco al margen y en silencio, bajo su rostro y soltó un suspiro al entender todo lo equivocado que había estado todo este tiempo, el peso de sus malas acciones inundo su conciencia dormida que le daba un amargo despertar — ¿quizá me he equivocado? — Acepto suavemente.
Reiko se dio cuenta que Shiro Shihōin estaba por echarse para atrás en su resolución, las últimas palabras de Soi posiblemente habían logrado mover un poco la conciencia del noble y el arrepentimiento de todo lo que había hecho no tardaría en llegar, la pelinegra sabía que si eso sucedía al final todos su esfuerzo seria por nada porque Yoruichi y Soi terminarían juntas y felices, pero ella no lo iba a permitir y sin pensarlo mucho desenvaino su Katana y se abalanzó hacia Soi que se encontraba de espalda a ella, lo que no contaba la pelinegra es que Shiro vio su movimiento y al instante se apresuro a empujar a la peli azul hacia un lado para al final ser él en recibir la Katana en su abdomen.
Kyōraku y Byakuya que también habían visto el movimiento se adelantaron, los escoltas les siguieron al instante, el Kuchiki menor evito que Soi cayera al suelo por el empujón del moreno, Ken e Ichigo de paso lograron contener a Reiko que parecía entre sorprendida y confusa por cómo había terminado su desesperado intento de separar definitivamente a Soi de la morena. Shunsui sostuvo al moreno para ver los daños de primera mano y noto que la herida era en el abdomen y empezaba a sangrar.
— Debemos llevarlo a la clínica — señalo el castaño.
Soi se puso de pie al momento — hay un carruaje, al otro lado — señalo con calma.
—Yo iré con Shiro — se ofreció Ginrei Kuchiki.
— Lo acompañare — dijo Soi.
Shunsui suspiro — Ishin lleva al Shiro al carruaje que indica Soi, Byakuya ve al monasterio y envía otro carruaje, ahí llevaremos a la joven Minagui y al joven Hao ya que veremos cuál será su castigo.
— Si no les importa me iré a caballo junto con Byakuya — señalo Sasakibe, caminando tras el pelinegro que buscaba la salida.
El grandulón miro hacia el rubio que más bien parecía un conejo asustado— ¿qué haremos con él? — Pregunto señalando al rubio.
— ¿Quién eres? — Pregunto Shunsui.
Urahara suspiro — soy el novio de Yoruichi — respondió, y vio con el grandulón se reía un poco e Ichigo ponía los ojos.
— Te das cuenta que eso suena como un disparate, te recomiendo regresar a tu casa y olvídate de todo esto, porque si algo de lo sucedido aquí anda en boca del pueblo, ten por seguro que el consejo hará que pagues según la ley — señalo el castaño.
Kisuke Urahara bajo la cabeza — podría…— el castaño negó.
— Olvídate de ella — casi ordeno — lo que te haya advertido Soi Fong lo cumplirá y déjame decirte que es alguien de quien debes temer — todos notaron que por auto reflejo Urahara llevo sus manos a sus partes nobles y se puso pálido.
— Juro que no diré nada — indico y empezó su camino hacia la puerta ante la mirada de todos los ahí presentes.
— ¡Diablos! — Exclamo Ken — ¿qué le habrá dicho Soi para que se pusiese así de pálido?
Shunsui miro a los escoltas — Ichigo sería bueno que te quedaras a cuidar la casa, hasta que enviemos un relevo para ti y luego te diriges al monasterio.
El peli naranja asintió, mientras tanto él y Ken buscaron cuerdas para atar las manos de Reiko y Hao, según las ordenes de Shunsui. El carruaje tardo 15 minutos en llegar y con eso los que debían irse partieron mientras Ichigo se quedaba a resguardar la casa de los Shihōin mientras llegaba su relevo.
El carruaje con Shiro llego en menos de cinco minutos al pequeño hospital del Seireitei que al final era una clínica a gran escala ya que todo enfermo, herido y moribundo era tratado en ese lugar. Ishin ayudo en todo el camino a contener el sangrando junto a Ginrei mientras Soi se encargo de manejar el carruaje. Fueron recibidos por una enfermera que al ver de quien se trataba rápidamente fue en busca de Tenjirō y Retsu. Soi ayudo a Ishin y Ginrei con Shiro cuando aparecieron Retsu y Tenjirō.
— ¿Pero qué fue lo que sucedió? — Cuestiono el monje impresionado y a la vez temeroso de que Soi haya hecho algo demasiado extremo.
— No es momento de explicaciones — respondió Ginrei — hay que atenderlo, Ishin ha tratado de retener el sangrado presionando la herida.
— Eso es muy bueno — indico Retsu — por favor síganme y vamos a una habitación.
Todos asintieron y emprendieron el camino, pero Soi Fong detuvo el camino del monje que le miro confuso — ¿Cómo está Yoruichi? — Pregunto.
El monje suspiro — ella estará bien Retsu logro un lavado intestinal al llegar, solo debe descansar un poco y no tendrá nada de qué preocuparse, justo se encuentra en una habitación con Minako, Kirio y Shutara cuidando de ella y Yūshirō.
— Iré a verla — dijo suavemente y se marcho, aunque el monje quisiera saber que sucedió exactamente en la casa de los Shihōin y porque Shiro llegaba herido sabía que Soi no le importaba más que saber de Yoruichi en esos momentos. Por lo cual apresuro sus pasos hacia donde habían conducido a Shiro y al llegar noto que Ginrei e Ishin parecían dialogar entre ellos y sin desear interrumpir prefirió entrar a la habitación donde Unohana trataba a Shiro y se dispuso a ayudar.
Soi no tardo en llegar a la habitación donde se encontraba Yoruichi, afuera Kirio y Shutara cuidaban del pequeño joven Shihōin. Cuando las monjes le vieron llegar se quedaron sorprendidas al ver que tenía manchas de sangre en sus ropas.
— ¿Te encuentras herida? — Cuestiono Kirio y la peli azul negó.
— No es mía — señalo suavemente.
— ¿Qué sucedió? — Pregunto Shutara — les dije que quedaba prohibido sacar armas.
Soi suspiro — no fue nadie de nuestro lado— señalo con un poco de pesar — ¿Minako-san se encuentra adentro?
— Si — respondió con calma — ¿fue Reiko? — Pregunto.
La mirada decepcionada de la peli azul le indico que sus instintos eran correctos — hirió a Shiro Shihōin, justo le están atendiendo.
Kirio contuvo una exclamación de sorpresa y se movió con el joven Shihōin hacia un lado dejando espacio para que Soi y Shutara charlaran sin perturbar al pequeño — debemos decirle a Minako, aunque debo decirte que no sé como pueda tomarlo ya que está muy molesta con el por todo lo sucedido.
— Aun así es su esposo y padres de sus hijos — señalo con calma, tanto que dejo a la monje sorprendida.
— Entremos — ordeno Shutara al instante.
Nadie espero que cuando la puerta fue abierta y Minako noto de quien se trataba se puso de pie para abrazar a la peli azul dando gracias a kami porque al parecer todo había terminado a la vez que le explicaba que su princesa dormía y se encontraba bien de salud según lo había manifestado Retsu. También hablaba sobre su molestia con su esposo por lo sucedido y fue ahí mismo cuando la peli azul aprovecho para informarle que su esposo estaba en la clínica herido. Aunque sentía una leve preocupación por ello Minako Shihōin no quería ir a un principio a ver la condición de su esposo ya que decía que todo lo sucedido era por su culpa.
Con los minutos Shutara le convenció junto a la peli azul que fuesen a ver como se encontraba, por sus hijos. Soi se quedo cuidando de Yoruichi que aun no despertaba y tomaba un momento para pensar en lo que sucedería de ahora en adelante. Todo había salido a la luz y con todo se podía decir que su relación ya no sería en las sombras de ahora en adelante aunque también debían pensar en formalizar lo antes posible porque seguramente no podrían ocultar por mucho tiempo que había tenido una especie de unión en la cárcel.
Por otra lado en el monasterio después de casi media hora todos se encontraban en una reunión contando todo lo sucedido, Reiko había sido puesta en una habitación que no contaba con alguna ventana por seguridad ya que justamente se vería que tratamiento debían tener con ella dado lo sucedido con Shiro Shihōin, Ichigo fue puesto al cuidado de su puerta junto a Hao que según ordenes estaba desarmado y no podía irse así por así, solo esperaron la llegada de Tenjirō. Ginrei, Shutara e Ishin y cuando se hicieron presentes empezó todo el asunto de los interrogatorios para delegar responsabilidades y castigos.
Ken justo narraba su parte y explicaba como él y Hao habían sido tomados en cuenta por Reiko para todo ese asunto pero que el mismo cuando supo quién era el prisionero se hecho para atrás y le pidió a Soi escapar con su ayuda. También hablo a favor de Hao ya que sabía que había aceptado en eso no solo por lo que podría ganar, sino por amistad con él. Explico que en todo el tiempo quien lideraba y daba órdenes era Reiko, también señalo que las motivaciones de la pelinegra eran celos y que estaba loca por Soi Fong. Después del interrogatorio al grandulón lo enviaron con Ichigo, para que Hao diese su versión de lo sucedido, cuando el termino los miembros del consejo que fueron los que se quedaron rellenando los acontecimientos, en eso tiempo la peli azul llego ya que había sido llamada por Yamamoto y los demás.
Por mucho que deseaba estar con Yoruichi cuando despertase, sabía que había cosas importantes que tratar con el consejo. La peli azul escuchaba todo lo que se hablaba con calma, pero no podía evitar en pensar en lo que había hablado con Kirio-san sobre que pensaban hacer ellas como pareja de ahora en adelante como pareja, mientras Shutara y Minako se había ido a ver la condición de Shiro al final todo había salido bien y el moreno se encontraba sedado para su recuperación, no era la primera vez que era herido por Katana y esta sería una cicatriz más a las que ya poseía en su cuerpo.
— Creo que tenemos claro que Shiro Shihōin deberá ser despojado de todo cargo político de ahora en adelante — señalo Yamamoto con seriedad — aun así debemos tener la votación — explico — a favor de su destitución levanten su mano y el que no esté de acuerdo siga con sus manos abajo — al instante todos los ahí presentes elevaron su mano derecha en afirmación dejando en efecto esa orden.
— Bien, quedara en efecto a partir del día de hoy y se le debo notificar al despertar de sus heridas — señalo el anciano monje — con respecto a Hao y Ken, un castigo se debe de aplicar.
Soi al instante reacciono y pidió la palabra — Yamamoto-san con todo respecto desearía que el castigo o reprimenda para ellos quedara sin efecto, la verdad es que si la oportuna ayuda de Ken nadie se hubiese dado cuenta de la situación y yo no hubiese tenido la oportunidad de salir de ahí, Hao al parecer nunca supo lo sucedido y solo siguió ordenes.
— Creo que es razonable Yama-ji — señalo Kyōraku apoyando a la peli azul.
— Aun así deben ser amonestados por sus superiores y con ellos dejo a cargo a Shutara-san y Ōetsu-san — índico el monje con seriedad — cosas como estas no deben volver a suceder y para eso ustedes dos — señalo a los monjes — deben hacer una charla con todos los soldados y escoltas para que algo a si no vuela a suceder.
— Si, Yamamoto-san — confirmaron al unisonó Shutara y Ōetsu.
Ginrei suspiro — es momento que traigan a la chica — señalo con calma, para darle su sentencia.
Soi frunció el ceño asombrada, no sabía cuánto de la charla se había perdido en sus divagaciones y su rostro reflejo la confusión, Byakuya que se encontraba a su lado hablo suavemente a su oído — no pongas esa cara de cabra perdida, Yamamoto pensó que era mejor dejarte fuera de la decisión porque te encontrabas muy involucrada, votamos antes que llegaras.
La peli azul suspiro conforme con lo que su amigo le explicaba, una parte de ella se sentía culpable por todo lo sucedido y otra parte deseaba que Reiko desapareciese de la faz de la tierra y no verle nunca más. Noto como Sasakibe salía por la puerta y todos guardaban un breve y ceremonioso silencio. Jushiro sonrió levemente hacia la peli azul consciente de su incomodidad por lo que decidió hablar — aunque el procedimiento adecuado es esperar el testimonio de Shiro Shihōin, los testigos anteriores son irrefutable en señalar que los motivos que tuvo la joven Minagui para actuar de la manera en que lo hizo fueron de carácter personal, aprovechándose de lo que Shiro deseaba para su hija y para ti.
— No debemos olvidar de que las mujeres celosas son peligrosas — indico Kyōraku con seriedad — pero para ser más justo Sasakibe Chōjirō fue de mucha ayuda y tuvo una charla con la joven Minagui y saco algunas conclusiones interesantes, como de que parece de una especie de celopatía que puede alcanzar el síndrome de viuda negra.
— ¿Cual es la pena que se le impondrá? — Pregunto la peli azul.
Jushiro suspiro — 25 años de cárcel, pero dado ciertos atenuantes se le impondrán 20 años, también deberá de tomar charlas psicológicas, que serán dos al mes con Sasakibe desde el momento en que se haga efectivo su encarcelamiento.
La peli azul suspiro, Reiko tenía 22 años en esos momentos — podría pedir el que se baje la pena a 15 años, no creo que sería justo para su familia.
Todos se miraron y fue Ginrei quien hablo — sabemos que posiblemente te sientas responsable ya que ella fue tu amiga, pero creo que es saludable no solo para ti y Yoruichi el que cumpla su pena a cabalidad.
Kyōraku carraspeo — creo que podríamos ser un poco flexibles en esto, si Sasakibe tendrá estas sesiones ella con el tiempo o quien se encargue de ayudarle puede determinar si la joven Minagui esta psicológicamente apta para salir en libertad luego de cumplir quince años de su condena.
— También puede tomarse de eso para parecer "normal" — señalo Ukitake.
— Podemos hacer lo que Shunsui sugiere y no hacérselo saber, para evitar que manipule sus pruebas y charlas Psicológicas — índico Tenjirō y todo asintieron.
— ¿Todos de acuerdo y conformes? — Pregunto el anciano monje y todos levantaron su mano.
Soi suspiro cansinamente, sabía muy bien que Sasakibe era un psicólogo y estudioso del comportamiento humano y si él había tenido alguna charla con Reiko debía sacar sus conclusiones de manera efectiva aunque eso le daba poco consuelo, sus pensamientos fueron interrumpidos al ver que la puerta se abría y entrada de Reiko escoltada por Ichigo y Ken, junto a Sasakibe. La pelinegra al instante miro a la peli azul que aun llevaba su atuendo manchado de sangre, le miro con una media sonrisa un poco perturbable en su rostro y todos los presentes pudieron notar eso.
— Reiko Minagui — la voz de Yamamoto le saco de su ensueño y esta puso atención al viejo monje — sabes el porqué estas aquí y todos los cargos que se te imputan, desde confabulación contra un miembro del consejo, uso indebido de materiales de uso médico de carácter peligroso, sublevación de su cargo y ofrecer incentivos a otros soldados para sus propósitos, manipulación de una situación e intento de asesinato en contra de un miembro de este consejo — acuso con calma — tiene algo que decir al respecto en su defensa.
La pelinegra hizo una mueca molesta — solo cumplía con mi deber de escolta al señor Shihōin — se defendió.
Byakuya hablo — ¿acaso fue Shiro quien le dijo que atacara a Soi Fong? — Cuestiono con seriedad.
— Solo evitaba que ella siguiera con la idea errónea de seguir en la relación con Yoruichi Shihōin — explico vehementemente — ellas no deben estar juntas — termino casi gritando.
Todos le miraron la joven parecía un poco histérica al momento — sabemos que Shiro Shihōin tomo las decisiones incorrectas y tendrá que pagar por eso de una u otra manera, pero en tu caso tienes pocos atenuantes — señalo Yamamoto — por consenso hemos determinado la pena de 20 años de cárcel, podrían ser mas pero dado a tu expediente intachable te daremos la oportunidad de quizá encausar tu vida en todo el tiempo que tengas para reflexionar tus actos.
La pelinegra quedo en silencio, pero todos notaron la tensión en su rostro — Reiko Minagui, se te sentencia a 20 años de prisión en la prisión a las afueras del Seireitei donde antes se encontraba el monasterio del alma Rey, así mismo deberás tener unas charlas psicológicas obligatorias dos veces al mes — a voz de Yamamoto termino.
Jushiro supero y hablo — ahora serás llevada a la prisión especial donde se notificara a tu familia y mañana a primera hora partirás fuera del Seireitei.
La joven Minagui no dijo nada más y con eso fue sacada escoltada por Ichigo, Ken y Hao que le llevarían a la prisión donde hasta hace unos días Soi fue su inquilina, mañana seria llevaba a las afueras del Seireitei como habían sentenciado para empezar a purgar su pena por los delitos antes descritos. Soi pidió hablar con Reiko a solas antes de marcharse pero Sasakibe le aconsejo no hacerlo por el bien de la joven y su seguridad, Jushiro y Kyōraku serian los encargados de dar la noticia a la familia.
La peli azul sentía que debía ser ella quien también hablase con los padres y les pidió el poder acompañarlos a los que los dos miembros del consejo no le vieron inconveniente. Esa misma tarde noche se dirigieron a la casa de los Minagui donde Soi, Shunsui y Ukitake les dieron la desagradable noticia, Soi se disculpo con ellos y aunque parecían asombrados por todo fue su hijo Reito quien les explico todo el asunto. Mañana había quedado ir a primera hora a despedirse de su hija y después verían como podían hacer para visitarle.
Soi llego a la clínica luego de una charla de lo mas incomoda y a la vez triste, no había podido sentirse peor ya que desde hace unos años conocía muy bien a los Minagui y aunque todo se había torcido gracias a Reiko les tenia cierto aprecio que seguramente había terminado con los recientes acontecimientos. Minako y Kirio parecían estar en una charla amena con Shutara y Ōetsu. Le vieron y al instante fue Shutara quien se acerco a ella.
— Kirio estaba a punto de marcharse con Minako y Yūshirō hacia la casa, no es bueno que el niño pase tanto tiempo en la clínica, también Ōetsu les acompañara y luego deberá ir al cuartel — señalo — además deben comer, deberías acompañarlos y cambiarte de ropa.
Soi suspiro en parte tenía razón y por otra quería quedarse para cuando Yoruichi despertase estar ella ahí — ¿Yoruichi ya despertó? — Pregunto curiosa y Shutara negó al instante.
— Aun no, Shiro se encuentra bien de su herida — indico — no puedo creer que Reiko intentara…
Soi negó — esta perturbada, recuérdalo — explico quizá más para sí misma que para la monje.
— Me quedare con Yoruichi, hasta cuando regreses — señalo la monje — estuvimos hablando un poco y creo que sería conveniente que este día todos se quedaran con nosotros ya que no creo que Minako se quede con Shiro por este día — en esos instantes Tenjirō salió de la habitación con la noticia que la morena había despertado, Minako fue la primera en entrar, la peli azul espero a que madre e hija tuviesen un momento el cual le pareció eterno.
Luego de unos momentos Soi entro a la habitación y se fundió en un abrazo con la morena que pronto se soltó a llorar, quizá por la tensión acumulada en esos días. Minako les dio un momento de privacidad al ver la escena.
— No llores, por favor — pidió la peli azul — todo término.
La morena trato de calmar sus emociones y le miro — ¿te encuentras herida? — cuestiono.
Soi negó — no es mía — negó rápidamente, la peli violeta le miro curiosa — luego te contare todo, pero será mejor que descanses — sugirió y al momento entro Retsu.
— Si me permites un momento Soi Fong, debo revisar a Yoruichi — pidió la doctora.
— Estaré afuera — anuncio la peli azul con calma y salió de la habitación.
Retsu tomo asiento junto a la morena le hizo preguntas de carácter informativo, como si sabía que día era hoy, que le había sucedido y otras más que le indicaban si el sedante había salido por completo de su sistema. Al final le hizo ponerse de pie y la morena lo odio al instante ya que aun cargaba puesto vestido de novia para lo que iba a ser su boda con el sujeto Kisuke.
Unohana noto su molestia aunque por Tenjirō había sido informada por la situación dudaba un poco el darle el alta tan pronto, Yoruichi suspiro — ¿podre irme a casa? — Cuestiono un poco dudosa ya que lo que menos deseaba era regresar a la mansión de sus padres.
— Me gustaría tenerte en observación Yoruichi, aunque todo hasta ahora se ve bien sabes que no me gusta dejar las cosas así no mas — explico.
La morena suspiro — ¿es necesario quedarme? — Cuestiono.
Unohana sonrió levemente y al instante la morena supo que no tenía más remedio que obedecer — solo será esta noche, si todo me parece normal te daré alta mañana a primera hora.
Retsu salió de la habitación e informo a todos los ahí presentes sobre las buenas nuevas, al instante empezaron a ver quien se quedaría, Soi fue la primera en ofrecerse, aun así siguió el consejo de Shutara y antes fue a casa a cambiarse de ropa, Minako y le pequeño fue con ellos. Quien se quedo fue Shutara con la morena y lo aprovecho para charlar sobre lo que pensaba la morena hacer de ahora en adelante.
Cuando Soi se hubo cambiado de ropa fue hacia la cocina, Kirio eficientemente había hecho la comida y justo alimentaba al pequeño Shihōin que estaba muy gustoso degustando lo que la monje había preparado, Minako miraba todo el asunto con un dejo de nostalgia al pensar todo lo que su esposo había hecho con su hija y Soi solo para separarlas, era inaudito y molesto pero en el fondo sabia que todo lo había hecho por un buen propósito que sin querer se había vuelto algo obsesivo, aunque al final como había contado Ginrei y los demás había salvado a la peli azul de una extraña joven Reiko.
Soi se acerco — Minako-san, estoy por irme a la clínica — informo.
Minako suspiro — lamento mucho todo lo que ha sucedido entre Shiro y ustedes — se disculpo con un dejo de vergüenza — no creí que…
Soi tomo la mano de Minako Shihōin apretándola suavemente y esta le miro confusa, la peli azul le sonrió tomando asiento al instante — usted más que nadie ha sido quien más nos ha apoyado — suspiro largamente — se como es Yoruichi y esto posiblemente será un quiebre definitivo entre padre e hija.
Minako suspiro — dejo claro que no quiere tener nada que ver con Shiro y menos de volver a casa — señalo con calma.
Soi carraspeo un poco — nos casaremos — anuncio con calma y vio la confusión en la madre de la morena — lo que quiero decir es que, le pido me conceda la mano de Yoruichi para hacerla mi esposa.
Minako sonrió complacida y a la vez sorprendida de la petición un poco apresurada de la joven Fong — ¿no crees que es un poco apresurado? — Cuestiono.
Soi negó rápidamente — la conozco desde hace algunos años, además de eso ya llevamos más de dos años de relación formal si se puede decir.
Minako Shihōin asintió — aun así, sabes que soy solo su madre y en todo caso la costumbre señala que el indicado para esto es Shiro.
Soi se tenso un poco — con todo respeto Minako-san, no pienso pedirle nada a su esposo y mucho menos de querer tener ningún trato con el— apretó su puño fuertemente — pueda que perdone sus errores conmigo al final de cuentas al final salvo mi vida, pero lo que le hizo a Yoruichi es...
Minako tomo la mano que apretaba fuertemente la peli azul y le sonrió — entiendo muy bien lo que dices — señalo y al momento inclino su cabeza como lo hacían los nobles tradicionalmente — estoy honrada con tu propuesta — indico con una leve sonrisa — te concedo la mano de mi hija, sabiendo que no estará en mejores manos de ahora en adelante.
Soi sonrió ampliamente y luego carraspeo — debo advertirle que no pasara ni un mes para la ceremonia.
Minako enarco una de sus cejas curiosa — ¿porque la prisa? — Cuestiono — si no fuese porque conozco la naturaleza de su relación, sospecharía que mi niña está embarazada—Soi se sonrojo grandemente y Minako rio divertida— pero, esta ben por mi — indico al instante con seriedad — no seré yo quien les detendrá en su felicidad.
Soi se puso de pie con una sonrisa — gracias, si me permite debo ir con Yoruichi para que todo tome un buen rumbo — vio como Minako soltó un suspiro — descanse Minako-san, que yo cuidare de Yoruichi de ahora en adelante.
Cuando la peli azul llego a la clínica se encontró con la agradable noticia de que Ginrei y algunos miembros más del consejo que habían aprovechado para ver la condición de Shiro Shihōin y de paso habían aprovechado ver a la morena que justo según le informo Shutara, al momento charlaba en la habitación con Byakuya y Hisana, después de los saludos de rigor y despedidas ella deicidio entrar a la habitación justo cuando Byakuya y Hisana estaban por irse.
— Soi — saludo Hisana amablemente.
La peli azul les sonrió — Hisana, Byakuya — saludo.
— No te preocupes por Yoruichi que no se ha mal pasado con las visitas — indico la joven pelinegra — me da gusto que todo terminara.
Soi asintió — a mí también.
— El abuelo, junto a mi esposa — señalo en tono orgulloso el joven Kuchiki — hemos ofrecido nuestra casa para Yoruichi se hospede mientras ustedes arreglan sus cosas.
Soi frunció el ceño — ¿tu casa? — Cuestiono asombrada.
Byakuya soltó un suspiro — se que ella no quiere regresar y no sería bueno que viviese con ustedes mientras arreglan lo de su boda — explicó un poco — ¿Por qué me imagino que habrá boda entre ustedes?—Pregunto a Soi que parecía un poco perdida por los acontecimientos recientes.
Hisana no pudo evitar esbozar una leve sonrisa ante lo perdida que podría mostrarse la peli azul en ese momento— amor, deja de incomodar a Soi Fong — aconsejo— seguramente tiene mucho que hablar con Yoruichi antes de dar los anuncios pertinentes.
Byakuya suspiro — lo siento — se disculpo — solo recuerda que seremos tus padrinos.
Soi puso los ojos y Hisana no puso evitar poner los ojos — no se me olvidara y seguro tu no dejaras de recordármelo a cada momento.
El Kuchiki carraspeo — nos vemos mañana, recuerda que hay una reunión especial en el consejo.
Soi rodó los ojos — ahí estaré — dijo y les vio salir de la habitación, sonrió al notar que Yoruichi parecía mirar hacia ella con una leve sonrisa, se acerco al instante colocándose junto a ella — ¿cómo te sientes? — pregunto al momento pero la morena le tomo en un efusivo abrazo, para después juntar su boca en un beso.
Luego de unos momentos el contacto ceso y la morena sonrió — ahora mismo estoy mejor.
Soi sonrió levemente y cuando pensaban en reanudar la actividad, el toque de la puerta les impido otro beso y Soi tomo asiento en la pequeña silla al lado de la morena, Shutara apareció tras la puerta con calma y cuidado de no interrumpir a la pareja o más bien evitando no cacharlas en una situación vergonzosa — no quiero interrumpirles, pero creo que será mejor regresar a la casa — informo la monje.
Yoruichi sonrió — gracias por todo Shutara-san — agradeció la morena.
La monje sonrió — no tienes nada que agradecer Yoruichi — replico y miro hacia a la peli azul — espero que mantengas la compostura ya que hoy su relación es pública, recuerda que Yoru-chan necesita es descanso.
Soi asintió conforme — por supuesto Shutara-san — dijo y cuando la monje estaba por marcharse esta le hablo — podrías pedirles una reunión para el desayuno de mañana, hay algo importante que quiero hablar con ustedes.
La monje enarco una de sus cejas — les diré a todos, puedo intuir que esperas que Minako no esté presente ya que seguramente vendrá a relevarte en el cuidado de Yoruichi.
La peli azul sonrió levemente — no es necesario que ella este, en todo caso ya antes hable con ella aparte — la monje sonrió satisfecha y dio media vuelta para irse.
La morena le miro curiosa — ¿qué pasa? — Pregunto con curiosidad.
Soi le miro con una enorme sonrisa — nos vamos a casar — respondió y la morena rió divertida ante esa noticia — es en serio — aclaro la peli azul y se puso pie para ponerse en una rodilla y tomar la mano de la morena que borro la sonrisa al instante al ver el rostro serio su novia — Yoruichi Shihōin, aceptarías casarte conmigo y hacerme la mujer más feliz de la tierra.
La morena soltó el aire que sin querer había contenido en esos instantes — si — respondió y luego sonrió — pero por si no lo recuerdas nosotras ya nos hemos casado y…— hubo un leve tono rosa en sus mejillas que la peli azul supo identificar.
Soi beso su mano, esa que justamente llevaba el anillo con el cual se habían desposado en la cárcel hace unos días — lo sé, pero quiero hacerlo bien — aclaro al momento — frente a los que han estado con nosotros en las buenas y las malas.
La morena pareció entristecerse — pero…
Soi le beso levemente en los labios — no te preocupes, ya hable con Minako-san y me concedió tu mano, dado todo lo que ha pasado creo que era lo mejor — la morena entendió el asunto al instante sonrió levemente complacida, ya con eso la peli azul pensó que era bueno empezar a hablar de lo que podía ser su boda y los arreglos necesarios.
El nuevo día llego para todos y con ello las cosas parecían tomar su rumbo, Minako llego a primera hora a la clínica extrañamente sola. Kirio se había ofrecido de cuidar al pequeño Yūshirō mientras ella terminaba de ver cómo es que terminaría el asunto de la salud de Yoruichi. También aprovecharían el momento para charlar cosa que no se hizo esperar ya que como era costumbre en la casa de los monjes el desayuno estaba listo desde muy temprano y solo esperaron un momento a que Soi empezara a soltar lo que tenía que decir y así fue, porque al momento soltó que se iba a casar con Yoruichi con prontitud y sin perder tiempo para sorpresa de muchos, Ōetsu no pudo evitar sentirse un poco curioso ante la prisa de su alumna, Shutara no le extraño pero también tuvo cierta curiosidad que extrañamente fue resuelta por sí sola.
Kirio por otra parte parecía muy emocionada con el asunto, primero paso de la emoción para luego soltar unas lagrimas quejándose de que su niña ya estaba queriendo volar del nido, ante esto Ōetsu prefirió irse y dejar el drama de las mujeres, Tenjirō le aconsejo raudamente sobre lo que debía hacer, al final Shutara solo acepto todo en silencio pero luego que todos se había ido se quedo con la peli azul para charlas algunas cosas que le parecía importantes de aclarar — al parecer toda esta prisa sobre la boda solo es un formulismo — señalo con calma y Soi iba a refutar — por favor Shaolin, Yoruichi y tú por lo visto tienen un nuevo accesorio en sus manos— dijo señalando el anillo en su dedo.
Soi por inercia encogió sus dedos — puedo explicarlo — indico al momento.
Shutara soltó un largo suspiro — no tienes que hacerlo — afirmo la monje — Yoruichi ha pasado por momentos difíciles estos días anteriores y estoy segura que hizo lo que pensó más conveniente dadas las circunstancias, aunque se saltaran muchas cosas importantes.
Soi soltó un suspiro — aun así, yo hubiese preferido hacer las cosas bien.
Shutara sonrió con un dejo de orgullo — estoy segura que sí.
— Así que, ¿lo dedujiste por los anillos? — Cuestiono la peli azul.
Shutara sonrió — en parte — respondió y Soi le miro curiosa — recuerdo cuando apenas tenias tu primer contacto con otras personas en el campamento de Shiro, la actitud con el joven Ken me sorprendió y al final de todo me divirtió el hecho de saber que actuaste por celos — la peli azul puso los ojos — siempre has sido muy celosa con las personas que se han acercado mucho a Yoruichi, pero lo que sucedió con el joven Kisuke — indico y sonrió al notar que Soi se tensaba con molestia ante la mención del rubio — la reclamaste como tuya — apunto — pero no era una frase molesta sacada por los celos, había una certeza en tus palabras, ayer que note el anillo en Yoruichi y luego en ti, todo tuvo sentido para mí.
La peli azul ladeo el rostro un poco avergonzada — lamento…
Shutara negó al instante — no tienes porque disculparte, lo estas remediando con la boda y haciendo todo de manera formal y como se debe — suspiro — al fin y al cabo Shiro les empujo a todo esto, será bueno para Yoru-chan el estar al fin contigo como esposas, pero debo aconsejarte el no dejarte llevar por los celos de ahora en adelante.
Soi asintió y trago un poco — gracias por todo Shutara-san — expreso con calma — tú junto a Kirio que han sido como unas madres para mí — dijo cabizbaja — Ōetsu y Tenjirō como unos padres, se que todo lo que soy se los debo a ustedes.
Shutara se puso de pie y abrazo a su pequeña estudiante que siempre quiso como a una hija y no solo ella — tus padres, abuela y familia estarían muy orgullosos de ti — afirmo suavemente — así como lo estamos todos nosotros.
Por la tarde estuvieron reunidos en el monasterio del Gotei, todo se resumía a ultimar detalles del consejo y sus nuevas directrices, el anuncio de la destitución de Shiro por causas de fuerza mayor y aprovechando que estaba en la clínica dirían que era por salud, lo demás se trato de la nueva organización dado que Ginrei volvía al consejo como colaborador para no tomar tanta responsabilidad, Sasakibe también estaría de esa misma manera y todos votaron para que Jushiro Ukitake fuese nombrado cabeza del consejo dado su carácter calmo y sabio. Luego de eso Soi dio la agradable noticia de que pronto se casaría con Yoruichi. Esa misma semana se hicieron los anuncios al pueblo del Seireitei con agradables respuestas, al mismo tiempo se hizo el traslado de Reiko a la prisión fuera de la ciudad como había sido acordado, para su familia había sido doloroso ya que de la niña que conocían no había mucho rastro, Reiko parecía amargada, resentida y hasta un poco desequilibrada para su hermano Reito.
Minako y la morena que habían acordado dadas las circunstancias del próximo matrimonio, aceptar el quedarse en casa de los Kuchiki mientras contraía nupcias. Hisana y ella se hicieron mucho más cercanas de lo que antes había sido. La morena fue tratada como una más de esa familia y ella por fin sintió que todo iba mejorando y era notable para todos ya que de a poco volvía a ser la misma que había sido antes pero un poco más madura de lo que algunos creían podía ser. Minako después de una semana y media que paso su esposo en el hospital regreso con él y Yūshirō a la mansión familiar, obviamente hubo mucha charla de por medio. Había sido difícil para el moreno el recibir la noticia de que Yoruichi no deseaba tener nada que ver con él y así mismo Soi, sin contar que pronto iban a contraer nupcias y el posiblemente no estaba invitado.
Todo volvía a lo que parecía normalidad, aun cuando había cierta incredulidad entre algunas personas desde hace mas de tres semanas cuando salió a la luz la relación entra la hermosa, sensual, añorada y escurridiza princesa Yoruichi Shihōin con Soi Fong, la seria, valiente y fría consejera de hierro como le habían apodado algunas personas del Seireitei. Así mismo luego de dos semanas se corrió la noticia de sus próximas nupcias. Pero con el paso del tiempo todo se vio mas real, entre preparativos, compras y arreglos por terminar con los detalles de la casa donde viviría la nueva pareja, aun cuando los invitados serian pocos casi todo el Seireitei estaba pendiente de toda la boda y no era para menos, la hija de uno de los que había traído la liberación se casaba con la heredera del linaje de la familia Fong, aquellos nobles guerreros que había dado su vida hace tiempo por salvar a otros.
Los días que había visitado a Yoruichi día tras día en la casa de los Kuchiki, trajo cierta diversión y a la vez un dejo de romance en sus citas, aunque ya habían intimado y su noviazgo llevaba un tiempo, las dos optaron por respetar la casa de los Kuchiki y su pública relación. Había sido como si el cortejo hubiese iniciado esos días anteriores a su boda. La morena había pedido a Ichigo y Rukia ser sus testigos para la boda, aun cuando a Byakuya no le había parecido en absoluto. Minako y Yoruichi habían hablado antes del día de la boda llegando al acuerdo de que Ginrei Kuchiki seria quien le entregaría en el altar, para muchos sería algo que comentar pero a la morena no le importaba. Soi intento hacerle cambiar de opinión, ya que no quería hacer sentir mal a Minako que estaba por fin llevando a buenos términos con su esposo, de paso tampoco le parecía muy justo para su suegro el no participar o en todo caso al menos ser invitado, aun recordaba la pequeña charla que tuvieron los monjes y ella el día en que Shiro había salido de la clínica para regresar a casa con su esposa e hijo.
********************* Flash Back **********************
Shiro se encontraba muy arrepentido luego de haber pasado una semana en la clínica, sabía que no sería fácil que Yoruichi y Soi le perdonaran en un tiempo, más bien pensaba que quizá con Soi Fong sería más fácil que con su hija y aun así no le culpaba por ello. El día que despertó luego de ese día nefasto que salió herido, Shutara le había contado por no decir recriminado el poner en peligro a su propia hija drogándola, le narro como la encontraron casi sin sentido, con el joven Urahara junto a ella. Cosa que hizo palidecer al moreno pero que Shutara le aseguro que nada le había pasado ya que al parecer el chico Kisuke no era tan ruin y Soi había estado más que dispuesta de rebanarle las bolas.
Hablaron de cómo las cosas se torcieron y Shiro Shihōin admitió que se dejo llevar y que había sido muy egoísta y que ahora estaba pagando por ello. Había aprovechado para pedir perdón por todo lo que había hecho a Soi Fong, a sus propios amigos. Días después
Ginrei, Yamamoto y Sasakibe le habían visitado para notificarle su sentencia a que su parecer era misericordiosa, también habían aprovechado para darle el discurso de su vida con algunos regaños y de paso algunos consejos a futuro. Shiro ya sabía del compromiso de Soi y Yoruichi por Minako que aunque le hablaba poco aun resguardaba ese amor que todos estos años tuvieron el uno con el otro. Los monjes le visitaron el último día como gesto de perdón.
Esa misma noche los monjes cenaron como hace mucho tiempo no lo hacían ya sea por obligaciones de sus propios cargos o algún caso fortuito, pero justo esa noche ahí estaban todos como cuando aun se encontraban en el monasterio del alma y sus vidas cambiaran radicalmente. Desde que había terminado todo el problema Soi había pedido no nombrar a Shiro en casa, más si Yoruichi se encontraba de visita. Al finalizar la cena charlaban y como sucedía siempre Shutara Senjumaru solo observaba. Ōetsu molestando a Soi, Kirio regañándole y mimando a su pequeña guerrera del amargado monje, Tenjirō solo reía y hacia algún comentario sabio de vez en cuando, Soi queriendo mantener la seriedad, a la vez que tampoco perdía momento de molestar a Ōetsu o simplemente dejarse querer por Kirio.
Cuando casi todos se excusaban buscando ir a descansar, Kirio fue a lavar los trastos con la ayuda de Soi, Shutara se quedaba aun en la mesa en silencio y tan ensimismada que no se percato que Soi tomaba asiento frente a ella — ¿sucede algo Shutara-san? — Cuestiono.
La monje le miro curiosa — no pasa nada, es mas deberías irte a descansar ya que mañana hay reunión.
Soi puso los ojos — hoy has estado muy silenciosa en la cena — acuso.
— Solo disfrutaba del momento, cuando te cases con Yoru-chan tu deber será el ser feliz junto a ella — indico Shutara con seriedad.
La peli azul frunció el ceño — que me case no significa que me olvidare de todos, Yoruichi los quiere mucho y sabe que son mi familia no tendríamos problemas con compartir momentos como una gran familia — explico Soi.
Shutara sonrió — seria un tanto egoísta.
— ¿Por qué? — Pregunto la peli azul.
Shutara bajo el rostro — Yoruichi también tiene una familia — Soi se tenso — como monjes te enseñamos que hay que perdonar para seguir adelante.
Soi soltó un suspiro — no me importa lo que él me hizo, pero lo que hizo a Yoruichi — la monje enarco una de sus cejas al escuchar la ira contenida en la voz de la peli azul — ¿no sé cómo pudo hacerle eso? — incluso no entiendo porque se interpuso entre Reiko y yo.
Shutara sonrió — porque eres la hija de su mejor amigo — respondió y cuando Soi iba a replicar ella hablo — ya admitió que se equivoco, en el fondo nunca quiso hacerte daño por eso se interpuso entre tú y esa espada, por lo mismo está dispuesto a dejar que Yoruichi haga su vida sin que el interfiera aun cuando es su padre.
La peli azul relajo su postura — no quiero tener problemas con Yoruichi por él, ella no recuerda lo que sucedió cuando estuvo drogada y no le importa porque se conformo con saber que llegamos a tiempo, que llegue a rescatarla como le prometí.
— No es que le digas que perdone a Shiro ya o mañana, pero al menos recordarle que aun con todo es su padre y quizá en un futuro — negó con su cabeza un poco exasperada — sé que padre e hija siempre han sido un choque de caracteres lo cual lo hace más difícil y quizá no es justo, pero por Minako, por Yūshirō creo que vale la pena.
— Lo intentare, sé que no es justo para los Shihōin y más cuando al parecer Ginrei será quien la entregue al altar — señalo la peli azul.
********************* Fin Flash Back **********************
El día de la boda por fin había llegado y fue de esos días extraños, ya que el cielo había amanecido con un gris que denotaba una tormenta. Soi recordó cuando de pequeña Shutara le decía que sus ojos eran parecidos ese gris del cielo que advertía tormenta inminente. Pero luego del medio día el Sol había hecho su aparición trayendo consigo un cielo azul y hermoso. A las 4 de la tarde en el jardín de la nueva casa donde se instalaría la pareja, Sasakibe Chōjirō se encontraba frente a la peli azul que se estaba ataviada en un traje elegante color negro con franjas doradas, junto a ella Shutara Senjumaru muy elegante en espera de la morena. Luego de unos diez minutos los invitados empezaron los murmullos suaves y las sonrisas cómplices, Yoruichi Shihōin hacia acto de aparición del brazo de un elegante Ginrei Kuchiki, el pequeño Yūshirō delante de ellas de traje formal con una pequeña canasta de rosas blancas que lanzaba delante de su hermana y Minako acompañándoles de cerca.
Soi contuvo el aliento al verle, la morena traía puesto un hermoso vestido blanco corte princesa, con escote Push up y mangas de encaje al hombro, una pequeña tiara de oro en el tocado de su cabello recogido que detenía una pequeña cola que arrastraba levemente, con unos leves mechones sueltos a los lados. Hubo ciertas murmuración sobre lo hermosa que se veía al mismo tiempo un poco de diversión al comentario de que se veía como toda una princesa. Cuando llegaron al fin frente a la peli azul fue Minako quien hablo aun cuando Ginrei le entrego la mano de Yoruichi — te entrego a mi princesa — había dicho Minako Shihōin con calma, Soi había tomado la mano de la morena y las dos se había puesto frente a Sasakibe para el inicio de la ceremonia. Todo se llevo con bastante serenidad, Shiro Shihōin se encontraba un poco lejos del jardín ya que al final Soi había logrado que la morena aceptara que el estuviese presente, aunque con la condición de que no deseaba que se acercara para nada a ellas dos.
La ceremonia parecía de ensueño, si muchos habían quedado anonadados y sorprendidos en la boda de Byakuya y Hisana esta podría decirse que tenía una aire más especial, ya que para la mayoría de los ahí presentes era de su conocimiento los obstáculos que habían tenido que sortear para que al final la pareja terminase en esas instancias. Los votos recitados fueron aquellos mismos que se habían dicho en aquella celda, porque simplemente los habían sentido tan suyos, ya que había sido dichos en un momento en que su unión había sido todo para cada una de ellas. Hubo momentos romántico, ceremoniosos y llenos de felicidad, más cuando Sasakibe pronuncio la última frase "Puedes besar a la novia"
Vino el momento de las felicitaciones, también hubo uno que otro que no había evitado llorar de alegría por la feliz pareja. Al final pasaron a la celebración, donde lo primer fue el baile de las recién casadas y después de eso todo fue una fiesta. Shiro Shihōin decidió irse después de lo que fue la cena, aunque no compartió con nadie había sido testigo del verdadero amor, su hija jamás se había mostrado tan feliz y Soi no dejaba de mirar a Yoruichi con adoración. Ya casi a media noche la pareja se marchaba a lo que sería su luna de miel a China como Byakuya les había aconsejado, dos semanas de sol, playa, romance. El día siguiente todos comentaban lo hermosa que se veía la novia, como Soi parecía como un caballero esperando a su princesa en el altar haciendo remembranzas al felices por siempre.
Dos semanas después la pareja retornaba a su casa, Minako, Yūshirō y los monjes les esperaban con un almuerzo y muchas preguntas de cómo les había ido en su luna de miel, todo sin ahondar en detalles. Soi solo tenía dos días libres que utilizarían para acomodarse en su nueva casa que estaba contigua a la de los monjes; luego volvería a la rutina de las reuniones del consejo, Yoruichi y ella habían hablado sobre lo que la morena deseaba hacer ya que no quería volver atrabajar en la herrería familiar, aun así hablando con Minako llegaron a un acuerdo de que Yoruichi seguiría haciendo diseños aunque lo haría en casa, donde también haría una especie de taller para enseñar a otros que quisiesen aprender ese oficio. Cualquiera que les mirara no podía negar que ahí había cierta complicidad, en sus miradas, pequeños contactos, sonrisas, en el cuidado de la una por la otra.
Esa noche se había quedado después de la cena en el jardín mirando el cielo estrellado y disfrutando de la frescura y la paz de saber que por fin se encontraban en su casa, cera de aquellos que les amaban y eran familia, con los amigos y con un futuro por delante donde estarían juntas.
Yoruichi recostó su cabeza en el hombro de la peli azul y cerró los ojos brevemente disfrutando de la paz y la quietud del momento — por favor no te vayas a dormir — pidió suavemente la peli azul.
La morena sonrió levemente — no me estoy durmiendo — aclaro la morena.
— Eso es bueno, no quiero tener que cargarte sobre el lumbral de nuestra habitación luego que has comido mucho.
Un pequeño pellizco le dio la morena — no comí tanto — se defendió y noto que su esposa reía divertida, pero luego se detuvo meditando lo que Soi había dicho — acaso piensas que…
Soi no le permitió hablar más ya que capturo sus labios en un beso profundo y amoroso que la morena correspondió al instante, luego de un momento el beso termino — es obvio que debemos tener nuestra primer noche en nuestra casa, en nuestra cama — indico dando un pequeño beso a la morena.
La morena parpadeo y sonrió — vaya, creí que después de los primeros dos días de luna de miel no querrías pasar tanto tiempo en cama o más bien no tendrías tantas energías.
Soi sonrió levemente ante lo que decía su esposa y paso uno de sus dedos por su cuello de manera sensual y tortuosamente lenta según Yoruichi — no creo poder cansarme de amarte.
Yoruichi se sonrojo levemente, si antes cuando su relación comenzaba y era en secreto había intentado muchas veces que Soi y ella pasaran a la intimidad, pero nunca lo había logrado porque la peli azul era como una monje según ella creía pues parecía que su temple no tenia fin, pero extrañamente la primer noche de su luna de miel se dio cuenta que su ahora esposa era muy apasionada, tanto que los primeros dos días había pasado solo en la habitación, haciendo el amor, reconociéndose la una y la otra, explorando sus cuerpos por completo y haciendo el amor como conejos, si la primera vez que se entregaron en aquella mugrosa cela fue un tanto especial la luna de miel lo fue con creces, la morena no iba a negar que de ahora en adelante el olor a vainilla con la mezcla de rosas le sentaban como si fuese un afrodisíaco y todo por esa primer noche.
********************* Flash Back **********************
El viaje hacia China era largo y cansado, pero ella como siempre no tuvo problemas para dormir en el trayecto, toda la boda había sido como un pequeño cuento de hadas muy personal. Su guerrera esperándole en el altar para desposarle y ser felices por siempre después de luchar en contra de algunos obstáculos y sobre todo, a pesar del tiempo y ellas mismas y su inmadurez.
Al momento de llegar a su destino lo primero que hicieron fue tener un pequeño banquete que el hotel ofrecía al arribo de sus huéspedes, mientras el botones llevaba el equipaje de la feliz pareja a la recamara nupcial. El almuerzo fue muy bueno, Yoruichi aprovecho el momento para dar demostraciones pequeñas de cariño a su esposa, compartiendo sus platos de comida y más cuando le daba pequeños bocados en la boca con uno que otro beso y aunque deseaba ir ya a la habitación Soi se estaba tomando su tiempo.
La morena esperaba poder repetir esa su primera vez en la intimidad, mejor dicho hacer de ese momento inolvidable como lo fue esa entrega a pesar de lugar y el momento, Esta vez sabía bien que sería diferente. Byakuya y Hisana habían tenido razón al recomendarles el lugar describiéndolo como inolvidable. La morena sonrió recordando que en aquella ocasión fue ella quien había tomado la iniciativa, obviamente Soi correspondió con creces a sus avances, aun así le causaba cierta diversión pensar en que quizá en esta relación ella seria la que siempre incitara a su controlada y temperamental esposa.
Soi de pronto se puso de pie y extendió su mano — creo que es tiempo de ir a la habitación.
Yoruichi enarco una ceja y sonrió con malicia, para aceptar la mano de su esposa y ponerse de pie iniciando su camino a la habitación casi abrazadas — espero no te sientas cansada, porque no pienso dejarte dormir esta noche — advirtió la morena.
Soi se sonrojo levemente y acerco su rostro al oído de su ahora esposa — estas pecando de arrogancia.
La morena iba a replicar cuando de pronto Soi se detuvo, habían llegado a la puerta de lo que era la habitación nupcial que era especialmente para recién casados, parejas que venían a una segunda luna de miel o simplemente pasar unos días de romance. Soi se adelanto y abrió la puerta pero no entro, cosa que le pareció extraño a Yoruichi y cuando ella iba a entrar Soi le detuvo — ¿ahora qué? — se quejo.
Soi sonrió y miro a un lado y otro, para luego tomar a la morena en sus brazos estilo nupcial con un rápido movimiento — hay que hacerlo como dicta la costumbre — Yoruichi rodeo el cuello pálido con sus brazos mientras su esposa pasaba por el umbral de la puerta y entraban por fin a la habitación, después de unos pasos la bajo con cuidado al piso tomándole en un abrazo para darle un pequeño beso.
Cuando el contacto termino la morena sonrió — no podía esperar menos de mi amada guerrera — la peli azul sonrió levemente, aun se encontraba atrapada en un abrazo.
Soi sonrió con malicia — cierra los ojos — pidió, la morena le miro extrañada— hazlo — repitió y luego de un momento su esposa hizo lo que le mandaba, Yoruichi cerró sus dos soles y se puso seria, la peli azul al instante la giro para ella quedar atrás aprovechando eso puso sus manos para cubrir los parpados cerrados de la morena.
— ¿Pero qué haces?— Se quejo mientras su esposa empezaba avanzar hacia adelante — ¿esto es necesario? — Cuestiono dando pasos hacia el frente y de pronto hubo una pausa.
La peli azul acerco su boca al odio derecho de la morena — ya puedes abrir los ojos — indico en un susurro que hizo que su aliento estremeciera a su esposa, esta abrió los ojos al momento en que la orden se dio y las manos de Soi se lo permitieron.
Yoruichi contuvo el aliento al ver lo que tenía por delante, una habitación amplia a oscuras ya que las ventanas habían sido cerradas por completo, una cama matrimonial elegante con dorcel rodeada por pequeñas velas aromáticas que ya se encontraban encendidas que impregnaba el lugar con un olor a vainilla y adornadas por muchas rosas rojas, en el piso, en la cómoda y que se mezclaba en el ambiente — como…
La morena no pudo terminar la pregunta porque Soi le tomo en un abrazo y deposito un beso en su cuello — siempre tan impaciente — regaño la peli azul y Yoruichi sonrió.
— ¿Tú, lo mandaste a preparar mientras comíamos?— Pregunto con una sonrisa mientras avanzaba en la habitación detallando la romántica decoración.
La peli azul caminaba lentamente tras la morena — quiero que esta vez sea especial y diferente, nunca quise las cosas fueran de esa manera, en ese lugar tan…— un dedo de la morena hizo que guardara silencio.
— Aun que no fue como lo hubiésemos querido, fue como siempre quise — la morena se acerco y le dio un leve beso a su esposa — el entregarme por completo a ti, en cuerpo y alma.
Soi sonrió y empezó a denudar a la morena con calma, la morena se dejo hacer y espero a ver cuál sería el siguiente movimiento. Cuando estuvo totalmente desnuda la peli azul se aparto un poco para admirarle, Yoruichi sonrió al notar que los ojos grises de su esposa parecían como plata fundida y ella estaba dispuesta fundirse en ellos — eres hermosa — apunto la peli azul y cuando Yoruichi estaba por decir algo la tomó en un beso anhelante, urgente y pasional. Trastabillaron un poco hasta llegar a la cama donde la morena se detuvo y ante esto el beso ceso.
Soi empezó a despojarse de la ropa que aun tenia y la morena le ayudo en el proceso, la pelo azul recostó a la morena en la cama y se coloco sobre ella. Sus cuerpos eran un contraste un tanto sensual y sin esperarlo empezaron las caricias y los besos suaves, cariñosos y pausados. El estremecimiento y las respiraciones aceleradas no se hicieron esperar, Yoruichi tomo las manos de su esposa para llevarlos a sus senos, al instante esta los apretó suavemente haciendo que la morena gimiese un poco, Soi estaba tomando su tiempo en recorrer su cuerpo con detalle y aunque ella trataba de que tomara mas acción esta mantenía su ritmo — por favor Soi — pidió la morena en una gemido luego de un rato.
Soi sonrió, sabia de la urgencia pues ella también lo deseaba pero extrañamente quería ir despacio y recorrer cada curvatura, degustar de la piel color moka pero sobretodo deseaba borrar de su pensamiento y recuerdo la imagen de Urahara Kisuke — eres mía Yoruichi — reclamo y acto seguido empezó su camino hacia la intimidad de la morena donde se adentro para degustar del sabor de la morena, de su intimidad y llevarla al clímax en un acto casi posesivo, quería escucharle gemir por su causa, que gritara su nombre y borrar todo lo malo que habían pasado. Luego del orgasmo Yoruichi se dispuso a hacer lo mismo por su esposa que estaba más que lista en todos los sentidos, Soi había sido tan pasional que no le permitió disfrutar de ella, pero ahora no sería así.
Yoruichi fue directo a la intimidad de la peli azul y con mirada felina y actitud sensual se adentro entre los muslos pálidos y relamió sus labios en anticipación para luego tomar la intimidad de su esposa, donde degusto de su sabor, de los gemidos que emitía entre la pasión y lujuria compartida, ante sus caricias y las embestidas con su lengua que no ceso de degustar de sus jugos e intimidad, siendo recompensada por un orgasmos y su nombre salir de los labios finos de sus esposa. Después de unos momentos de agitación y respiración agitada subió para abrazarse y prodigarse besos amorosos. Sonrisas cómplices y frases melosas… Yoruichi lo sabia esto solo era el principio, porque desde esa tarde, la noche y hasta el amanecer no cesaron el amarse, en reconocerse y explorarse de todas las maneras posibles.
********************** Fin Flash Back *************************
Shutara y Kirio se encontraban la parte del jardín que colindaba con la casa de Soi Fong y observaban de lejos a la pareja con una taza de té. Ōetsu se acero y puso los ojos al instante no podía creer que las más serias y tranquilas estaban espiando a Soi y Yoruichi — no sabía que fuesen voyeristas — recrimino con un dejo de burla, luego se movió rápido para detener la mano de Shutara en un ataque de su parte — Jajaja, esta vez pude leer tus movimientos — señalo con una sonrisa, pero al instante el puño de Kirio le dio en su costado — ¡Kirio! — Exclamo sorprendió del ataque de la peli violeta que pocas veces era violenta.
— Es para que aprendas a no hablar sin saber — indico Kirio con una sonrisa — además solo disfrutábamos del momento — soltó un suspiro — nuestra pequeña por fin ha crecido y es feliz con la persona que ama, es para estar orgullosos.
Shutara, Kirio y Ōetsu sonrieron, Tenjirō llego junto a ellos — ciertamente creo que todos estamos orgullosos y felices por ellas, pero son recién casadas y sería prudente darles toda la privacidad posible.
Ōetsu frunció el ceño — ¿quién iba a pensar que Soi y Yoruichi terminarían juntas?, luego de ver como chocaron sus caracteres el día que se conocieron.
— Los opuestos se atraen — señalo Kirio.
Tenjirō sonrió — creo que todo empezó cuando fuimos al campamento de Shiro en la montaña y ataco al joven Ken — miro hacia Shutara — ¿no crees? — Cuestiono.
La monje negó al instante y todos le miraron curiosos por la negativa — creo que fue aquella vez — señalo y luego aclaro — el día en que Yoruichi llego por primera vez al monasterio, fue cuando sus miradas se cruzaron — explico — después fue solo el destino.
Ōetsu bufo inconforme — ¿Cómo puede ser eso? — Pregunto — tal vez en su segunda visita, por el beso y eso, ¿lo recuerdan?
Kirio que no había dicho nada medito un poco — quizá Shutara tiene razón — afirmo —no creen que es un poco extraño que la primer persona que viese Soi además de nosotros fuese Yoruichi Shihōin, es como si el destino lo tenía todo dispuesto.
— No creo en eso del destino — se quejo Tenjirō.
Shutara sonrió — aun así no podemos negar que los Fong y Shihōin siempre han estado unidos de una forma u otra, quizá por fin todos esos deseos de Shiro y Ryu se hicieron realidad con la unión de Yoruichi y Soi.
— Todo eso por una estúpida guerra — señalo Ōetsu.
— No Ōetsu, esto es más que la historia de una guerra — Señalo Shutara y todos sonrieron, en asentimiento.
Soi y Yoruichi yacían en la enorme cama matrimonial en su habitación, las ventanas estaban cerradas y las cortinas corridas pero aun así la luz de la luna se filtraba ya que esa noche era luna llena. Hasta hace unos minutos habían terminado de amarse por primera vez en lo que era su hogar de ahora en adelante. Justo permanecían aferradas en una abrazo amoroso, protector y hasta un poco posesivo de parte de la peli azul. Sus respiraciones en calma y la satisfacción de otra entrega, de las muestras de amor que no cesaban la uno y la otra. Todo en la luna de miel había sido casi mágico y como su boda, tanto que en cierta manera había borrado los malos momentos que habían vivido hace casi un mes.
El futuro se vislumbraba lleno de ilusión, optimismo y amor. Sabían que habría obstáculos en lo largo de sus vidas y muchas cosas que quizá con el tiempo tomarían su rumbo normal, aquellos días de huir, de planes de guerra, de venganza, de separación, de ocultarse habían terminado. Ellas por fin se encontraban juntas y nadie los iba a separar. Yoruichi se agito en el abrazo cuando estaba por quedarse dormida y Soi le apego más a ella — aquí estoy — susurro, sintiendo como la morena se relajaba. Aun hasta ahora la morena tenia estos momentos donde quizá su inconsciente le jugaba en contra. Sasakibe habla hablado larga y tendidamente con Yoruichi de manera profesional luego de que había salido de la clínica, aun cuando Shutara y Soi le habían contado todo el asunto, el monje había aconsejo el tener algunas charlas con la morena que habían terminado antes de su casamiento.
Pero Soi lo sabía mejor que nadie, la morena aun resentía esa pérdida de conciencia de manera inconsciente, pero ella siempre estaría ahí para protegerla en esos momentos. Aun recordaba ese primer día en su luna de miel, luego de que habían hecho el amor una y otra vez.
********************* Flash Back **********************
Soi abrazo a la morena y dio un largo suspiro, esta se acomodo a su lado para luego halar la sabana y arroparse un poco, era de madrugada y la frescura se filtraba en la habitación así como el ambiente marino. Soi se giro para quedar frente a ella y robarle un beso que ella respondió al instante. Cuando el contacto termino la peli azul junto su frente a la de la morena con los ojos cerrados.
— Te amo — volvió a confesar la morena y Soi abrió los ojos, para ser recibida por la mirada dorada de su esposa.
Sonrió — Te amo, mas — confeso con calma, haciendo que la sonrisa de la morena se ampliara complacida.
Aun así la morena no pudo evitar que una lagrima se le escapara y Soi levo su mano para limpiara al instante — soy tan feliz contigo — expreso Yoruichi con una sonrisa.
Soi sonrió — tú me haces feliz — señalo la peli azul.
La morena se abrazo a ella y luego de un momento se relajo en el abrazo, Soi le miraba detenidamente y con esos ojos grises que se mostraban intensos, esta le miro curiosa — de ahora en adelante cuidare de ti, te amare como a nadie y solo tu estarás en mi corazón.
La morena sonrió — ¿es una promesa?
Soi sonrió — Lo es.
********************** Fin Flash Back *************************
La morena se movió en el abrazo de la peli azul y abrió los ojos — duerme — ordeno con la voz soñolienta, Soi sonrió.
Le dio un beso en la frente — te amo.
La morena sonrió — yo también te amo, pero debemos dormir.
Soi sonrió, la vida podría ser interesante de ahora en adelante, tenía a la mujer que siempre había amado, una familia un tanto peculiar y unos amigos un tanto divertidos y en los cuales confiaba. Si la vida no solo era desgracias, muertes, odio, guerra. También había lealtad, sonrisas, valentía y felicidad.
=================================== * FIN * =====================================
